Somos los únicos seres en el planeta que construyen relatos para darle sentido a nuestro entorno. A lo que no podemos explicar. Y a lo que podemos explicar  pero nos aburre soberanamente. Somos seres de storytelling XL. Cualquier otro mamífero, siente la fuerza de la naturaleza y la disfruta o la sufre.  Los seres humanos la teorizamos, pretendemos controlarla y como si fuera poco, creamos historias en torno a ella.

Esta capacidad es la que hace posible que existan mitologías, revoluciones, marcas que venden. Vivimos la realidad en diferentes planos: en el mundo natural de los animales, en nuestros mundo subjetivo de deseos y necesidades y en el universo de los relatos que construimos para darle sentido a todo lo anterior.

Por si te quedaron dudas: aprender a contar y escribir historias -cualquier tipo de historias- no solo es una capacidad que nos diferencia sino que es la que le da forma al mundo que conocés. Con este conocimiento es imposible que no tengas una epifanía inmediata: el poder está en las palabras.

 

Storytelling XL: el poder de las palabras.

 

Desde que decidí darle forma a Storytelling XL,  estuve más atenta que nunca antes a los mensajes de mi entorno sobre la escritura y las palabras como herramienta para emprender.  Observé con pasmo presentaciones, no tan aisladas, de la “escritura online” como una entidad ajena al fenómeno de la escritura en sí misma. Entiendo por qué sucede pero, afortunadamente aún tengo casi intacta la capacidad de asombro.

Entiendo que es más simple ofrecer fórmulas generales sobre cómo hacer marketing de contenidos que afirmar sin anestesia que escribir es una capacidad que se desarrolla con la práctica sostenida en el tiempo.  ¿Qué me asombra?  Que estemos tan desesperados por encontrar respuestas que no nos compliquen la vida, que creamos en una promesa de cambio definitivo con una fórmula de tres pasos.

Curiosamente, esta estrategia simplificadora tiene consecuencias igual de devastadoras que inmediatas. Si queremos creer en esa promesa, pronto vamos a descubrir el peso de la frustración y esa sensación de incapacidad tan molesta que impide que te enfoques en lo que importa. Porque, como era previsible, no fuiste capaz de escribir contenidos “relevantes, impactantes y de valor”  con la inmediatez que correspondía.

 

Storytelling XL y sensatez.

 

¿Ya te pasó antes? Quizás no te sucedió con la escritura pero sí con otro tema en el cual creíste en la posibilidad de lograr un objetivo ambicioso en un lapso de tiempo absurdo y con un supuesto método infalible.

Si es así,  no te sientas mal. Lo único que demuestra es que sos humano. Porque de la misma forma que somos capaces de crear relatos somos capaces de creerlos. Tenemos deseos de creerlos aunque la razón encienda todas las alarmas que conoce para que despegues tu yo primitivo y emocional de la decisión de creer en castillos en el aire.

La tecnología no creó estas necesidades solo las potenció.  Esta realidad no solo es irreversible sino que nos pone frente a un reto que tenemos que considerar: entender que son los relatos los que modelan la forma en la que somos y estamos en el mundo. Aunque nunca hayamos escuchado antes la palabra “relato”. Aunque todavía no sepas lo que es Storytelling XL.

 

Los relatos nos condicionan.

 

Sí, mi santa. ¿Sabés por qué? Porque somos los únicos seres capaces de verbalizar cosas que están solo en nuestra imaginación. Tenemos miedo de cosas que están únicamente en nuestra mente. Nos enamoramos de ideas que construimos imaginariamente.  Y podemos decirlas con palabras. Esa capacidad de enamoramiento de “lo inexistente” es la que hace posible que existan las marcas. Sí, entre ellas, tu marca.

Tu marca es parte de un algoritmo inmenso: una red de relaciones nutrida de palabras.  Aunque en este momento te asuste la palabra “algoritmo” -o te despierte rebeldía comprender todo el tiempo que perdiste centrando tu atención en otros detalles menos trascendentes- lo cierto es que todo lo que hayas creado o estés creando forma parte de una compleja matriz de lenguaje por más físico que sea el producto que ofrecés.

Tus productos son lingüísticos mi santa porque la única forma que tenés de venderlos, es con palabras.  Si estás pensando: ¿qué hay Paula de quienes venden solo con imágenes? Dejame ofrecerte una respuesta simple: antes de vender con una imagen -que es posible- creaste dos toneladas de contenido que subyacen a esa fotografía.  De esta forma, la imagen hace gala de su poder evocador.

 

Las fotografías no construyen sentido. Lo evocan.

 

La imagen ilustra. Es lo que es porque podés  pensar verbalmente en ella. La escritura, levanta sistemas completos. Todos los días hay personas que respiran por el redomado respeto que le tenemos a la palabra escrita.  ¿Todavía seguís pensando que se puede vender solo con imágenes?  Yo que vos, me voy amigando con las palabras.

 

¿Porque es lo que deseás no?

 

¿Quién mejor que vos puede contar quién sos y lo que late en tus productos y servicios? No es magia,  es trabajo.  Creéme,  si existe alguna alquimia no sucede mientras participás distraídamente en un reto de 30 días.  Sin embargo podés elegir, ignorar toda la desmesura y considerar que solo digo pavadas o, escapándote de la banalización de lo que te rodea, pensar ¿quiénes más venden, no son también quienes mejor cuentan?

Si ya tenés tu respuesta te espero en Storytelling XL. La única experiencia de escritura que realmente te enseña a escribir. Y si todavía tenés un ratito para darme tu opinión en los comentarios… me hacés feliz y ponés a segregar los flujos mentales.  Es un ganar, ganar ¿no?

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16 Comentarios

  1. Comencé mi vida profesional como diseñadora gráfica y actualmente creo talleres y material didáctico para desarrollar el pensamiento visual. Descubro en mi quehacer una alianza irreductible entre la imagen y la palabra, son dos ambientes diferentes y se abordan de diferente manera en el desarrollo, son como líneas paralelas que aparentemente no se tocan pero van juntas dando sentido una a la otra, por eso no puedes elegir, aunque de vez en cuando pongas más atención/enfoque/interés en una que en otra. Yo me sumo al storytellingXL por que a veces quiero acotar con las palabras el universo amplio de la imagen. Saludos desde el bosque!

    • Genial Consuelo! En un proyecto online la imagen es muy importante y sin duda una imagen mal elegida puede cambiar la reacción de las personas a un anuncio o un post. Espero que Storytelling XL te ayude en tu búsqueda. Besos!

  2. Que placer leer este post! Me entusiasma mucho lo que se viene con Storytelling XL !

    Y más allá de mi negocio, estoy reencontrándome con esa parte olvidada que tenía con la escritura. Dos pasiones de pequeña que a medida que fui creciendo las dejé de lado: leer y escribir.

    Feliz con esta nueva etapa y feliz de que nos hayamos encontrado.

  3. Hola Paula!

    Justo esta mañana tenia puesto un podcast de fondo, y cuando empezó a apelar a emociones me acordé de ti. Era un training gratuito con el fin de vender luego un producto. Pero cuando empezaba el training apelaba al malestar, a varias emociones negativas, y ya te quedabas todo el rato con ese mal sabor, aunque luego intentase llevarte a algo mas positivo.
    Este señor no se centraba en los contenidos, se centraba en las estrategias.
    Y no digo que no hagan falta estrategias, pero yo creo firme y ciegamente en el poder de las palabras y de los buenos contenidos. En el poder del relato, como lo llamas tú siempre, para conectar con los demás.
    Será por la estudiante de letras que nunca dejé de ser (esa misma que ahora llora de rabia en un rincón de mi ser por que aquí, en España, han decidido quitar de bachillerato Filosofía y Literatura Universal) pero yo, al igual que tu, creo que las palabras son capaces de remover no solo lo que estaba dormido, si no hasta lo que creíamos que ni siquiera estaba.

  4. Hola Paula!
    No puedo estar mas de acuerdo en lo que expresas. Ya quiero entrar en ls dinámica del XL srorytelling para dejarme transformar por la experiencia.
    Un abrazo y te admiro a montones 🙂
    Ana

  5. Hola Paula!
    No puedo estar mas de acuerdo en lo que expresas. Ya quiero entrar en ls dinámica del XL srorytelling para dejarme transformar por la experiencia.
    Un abrazo y te admiro a montones 🙂
    Ana

  6. Susy Baquerizo Responder

    Hace mucho tiempo aprendí que yo soy la historia que me cuento

  7. Hola Paula.

    Coincido contigo en que la palabra es fundamental. El cómo te expreses al contar una historia o describir un proceso más técnico (como sería mi caso), la descripción que tú hagas de tus servicios o productos, cómo efectúes esa descripción de modo que llegue a tocar la fibra sensible de tu posible cliente, todo eso es básico.

    La imagen, por supuesto, acompaña, pero pretender crear un blog, si apenas descripción o texto, y sólo rodearlo todo de fotos maravillosas, ciertamente que llama la atención e invita a entrar, pero una vez satisfecha la curiosidad inicial, yo tengo la impresión, de que esa persona va a comprar poco o difícilmente va a contratar tus servicios.

    La palabra, en cualquier proceso de comunicación es básica; te puede jugar un efecto positivo o negativo según la enfoques, pero sin palabras, para mí, hay poco que hacer.

    Buen post, sin duda.

    Un afectuoso saludo

    • Lo interesante de esto es que te puede jugar y mucho a favor… Así que hay que contar con eso y potenciarlo Adela! Besos

  8. Me encanta leerte, casi casi es como un Pepe Grillo en mi consciencia de saber que este es el camino que ahora debo recorrer.
    Haces que un texto relativamente largo lo devore y lo mejor es la entonacto que le por e mi mente a tus letras, dando vida a una voz.

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