En este post quiero contarte 5 estrategias de storytelling para aproximarte a tus lectores, conectar con sus necesidades y consolidar tu comunidad escribiendo.

 

5 estrategias de storytelling.

 

Las siguientes son sugerencias simples que podés aplicar sin hacer un profundo ejercicio de re-posicionamiento de tu marca. No es necesario que pases por días de ayuno y silencio en el bosque para encontrar la iluminación en lo que a tu estrategia de storytelling se refiere. No. Es algo mucho más sencillo. Y podés comenzar aplicando hoy mismo las siguientes sugerencias desmesuradas:

 

1- Compartir tu visión.

 

A ver si nos entendemos. No se trata de que alucines en colores y lo cuentes con lujo de detalles en tu blog. Miremos los textos compartidos por tu marca desde otra perspectiva. La información aparece y desaparece en la red a una velocidad que ni siquiera somos capaces de imaginarnos. Todo contenido que busques, está en internet. Desde la dieta de la clorofila  a los beneficios de la reproducción asistida del ñandú para el ecosistema.

Pero claro, que haya mucha información no significa que toda tenga el mismo valor. O que toda sea igualmente inspiradora. Porque lo que hace la diferencia no son los hechos y los datos, sino tu enfoque particular. Compartir tu visión con la audiencia implica descubrir y contar las historias que ilustran los valores, las creencias y los intereses de quienes están detrás de esa construcción que es una marca.

 

2- Primero, el final.

 

Cuando tenés un mensaje claro y específico para compartir, la historia crece a su alrededor. Las historias no se piensan, están allí y hay que aprender a mirar para encontrarlas. De esa forma el tema más insípido del mundo, cuando se encuentra con tu visión y una historia es excepcional.

Siguiendo con la historia del apareamiento del ñandú: ponele que si lo adornás con tu viaje a la penillanura uruguaya y tus anécdotas tomando mate en un pueblo de Tacuarembó, hasta tiene color local.  Si además, observando a la gente del pueblo, te emocionaste con la serenidad de una vida más simple y podés contarlo en un relato que encierra una “verdad existencial”, tenés una historia ganadora. Te prometo que no uso más el ejemplo del pobre ñandú. Por hoy, lo dejamos descansar en paz.

 

3- Mostrar el costado vulnerable.

 

Contar tu historia… ¿cuántas veces te cohibiste antes de contar una anécdota “vergonzosa”? Si te cuesta confesar tu costado vulnerable estás perdiendo una gran oportunidad de conectar emocionalmente con tus lectores. ¿ Por qué? Porque los seres humanos cometemos errores, hacemos las cosas mal aún sabiendo cómo pueden hacerse bien. Conocemos el camino pero nos encanta dar vueltas. Escuchamos los buenos consejos pero no los seguimos y la perfección nos revienta un poco el hígado.

Por estos mismos motivos, disfrutamos de leer historias de superación, en las cuales el reconocimiento de una debilidad es el primer paso de un camino de aprendizaje que culmina con el éxito personal. Al nivel en el cual te interese expresar el éxito: material o espiritual.

 

4- Escribir para educar.

 

Escribir para… ¿deleitar o educar? Desde la perspectiva desmesurada no existe esta dicotomía. Aprender es divertido. Se puede enseñar sin subirte en un estrado y sonar como un magistrado medieval, con toga y todo. Hace tiempo noté que los blogs de marca que más me gustan tienen “tono docente” y si te estás preguntando que vendría a ser… te cuento que es esa charla didáctica en la que se enseña contando y desde la experiencia personal. Usar ejemplos, comparaciones, analogías, buscar la forma de simplificar lo que es complejo o de añadirle color a lo que a primera vista es demasiado simple.

 

5- Contar tu proceso creativo.

 

Si querés escribir para conectar con tus clientes, este aspecto es ineludible. No solo porque los seres humanos somos curiosos sin remedio sino porque contar el “detrás de escena” de tu trabajo es en sí mismo didáctico: el proceso de creación enseña, nutre, afianza la relación entre una marca y sus clientes potenciales. A mí me fascina:

  • Conocer escritorios, talleres  y lugares de trabajo “por dentro”.
  • Ver cómo se hacen ciertos productos físicos o digitales.
  • Descubrir cuál es tu ruta creativa.
  • Estar al tanto de los detalles: la decisión de los materiales de tus productos o el desarrollo de tu servicio.

Aprovechá la ventaja de tener tantos canales de comunicación a tu disposición para darle espesor a tu marca -personal o corporativa- usando estrategias de storytelling para destacar de la multitud.  ¿Ya conocen tu obra? Entonces es el momento de revelar el camino entre la materia prima y el resultado final. Incluso los intentos fallidos, los aprendizajes bizarros y los éxitos inesperados.

 

Más allá de las estrategias de storytelling.

 

Si alguna de las anteriores estrategias de storytelling te ayuda a pensar con más claridad los textos de tu marca, contámelo en los comentarios. Leer tu opinión y estar al tanto de los temas que te preocupan es importante para mí. Antes de irte quiero recordarte un aspecto que no por obvio es menos esencial. En el contexto de un plan de contenidos diseñado para cumplir objetivos específicos, el storytelling -como cualquier otra forma de expresión verbal- es un medio no un fin en sí mismo.

¿Qué quiero decir con esto?  Al escribir, tu propósito es tanto que el lector disfrute del relato como atraer su atención respecto a tu oferta o propuesta de valor.  Ya sea para generar o consolidar el vínculo de confianza, enseñar un nuevo producto o establecer las pautas básicas de su funcionamiento, las estrategias de storytelling forman parte de un sistema que transforma tus palabras en las mejores herramientas de visibilidad para tu marca.

 

 

Si llegaste casualmente a este post desmesurado, te invito a seguir leyendo sobre estrategias de storytelling con estos 5 trucos de storytelling para tu negocio. Y, antes de irte, contame en los comentarios cuáles son tus estrategias para contar historias memorables para tu audiencia.

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