¿Conocés el principio indiscutible de las marcas influyentes? Es simple: sin atención no hay influencia posible.  El primer paso para posicionar tu marca en redes sociales es lograr la atención de las personas que te interesa convocar.

En este sentido, tu estrategia tiene que enfocarse en interesarte genuinamente en los objetivos e intereses de las personas que son tu audiencia específica. Lo cual se dice pronto, ha sido formulado en todos los idiomas y es lógicamente inapelable. Entonces, ¿por qué es tan difícil de lograr? ¿Por qué algunas personas parecen haber nacido con estrella mientras otras luchan por no estrellarse?

El secreto tras estas preguntas es el adverbio: genuinamente.  Esta palabra que pasa desapercibida en el enunciado, pero hace la diferencia en el resultado final. Solemos estar tan concentrados en nuestros propios intereses y tan ocupados en el proceso de cumplir con nuestros objetivos que ignoramos el poder de mirar hacia el costado y observar a quienes caminan a nuestro lado.

Es tan simple que no sería extraño que te despierte sospechas. Sin embargo, funcionó en el pasado, funciona en el presente y todo indica que seguirá funcionando en los años por venir.

 

Te cuento cómo posicionar tu marca en redes sociales sin contratar a un experto ni gastar miles de dólares en publicidad.

 

Posicionar tu marca en redes sociales.

 

Como verás, esto no se trata de vos sino de ellos. De esas personas entre las cuales tus productos o servicios van a ser una solución o el comienzo de una transformación. Es un vínculo humano y como tal, necesita de tiempo y espacio para nutrirse y crecer sano y fuerte. Si estabas con prisa, te sugiero volver en otro momento.

 

El único método de persuasión infalible es el que nace de las propias palabras de tu interlocutor. Por lo tanto, necesitás de toda tu energía para escuchar. El resto es retórica sin objetivo.

 

Durante veinte años dirigí grupos de personas que, en su mayoría, no querían estar en el lugar en el que estaban. No tenían el más mínimo interés en lo que tenía para contarles y por supuesto, compitiendo con estímulos más interesantes que mi capacidad de contar. ¿Te parece desafiante?

Pues debo confesar que en veinte años, las ocasiones en las que no logré el éxito seduciendo con palabras nunca tuvo nada que ver con el desinterés de los alumnos o los estímulos del mundo exterior. Las ocasiones en las cuales no logré conectar fueron única y exclusivamente mi responsabilidad. Porque no estaba en disposición de escuchar y responder en función de la información que obtenía escuchando.

Pocas veces necesité de recursos verbales sofisticados para lograr atención. De hecho, estos trucos siempre son circunstanciales. Estrategias que auspician el silencio y enfocan la mirada de quien está del otro lado. Más allá de esto, las herramientas infalibles suelen ser la intuición y la empatía.

 

Posicionamiento más allá de la intuición y la empatía.

 

No te inquietes. Más allá de los misteriosos intangibles como la intuición y la empatía, existen tres principios que funcionan para posicionar tu marca en redes sociales. No tengo duda: vos también podés ejercer tu influencia sobre el grupo al cual decidas llegar con tu mensaje. De hecho, creo que hoy, con la cantidad de herramientas de comunicación a nuestro alcance, tus proyectos tienen un radio de influencia tan amplio como desees.

El desafío es cómo y de qué forma incidir voluntariamente para llegar más lejos, de mejor forma y beneficiando a la mayor cantidad de personas en el camino. ¿Tu interés de conectarte con el otro es genuino y tu mensaje es un propósito? Entonces dejame contarte cuáles son los tres principios infalibles para posicionar tu marca en redes sociales.

 

1- Compromiso.

 

El compromiso con un mensaje genera confianza y esa confianza, trabajada estratégicamente, se traduce a largo plazo en la posibilidad de posicionar tu marca en redes sociales.

Cuando determinamos cuál es nuestro propósito y lo expresamos respetando nuestra identidad verbal, estamos construyendo un vínculo con la audiencia que, nutrido a largo plazo se traduce en mejor comunicación y más ventas.  Si querés aprender más sobre tu identidad verbal, te invito a leer Indetidad verbal de marca.

 

2- Coherencia.

 

Tan importante como el compromiso con un mensaje es la solidez de sostener a lo largo del tiempo y de acuerdo a tus convicciones este mensaje. Por supuesto que no se trata de insistir neciamente en ideas que ya no tienen sentido o probaron su ineficacia sino de mantenerte en tus principios aún cuando no te benefician a simple vista.

¿La coherencia es tu talón de Aquiles emprendedor? Entonces te invito a leer un artículo para que re-pienses cómo aplicar esta cualidad personal en tu estrategia de marketing: Coherencia para persuadir.

 

3- Autoridad.

 

La mejor inversión que podés hacer para posicionar tu marca en redes sociales es la consolidación de tu autoridad como profesional.  Si te estás preguntando cómo se construye autoridad, te ofrezco tres patrones que funcionan:

 

  • Simplificar: cuando se tiene la capacidad de simplificar temas complejos para explicarlos amablemente a quienes no tienen conocimientos previos (o carecen del tiempo para una larga explicación) estás sedimentando tu autoridad.
  • Crear conceptos: inaugurar un método. Formular un concepto o una forma de mirar la realidad en tu tema particular es una de las formas de posicionarte como autoridad en función de tu conocimiento.
  • Diseñar la percepción: a partir del momento en el cual decidas construir tu autoridad, las personas e ideas con las cuales te asocies pasan a ser asuntos de suma importancia. Y de meditadas reflexiones.  El beneficio de estar en el lugar justo con la persona justa no puede medirse materialmente.

 

Paciencia para posicionar tu marca en redes sociales.

 

Luego de que obtuviste la atención de tu audiencia, comienza tu periplo para posicionar tu marca en redes sociales. Vas a armarte de paciencia porque las metas no son inmediatas pero las recompensas son significativas. En este sentido, vale la pena que  te decidas a correr lento cuidando tus recursos. No es una carrera de velocidad sino de resistencia.

A partir de este momento, registrar tus progresos tiene que transformarse en un hábito semanal. ¿A qué me refiero con esto? Muy simple:

  • Anotar la cantidad de seguidores en la red social de tu interés o el número de páginas vistas de tu blog. Si bien el número de fans en tus redes no es indicador del éxito de tu negocio, no nos engañemos. Es una conducta humana sentir curiosidad por una propuesta que tiene una cantidad sustanciosa de seguidores. Nutrir tus redes no va a aumentar tus ventas pero va a favorecer la percepción de la audiencia fría.
  • Verificar las publicaciones con mejor rendimiento (incluyendo el día y horario de publicación). Todo tiene importancia: el tipo de imagen, el texto, si usaste o no emoticones, cuál fue tu llamada a la acción, etc. Cada red social tiene sus propias herramientas de métrica, pero también podés valerte de una app como PromoRepublic.
  • Registrar si alguna acción tuvo como consecuencia un aumento de ventas. En marketing online, cuando algo funciona, se repite. La originalidad, está sobrevalorada: no temas repetir lo que obtuvo resultados en tus redes sociales. Mientras sigas obteniendo respuesta de tu audiencia es válido.

 

Con este simple mecanismo vas a duplicar o triplicar tus seguidores en menos tiempo del que te imagines. Luego, va a sorprenderte el incremento del compromiso y del número de seguidores que se mueve en progresión ascendente luego de sobrepasar los 1000 fans. Promesa desmesurada.

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