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Escribir un blog

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Crear un calendario de contenidos para tu blog en cinco pasos.

Y la gran pregunta es… (hacé de cuenta que escuchás el redoble de un tambor):  ¿Es necesario crear un calendario de contenidos para mi blog? Mientras vas leyendo, sentís que una gota fría te recorre la sien. ¡Parece tan serio! Planificar con tiempo, poner orden y concierto a tu imaginación implosionada. O quizás te encuentres en el otro extremo: yerma de creatividad bloguera. Bloqueada.  Sin que se te caiga una idea.  Tanto para unas como para otras, resolvamos este problema que te incomoda. Veamos por qué tendrías -o no- un plan de comunicación y cómo crear un calendario de contenidos para tu blog.

 

crear un calendario de contenidos: ¿lo necesito?

 

Depende. Antes de decidir si necesitás o no crear un calendario de contenidos para tu blog es esencial que te hagas tres preguntas previas:

 

  1. ¿Tener un calendario de contenidos me ordenaría y me daría tranquilidad? ¿O me estresaría saber que está allí para cumplirlo?
  2. ¿Cuáles son los objetivos que persigo al crear un plan de contenidos? ¿Cuáles son los objetivos para mi proyecto?
  3. ¿Necesitan miss lectores esta guía paso a paso invisible detrás de cada post para avanzar en su camino desde el desconocimiento de mi producto y/o servicio hasta llegar al momento de la compra?

 

Con las preguntas anteriores vas a explorar tu bienestar mental, tus metas a corto plazo y cuál es tu percepción sobre la respuesta de tus lectores (o tus previsiones al respecto). Este es el triángulo del éxito en un plan de comunicación. Vos y tu comodidad para crear, los objetivos de tu proyecto y las personas que necesitan tus respuestas o tus productos para tener una vida más inspirada, informada o placentera.

 

Cuándo es necesario crear un calendario de contenidos

 

Es necesario crear un calendario de contenidos cuando tenés la plena certeza de que tus lectores-clientes potenciales necesitan cumplir un ciclo completo de educación al relacionarse con tu propuesta:

 

  1. Sentirse atraídos.
  2. Ser acompañados para pasar de una etapa a la otra, recibiendo información útil que les permita decidir si tu producto o servicio es lo que necesitan.
  3. Experimentar la necesidad y la certeza de comprarte porque tu producto o servicio le ofrece beneficios y garantías.
  4. Luego de la compra, consolidar el vínculo, viviendo la experiencia de un trato preferencial como cliente.

 

Me atrevo a decir que todos los clientes necesitan este trato pedagógico amoroso. Porque es tu mano detrás de los contenidos la que hace posible que tomen sus propias decisiones con todas las cartas sobre la mesa.

Dicho esto, de pronto te surge una duda. ¿En qué caso no necesitás crear un calendario de contenidos para tu blog y redes sociales? La respuesta es simple: si te agobia. No importa cuánto lo necesite tu cliente, si quien escribe se siente acorralado por la planificación no va a lograr nada. Ni atraer, ni educar, ni complacer.

En ese caso, tendrás que encontrar tu propia variante creativa. Quizás establecer ciclos de planificación cortos. O solo plantear los grandes temas anuales y dejar abierta tu posibilidad de cambiarlos. Independientemente de cuál sea tu estrategia para no sentir la presión de una agenda, lo cierto es que de alguna forma tenés que ponerle un criterio a tus publicaciones. Especialmente cuando tu objetivo deja de ser puramente expresivo y lo que estás buscando es obtener visibilidad.

 

Cómo crear un calendario de contenidos.

 

En cinco pasos podés resolver tu planificación anual sin mayores complicaciones. Con esto no estoy diciendo que vayas a hacerlo en un suspiro. No me malentiendas.  Pero, en una tarde de esas que estás viviendo un buen momento respecto a tu capacidad de concentración, podés dejar planteado el esquema inicial.

 

5 pasos básicos para crear tu calendario de contenidos:

 

  1. Investigar los temas.
  2. Rastrear las palabras claves asociadas con una herramienta como Keyword.io
  3. Buscar inspiración en internet, en índices de libros, preguntando a quienes tengas a tu alrededor.
  4. Seleccionar los temas más viables y crear los títulos posibles para cada uno.
  5. Definir un criterio para ordenar los temas en el calendario.

 

Con estos pasos muy simples, estás en condiciones de armar un primer esquema de tus contenidos. Podés hacerlo mensualmente, trimestralmente  o anualmente. A esta desmesurada pensar “anualmente” le genera sospecha… ¿No pasará nada en el año que cambie mis planes? ¿Es necesario planificar a tan largo plazo?

Si contesta la docente en mí te dice que lo hagas sabiendo que tenés el permiso de ser flexible. ¿Qué quiero decir con esto? Mi santa, si te encadena no es una buena idea pero cuando tenés un esquema “tranquilizador” y vos te permitís jugar con él, respondiendo a las necesidades y el feedback de la audiencia que vas creando… Es otra cosa.

 

3  sugerencias para crear tu plan de contenidos desmesuradamente.

 

Primero que nada, quiero invitarte a leer otros post sobre el mismo tema que ya escribí anteriormente. ¿Por qué tendrías que leerlos?  Porque te ofrecen otra perspectiva más detallada para crear tu plan de contenidos:

 

1- Cómo organizar un plan de contenidos para tu blog.

2- Plan de contenidos.

3-  Marketing de contenidos: 12 técnicas infalibles.

 

Y finalmente, te sugiero que pienses en:

 

  • Balancear tus post para que algunos sean informativos, otros inspiradores y otros persuasivos.
  • Crear series de 3 post para generar un compromiso de lectura con un tema muy relevante para tu cliente ideal.
  • Divertite como loca, porque lo que te aburre… se siente en la lectura.

 

Ya sé… Te estarás preguntando cómo se siente en la lectura el aburrimiento de quien escribe. Y me encantaría tener una explicación lógica para aplacar a tu costado racional.  Sin embargo, todo ensayo que haga basado en el lenguaje, en el uso de las palabras y en el tono del relato no terminarían de conformarme. Hay algo en la escritura que vibra más allá de la lógica y cuando sos feliz escribiendo, se nota.

Antes de irte, podés llevarte tu plan trimestral para crear un calendario de contenidos para tu blog y de paso, contarme en los comentarios cómo vivís la creación de contenidos en tu propio blog.

 

 

Escribir el primer post de tu blog.

Este blog tiene un mantra: “un blog no se tiene, se escribe”.  Se trate de cómo escribir el primer post de tu blog o la última reseña de tus productos y servicios, tus palabras son la herramienta de comunicación más potente con tus lectores. En este post vamos a dedicarle un poco de amor a ese  texto que tanta inseguridad nos provoca. Tu presentación en sociedad: el primer post de tu blog.

Porque vos querés que comprendan que vas en serio, que no estás diciendo por decir y que tu blog no es un hobby al cual le dedicás un rato los domingos en la tarde. Tu blog es uno de los pilares del plan de comunicación para hacer visible tu negocio online, para atraer clientes a tu tienda y oferecer tus servicios profesionales.

Tu blog es un nene grande aunque por ahora… no camina solo.

 

Cómo escribir el primer post en tu blog.

 

Vamos a refrenar el ímpetu bloguero. Antes de empezar a escribir el primer post de tu blog tendrías que detenerte a pensar algunos detalles que van a ser como tu piedra angular en la construcción del blog.

 

Te cuento qué deberías considerar:

 

  1. ¿Ya definiste a qué lectores querés llegar? Si lo hiciste, genial. Si todavía te falta este paso pensá en la persona que querés que te lea porque ése, es el punto de partida. Te invito a leer cómo definir tu lector-cliente ideal.
  2. ¿Cuál es el contenido más representativo del tema para esos lectores? Vas a escribir de un tema que te apasiona y seguramente, conocés todas sus aristas. ¿Cuáles son los tópicos más atractivos para empezar? ¿Pensaste en crear un calendario editorial?
  3. ¿Qué tipo de post voy a compartir? Es momento de pensar en el formato y si te viene una crisis de creatividad, podés leer este post en el que te comparto 40 tipos de entradas diferentes.

 

Con las respuestas que obtengas,  queda delineado tu esquema básico: quién me va a leer, qué le voy a contar y con qué forma.

 

 

Y  ahora  ¿cómo sigo?

 

La Desmesurada no fue mi primer blog. Ni el segundo.  De hecho, el blog que ahora estás leyendo no tiene relación alguna con el blog que comencé en el 2011, salvo por  el tono y el amor por el vintage.  Un blog es un espacio de comunicación y cambia contigo, mudando de piel tantas veces como sea necesario para adaptarse a tus deseos y necesidades del momento. Mis primeros post en este blog apenas tenían texto… Sí: como lo estás leyendo. Recuperá el aliento: hubo un momento en el que en este blog había menos de 100 palabras por post.

¿Por qué?

Porque escribía para mí, para coleccionar imágenes que me inspiraban y realmente, no tenía intenciones de que otro ser humano encontrara este espacio perdido en el mundo virtual. Era un ejercicio de catarsis. El desahogo de una madre primeriza que buscaba un espacio para ella misma.

Pero vos no querés eso.

Vos querés que tu blog tenga dirección desde las primeras palabras porque  querés que te lean . Punto. Sin medias tintas.

Quiero aliviarte las ansiedades de los primeros meses contándote que todo comienzo es duro. A veces muy duro. Sin embargo podés tomar una decisión que te ayude a darle un impulso a tu blog.

 

¿A qué me refiero con darle impulso a tu blog?

 

Podés obtener tus primeras visitas es utilizar alguno de los siguientes formatos de post e inundar las redes sociales luego de escribir el primer post de tu blog:

 

  • Una entrevista a una persona relevante en tu tema. Quizás no sea lo más fácil de conseguir, pero si lográs la entrevista y que la comparte entre sus seguidores… el esfuerzo valió la pena.
  • Más sencillo que una entrevista exclusiva que puede demandarle mucho tiempo a la persona entrevistada, es que realices una o dos preguntas significativas a varias personas que escriben blogs sobre tu tema. Con las respuestas, podés escribir un post colectivo.
  • No descartes la posibilidad de contar los mejores trucos de tu tema o hacer una recopilación masiva de herramientas útiles para tus lectores en un post  nutrido que impresione a tus primeros lectores en las redes sociales.

 

Por supuesto que después de escribir el primer post,  lo publicás y queda durmiendo el sueño de los justos… Mi santa, es lo mismo que la nada. Nada te garantiza cientos de visitas diarias. Yo lo sé y quiero que vos lo sepas.  Ni siquiera la publicidad paga en redes sociales te garantiza cientos de lectores. Nuestros contenidos compiten por lo más preciado que alguien puede darte en las redes sociales: su atención.

Así que moderá expectativas y preparate para el trabajo de hormiga porque en esto de bloguear, hay menos glamour del que te estás imaginando.

 

 

Escribir el primer post: paso a paso.

 

Con el tema y el formato decidido, podés sentarte a escribir.  Antes de que desesperes pensando que no tenés idea por dónde empezar te dejo una recopilación de post para pisar fuerte en internet:

 

 

Antes de ir corriendo a escribir el primer  post de tu blog, ¿cuál es tu mayor duda a la hora de escribir post para tu blog? Soy bloguera, adoro tus comentarios y responderlos!

 

5 secretos para crear comunidad en Facebook

Crear comunidad en facebook es una de las herramientas más poderosas para darle vida a tu negocio online.  Atención:  ésta no es simplemente una afirmación desmesurada. Es una convicción.

Puedo decirte más: es una convicción fundada en la experiencia personal. Mi blog, estuvo perdido en el limbo de Google durante meses. Sin embargo,  eso no significó el fin de mi proyecto online. ¿Por qué? Gracias a que decidí crear comunidad en facebook.

El poder de una comunidad también te ofrece la satisfacción de interactuar con personas con los mismos intereses y pasiones. No son perfiles: son personas que comentan, preguntan y participan de tus propuestas.  Porque nada es más triste que publicar un post en tu muro y sentir el sonido de los grillos…

¿Tenés idea de cómo crear comunidad en Facebook? ¿No? Entonces, tenemos que  solucionar este tema.

 

Cómo crear comunidad en facebook.

 

Empecemos por lo básico mi santa: si querés crear comunidad en facebook, primero tenés que conocer a las personas (no a los perfiles) y permanecer atenta a lo que quieren y  necesitan. Ojo: lo que “quieren” y lo que “necesitan” no siempre coincide y es tu propósito que descubran que necesidad y deseo pueden ir de la mano.

Para lograr esto, hay que preocuparse menos por publicar y ocuparse más de conversar.  ¿Cómo? Creando conversaciones en torno a tu contenido.  Conversaciones en las cuales tu comunidad pueda participar. Ahora, tengo una advertencia previa.

 

Si  querés  crear comunidad en facebook, verla crecer y comprometerla con tu contenido, tenés que disfrutarlo.

 

Tiene que ser un ejercicio en el cual se sienta en cada una de tus acciones que lo estás haciendo porque lo tuyo,  es comunicarte. De lo contrario…. vuelven a sonar los grillos.

Como somos personas y no perfiles sentimos las imposturas.  Por eso, antes siquiera de darte media sugerencia quiero que pienses si tenés el perfil para liderar una comunidad:

  • ¿Disfrutás comunicándote con otras personas?
  • ¿Tenés vocación de servicio?
  • ¿Estás dispuesta a experimentar, observar y reflexionar sobre tus resultados?

¿Verdad que sí? Entonces vamos por los cinco secretos.

 

1- El poder de la interrogante.

 

La forma más simple de conectar con tu comunidad es hacerle preguntas.  Seguro no pensabas que era tan fácil. Voy a hacerte una única recomendación: formulá preguntas que puedan responder sin tener que consultar wikipedia.

Tendemos a olvidar el poder que tiene lo simple. Nos enroscamos en planes de comunicación y complicadas teorías sobre neuromarketing cuando el nunca bien ponderado “sentido común” podría ayudarte a encontrar el camino recto hacia las emociones de tus lectores.

¿Querés conectar con alguien?  Hacele preguntas. Intersate y dale opciones: preguntas en las que pueda elegir Y o Z, preguntas en las que pueda responder “sí” o “no”, preguntas que lo incentiven a hablar de su proyecto, sus sueños y sus planes.  Hacé preguntas al final de tus post del blog,  en los correos que envíes a los seguidores  pero especialmente, hacé preguntas en tu fanpage o en tu grupo de Facebook.

 

2- Escuchá las respuestas.

 

Es tan obvio que me debería dar pudor… pero eso, hace rato que lo perdí (si lo encontrás por ahí, no me avises porque vivo mejor ahora).

Si formulás preguntás, tenés que estar atenta a las respuestas, escucharlas y hacerlo con sincero interés de conocer a quienes responden. La confianza ni se compra ni viene en pastillita: se construye escuchando activamente a las personas que van acercándose a tu comunidad.

Si uno de tus “fans” (no logro aclararme respecto a esta palabra) responde tu pregunta o participa de una de tus actividades,  necesita una respuesta. Si no estás dispuesta a dialogar, entonces ni lo intentes. Porque luego de responder un par de veces al vacío no va a escribirte nunca más.

 

3-  Hablá para que te entiendan, no para impresionar.

 

¿Está demás recordarlo?

Ocasionalmente, me encuentro con una alumna tan preocupada por la imagen que proyecta en su fanpage o en su grupo que pierde toda la naturalidad. Facebook no es un espacio para “sonar inteligente” es un espacio de comunicación en el que te expresás coloquialmente.

Eventualmente habrá ocasiones en las cuales decidas dedicarle un post a un tema serio y delicado, asumiendo un lenguaje menos festivo pero… la mayoría de tus interacciones tiene que ser en el lenguaje de las personas con las que conversás, sin llenar los espacios en blanco con tecnicismos , ni con la pretensión de impresionar a quienes te leen.

 

4-  Saltá de las letras a la pantalla.

 

Sé que esta sugerencia duele… auch. Ponerse frente a una pantalla es uno de los desafíos más grandes de quienes nos comunicamos con una comunidad. Te confieso algo: amo mi trabajo,  mi grupo en Facebook y hacer webinars pero… grabar un video todavía me genera mucha ansiedad.

Voy a repetir esta máxima hasta el cansancio pero… si querés ser visible te tienen que ver.  En este caso no hay nada metafórico en ese “ver”.  Si querés aumentar el compromiso de tu comunidad nada tiene el poder de la imagen y el sonido.

Para esto podés usar el medio que prefieras y la herramienta que te quede más cómoda (están en pleno auge los Facebook Live) siempre y cuando funcione sin interrupciones.

Algo más: no te presiones. Nadie te dice que comiences con un webinar de hora y media. Una grabación de cinco minutos puede ser igual de poderosa y de esa forma te vas habituando a verte y escucharte en la pantalla.

En mis primeros webinars no me animaba a mostrarme, hoy, si me lo pedís dos veces, hasta te canto. Por las dudas no pruebes.

 

5-  Si te vas a mostrar: mostrá lo que es.

 

¿De  dónde salió esto Paula?  Te cuento… si vas a “salir del cascarón”,  que se vea lo que hay.  La perfección no es una aspiración en una comunidad digital.

¿Ya te mencioné que te comunicás con personas, no con perfiles?  Es importante que lo recuerdes porque las personas cometen errores,  en general no lucen geniales a las seis de la mañana y no siempre tienen la palabra precisa y la sonrisa perfecta (se me escapó Silvio…)

Y antes de seguir cantando mentalmente “Ojalá”, animate a ser quien sos porque llevar una máscara pesa demasiado. Tengo el orgullo de decir que soy lo que se ve, con todo lo que eso tiene de bueno y de no tan bueno… pero para qué te voy a contar si lo podés descubrir solita.

 

¿Preparada para crear comunidad en facebook?

 

Contame qué es lo que más te asusta de “liderar” una comunidad y lo conversamos en los comentarios.  Ah! Me olvidaba. Hace unos meses escribí un post sobre este tema de quizás te interesa leer y dio origen al ebook que te podés descargar al final de este post:  10 estrategias para hacer crecer tu comunidad

 

7 claves para blogueras sin experiencia.

La idea detrás de estas 7 claves para blogueras sin experiencia es ofrecerte una panorama  de esos detalles que te sacan canas verdes cuando empezás a escribir un blog.

Si hace un tiempo que comenzaste tu andadura bloguera quizás lo hayas olvidado pero al principio todo es muy bizarro. Hay mucho por asumir: desde un nuevo vocabulario a una serie de acciones técnicas que pueden llegar a quitarte el sueño (literalmente).

Por ese motivo, quiero darte una lista de siete claves prácticas. Porque una mujer que no duerme es una mujer peligrosa. Digamos que le hacemos un bien a la comunidad.

 

7 claves para blogueras sin experiencia.

 

Las siete claves son:

  1. El gran por qué.
  2. La experiencia de bautizar.
  3. Todas las galletitas son iguales.
  4. ¿Quién me va a leer?
  5. Dar con el tono.
  6. Enchúlame la plantilla.
  7. Estructura básica de tu blog.

Sí. Lo sé. Es todo muy raro. Es que en el universo desmesurado, las convenciones se nos escapan. Así que empecemos cuanto antes, dándole sentido a los títulos un poco ridículo de cada clave.

1- El gran por qué.

 

Soy bloguera. Entiendo tu debate respecto a las plataformas. Estás empezando y querés hacerlo bien: minimizar los errores y elegir lo mejor para no perder el tiempo o tu esfuerzo, cambiando a mitad de camino.

Ahora, puedo decirte algo con total honestidad.

 

Después de tantos años escribiendo un blog puedo afirmar sin que me tiemble el pulso que más importante que  la plataforma que decidas utilizar es  qué pensás hacer con ella.

 

Por este motivo, la gran pregunta es ¿Por qué voy a escribir un blog?

Así de simple -o de complejo, según el caso- como lo estás leyendo.  Primero vas a definir por qué querés escribir un blog y luego, con ese aspecto muy claro para vos, te ocuparás de elegir plataforma.  Todo esto sabiendo que nada está escrito en piedra y que cambiar, (aunque sea a mitad de camino) tampoco te va a matar.

No voy a hacer una falsa dicotomía entre  blogs “personales” y “profesionales”.  Salvo que seas uno de los redactores de la Coca Cola, tu blog es personal.  Pero tus intenciones y aspiraciones no son las mismas si querés:

  • Expresarte y compartir lo que te gusta (o lo que te agobia)
  • Hacer visible tu negocio físico u online.
  • Conectar con tu audiencia .
  • Ganar autoridad en tu tema.
  • Ofrecer tus productos o servicios.

Podés tener uno de los objetivos anteriores o quizás todos ellos.  Si querés hacerte un favor, empezá con calma. Pensá con serenidad cuál es tu objetivo al escribir un blog y elegí la plataforma que mejor se adapte a tus necesidades en este momento.

 

2- La experiencia de bautizar.

 

Otro temita peludo es el nombre y la url de tu blog.  Por si te suena a chino… la url es la dirección virtual de tu blog y es la secuencia de palabras que aparece en el buscador para identificarlo.

A ver, poner nombres no es fácil. Si querés profundizar en el tema, podés descargarte el PDF.

 

 

La pregunta más frecuente respecto a este tema, es si el nombre y la url tienen que coincidir. La respuesta es simple: si querés hacerte un favor, sí. Debería coincidir porque favorece la memorización y nosotros queremos que el lector nos recuerde.  Por este motivo un nombre tiene que ser sonoro y significativo.

 

3- Todas las galletitas son iguales.

 

Todas las galletitas son iguales o… el arte de definir el tema de tu blog.

Los nombres de las protagonistas de esta historia fueron cambiados para proteger su privacidad pero lo cierto es que se parecen mucho a mí y a mí madre.

Ponete en esta situación. Madre te envía a comprar una lista de comestibles. Entre la lista, se lee la palabra “galletitas”. Al leer, suenan las señales de alarma desmesuradas. Conozco demasiado a la mujer que me parió como para saber que si traigo las primeras galletitas que se me crucen (algo que yo haría) me va a poner cara de “tendría que haber ido yo”. Además de hacerme objeciones de precio, peso, textura y sabor.

Entonces, me encuentro diciéndole a madre:

-Específicamente qué galletitas son las que querés que compre.

Como me responde “cualquiera” y yo estoy grande para creerle, insisto en la definición. Quiero pelos y señales de loas galletitas. Lo mismo, haría con mis alumnas para ayudarlas a definir el tema de su blog. No te conformes con “galletitas”.

¿Qué es lo que hace única tu propuesta?  Acotar, definir y aportar algo que sea una novedad o una nueva forma de mirar lo que ya hay, es la clave para elegir el tema de tu blog.

 

4- ¿Quién me va a leer?

 

No me canso del tema. Definir tu lector es esencial. Pero como es un tema del cual ya hablamos recientemente, si querés hacer el ejercicio podés leer el siguiente post:  Por qué escribir post de 1000 palabras.

 

5- Dar con el tono.

 

Esta es una gran pregunta… De hecho el mejor tono de tu blog es tu tono coloquial. Como si estuvieras hablando con una amiga.

Por supuesto que existen  detalles de construcción  gramatical y estilo que podés pulir. Sin embargo, en lo que refiere al tono de tu blog,  priorizá todo lo que te aleje del acartonamiento de los blogs corporativos. Quizás sientas reparos, por este motivo confirmo: es la mejor sugerencia que puedo hacerte.  Lo ideal sería que evitaras:

  • Palabras que puedan “herir la susceptibilidad de tu lector” (todo un tema para debatir)
  • Regionalismos excesivos que dificulten la lectura (salvo que solo escribas para las personas que comparten tu registro lingüístico)
  • Vocabulario excesivamente técnico referente a tu tema (de esas palabras que son para “entendidos”)

Quiero que recuerdes que un blog es esencialmente un canal de comunicación por lo tanto, eliminá todas las barreras que te separen de tu lector.

 

6- Enchúlame la plantilla.

 

Qué tema que enloquece a las blogueras sin experiencia.  La de tiempo que perdemos con las plantillas… Ya sea eligiéndolas o toqueteándolas, nos pasamos horas buscando una imagen que sea la  que nos exprese con toda la intensidad de nuestra identidad.

 

Relajate un poco. Tu primer blog te tiene que dar vergüenza.  Si tu primer blog no te da vergüenza, es porque demoraste demasiado en comenzarlo.

 

Es natural que no sea ni perfecto ni luzca pulcramente profesional.  Ya tendrás tiempo de comprar una plantilla económica (las hay muy económicas en Etsy) o de contratar una diseñadora, llegado el caso.

Esmerate porque se vea lo mejor posible pero no dejes los ojos con el código. Es tiempo perdido, salvo que sea tu trabajo.

 

7- Estructura básica de tu blog.

 

 

Cuando está empezando un blog, todo en su estructura  es nuevo y complejo de recordar. Después de horas de intentarlo, llega un momento que te dicen “header” y “footer” y vos querés tirar el blog a la basura cibernética.

Para que evites dar la computadora contra el piso, te cuento cuáles son las páginas básicas que necesitás en tu bog:

  1. Inicio
  2. Sobre mí
  3. Productos y Servicios
  4. Recursos
  5. Contacto.
  6. Galería o Portfolio.
  7. Aviso legal.
  8. Términos y condiciones.
  9. Políticas de privacidad.
  10. Preguntas frecuentes
  11. Testimonios y prensa.
  12. Empieza aquí

 

Quizás no las necesites todas… Claramente, la selección depende del tipo de blog y sus objetivos. Si te corrió un sudor frío cuando leíste “legal”, quiero que sepas que es por tu seguridad y para que tus ventas sean más fluidas. Si querés aprender más, podés leer este post de Raquel Blanco: Las páginas legales de tu blog.

Escribir cada una de estas páginas es un desafío. Para simplificarlo, frente a cada una de ellas te vas a preguntar:

 

  1. En primer lugar: ¿qué es lo que quiero que el lector vea?
  2. Pero también: ¿qué es lo que quiero que el lector entienda?
  3. Y por último: ¿qué es lo que quiero que el lector haga?

 

¿Qué te parecieron las siete claves? ¿Alguna de ellas te preocupaba más de la cuenta? Si es así, contámelo en los comentarios y no olvides descargar tu material para escribir post de calidad.

 

Antes de empezar un blog…

Hace diez años abrí mi primer blog. Era institucional: un espacio exclusivamente creado para mis alumnos. ¿Necesito decir que fue un camino sin retorno? Escribir un blog te nutre, en ocasiones te enloquece pero es disfrutable en cada una de sus etapas. Por eso, quiero contarte siete cosas que yo habría querido saber, antes de empezar un blog.

Antes de que te preguntes por qué “estas siete” y no otras, quiero que sepas que sostener un blog que genera ingresos,  centra la visión de lo que significa escribirlo. Es esa visión la que quisiera compartir contigo, para que pienses que antes de escribir un blog, tenés la oportunidad de aprender de los errores que otros fuimos cometiendo.

 

Antes de empezar un blog: 7 cosas que quiero contarte.

 

Una búsqueda superficial te va a revelar que existen decenas -¿quizás cientos?- de post que desarrollan este tema. Este aspecto que vuelve loca a más de una de mis alumnas, comienza a adquirir otros matices cuando escribís un blog profesional.  Por ese motivo, aunque vas a encontrar sin dificultad muchos post similares, no todos fueron escritos por una desmesurada.  En consecuencia, éste es único porque está escrito desde mi enfoque y mi experiencia de lo que significa ser blogger.

De esta comprensión, surge el primer punto que quiero compartir contigo:

 

1- Pretender la originalidad es casi un gesto de arrogancia.

 

Lo sé, vos no pretendés ser arrogante.  Entonces mi santa, ¿por qué tenés la irracional creencia de que todo lo que escribas tiene que pisar tierra virgen en internet?

La “originalidad” está sobrevaluada. Especialmente si tenemos en cuenta que, con un poco de perspectiva histórica, nada es original en el sentido estricto.

Esto no significa que no puedas tomar ciertos recaudos:

  • Monitorizar los blogs de tu mismo tema para no repetir temas en la misma semana.
  • Leer los post de “tu competencia” para no escribir con el mismo enfoque.
  • Mantenerte activa, leyendo y ampliando tu panorama cultural para tener un mundo amplio de intereses que compartir.
  • Estar al tanto de las noticias y novedades de tu tema y de la realidad, si es posible (porque las blogueras tendemos a emburbujarnos)

Cuanto más leas, observes y te enriquezcas  en todos los niveles de tu vida, mejor blogger vas a ser. Eso no es ninguna novedad (¿ya te dije que no creo en ser original?) y no se reduce al terreno de escribir un blog. Tener horizontes amplios te hace mejor ser humano, punto.

Ahora, este punto me lleva al siguiente, que está vinculado con quién sos antes de empezar un blog.

 

2- Ya tenés tu propia voz, solo tenés que dejarla salir.

 

Me canso de leer sobre el tema de “encontrar tu propia voz” como si fuera algo que llega por inspiración divina o luego de un retiro de ermitaño en una caverna alimentándote de hierba y lamiendo las rocas para sobrevivir.

Veamos, antes que decidas unirte a una secta mística para encontrar la voz perdida, te sugiero que pruebes sentarte a escribir con tu registro oral. Dicho de otra forma: escribí como hablás.

¿Eso es lo adecuado Paula?

Te devuelvo la pregunta: ¿quién dice lo qué es adecuado para tus lectores que no sean tus lectores?

Hasta que no pruebes… imposible que sepas si va a funcionar o no. Como te imaginarás, también tenés que tomar en cuenta algunos factores:

  • Es muy diferente escribir un blog personal que escribir un blog de marca.
  • Cuando escribís para un lector ideal muy definido y “similar” a vos, tu registro es más natural e intuitivo.
  • Ahora, si tu audiencia tiene 20 años menos y otro vocabulario… te toca investigar, ponerte a tono e incluso pensar si no te conviene que el blog de tu marca lo escriba un profesional.

Pensá seriamente en vos antes de proyectarte al exterior. Tiempo de pulirte… todo el que sea necesario.

¿Quién comienza sabiéndolo todo? Si querés te respondo la obviedad: nadie.

Sin embargo, luego de que tengas conciencia de cuál es tu registro -seguí el enlace y aprendé a pulirlo un poco- y si es el que conecta con tus lectores, quiero que incorpores un nuevo mantra a tu vida: tus opiniones están geniales. Más genial es que te preguntes por qué tienen que importarle a tu lector.

 

3- No se trata de vos mi santa…

 

Se trata de ellos: de lo que necesitan. De sus aspiraciones, de sus deseos. De darle respuestas a sus preguntas. Ellos son tus lectores-clientes y si tu blog no se trata de ellos, no se trata.

Porque para llegar al punto en el que una comunidad reverencia  todo lo que digas  y escucha tu disertación sobre el apareamiento de los osos hormigueros por el respeto que tienen de tu autoridad… Va a pasar un tiempo.

Antes de jugártela de irreverente, escuchá lo que necesitan las personas a las cuales querés llegar con tus palabras.  Estás tan preocupada preguntándote “si lo haré bien” que te olvidás que un blog crece de la relación que establecés con los lectores. Lo mejor que podés hacer es buscar las “intersecciones” esos puntos en los cuales tus intereses coinciden con sus aspiraciones. Es ahí donde se produce la magia porque vos escribís sobre lo que querés escribir y ellos te escuchan porque les interesa.

Se ha dicho de todas las forma posibles  sin embargo es un error que se sigue cometiendo. Que no sea en tu blog.

 

4. Tu “ellos” ni es inmutable ni vas a definirlo de una vez y para siempre.

 

A ver… tomate todo el tiempo que quieras para conocer a tu lector idea. Dedicale mucha energía a este tema antes de empezar y tomátelo muy en serio.

Dicho este dejame decirte: hagas lo que hagas, tu primer intento es un modelo teórico. Como todo modelo teórico -el tuyo o el de cualquier otro ser humano- cuando se encuentra con la realidad pasa lo que tiene que pasar: a veces funciona y a veces no. Tan simple como eso.

¿Qué vas a hacer entonces? Refinarlo amiga. Entender que no existe un modelo teórico infalible y que la realidad es experta en romper todos tus bonitos esquemas.  Así que refinás y seguís por el camino en el que podés ayudar a más personas sintiéndote cómoda y feliz con lo que estás haciendo.

 

5-  Si no vas a ser constante…. ni empieces.

 

Quiero decir, si vas a escribir un blog personal porque te chifla escribir y sentís la necesidad de teclear carcomiéndote la sangre,  ¡adelante! Escriba.

Muy distinto es cuando querés hacer de tu blog un negocio online.  Entonces:

  • Ese día en el que tenés el SPM subido y te duelen hasta las uñas, escribís igual.
  • Cuando tus amigas se van de compras, escribís también.
  • ¿Te gana el malhumor y sentí una nube gris sobre la cabeza?  Escribís igual.

Porque la constancia es la más importante de las virtudes blogueras y te lo dice una indisciplinada por naturaleza. A ver, que yo nací anómica: a las 28 semanas estaba afuera. Y me río de las 40 semanas de los médicos. Cuando me ponen reglas y encima no tienen sentido, siento que se me eleva la temperatura corporal. Sin embargo, para escribir un blog vas a necesitar tus reglas. Verás cómo las armás pero si no vas a ser constante no empieces un blog con aspiraciones.

Querete, cuidate, no te exijas demás pero no sos una víctima, no es la vida injusta ni los lectores desagradecidos: ¿querés un negocio online? Entonces nadie te está haciendo un favor.

 

6- En ocasiones, el blog es una ventana. No una puerta.

 

Para quienes tenemos un negocio online orientado a otras personas que quieren diseñar un negocio online, el blog es una puerta. Te recibo en mi casa, te doy una muestra de lo que puedo ofrecerte, te invito a que me des tu correo.

Para otras creativas, el blog es una ventana.

Te cuento algo. En diciembre, cuando arman los árboles de navidad junto a las ventanas, no puedo evitar mirar hacia adentro. Es una fuerza irresistible. Las luces me llaman. Dejo todos los modales y descaradamente miro hacia dentro de la casa. Lo sé. Es un poco vulgar.

Quizás vendas productos (son tu árbol de navidad) y tu blog sea una forma de que conozcan tu vida como creadora. Es tu lugar para prender las luces frente a la ventana, para usar ornamentos brillantes, para dar cátedra del estilo de vida de una artesana que es feliz de ser artesana.

Si tenés ese blog, yo lo leo. Porque todos somos un poco “vouyeur”. Porque nos atrae la intimidad de otros, especialmente si nos gusta su arte.  A veces un gesto simple: lo que desayunás, los paseos con tus hijos, tu taller son un post que puede generarte más venta que una campaña en Facebook.  Seriamente. Yo no juego con estas cosas.

 

7- Un blog que genera ingresos es un negocio online.

 

Escondete detrás de la imagen de “bloguera” todo el tiempo que consideres necesario para prepararte mentalmente. Repetite que es un hobby o que cuando realmente ganes dinero te vas a sentar a pensarlo seriamente.

Vos sabrás cuáles son las excusas que te caben.

Lo cierto es que si querés un blog para expresar tu talento, mostrar tus productos y darle un marco a tus servicios antes que sea tarde y termines abandonándolo por cansancio, tenés que comprender que es un negocio online. Y como todo negocio, tiene sus propias reglas internas.

Podés ignorarlo y seguir mosqueando o poner las fichas sobre la mesa desde el primer momento. Es tu elección. La mía, está tomada y te la cuento en el ebook que podés descargar aquí debajo:

¿Por qué escribir un blog post de más de 1000 palabras?

De solo pensarlo es probable que hiperventiles: escribir blog post de más de 1000 palabras…

¿Es necesario Paula?

Y no. Necesario, no es.  Como sabrás soy una fundamentalista del blogging por convicción, sin embargo mis convicciones no quitan que a esta altura tenga clarísimo que:

  • Se puede tener un negocio online sin blog.
  • También es posible escribir un blog sin preocuparse por el SEO.
  • Además,  si querés,  ignorá olímpicamente todo el catecismo del marketing online.

Como todo en la vida dependerá de tus objetivos, de la audiencia que quieras enamorar y en consecuencia, del gran “por qué” de tu blog.

Hecha la aclaración de rigor para espíritus desmesurados  y rebeldes a las “verdades reveladas”, cabe la posibilidad de que ames escribir y te cohiba pensar que nadie va a leer post tan extensos.

Pues bien, este post es para que pierdas el pudor y te animes a escribir blog post de esos que generan una embolia a los zigzagueantes de la lectura online. Porque los disfrutás con locura y porque los beneficios de escribirlos son muchos.

 

¿Cómo escribir blog post de más de 1000 palabras?

 

No solo cómo escribirlos sino cómo diseñarlos para que conecten con tus lectores y generen los tan mentados beneficios de los que te hablé antes.

Generar contenido variado, interesante y frecuente es un quebradero de cabeza para la mayoría de las blogueras que conozco y disuade a la más valiente de aventurarse a escribir un blog.

Bueno… no es para tanto. Generar contenido es clave en tu blog pero si no lo disfrutás en el proceso, a la larga se nota demasiado como para que tus lectores no se den cuenta y se vayan retirando uno por uno.

Hagamos algo nuevo para variar: voy a darte un paso a paso ordenado.

 

1- sí… tenés que conocer a tu lector.

 

Demás está decir que antes de empezar a planificar tu mega-post tenés que conocer a tu lector-cliente, saber qué prefieren y qué caminos te conviene evitar para no redoblar el esfuerzo sin ver resultados a corto plazo. No nos engañemos… escribir un mega post es un esfuerzo considerable. Es lógico que necesites recibir feedback inmediato de tus lectores para no frustrarte.

 

No estás fallada: tendemos a decepcionarnos si algo en lo que volcamos lo mejor de nosotras no funciona como esperábamos.

 

Claro, a veces olvidamos que el aprendizaje que nos deja un intento fallido es tanto o más importante que el supuesto “éxito” que esperábamos.  Pero ése, es otro tema. Está más vinculado con nuestra mentalidad emprendedora desmesurada y ya tendremos tiempo para hablar de ella.

Así que si me preguntás… yo diría que el primer paso es conocer a tus lectores mejor que a ti misma mi santa y buscar para ellos temas relevantes, significativos y además entretenidos (desmesuré. Lo sé)

Si tenés el firme propósito de definir hoy mismo tu lector-cliente idea, podés dedicarle 15 minutos al siguiente webinar:

 

2- ¿Cómo elegir temas relevantes para mi audiencia?

 

Porque una cosa es tener ideas y otra muy distinta es que sean relevantes para quienes nos leen. Naturalmente, en algún momento vas a tener que aplicar una encuesta a los lectores suscritos a tu blog -de ésa, no te salvás- pero antes, podés implementar buceos “inspiracionales” en:

  1. Pinterest: buscá el tema  que te interesa desarrollar en Pinterest y sorprendete de la cantidad de variables, sub-temas y demás ramificaciones que vas a encontrar.
  2. Grupos de Linkedin: ponele que tu tema es “más técnico”, en ese caso, podés usar los grupos de Linkedin como fuente de inspiración para encontrar temas interesantes.  En este momento,  yo misma pertenezco a  Trabaja en comunicación pero seguramente podés encontrar varios relacionados con tu temática específica.
  3. Herramientas de búsqueda de palabras clave: te cuento la que más me sirve porque no solo te ofrece una lista alfabética de los resultados sino que te permite acceder al origen de los términos de búsqueda: Ubersuggest.

Sin contar con que todo lo que te rodea puede ser tarde o temprano, historia de un post. Todo: libros, películas, anécdotas de la vida cotidiana…  es susceptible de transformarse en storytelling para escribir un blog post. El truco reside en encontrar el “punto dulce” entre tus ganas de contar y lo que quieren leer tus lectores ideales porque supone un beneficio para su vida.

 

3- Ahora qué tengo el tema… ¿con qué título la rompo?

 

A  ver mi santa… tenés una decisión por delante: o escribís un título amable para Google o te hacés la regia y escrbís un título poético de esos que te hacen sentir tan inteligente que nadie te lee.

Demás está decirte que tu título tiene que ser:

  • Breve
  • Claro
  • Generar curiosidad o expectativa.
  • Y si te encuentra inspirada, además, tener alguna palabra clave.

Estos son los requisitos básicos para un título “googleable”. Pero si querés ir un paso más allá, te dejo siete formulaciones de esas que no te garantizan el aprecio de la Academia Sueca pero… son los suficientemente descriptivos como para que un lector entienda que en tu post, está la respuesta a su pregunta:

  1. Guía completa de….
  2. Cómo hacer ….
  3. Tutorial paso a paso para…… como un profesional.
  4. Los secretos para…. en (cantidad de tiempo necesaria)
  5. 7 preguntas que deberías hacerte antes de….
  6. Lo que nadie cuenta sobre…
  7. Lo que…. nos enseña sobre……

Como sabrás, no deberías prometer lo que no estás dispuesta a cumplir ni entusiasmarte y escribir veinte palabras porque… así, no funciona.

 

4- Estructura perfecta para tu mega-post.

 

Una buena estructura facilita la lectura (aunque no era la intención que rimara) y las estructuras que mejor funcionan son aquellas en las cuales:

  • Encontramos un disparador.
  • El desarrollo coherente.
  • La despedida es una llamada a la acción.

Tu disparador puede ser una pregunta, una cita de algún autor destacado, una anécdota o una afirmación que genere controversia. Lo que importa es que elijas, lo importante es que sitúes a tu lector en el tema y llames su atención. Los lectores se ganan línea a línea.

Luego, es elemental que dividas tu tema en unidades más pequeñas y manejables para que el contenido sea “apetecible visualmente” pero siga manteniendo la coherencia.

 

La coherencia global de un texto se sostiene cuando se mantiene el tema a lo largo de todo el desarrollo. Ponelo de esta forma: todo aquello que no esté relacionado con tu idea central es digresión y las digresiones… distraen.

 

En tu desarrollo también tiene un rol esencial la cohesión.  ¿Por qué? Poco probable que conectes con alguien si no te sigue la línea de pensamiento así que… hay que esforzarse un poco en el uso de:

  • Signos de puntuación: mantener las oraciones breves y de una sola idea, no falla.
  • Uso de conectores: para que las ideas tengan continuidad unas con otras.
  • Referencias a aspectos ya mencionados en ítems anteriores.

 

Finalmente, pero no menos importante…

 

Recordá: que tu post termine con una llamad a la acción. “Llamar a la acción” significa pedirle a tu lector que actúe de alguna forma: que comente, se suscriba, comparta, participe en una iniciativa, se dirija a tu tienda online o la acción que consideres relevante en el momento de escribir el post.

Sé muy específica en tus llamadas a la acción: no pretendas que tus lectores “interpreten” nada.  Todo tiene que estar muy claro, no solo porque estás usando palabras que se entienden sino porque la dirección de la acción que estás invitando a realizar es indudable. Por ejemplo: Ahora, es el momento para que descargues  tu guía para diseñar contenido de valor.

 

 

Nos encontramos todos los días,  a la misma hora, en el mismo lugar. Claro! En el blog.

PD: si querés sugerirme temas para desarrollar en los comentarios, yo encantada. Juntas, llegamos más lejos. Y si te gusta hacer videos podés sumarte a la fiesta navideña.

Visibilidad y tráfico con Facebook.

Si  estás comenzando a escribir un blog, hay una búsqueda recurrente en tu vida: la visibilidad. En el post de hoy comparto contigo cómo podés obtener visibilidad y tráfico con Facebook.

Sabrás que no propongo ni soluciones ni fórmulas mágicas porque, de hecho, no creo en ellas. Sí creo en el poder del “contenido” y de las historias para hacerle un espacio a tu propuesta en la mente de las personas.

También creo firmemente que si te quedás esperando que descubran la maravilla que hay en tus palabras… hay algo que todavía necesitás entender: los lectores no llegan, se buscan.

 

Pero ¿dónde se buscan los lectores para tu blog?

 

La respuesta es tan obvia que me da pudor pronunciarla: donde pasan su tiempo de ocio.

Si hay un lugar en el cual un alto porcentaje de los seres de este mundo pasa su tiempo de ocio es Facebook. Es más,  Facebook está en “la cartera de la dama y en el bolsillo del caballero” porque los dispositivos móviles hacen que no tengamos un minuto para mirar para adentro sin distraernos primero con las publicaciones del día.

Quizás, varias veces al día.

Así que vamos a buscar a los lectores pero antes…. te sugiero que te pongas al día con todos los post de la serie:

 

  1. Cómo escribir contenido de valor para tu blog.
  2. Escribir tu primer post con elegancia.
  3. Escribir un blog: ¿cuántas palabras por post?
  4. Cuatro secretos para lucirte con tu blog.
  5. El reto de escribir un blog visible.
  6. Visibilidad para tu blog: Google+.

 

Seis textos,  con muchas ideas prácticas para que des los primeros pasos en el universo blogger sin sentir que deambulás de un lado para otro desconcertada y perdida.

 

La visibilidad es un reto.

 

Indiscutible ¿verdad?

En este post vamos a “descomprimir”  toda la ansiedad que te provoca tener un blog con muy pocas visitas diarias. Aunque… dejame que escriba algo por enésima vez : la cantidad de visitas no es un dato tan relevante como te imaginás.

Ojo: no lo ignoro. Es una métrica importante pero seguramente con menos importancia que la que le estás concediendo en este momento.

Dependiendo de tu blog este dato numérico específico es más o menos significativo y por eso… no quisiera que lo interpretes erróneamente haciendo caso omiso de:

  • Elcontexto.
  • Tus objetivos.
  • El tipo de lectores a los cuales te estás dirigiendo.

Existen múltiples variables a tener en cuenta.  No es un patrón que pueda interpretarse de forma aislada y tu preocupación por “normalizar” la cantidad de visitantes únicos y usar este número como referencia para decidir si vas a dedicarte o no de lleno a tu blog… se parece más a una excusa que a un argumento.

Tenía que recordártelo… pero este no es un post sobre cómo interpretar las métricas sino sobre distintas formas de obtener visibilidad para tu blog con Facebook.

 

visibilidad y tráfico con Facebook.

 

El “tráfico”  es la cantidad de visitas que llegan a tu blog.  Nada más y nada menos que eso.

Cuando proviene de los buscadores se denomina “orgánico” y “referido” cuando proviene de las redes sociales.

También leerás por allí que hay un tráfico “frío”, de visitantes que no tienen previa relación contigo y un tráfico “caliente” formado por esos lectores fieles que regresan a tu blog porque lo disfrutan.

¿Te imaginás  cuál es el que más te interesa?

Y sí… “las aves de paso” no dejan huella y por eso, todo tu empeño se dirige a ofrecerles calor para que alguna de ellas, decida que encontró un espacio al cual regresar cuando necesite informarse, formarse o llenarse de inspiración.

Claramente el tráfico calentito es más comprometido y está más cerca de comprar tus productos o servicios.  Interesante ¿no? ¿No es por eso que escribís tu blog en última instancia?

Ahora viene la pregunta del millón: ¿cómo atraigo este tráfico para darle calor?

Veamos tres formas en las que podés  generar tráfico calentito para tu blog desde Facebook.

 

1- Participar activamente en una comunidad.

 

Léase con atención: no escribí participar en un “grupo” de Facebook. Grupos hay muchos. Demasiados. Pero no todos elllos son comunidades. Muchos no son más que tablones de anuncios en los cuales tus publicaciones se pierden en el infinito.

Una comunidad es ese espacio en el cual  el lector que te interesa pasa su tiempo de ocio. El espacio en el que puede conocerte, leer tus respuesta, interactuar contigo.

En consecuencia, tiene bastante más lógica para tu proyecto seleccionar tres o cuatro grupos de Facebook en los cuales participar- ¿Cuáles?  No necesariamente los que tienen más cantidad de participantes sino aquellos que funcionan como comunidades y en los cuales vas  a encontrar la oportunidad de comunicarte con personas interesadas o afines a tus temas.

En un grupo es esencial el tipo de actividad de que observes. Si lo que estás viendo es una serie de post publicados sin orden ni concierto ¿qué te hace creer que alguien va a leer precisamente tu post?

Seleccioná los espacios en los cuales participás y antes de iniciar cualquier acción, empapate de las reglas del grupo al que estás ingresando porque si funciona como comunidad, te aseguro que las tiene.

 

2- Crear tu propia comunidad en Facebook.

 

Luego de que estés habituada al funcionamiento de las comunidades, llegó el momento de cuestionarte: ¿podrías gestionar tu propia comunidad? ¿Es coherente con tus objetivos?

Si las respuestas anteriores son afirmativas para vos, te recomiendo leer:

Crear tu comunidad escribiendo un blog.

Aumentar visitas vs crear comunidad.

Te invito además a descargar el ebook  con todos los secretos para que comiences a gestionar tu propia comunidad y llegue a tu blog todos esos lectores dispuestos a comentar, apoyar y comprar.

 

 

De esta forma, estás cada vez más cerca de tu objetivo y podés economizar tus acciones, si el público está en un espacio que vos gestionás, no tenés que salir a buscarlo por todos los parajes de la vida.

 

3-  Atraer a los helados…

 

Solo después de que generes una relación de familiaridad con tu comunidad (sí: solo entonces) podés concentrarte en el otro tipo de tráfico,  los Yeti.

¿Por qué solo en este momento?

Porque trabajar con tráfico frío significa realizar un esfuerzo extra de compromiso y en ocasiones, de educación.  Es el tipo de tráfico al cual vas a acercarte con Facebook Ads.

Sí: pagando.

¿Te desespera la idea?

Desde ya te iré diciendo que si tu objetivo es que tu blog se transforme en una fuente de ingresos o en la puerta de entrada a tus productos y servicios.

¿Querés saber cómo vas a crear compromiso en este tipo de lectores inicialmente indiferentes?

¿Qué te parece si trazás un plan de contenido?

No conozco otra fórmula mi santa. Para atraer lectores, transformarlos en suscriptores e iniciar con ellos un vínculo personal,  diseñar contenido atractivo sigue siendo la mejor fórmula. Atractivo para vos… ponele que sí. Pero especialmente, atractivo para quienes te siguen.

 

Contenido atractivo para tu fanpage.

 

Esto no significa que tengas que crear vos misma todo el contenido que publiques. Este es un detalle importante: en tu fanpage, podés elegir alternar publicaciones propias con piezas de contenido creadas por otras personas influyentes en tu sector, por marcas reconocidas e incluso por tu “competencia”.

Desde los viejos y queridos post hasta breves videos de 60 segundos, imágenes llamativas, citas inspiradoras, reflexiones… todo lo que nutra tu relación con quienes, en algún momento, te regalaron un “me gusta”.

Probar y observar los resultados es tu nuevo mantra. De hecho, poco sentido tiene para vos que te recomiende una fórmula fija porque en realidad…¿cómo garantizarte que es la adecuada para tu audiencia?

Así que si como yo temblás con las mediciones, a apechugar con los números y prestar especial atención a las publicaciones que obtienen más interacciones.  La experiencia me dice que una imagen bien seleccionada con un breve texto tiene más impacto en tu fanpage que el más trabajado de los post.  Luego de que logres este impacto, vas a sentir que tu tráfico aumenta progresivamente.

Si acompañás estos esfuerzos con la optimización de tus post, entonces ya estamos en el terreno profesional y tu negocio está creciendo de la mano del tráfico que se acerca a tu blog.

 

 

Visibilidad para tu blog: Google+

En el post anterior establecía los parámetros básicos para escribir un blog visible. Más allá de toda  especulación obre el magnetismo de tus textos, lo obvio es que la visibilidad para tu blog supone la sinergia de muchos factores, entre ellos:

  • Promoción en redes sociales.
  • Ciertos trucos SEO.
  • Herramientas de gestión e investigación online.

Ya lo sabés: cuando pulsaste el botón de publicar, todavía te queda un trecho por transitar para que tu trabajo cumpla su ciclo. Antes de lanzarte a la caza y a la pesca de fans, seguidores y demás, te hago dos sugerencias de sentido común:

  • No todas las redes sociales son adecuadas para tu blog.
  • Es preferible elegir un par de redes y usarlas que tener muchos perfiles en desuso.

Las redes sociales son espacios de conexión. Para tejer redes. Tener un perfil social en desuso no sólo es inoperante sino que da una imagen opuesta a la que seguramente te interesa proyectar.

Entonces, si estás iniciando tu andadura bloguera, después de leer este post tu primera tarea tiene que ser pensar cuáles son las redes sociales que convienen a tu proyecto personal por afinidad, uso previo, motivación, conocimiento etc.

visibilidad para tu blog: Google+.

El uso social de las redes mueve decenas de millones de personas diariamente. Unas más activas que otras.

Podemos detestar las cadenas, los mensajes  y los  chistes vulgares en Facebook.

Pueden enervarte los mensajes publicitarios intrascendentes en Twitter o quienes usan Google+ para colgar cientos de imágenes con frases “inspiradoras”.

Tenés todo el derecho.

Pero… si decidiste a escribir un blog visible, no tengas ni sombra de duda: las redes sociales son necesarias.

Empecemos por la niña mimada de Google: Google+. Una red social ambiciosa y nutrida artificialmente de usuarios.  Durante mucho tiempo, el solo hecho de tener una cuenta de gmail te obligaba a crear un usuario en Google+. Lo cual generaba  usuarios fantasma que accedieron a crear el perfil sin siquiera noción de su presencia en la red. O de la existencia de la misma.

Independientemente de este hecho,  es un espacio que puede ser muy beneficioso para tu blog si aprendés cómo usarlo porque, como es de esperar, tiene ventajas y desventajas.

La primera de sus ventajas y la más notoria es que pertenece a Google y los post compartidos adquieren con rapidez mayor visibilidad en este buscador.

Una ventaja simple de comprender dado el lazo natural y sensible para quienes no tenemos grandes conocimientos de SEO y buscamos posicionar nuestro blog de forma orgánica.

A su vez es un espacio que te ofrece la posibilidad de sumarte a comunidades de intereses.

Participando en estas comunidades, se consolida con rapidez un grupo de lectores para tu blog de la misma forma que una serie de vínculos con quienes tienen las mismas inclinaciones y gustos.

 

Cinco consejos básicos para usar Google+:

 

¿Qué consejos puedo ofrecerte respecto a esta red social?

Como siempre, voy a escribir anclada en mi experiencia personal. O dicho de otra forma, lo que escribo a continuación es tanto una opinión como el fruto de la experiencia del uso. Hecho el descargo anterior, entro en materia.

 

1 – Tener un perfil activo en Google+ sea cual sea la temática de tu blog.

 

Sea cual sea la temática de tu blog te conviene estar en Google+ ya que es una de las fuentes más rápidas y generosas de tráfico inicial. Pero tampoco te lances a ciegas.

Quiero que comprendas que personalizar tu perfil con un poco de esmero y originalidad es esencial.

No olvides usar una foto personal y completar el apartado de información con datos y detalles que se vinculen con tu blog, tu formación y tus intereses.

En lo que a promoción y visibilidad respecta, los pudores no existen. Si realmente te interesa que tu blog sea un espacio leído y expandir el número de visitantes diarios, vos misma necesitás cierto grado de exposición pública.

No se trata de exponer tu biografía completa y al pormenor para Google. Claro que no.  Quiero que pienses de forma práctica: muchos de los comentarios que realices en otros perfiles e incluso en otros blogs, quedan asociados directamente con tu perfil de Google+.

En consecuencia, la probabilidad de que otro blogger -o un lector sin más- llegue primero a este perfil que a tu blog, es sumamente alta.

 

¿Cuál sería tu reacción si te recibe un perfil sin personalizar?

 

No es necesario hacer un esfuerzo extremo de imaginación para visualizar el efecto que produce esa figura celeste y siniestra como foto de identificación y la imagen de portada de origen…

¿Es la primera impresión que te interesa proyectar?

No necesito ser CM para afirmar que, más allá de tu reticencia a exhibirte, no es una impresión alineada con tus aspiraciones de visibilidad.

Yo misma soy reticente de añadir usuarios que no tienen foto de perfil porque cuando interactúo con alguien prefiero tener una referencia visual.

Comprendo que la selección arbitraria de una imagen no es garantía de nada pero es un gesto de naturalidad y apertura a la comunicación que el receptor aprecia. 

Si estás comenzando y querés generar un lazo de afinidad, una referencia visual de tu persona o tu espacio consolida tu meta de visibilidad. Por dos motivos obvios:

  • Recordamos a quienes nos comentan por su imagen de perfil y es más sencillo retener una foto personal o un logo llamativo. De esa forma, si vuelvo a encontrar un comentario de la misma persona, interpreto que tiene un interés auténtico en lo que escribo.
  • El hecho de ser “reconocido” por tu imagen implica mayor confianza en tu perfil e interés por tus propias publicaciones. No solo como gentileza por ser constante en el comentario sino porque asumo que lo que escribís está dentro de mi esfera de aficiones o pasiones personales.

Por este motivo quiero que reflexiones al respecto y definas una postura, sea cual sea. Cada decisión respecto a tu perfil comunica: si elegís usar tu foto o el logo de tu blog,  si seleccionás un avatar o la imagen  de tus hijos, o tus mascotas o tu familia en pleno. Sin olvidar el texto de presentación que puede ser un imán o un repelente, como prefieras.

 

2- Buscar comunidades afines y seleccionarlas con esmero. 

 

Google+ te ofrece la posibilidad de sumarte a Comunidades o grupos de usuarios nucleados por intereses. Cada comunidad es creada por un usuario que funciona como moderador que controla el proceso de admisión y el funcionamiento de la misma.

Por si no tenés experiencia previa con Google+, te aclaro que unirte a una comunidad es un gesto totalmente voluntario (podés rechazar las invitaciones que te lleguen y no te interesan) y no genera ningún tipo de obligación de participación para el usuario.

Si bien no existe una sanción por pertenecer a la comunidad y no participar es un gasto de energía innecesario y un gesto que nada colabora con la economía de medios que necesitamos para iniciar un blog.

Te sugiero que investigues la comunidad antes de entrar, no solo el número de miembros sino las fechas de publicación, los comentarios en las publicaciones, el nivel de interacción entre los usuarios.

Puede ser un paso previo molesto pero significa una inversión inteligente respecto a la observación de los espacios en los cuales publicar. También te aconsejo que observes en qué comunidades publican tus referentes en esto de bloguear sobre determinado tema específico. Lo cual, me lleva necesariamente, el próximo punto.

 

3- No siempre las comunidades con más usuarios son las más activas.

O las que más te convienen. Elemental Watson. Otro error que cometí y que quisiera que te ahorres. Aunque el número de usuarios pueda resultar tentador en términos de cálculos brutos de visibilidad, no significa que sean comunidades activas, en las cuales recibas comentarios o +1.

Si nunca usaste esta red social, un +1 es el gesto de aprobación de un usuario hacia tu post. No significa que lo haya leído sino que le gusta el tema o el título.

Este tipo de aprobación, tiene incidencia en el posicionamiento del post porque Google la considera un índice de popularidad del mismo. De todos modos, desde que existen comunidades únicamente dedicadas a dar y recibir +1, su importancia ha decaído para el buscador de los buscadores.

Por otra parte, si bien es cierto  que no vas a recibir una sanción de Google por no participar, no hallo el sentido de pertenecer a una comunidad sin usarla.

Y te diría que si supiera cómo, me borraría de unas cuantas. Por eso te sugiero realizar una selección cuidada de comunidades, en un número que te resulte cómodo para frecuentarlas, ver las últimas publicaciones e interactuar con los usuarios frecuentes.

 

4 – Google+ es una red “agradecida” para establecer vínculos. 

 

En general, quienes participan activamente de esta red socia van a seguirte si consideran que tu perfil es acorde a sus intereses o necesidades en la red.

No tiene secreto en este sentido: si te interesa una publicación, realizás un +1 y un comentario honesto al respecto.

En general, obtenés una respuesta.

No basta con seguir al usuario y realizar un +1 por que sí, a diestra y siniestra.

Tenés que sentir un auténtico interés en la persona y lo que escribe y establecer una conexión con ella.

Por simple curiosidad, los usuarios queremos conocer a quienes nos comentan y si descubrimos alguien que da la cara (no es un troll) y compartimos sus planteos o gustos, lo añadimos a nuestra red de contactos. Así de simple.

Aunque no es una regla infalible, la experiencia personal me confirma que funciona bajo estos principios. Como estrategia de inicio, te podrías proponer conectarte con cinco usuarios por día, seguir sus publicaciones y añadirlos a tus círculos. Lo más probable es que la retribución llegue naturalmente.

Cuando comiences a recibir seguidores, te recomiendo realizar una segmentación por círculos. Suena muy técnico pero es tan simple como categorizar a los usuarios por intereses. Es una recomendación especialmente útil si tu blog es abierto a más de una temática.

 

5 – El lado oscuro…

 

Nada aterroriza más a Google que el Spam. Por lo tanto, en Google+ no se puede compartir un post con la misma liberalidad que en otras redes sociales porque el riesgo de recibir una sanción de Google es inminente.

Obviamente, esto también lo sé por experiencia personal. Cuando recién comenzaba a usar la red, publicaba mi nuevo post en muchas comunidades a la vez -entre diez y quince.  Lo hacía luego de publicar, siguiendo un patrón de publicación constante y reiterativo.

¿Consecuencia?

Alguien tuvo la amabilidad de anunciarme que mi publicación había llegado a su comunidad como spam.  Entonces investigué sobre el tema y descubrí que:

 

  • No conviene publicar en más de dos comunidades al mismo tiempo.
  • Lo ideal es dejar pasar un lapso prudencial entre la publicación en un grupo y otro.
  • Conviene escribir un texto introductorio acompañando tu post
  • Lo ideal sería cambiar este texto de una comunidad a otra.

 

Nada te avisa formalmente que te excediste hasta que es demasiado tarde y te llega un mail de Google anunciando por qué bloqueó tu cuenta.

Te preguntarás por qué no te diste cuenta que eras un spamer sin saberlo… porque desde tu usuario, todas las publicaciones que realizaste son visibles y nada te indica que hayan sido penalizadas.

Sin embargo, no aparece en la página principal y los lectores de las comunidades no las ven.

Mi acción al respecto y en consecuencia mi sugerencia es publicar en cinco comunidades e interactuar en ellas activamente para evitar el riesgo antes descrito.

Google+ sin duda ofrece muchas ventajas para obtener un tráfico inicial sustantivo. Su desventaja fundamental es este terror enfermizo al spam que impide que promociones un post como te gustaría.

Quizás sea porque soy una desmesurada pero… diez comunidades me parecía un número razonable para no ser agresiva. Queda claro que a los ojos de Google soy más desmesurada de lo que yo misma creo y percibo…

Espero que este panorama general te anime a participar en este red o me cuentes en los comentarios tu experiencia con ella. En el próximo post nos dedicamos a la red que realmente te interesa: Facebook.

 

El reto de escribir un blog visible

Sin duda uno de los cuestionamientos más extendidos entre blogueras es cómo escribir un blog visible.  O cómo hacer más visible el blog que ya estás escribiendo.

Para tu tranquilidad espiritual, quiero que sepas que voy a darte una respuesta concreta. Sin embargo, te pido que te armes de paciencia porque:

– Es un tema extenso que voy a dividir en tres post (así que tenés para un rato de desmesura).
– Probablemente reitere muchos conceptos conocidos para quienes tienen algo de andadura bloguera.
– Necesariamente tengo que realizar escribir de esas cosas incómodas que te hacen replantear objetivos y necesidades respecto al blog que estás escribiendo o pensás escribir.

Destructores de mitos.

Quisiera comenzar haciendo un breve comentario respecto a la obviedad de los consejos que puedo ofrecer. Probablemente quieras leer que existe una fórmula secreta del éxito que permanece celosamente guardada y a la cual puedo darte acceso con un ritual de iniciación pagano.

Es una fantasía que yo misma cultivé por mucho tiempo.

Más tiempo del recomendable.

Por ese motivo, si estás en el inicio de tu proyecto de blog -ya sea personal o profesional- quiero que tengas tres certezas:

1- La mayoría de las blogueras se engañan a sí mismas.

 

Afirman que su blog es simplemente un hobby del cual no esperan otra emoción que el disfrute de escribir compartiendo pero…andan atrás de las estadísticas y las obsesiona saber cuál es la “cantidad normal” de visitas por día. Sufren si no reciben comentarios y anhelan secretamente ser más leídas. Primer conflicto: si las métricas te generan ansiedad no te cuentes en filas hedonistas. Tenés aspiraciones. Pueden no estar vinculadas con el hecho de vender productos o servicios pero esto no niega su existencia.

2- No existe el secreto oculto para generar visibilidad.

 

Lo que puedo compartir contigo es un sistema de expansión de tu contenido que va funcionar progresivamente en relación directamente proporcional con la calidad de lo que compartas y la perseverancia con la cual te apliques para conseguirlo.

Si querés ser visible pero no tenés la disposición ni la actitud, entonces tendrás que evaluar dos posibilidades:

– Contratar un profesional que trabaje por vos en los temas eje de la visibilidad (supone una inversión económica que puede tener sentido si querés un blog profesional).

– Replantearte tus propósitos respecto al blog, tomándolo con menos urgencia y permitiéndote un crecimiento más pausado.

3- Es una verdad a medias que pueden lograrse miles de visitas en los primeros tres meses de tu blog.

 

Esta afirmación suele usarse como “gancho” para que compres un curso. No quiero decir con esto que hay detrás de esta afirmación una oscura intención de engañarte. La mayoría de los programas profesionales están pensados para ahorrarte un tiempo valioso: el del aprendizaje autodidacta atomizado y sin orden.

Es “una verdad a medias” porque no tiene contexto ni explicita las decenas de variables que afectan la visibilidad.

Escribir un blog visible.

Si en algún momento compraste algún curso deseando escribir un blog visible,  lo que vas a descubrir es que el único secreto es una combinación muy estudiada de:

– Estrategias de contenido:

 

Sin resolver cuál es tu contenido y qué valor le aporta a tu lector, ninguno de los ítems siguientes tiene sentido. Tu primera reflexión al construir un plan de visibilidad tiene que estar dirigida a fortalecer el vínculo con tus lectores aportándoles una experiencia emocional, inspiradora o  formativa o como prefieras.

Pero tienen que querer volver por algún motivo. Considerá que el 95% de los visitantes que llegan a tu blog no vuelven. En consecuencia, tenés que aferrarte al 5%  con uñas y dientes.

Claro, todo esto si tu propósito es expandir tu blog. Si sos una hedonista, no veo por qué habría de preocuparte este tema.

– Tácticas de promoción en redes sociales: 

 

Te extrañarás de que sitúe este tema antes que el SEO… Quiero que pienses en lo siguiente y lo digo con brutal honestidad:

 

Sin ser experta en el tema -o sin ayuda personalizada y profesional- es muy difícil posicionar tus post en la primera página de Google.

 

Tampoco es que sea “imposible”. En definitiva todo depende de qué tan tironeadas estén las palabras claves que seleccionaste, la antigüedad de tu blog, la cantidad de enlaces externos de calidad y un largo etcétera que tal vez leíste en tus incursiones desesperadas por entender algo sobre la optimización de los buscadores.

Te doy un ejemplo simple, si tenés un blog sobre moda, cocina o manualidades, lo más probable es que las palabras claves que puedas usar estén “copadas” por grandes editoriales o blogs prestigiosos con años de rodaje.

Frente a esto -nuevamente- tenés dos posibilidades:

– Quemarte las pestañas pensando tu diferencial y promocionar hasta el cansancio en las redes sociales que más te convengan.

– Pagar por la promoción, ya sea en campañas específicas organizadas DIY o con la ayuda de una herramienta especializada.

– Algunos trucos SEO: 

 

Más allá de lo dicho anteriormente, existen algunos trucos simples y aplicables por el más común de los mortales que deberían estar sistematizados en tu estrategia de escritura cuando te interesa hacer tus post visibles.

Esto te obliga a caminar algunos pasos extra ya que luego de haber pensado, preparado, ejecutado lo necesario para tu post, debés escribirlo, editar las imágenes y estructurar tu texto de tal forma que sea “amable” para los motores de búsqueda sin que se resientan con ello tus lectores.

Suena a misión imposible pero con el tiempo, se transforma en una mecánica de trabajo.

Si aún no estás en la posición de realizar estos pasos, por el momento, conservá incontaminado tu hedonismo y preocupate por el sentido de tu blog, no por la visibilidad.

– Herramientas virtuales:

Herramientas que también tienen un costo mensual pero te ahorran el tiempo de investigación y búsqueda. Existen a tu disposición diversidad de  ofertas que te pueden ayudar a acelerar los procesos de investigación antes de escribir un post y aún luego de escribirlo para optimizarlo y promocionarlo.

Si aún no probaste ninguna y estás dispuesta a jugar un rato con  el estado de tu blog, probá con Woorank que no sé si es la mejor herramienta de análisis disponible, pero te entretiene por un rato pensando en cómo mejorar tu blog.

Cada uno de estos factores aisladamente no generan la sinergia que estás esperando. Es la interacción perseverante de estrategias, técnicas y herramientas la que va a funcionar para hacer despegar tu contenido.

¿Esperabas menos?

Paren las rotativas…

Si en este momento estás al borde del colapso o el abandono de toda aspiración bloguera, te pido que te detengas por un momento, respires y pienses con calma.

En definitiva, nadie te prometió que iba a ser  fácil, rápido y efectivo. Internet es un mundo de estímulos saturados, de lectores con prisa, de toneladas de información para procesar.

Vos lo sabés: borrás la mitad de los correos que te llegan (y no son filtrados como spam) buscás información en Google y entrás únicamente en el primer vínculo que te ofrece, leés escaneando el contenido y mirando las imágenes…

Hagamos un ejercicio práctico.

Quiero que pienses seriamente en la última vez que leíste un post con interés y sin prisa.

Si recordás esa situación, intentá responder las siguientes preguntas:

– ¿Qué esperabas obtener de ese post?

– ¿Qué fue lo que te magnetizó como para no pasar al enlace siguiente?

Cuando logres responder estas dos preguntas escribilas en tu libreta de anotaciones blogueras porque iniciaste el camino dentro de la mente de los lectores digitales. No el camino de los bloggers sino de los lectores comunes y silvestres, esos que ni siquiera tienen un perfil con el cual comentarte.

Porque sabemos de sobra que quienes interactúan reiteradamente con nuestros textos son a su vez autores de un blog y de esa interacción se forma una interesante comunidad de aficiones y solidaridad reconfortante anímicamente y valiosa profesionalmente.

Sin embargo, si tu aspiración es la visibilidad… necesitás que te visiten más que blogueras. Necesitás al usuario que lee motivado por un interés, el que busca respuesta a una necesidad o inquietud.

¿Entendés por dónde tenemos que caminar? 

Aún cuando logres responder a esta pregunta inicial con gran precisión, otros miles de bloggers ya lo hicieron o lo están haciendo en este momento.

Es allí donde surge la segunda interrogante: ¿qué es lo que magnetiza visitantes de tal forma que los transforma en lectores?

Está claro que no te interesan “todos” los lectores.

Tu blog es específico, versa sobre una de tus pasiones elementales y cuando más acotada y definida esté tu propuesta, más sencillo te va a resultar comunicarte con esos visitantes que hacen eco en ella.

Antes de que cierres la computadora y decidas dedicarte a cultivar un huerto en algún rincón escondido donde no llegue internet, recordá que conocer los hechos es el primer paso hacia la visibilidad.

Que tengas presente cuál es el proceso natural de un usuario cuando busca información en internet. De esta forma, podés visualizar de forma práctica:

– La importancia que tiene cuidar la calidad de tu contenido.

–  Por qué tu trabajo recién comienza cuando publicaste el post. 

Proceso de lectura digital.

Sigamos de forma intuitiva el recorrido de un lector digital.

Probablemente te parezca que es una digresión respecto al tema de la visibilidad. Sin embargo comprender los pasos que sigue un usuario en internet es esencial para que organices la estructura de tu blog y planifiques el contenido de forma estratégica.

Si querés darle dramatismo, situate en tus propias experiencias de búsqueda…

1- Tecleás en el buscador tu duda/pregunta. En general, formulamos nuestras búsquedas con palabras sueltas (sustantivos o verbos) o en forma de interrogación.

2- En menos de un segundo, obtenés un millar de resultados. El 96% de los usuarios, solo consultan los tres primeros resultados que son los que quedan encuadrados en las dimensiones de una pantalla regular.

3- Clickeás en el primer enlace de búsqueda.  O también puede interesarte aquel que tiene el título más atractivo pero…

a- Si tarda más de 8 segundos en cargar, cerrás  y proseguís con el siguiente.

b- Si te ensordece una música que no sabés cómo silenciar, cerrás sin dudarlo.

c- Si encontrás cientos de gifts animados y brillantes, probablemente abandones inmediatamente la página, no solo porque son visualmente molestos sino porque la impresión es la de estar visitando la página de una adolescente que experimenta con internet.

d- Si te recibe una landing publicitaria, te vas más rápido que ligero. ¿Por qué? Porque vos estás intentando responder una duda, no te interesa que te vendan nada.

e- Si te encontrás un pop-up de suscripción… Depende. ¿De qué? De tu urgencia y de la rapidez con la cual identifiques cómo cerrarlo. Si es fácil de cerrar, seguís adelante. De lo contrario, te vas a retirar de la misma forma que llegaste.

4-Si nada te espanta realizás la primera operación de scroll. ¿Qué significa? Simplemente que vas a deslizarte hacia abajo con el cursor por toda la página para obtener una visión general de la información, las imágenes, los gráficos. Te vas a interesar por infografías, resúmenes, listas útiles, esquemas paso a paso o lo que convenga en relación a tu búsqueda.

5- Si te convence la maquetación (la disposición del texto y los paratextos en la página) volvés al inicio para comenzar el escaneado del contenido. ¿Qué estás buscando? La respuesta a tu duda o problema, obviamente.

Cuando en los dos primeros párrafos no encontraste cuál es la intención del post, hacia dónde se dirige o de qué forma puede ayudarte, seguís adelante con el siguiente enlace.

6- Vas avanzando en la lectura y percibís que el único interés del post es venderte un producto o servicio pero sin aportarte nada de valor, entonces vas a huir del blog antes de llegar a la “llamada a la acción” porque por más maravilloso que sea lo que te ofrecen no es lo que necesitás en este momento.

 

¿Analizamos el caso?

Este análisis somero del comportamiento de un usuario digital, evidencia una verdad aplastante: si no aparecés en la primera página de Google, no existís para el 96% de los usuarios.

Esta situación tiene un corolario que deberías tener presente. El posicionamiento orgánico no tendría que ser una de tus obsesiones y es más sustantivo que te concentres en promocionar activamente tus post sin esperar por Google. Al menos, durante el primer año de existencia de tu blog.

Por otra parte, te invita a reflexionar sobre la forma en la cual recibís a tus visitantes:

  • ¿Qué es lo primero que ven cuando llegan a tu página?
  • ¿Tenés certeza de que es lo primero que te interesa que vean?

Mirá tu blog desapasionadamente, por un segundo. Desprendete de tus gustos personales y de tus expectativas e intentá ponerte en el lugar del visitante:

  •  ¿Vos, te quedarías en tu blog? ¿Por qué?
  • ¿De qué forma estás ayudando a quienes llegan?

Lamento ser insistente, pero si a la última pregunta respondiste honestamente que “no te interesa ayudar a resolver nada”, entonces  no te extrañes de no recibir visitas.

Asumiendo esa postura tengo una certeza: te va a visitar únicamente tu familia y amigos hasta que se cansen.

Saber qué ofrecer para que los usuarios se queden en tu blog y lo visiten asiduamente es el primer trabajo que debés realizar.

Cuando tengas esta certeza -solo entonces- podés comenzar a pensar de qué forma lográs que los internautas lleguen a tu blog.

Ejercicio de visibilidad.

Quiero terminar este post con un ejercicio práctico. Es un experimento simple que podés realizar para verificar cómo están posicionados tus mejores post.

Si aún no tenés un blog, intentalo igualmente para sondear resultados en el tema que te apasiona.

 

Investigá de incógnito.

Dirigite a la barra superior de tu navegador. Allí vas a encontrar en la esquina derecha tres rayas horizontales que despliegan una ventana de control. En ésta, seleccioná “nueva ventana de incógnito”.

Vamos a utilizar esta pantalla para que ninguna de tus preferencias anteriores sea rastreada ofreciéndote resultados familiares.

Google, guarda celosamente tus intereses (¿escuchaste hablar de las famosas cookies?) y cuando formulás una búsqueda en tu navegador, se esfuerza en ofrecerte lo más cercano a tus búsquedas frecuentes.

Google quiere darte exactamente lo que necesitás. En ese sentido, es tan complaciente que si fuera un ser humano, sin duda querrías que fuera tu marido. Pero resulta que en este momento vos querés una mirada menos interesada y más objetiva.

Cuando estés allí, usá tres de tus palabras claves o tres palabras con las cuales te interese que encuentren tus post. No sirve que uses el título específico sino únicamente las referencias primarias.

¿Te encontraste?

¿Aparecés en alguna parte o te cansaste de rastrearte en la segunda página?

Tanto si ya estás publicando como si no tenés blog aún, observá con atención quiénes aparecen, entrá en sus páginas, indagalas, intentá responderte por qué están en esas primeras posiciones.

Me imagino que si ya estás publicando y no lográs encontrarte, el golpe que produce la desilusión es duro. Pero el “sacudón de la realidad googlera” te activa para que comprendas que si no activás vos misma…

¿Cómo vas a activar?

Bueno, si te estás haciendo esa pregunta es porque te repusiste de la impresión. Enhorabuena. En el próximo, vas a encontrar la primera respuesta.

Cuatro secretos para lucirte con tu blog

Voy a dar un paso atrevido hacia un terreno que no me corresponde: el diseño.  Voy a ofrecerte cuatro secretos para tu blog. Cuatro secretos para que te luzcas.

¿Alguna vez escuchaste: “lo que importa es lo de adentro”?

Mientras me pregunto por qué no habré nacido reversible, te cuento que en lo que respecta a un blog esta sentencia es parcial. Muy parcial.

Cuando un nuevo lector llega a tu querido rincón en el universo virtual, tenés solo ocho segundos para causar una buena impresión. Ocho: ni uno más, ni uno menos.

Si tu página tarda más de tres segundos en cargar…ni siquiera eso.

En un panorama digital saturado, lograr un efecto diferencial es crucial para transformar un visitante en un lector.

¿Sabés cómo?

Seguí leyendo pero te advierto que este post puede herir tu sensibilidad.

Cuatro secretos para tu blog.

Aunque toda mi educación católica, apostólica y romana se revele contra este consejo… ¿A quién engañamos? Sabés tanto como yo que las primeras impresiones son netamente superficiales.

Si en el mundo offline es difícil remontar el momento en el cual tu cliente te encuentra en joguineta y sin peinar, imaginate qué sucede en el mundo online, en el cual tu visitante está a un click de decirte “fue un gusto pero si te he visto no me acuerdo”. 

Podés  ignorarme y hacer de cuenta que nunca leíste nada.

Podés pensar que tenés un estilo propio y te encanta…

Podés pensar que cuando te conozcan no les va a importar.

Dejame ser honesta. Brutalmente honesta. Articulá todos los argumentos que quieras. Convencete de que el valor de tu página está en el contenido y colgá frases inspiradoras en tu escritorio que te recuerden que quien te quiere, te quiere como sos…

Me encanta tu entusiasmo, pero el mundo blogger tiene sus reglas. Reglas no escritas. Algunas  de ellas nada simpáticas.

La idea de este blog es acercarte a la experiencia necesaria para crear un blog visible y con sentido, por eso asumo que leerás con atención y haciendo a un lado tus pre-juicios. Dicho esto, quiero que conozcas dos reglas poco amables del blogging:

1- Si tu blog entra dentro de la categoría de chungo y te llegan visitas que resisten los primeros ocho segundos es porque obtienen algún beneficio personal con ello.

No creas que tu receta de cupcakes es lo máximo o  que el enésimo tutorial sobre frascos decorados con washi tape es el secreto de tu éxito. Existen cientos de páginas con los mismos tópicos. Tu visitante no te conoce, en consecuencia, no te estima (todavía).

Entonces, o les ofrecés algo único que lo impulse a ignorar las estrellitas brillantes que desparrama el cursor o halagás sus sentidos con un espacio virtual armónico y cuidado.

Todas las mañanas tengo que explicarle a Camilo por qué es necesario lavarse cara, manos y dientes. Por qué lo peino y usa perfume (no demasiado). Le cuesta, pero va entendiendo que las personas se sienten más cómodas con quien no huele a zombie ni se parece a uno… Con tu blog, lo mismo.

2- Si me vas a decir que tu blog no es la gran cosa pero te leen y te comentan igual… Pensá fríamente en esta afirmación.

¿Realmente te leen? ¿Quiénes interaccionan contigo? ¿Están interesados en tu post o en dejar un enlace a su blog entre los comentarios?

Si son lectores reales, tienen un vínculo contigo más allá de una circunstancia puntual (un sorteo, un imprimible gratuito) y participan activamente sin que medie un interés.

Si tenés un blog con gifs animados, musicalizado con carnaval carioca y un grupo fiel de lectores que comentan cada post o sos Roberto Carlos y tenés un millón de amigos o necesito conocer tu blog.

Te pido encarecidamente que me envíes un mail privado. En ambos casos, mis respetos.

Es cuestión de gustos.

Podríamos discutir durante horas sobre “gustos” y aún más tiempo sobre lo que culturalmente denominamos “buen gusto”.

Solo voy a ofrecerte un argumento para que consideres ciertos consejos estéticos al crear tu blog. Nuestro gusto y con él lo que consideramos atractivo -y lo que no- está determinado por el contexto socio-cultural al cual pertenecemos.

Dicho de otra forma, nuestro grupo social de pertenencia condiciona valores, creencias y apreciaciones estéticas.  Si te estás preguntando qué tiene que ver esto con tu blog, te pido paciencia.

Es importante que sepas quienes son tus visitantes.  Tu blog es más que el río de Narciso y te interesa que lo conozcan y lo aprecien. Entonces…

 ¿Sabés cuál es el perfil del internauta?
Es una persona entre 14 y 44 años de clase media-alta con un grado relativo de formación académica (un gran porcentaje de ellos con formación terciaria) y acceso cómodo a medios digitales.

Este dato tiene decenas de posibles interpretaciones pero vamos a ceñirnos únicamente a la que nos interesa.

Suponiendo que escribís contenido no censurado para mayores de 18 años que tienen intereses e inquietudes intelectuales más allá de la XXX, el “gusto” de tus lectores es predecible. Tiene un patrón.Un patrón que podés reconocer y que quizá ni siquiera percibas aunque te pertenece.

Dicho esto, estás en la total libertad de hacer lo que se te cante, pero cada una de las sugerencias a continuación es una expresión de ese patrón. En otro momento, discutimos las limitaciones del patrón y el valor de la originalidad y la disrupción.

 

Consejos prácticos para la estética de tu blog:

 

Quiero abarcar en esta ficha cuatro elementos básicos:

 

  • La plantilla.
  • El esquema de colores.
  • Las fuentes.
  • La macro-estrucutra.

 

1- Elección de la plantilla para tu blog.

 

Luego del tema y el nombre, la elección de la plantilla es el último de los “tres pasos” que proponía Blogger por aquellos tiempos pre-históricos en los que creé mi primer blog.

Se le llama plantilla o template a la estructura general de tu blog.

Si estás empezando, te recomiendo elegir la plantilla Simple Blog en Blogger, que es una interfaz minimalista, no invasiva y altamente personalizable. A partir de ella podés llegar al diseño que desees o, cuando tengas más experiencia en el manejo de la plataforma, elegir una plantilla más acorde a tus necesidades y subirla directamente a Blogger.

Como sabrás, cada vez más usuarios acceden a internet desde su smartphone. Algunas plantillas no tienen buena visibilidad al abrirlas desde un teléfono móvil: son imposibles de leer y en ese sentido, la experiencia de usuario es poco grata. Por eso te sugiero elegir una plantilla  “responsiva” .

Si tenés tiempo y ganas, podés leer el post que escribí hace poco sobre el tema: Benditas plantillas responsivas.

Tengo una adicción muy confesable por las plantillas. Cuando veo una que me gusta, siento el irresistible deseo de usarla. Si fuera por mí, cambiaría de diseño todas las semanas y tan contenta con mi inestabilidad virtual. Sin embargo, cuando estás iniciando un blog, son tantos los conceptos y usos que necesitás incorporar, que no te hacés un favor complicándote con el diseño.

Empezá por lo simple y que el blog crezca contigo. Las modas pasan, los gustos cambian, tus necesidades van a ser otras dentro de un año. No te apures, aceptá la palabra de quien se ha equivocado mucho: empezá con los modelos de Blogger.

Esas plantillas gratis tan lindas que están a disposición en la red tienen muchos inconvenientes y lo sé de primera mano.

2- Elección del esquema de colores.

 

a- El fondo del blog

Mucha tela para cortar….Comencemos por el principio: el color del fondo del blog.

Un sondeo muy superficial por internet y vas a descubrir que existe un consenso general respecto a la preferencia por los fondos blancos o en su defecto los de colores neutros. No es una sugerencia caprichosa. Tiene su razón de ser: un fondo claro garantiza la legibilidad.

Tu propia experiencia como lector seguramente avala esta opinión. Prolongar la lectura sobre un fondo negro puede ser agobiante.

El contraste negativo (forma blanca sobre fondo oscuro) produce fatiga visual. Por otra parte, sobre colores oscuros tus imágenes pierden dimensión, salvo que tengas una línea estética monocromática en la cual el fondo oscuro del blog contrasta con los plenos blancos de las fotos.

Hacé un ejercicio simple.

Pensá qué páginas de las cuales frecuentás te resultan más atractivas…¿qué tienen en común?

Personalmente prefiero los espacios claros, con fotos grandes y tendencia minimalista: pocos elementos y una barra lateral simplificada.

Esto no quiere decir que no lea blogs con variados diseños o que no me parezcan valiosos, sino que me siento más cómoda en los que tienen la descripción anterior.

Por último, quiero que reflexiones sobre las connotaciones que tienen los colores para tus lectores. Dado que realizamos asociaciones simbólicas respecto a las variaciones cromáticas, seleccionar el color de fondo para tu tema específico y tu lector ideal puede hacer la diferencia en tu blog.

Existe otro factor respecto al fondo de tu blog que podemos considerar: los patrones e imágenes. Los patrones sutiles, no afectan la continuidad de la lectura. Distraen, es cierto, pero pueden aportarle un toque distintivo a tu blog.

Un fondo de pequeños lunares puede ser un acierto en un blog infantil y una decisión poco afortunada en una página en la que pretendés proyectar seriedad profesional.

Un pattern barroco es una seña de identidad  o puede ser insufrible. Apelando a tu sentido común, te sugiero minimizar los patrones o transformarlos en un detalle apenas perceptible.

b- Los colores complementarios:

¿Sabías que más del 60% de las primeras impresiones frente a un blog se fundamentan en el color?

En algunos casos, este porcentaje asciende a 90%.  Seleccioná una gama de colores complementarios para tu blog. Limitá la elección a tres colores que vas a utilizar en la cabecera, los títulos, los enlaces, los  recuadros de texto, etc

La página Design-seeds es un catálogo inspirador de paletas de colores.

Por otra parte, Paletton no solo te permite jugar con distintas posibilidades de combinación sino conocer el código html con el cual se identifica cada color que selecciones.

Puede ser que hoy no te resulte un recurso de utilidad pero más adelante, cuando quieras realizar cambios en el diseño, puede transformarse en un aliado esencial.

3- Elección de fuentes.

Blogger tiene una serie de  fuentes por defecto.

A su vez, es posible que todos los días tropieces con esas caligrafías que enamoran y quisieras usarlas todas en tu blog.

Hacé un acto de continencia.  El atributo fundamental de un blog es que se pueda leer. Facilitale esta actividad a tu visitante. Usá una letra definida, que contraste con el fondo y con un tamaño prudente.

La combinación de estos factores sin duda va a generar distintos efectos: comic sans grande es sinónimo de trabajo escolar de primaria. Mucho arabesco puede ser atractivo pero ilegible.  No abundo en detalles porque tu intuición te va a guiar al respecto.

4- Armado de la macro-estructura.

Un blog tiene que ser fácil de navegar. Tu lector tiene que sentirse cómodo en el espacio virtual que te corresponde, desde la percepción del ancho que debe ajustarse a la pantalla hasta la cantidad de etiquetas disponibles en tu barra lateral.  Todos los detalles cuentan por eso te señalo los cinco más importantes.

 

a- Todo blog debería tener una página “Sobre mí”.

 

Pensá desde tu rol lector, ¿no te gusta leer la página de presentación del bloguero? ¿Ver una foto? ¿Conocer algunos detalles?

No se trata de que escribas un manifiesto introspectivo ni de que pagues un fotógrafo profesional para ilustrar tu portada, pero una foto personal y algunos datos anecdóticos respecto a tu vida son tu tarjeta de presentación frente al visitante que llega como paracaidista a tu blog vaya a saber uno por qué designios de Google.

Por si desconocías el dato, te cuento que la página de presentación es la más leída en todo blog.

b- No abundes en pestañas, categorías, etiquetas.

 

¿Sabés que pasa cuando tenemos demasiada oferta para elegir? Sí. Sabés lo que pasa. No sabés por dónde empezar y terminás por no decidirte nunca.

Cuando la oferta es demasiado variada, abruma y nos deja con la sensación de exceso. Sé muy cauta en la elección de las categorías de tu blog. No todos los sub-temas tienen el peso de una categoría.

C- No uses música de fondo por defecto.

 

Si querés música en tu blog, que el lector elija si quiere o no quiere escucharla.

Yo me he sobresaltado más de una vez por una canción con alto volumen Sin contar con quienes abren tu blog en horario laboral…

Colaborá con la perpetuación del sistema, permití que esa persona conserve su trabajo. No te descuelgues con una cumbia sabrosona porque puede ser la canción más “up” del universo pero a las ocho de la mañana en la oficina puede ser el motivo por el cual un visitante no vuelva nunca más a tu página.

D- Limitá los elementos de la barra lateral al mínimo posible.

 

Son distractores y en la mayoría de los casos, innecesarios. No colecciones premios, iniciativas y pertenencias como si fueran trofeos. Cada tanto, realizá una “limpieza” de la barra lateral. Actualizá lo que perdió vigencia, eliminá lo que ya no tiene valor. Considerá si es necesario conservar tal o cual elemento.

E- Evitá los gifs animados.

Resistite al efecto kawai. Mirá para otro lado si se te cruza un gatito de ojos grandes. Vos podés. No es necesario que tu sidebar sea el hogar de perritos tristones, bailarinas exóticas o rosas brillantes.
Este no es un juicio de valor, pueden gustarte intensamente y nadie te lo va a discutir. Pero este curso se trata de ser visible, de tener lectores. Los efectos flash son invasivos y ralentizan la velocidad de carga de tu blog.
Ya tenés tus cuatro secretos. Ahora ¿qué vas a hacer con ellos?