Hasta el momento, ignoré selectivamente la argumentación sobre la importancia del storytelling en redes sociales. Las redundancias aburren y algunos temas no necesitan argumentaciones explícitas. Sin embargo, ocasionalmente, un comentario aislado despierta una alerta desmesurada y reconozco que llegó el momento de escribir sobre el tema. No solo para dejar constancia de la trascendencia del storytelling en redes sociales sino para compartir contigo cómo hacerlo de forma intencional.

Si hasta el momento desestimé escribir sobre el tema fue porque considero que, en su dinámica, una red social no es otra cosa que un entramado de historias. Pensalo de esta forma: fuiste protagonista de una situación curiosa o estás celebrando un logro largamente buscado. Te estalla en el pecho el deseo de contar una noticia impactante. O la necesidad de compartir la indignación provocada por una injusticia. Casi en un gesto automático, tomaste una fotografía, escribiste en tu muro en Facebook o iniciaste un tweet furioso que llega a todas las personas que te conocen.

Viviste una historia y estás contándola. Eso es storytelling en estado puro. No cometas el error de confundir  “hacer storytelling” con la narración artística de grandes relatos. O la estrategia de marketing rigurosamente diseñada -y ejecutada por profesionales- con el fin específico de emocionar a una audiencia. Si algo sustituye las primitivas reuniones en torno al fuego, son las redes sociales. Allí donde una persona comparte sus vivencias, encontramos la más genuina manifestación del arte de contar.

 

Storytelling en redes sociales

 

Storytelling en redes sociales: pura intención.

 

Facebook, Instagram y Twitter -a pesar de su brevedad- están cruzadas de narrativa. Un video sin guión no es más que una colección de imágenes deshilvanadas. Y en Linkedin, se naturaliza lentamente el gesto de contar más allá de la exposición de hechos y datos empresariales.

Contamos historias para nuestros familiares y amigos. Pero también, existe un uso intencional de los relatos cuando el objetivo es vender nuestros productos o servicios. Es la forma menos invasiva de promocionar tus intereses. Contemplando en el proceso a quien lee. Reconociendo sus aspiraciones e historias para compartir.

El storytelling en redes sociales es tu mejor herramienta de marketing. No solo porque te ayuda a soslayar el efecto de los inestables algoritmos. Intencionalmente deberías nutrir tu marca -personal o comercial- de historias porque hacen memorable tu presencia online sin la impresión intruisva de los ADS.

Una publicidad representa al vendedor que coloca su pie para que no puedas cerrar la puerta (una imagen de otros tiempos ¿no?), mientras que una historia bien contada es una canción que se escucha a través de tu ventana.  Posiblemente sus resultados no sean inmediatos, ni puedan medirse con un pixel, pero sin duda sus logros son a largo plazo y generan vínculos más sólidos.

 

Estrategias para usar el storytelling en redes sociales.

 

Observo con cierto asombro una conducta repetitiva entre quienes escriben contenidos para su marca. Es una insistencia forzada en desviar a los lectores hacia su página web. No importa cuál sea el tema o la situación, invariablemente, interrumpen el discurso en el esfuerzo de convertir un lector en un suscriptor.

Me permito sospechar que esta sea la forma más inteligente de escribir en tus redes sociales. ¿Por qué la precipitación por ganar un suscriptor apurado y distraído? ¿No será el mismo tipo de suscriptor que abandona la lista luego de obtener su regalo? ¿ O ese otro que cuando llega tu primer newsletter ni siquiera recuerda quién eras? En función de estos cuestionamientos, mis tres sugerencias para el uso del storytelling en redes sociales:

 

1- Diseñar relatos como experiencias completas.

 

Para ganarle la pulseada a los algoritmos y crear una comunidad comprometida, mi relato tiene que ser una experiencia completa para la audiencia.  Cada una de las interacciones que provoco en redes sociales tiene valor en sí misma aunque sus resultados no sean mensurables inmediatamente.

¿Por qué no escribir anécdotas o historias exclusivas para cada una de tus redes? Teniendo en cuenta las particularidades de cada una, también estamos contemplando las características de sus usuarios. Una red eminentemente visual como Instagram puede ser el espacio para desarrollar tu storytelling de marca. Allí, texto e imagen transportan al lector. Una hermosa imagen es inexcusable. Si además está acompañada de tu palabra, su poder de convocatoria aumenta exponencialmente. Simplemente, deberías recordar dos aspectos:

 

  • 2200 caracteres es el límite de texto en Instagram para cada imagen.
  • El “corte” de texto se produce en la tercera línea (este dato te ayuda a elegir cuidadosamente cuáles van a ser tus primeras palabras con el fin de motivar la lectura).

 

Para finalizar, te cuento las conclusiones de mis “experimentos” en Facebook. Si bien en esta red los textos breves obtienen más reacciones, los textos extensos generan mayor compromiso. Tanto en los grupos como en las fanpages. No te limites a escribir telegramas. Dedicale amor y palabras a tu audiencia.

 

Si la escritura no es la más destacada de tus virtudes, construí historias creando álbumes que tengan un sentido de continuidad entre las imágenes, creando con ellas un relato visual.

 

También contemplo como parte de esta experiencia, realizar videos o encuentros en vivo más extensos y significativos. Ya sea una grabación o un live, aprovechalos para desarrollar un tema y no solo sumarizar un listado de consejos.

 

2- Construir series con continuidad temática y visual.

 

¿La red social en la cual se encuentra tu audiencia es Twitter? En esa caso, quizás hayas pensado que la sugerencia anterior no tiene aplicación en esta plataforma. Las limitaciones de escritura para cada tweet hacen imposible desarrollar una historia coherente. Si este fue tu pensamiento, te propongo mirar Twitter como la posibilidad de escribir una historia episódica.

 

Tu apuesta para vencer la limitación de caracteres será secuenciar la historia en varios tweets consecutivos.

 

¿Qué pasaría si hicieras lo mismo con una imagen para Instagram? ¿No sería divertido dividir una imagen en nueve cuadrantes para que formen un puzzle en tu feed? En este caso, cada uno de tus textos sería un indicio de la historia completa relacionada con la fotografía. ¿Y si construyeras una historia en la que participe tu comunidad de Facebook?  Recuerdo que disfrutaba mucho de las lecturas en las cuales elegía el final de la historia. Jugar con tu audiencia de este modo siempre es una posibilidad.

Construir tu storytelling en redes sociales con este criterio episódico, supone que ejercites tu visión más allá de la publicación de hoy. El propósito de una serie de publicaciones es sostener un mensaje -tu mensaje- de forma consistente a través del tiempo y a lo largo y ancho de todas tus plataformas sociales. ¿Te interesa leer más sobre el tema? Entonces te invito a seguir con: 7 formas de usar tu storytelling de marca.

 

3- Contar la épica de lo cotidiano.

 

Que tus textos representen a tu marca, no significa que cada uno de ellos exprese la grandeza de tus productos o servicios. Una observación superficial de tus perfiles sociales, va a revelarte que los contenidos que generan mayores interacciones son aquellos en los que la historia es muy simple.

Cada conversación en tu vida cotidiana puede transformarse en un motivo de escritura para compartir. Tu propósito entonces, sería permanecer atenta a la realidad y al contacto personal con otros seres humanos. En este momento, se impone recordar una de nuestras técnicas desmesuradas más rigurosa: MEC (mover el culete). Salir a la calle, observar, escuchar, conversar. La ficción no nacen con un escritor sumergido en el sillón de su living, Eso es mitología de la escritura. Los grandes relatos surgen de la experiencia vivida.

 

Las anécdotas de la vida cotidiana funcionan como disparador de reflexiones que se proyectan a toda la experiencia humana. Lo esencial no es “el hecho” sino lo que despierta en su protagonista y cómo lo relaciona con su vida.

 

Como encerrarnos en una burbuja virtual es el riesgo de quienes emprendemos online, nunca serán suficientes las veces que repita: es necesario mover el culete. Estar en contacto con la vida es la forma más efectiva de nutrir tu storytelling en redes sociales.

 

Observar, conversar, interpretar.

 

Ninguna estrategia de marketing funciona automáticamente. Para obtener los beneficios que esperamos es necesario observar con atención qué sucede en cada una de las plataformas que nos interesa. También, recordar el sentido conversacional de las redes. Si las redes son conversaciones, entonces, nos disponemos a conversar. Finalmente, debemos llegar a conclusiones respecto a cuál es la mejor forma de comunicar nuestro mensaje a una determinada audiencia.

Usar el storytelling en redes sociales puede demandar más tiempo del que estabas considerando dedicar a la tarea de promocionarte. Sin duda pagar una publicidad es más rápido y genera mayor volumen de interacciones. Mi propuesta está en la vereda de enfrente a la promoción rabiosa con ADS. No los niego y reconozco su valor. Sin embargo, nada sustituye a el propósito de comunicar a largo plazo, quién soy y por qué hago lo que hago.

Sobre éste y otros temas reflexiono todos los días en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Espero verte allí y continuar la conversación que estamos dejando pendiente.

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