Las reglas de escritura en el mundo online son ligeramente diferentes a las que aprendimos  cuando nos enseñaron a escribir con papel y lápiz. Considerar  el contexto y las conductas del lector frente a la pantalla es básico para aprender a escribir online  causando el mayor impacto en quienes nos leen.

En este post comparto contigo algunos  trucos de escritura que tienen el potencial de mejorar significativamente tu redacción online. Claro, mejora tu redacción siempre que comprendas que el plan de comunicación de tu negocio tiene mucho que ver contigo pero más tiene que ver con las personas a las cuales te interesa llegar.

Sin grandes preámbulos, vayamos a los trucos que estás esperando.

 

Aprender a escribir online.

 

Hay un momento de lucidez -o sería deseable que lo hubiera- en el cual sentís con la fuerza de una epifanía que cada una de tus acciones tiene que estar orientada a las personas que te escuchan.  No se trata de vos, se trata de ellos. Luego de esa revelación, tu negocio online no puede volver a ser el mismo.

Para comunicarte con ese “otro” que está más allá de tu conciencia (y de tu fe en el producto o servicio que ofrecés) es necesario mantener las estructuras simples.  Reducir la ambigüedad y la complejidad en tus textos es la clave para generar sistemas de comunicación auténticos. Es esencial aprender a escribir online.

¿Me creerías si te cuento que diseñaron la fórmula para aprender a escribir online?

Bueno, esa fórmula existe y tiene nombre de mujer.  Una de las fórmulas clásicas de la redacción tiene el nombre de AIDA y es el acrónimo de: Atención. Interés, Deseo y Acción.  Cuatro pasos apenas:  atraer a tus lectores llamando su atención, con lo que realmente les interesa -a ellos, no a vos- y despierta su deseo para culminar provocando una acción.

 

 

Conociendo está fórmula,  podés darle contexto a los siguientes trucos:

 

1- El título es más importante que el contenido:

 

Si nadie siente interés por el título que escribiste, no importa que tu texto guarde la clave de la felicidad eterna y  la fórmula para comer chocolate sin que se aferre a tu cuerpo, no van a leerlo.  Tan desolador como cierto.

Dedicá mucho tiempo y reflexión a los títulos de tus textos online. No quiero sumarte presión pero… solo tenés una oportunidad de dar una impresión que impacte a una audiencia indiferente.

Para escribir un título realmente funcional a tus objetivos, necesitás tener más que clara tu propuesta de valor (eso único que solo vos estás ofreciendo) y a partir de ella, construir el titular.  ¿No sabés cómo escribir títulos atractivos? Te sugiero leer 4 trucos para escribir títulos persuasivos

 

2-  El beneficio tan deseado.

 

A ver si nos entendemos: si  tu negocio se trata de “ellos” y no de vos. Aprender a escribir online supone enfocarte en los beneficios (tantos los reales como los percibidos) de lo que estás ofreciendo y no en lo mucho que amás tu buen hacer.

Todo el tiempo que dediques a pensar por qué deberían leerte y más aún, por qué deberían comprarte, es poco.  ¿Por qué? Porque es lo único que tu audiencia realmente quiere escuchar. Escribir para el otro es hablarle a sus sentimientos, sus valores, sus aspiraciones y obviamente, a lo que van a obtener si realizan la acción a la que tu texto convoca. O lo que podrían perder si no lo hacen…

 

3-  Lo más importante al principio.

 

En la redacción online no existen los “grandes finales”.  Pensá que lo más importante tiene que estar en el inicio de tu texto porque gran cantidad de lectores no van a llegar a leer el último párrafo que hayas escrito.

Por lo tanto, la redacción online implica invertir la lógica de la escritura que  te enseñaron en la escuela. No dejes para el segundo párrafo lo que puedo escribirse en el primero.

De esta forma, garantizás una mayor repercusión y, en consecuencia,  mayor efectividad en al escribir porque no te vas por las ramas ni estás adornando el texto con ideas que a tu lector no le interesan.

 

4-  Los subtítulos con preguntas retóricas.

 

Una buena forma de organizar tus primeros textos online es respondiendo las preguntas que realizan tus clientes cuando conocen tus productos o servicios. Coleccioná las preguntas y las dudas de tus potenciales clientes con el celo de quienes coleccionan sellos.

Estructurar un texto en tu  blog o en las redes sociales en torno a las dudas de quienes te leen es una forma de acercarte a tu audiencia anulando objeciones.

 

5-  La sencillez gana al llamar a la acción.

 

Comprar tiene que ser muy fácil para tu cliente. Muy fácil. No solo porque debería entender inmediatamente las instrucciones que le estás ofreciendo sino porque no deberían existir “clicks innecesarios” que lo alejen del objeto de su deseo.

Todo lo que puedas hacer por facilitar el proceso de compra es beneficioso para tu negocio. Deberías acompañar esta acción con textos claros, directos y fáciles de entender aún para quienes leen sesgado y con la atención flotante.  Para seguir aprendiendo sobre este tema, te invito a leer un poco más sobre la escritura que llama a la acción: 8 trucos de copywriting.

 

6- Autenticidad y credibilidad.

 

Sin duda el pilar que sostiene la confianza de un lector es la credibilidad de tu propuesta. Antes de que enloquezcas pensando cómo se fomenta esta “credibilidad”, dejame contarte algo.  Si tu propuesta es honesta, no tenés que hacer demasiado esfuerzo.

La credibilidad se construye a punta de autenticidad y coherencia. Cuando quienes te leen perciben la sinceridad de tu proyecto personal  y además, la coherencia entre tu forma de decir y hacer, estás construyendo la credibilidad que garantiza clientes fieles.

 

7-  No te olvides del aspecto lúdico, emotivo e irracional.

 

En ocasiones estamos tan preocupados en escribir textos que expresen toda la seriedad y el potencial de nuestro negocio que olvidamos un detalle elemental: las interacciones humanas más sólidas tienen un aspecto lúdico, emotivo y por qué no, irracional.

Si intentás que todo sea  desmesuradamente “profesional” vas a perder el valor de la espontaneidad. También la diversión que sorprende a tus lectores y los invita a jugar contigo. No intentes leerte “inteligente”. Antes, intentá leerte cercano a las emociones básicas.  Las emociones más elementales, ganan.

 

 

Aprender a escribir online convoca clientes.

 

Aprender a escribir online es desafiante pero no imposible. Con una actitud siempre abierta a escuchar qué tienen para decir tus lectores, antes de lo que te imagines vas a estar escribiendo textos persuasivos para quienes son tus clientes ideales. ¿Para quién más?

Quisiera recordarte, que tus textos pueden presentarse en todos los formatos que seas capaz de imaginar:

 

  • Post para tu blog.
  • Boletín para tus suscriptores.
  • Guión para tus videos.
  • Reseña para tus productos o servicios.
  • Páginas de venta.
  • Invitaciones para juegos  o sorteos en redes sociales.

 

Toda ocasión en la que te comuniques con tu audiencia  te ofrece la posibilidad de ejercitar estos  trucos.  Ahora, antes de irte, contame cuál es tu mayor desafío cuando te sentás a escribir para tu negocio online. ¿Quién te dice? Vos me contás lo que te preocupa y el próximo post puede traer la respuesta a tu preocupación.

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