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Escribir un blog

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8 trucos de copywriting para tu blog

Si observás el título de este post: 8 trucos de copywriting para tu blog  vas a notar que está formulado siguiendo dos pautas básicas de la escritura online:

  1. Es breve. Generar títulos que no superen las siete palabras es un esfuerzo de concentración, especialmente para quien suscribe.
  2. El enunciado termina con la palabra “blog”, la cual no solo es una de mis palabras clave sino que al encontrarse en esta posición, adquiere relevancia.

Este título no tiene nada de intuitivo: la brevedad es un esfuerzo y la literalidad no tiene que confundirse con simpleza. De igual forma, la redacción de cada uno de los textos que compartimos con el objetivo de consolidar la credibilidad de una marca, no deberían ser escritos intuitivamente sino siguiendo las pautas básicas de redacción que permiten convocar a más lectores y comunicarse mejor con ellos. 

 

8 trucos de copywriting para tu blog de marca.

 

Al escribir un blog de marca -sea personal o corporativa- tenemos que considerar un equilibrio entre nuestro registro de escritura y el umbral de expectativas de nuestro “lector ideal”.

¿Qué quiero decir con esto? Es simple. Supongamos que un título despierta tu curiosidad y tenés toda la disposición de leer el post que lo acompaña.  Al ingresar en el blog, la primera impresión es agradable. Sin embargo, aún antes de concentrarte en la lectura, algo te paraliza: una pobre sintaxis, errores gramaticales múltiples, términos indecorosos y una cantidad tan abrumadora de regionalismos que leer se transforma en un suplicio. Tu impulso es irte tan rápido como llegaste.

En el supuesto caso de que el ejemplo anterior fuese real,  el escritor ignora olímpicamente las pautas mínimas de adecuación verbal y su lector ideal no se inmuta frente al descalabro lingüístico. O no tiene lectores. 

A esta altura, ya puedo afirmar que el uso estratégico del lenguaje es la clave del éxito de tu blog de marca. Para titular, para desarrollar ideas, para describir imágenes o para relatar historias. Tus elecciones atrean como imanes a cierto lector y repelen a otro.

Tanto el tono como el vocabulario que decidas utilizar para diferenciar tu voz de marca, pueden hacer de tu blog un referente del sector o un caso de estudio. De esos en los que no te seduce ser protagonista. Si querés evitar la crónica de los textos -y los negocios- fallidos, quiero compartir contigo dos principios desmesurados:

 

1- Un texto persuasivo es un texto bien escrito.

 

En tu blog de marca las palabras son el medio para comunicar los valores representativos de tu proyecto y los beneficios de tu producto y/o servicio. La consecuencia deseada de este empeño es el logro de tus objetivos: más confianza, más clientes, más ingresos.  Sin embargo, antes de poner en práctica ninguno de estos 8 trucos de copywriting para tu blog es indispensable que tengas plena conciencia de cómo estás usando la sintaxis, la ortografía y el vocabulario en cada uno de tus textos.

 

2- El copywriting y el storytelling se necesitan.

 

Si  la idea de escribir para vender te resulta interesante, quiero advertirte algo: un blog no es para vender.  Al menos no de forma directa. El blog es un vehículo para estrechar vínculos que eventualmente, podrán o no, transformarse en futuras ventas.  En este sentido, el copywriting mal aplicado -ignorando al lector y su contexto- es una versión sofisticada pero no menos fastidiosa de la venta en frío.

 

¿Qué te propongo entonces? Deponer la urgencia de vender y comprender el proceso de la persuasión, durante el cual son tan relevantes los trucos de escritura como las historias que compartís con tu audiencia. Dicho esto, podemos continuar.

 

8 trucos de copywriting para tu blog.

 

Ahora sí, los 8 trucos de copywriting para tu blog son:

  1. Estructura simple.
  2. Léxico llano.
  3. Elección del vocabulario
  4.  Cuidado en el uso de adjetivos.
  5. Tratamiento al lector.
  6. Nada por supuesto.
  7. Escribir con integridad.
  8. En el blog no se vende.

 

Los cuatro primeros de estos 8 trucos de copywriting para tu blog son estructurales y están estrechamente relacionados con la identidad verbal de una marca.  Los cuatro últimos son contextuales, refieren específicamente a la relación con el lector y el canal  a través del cual se establece la relación.

 

8 trucos de copywriting para tu blog

Si querés descargar la infografía anterior solo tenés que seguir este enlace: 8 trucos de copywriting para tu blog. Pero no te vayas sin leer el final…

 

8 trucos de copywriting para tu blog: los estructurales.

 

Es elemental que tu expresión sea simple. El texto, el enunciado y la oración tienen que ser breves y fáciles de leer. El mismo principio se aplica al vocabulario. Es posible elegir términos comprensibles para quien no es un experto aunque tu tema sea técnico. Tu nuevo mantra es:

 

Escribo para mi audiencia no para mis colegas.

 

En lo que a palabras se refiere, la que tiene peor prensa (al menos en estos 8 trucos de copywriting para tu blog) es el adjetivo. Usalo con prudencia. Evitando los que tienen tal carga de subjetividad que es imposible predecir si tu lector va a compartir tu criterio. O nunca va a enterarse de lo que quisiste decir. Definir tu producto como “hermoso”  o tu servicio como “extraordinario” es altamente subjetivo. Describir su forma, color y textura puede ser más adecuado.

 

8 trucos de copywriting para tu blog: los contextuales.

 

Elegir cómo vas a hablarle a tu lector (usted, tú, vos) es también asunto de copywriting.

 

Cuando estás usando deliberadamente el lenguaje para comunicar nada está librado al azar. El tratamiento de tus lectores y el registro que selecciones para dirigirte a ellos (formal o informal) deberían estar tan estudiados como los colores y la tipografía de tu logo.

Puedo disculpar que le hayas dedicado más atención a tu logo que a tu escritura pero no que ignores a tu lector. El peor pecado de la comunicación es la suposición. Nunca supongas que tu lector sabe, entiende o conoce sobre lo que estás escribiendo. Reconocer que el lector es “otro” que tiene sus propias circunstancias, implica no suponer. Este paso es primordial para escribir con integridad, respetando a quien lee.

No puedo despedirme de estos 8 trucos de copywriting para tu blog sin decirte que  evitar suposiciones no significa subestimar a tu lector-cliente, en ningún sentido. Porque si bien es una persona que no cuenta con tu actual conocimiento del tema, no es tonta. Siempre  existe una forma más sencilla de explicar y comunicar una idea. Si aún no la encontramos es porque aún tenemos camino por recorrer.

¿Tengo que recordarte que en el blog no se vende? No comas ansias que tenés muchos otros espacios para hacerlo: tu newsletter, una landing promocional,  la tienda online, tu página de servicios. En el blog enfocate en conectar con tus lectores y convocarlos para ser parte de tu comunidad.  Antes de comprarte tienen que conocerte. Más aún: antes de comprarte tienen que quererte a vos y a tu marca.

 

Crear un calendario de contenidos para tu blog en cinco pasos.

Y la gran pregunta es… (hacé de cuenta que escuchás el redoble de un tambor):  ¿Es necesario crear un calendario de contenidos para mi blog? Mientras vas leyendo, sentís que una gota fría te recorre la sien. ¡Parece tan serio! Planificar con tiempo, poner orden y concierto a tu imaginación implosionada. O quizás te encuentres en el otro extremo: yerma de creatividad. Bloqueada.  Sin que se te caiga una idea.  Tanto para unas como para otras, resolvamos este problema que te incomoda. Veamos por qué tendrías -o no- un plan de comunicación y cómo crear un calendario de contenidos para tu blog.

 

Crear un calendario de contenidos.

 

Depende. Antes de decidir si necesitás o no crear un calendario de contenidos para tu blog es esencial que te hagas tres preguntas previas:

 

  1. ¿Tener un calendario de contenidos me ordenaría y me daría tranquilidad? ¿O me estresaría hasta el infinito saber que está allí para cumplirlo?
  2. ¿Cuáles son los objetivos que persigo al crear un plan de contenidos? ¿Atraer una audiencia? ¿Fidelizar mi audiencia? ¿Consolidar mi autoridad en un tema?
  3. ¿Necesitan mis lectores esta guía paso a paso para avanzar en su camino desde el desconocimiento de mi producto y/o servicio hasta llegar al momento de la compra?

 

Con las preguntas anteriores vas a explorar tus metas a corto plazo y cuál es tu percepción sobre la respuesta de tus lectores (o tus previsiones al respecto). También vas a ponerte al tanto de tu sensación de bienestar al respecto. Este es el triángulo del éxito en un plan de comunicación. Vos y tu comodidad para crear, los objetivos de tu proyecto y las personas que necesitan tus respuestas o tus productos para tener una vida más inspirada, informada o placentera.

 

 

¿Necesito crear un calendario de contenidos?

 

Es indispensable crear un calendario de contenidos cuando tenés la plena certeza de que tus lectores-clientes necesitan cumplir un ciclo completo de educación al relacionarse con tu propuesta:

  1. Sentirse atraídos por tu contenido.
  2. Ser acompañados para pasar de una etapa a la otra, recibiendo información útil que les permita decidir si tu producto o servicio es lo que necesitan.
  3. Experimentar la necesidad y la certeza de comprarte porque tu producto o servicio le ofrece beneficios y garantías.
  4. Luego de la compra, consolidar el vínculo, viviendo la experiencia de un trato preferencial como cliente.

 

Me atrevo a decir que todos los clientes necesitan este trato pedagógico amoroso. Porque es tu mano detrás de los contenidos la que hace posible que tomen sus propias decisiones con todas las cartas sobre la mesa.

Dicho esto, de pronto te surge una duda. ¿En qué caso no necesitás crear un calendario de contenidos para tu blog y redes sociales? La respuesta es simple: si te agobia. No importa cuánto lo necesite tu cliente, si quien escribe se siente acorralado por la planificación no va a lograr nada. Ni atraer, ni educar, ni complacer.

En ese caso, tendrás que contratar ayuda para la escritura de tu blog o encontrar tu propia variante creativa. Quizás establecer ciclos de planificación cortos. O solo plantear los grandes temas anuales y dejar abierta tu posibilidad de cambiarlos. Independientemente de cuál sea tu estrategia para no sentir la presión de una agenda, lo cierto es que de alguna forma tenés que ponerle un criterio a tus publicaciones. Especialmente cuando tu objetivo deja de ser puramente expresivo y lo que estás buscando es obtener visibilidad.

 

Cómo crear un calendario de contenidos.

 

En cinco pasos podés resolver tu planificación anual sin mayores complicaciones. Con esto no estoy diciendo que vayas a hacerlo en un suspiro. No me malentiendas.  Pero, en una tarde de buena concentración, podés dejar planteado el esquema inicial.

 

5 pasos básicos para crear tu calendario de contenidos:

 

  1. Investigar los temas.
  2. Rastrear las palabras claves asociadas con una herramienta como Keyword.io
  3. Buscar inspiración en internet, en índices de libros, preguntando a quienes tengas a tu alrededor.
  4. Seleccionar los temas más viables y crear los títulos posibles para cada uno.
  5. Definir un criterio para ordenar los temas en el calendario.

 

Con estos pasos muy simples, estás en condiciones de armar un primer esquema de tus contenidos. Podés hacerlo mensualmente, trimestralmente  o anualmente. A esta desmesurada pensar “anualmente” le genera sospecha… ¿No pasará nada en el año que cambie mis planes? ¿Es necesario planificar a tan largo plazo?

Si contesta la docente en mí te dice que lo hagas sabiendo que tenés el permiso de ser flexible. ¿Qué quiero decir con esto? Mi santa, si te encadena no es una buena idea pero cuando tenés un esquema “tranquilizador” y vos te permitís jugar con él, respondiendo a las necesidades y el feedback de la audiencia que vas creando… Es otra cosa.

 

3  sugerencias para crear tu plan de contenidos desmesurado.

 

Primero que nada, quiero invitarte a leer otros post sobre el mismo tema que ya escribí anteriormente. ¿Por qué tendrías que leerlos?  Porque te ofrecen otra perspectiva más detallada para crear tu plan de contenidos:

 

1- Cómo organizar un plan de contenidos para tu blog.

2- Plan de contenidos.

3-  Marketing de contenidos: 12 técnicas infalibles.

 

Y finalmente, te sugiero que pienses en:

 

  • Balancear tus post para que algunos sean informativos, otros inspiradores y otros persuasivos.
  • Crear series de 3 post para generar un compromiso de lectura con un tema muy relevante para tu cliente ideal.
  • Divertite como loca, porque lo que te aburre… se siente en la lectura.

 

Te estarás preguntando cómo se siente en la lectura el aburrimiento de quien escribe. Y me encantaría tener una explicación lógica para aplacar a tu costado racional.  Sin embargo, todo ensayo que haga basado en el lenguaje, en el uso de las palabras y en el tono del relato no terminarían de conformarme. Hay algo en la escritura que vibra más allá de la lógica y cuando sos feliz escribiendo, se nota.

Antes de irte, podés llevarte tu plan trimestral para crear un calendario de contenidos para tu blog y de paso, contarme en los comentarios cómo vivís la creación de contenidos en tu propio blog.

 

 

Escribir el primer post de tu blog.

Este blog tiene un mantra: “un blog no se tiene, se escribe”.  Se trate de cómo escribir el primer post de tu blog o la última reseña de tus servicios, tus palabras son la herramienta de comunicación más potente con tus lectores. En esta entrada vamos a dedicarle un poco de amor a ese  texto que tanta inseguridad nos provoca. Tu presentación en sociedad: el primer post de tu blog.

 

Cómo escribir el primer post en tu blog.

 

Vamos a refrenar el ímpetu. Antes de empezar a escribir el primer post de tu blog tendrías que detenerte a pensar algunos detalles que van a ser como tu piedra angular en la construcción del blog. Te cuento qué deberías considerar:

  1. ¿Ya definiste a qué lectores querés llegar? Si lo hiciste, genial. Si todavía te falta este paso pensá en la persona que querés que te lea porque es el punto de partida. Te invito a leer cómo definir tu lector-cliente ideal.
  2. ¿Cuál es el contenido más representativo del tema para esos lectores? Vas a escribir de un tema que te apasiona y seguramente, conocés todas sus aristas. ¿Cuáles son los tópicos más atractivos para empezar? ¿Cuáles son esos temas que no pueden faltar?  ¿Pensaste en crear un calendario editorial?
  3. ¿Qué tipo de post voy a compartir? Es momento de pensar en el formato y si te viene una crisis de creatividad, podés leer este post en el que te comparto 40 tipos de entradas diferentes.

 

Con las respuestas que obtengas,  queda delineado tu esquema básico: quién me va a leer, qué le voy a contar y con qué forma.

 

 

Y  ahora  ¿cómo sigo?

 

La Desmesurada no fue mi primer blog. Ni el segundo.  De hecho, el blog que ahora estás leyendo es muy diferente al que comencé a escribir en el 2007. Un blog es un espacio de comunicación y cambia contigo, mudando de piel tantas veces como sea necesario para adaptarse a tus deseos y necesidades del momento. Mis primeros post en este blog apenas tenían texto. Sí: como lo estás leyendo: hubo un momento en el que en este blog había menos de 100 palabras por post.

¿Por qué?

Porque escribía para mí, para coleccionar imágenes que me inspiraban y realmente, no tenía intenciones de que otro ser humano encontrara este espacio perdido en el mundo virtual. Era un ejercicio de catarsis. El desahogo de una madre primeriza que buscaba un espacio para ella misma.

Pero vos no querés eso. Vos querés que tu blog tenga dirección y sentido desde las primeras palabras porque querés convocar lectores interesados en tus productos y servicios . Punto. Sin medias tintas. Quiero aliviarte las ansiedades de los primeros meses contándote que todo comienzo es duro. A veces muy duro. Sin embargo, podés tomar una decisión que te ayude a darle un impulso a tu blog.

 

¿Cómo darle impulso a tu blog?

 

Para obtener tus primeras visitas podés utilizar alguno de los siguientes formatos e inundar las redes sociales luego de escribir el primer post de tu blog:

  1. Una entrevista a una persona relevante en tu tema. Quizás no sea lo más fácil de conseguir, pero si lográs la entrevista y que la comparte entre sus seguidores… el esfuerzo valió la pena.
  2. Más sencillo que una entrevista exclusiva que puede demandarle mucho tiempo a la persona entrevistada, es que realices una o dos preguntas significativas a varias personas que escriben blogs sobre tu tema. Con las respuestas, podés escribir un post colectivo.
  3. No descartes la posibilidad de contar los mejores trucos de tu tema o hacer una recopilación masiva de herramientas útiles para tus lectores en un post  nutrido que impresione a tus primeros lectores en las redes sociales.

Si después de escribir y publicar el primer post queda durmiendo el sueño de los justos es lo mismo que la nada. Nada te garantiza cientos o miles de visitas diarias. Yo lo sé y quiero que vos lo sepas.  Ni siquiera la publicidad paga en redes sociales te garantiza cientos de lectores apasionados que se suscriban a tu blog. Nuestros contenidos compiten por lo más preciado que alguien puede darte en las redes sociales: su atención.

Así que moderá expectativas y preparate para el trabajo de hormiga porque en esto de escribir un blog, hay menos glamour del que te estás imaginando. Además, tomá en cuenta estas 20 formas de promocionar tus post.

 

 

Escribir el primer post: paso a paso.

 

Con el tema y el formato decidido, podés sentarte a escribir.  Antes de que desesperes pensando que no tenés idea por dónde empezar te dejo una recopilación de post para pisar fuerte en internet:

 

  1. Antes de empezar un blog.
  2. Escribir tu primer post con elegancia.
  3.  7 claves para blogueras sin experiencia.
  4. 4 trucos para escribir títulos persuasivos.
  5. Escribir contenido persuasivo: Sistema EDP4.

 

Dejame decirte algo más. Si volviera a empezar, la dedicaría mucha energía a:

  1. Escribir títulos atractivos para la audiencia a la que me interesa seducir. ¿Por qué? Porque allí se juega el instante decisivo en el cual un lector decide si va a avanzar en la lectura o prefiere seguir de largo.
  2. Diseñar contenido que respete la promesa que fue realizada en el título. De nada sirve que escribas los mejores títulos de internet si tu contenido no cumple con las expectativas creadas.
  3. Nunca terminar un post sin pedirle al lector que actúe de alguna forma: dejando un comentario, dirigiéndolo a otro post relacionado y relevante , a tu tienda online, página de servicios o formulario de contacto.

Antes de ir corriendo a escribir el primer  post de tu blog, ¿cuál es tu mayor duda a la hora de escribir post para tu blog? Soy bloguera, adoro tus comentarios y responderlos.

 

 

5 secretos para crear comunidad en Facebook

Crear comunidad en Facebook es una de las herramientas más poderosas para darle vida a tu negocio online.  Atención:  ésta no es simplemente una afirmación desmesurada. Es una convicción. Puedo decir más: es una convicción fundada en la experiencia. Mi blog, estuvo perdido en el limbo de Google durante dos meses. Sin embargo,  eso no significó el fin de mi proyecto. ¿Por qué? Gracias a que decidí crear comunidad en Facebook.

El poder de una comunidad también te ofrece la satisfacción de interactuar con personas con los mismos intereses. No son perfiles: son personas que comentan, preguntan y participan de tu propuesta.  Porque nada es más triste que publicar un post y sentirte acompañada únicamente por el sonido de los grillos.

¿Tenés idea de cómo crear comunidad en Facebook? ¿No? Entonces, tenemos que  solucionar este tema.

 

Cómo crear comunidad en facebook.

 

Empecemos por lo básico: si querés crear comunidad en Facebook, primero tenés que conocer a las personas (no a los perfiles) y permanecer atenta a lo que quieren y  necesitan. Ojo: lo que “quieren” y lo que “necesitan” no siempre coincide. Es prioritario que descubras dónde está la brecha entre el anhelo y la necesidad y tu propósito que descubran que necesidad y deseo pueden ir de la mano.

Para lograr esto, hay que preocuparse menos por publicar y ocuparse más de conversar.  ¿Cómo? Creando conversaciones en torno a tu contenido.  Conversaciones en las cuales tu comunidad pueda participar. Ahora, tengo una advertencia previa.

 

Si  querés  crear comunidad en Facebook, verla crecer y comprometerla con tu contenido, tenés que disfrutarlo.

 

Tiene que ser un ejercicio en el cual se sienta en cada una de tus acciones que lo estás haciendo para comunicar. De lo contrario… vuelven a sonar los grillos. Como somos personas y no perfiles sentimos -y rechazamos- las imposturas.  Por eso, antes siquiera de darte media sugerencia quiero que pienses si tenés el perfil para liderar una comunidad:

  • ¿Disfrutás comunicándote con otras personas?
  • ¿Tenés vocación de servicio?
  • ¿Estás dispuesta a experimentar, observar y reflexionar sobre tus resultados?

¿Verdad que sí? Entonces vamos por los cinco secretos.

 

1- El poder de la interrogante.

 

La forma más simple de conectar con tu comunidad es hacerle preguntas.  Seguro no pensabas que era tan fácil. Voy a hacerte una única recomendación: formulá preguntas que puedan responder sin tener que consultar wikipedia.

Tendemos a olvidar el poder que tiene lo simple. Nos enroscamos en complicadas teorías sobre neuromarketing cuando el nunca bien ponderado “sentido común” podría ayudarte a encontrar el camino recto hacia las emociones de tus lectores.

¿Querés conectar con alguien?  Hacele preguntas. Y ofrecele opciones: preguntas en las que pueda elegir Y o Z, preguntas en las que pueda responder “sí” o “no”, preguntas que lo incentiven a hablar de su proyecto, sus sueños y sus planes.  Hacé preguntas al final de tus post del blog y en tu newsletter pero especialmente, hacé preguntas en tu fanpage o en tu grupo de Facebook.

 

2- Escuchá las respuestas.

 

Es tan obvio que me debería dar pudor. Pero como hace rato que lo perdí (si lo encontrás por ahí, no me avises porque vivo mejor sin él). Si formulás preguntás, tenés que estar atenta a las respuestas, escucharlas y hacerlo con sincero interés de conocer a quienes responden. La confianza ni se compra ni viene en pastillas de 500mg: se construye escuchando activamente a las personas que van acercándose a tu comunidad.

Si uno de tus “fans” responde tu pregunta o participa de una de tus actividades,  necesita una respuesta. Si no estás dispuesta a dialogar, entonces ni lo intentes. Porque luego de responder un par de veces al vacío no va a escribirte nunca más.

 

3-  Hablá para que te entiendan, no para impresionar.

 

¿Está demás recordarlo? Ocasionalmente, estamos tan preocupadas por la imagen profesional que queremos proyectar que perdemos toda la naturalidad. Facebook no es un espacio para “sonar inteligente” es un espacio de comunicación en el que te expresás coloquialmente.

Eventualmente habrá ocasiones en las cuales decidas dedicar un post a un tema delicado con un lenguaje menos festivo pero, la mayoría de tus interacciones tiene que ser en el lenguaje de las personas con las que estás dialogando. Sin llenar los espacios en blanco con tecnicismos , ni con la pretensión de impresionar a quienes te leen.

 

4-  Saltá de las letras a la pantalla.

 

Auch… sé que esta sugerencia duele. Ponerse frente a una pantalla es uno de los desafíos más grandes de quienes nos comunicamos con una comunidad. Voy a repetir esta máxima hasta el cansancio: si querés ser visible te tienen que ver.  

En este caso no hay nada metafórico en ese “ver”.  Si querés aumentar el compromiso de tu comunidad nada tiene el poder de la imagen y el sonido. Para esto podés usar el medio que prefieras y la herramienta que te quede más cómoda (por ejemplo, Facebook Live) siempre y cuando funcione sin interrupciones.

Algo más: no te presiones. Nadie te dice que comiences con un webinar de hora y media. Una grabación de cinco minutos puede ser igual de poderosa y de esa forma vas adquiriendo comodidad. En mis primeros webinars no me animaba a mostrarme, hoy, si me lo pedís dos veces, hasta te canto. Por las dudas no pruebes: no querés escucharme cantar.

 

5-  Si te vas a mostrar: mostrá lo que es.

 

¿De  dónde salió esto Paula?  Te cuento: si vas a “salir del cascarón”,  que se vea lo que hay.  La perfección no es una aspiración en una comunidad digital. ¿Ya te mencioné que te comunicás con personas, no con perfiles?  Es importante que lo recuerdes porque las personas cometen errores,  en general no lucen geniales a las seis de la mañana y no siempre tienen la palabra precisa y la sonrisa perfecta.

Antes de seguir cantando mentalmente “Ojalá”, animate a ser quien sos porque llevar una máscara pesa demasiado. Tengo el orgullo de decir que soy lo que se ve, con todo lo que eso tiene de bueno y de no tan bueno. Pero para qué te voy a contar detalles, si lo podés descubrir sin ayuda.

 

¿Preparada para crear comunidad en facebook?

 

Contame qué es lo que más te asusta de “liderar” una comunidad y lo conversamos en los comentarios. Y si querés pertenecer a la comunidad desmesurada para aprender a escribir y vender, pedí acceso, va a ser un placer darte la bienvenida: Quiero pertenecer a la comunidad desmesurada.

 

7 claves para blogueras sin experiencia.

La idea detrás de estas 7 claves para blogueras sin experiencia es ofrecerte una panorama  de esos detalles que te sacan canas verdes cuando empezás a escribir un blog.   Si hace un tiempo que comenzaste tu andadura emprendedora, quizás lo hayas olvidado pero al principio todo es muy bizarro. Hay mucho por asumir: desde un nuevo vocabulario a una serie de acciones técnicas que pueden llegar a quitarte el sueño. Literalmente.

Por ese motivo, quiero darte una lista de siete claves prácticas. Porque una mujer que no duerme es una mujer peligrosa. Digamos que le hacemos un bien a la comunidad.

 

7 claves para blogueras sin experiencia.

 

Las 7 claves para blogueras sin experiencia son:

  1. El gran por qué.
  2. La experiencia de bautizar.
  3. Todas las galletitas son iguales.
  4. ¿Quién me va a leer?
  5. Dar con el tono.
  6. Enchúlame la plantilla.
  7. Estructura básica de tu blog.

Sí. Lo sé. Es todo muy raro. Es que en el universo desmesurado, las convenciones se nos escapan. Así que empecemos cuanto antes a desarrollar las 7 claves para blogueras sin experiencia, dándole sentido a los títulos un poco ridículos:

 

1- El gran por qué.

 

Escribo un blog. Entiendo tu debate respecto a las plataformas. Estás empezando y querés hacerlo bien: minimizar los errores y elegir lo mejor para no perder el tiempo o tu esfuerzo, cambiando a mitad de camino. Ahora, puedo decirte algo con total honestidad.

 

Después de tantos años escribiendo un blog puedo afirmar sin que me tiemble el pulso que más importante que  la plataforma que decidas utilizar es  qué pensás hacer con ella.

 

Por este motivo, la gran pregunta es ¿Por qué voy a escribir un blog? Así de simple -o de complejo, según el caso- como lo estás leyendo.  Primero vas a definir por qué querés escribir un blog y luego, con ese aspecto muy claro para vos, te ocuparás de elegir plataforma.  Todo esto sabiendo que nada está escrito en piedra y que cambiar (aunque sea a mitad de camino) tampoco te va a matar.

No existe la dicotomía entre  blogs “personales” y “profesionales”.  Un blog escrito por una persona es personal aunque pertenezca a una corporación.  Pero tus intenciones y aspiraciones no son las mismas. Si querés

  • Hacer visible tu negocio físico u online.
  • Conectar con tu audiencia .
  • Ganar autoridad en tu tema.
  • Ofrecer tus productos o servicios.

Podés tener uno de los objetivos anteriores o quizás todos ellos.  Si querés hacerte un favor, empezá con calma. Pensá con serenidad cuál es tu objetivo al escribir un blog y elegí la plataforma que mejor se adapte a tus necesidades en este momento.

 

2- La experiencia de bautizar.

 

Otro tema ineludible en estas 7 claves para blogueras sin experiencia es el nombre y la url de tu blog.  Por si te suena a chino: la url es la dirección virtual de tu blog y es la secuencia de palabras que aparece en el buscador para identificarlo. A ver, poner nombres no es fácil. Si querés profundizar en el tema, podés descargarte el PDF.

 

 

La pregunta más frecuente respecto a este tema, es si el nombre y la url tienen que coincidir. La respuesta es simple: si querés hacerte un favor, sí. Debería coincidir porque favorece la memorización y nosotros queremos que el lector nos recuerde.  Por este motivo un nombre tiene que ser sonoro y significativo.

 

3- Todas las galletitas son iguales.

 

Todas las galletitas son iguales o el arte de definir el tema de tu blog. Los nombres de las protagonistas de esta historia fueron cambiados para proteger su privacidad pero lo cierto es que se parecen mucho a mí madre y a mí.

Ponete en esta situación. Madre con gripe me envía a comprar una lista de comestibles escrita de su puño y letra. Entre los productos de la lista, se lee la palabra “galletitas”. Al leer, suenan las señales de alarma desmesuradas. Conozco demasiado a la mujer que me parió como para saber que si traigo las primeras galletitas que se me crucen (¿por qué negarlo? Es algo que yo haría) me va a poner cara de “tendría que haber ido yo aunque tenga 40 de fiebre”. Además de hacerme objeciones de precio, peso, textura y sabor.

Entonces, antes de llegar a esa escena apocalíptica, me encuentro diciéndole a madre:

-Específicamente qué galletitas son las que querés que compre.

Cuando me responde “cualquiera”, descubro que estoy grande para creerle e insisto en la definición. Quiero pelos y señales de las galletitas. Lo mismo, haría para ayudarte a definir el tema de tu blog. No te conformes con “galletitas”. Querés galletitas con pelos y señales.

¿Qué es lo que hace única tu propuesta?  Acotar, definir y aportar algo que sea una novedad o una nueva forma de mirar lo que ya hay, es la clave para elegir el tema de tu blog.

 

4- ¿Quién me va a leer?

 

No me canso del tema. Definir tu lector es esencial y quizás sea la más importante de las 7 claves para blogueras sin experiencia. Pero como es un tema del cual ya hablamos recientemente, si querés hacer el ejercicio podés leer el siguiente post:  Por qué escribir post de 1000 palabras.

Además, para esos momentos en los que te asalten las dudas, quiero contarte algo que dijo alguna vez mi amiga Marcela, que escribe uno de los blogs más lindos -y leídos- que conozco: “Ahora no me lee nadie. Pero me van a leer”. Esa es la fe que necesitás para empezar.

 

5- Dar con el tono.

 

Esta es una gran pregunta. De hecho el mejor tono de tu blog es tu tono coloquial. Como si estuvieras hablando con una amiga. Por supuesto que existen  detalles de construcción  gramatical y estilo que podés pulir. Sin embargo, en lo que refiere al tono de tu blog,  priorizá todo lo que te aleje del acartonamiento. Quizás sientas reparos, por este motivo confirmo: es la mejor sugerencia que puedo hacerte.  Lo ideal sería que evitaras:

  • Palabras que puedan “herir la susceptibilidad de tu lector” (todo un tema para debatir)
  • Regionalismos excesivos que dificulten la lectura (salvo que solo escribas para las personas que comparten tu registro lingüístico)
  • Vocabulario excesivamente técnico referente a tu tema (de esas palabras que son para “entendidos”)

Quiero que recuerdes que un blog es esencialmente un canal de comunicación por lo tanto, eliminá todas las barreras que te separen de tu lector.

 

6- Enchúlame la plantilla.

 

La de tiempo que perdemos con las plantillas. Ya sea eligiéndolas o toqueteándolas, nos pasamos horas buscando una imagen que sea la  que nos exprese con toda la intensidad de nuestra identidad. Quiero ofrecerte la más sensata de las 7 claves para blogueras sin experiencia:

 

Relajate un poco. Tu primer blog te tiene que dar vergüenza.  Si tu primer blog no te da vergüenza, es porque demoraste demasiado en comenzarlo.

 

Es natural que no sea ni perfecto.  Ya tendrás tiempo de comprar una plantilla o de contratar un diseñador, llegado el caso. Esmerate porque se vea lo mejor posible pero no dejes los ojos con el código. Es tiempo perdido, salvo que sea tu trabajo.

 

7- Estructura básica de tu blog.

 

Cuando está empezando un blog, todo en su estructura  es nuevo y complejo de recordar. Después de horas de intentarlo, llega un momento que te dicen “header” y “footer” y vos querés tirar el blog a la basura cibernética.

Para que evites dar la computadora contra el piso, te cuento cuáles son las páginas básicas que necesitás en tu bog:

  1. Inicio
  2. Sobre mí
  3. Productos y Servicios
  4. Recursos
  5. Contacto.
  6. Galería o Portfolio.
  7. Aviso legal.
  8. Términos y condiciones.
  9. Políticas de privacidad.
  10. Preguntas frecuentes
  11. Testimonios y prensa.
  12. Empieza aquí

 

Quizás no las necesites todas. Claramente, la selección depende del tipo de blog y sus objetivos. Si te corrió un sudor frío cuando leíste “legal”, quiero que sepas que es por tu seguridad. Si querés aprender más, podés leer este post de Raquel Blanco: Las páginas legales de tu blog.

Escribir cada una de estas páginas es un desafío. Para simplificarlo, frente a cada una de ellas te vas a preguntar:

 

  1. En primer lugar: ¿qué es lo que quiero que el lector vea?
  2. Pero también: ¿qué es lo que quiero que el lector entienda?
  3. Y por último: ¿qué es lo que quiero que el lector haga?

 

¿Qué te parecieron las siete claves para blogueras sin experiencia? ¿Alguna de ellas te preocupaba más de la cuenta? Si es así, contámelo en los comentarios y no olvides descargar tu material para escribir post de calidad.

 

Antes de empezar un blog: 7 cosas que quiero contarte.

Hace diez años abrí mi primer blog. Era institucional: un espacio exclusivamente creado para mis alumnos. ¿Necesito decir que fue un camino sin retorno? Escribir un blog te nutre, en ocasiones te enloquece pero es disfrutable en cada una de sus etapas. Por eso, quiero contarte siete cosas que yo habría querido saber, antes de empezar un blog.

Antes de que te preguntes por qué “estas siete” y no otras, quiero que sepas que sostener un blog de marca enfoca la visión de lo que significa escribir. Es esa visión la que quisiera compartir contigo, para que pienses que aún antes de empezar un blog tenés la oportunidad de aprender de los errores que otros fuimos cometiendo.

 

Antes de empezar un blog: 7 cosas que quiero contarte.

 

Una búsqueda superficial te va a revelar que existen decenas -¿quizás cientos?- de post que desarrollan este tema. Sin embargo, aunque vas a encontrar sin dificultad muchos post similares, no todos fueron escritos por una desmesurada.  De esta comprensión, surge el primer punto que quiero compartir contigo:

 

1- Pretender la originalidad es casi un gesto de arrogancia.

 

Lo sé, vos no pretendés ser arrogante.  Entonces, ¿por qué tenés la irracional creencia de que todo lo que escribas tiene que pisar tierra virgen en internet? La “originalidad” está sobrevaluada. Especialmente si tenemos en cuenta que, con un poco de perspectiva histórica, nada es original en el sentido estricto.

Esto no significa que no puedas tomar ciertos recaudos:

  • Monitorizar los blogs de tu mismo tema para no escribir con el mismo enfoque.
  • Mantenerte activa, leyendo y ampliando tu panorama cultural para tener un mundo amplio de intereses que compartir.
  • Estar al tanto de las noticias y novedades de tu tema y de la realidad, si es posible. ¿Querés una herramienta que te ayude enviándote las novedades a tu correo? Usá Google Alerts.

Cuanto más leas, observes y te enriquezcas  en todos los niveles de tu vida, mejor vas a escribir. Eso no es ninguna novedad (¿ya te dije que no creo en ser original?) y no se reduce al terreno de escribir un blog. Tener horizontes amplios te hace mejor ser humano, punto.  Ahora, este punto me lleva al siguiente, que está vinculado con quién sos antes de empezar un blog.

 

2- Ya tenés tu propia voz, solo tenés que dejarla salir.

 

Me canso de leer sobre el tema de “encontrar tu propia voz” como si fuera algo que llega por inspiración divina o luego de un retiro en una caverna alimentándote de hierba y lamiendo las rocas para sobrevivir. Veamos, antes que decidas unirte a una secta mística para encontrar la voz perdida, te sugiero que pruebes sentarte a escribir tu registro oral. Dicho de otra forma: escribí como hablás.

¿Eso es lo adecuado Paula? Te devuelvo la pregunta: ¿quién dice lo qué es adecuado para tus lectores que no sean tus lectores? Hasta que no pruebes, imposible que sepas si va a funcionar o no. Como te imaginarás, también tenés que tomar en cuenta algunos factores:

  • Cuando escribís para un lector ideal muy definido y “similar” a vos, tu registro es más natural e intuitivo.
  • Ahora, si tu audiencia tiene 20 años más o menos y otro vocabulario, te toca investigar, ponerte a tono e incluso pensar si no te conviene contratar un profesional para escribir.

Pensá seriamente en vos antes de proyectarte al exterior. Tiempo de pulirte… todo el que sea necesario. ¿Quién comienza sabiéndolo todo? Si querés te respondo la obviedad: nadie. Sin embargo, luego de que tengas conciencia de cuál es tu registro -seguí el enlace y aprendé a pulirlo un poco- y si es el que conecta con tus lectores, quiero que incorpores un nuevo mantra a tu vida:

 

Tus opiniones están geniales. Más genial es que te preguntes por qué tienen que importarle a tu lector.

 

3- No se trata de vos criaturita…

 

Se trata de ellos: de lo que necesitan. De sus aspiraciones, de sus deseos. De darle respuestas a sus preguntas. Ellos son tus lectores-clientes y si tu blog no se trata de ellos, no se trata. Porque para llegar al punto en el que una comunidad reverencia todo lo que digas  y escucha tu disertación sobre el apareamiento de los osos hormigueros por el respeto que tienen de tu autoridad, va a pasar un tiempo.

Antes de empezar un blog y jugártela de irreverente, escuchá lo que necesitan las personas a las cuales querés llegar con tus palabras.  Estás tan preocupada preguntándote “si lo haré bien” que te olvidás que un blog crece de la relación que establecés con los lectores. Lo mejor que podés hacer es buscar las “intersecciones” esos puntos en los cuales tus intereses coinciden con sus aspiraciones. Es ahí donde se produce la magia porque vos escribís sobre lo que querés escribir y ellos te escuchan porque les interesa.

Se ha dicho de todas las forma posibles  sin embargo es un error que se sigue cometiendo. Que no sea en tu blog.

 

4. Tu “ellos” no es inmutable.

 

Tomate todo el tiempo que quieras para conocer a tu lector ideal. Dedicale mucha energía a este tema antes de empezar. Dicho esto, dejame decirte además: hagas lo que hagas, tu primer intento es un modelo teórico. Como todo modelo teórico -el tuyo o el de cualquier otro ser humano- cuando se encuentra con la realidad pasa lo que tiene que pasar: a veces funciona y a veces no. Tan simple como eso.

¿Qué vas a hacer entonces? Refinarlo. Entender que no existe un modelo teórico infalible y que la realidad es experta en romper todos tus esquemas.  Así que refinás y seguís por el camino en el que podés ayudar a más personas sintiéndote cómoda y feliz con lo que estás haciendo.

 

5-  Si no vas a ser constante ni empieces.

 

Cuando escribís un blog para desarrollar tu marca profesional:

  • Ese día en el que tenés el SPM subido y te duelen hasta las uñas, escribís igual.
  • Cuando tus amigas se van de compras, escribís también.
  • ¿Te gana el malhumor y sentí una nube gris sobre la cabeza?  Escribís más aún.

Porque la constancia es la más importante de las virtudes y te lo dice una indisciplinada por naturaleza. Nací anómica: a las 28 semanas estaba afuera.  Me río de las 40 semanas de los médicos. Cuando me ponen reglas y encima no tienen sentido, siento que se me eleva la temperatura corporal. Sin embargo, antes de empezar un blog vas a necesitar reglas. Verás cómo las armás pero si no vas a ser constante no empieces.

Querete, cuidate, no te exijas demás pero no sos una víctima, no es la vida injusta ni los lectores desagradecidos: ¿querés un negocio online? Entonces nadie te está haciendo un favor, quiero que lo recuerdes.

 

6- El blog es una ventana.

 

 

Te cuento algo. En diciembre, cuando arman los árboles de navidad junto a las ventanas, no puedo evitar mirar hacia adentro. Es una fuerza irresistible. Las luces me llaman. Dejo todos los modales y descaradamente miro hacia dentro de la casa porque no puedo evitarlo.

Cuando vendés productos o servicios (son tu árbol de navidad) tu blog es una forma de expresar tu estilo de vida como creadora. Es tu lugar para prender las luces frente a la ventana, usar ornamentos brillantes, dar cátedra de creatividad. Si tenés ese blog, yo lo leo. Porque todos somos un poco “vouyeur”. Porque nos atrae la intimidad de otros, especialmente si nos gusta su arte.

 

7- Un blog que genera ingresos es un negocio online.

 

Vos sabrás cuáles son las excusas que te caben antes de empezar un blog. Lo cierto es que si querés un blog para expresar tu talento, mostrar tus productos y darle un marco a tus servicios antes que sea tarde y termines abandonándolo por cansancio, tenés que comprender que es un negocio online. Y como todo negocio, tiene sus reglas internas.

Podés ignorarlo y seguir mosqueando o poner las fichas sobre la mesa desde el primer momento. Es tu elección. La mía, está tomada y te la cuento en el ebook que podés descargar aquí debajo:

 

¿Por qué escribir blog post de 1000 palabras (o más)?

Este post tiene un único objetivo: que pierdas el pudor y te animes a escribir blog post de esos que marean a los zigzagueantes de la lectura online. ¿Por qué? Porque los beneficios de escribirlos son muchos.

 

¿Por qué escribir blog post de 1000 palabras?

 

Generar contenido variado y frecuente es un quebradero de cabeza y disuade al más valiente de aventurarse a escribir blog post de 1000 palabras o más. Por eso voy a ofrecerte 4 pasos que van a orientarte en el diseño de tus textos.

 

1- Sí…tenés que conocer a tu lector.

 

Demás está decir que antes de empezar a escribir tenés que conocer a tu lector.  Saber qué prefiere y qué caminos conviene evitar para no herir su sensibilidad. No nos engañemos: escribir es un esfuerzo considerable y es lógico que necesites recibir feedback inmediato de tus lectores para no frustrarte.

 

No estás fallada: tendemos a decepcionarnos si algo en lo que volcamos lo mejor de nosotras no funciona como esperábamos.

 

Claro, a veces olvidamos que el aprendizaje que nos deja un intento fallido es tanto o más importante que el “éxito” esperado.  Pero ése, es otro tema. Si me preguntás, yo diría que el primer paso es conocer a tus lectores y buscar para ellos temas relevantes. Si además podés escribir blog post de más de 1000 palabras sin que entren en coma por el aburrimiento, mejor.

2- ¿Cómo elegir temas relevantes para mi audiencia?

 

Porque una cosa es tener ideas y otra muy distinta es que sean relevantes para quienes nos leen. Naturalmente, en algún momento vas a tener que aplicar una encuesta a los lectores suscritos a tu blog. Ellos siempre serán la mejor fuente de información. Pero antes de que este grupo de lectores fieles exista, podés implementar buceos “inspiracionales” en:

  1. Pinterest: buscá el tema  que te interesa desarrollar en Pinterest y sorprendete de la cantidad de variables, sub-temas y demás ramificaciones que vas a encontrar.
  2. Grupos de Linkedin: los grupos de Linkedin son fuente de inspiración para encontrar temas interesantes y de calidad.  Si te interesan los temas relacionados con la comunicación online, te sugiero  Trabaja en comunicación pero seguramente podés encontrar varios relacionados con tu temática específica.
  3. Herramientas de búsqueda de palabras clave: te cuento la que más me sirve porque no solo te ofrece una lista alfabética de los resultados sino que te permite acceder al origen de los términos de búsqueda: Ubersuggest.

Sin contar con que todo lo que te rodea puede ser tarde o temprano, historia de un post. Todo: libros, películas, anécdotas de la vida cotidiana. Todo  es susceptible de transformarse en storytelling para escribir blog post de 1000 palabras o más. El truco reside en encontrar el “punto dulce” entre tus ganas de contar y lo que quieren leer tus lectores.

 

3- Ahora qué tengo el tema… ¿con qué título la rompo?

 

Tenés una decisión por delante: escribís un título amable para Google o te hacés la regia y escribís un título poético de esos que te hacen sentir tan inteligente que nadie te lee. Demás está decirte que tu título tiene que ser:

  • Breve: máximo de 7 palabras.
  • Claro: ser literal no tiene nada de malo.
  • Generar curiosidad, expectativa o controversia.

Estos son los requisitos básicos para un título “googleable”. Pero si querés ir un paso más allá, te dejo siete formulaciones  de las cuales podés apropiarte. Niguna de ellas te garantizan el aprecio de la Academia pero son los suficientemente descriptivos como para que un lector entienda que en tu post, está la respuesta a su pregunta:

  1. Guía completa de….
  2. Cómo hacer ….
  3. Tutorial paso a paso para…… como un profesional.
  4. Los secretos para…. en (cantidad de tiempo necesaria)
  5. 7 preguntas que deberías hacerte antes de….
  6. Lo que nadie cuenta sobre…
  7. Lo que…. nos enseña sobre……

Rellená los espacios en blanco sin excesos. Como sabrás, no deberías prometer lo que no estás dispuesta a cumplir. Ni entusiasmarte y escribir veinte palabras porque así, no funciona.

 

4- Estructura perfecta para tu mega-post.

 

Una buena estructura facilita la lectura y las estructuras que mejor funcionan son aquellas en las cuales:

  • Encontramos un disparador.
  • El desarrollo coherente.
  • La despedida es una llamada a la acción.

Tu disparador puede ser una pregunta, una cita de algún autor destacado, una anécdota o una afirmación que genere controversia. Lo que importa es que elijas, que sitúes a tu lector en el tema y llames su atención. Los lectores se ganan línea a línea.

Luego escribir tu post implica que dividas tu tema en unidades más pequeñas y manejables para que el contenido sea “apetecible visualmente” pero siga manteniendo la coherencia.

 

La coherencia de un texto se sostiene cuando se mantiene el tema a lo largo de todo el desarrollo: todo aquello que no esté relacionado con tu idea central es digresión y las digresiones… distraen.

 

En tu desarrollo también tiene un rol esencial la cohesión.  ¿Por qué? Poco probable que conectes con alguien si no te sigue la línea de pensamiento. Así que hay que esforzarse un poco en el uso de:

  • Signos de puntuación: mantener las oraciones breves y de una sola idea, no falla.
  • Uso de conectores: para que las ideas tengan continuidad unas con otras.
  • Referencias a aspectos ya mencionados en ítems anteriores.

 

Finalmente, pero no menos importante.

 

Tu post debería terminar con una llamada a la acción. “Llamar a la acción” significa pedirle a tu lector que actúe de alguna forma: que comente, se suscriba, comparta, participe en una iniciativa, se dirija a tu página de servicios o tienda online.

Sé muy específica en tus llamadas a la acción: no pretendas que tus lectores “interpreten” nada.  Todo tiene que estar muy claro. No solo porque estás usando palabras que se entienden sino porque la dirección de la acción que estás invitando a realizar es indudable. Por ejemplo: Ahora, es el momento para que descargues  tu guía para diseñar contenido de valor.

Pero antes de descargarlo y escribir blog post de 1ooo palabras o más, contame en los comentarios cuántas palabras va a tener tu próximo post.

 

Visibilidad y tráfico con Facebook.

Si  estás comenzando a escribir un blog, hay una búsqueda recurrente en tu vida: la visibilidad. En este post comparto contigo cómo podés obtener visibilidad y tráfico con Facebook.

Sabrás que no propongo fórmulas mágicas porque, de hecho, no creo en ellas. Sí creo en el poder de las historias para hacerle un espacio a tu propuesta en la mente de las personas. También creo que si te quedás esperando que descubran la maravilla que hay en tus palabras, hay algo que no entediste: los lectores no llegan, se buscan.

 

Pero ¿dónde se buscan los lectores para tu blog?

 

La respuesta es tan obvia que me da pudor pronunciarla: donde pasan su tiempo de ocio. Si hay un lugar en el cual un alto porcentaje de los seres de este mundo pasa su tiempo de ocio es Facebook. Es más,  Facebook está en “la cartera de la dama y en el bolsillo del caballero” porque los dispositivos móviles hacen que no tengamos un minuto para mirar para adentro sin distraernos primero con las publicaciones del día. Quizás, varias veces al día.

Así que vamos a buscar a los lectores. Pero antes, te sugiero que te pongas al día con todos los post de la serie:

 

  1. Cómo escribir contenido de valor para tu blog.
  2. Escribir tu primer post con elegancia.
  3. Escribir un blog: ¿cuántas palabras por post?
  4. Cuatro secretos para lucirte con tu blog.
  5. El reto de escribir un blog visible.
  6. Visibilidad para tu blog: Google+.

 

Seis textos,  con muchas ideas prácticas para que comiences a escribir sin sentir que deambulás de un lado para otro desconcertada y perdida.

 

La visibilidad es un reto.

 

Indiscutible ¿verdad? En este post vamos a “descomprimir”  toda la ansiedad que te provoca tener un blog con muy pocas visitas diarias. Aunque, dejame que escriba algo por enésima vez : la cantidad de visitas no es un dato tan relevante como te imaginás.

Ojo: no lo ignoro. Es una métrica importante pero seguramente con menos importancia que la que le estás concediendo en este momento. Dependiendo de tu blog este dato numérico específico es más o menos significativo. Por eso, no quisiera que lo interpretes erróneamente haciendo caso omiso de:

  • El contexto.
  • Tus objetivos.
  • El tipo de lectores a los cuales te estás dirigiendo.

Existen múltiples variables a tener en cuenta.  No es un patrón que pueda interpretarse de forma aislada y tu preocupación por “normalizar” la cantidad de visitantes únicos y usar este número como referencia se parece más a una excusa que a un argumento. Tenía que recordártelo. Pero este no es un post sobre cómo interpretar métricas sino sobre distintas formas de obtener visibilidad y tráfico con Facebook.

 

visibilidad y tráfico con Facebook.

 

El “tráfico”  es la cantidad de visitas que llegan a tu blog.  Nada más y nada menos que eso. Cuando proviene de los buscadores se denomina “orgánico” y “referido” cuando proviene de las redes sociales. También leerás por allí que hay un tráfico “frío”, de visitantes que no tienen previa relación contigo y un tráfico “caliente” formado por esos lectores fieles que regresan a tu blog porque lo disfrutan.

¿Te imaginás  cuál es el que más te interesa?

Y sí… “las aves de paso” no dejan huella y por eso, todo tu empeño se dirige a ofrecerles calor para que alguna de ellas, decida que encontró un espacio al cual regresar cuando necesite informarse, formarse o llenarse de inspiración. Claramente el tráfico calentito es más comprometido y está más cerca de comprar tus productos o servicios.  Interesante ¿no? ¿No es por eso que escribís tu blog en última instancia?

Ahora viene la pregunta del millón: ¿cómo atraigo este tráfico para darle calor? Veamos tres formas en las que podés  generar visibilidad y tráfico con Facebook.

 

1- Participar activamente en una comunidad.

 

Léase con atención: no escribí participar en un “grupo” de Facebook. Grupos hay muchos. Demasiados. Pero no todos elllos son comunidades. Muchos no son más que tablones de anuncios en los cuales tus publicaciones se pierden en el infinito.

Una comunidad es ese espacio en el cual  el lector que te interesa pasa su tiempo de ocio. El espacio en el que puede conocerte, leer tus respuesta, interactuar contigo. En consecuencia, tiene bastante más lógica para tu proyecto seleccionar tres o cuatro grupos de Facebook en los cuales participar- ¿Cuáles?  No necesariamente los que tienen más cantidad de participantes sino aquellos que funcionan como comunidades y en los cuales vas  a encontrar la oportunidad de comunicarte con personas interesadas o afines a tus temas.

En un grupo es esencial el tipo de actividad que observes. Si lo que estás viendo es una serie de post publicados sin orden ni concierto ¿qué te hace creer que alguien va a leer precisamente tu post? Seleccioná los espacios en los cuales participás y antes de iniciar cualquier acción, empapate de las reglas del grupo al que estás ingresando porque si funciona como comunidad, te aseguro que las tiene.

 

2- Crear tu propia comunidad en Facebook.

 

Luego de que estés habituada al funcionamiento de las comunidades, llegó el momento de cuestionarte la segunda forma de obtener visibilidad y tráfico con Facebook: ¿podrías gestionar tu propia comunidad? ¿Es coherente con tus objetivos?  Si las respuestas anteriores son afirmativas para vos, te recomiendo leer:

Crear tu comunidad escribiendo un blog.

Aumentar visitas vs crear comunidad.

Te invito además a descargar el ebook  con todos los secretos para que comiences a gestionar tu propia comunidad y llegue a tu blog todos esos lectores dispuestos a comentar, apoyar y comprar.

 

 

De esta forma, estás cada vez más cerca de tu objetivo y podés economizar tus acciones, si el público está en un espacio que vos gestionás, no tenés que salir a buscarlo por todos los parajes de la vida.

 

3-  Atraer a los helados.

 

Solo después de que generes una relación de familiaridad con tu comunidad (sí: solo entonces) podés concentrarte en el otro tipo de tráfico,  los Yeti.  ¿Por qué solo en este momento? Porque trabajar con tráfico frío significa realizar un esfuerzo extra de compromiso y en ocasiones, de educación.  Es el tipo de tráfico al cual vas a acercarte con publicidad. Sí: pagando.

¿Querés saber cómo vas a crear compromiso en este tipo de lectores inicialmente indiferentes? ¿Qué te parece si trazás un plan de contenido? No conozco otra fórmula mi santa. Para atraer lectores, transformarlos en suscriptores e iniciar con ellos un vínculo personal,  diseñar contenido atractivo sigue siendo la mejor fórmula. Atractivo para vos… ponele que sí. Pero especialmente, atractivo para quienes te siguen.

 

Contenido atractivo para tu fanpage.

 

Esto no significa que tengas que crear vos misma todo el contenido que publiques. Este es un detalle importante: en tu fanpage, podés elegir alternar publicaciones propias con piezas de contenido creadas por otras personas influyentes en tu sector, por marcas reconocidas e incluso por tu “competencia”.

Desde los viejos y queridos post hasta breves videos de 60 segundos, imágenes llamativas, citas inspiradoras, reflexiones. Todo lo que nutra tu relación con quienes, en algún momento, te regalaron un “me gusta”. Probar y observar los resultados es tu nuevo mantra. De hecho, poco sentido tiene para vos que te recomiende una fórmula fija porque, ¿cómo garantizarte que es la adecuada para tu audiencia?

La experiencia me dice que una imagen bien seleccionada con un breve texto tiene más impacto en tu fanpage que el más trabajado de los post de tu blog.  Luego de que logres este impacto, vas a sentir que tu tráfico aumenta progresivamente. Y tu proyecto obtiene visibilidad y tráfico con Facebook.

 

 

Visibilidad para tu blog: ¿estás usando Google+a tu favor?

Cuando pulsaste el botón de publicar, todavía queda un largo trecho por transitar para que tu texto cumpla su ciclo obteniendo visibilidad para tu blog.  Si tu blog es muy reciente, el tráfico que podés obtener orgánicamente es limitado. En este sentido, compartir tus publicaciones en redes sociales debería ser un ejercicio cotidiano en tu plan de marketing semanal.

 

Visibilidad para tu blog con Google+.

 

El uso social de las redes mueve millones de personas diariamente. Podemos detestar las cadenas, los mensajes  y los  chistes vulgares en Facebook. Pueden enervarte los mensajes publicitarios irrelevantes en Twitter o quienes usan Google+ para compartir cientos frases “inspiradoras”. Tenés todo el derecho.

Pero, cuando tu objetivo es obtener visibilidad para tu blog, no tengas ni sombra de duda: las redes sociales son necesarias.  En este post, miramos de cerca a la niña mimada de Google: Google+. Una red social ambiciosa y nutrida artificialmente de usuarios. Durante mucho tiempo, el solo hecho de tener una cuenta de gmail te obligaba a crear un usuario en Google+. Lo cual generaba  usuarios fantasma que accedieron a crear su perfil sin otro interés que acceder a la cuenta de correo.

Independientemente de este hecho es un espacio que puede ser muy beneficioso para tu blog si aprendés cómo usarlo porque tiene tantas ventajas como desventajas.

 

Ventajas de Google+

 

  1. La primera de sus ventajas y la más notoria es que pertenece a Google y los post compartidos adquieren con rapidez visibilidad en este buscador. Una ventaja simple de comprender para quienes no tenemos grandes conocimientos de SEO y buscamos posicionar nuestro blog de forma orgánica.
  2. A su vez es un espacio que te ofrece la posibilidad de sumarte a comunidades de intereses. Participando en estas comunidades, se consolida con rapidez un grupo de lectores para tu blog de la misma forma que una serie de vínculos con quienes tienen las mismas inclinaciones y gustos.

 

Cinco consejos básicos para usar Google+:

 

¿Qué consejos puedo ofrecer respecto a esta red social? Como siempre, voy a escribir anclada en mi experiencia. O dicho de otra forma, lo que escribo a continuación es tanto una opinión como el fruto de la experiencia de uso. Hecho el descargo anterior, entro en materia.

 

1 – Tener un perfil activo sea cual sea el tema de tu blog.

 

Sea cual sea el tema de tu blog te conviene estar en Google+ ya que es una de las fuentes más generosas de tráfico inicial. Pero tampoco te lances a ciegas. Quiero que comprendas que personalizar tu perfil con un poco de esmero es esencial. Como ejemplo, te dejo el enlace a mi perfil.

No olvides usar una foto personal y completar el apartado de información con datos y detalles que se vinculen con tu blog, tu formación y tus intereses. No se trata de exponer tu biografía completa y al pormenor para Google. Claro que no.  Quiero que pienses de forma práctica: muchos de los comentarios que realices en otros perfiles e incluso en otros blogs, quedan asociados directamente con tu perfil de Google+. En consecuencia, la probabilidad de que un lector llegue primero a este perfil que a tu blog, es sumamente alta.

 

¿Cuál sería tu reacción si te recibe un perfil sin personalizar?

 

No es necesario hacer un esfuerzo extremo de imaginación para visualizar el efecto que produce esa figura celeste y siniestra como foto de identificación y la imagen de portada de origen. ¿Es la primera impresión que te interesa proyectar? Pensá en lo siguiente:

  • Es más sencillo retener una foto personal que un logo llamativo.
  • El hecho de ser “reconocido” por tu imagen implica mayor confianza en tu perfil e interés por tus publicaciones.

Por este motivo quiero que reflexiones al respecto y definas una postura. Cada decisión respecto a tu perfil comunica: si elegís usar tu foto o tu logo,  si seleccionás un avatar o la imagen de tus hijos, tus mascotas o tu familia en pleno. Sin olvidar el texto de presentación que puede ser un imán o un repelente, como prefieras.

 

2- Buscar comunidades afines y seleccionarlas con esmero. 

 

Google+ te ofrece la posibilidad de sumarte a Comunidades. Las comunidades son grupos de usuarios nucleados por intereses y publicar en ellas es una forma de obtener visibilidad para tu blog. Por si no tenés experiencia previa con Google+, te aclaro que unirte a una comunidad es un gesto voluntario. Podés rechazar las invitaciones que te lleguen y no te interesan como en cualquier otra red social.

Te sugiero que investigues la comunidad antes de entrar, no solo el número de miembros sino las fechas de publicación y el nivel de interacción entre los usuarios. También te aconsejo que observes en qué comunidades publican tus referentes. Lo cual, me lleva necesariamente, el próximo punto.

 

3- No siempre las comunidades con más usuarios son las más activas.

 

O las que más te convienen. Elemental mi querido Watson. Otro error que cometí y que quisiera que te ahorres en la búsqueda de visibilidad para tu blog. Aunque el número de usuarios pueda resultar tentador, no significa que sean comunidades activas, en las cuales recibas comentarios o +1. Si nunca usaste esta red social, un +1 es el gesto de aprobación de un usuario hacia tu post. No significa que lo haya leído sino que le gusta el tema o el título.

Este tipo de aprobación, tiene incidencia en el posicionamiento del post en Google porque es considerado un índice de popularidad del mismo. De todos modos, desde que existen comunidades únicamente dedicadas a dar y recibir +1, su importancia ha decaído para el buscador de los buscadores.

 

4 – Google+ es una red para establecer vínculos.

 

En general, quienes participan activamente de esta red social van a seguirte si consideran tu perfil atractivo. No tiene secreto en este sentido: si te interesa una publicación, realizás un +1 y un comentario. El comentario no es negociable. Por simple curiosidad, los usuarios queremos conocer a quienes nos comentan. Y si descubrimos alguien con quien compartimos intereses, lo añadimos a nuestra red de contactos. Así de simple.

Aunque no es una regla infalible, la experiencia me confirma que funciona bajo estos principios. Como estrategia de inicio, proponete conectar con cinco usuarios por día, seguir sus publicaciones y añadirlos a tus círculos. Cuando comiences a recibir seguidores, te recomiendo realizar una segmentación por círculos. Suena muy técnico pero es tan simple como categorizar a los usuarios por intereses. Es una recomendación especialmente útil para comunicarte con ellos luego.

 

5 – El lado oscuro…

 

Nada aterroriza más a Google que el Spam. Por lo tanto, en Google+ no se puede compartir un post indiscriminadamente porque el riesgo de recibir una sanción de Google. Nada menos.

Cuando recién comenzaba a usar la red, publicaba mi nuevo post en muchas comunidades a la vez, entre diez y quince.  Lo hacía luego de publicar, siguiendo un patrón de publicación constante y reiterativo. ¿Consecuencia? Alguien tuvo la amabilidad de anunciarme que mi publicación había llegado a su comunidad como spam.  Entonces investigué sobre el tema y descubrí que:

  • No conviene publicar en más de dos comunidades al mismo tiempo.
  • Lo ideal es dejar pasar un lapso prudencial entre la publicación en una comunidad y otra.
  • Conviene escribir un texto introductorio acompañando tu post y no incluir el enlace en él.
  • Existe un apartado específico para el enlace de tu post.
  • Lo ideal sería cambiar este texto de una comunidad a otra.

 

Nada te avisa formalmente que te excediste hasta que es demasiado tarde. Entonces, te llega un mail de Google anunciando por qué bloqueó tu cuenta. Si querés obtener visibilidad para tu blog sin consecuencias funestas, mi sugerencia es que publiques en cinco comunidades. No más. A su vez, lo deseable es que interactues en ellas activamente. O lo más activamente que puedas.

 

 

Espero que este panorama te anime a participar en Google+ ya que te ofrece una estrategia complementaria a creación de tu comunidad en Facebook. También me encantaría que me cuentes en los comentarios tu experiencia con ella y si te resulta de utilidad para obtener visibilidad para tu blog.

Escribir un blog visible para consolidar tu marca personal.

En este post, voy a ofrecerte una respuesta concreta sobre cómo escribir un blog visible para consolidar tu marca personal. Sin embargo, te pido que te armes de paciencia porque:

– Es un tema extenso.
– Probablemente reitere conceptos básicos.

 

El destructor de mitos.

 

Puede ser reconfortante creer que existe una fórmula secreta del éxito a la cual puedo darte acceso con un ritual de iniciación. Es una fantasía que yo misma cultivé por mucho tiempo. Más tiempo del recomendable. Por ese motivo, si te interesa escribir un blog visible para consolidar tu marca personal, comencemos por desterrar el pensamiento mágico: no existe el secreto oculto para generar visibilidad.

 

Lo que puedo compartir contigo es un sistema de expansión del contenido que funciona en relación directamente proporcional a la calidad de lo que compartas y la perseverancia con la cual te apliques para conseguirlo.

 

Si querés ser visible pero no tenés la disposición ni la actitud, entonces tendrás que evaluar dos posibilidades:

  • Contratar un profesional para diseñar y ejecutar tu plan de comunicación.
  • Replantearte tu propósito.

 

Escribir un blog visible.

 

Escribir un blog visible supone un plan en el que son necesarias:

 

1- Estrategias de contenido:

 

Sin resolver cuál es tu contenido y qué valor le aporta a tu lector, ninguno de los ítems siguientes tiene sentido. Tu primera reflexión al construir un plan de visibilidad para tu blog tiene que estar dirigida a fortalecer el vínculo con tus lectores aportándoles una experiencia inspiracional y formativa.

Tus lectores tienen que querer volver por algún motivo. Considerá que el 95% de los visitantes que llegan a tu blog no vuelven. En consecuencia, tenés que aferrarte al 5%  con uñas y dientes. Claro, todo esto si tu propósito es expandir tu marca personal con un blog.

 

2- Tácticas de promoción en redes sociales: 

 

Quizás te extrañe que sitúe el tráfico referido tema antes que el SEO. Mi opinión al respecto es clara:

 

Sin ayuda profesional es muy difícil posicionar alguno de tus post en la primera página de Google.

 

Tampoco es que sea imposible. Todo depende de qué cuáles son  tus palabras clave, la antigüedad de tu dominio, la cantidad de enlaces externos de calidad  y un largo etcétera de condiciones. Te doy un ejemplo simple.  Las palabras claves para la mayoría de los temas que se te puedan ocurrir,  están “copadas” por grandes editoriales o blogs prestigiosos. Frente a esto -nuevamente- tenés dos posibilidades:

  • Quemarte las pestañas pensando tu diferencial y promocionar creativamente.
  • Pagar por promoción en campañas específicas de publicidad.

 

3- Algunos trucos SEO: 

 

Más allá de esto, existen algunos trucos aplicables por el más común de los mortales que deberían estar sistematizados en tu estrategia de escritura cuando te interesa hacer tus post visibles.  Esto te obliga a caminar algunos pasos extra en la creación de tu contenido. Luego de haber pensado, preparado y ejecutado tu post,  es necesario estructurarlo para que sea amable para los motores de búsqueda sin que se resientan tus lectores. Suena a misión imposible pero con el tiempo, se transforma en una mecánica de trabajo.

 

4- Herramientas virtuales:

 

Herramientas que también tienen un costo mensual pero te ahorran tiempo de investigación y búsqueda. Existen a tu disposición diversidad de  ofertas que te pueden ayudar a acelerar procesos de antes de escribir un post y aún luego de escribirlo para optimizarlo y promocionarlo.  Si aún no probaste ninguna y estás dispuesta a jugar un rato con  el estado de tu blog, probá con Woorank que no sé si es la mejor herramienta de análisis disponible, pero te entretiene por un rato pensando en cómo mejorar tu porcentaje.

Cada uno de estos factores aisladamente no generan la sinergia que estás esperando. Es la interacción perseverante de estrategias, técnicas y herramientas la que va a funcionar para hacer despegar tu contenido. ¿Esperabas menos?

 

Hagamos un ejercicio práctico.

 

Quiero que pienses seriamente en la última vez que leíste un post con interés y sin prisa. Si recordás esa situación, intentá responder las siguientes preguntas:

  • ¿Qué esperabas obtener de ese post?
  • ¿Qué fue lo que te magnetizó como para no pasar al enlace siguiente?

Antes de que  desistas de escribir un blog visible y decidas dedicarte a cultivar un huerto en algún rincón escondido donde no llega internet, te recuerdo que no podés permitirte ignorar la ruta del lector

 

Proceso de lectura digital.

 

Sigamos de forma intuitiva el recorrido de un lector digital.  Si querés darle dramatismo, situate en tus propias experiencias de búsqueda.

  1. Tecleás en el buscador tu pregunta: con palabras sueltas (sustantivos o verbos) o en forma de interrogación.
  2. Obtenés un millón de resultados. El 96% de los usuarios, solo consultan los tres primeros resultados.
  3. Clickeás en el primer enlace de búsqueda pero: si tarda más de 8 segundos en cargar, cerrás  y seguís con el siguiente. Si te ensordece una música que no sabés cómo silenciar, cerrás sin dudar. Si te encontrás un pop-up de suscripción, depende. ¿De qué? De tu urgencia y de la rapidez con la cual identifiques cómo cerrarlo. Si es fácil de cerrar, seguís adelante. De lo contrario, te vas por donde llegaste.
  4. Si nada te espanta, hacés scroll. ¿Qué significa? Simplemente que vas a deslizarte hacia abajo por la página para obtener una visión general de la información. Te vas a interesar por infografías, resúmenes, listas, esquemas o lo que convenga en relación a tu búsqueda.
  5. Si te convence esta primera impresión, volvés al inicio para comenzar el escaneado del contenido. ¿Qué estás buscando? La respuesta a tu duda. Si en el primer párrafo no identificaste la intención del post y de qué forma puede ayudarte, seguís adelante con el siguiente enlace.
  6. Vas avanzando en la lectura y percibís que el único interés del post es vender un producto o servicio, entonces vas a huir antes de llegar a la “llamada a la acción”. Por más maravilloso que sea lo que te ofrece no es tu objetivo en este momento.

 

¿Analizamos el caso?

 

Este análisis del comportamiento de un usuario digital, evidencia una verdad aplastante: si no aparecés en la primera página de Google, sos invisible para el 96% de los usuarios. Esta situación tiene un corolario: el posicionamiento orgánico no tendría que ser una de tus obsesiones. Es más sustantivo que te concentres en promocionar activamente tus post  en plataformas sociales sin esperar por Google. Al menos, durante el primer año de existencia de tu blog. Por otra parte, te invita a reflexionar sobre la forma en la cual recibís a tus visitantes, especialmente preguntándote:

  • ¿Qué es lo primero que ven los lectores cuando ingresan a mi web?
  • ¿Cuál es la acción que espero que realicen antes de irse?

 

Ejercicio de visibilidad.

 

Quiero terminar este post con un ejercicio práctico para quien pretender escribir un blog visible para consolidar su marca personal. Es un experimento simple que podés realizar para verificar cómo están posicionados tus mejores post en Google. Si aún no tenés un blog, intentalo igualmente para sondear resultados en el tema que te apasiona.

 

Investigá de incógnito.

 

Dirigite a la barra superior de tu navegador. Allí vas a encontrar en la esquina derecha tres rayas horizontales que despliegan una ventana de control. En ésta, seleccioná “nueva ventana de incógnito”. Vamos a utilizar esta pantalla para que ninguna de tus preferencias anteriores sea rastreada.

Google, guarda celosamente tus intereses. Cuando formulás una búsqueda en tu navegador, se esfuerza en ofrecerte lo más cercano a tus búsquedas frecuentes. Porque quiere darte exactamente lo que necesitás. Es tan complaciente que si fuera un ser humano, sin duda querrías que fuera tu marido.

Cuando estés allí, usá tres de tus palabras claves o tres palabras con las cuales te interese que encuentren tus post. No sirve que uses el título específico de uno de ellos sino únicamente las palabras clave.

 

¿Te encontraste? ¿Aparecés en alguna parte o te cansaste de rastrearte en la segunda página?

 

 

Me imagino que si ya estás publicando y no lográs encontrar tus post, el golpe que produce la desilusión puede ser duro. Pero el sacudón te activa para que comprendas que sin promocionar activamente en redes sociales, no vas a llegar muy lejos. La convicción que llega con esta información es mucho más productiva que la ignorancia para escribir un blog visible.