Hace diez años abrí mi primer blog. Era institucional: un espacio exclusivamente creado para mis alumnos. ¿Necesito decir que fue un camino sin retorno? Escribir un blog te nutre, en ocasiones te enloquece pero es disfrutable en cada una de sus etapas. Por eso, quiero contarte siete cosas que yo habría querido saber, antes de empezar un blog.

Antes de que te preguntes por qué “estas siete” y no otras, quiero que sepas que sostener un blog de marca enfoca la visión de lo que significa escribir. Es esa visión la que quisiera compartir contigo, para que pienses que aún antes de empezar un blog tenés la oportunidad de aprender de los errores que otros fuimos cometiendo.

 

Antes de empezar un blog: 7 cosas que quiero contarte.

 

Una búsqueda superficial te va a revelar que existen decenas -¿quizás cientos?- de post que desarrollan este tema. Sin embargo, aunque vas a encontrar sin dificultad muchos post similares, no todos fueron escritos por una desmesurada.  De esta comprensión, surge el primer punto que quiero compartir contigo:

 

1- Pretender la originalidad es casi un gesto de arrogancia.

 

Lo sé, vos no pretendés ser arrogante.  Entonces, ¿por qué tenés la irracional creencia de que todo lo que escribas tiene que pisar tierra virgen en internet? La “originalidad” está sobrevaluada. Especialmente si tenemos en cuenta que, con un poco de perspectiva histórica, nada es original en el sentido estricto.

Esto no significa que no puedas tomar ciertos recaudos:

  • Monitorizar los blogs de tu mismo tema para no escribir con el mismo enfoque.
  • Mantenerte activa, leyendo y ampliando tu panorama cultural para tener un mundo amplio de intereses que compartir.
  • Estar al tanto de las noticias y novedades de tu tema y de la realidad, si es posible. ¿Querés una herramienta que te ayude enviándote las novedades a tu correo? Usá Google Alerts.

Cuanto más leas, observes y te enriquezcas  en todos los niveles de tu vida, mejor vas a escribir. Eso no es ninguna novedad (¿ya te dije que no creo en ser original?) y no se reduce al terreno de escribir un blog. Tener horizontes amplios te hace mejor ser humano, punto.  Ahora, este punto me lleva al siguiente, que está vinculado con quién sos antes de empezar un blog.

 

2- Ya tenés tu propia voz, solo tenés que dejarla salir.

 

Me canso de leer sobre el tema de “encontrar tu propia voz” como si fuera algo que llega por inspiración divina o luego de un retiro en una caverna alimentándote de hierba y lamiendo las rocas para sobrevivir. Veamos, antes que decidas unirte a una secta mística para encontrar la voz perdida, te sugiero que pruebes sentarte a escribir tu registro oral. Dicho de otra forma: escribí como hablás.

¿Eso es lo adecuado Paula? Te devuelvo la pregunta: ¿quién dice lo qué es adecuado para tus lectores que no sean tus lectores? Hasta que no pruebes, imposible que sepas si va a funcionar o no. Como te imaginarás, también tenés que tomar en cuenta algunos factores:

  • Cuando escribís para un lector ideal muy definido y “similar” a vos, tu registro es más natural e intuitivo.
  • Ahora, si tu audiencia tiene 20 años más o menos y otro vocabulario, te toca investigar, ponerte a tono e incluso pensar si no te conviene contratar un profesional para escribir.

Pensá seriamente en vos antes de proyectarte al exterior. Tiempo de pulirte… todo el que sea necesario. ¿Quién comienza sabiéndolo todo? Si querés te respondo la obviedad: nadie. Sin embargo, luego de que tengas conciencia de cuál es tu registro -seguí el enlace y aprendé a pulirlo un poco- y si es el que conecta con tus lectores, quiero que incorpores un nuevo mantra a tu vida:

 

Tus opiniones están geniales. Más genial es que te preguntes por qué tienen que importarle a tu lector.

 

3- No se trata de vos criaturita…

 

Se trata de ellos: de lo que necesitan. De sus aspiraciones, de sus deseos. De darle respuestas a sus preguntas. Ellos son tus lectores-clientes y si tu blog no se trata de ellos, no se trata. Porque para llegar al punto en el que una comunidad reverencia todo lo que digas  y escucha tu disertación sobre el apareamiento de los osos hormigueros por el respeto que tienen de tu autoridad, va a pasar un tiempo.

Antes de empezar un blog y jugártela de irreverente, escuchá lo que necesitan las personas a las cuales querés llegar con tus palabras.  Estás tan preocupada preguntándote “si lo haré bien” que te olvidás que un blog crece de la relación que establecés con los lectores. Lo mejor que podés hacer es buscar las “intersecciones” esos puntos en los cuales tus intereses coinciden con sus aspiraciones. Es ahí donde se produce la magia porque vos escribís sobre lo que querés escribir y ellos te escuchan porque les interesa.

Se ha dicho de todas las forma posibles  sin embargo es un error que se sigue cometiendo. Que no sea en tu blog.

 

4. Tu “ellos” no es inmutable.

 

Tomate todo el tiempo que quieras para conocer a tu lector ideal. Dedicale mucha energía a este tema antes de empezar. Dicho esto, dejame decirte además: hagas lo que hagas, tu primer intento es un modelo teórico. Como todo modelo teórico -el tuyo o el de cualquier otro ser humano- cuando se encuentra con la realidad pasa lo que tiene que pasar: a veces funciona y a veces no. Tan simple como eso.

¿Qué vas a hacer entonces? Refinarlo. Entender que no existe un modelo teórico infalible y que la realidad es experta en romper todos tus esquemas.  Así que refinás y seguís por el camino en el que podés ayudar a más personas sintiéndote cómoda y feliz con lo que estás haciendo.

 

5-  Si no vas a ser constante ni empieces.

 

Cuando escribís un blog para desarrollar tu marca profesional:

  • Ese día en el que tenés el SPM subido y te duelen hasta las uñas, escribís igual.
  • Cuando tus amigas se van de compras, escribís también.
  • ¿Te gana el malhumor y sentí una nube gris sobre la cabeza?  Escribís más aún.

Porque la constancia es la más importante de las virtudes y te lo dice una indisciplinada por naturaleza. Nací anómica: a las 28 semanas estaba afuera.  Me río de las 40 semanas de los médicos. Cuando me ponen reglas y encima no tienen sentido, siento que se me eleva la temperatura corporal. Sin embargo, antes de empezar un blog vas a necesitar reglas. Verás cómo las armás pero si no vas a ser constante no empieces.

Querete, cuidate, no te exijas demás pero no sos una víctima, no es la vida injusta ni los lectores desagradecidos: ¿querés un negocio online? Entonces nadie te está haciendo un favor, quiero que lo recuerdes.

 

6- El blog es una ventana.

 

 

Te cuento algo. En diciembre, cuando arman los árboles de navidad junto a las ventanas, no puedo evitar mirar hacia adentro. Es una fuerza irresistible. Las luces me llaman. Dejo todos los modales y descaradamente miro hacia dentro de la casa porque no puedo evitarlo.

Cuando vendés productos o servicios (son tu árbol de navidad) tu blog es una forma de expresar tu estilo de vida como creadora. Es tu lugar para prender las luces frente a la ventana, usar ornamentos brillantes, dar cátedra de creatividad. Si tenés ese blog, yo lo leo. Porque todos somos un poco “vouyeur”. Porque nos atrae la intimidad de otros, especialmente si nos gusta su arte.

 

7- Un blog que genera ingresos es un negocio online.

 

Vos sabrás cuáles son las excusas que te caben antes de empezar un blog. Lo cierto es que si querés un blog para expresar tu talento, mostrar tus productos y darle un marco a tus servicios antes que sea tarde y termines abandonándolo por cansancio, tenés que comprender que es un negocio online. Y como todo negocio, tiene sus reglas internas.

Podés ignorarlo y seguir mosqueando o poner las fichas sobre la mesa desde el primer momento. Es tu elección. La mía, está tomada y te la cuento en el ebook que podés descargar aquí debajo:

 

Autor

1 Comentario

  1. ¿Qué te digo? ¡Tus enseñanzas me revitalizan! Voy a practicar el de escribir como hablo, tu sabes que uno de mis blogs no me da problema, pero el segundo aún me cuesta. <3

    Hago y cuento! Gracias Pau.

Escribir un Comentario