Para ser honesta, el título que tenía en mente era: 7 tips para emprender un negocio online sin perder la dignidad y las ganas de vivir.   Pero me pudo la seo-conciencia y elegí una versión más breve y marketinera.

Sin sospechas. Esta elección no tiene  la perversa intención de ocultarte que crear tu negocio online puede ser enloquecedor y que hay momentos en los que  no sabés para dónde arrancar sino la clara esperanza de que Mr. Google se apiade de mi desmesura y lleve este texto a muchas personas. Muchas personas  que se enamoren de la idea de tener su propio negocio con la certeza de que más allá de las  dudas, siempre existe un plan B (o C, o D…)

 

7 tips para emprender un negocio online.

 

¿Quién no quiere una vida plena?

Contame quién va por la vida pidiendo sentirse miserable, sola y carente de proyectos… Y aunque se te ocurra alguna ¿será cierto? Porque toda nuestra naturaleza grita la necesidad de significado y bienestar.  En todas las áreas, incluso en aquello que hacemos para financiarnos la existencia.  Sí, mi santa. Estás en lo cierto. Es eso, se le llama “propósito”.

Para esta desmesurada, el propósito es el punto de partida de toda iniciativa exitosa que no te consume las ganas de vivir. Porque cuando estás en tu propósito, te mueve una energía que vos misma desconocías. Definir el sentido de tu proyecto es más que un tip y deberías empezar por allí .

Dicho esto, ¿pensamos juntas sobre los 7 tips para emprender tu negocio online?

Vamos con el primero.

 

1- Definir claramente necesidad y deseo.

 

Me puse freudiana. Pero no voy a envolverte en ningún rollo psicoanalítico. No. Simplemente quiero que pienses que una cosa es lo que necesitás para vivir y otra bastante diferente son tus objetos de deseo. Ojo, entendámonos. No tiene nada de malo tener “objetos de deseo”.  Podés aspirar a todos los lujos que seas capaz de imaginar. De hecho, pueden ser un gran estímulo para cumplir con tus metas. Sin embargo, es sabio trazar una línea clara entre lo que realmente es necesario en tu vida (material y emocionalmente) y lo que es un deseo que te daría gran satisfacción pero su carencia no amenaza tu supervivencia.

Sin duda necesitás  un grupo de pertenencia, alimentar tu cuerpo y tu espíritu, protegerte del clima y tener la posibilidad de movilizarte. Ahora,  dónde vivas y con que vehículo te transportes… es muy otro tema. Una bicicleta y un Mercedes te llevan al mismo lugar… ponele. Sé que lo sabías pero… ¿está demás que te lo recuerde?

 

2-  Reconocer potencialidades y límites.

 

En cualquier proyecto que emprendas, personal o laboral, conocer cuáles son tus fortalezas  es tan necesario como reconocer tus límites. Tus áreas ciegas. Esos lugares a los que tu conocimiento no llega.  ¿Sabés por qué? Porque si sos inteligente, apenas tengas la oportunidad vas a delegar las tareas en las que no sos precisamente una persona lucida.

Claro, siempre podés mejorar tus habilidades y  fortalecer tus zonas menos luminosas.  Siempre fui una ávida aprendiz. Tengo “espíritu renacentista” pero te diré que llegando a la cuarta década de vida me planteo seriamente qué quiero aprender y qué no. ¿Tiene sentido perder noches en vela para diseñar una web? ¿No será más enriquecedor potenciar mi zona de genio y dedicar mis horas a eso? Por lo menos, podés pensarlo.

 

3-  Limpiar el desorden mental.

 

Definido lo que querés y cuáles son tus fortalezas para lograrlo,  es momento de limpiar el desorden mental para que puedas enfocar tu objetivo. Sí, en singular mi reina. Tu objetivo. Si tenés más de uno vas a ir como pollo sin cabeza. Andá despacito por las piedras. De a uno.  Es insano que te propongas ser la reina de las redes sociales. De todas las redes sociales. Empezá por una y después vemos cómo seguís. ¿De acuerdo?

Escribí todos esos planes, proyectos y visiones para exorcizarlos y no olvidar que en algún momento te pertenecieron. Luego de escribirlos pertenecen al mundo del papel y vos te quedaste solo con lo esencial.

 

4-  Tener presente que el faro, sos vos.

 

Si me preguntás ¿quién es el eje de mi negocio online? Te voy a dar la respuesta más denostada del universo: depende. El eje de tu negocio online es tu cliente. Lo pronuncio y lo creo. No se trata de vos, se trata de ellos. Diseñar , promover y crecer: sin ellos es imposible que concibas la expansión de tu proyecto.

Ahora… todo lo anterior no va a suceder nunca si no comprendés que vos sos el faro. Vos necesitás ser fuerte y proyectar luz. No necesitás estar en el centro del  haz de luz sino proyectarla. Y para eso, se necesita mucho trabajo interno y una gran capacidad de cuidar de tu integridad mental y física.  Para ser honesta,  soy de las que aprende a cuidarse a los golpes pero, creéme,  cuanto antes aprendas esto, más vas a disfrutar tu negocio online.

 

5 – Tomar riesgos controlados.

 

Con la capochita ordenada y un objetivo muy claro es el momento de plantearte la posibilidad de tomar riesgos. No colapses: riesgos controlados.  Nadie te pide que te inmoles. Por lo pronto podés comenzar por cuestionarte si “eso” que siempre pensaste que era “imposible” es tan “imposible” como creías. En definitiva es algo que “creés” y las creencias pueden expandirse.

Siempre existe la posibilidad de que una creencia que te limitaba se transforme en una creencia que te estimulo. ¿Te cuento un secreto?  Toda mi historia personal es subterránea. Me dediqué durante años a pasar lo más inadvertida que fuese posible y cuando comencé con mi negocio online sentí que no iba a poder con la exposición que eso significa. Ponele que no soy Oprah pero el solo hecho de que tantas personas lean lo que escribo y escuchen lo que digo… sigue siendo un desafío. Simplemente, expandí mis límites.

 

6-  ¿Auto-disciplina? No, compromiso al 100%

 

¿Poca fe en tu capacidad de disciplinarte? Te cuento un secreto que va a aliviarte la conciencia: la disciplina es poderosa para quien la tiene. Algunos, simplemente, venimos sin ella en el paquete de origen.  Y por eso ¿dejamos de tener proyectos exitosos? No mi santa.  Porque tan importante como ser disciplinada es sentir el compromiso.  Tiene el mismo poder y te llena de la misma determinación.

Haceme caso. No le tengas miedo a tu indisciplina. Especialmente en el mundo online donde podés adecuar los ritmos de tu negocio a tus propios ritmos. Tenele miedo a hacer algo que no te comprometa entera.  Menos del 100% es autosabotaje.  Esto no significa que tengas que estar todo el día enchufada en la corriente, sino que aún cuando descansás, sentís la necesidad de encontrar la mejor forma de expresar tu mensaje. Eso.

 

7- Entender que el mapa no es el territorio.

 

Quizás sea  el tip más desmesurado que puedo ofrecerte. Puedo ofrecerte un mapa pero el territorio, siempre es otra cosa.  Entender el mapa, trazar rutas, estudiar caminos posibles… es necesario pero no es suficiente. Luego, en el terreno -en tu terreno- vas a encontrar señales que el mapa omitió. Es entonces cuando tu creatividad, tu  sentido del compromiso, tu necesidad de decir lo que tiene que ser dicho se intensifica más allá del desaliento.

Adquirí todos los mapas que quieras. Estudialos. Hacelos tuyos. Pero cuando te decidas a caminar, aceptá  las imperfecciones del territorio y aprendé a amarlas. Porque tu camino es felizmente diferente al mío. O al menos, eso pretendo. Me crispan los nervios los negocios clonados y las propuestas que siguen todos los mismos pasos. Aprendete todas las fórmulas y usalas  en el momento oportuno pero te dejo el mantra desmesurado:

 

Si te da certeza, seguí las reglas. Pero más importante que seguirlas es saber cuándo romperlas.

 

Antes de irte, contame cuáles son tus tips para emprender sin perder la dignidad y las ganas de vivir, soy toda oídos.

 

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