Este post va de storytelling para tu blog. Así que antes de comenzar, comprobemos:

  • Blog: creado.
  • Sistema de suscripciones: instaladísimo.
  • Comunidad: en marcha.

¿Y ahora qué?

Decime que nunca te preguntaste algo similar. Darle forma a un proyecto personal supone una descarga de adrenalina pocas veces alcanzada por tu sistema. Adrenalina y oxitocina son el combo del amor: hacen que te sientas eufórica con el proceso de elegir colores, implementar herramientas, poner en funcionamiento plataformas que van a ayudarte a crecer y ser visible. Pero, más allá de tus neurotrasmisores descontrolados, el buatismo de fuego de tu marca es escribir un blog. Porque una cosa es mantenerte ocupada con la creación de tu imagen y otra muy distinta tener un relato de marca.

 

Storytelling para tu blog.

 

Mientras tu web  sea un ir y venir de logos y cabeceras no es más que un anhelo. Esta bien que dediques un tiempo prudencial a tu branding visual. Sin embargo, luego de postergar lo inevitable, vas a tener que empezar a crear contenido para compartir.

 

Salir del “Grado cero”.

 

Tampoco soy una fanática del “just do it”.  Me parece incluso divertido que le dediques un par de semanas a elegir el nombre, los colores, la plantilla y las imágenes de tu blog. Puedo comprender que los sistemas de suscripción no son intuitivos y que te tome algunos días instalarlo.

No tiene nada de vergonzoso que tu marca inicie con un espíritu crafter.  Salvo,  el hecho de que consume mucho de tu tiempo. A veces disponemos de él y es genial, pero otras veces es necesario reconocer que una consulta profesional a tiempo puede ahorrarte años de búsquedas e incertidumbres.

 

Comenzar a escribir.

 

Vamos a hacer que esta segunda etapa de tu proceso tenga sentido. Para ello, necesitás responder los siguientes tres aspectos esenciales:

  • ¿De qué puedo escribir sin aburrirme?
  • ¿Con qué tipo de personas quiero vincularme?
  • ¿Cuánto estoy dispuesta a dar por hacer realidad mi proyecto?

Agarrate porque vienen curvas.  Una cosa es que ames tu profesión y otra muy distinta que disfrutes de escribir -por lo menos una vez por semana- sobre ella.

  • Sacar tus propias fotos.
  • Responder comentarios.
  • Relacionarte en las redes sociales.
  • Ser creativa para comunicar de forma natural.

Si todo discurre en su cauce, después vendrá:

  • Gestionar tu comunidad.
  • Hacer networking.
  • Responder muchos correos electrónicos.
  • Aceptar entrevistas.

 

En este panorama, contar con un calendario editorial y ordenar tus publicaciones en redes con alguna herramienta de publicación automática -como Postcron- es sumamente útil. Entonces, solo entonces, llegaste al punto en el que tenés que comenzar a contar historias. Es el momento del storytelling para tu blog como estrategia de marca.

 

¿Qué significa contar historias en tu blog?

 

En primer lugar, significa que vas a llegar con más rapidez a ese punto en el que tus lectores crean una relación contigo. Crear tu relato desde una postura de transparencia y apertura, consolida tu credibilidad y consecuentemente, la confianza de tu audiencia. Las historias inspiran y emocionan, informan, forman o simplemente entretienen. Porque tanto educar como deleitar tienen valor para tu marca.

Mucha teoría Paula… ¿eso cómo se traduce en algo práctico?

 

Escribir Series de post para enganchar a tu audiencia.

 

 

¿Cómo podés crear contenido para los primeros tres meses de tu blog? Vamos a pensar en series de tres post, que se publican una vez por semana.

 

1- Tres post de información:

 

Para que tus primeros lectores conozcan los básicos de tu tema. Las herramientas, técnicas o conocimientos fundamentales que necesitan para entender tu planteo. No se trata de subestimarlos sino de volver a pensar como en aquel momento en el que todo lo referido a tu afición era nuevo para vos.  Estos serían post de contenido no-caduco, aquellos que tanto en el momento de escribirlo como diez años más tarde, siguen teniendo validez como respuesta.

 

2- Tres post de inspiración.

 

Es una buena idea que intercales post de contenido informativo con post inspiracionales en los que cuentes historias de tu vínculo con el tema que estás compartiendo, cómo llegaste a aprenderlo, qué lugar tiene en tu vida y, fundamentalmente, por qué es importante que yo como lectora, participe en tu contenido. Son post personales, en los que no tenés pudor de mostrarte vulnerable y pueden ser caducos o no. Dependerá de lo que cuentes.

 

3- Tres post de formación.

 

Cumplido el ciclo de post informativos e inspiracionales, llega el momento de que eduques a tu comunidad.  Cuando tu área de experiencia y conocimiento es novedosa o lo es tu enfoque, te sugiero pensar en una serie de textos didácticos en los que demuestres a tus lectores los beneficios de tu tema.

 

4- Tres post de entretenimiento.

 

Es tu momento de distensión en el diseño del storytelling para tu blog. Es totalmente válido que sientas la necesidad de escribir sobre cosas que te interesan y te hacen feliz por el simple placer de hacerlo y por el placer de entretener. En general son post caducos, mucho menos elaborados y en los que te conectás con tus lectores de una forma lúdica.

 

Sugerencias desmesuradas para el storytelling de tu blog.

 

Dos apuntes básicos:

  1. Los tipos de post que mencionamos anteriormente, pueden combinarse de la forma que prefieras y tener el espacio que elijas en tu calendario editorial.
  2. Mi sugerencia es que balancees el contenido para que tu blog sea rico y variado, expresando tu conocimiento como profesional y aquellas experiencias personales que son valiosas para tu audiencia.

 

 

¿Tenés alguna pregunta sobre cómo diseñar la estrategia de storytelling para tu blog de marca? Entonces, no te vayas sin escribir un comentario para que podamos conversarlo.

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