En este post, voy a ofrecerte una respuesta concreta sobre cómo escribir un blog visible para consolidar tu marca personal. Sin embargo, te pido que te armes de paciencia porque:

– Es un tema extenso.
– Probablemente reitere conceptos básicos.

 

El destructor de mitos.

 

Puede ser reconfortante creer que existe una fórmula secreta del éxito a la cual puedo darte acceso con un ritual de iniciación. Es una fantasía que yo misma cultivé por mucho tiempo. Más tiempo del recomendable. Por ese motivo, si te interesa escribir un blog visible para consolidar tu marca personal, comencemos por desterrar el pensamiento mágico: no existe el secreto oculto para generar visibilidad.

 

Lo que puedo compartir contigo es un sistema de expansión del contenido que funciona en relación directamente proporcional a la calidad de lo que compartas y la perseverancia con la cual te apliques para conseguirlo.

 

Si querés ser visible pero no tenés la disposición ni la actitud, entonces tendrás que evaluar dos posibilidades:

  • Contratar un profesional para diseñar y ejecutar tu plan de comunicación.
  • Replantearte tu propósito.

 

Escribir un blog visible.

 

Escribir un blog visible supone un plan en el que son necesarias:

 

1- Estrategias de contenido:

 

Sin resolver cuál es tu contenido y qué valor le aporta a tu lector, ninguno de los ítems siguientes tiene sentido. Tu primera reflexión al construir un plan de visibilidad para tu blog tiene que estar dirigida a fortalecer el vínculo con tus lectores aportándoles una experiencia inspiracional y formativa.

Tus lectores tienen que querer volver por algún motivo. Considerá que el 95% de los visitantes que llegan a tu blog no vuelven. En consecuencia, tenés que aferrarte al 5%  con uñas y dientes. Claro, todo esto si tu propósito es expandir tu marca personal con un blog.

 

2- Tácticas de promoción en redes sociales: 

 

Quizás te extrañe que sitúe el tráfico referido tema antes que el SEO. Mi opinión al respecto es clara:

 

Sin ayuda profesional es muy difícil posicionar alguno de tus post en la primera página de Google.

 

Tampoco es que sea imposible. Todo depende de qué cuáles son  tus palabras clave, la antigüedad de tu dominio, la cantidad de enlaces externos de calidad  y un largo etcétera de condiciones. Te doy un ejemplo simple.  Las palabras claves para la mayoría de los temas que se te puedan ocurrir,  están “copadas” por grandes editoriales o blogs prestigiosos. Frente a esto -nuevamente- tenés dos posibilidades:

  • Quemarte las pestañas pensando tu diferencial y promocionar creativamente.
  • Pagar por promoción en campañas específicas de publicidad.

 

3- Algunos trucos SEO: 

 

Más allá de esto, existen algunos trucos aplicables por el más común de los mortales que deberían estar sistematizados en tu estrategia de escritura cuando te interesa hacer tus post visibles.  Esto te obliga a caminar algunos pasos extra en la creación de tu contenido. Luego de haber pensado, preparado y ejecutado tu post,  es necesario estructurarlo para que sea amable para los motores de búsqueda sin que se resientan tus lectores. Suena a misión imposible pero con el tiempo, se transforma en una mecánica de trabajo.

 

4- Herramientas virtuales:

 

Herramientas que también tienen un costo mensual pero te ahorran tiempo de investigación y búsqueda. Existen a tu disposición diversidad de  ofertas que te pueden ayudar a acelerar procesos de antes de escribir un post y aún luego de escribirlo para optimizarlo y promocionarlo.  Si aún no probaste ninguna y estás dispuesta a jugar un rato con  el estado de tu blog, probá con Woorank que no sé si es la mejor herramienta de análisis disponible, pero te entretiene por un rato pensando en cómo mejorar tu porcentaje.

Cada uno de estos factores aisladamente no generan la sinergia que estás esperando. Es la interacción perseverante de estrategias, técnicas y herramientas la que va a funcionar para hacer despegar tu contenido. ¿Esperabas menos?

 

Hagamos un ejercicio práctico.

 

Quiero que pienses seriamente en la última vez que leíste un post con interés y sin prisa. Si recordás esa situación, intentá responder las siguientes preguntas:

  • ¿Qué esperabas obtener de ese post?
  • ¿Qué fue lo que te magnetizó como para no pasar al enlace siguiente?

Antes de que  desistas de escribir un blog visible y decidas dedicarte a cultivar un huerto en algún rincón escondido donde no llega internet, te recuerdo que no podés permitirte ignorar la ruta del lector

 

Proceso de lectura digital.

 

Sigamos de forma intuitiva el recorrido de un lector digital.  Si querés darle dramatismo, situate en tus propias experiencias de búsqueda.

  1. Tecleás en el buscador tu pregunta: con palabras sueltas (sustantivos o verbos) o en forma de interrogación.
  2. Obtenés un millón de resultados. El 96% de los usuarios, solo consultan los tres primeros resultados.
  3. Clickeás en el primer enlace de búsqueda pero: si tarda más de 8 segundos en cargar, cerrás  y seguís con el siguiente. Si te ensordece una música que no sabés cómo silenciar, cerrás sin dudar. Si te encontrás un pop-up de suscripción, depende. ¿De qué? De tu urgencia y de la rapidez con la cual identifiques cómo cerrarlo. Si es fácil de cerrar, seguís adelante. De lo contrario, te vas por donde llegaste.
  4. Si nada te espanta, hacés scroll. ¿Qué significa? Simplemente que vas a deslizarte hacia abajo por la página para obtener una visión general de la información. Te vas a interesar por infografías, resúmenes, listas, esquemas o lo que convenga en relación a tu búsqueda.
  5. Si te convence esta primera impresión, volvés al inicio para comenzar el escaneado del contenido. ¿Qué estás buscando? La respuesta a tu duda. Si en el primer párrafo no identificaste la intención del post y de qué forma puede ayudarte, seguís adelante con el siguiente enlace.
  6. Vas avanzando en la lectura y percibís que el único interés del post es vender un producto o servicio, entonces vas a huir antes de llegar a la “llamada a la acción”. Por más maravilloso que sea lo que te ofrece no es tu objetivo en este momento.

 

¿Analizamos el caso?

 

Este análisis del comportamiento de un usuario digital, evidencia una verdad aplastante: si no aparecés en la primera página de Google, sos invisible para el 96% de los usuarios. Esta situación tiene un corolario: el posicionamiento orgánico no tendría que ser una de tus obsesiones. Es más sustantivo que te concentres en promocionar activamente tus post  en plataformas sociales sin esperar por Google. Al menos, durante el primer año de existencia de tu blog. Por otra parte, te invita a reflexionar sobre la forma en la cual recibís a tus visitantes, especialmente preguntándote:

  • ¿Qué es lo primero que ven los lectores cuando ingresan a mi web?
  • ¿Cuál es la acción que espero que realicen antes de irse?

 

Ejercicio de visibilidad.

 

Quiero terminar este post con un ejercicio práctico para quien pretender escribir un blog visible para consolidar su marca personal. Es un experimento simple que podés realizar para verificar cómo están posicionados tus mejores post en Google. Si aún no tenés un blog, intentalo igualmente para sondear resultados en el tema que te apasiona.

 

Investigá de incógnito.

 

Dirigite a la barra superior de tu navegador. Allí vas a encontrar en la esquina derecha tres rayas horizontales que despliegan una ventana de control. En ésta, seleccioná “nueva ventana de incógnito”. Vamos a utilizar esta pantalla para que ninguna de tus preferencias anteriores sea rastreada.

Google, guarda celosamente tus intereses. Cuando formulás una búsqueda en tu navegador, se esfuerza en ofrecerte lo más cercano a tus búsquedas frecuentes. Porque quiere darte exactamente lo que necesitás. Es tan complaciente que si fuera un ser humano, sin duda querrías que fuera tu marido.

Cuando estés allí, usá tres de tus palabras claves o tres palabras con las cuales te interese que encuentren tus post. No sirve que uses el título específico de uno de ellos sino únicamente las palabras clave.

 

¿Te encontraste? ¿Aparecés en alguna parte o te cansaste de rastrearte en la segunda página?

 

 

Me imagino que si ya estás publicando y no lográs encontrar tus post, el golpe que produce la desilusión puede ser duro. Pero el sacudón te activa para que comprendas que sin promocionar activamente en redes sociales, no vas a llegar muy lejos. La convicción que llega con esta información es mucho más productiva que la ignorancia para escribir un blog visible.

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