Aprendizajes, decisiones, fallos. Dudas sobre lo que estás haciendo y sobre cómo crear una comunidad para mi blog. Escribir un blog va a llevarte a una montaña rusa de experiencias. No. No estoy exagerando. Entre ellas:

  • Luchar con códigos hasta ver doble.
  • Meditar por días si “esa preposición en el nombre es necesaria”.
  • Saltar de alegría con tu primer comentario.
  • Morderte de rabia cuando descubras que te plagiaron, por ejemplo.

La lista es larga. Cuando creas que “ya lo tenés”, va a pasar algo que te obliga a reconsiderar tu reciente sensación a autosuficiencia confirmándote que la mejor de todas las decisiones que podés tomar es estar siempre en posición de aprender. Con la mente abierta para observar, interpretar y re-significar lo que sea necesario.

Por ese motivo creé  Escribe y Vende, concibiéndolo como un espacio de apoyo y colaboración para todas las personas que quieran participar de esta experiencia.  Porque es el espacio con el que vas a lograr llevar tu blog de “bufff” a “woow” (sí: estoy usando onomatopeyas)

 

crear una comunidad para mi blog.

 

¿Sabés qué es lo más curioso de los comienzos de una bloguera? Que nadie sabe que escribe un blog. Salvo que ya lo hayas intentado antes y por fin te hayas decidido a darlo todo por expresar tu profesión en un blog, los inicios son… digamos que “íntimos”. Ni padres, ni amigos, ni parejas. Nadie sabe que estás escribiendo un blog.

Ponele que no quiero abusar del tono existencialista pero… es uno de esos momentos en los que experimentás la soledad de ser un individuo en un mundo lleno de “otros” que son ajenos a lo que te está pasando.

Sin tener a quién preguntarle tus dudas. O con quién comentar tus logros.  Ausente de certeza sobre qué pasos seguir.  Al principio, todas vamos dando tumbos. Sabiendo que no nos lee ni nuestra madre (eso en mi caso, además, es cierto) y pasando de la euforia de terminar un post que te gusta a la desilusión de que los comentarios aún no lleguen.

Te cuento ahora qué es lo mejor que podés hacer en este momento: formar parte de una comunidad que te apoye. Crear una comunidad de intereses, en la que los anónimos lectores se transformen en personas con nombre y apellido. Facebook es un buen lugar para comenzar este proceso de apertura.

Si te estás preguntando para qué o cuánto tiempo va a demandarte gestionar una comunidad… Te diré que tanto como vos decidas. Sin embargo, no voy a ser yo quien te diga que escribir un blog que vale la pena se hace sin poner de tu parte.

Por eso empecemos por el principio…

 

¿Por qué necesitas crear una comunidad?

 

Quiero compartir contigo tres beneficios esenciales de crear tu propia comunidad para que decidas si vale la pena tomarte el tiempo necesario de nutrirla y hacerla crecer:

 

-Te exime de los caprichos de los algoritmos de los buscadores.

 

O dicho de otra forma: me río de Google porque al principio, si él te ignora vos bien podés hacerte la regia e ignorar sus caprichos.

A medida que va creciendo tu lista de suscriptores y la cantidad de seguidores en tus redes sociales, (tu fanpage, tu grupo) tenés un grupo de lectores que no depende directamente de tu posicionamiento en una tabla. Ni mucho menos. De pronto hoy no son miles pero son personas sinceramente interesadas en lo que escribís. Suena bien ¿no?

 

– Define y propone tu estilo personal.

 

Sentarte frente a un teclado y escribir pensando en las personas que están del otro lado te ayuda -y yo diría que casi te exige- encontrar, definir y consolidar tu estilo personal.

Tu estilo personal de escritura, tu identidad visual, el tono de tus comunicaciones…. Hablemos de eso que nos quedó pendiente de la primera clase abierta de este curso: tu tono.

Tu voz online puede tener el tono que vos elijas, puede ser abierta y franca o agresiva y acusadora. Podés inspirar, informar, motivar… Tu tono es la emoción frente a lo que estás contando. Es una definición poco técnica pero efectiva.

De más está decir que te sugiero usar el tono más cercano al de tu conversación coloquial: escribí como te sentís más cómoda. Como si estuvieras hablando. Y sí: ya sé que no se escribe como se habla pero es una buena forma de comenzar. Luego ya tendrás tiempo de pulir, utilizar los signos que sean necesarios y darle un poco más de brillo.

Nunca te olvides que un lector registra antes el tono que el sentido de lo que dijiste. El tono es la forma en que tus textos lo hace sentir.

¿Cómo querés hacer sentir a los que te leen? Respondé esta pregunta y comenzá a trazar tu ruta hacia la creación de tu comunidad.

 

– Alienta tu propósito.

 

Tener una comunidad termina por darle forma a tu propósito y cuando tenés un propósito la voluntad llega con él. No necesitás pensar en cómo motivarte cuando te levantás con ganas de que explote el mundo -esos días en los cuales te traicionan las hormonas- porque el compromiso que supone tener un sentido hace que siempre vayas un paso más allá.

Por eso, el pilar fundamental de tu blog es ese “gran por qué” que es más que una razón para escribir un blog. Es la razón por la cual alentás todo un estilo de vida.

Sin misterios: si tu propósito no está vinculado con ayudar a otros… vas a durar poco. Creéme. Y si no es honesto y transparente, los lectores “te huelen” con esa intuición que alerta contra lo falso. Las imposturas tienen patas cortas.

Me basta leer tres adjetivos en tu post para intuir hacia dónde vas…y no es porque sea “experta” es porque soy una lectora.

Pensalo y actuá en consecuencia.

 

¿Cómo vas a crear tu comunidad?

 

Esto era lo que esperabas. Porque es todo muy bonito en la teoría pero hasta que no tenés el paso a paso de la práctica… es difícil ponerse manos a la obra.  Nuevamente tengo que advertirte. De original y nunca dicho… poco. Pero de experiencia personal en estos años, mucho para compartir.  Quiero compartir contigo cinco sugerencias elementales para que hoy mismo comiences a crear tu comunidad:

 

1- Tu lista de suscriptores hoy mismo.

 

Con la plataforma que quieras, pero hoy mismo. Si querés ayuda paso a paso, podés seguir este tutorial sobre Mailchimp.

 

2- Tu newsletter, boletín o como prefieras llamarle pensado desde el día cero.

 

¿Qué vas a compartir con las personas que se suscriban en tu lista? ¿Cada cuánto tiempo vas a compartirlo? ¿Vas a enviar todos tus post? ¿Preferís compartir un contenido diferente al del blog? Muchas decisiones que tomar y que van a ser el tema principal de una clase abierta.

 

3- Tu grupo de Facebook.

 

Apenas te sientas en posición de encontrar un tema nuclear desde el cual puedas ayudar a otros a cumplir sus propias ideas, sueños, proyectos… El próximo post está enteramente dedicado a crear un grupo en Facebook.

 

4- Pensá tu contenido en serie.

 

Sí. Eso que estás barruntando. Creá series de post (no más de tres por favor) para consolidar el vínculo con los lectores que llegan a tu blog. No sufras pensando en porcentajes pero…son muy pocos los que llegan y se quedan. Así que vamos a darles una razón para volver. Para que quieran permanecer, suscribirse, ser tu tribu.

 

5- Ofrecé exclusividad.

 

Que haya materiales, contenidos, situaciones y experiencias que sean solo para las personas que quieren quedarse…. Vos me entendés.

Todas las sugerencias anteriores son valiosas sí y sólo sí te decidís a ponerlas en práctica con la conciencia de que los procesos no son inmediatos y que si bien existen formas de “acelerar resultados” vos sabés que las cosas aceleradas tienen sus “pro” y sus “contra”.

Recorrer este camino acompañada es más liviano.

 

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