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Edición y corrección de post para tu blog.

¿Sabés por qué las introducciones se escriben al final?  Porque el mejor amigo de la edición y corrección de post es el tiempo.  Por eso, cuando escribas un artículo es fundamental dejarlo reposar. Apagar la computadora. Preparar un café.  Salir a caminar. Leudar el texto para encontrarte con él más tarde, con las ideas sedimentadas por el tiempo.

Obvio que el texto no va a cambiar durante este reposo impuesto. Cambia quien escribe. Cuando abras el editor de texto nuevamente, tu mirada es otra. Las introducciones se escriben por último porque los textos mutan de forma e intenciones en el devenir de la escritura.

Ofreciéndole a un texto el margen necesario para editarlo, estás en condiciones de despojarlo de excesos y redondearlo en ideas. Porque si de algo estoy segura, es de que una obra se perfecciona cuando ya no hay nada que quitarle. A este respecto, voy a contarte el proceso de edición y corrección de post en tu blog y cuatro estrategias muy simples para mejorar la calidad de tu escritura.

 

Cuatro estrategias que mejoran la calidad de tu escritura, haciendo tus artículos más atractivos para los lectores con un simple gesto de edición y corrección de post. ¡Qué corregir no te lleve más tiempo que escribir!

 

Edición y corrección de post.

 

Para realizar la edición y corrección de post en tu blog te sugiero seguir el siguiente procedimiento:

 

  1. Releer.
  2. Evaluar.
  3. Identificar el problema.
  4. Solucionar el problema.
  5. Re-lectura final.

 

Siguiendo este proceso, es natural que te preguntes: ¿a la luz de qué aspectos tengo que editar y corregir mis artículos? Para responder esta pregunta, te sugiero plantear las siguientes siete interrogantes:

 

  • ¿El post cumple la promesa planteada en el título?
  • ¿Es acorde al destinatario (lector ideal de tu blog)?
  • ¿Las imágenes acompañan visualmente el storytelling del artículo?
  • ¿La estructura es clara y favorece la comprensión del tema?
  • ¿Los párrafos son breves y con espacios en blanco entre ellos?
  • ¿Utilicé listas, viñetas, citas u otros recursos visuales que favorezcan la lectura?
  • ¿La ortografía y la sintaxis en mi post favorecen la comunicación o la entorpecen?

 

Los cuestionamientos anteriores no se centran exclusivamente en el contenido verbal. Aspectos como la maquetación (títulos, subtítulos, listas, viñetas y espacios en blanco) y las imágenes o gráficos utilizados también son importantes en la edición y corrección de post. Un post es un texto particular, escrito para leer sobre una pantalla, en el cual los aspectos verbales son tan esenciales como su visualización y el material gráfico que lo complementa.

Por otra parte, entiendo que te preocupe no identificar “el problema” en tu post. En el siguiente apartado te respondo esta inquietud para que la edición y corrección de post sea un trabajo que no te lleve más tiempo que la escritura en sí misma.

 

4 estrategias de edición y corrección de post.

 

Cualquier estrategia para mejorar la escritura carece de sentido si no somos capaces de darnos cuenta de los errores que estamos cometiendo. En ese caso, te aconsejo paciencia, seguir leyendo este blog -tiene cientos de artículos sobre el tema- y poner en práctica cuatro estrategias muy sencillas que sin duda, elevan la calidad de tu post.

 

Anticipación, verbos y conectores.

 

Crear un vínculo con tu lector es elemental cuando tu interés es comunicarte. Así escribas para cuatro o para cuatrocientos mil,  la función comunicativa es el motor de la escritura de un blog. En este sentido, el pacto es atraer y mantener la atención de quien lee. Ya tendremos tiempo de discutir cómo se mantiene la atención. Por el momento, comencemos con una estrategia de las que despiertan la curiosidad y generan expectativa: la anticipación.

 

1- Crear expectativa.

 

Crear expectativa es un recurso efectivo para generar o mantener la atención de tus lectores. Aunque roce lo obvio, me quema los dedos escribirte que luego de anticipar deberías tomarte el trabajo de cumplir lo que estás proponiendo. De lo contrario, no realices promesas que no tienen respuesta.

Por otra parte, te sugiero que revises el hilo conductor de tu post. Frecuentemente, se comete el error de perder la coherencia para mantener la tensión que genera la anticipación.  Siempre es prudente moderar la cantidad de temas a desarrollar en un artículo. Un post, un tema, sigue siendo un buen consejo.

 

2- Corregir los tiempos verbales.

 

No voy a decir mucho más. Es un tema que no me resulta para nada gratificante y seguro no es el momento para una clase de gramática. Ser consistente con el manejo de los tiempos evita problemas de coherencia textual. Evitar los verbos compuestos (“ha sido”, “he hecho” “podría pensar”) y ceñirse al uso del presente histórico es mi consejo. De esta forma se escriben los textos escolares. Por ejemplo:

 

” A lo largo del Pleistoceno, extensos mantos de hielo glacial cubren las latitudes más elevadas del planeta”

 

Está claro que, aunque el verbo esté en presente, no vivimos en la Era del hielo. Este es el famoso “presente histórico”. ¿Viste? Era menos complejo de lo que sonaba. Una vez identificada esta forma verbal es necesario sostenerla hasta el final y verificar que se produzca una concordancia entre el verbo y la persona que habla. Si hablo como individuo, mis textos se expresan en primera persona del singular. ¿Por qué hablar en plural cuando soy el responsable único de mi proyecto?

 

3- Mejorar el uso de signos gramaticales.

 

En mi experiencia como correctora, los problemas que más obstaculizan la comunicación no suelen ser de ortografía sino de sintaxis. ¿Qué quiero decir con esto? Que si cometiste algún error ortográfico podrías no dar la mejor impresión posible a tus lectores, pero tu texto aún se entiende. Ahora, cuando tu uso de los puntos, las comas y demás signos gramaticales es poco feliz, leer se transforma en una odisea.

 

Mi consejo profesional es leer tu post en voz alta. No existe mejor estrategia para la edición y corrección de post que leer en voz alta lo que escribiste.

 

Allí donde necesites respirar, tiene que ir un punto. Si estás preguntando, no olvides los signos de interrogación. Los lectores no adivinamos tus intenciones y estos signos nos ayudan a leer con la intención que tiene cada oración.

También te sugiero escribir oraciones más cortas y párrafos de no más de cinco oraciones. Esto no significa que todos tus párrafos tengan que ser breves y sintéticos. Lo ideal es buscar el equilibrio entre párrafos cortos y extensos, para mantener el ritmo de lectura interesante.

Si te surgen dudas de cómo escribir un párrafo coherente, la mejor idea es comenzar con una oración que sintetice la idea principal en pocas palabras y luego desarrollarla. Y para culminar, la mejor inversión de tu tiempo en edición y corrección de post siempre será la revisión de conectores que garantizan la fluidez entre un párrafo y otro.

 

4- Revisar los conectores.

 

Para que un texto sea coherente, tenemos que vincular los párrafos entre sí. Este enlace, se realiza a través de palabras llamadas “conectores”. Un conector bien utilizado facilita la lectura y el sentido general del artículo.  ¿Cuáles son los conectores de uso más frecuente?  Te sintetizo los más utilizados en español:

 

  • En consecuencia
  • Por tanto
  • Además
  • Igualmente
  • También
  • A causa de
  • Gracias a
  • Suponiendo que
  • A causa de
  • Pues

 

La lista podría ser más larga y nutrida pero los que están citados van a ayudarte a mejorar y mucho la edición y corrección de post en tu blog. El Nobel de escritura quedará para otro momento.

 

Edición y corrección de post.

 

Un buen post es un texto corregido y editado. No significa con ello que tengas que escribir semanalmente una pieza maestra o que cada entrada compita con los clásicos de la literatura. Significa que tomes en cuenta que el lector percibe los errores gramaticales gruesos. Aquellos que afectan a la comprensión inmediata del mensaje.

En consecuencia, la edición y corrección de post es un paso esencial para garantizar la calidad del contenido. Que el aporte sea o no sustancial, puede ser discutible. Ahora, que un texto escrito con cuidado y corregido con esmero es un texto de “calidad”  que respeta al lector, no puede discutirse.

Como la medida es la cualidad de los justos, me despido esperando que me cuentes en los comentarios si alguna de las sugerencias anteriores te resultó de utilidad. Si querés seguir aprendiendo, podés leer 7 trucos infalibles para escribir online. O sumarte a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos de escritura que enseñan cómo transformar tu emprendimiento con la herramienta más poderosa que conozco, las palabras.

Cómo elegir el mejor título para un post.

A ver si nos entendemos: podés haber escrito un post de esos que dejen perplejo al propio Larry Page, pero si nadie se interesa en leerlo, estás en el horno. Es lo mismo que la nada y tus palabras se pierden en el éter. Por eso es tan importante aprender cómo elegir el mejor título para un post, porque de él depende tu visibilidad.

 

Tu contenido es para caerse de espaldas pero si tu título no convence, perdiste tu tiempo. En este artículo te cuento cómo elegir el mejor título para un post y 10 características de los títulos irresistibles.

 

Cómo elegir el mejor título para un post.

 

Todos los títulos en tu blog son importantes: el nombre, la descripción y los títulos en la barra lateral, en el caso de que decidas tenerla. Sin embargo, el que tiene más peso en la decisión final de los lectores es sin duda, el título de tus post.

Vas a encontrar cientos de artículos que te enseñan cómo optimizar las etiquetas de encabezamiento para que tu blog adquiera visibilidad en Google. No es mi intención tocar ese tema, la intuición me avisa que hay lugares en los que no quiero involucrarme. Mi fin tiene más que ver con los humanos que con los googlebots. Me interesa más intentar responder cuál es por mecanismo de selección de un lector frente a las respuestas del buscador. Supongamos que el lector sigue el siguiente procedimiento básico:

 

  1. Todo comienza escribiendo en el buscador una pregunta.
  2. En menos de un segundo, el buscador me devuelve centenas o miles de respuestas.
  3. Si no encuentra respuesta para las palabras clave que utilicé, me sugiere alternativas de búsqueda. Porque los usuarios confían en un buscador que intenta responder sus dudas.

 

Cumplido este proceso, llega el gran cuestionamiento: ¿qué motiva que un lector decida leer un post y no otro? Es una pregunta sobre la cual no puedo más que especular una solución. La respuesta inicial es por todos conocida: los lectores tienden a elegir entre las tres primeras respuestas ofrecidas.

Por eso tanta insistencia en el posicionamiento SEO y sus miles de cataplines: los blogs más leídos son los que logran llegar a estas posiciones. Aunque este principio no es coherente con mi propia conducta de búsqueda -porque investigo hasta la tercera página de resultados y mas allá también- basta con observar la conducta de otros usuarios para entender que, en la mayoría de los casos, eligen alguna de las tres primeras respuestas.

 

En apenas segundos, calibramos:

 

  1. La exactitud del título respecto a mi planteo. ¿El título responde exactamente a mi pregunta?
  2. La validez del sitio en mi contexto. ¿Es una web reconocida y de confianza?
  3. La meta-descripción del post. ¿Cuáles son los puntos destacados en la meta-descripción?

 

Los anteriores puntos se matizan además, por una suposición – totalmente intuitiva- respecto a la capacidad del artículo de darme la respuesta que estoy buscando.

 

El aspecto anterior no tiene explicación racional y es igualmente parte del proceso de selección. Puede ser desesperante, pero ¿qué sería de nuestra vida si todo se explicara con el logos? Este tema ha hecho correr ríos de código. Porque la decisión final se toma en menos tiempo del que me llevó escribir sus motivaciones. Siguiendo este patrón, nuestros títulos tendrían que tener, por lo menos, las siguientes diez características.

 

10 características de un título Irresistible.

 

Si querés responder cómo elegir el mejor título para un post, antes deberías saber que existen tres características básicas que condicionan a las siete restantes. Las búsquedas suelen escribirse con palabras que denotan ideas, no con expresiones que las connotan. Esta es la gran diferencia con los títulos de una obra literaria. Para el lector virtual la sugerencia no es un valor.

 

3 características básicas para todos tus títulos.

 

  1. Utilizar palabras clave.
  2. Claridad y concreción
  3. 7 palabras o menos.

 

La idea es ser lo más claro y específico posible, dejando los recursos de estilo para otro momento. Por otra parte, está el asunto de la extensión. En cualquier texto -virtual o no- los lectores focalizan su atención en las primeras y las últimas palabras. Siguiendo esta lógica, las primeras palabras de un títular deberían ser lo suficientemente atractivas como para interesar al lector.  Esto sin olvidar que también deben ser específicas, como para que tenga la certeza de que el artículo es relevante y útil.

 

7 características para transformar un título básico en irresistible.

 

Las tres características citadas garantizan la funcionalidad del título y son necesarias. Pero no significa que por cumplirlas tengas que ignorar tu estilo personal. Para eso, sugiero las siguientes 7 características que transforman un título básico en irresistible.

 

1- Construir títulos asertivos.

 

Te sugiero titular con afirmaciones fuertes, ya sean positivas o no. Por ejemplo: ” Tres verdades irrefutables sobre escribir un bolg”. O en su versión menos amable: “10 cosas que odio de Google”.

 

2- Generar expectativa.

 

La curiosidad no solo mata al gato, también es una de las fuerzas motoras de las acciones humanas. Usala a tu favor creando expectativa sin caer en el clickbait (promesa que no se cumple en tu contenido) al estilo: “Lo que hizo esta mujer para hacer crecer su blog te dejará con la boca abierta”. Cuando el tema del post es el email marketing. Eso es un ejemplo de clickbait.

 

3- Crear títulos que planteen controversia.

 

Los títulos con afirmaciones poco convencionales o incluso escandalosas, aumentan en un 70% el índice de lectura de un artículo. Tanto quienes están de acuerdo con tu afirmación como quienes no lo están, sentirán curiosidad por saber lo que escribiste. Por ejemplo: “Colecho: las mejor experiencia para el niño y sus padres”. Por lo menos discutible ¿no?

 

4- Sí al humor.

 

Ni comicidad ni la ironía están desterradas de los títulos irresistibles. Simplemente hay que utilizarlas con cuidado para no caer en el error de titular “Sin perder pie” un artículo serio sobre prótesis.

 

5- Buscar la complicidad del lector.

 

Incluir al lector dentro de un sentido de comunidad y pertenencia también es un rasgo de los títulos irresitibles: “Rutina matutina de las personas exitosas” ¿Quién no quiere sentir que sus rutinas coinciden con las de quienes tienen éxito?

 

6- Utilizar la onomatopeya y la aliteración.

 

En la escritura de títulos irresistibles el sonido tiene tanta importancia como el significado. Por ejemplo: “Como llevar tus fotos de mahhh a woow en tres pasos” es un ejemplo de onomatopeya. En la aliteración, selecciono palabras con sonoridad similar: ” Tres tristes verdades sobre tomar sol al mediodía”.

 

7- Añadir en el título el beneficio de un bonus.

 

Añadir en tu título: “incluye un PDF descargable” (hoja de trabajo, hoja de cálculo, etc) sin duda aumenta la cantidad de clicks que recibe tu artículo. También es un acierto definir el formato entre paréntesis en el mismo título (video, podcast, infografía, etc).

 

Te cuento un detalle más. Uno de esos secretos a voces. Si te estás preguntando cómo elegir el mejor título para un post,  es importante que sepas que el título no tiene por qué coincidir con el enlace permanente o url de tu post. En consecuencia, podés tomarte algunas libertades con el título y personalizar la url del post .

 

Personalizar la url de tu post.

 

Vayamos un paso más allá de la respuesta a cómo elegir el mejor título para un post. Hablemos sobre tener una url “limpita” de esas que le darían orgullo a tu madre latina. “En caso de que te pase algo”  decía mi madre respecto a las medias y, aunque nunca incluyó la conciencia, creo que aplica. Es probable que a esta altura sepas cómo mantener las medias y otras ropas íntimas en condiciones. Pero por si no sabés cómo generar un enlace personalizado amigable y limpio, te paso tres datos que deberías tomar en cuenta.

 

  1. Usar una palabra clave (para no marear a los robotitos)
  2. Colocar estas palabras lo más cerca que puedas del inicio.
  3. Eliminar todo lo que no sea significativo: barras, guiones, preposiciones, artículos, nexos, etc (a Google, igual que a mis alumnos adolescentes, estas cosas le importan un bledo).

 

Por otro lado, lamento decirte que si bien puedo asesorarte sobre cómo elegir el mejor título para un post o cómo mantener blancas las medias, no tengo ni idea de cómo se limpia una conciencia. Digo, por si te habías ilusionado.

 

Cómo elegir el mejor título para un post: Conclusión.

 

Es probable que ya uses muchas de las ideas anteriores, Entonces que este post sobre cómo elegir el mejor título para un post, tenga el valor de compendiarlas para que recuerdes que lo verdaderamente importante es escribir con los lectores en mente. Esas personas que forman parte de la comunidad que vas creando en tu blog. ¿No creaste aún tu propia comunidad? Dejame sugerirte la lectura del siguiente artículo: Crear comunidad para mi blog.

Antes de despedirnos, te invito a que formes parte de mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos que no escribo en mis artículos y nos encontramos diariamente para apoyarnos en la tarea de escribir un blog de marca y emprender. ¡Te espero dentro!

5 tipos de post para tu blog

Hoy te presento una lista de 5 tipos de post para tu blog. Para que la uses en esos momentos  en los cuales te asaltan las dudas sobre fondo y forma.

 

¿Te cuesta encontrar la estructura de tus artículos? ¿Te sentás a escribir y te bloquea no saber cómo empezar? Te cuento 5 tipos de post para tu blog, para que no te quedes sin ideas.

5 tipos de post para tu blog.

 

Para cada una de las variantes que te propongo a continuación, vas a encontrar diferentes posibilidades  de desarrollo, con lo cual te vas a llevar algunas ideas más de las que estabas esperando.  Si además consideramos que  cada uno de tus contenidos puede presentarse en diferentes soportes (audio, video, infografía) las variantes se multiplican y tenemos mucho más que 5 tipos de post para tu blog.

 

1- La Anécdota.

 

Apelando a los orígenes del blog como cuaderno personal o “bitácoras de vida”, la forma clásica de expresión es la anécdota.

 

Contar una secuencia de acciones vinculada con las rutinas de quien escribe está estrechamente ligado a la concepción misma de un blog.

 

En ese sentido, contar es una de las formas naturales de expresión en un blog y el primero de los 5 tipos de post para tu blog. Un blog personal tiene ese matiz de cercanía del que carecen otro tipo de publicaciones. No importa si la sustancia de tu post es un viaje familiar o un paseo en bicicleta, la forma en que preparaste el cumpleaños de tu hijo o una reflexión filosófica disparada por algo que te sucedió mientras comprabas salame en la fiambrería.

 

Lo esencial de la anécdota es conectar con el lector desde la empatía o las emociones a las que ninguno somos ajenos: amor, decepción e incluso la indignación y la rabia.

 

¿Cómo contar mejores anécdotas?

 

Una anécdota destaca un hecho o una situación curiosa, entretenida o que mueve a la reflexión. Más allá del hecho en sí mismo, nuestra audiencia obtiene  de la lectura inspiración o información, dependiendo de cuál sea mi objetivo al contar.

Por supuesto que puedo contar simplemente por el placer de hacerlo  y el lector puede leer para pasar el rato. Sin embargo, te sugiero utilizar la anécdota como forma de ilustrar una idea, asociándola a un contenido de valor para el cliente ideal al cual se dirige tu mensaje.

Este tipo de artículo es breve y se narra en orden cronológico. Sitúa a tu personaje -que puede ser quien cuenta o no- en un espacio en el que se suceden los hechos, introduce el conflicto y finalmente, lo resuelve con una conclusión. No necesariamente con una “moraleja” pero siempre con un mensaje que ilustra un aprendizaje que puede generalizarse o las características de una persona.

 

2- El consejo.

 

La sugerencia de un producto, un espacio a visitar o una determinada forma de ser y estar en el mundo es otro de los estilos más difundidos de artículos. En ese sentido, no podía faltar en esta selección de 5 tipos de post para tu blog.

También es una de las formas que asumen los post patrocinados en los cuales se recomienda determinada marca o servicio desde la experiencia personal de uso. O el formato que elegimos cuando queremos trasmitir el conocimiento experiencial. En este caso, el objetivo es didáctico: evitarle al lector la seguidilla de intentos de ensayo y error.

 

¿Cómo ofrecer mejores consejos?

 

Los post de sugerencias y consejos pueden ser de cualquier tema: cómo ponerle el pañal a un bebé recién nacido, por qué usar un producto cosmético y no otro o una detallada explicación de los  inconvenientes de viajar con mascotas en un viaje de auto-descubrimiento al Tibet.

Aunque, vaya uno a saber por qué te querrías llevar el gato en tu proceso de conquista del yo, seguro hay otra persona en el universo que comparte tu amor por los gatos -y los monjes- encantada de leer sobre tu experiencia. Y no solo de leerla sino que  va a tomar nota de cada uno de los recaudos para llevar a Félix  a un retiro espiritual.

Suelen ser artículos extensos y con una carga superlativa de subjetividad que te permite:

 

  1. Hacer sugerencias.
  2. Responder preguntas frecuentes sobre un tema en particular.
  3.  Ofrecer la solución a un problema común a tus lectores.
  4.  Establecer una lista de ventajas y desventajas de determinado servicio o forma de hacer.
  5.  Explicar por qué elegís tal o cual producto.

 

Lo importante es mantenerlo útil y claro para quien lee. Independientemente de cuánto te extiendas en la expresión de los detalles íntimos de tu aventura con los señores pelados que se visten de naranja o cambiando los primeros pañales, que el lector pueda llevarse tres o cuatro ideas que lo ayuden a mejorar su propia vida diaria.

 

3- Tutoriales.

 

Los tutoriales son textos descriptivo-informativos en los cuales trasmitimos el conocimiento para crear determinado objeto o producto. Sea físico o no. No tienen una extensión mínima. Sí necesitan gran cantidad de imágenes, ilustraciones, fotografías o ejemplos y casos de estudio.  Por acá vas a encontrar una serie de artículos dedicados a la escritura de tutoriales que son una guía para tus primeros experimentos: Cómo escribir tutoriales.

 

Lo esencial en este tipo de post es mantener la secuencia de pasos ordenada, ser específico y detallado en las indicaciones y tener imágenes claras de cada paso.

 

Quiero mencionarte además, que no hay motivo para limitarse a la fotografía. Con algo más de experiencia y medios, los tutoriales  puede ser piezas audiovisuales de gran difusión. ¿A quién no le gusta mirar tutoriales en YouTube? En mi casa son un clásico. Desde cómo centrar el eje de la bicicleta a la  forma de hacer una lámpara, tenemos un historial profuso respecto al tema

 

4- Recopilaciones.

 

Una recopilación es un artículo de curación de contenidos. De gran utilidad para quienes buscan la información sobre un tema compendiada de acuerdo a tu visión o experiencia. Este mismo post es una recopilación de formatos de escritura o lo que es lo mismo, una lista de 5 tipos de post para tu blog. Las posibilidades son infinitas, podes recopilar:

 

  1. – Links interesantes para tus lectotes.
  2.  Listas de cosas por hacer antes de (o después de…vaya una a saber)
  3.  Tutoriales sobre determinado tema o material.
  4.  Consejos y opiniones de referentes.
  5.  Tendencias de la moda o del uso.
  6.  Definiciones.
  7.  Artículos interesantes.
  8.  Imprimibles tuyos o de varios blog.
  9.  Infografías, tuits, cuentas de Instagram, redes de contactos.
  10.  Noticias de actualidad atractivas para tus lectores.

 

La lista puede ampliarse en función de tu imaginación. Las recopilaciones son herramientas poderosas para los lectores, porque le ahorran el tiempo de búsqueda. Por otra parte, si en cada uno de los elementos seleccionados, desarrollamos el motivo de la selección, suelen ser extensos. Pueden o no llevar imágenes ilustrativas y presentan una visión valorativa.  Tu opinión es importante. No es una obligación. Sin embargo, el vínculo con quienes leen se fomenta desde la opinión personal, más allá del listado de recursos funcionales.

 

5- Entrevistas:

 

Personalmente considero las entrevista un tipo de post muy enriquecedor. Especialmente cuando las preguntas están bien orientadas y permiten al entrevistado expresar libremente su punto de vista.  Si te interesa ofrecer variedad a tus lectores, podrías considerar las siguientes formas:

 

  1. – Entrevista personal (de tú a tú)
  2.  Entrevista colectiva (también llamados “round-up”: muchos expertos respondiendo una o dos preguntas)
  3.  Micro-entrevistas (no más de cinco minutos o tres preguntas escritas)
  4.  Entrevistas de investigación (una serie con el mismo tema y distintos puntos de vista)

 

¿Cómo planificar mejores entrevistas?

 

Las mejores entrevistas están construidas con un hilo narrativo, que conduce al entrevistado del principio al final como si se tratara de un recorrido o un viaje.

 

Una buena pregunta, está pensada para que el entrevistado pueda responder mucho más que sí o no. En ese sentido, quien entrevista debería planificar preguntas abiertas, que permitan desarrollar un tema. O repreguntar.

 

Este último aspecto es esencial en las entrevistas en vivo: mantenerse atento, escuchando y utilizar sus mismas expresiones para hacerlo sentir cómodo. El protagonista de la entrevista es tu entrevistado, sus palabras tienen que estar en primer plano. ¿Se entrevera? No importa, hay que dejarlo expresar su opinión o punto de vista y luego editar con respeto las respuestas.

 

Algo más que 5 tipos de post para tu blog.

 

Como verás, muda por ausencia de ideas es una excusa. Cada uno de los formatos anteriores te ayuda a visualizar tus oportunidades de expresión. Si te interesa profundizar en este tema, visitame en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Por allí, comparto ideas y  trucos que no están en ninguno de mis artículos. Es un placer recibirte.

 

 

8 nociones de estilo para tu blog

Es hora de  que hablemos de tu sello personal en la escritura señalando 8 nociones de estilo para tu blog. Como introducción, quiero subrayar cuatro aspectos básicos de estilo que deberías tomar en cuenta:

 

  1. Claridad: de ideas y vocabulario.
  2. Unidad: de temas y criterios.
  3. Coherencia: en la estructura del texto.
  4. Énfasis: uso de elementos gráficos de énfasis y registros personales como el voseo o el tuteo.

 

Cada uno de estos aspectos garantiza la legibilidad del texto y en consecuencia mejora la experiencia de tus lectores y ya sabemos lo que Google aprecia que trates con cariño a las visitas. Cuanto más tiempo permanezcan en nuestra casa, con más generosidad nos recompensa al posicionarnos. 

 

8 nociones de estilo para tu blog: escribí para emocionar a tus lectores, persuadirlos del valor de tus productos y servicios y hacer crecer tu negocio.

 

8 nociones de estilo para tu blog.

 

¿Por qué considerar estas 8 nociones de estilo para tu blog? Porque el lenguaje es un fenómeno dinámico y las pautas de corrección refieren esencialmente a la capacidad de comunicar. Si logramos comunicar nuestro mensaje, pueden obviarse galantemente ciertos detalles que volverían locos a los puristas del castellano. También porque tu objetivo es escribir un blog de marca no un ensayo para postularte a la Real Academia. Veamos a continuación cuáles son los aspectos de estilo que transforman algunos textos sueltos en identidad verbal.

 

1- El uso de los pronombres.

 

La primera de las 8 nociones de estilo para tu blog te obliga a concentrarte en el protagonista de tu blog: el lector. En un blog personal se escribe desde la primera persona del singular: el autor es un “yo” que le escribe a un “tú” receptor de su mensaje. De esta forma, se establece el esquema básico de la comunicación. Porque de la misma forma que se escribe individualmente, se lee desde la individualidad.

Puede suceder que tengas un blog colectivo o que escribas en nombre de un empresa y en ese sentido, se justifica el uso del plural en el emisor. O que en ocasiones, tengas la necesidad de dirigirte a una comunidad, un grupo o una lista de lectores. Entonces, la tendencia natural es utilizar el plural para referirte al receptor. En un mismo blog pueden escribirse post dirigidos a un lector en singular y otros dirigidos a una pluralidad de receptores.

No creo que afecte sustancialmente a la lectura esta decisión de estilo. En última instancia, dependerá de cómo sientas que deberías escribir y a quién en cada situación. Sí creo un acierto en el planteo textual, limitar el uso del plural en el emisor porque -salvo que tu empresa sea con acciones y tenga una mesa directiva- no se justifica su uso en el discurso del blog.

 

2- El tuteo o el voseo.

 

No existen preceptos protocolares que determinen el grado de formalidad al escribir un blog. Claramente es una decisión personal y responde a múltiples factores que tendrás que evaluar en función de tu identidad y la de tus lectores.

Personalmente, sentiría el tuteo como una impostura. Pretendo mantener el tono coloquial y la autenticidad en el desarrollo textual. Soy montevideana, el voseo es mi registro habitual salvo en una situación muy formal.

Sí creo que debe sostenerse consistentemente la elección que realices en cada pieza de tu plan de comunicación:  post, títulos,  gadgets, correos, newsletter (si tenés una) y post invitados. Eventualmente, los lectores se familiarizan con nuestro uso particular y lo asumen como parte de tu identidad y como sello distintivo de tu espacio.

 

3- Las apelaciones.

 

¿Pensaste de qué forma vas a referirte a tus lectores? Observo desde hace años la proliferación de páginas personales que establecen un juego entre su nombre y el apelativo con el cual se refieren a sus lectores. Para ejemplificar más gráficamente, es como si llamara a los lectores del blog que escribo “mis desmesurados”.

De alguna forma, esa nomenclatura se aprecia como un gesto de familiaridad al incluir al visitante en el espíritu del blog. Es un detalle que no puedo dejar de notar. Posiblemente genere complicidad aunque personalmente creo que existen otras formas de inclusión y estrategias para consolidar la pertenencia que van más allá del uso nominal. En todo caso, si es un registro con el cual te sentís identificada, no lo uses indiscriminadamente.

 

4- El vocabulario.

 

Este apartado me resulta particularmente complejo de desarrollar. No quiero ser ofensiva pero tengo una opinión firme respecto al vocabulario en un blog. No me refiero específicamente a que existan palabras o expresiones desterradas del “buen gusto”.  Ese no estaría siendo el punto. Tampoco considero que para escribir un blog debas falsear tu vocabulario con expresiones sofisticadas o que tengas que escribir con vocabulario técnico. De hecho, la sugerencia sería totalmente opuesta: un lenguaje llano y simple es más efectivo para la lectura digital masiva que el uso de una jerga específica.

 

Nunca debemos subestimar al lector. Simplicidad no es simplismo. Más allá de quién sea mi lector ideal escribir es una actividad que requiere esfuerzo y dedicación. No es lo mismo que conversar.

 

La escritura requiere ser revisada y corregida. Autenticidad no es sinónimo de descuido en estas 8 nociones de estilo para tu blog. Y con esto no me refiero a que no puedas cometer algún error de tipeo o una pequeña distracción sino a que -en un idioma rico como lo es el español- siempre existe la posibilidad de elegir la palabra más adecuada en función de sus matices.

 

5- Los diminutivos.

 

Este es un apartado que quizás, halles bizarro, incluso ocioso. ¿Por qué hacer referencia al uso de diminutivos? Lo reconozco: es una fobia personal y no tenés por qué asumirla como un precepto lingüístico propio. Siento especial aversión por el uso indiscriminado de diminutivos y apelativos edulcorados en toda forma de discurso, oral o escrito. Me remite a los primeros programas televisivos de Utilísima y a la voz impostada de conductora de ciclo femenino ochentoso. Lamentablemente, es un uso más extendido de lo que desearía en el universo bloguero.

En el diminutivo, se confunden la complicidad y cercanía con valores apreciativos y axiológicos que, en ocasiones, ignora el propio emisor del mensaje. Los diminutivos tienen una enorme carga de subjetividad, en consecuencia, se asocian a valoraciones cuantitativas y cualitativas. Si me lo preguntás, los reduciría al mínimo, justificados únicamente por la necesidad expresiva en el relato.

 

6- La coherencia.

 

Un post bien escrito se lee con fluidez aunque sea extenso y es esencial en estas 8 nociones de estilo para tu blog. Un lector puede obviar el medio para concentrarse en el contenido, a pesar de lo cual, no está de más que facilitemos este proceso evitándole al máximo las incoherencias. Escribir es pensar, desarrollar y evaluar. Corregir lo que escribo para darle coherencia, exige re-leer un post y prestar especial atención a estos dos consejos:

 

-Evitar desvíos temáticos innecesarios.

 

Establecer una línea de narración y ajustarse a ella evitando subordinaciones anecdóticas, ayuda a conservar la coherencia general del texto. Sin embargo, el discurso personal suele ser “arborescente”. El apego a una línea narrativa rígida puede quitarle encanto a un texto con pretensiones inspiradoras o simplemente ilustrativas. De la misma forma, puede ser el secreto en la efectividad de un tutorial o de un post informativo sobre un tema en concreto. Nuevamente, debés guiarte por mínimas normas de sentido común o ir estableciendo puentes sutiles entre los “saltos” del pensamiento.

 

– Considerar unitariamente el uso de los tiempos verbales:

 

El presente del relato no ficcional se denomina “presente histórico” y aunque es flexible a las maniobras del narrador (puedo alterarlo si lo justifica la narración) conviene mantenerlo del principio al final. ¿Qué quiero decir con esto? Que prestes especial atención a qué tiempos verbales vas utilizando a medida que se desarrolla el post porque son marcas de contextualización para tu lector. En caso de duda, es preferible mantener el presente histórico de manera ininterrumpida. Aunque está claro que en una anécdota personal o un relato sobre experiencias del pasado, se justifican ampliamente los saltos temporales.

 

7- Los errores gramaticales y de concordancia.

 

Observar las mínimas reglas gramaticales y ortográficas favorece la lectura y consolida la seriedad de tu sello personal. Las estrategias correspondientes a la gramaticalidad serán motivo de otra ficha más adelante pero para que comiences a pensar en el tema, siempre vigilá en tus post que los pronombres y las conjugaciones verbales concuerden en género y número. Por otra parte, te anticipo que no hay excusas para obviar los tildes ya que son muy fáciles de corregir porque responden únicamente a tres reglas:

 

  1. Todas las palabras esdrújulas llevan tilde.
  2.  Las palabras agudas terminadas en n o s, llevan tilde.
  3. Palabras graves llevan tilde si no terniman ni en n ni en s.

 

Considerar estas tres reglas o usar el corrector de la computadora siempre es una buena opción si sentís que tenés un problema específico con la acentuación. De todos modos, desde ya te adelanto que el corrector ortográfico de la computadora no distingue los tildes diacríticos (los que diferencian significados) y que existen algunas reglas nuevas de la Academia que contradicen todo lo que te enseñaron en la escuela.

 

8- Las contradicciones significativas.

 

Estar atenta a las posibles contradicciones es un aspecto a considerar para reafirmar tu sello personal. Ya sean contradicciones temáticas o filosóficas, dejan al desnudo la falta de autenticidad quien escribe. Nuevamente aclaro, no estoy haciendo referencia a un descuido editorial sino a una inconsistencia de principios.

Soy enfática en este punto porque considero que la autenticidad es uno de los valores esenciales en cualquier proyecto.  Espero que coincidamos en ese aspecto. ¿Con ganas de seguir aprendiendo sobre cómo mejorar tu estilo de escritura? Entonces te invito a leer el siguiente artículo: Mejorar tu estilo de escritura: 5 tips desmesurados.

 

Conclusiones de las 8 nociones de estilo para tu blog.

 

Sin duda existe una conclusión certera a estas 8 nociones de estilo para tu blog:  la claridad, tener un tema definido para cada post y desarrollarlo con coherencia es vital para que tu blog sea ameno y fácil de leer. Los lectores van a regresar a buscar allí dónde encontraron, información, inspiración y diversión.

Una última observación: para descubrir tu estilo personal no te enfoques en añadir detalles a la escritura. Todo lo contrario: nuestro estilo adquiere su forma definitiva cuando lo limpiamos de todo lo que le sobra. Por este motivo es tan importante editar nuestros textos e ir puliendo la identidad que proyectamos verbalmente.

Si te interesa participar de un proceso colectivo de formación para descubrir tu estilo personal y hacerlo brillar, pedí tu acceso al grupo desmesurado: Escribe y Vende. Es gratuito y comparto trucos que no vas a encontrar en ninguno de los artículos del blog. Allí te espero. Es un placer darte la bienvenida.

Contenido para tu blog de marca: 12 técnicas infalibles.

Organizar, secuenciar, poner en orden ideas y proyectos. Sí. Crear contenido para tu blog de marca es un desafío constante. Se siente como un “éramos pocos y parió la abuela”. Pero no desesperes. Tengo para vos una noticia buena y 12 técnicas infalibles para que encuentres inspiración y temas para compartir con tu audiencia.

 

Crear contenido para tu blog de marca puede ser un desafío que te desanime a tal punto, que desistas de la escritura. En este artículo, te cuento 12 técnicas infalibles para inspirarte y encontrar los temas que seduzcan a tu audiencia.

 

Contenido para tu blog de marca.

 

Soy de esas personas que aman las agendas, los planificadores y además productos de papelería aunque hasta el momento, soy incapaz de darles un uso constante por más de dos semanas. Al iniciar un negocio online no hace falta la lucidez empresarial de Richard Branson para descubrir que  planificar es una necesidad. En etapas anteriores de mi proyecto era una opción. Acertada y prudente sin duda, pero seguía siendo una opción. Desde el preciso instante en el que tu blog tiene un objetivo comercial,  planificar contenido a corto, mediano y largo plazo es una responsabilidad. Sin excusas. Sin protestas.

Planificar es una de esas acciones rutinarias y demandantes que cuestionan tu voluntad de sostener un proyecto online. Sin embargo, tengo una buena noticia. Realizar crear contenido para tu blog no tiene por qué ser una tortura de horas sentada frente a la hoja en blanco.

Crear contenido para tu blog tiene que ser simple y posible. De lo contrario, no tiene sentido. Claro. No puedo prometerte que se resuelve mientras hacemos las compras en el supermercado. Sí puedo prometerte que si seguís estás doce técnicas, se allana el camino y la perspectiva es menos abrumadora.

 

encontrar contenido para tu blog de marca: 12 técnicas.

 

Si todavía estás buscando los doce temas propuestos en  Por qué necesitás un plan de contenidos para tu blog.  Respirá hondo. No es grave. En este terreno existen algunas obviedades:

 

  • Los temas que elijas tienen que hacerte sentir lo suficientemente cómoda como para que no renuncies frente a la primera dificultad de redacción. Es una elección en la que conocimiento, habilidad y pasión tienen que ponerse de acuerdo. Es natural que encuentres dificultades para concretar una lista de temas.
  • También los es que no es necesario tener un posgrado en ninguna especialidad para realizar un buen plan de contenidos. Ofrecer información e inspiración a tu audiencia no requiere que dejes la vida investigando un tema. El formato de un blog es conversacional, tiene el sabor de la experiencia personal. Si tu audiencia quisiera encontrar un artículo científico, lo buscaría en otra parte.

 

Si la inspiración afloja en estos meses, te propongo recurrir a alguna de las siguientes doce técnicas para que crear contenido para tu blog de marca no sea una idea que te amarga el día.

 

1- Sondeo de los post escritos hasta el momento.

 

Verificar cuáles fueron los más leídos y cuáles los menos transitados por los lectores. Quizás sea la oportunidad para darle un nuevo enfoque a los tópicos menos populares. Probá con re-elaborar y transformar temas insípidos para ser más atractivos, interesantes y útiles para quienes te visitan. ¿Qué herramienta va a ayudarte a encontrar estos post? Sin duda: Google Search Console.

 

2-  Encuesta a suscriptores.

 

Si ya tenés tu sistema de suscriptores, una buena idea es preguntarles qué les gustaría leer en el blog con una pequeña encuesta. Estos resultados sin duda van a ser más útiles ofreciendo una guía a tus lectores. Pensá en lo siguiente: frente a la inmensidad de posibilidades es probable que el lector se anule y pierda interés en escribir su opinión. Sin embargo,  cuando tiene tres o cuatro opciones muy acotadas,  no solo responde con más soltura sino que te ofrece soluciones creativas en las que no habías pensado.

 

3- Consulta en otros blogs.

 

No se trata de plagiar sino de buscar de qué forma podés complementar esos temas o escribirlos desde tu propio punto de vista. Luego, sería amable que citaras la fuente de inspiración al escribir tu propio post.

 

4- Consulta biliográfica.

 

Si tu blog tiene un tema general que requiere de cierto conocimiento técnico, es una buena idea explorar los índices de los libros de texto al respecto. Las guías y manuales de un conocimiento en particular, pueden darte el punto de partida para muchos post que podés abordar desde tu perspectiva y con el conocimiento que te da la experiencia.

 

5- Consulta de publicaciones específicas.

 

Siguiendo el razonamiento anterior, seguir los contenidos en tus libros de texto está muy bien.  ¿Qué te parece visitar una librería? Si te decidís, dirigite a la sección que más te interesa por la vinculación temática con tu blog y comenzá hojeando en las publicaciones disponibles y sus índices. La inspiración puede estar en el menos esperado de los temas que veas escrito por allí.

 

6- ¿Pensaste en hibridar?

 

Se escucha complicado pero no lo es: se trata de fusionar dos temas en principio diferentes y conseguir de la unión una temática interesante y funcional de contenido para tu blog de marca. Por ejemplo, si uno de los temas que quiero abordar es el de las emprendedoras creativas y mi fortaleza es la literatura, ¿por qué no ofrecer las lecciones sobre emprender que se encuentran en algunas obras clásicas?

 

7- Atomizar contenidos.

 

Para algunos blogs en particular, como los de decoración, moda, cosmética o gastronomía, es una buena idea atomizar. O lo que es lo mismo: secuenciar con un criterio. Por ejemplo, pensar por épocas: estaciones del año, fiestas tradicionales, fechas especiales en tu país o región. También puede ser por colores, texturas u otra característica que establezcas como parámetro.

 

8- Contenido evergreen.

 

Puede ser un buen momento para que establezcas una serie de  artículos pilar. Lo cual significa crear contenido valioso que contiene las pautas básicas sobre el área de conocimiento de tu blog. Para quienes tienen un blog vinculado a la repostería, encontrar diez recetas o técnicas básicas y contarlas sin omitir todos sus secretos es un esfuerzo que va a ser recompensado con muchas visitas tarde o temprano.

 

9- Consultar al turco.

 

En general, cuando me bloqueo, me sirve hablar con un persona que no tenga la más mínima idea de lo que hago o cómo debe hacerse. Este tipo de mirada no viciada por la práctica, suele ser muy esclarecedora al momento de crear contenido para tu blog de marca. Quienes son nuevos en un tema suelen realizar preguntas que desconciertan al más experto. Y  te orientan hacia dónde deberías dirigir tus post  evergreen. Porque nada suele ser más básico que los temas que cuestionan a quienes tienen el conocimiento y la experiencia en tu campo.

 

10- asociación libre.

 

Es una estrategia simple: en tu hoja en blanco, escribirías todas las que llegan a tu cabeza al pensar en el tema principal de tu blog. Si tu blog es de cocina, entre tus anotaciones podría estar desde la palabra “cuchara” hasta la noción de “grillar”. Cada una de estas palabras podría ser el origen de un contenido para tu blog de marca y tus redes sociales. Por ejemplo: utensilios necesarios para cocinar … y usted complete la secuencia porque si en algo no tengo ni voz ni voto es en la cocina.

 

11-  Juego de roles.

 

Tengo plena conciencia de que lo que voy a escribir puede parecerte raro, sin embargo, suele ser efectivo. Te propongo que uses un “juego de roles”. Por un momento, tenés que elegir un personaje o una personalidad atractiva para vos -ya sea por admiración o por oposición- y preguntarte qué haría si tuviera que encontrar 12 temas sobre los cuales escribir en su blog. También podés ir un paso más allá y cuestionarte ¿cuáles serían estos temas? Practicalo. Te podés sorprender de la experiencia creativa. Además, seguramente surgen ideas que tienen mucho sentido y planteadas de una forma innovadora.

 

12- ¿Pensaste en usar el dibujo como fuente de inspiración?

 

Permitirte expresar gráficamente ideas “afloja” tu costado creativo y te permite proyectarte más allá de lo obvio: los conceptos concebidos como palabras. No descartes la posibilidad de usar un disparador y luego, dejarte llevar por las formas. Cuando termines, dejás estos dibujos a un lado. Tienen que reposar y vos tenés que olvidarte las motivaciones que te llevaron a realizar ese garabato. En un par de días intentás interpretarlos y contextualizarlos. Sin duda, obtenés muchas ideas de este ejercicio.

 

Contenido para tu blog de marca: Aprender en colectivo.

 

Ahora es tu turno. Tomate un par de días para encontrar los 12 temas que van a ser el eje vertebral de tu próxima planificación de contenidos.  También es el momento de que me cuentes cuál de las técnicas anteriores te resultó más interesante y si olvidé mencionar alguna forma de encontrar contenido para tu blog de marca, soy toda oídos.

Si además, te gustaría encontrar un espacio en el cual plantear tus dudas, establecer un diálogo ameno con otros emprendedores y recibir cotidianamente tips de escritura, te invito a mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Te espero dentro, es un placer darte la bienvenida.

¿Qué es un webinar?

Desde que pensé en ofrecer mi primer clase en vivo, comencé a preguntarme cuántas de las emprendedoras de mi comunidad saben exactamente qué es un webinar y cómo puede beneficiar a su negocio online. Es absolutamente natural preguntarse:

 

  • ¿De qué forma me inscribo?
  •  ¿Cómo funciona?
  •  ¿Tiene sentido para mi emprendimiento?

 

Por eso, voy a responderlas de la forma más simple que puede una desmesurada.

 

Qué es un webinar y cómo puede ayudarte en tu negocio: aprender en línea puede ser divertido y acelerar los resultados de tu negocio online.En este artículo te cuento cómo utilizar un webinar en tu estrategia online (y como bonus te llevás una secuencia para organizarlo).

 

Qué es un webinar.

 

La palabra “webinar” es un neologismo. Una de esas palabras creadas por la necesidad de uso de los hablantes. Está formada por dos vocablos que conocemos bien “Web” y “Seminario” (en realidad por su correlativo en inglés, “seminar” y es una forma de ofrecer e intercambiar información en línea entre uno o varios seminaristas y un público asistente.

No es nada menos que una clase online que se realiza a través de una plataforma que permite el intercambio en una modalidad llamada “streaming”.  ¿Traducción? La descarga del archivo audiovisual se produce en tiempo real y el aula de este seminario no es física sino un espacio en la red -puede ser gratuito o pago- dependiendo de las necesidades y el alcance de la clase abierta.

¿Te cuento qué plataformas usé hasta el momento? Al día de hoy, realicé webinars en tres plataformas y conozco algunas más que te comento a continuación:

 

 

¿De qué forma inscribirse?

 

Ciertamente no existen las informaciones obvias. Mucho menos si tu interés partía de la pregunta: qué es un webinar.  También asumo que ser explicativa y en ocasiones redundante, suele ser funcional para alguien por allí, del otro lado de la pantalla. Así que si estás en esa situación, te cuento que yo también pasé por ahí. Inscribirte es un simple acto mecánico:  clickear en el enlace de la página sugerida e ingresar tu correo electrónico en la casilla que lo solicita

De esta forma llegan notificaciones periódicas a tu buzón de correo. Todo depende de cómo se programen las notificaciones, pero, luego de anotarte te llegan por lo menos tres correos:

 

  • El primero para confirmar la inscripción,
  • Otro para recordarte la fecha y el horario del webinar, generalmente 24hs antes.
  • El último cuando está por comenzar la clase (con una hora o treinta minutos de anticipación, depende de la configuración).

 

¿Cómo funciona un webinar?

 

Ahora que ya sabemos qué es un webinar, veamos como funciona. Este tipo de clase abierta y online permite la difusión del conocimiento y la interacción con los participantes de la misma forma que una clase regular. Se puede realizar un discurso, compartir diapositivas, dialogar con un panelista  y responder preguntas de los participantes que van surgiendo en el proceso de presentación.

 

Tres aspectos básicos para entender qué es un webinar:

 

  • Para acceder al webinar  te llega un enlace al cual tenés que entrar uno o dos minutos antes de la hora de comienzo. Es posible participar de la clase o simplemente escucharla mientras hacés otras cosas.
  • En general, son conferencias de una hora con tiempo especialmente dedicado a responder dudas. Si querés organizar un webinar, existe una secuencia lógica de presentación que puede ayudarte a organizar la información. Más adelante en este artículo, vas a encontrar el esquema básico.
  • Al terminar, lo único que tenés que hacer es cerrar el enlace y pensar en todo lo que escuchaste y cómo aplicarlo.

 

¿De qué forma participar en un webinar?

 

Haciendo preguntas o respondiendo a los comentarios de los panelistas a través de un chat. Hay diferentes tipos de chat, algunos conectados con tus redes sociales y otros propios de cada plataforma. En general, se encuentra en la barra lateral derecha de la pantalla.

La interacción es inmediata, en ocasiones con un leve desfasaje de segundos. De tu velocidad de conexión dependerá la calidad de la imagen y el sonido de la trasmisión. De todos modos, si te preocupa que una de tus preguntas se pierda en el chat, puede preguntarse más de una vez o en su defecto, escribir a los responsables del webinar para pedir más información.

Usualmente se utiliza el final de este espacio para informar qué servicios pueden aportarte quienes dictan el webinar. Sin embargo, nada te compromete, de ninguna forma. Por otra parte,  el mail que fue usado para inscribirte queda en la base de datos de la organizadora pero podés eliminar la suscripción cuando quieras.

 

¿Tiene sentido un webinar para mi negocio?

 

Un webinar sin duda ofrece muchos beneficios a quienes somos comunicadores. Con una sola acción podemos reunir en un mismo espacio a personas de diferentes países a un costo muy razonable. Por supuesto que también es posible trasmitir gratuitamente desde Youtube -con el servicio de Hangout. Esta emisión gratuita en ocasiones se torna lenta y no es posible realizar talleres pagos con ella, pues el acceso al streaming es libre a quien quiera verlo.

Si tu interés era responder qué es un webinar, quizás te cuestiones si tiene relevancia en tu estrategia online. Es claro que tiene múltiples beneficios para quienes venden servicios de educación. Pero ¿tiene alguna aplicación práctica para quienes venden productos?

Sí. Rotundamente, sí. Tiene sentido en tu plan de marketing para compartir los beneficios de tus productos, la forma en que pueden utilizarse -esto no es obvio para todo producto- y de mantenerlos en buen estado. También es posible compartir cualquier otro aspecto que consideres pertinente para el comprador. Lo mismo que escribirías en un folleto de presentación (características, beneficios, instrucciones, excepciones, etc) puede ser motivo de un webinar.

Además, podrías compartir tips de inspiración, limpieza, cuidado o reparación del producto. Como estos aspectos depende de lo que estés vendiendo, dejame compartir contigo un ejemplo concreto. Pensemos en el caso de una artesana que vende joyería de plata. Un webinar podría ser una ocasión ideal para contar sobre su proceso creativo. También para contar cómo mantener las piezas en buen estado e incluso para contar historias asociadas a cada una de ellas.

 

  • 7 beneficios de las joyas de plata para las personas de piel sensible.
  • Cómo cuidar tus pendientes de plata para que siempre estén perfectos.
  • Cómo multiplicar tu guardarropa con accesorios.
  • 1o formas de usar un accesorio minimalista.

 

La lista de títulos podría multiplicarse hasta el infinito, pero creo que se entiende la idea.

 

Qué es un webinar: la secuencia escrita.

 

Como en todos los textos orientados a la comunicación, la secuencia que comparto contigo es simplemente un esquema de orientación. Puede ayudarte a organizar tu información, especialmente en los primeros webinars. Luego, cuando te sientas con más soltura, ya podrás cambiar los siguientes puntos de la forma que prefieras.

 

  1. Presentación. Los primeros minutos del webinar podrías utilizarlos para saludar a quienes se conectan a la trasmisión, dialogar brevemente e informar sobre los aspectos generales de un webinar, cómo tienen que actuar los asistentes si se corta la emisión y recordar el tema.
  2. Introducción. La introducción es tu presentación respondiendo a estas preguntas: ¿quién soy y por qué estoy hablando de este tema? Quienes venden servicios utilizan este espacio para presentar testimonios que demuestran su experticia en el tema o los resultados que consiguieron con sus cliente.
  3. Desarrollo. En el desarrollo se comparte la información prometida en el título del webinar. Para favorecer la comprensión es preferible que organices el tema en una lista de puntos fáciles de seguir y de comprender.
  4. Conclusión. Es el momento en el cual presentamos nuestro producto o servicio. En el caso de que tu objetivo no sea la introducción de nuestra oferta, te sugiero realizar una llamada a la acción para conducir al auditorio hacia tu web o tu tienda online.

 

Para más información sobre cómo estructurar un texto, te invito a leer: Escribir el primer post de tu blog. Espero que si estás en tus primeros pasos, este post  que explica qué es un webinar te sea de ayuda. Si todavía tenés alguna duda, podés escribirme un comentario que te contesto apenas pueda. Si no es en los comentarios, podés encontrarme en mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. ¡Te espero dentro!

Escribir el primer post de tu blog.

Sentada frente a la pantalla en blanco,  llegó el momento inevitable. Luego una curva de aprendizaje más o menos turbulenta, tu blog está listo para recibir los primeros contenidos. Es momento de concentrarte en lo importante: escribir el primer post de tu blog.
 Escribir un blog  es una tarea que requiere de tiempo y dedicación. Más aún si queremos compartir artículos que expresen nuestra identidad de marca a través del storytelling. Por este motivo, quiero ayudarte no solo a escribir el primer post, sino a sistematizar la escritura de los que vengan a continuación. ¿Cómo? Explorando la estructura que te permite escribir en menos tiempo sin perder la conexión con tu audiencia.
Escribir el primer post de tu blog: cómo pensarlo, organizarlo y estructurar tu contenido.

Escribir el primer post de tu blog: estructura.

 

La estructura clásica de un post consta de tres partes: introducción, cuerpo y conclusión. Tu texto es relevante para un lector cuando cumple las siguientes condiciones:

 

  • Plantea un “problema”. O una situación que puede reconocer en su experiencia real.
  • Desarrolla una solución a este problema en tres o cuatro pasos.
  • Cierra con una resolución satisfactoria de acuerdo al cuestionamiento planteado.
Podemos considerar igualmente como parte de esta estructura clásica, el título del post. El título que selecciones funciona como índice e indicio, convocando a los lectores.  Cuando no logramos despertar el interés o la curiosidad de la audiencia con el título, todo el trabajo de elaboración y redacción se pierde en el olvido.
Veamos con más detalle cada uno de los puntos anteriores

Más allá del título.

 

¿Es el momento de escribir el primer post de tu blog? Te sugiero que comiences sin pretensiones de “atraer, conectar y convertir”. De hecho, te sugiero que tus primeros esfuerzos estén centrados en comunicar claramente tu mensaje, con palabras sencillas y una estructura clara de cuatro puntos:

1- Título:

Si  estás iniciando  tu camino online y te cuestiona cuál es la sugerencia más sensata sobre los títulos, te recomiendo que escribas títulos descriptivos que ilustren claramente el contenido de tu post y no superen las 7 palabras (un promedio de 70 caracteres). Si además, tu título incluye alguna de tus palabras clave, mejor aún. Para profundizar en el tema, te invito a leer: Cómo escribir títulos persuasivos.

 

2-  Introducción:

 

El consejo más extendido es que el primer párrafo de un artículo explicite cuál es el objetivo de la publicación. Dicho de otra forma: contame qué voy a obtener dedicando mi tiempo a leer tu post.  Aunque es sumamente importante, tu introducción no debería superar los dos párrafos. El lector virtual es un lector con características propias. Escanea el contenido buscando lo que le interesa y pierde rápidamente el interés. Evitemos distracciones, digresiones y rodeos que solo alejan a los lectores.

 

3- Cuerpo del post: 

 

Ya sea el desarrollo de una técnica o la explicación de un concepto, te recomiendo:

 

  • Realizar un esquema:  una guía  escrita de las ideas principales que evite digresiones (esos momentos en los que te vas de tema sin darte cuenta) y te permita mantener en mente los puntos que no pueden faltar.
  • Dividir tus ideas principales en tres apartados: con las ideas escritas en tu guía, te sugiero ir un paso más allá y organizarlas de acuerdo al criterio que consideres más apropiado: por importancia, de lo general a lo particular, por orden cronológico. Independientemente de cuál sea el criterio, lo importante es que sostenga la coherencia textual.
  • Titular cada apartado: con el criterio definido, las ideas para cada momento del texto se agrupan de forma natural. Vas a percibir que algunas ideas tienen que aparecer en la introducción mientras otras, son parte del desarrollo. Para cada uno de los puntos del desarrollo, vas a elegir una idea fuerza  -subtítulo- para captar la mirada que escanea el post.
  • Escribir simple: una idea por párrafo, con enunciados cortos y tiempos verbales simples. Escribir el primer post de tu blog es una oportunidad de expresar tu conocimiento, pero no es el espacio para utilizar todo el lenguaje técnico de tu materia. ¿Mi sugerencia? Antes comprensible que ingeniosa.

 

La división en apartados aliviana visualmente el texto. Generar espacios en blanco entre los párrafos y entre cada uno de los apartados permite al lector descansar la vista y destacar los subtítulos. Además, ayuda a procesar el contenido de forma ordenada.  A los lectores, les brinda la posibilidad de ir directamente a la información que necesitan, tanto como un momento para detenerse y reflexionar sobre lo leído.

 

4- Conclusión: 


La conclusión de tu post puede ser una despedida de tu lector,  una propuesta para que actúe (comente o participe de alguna forma) o una síntesis del contenido. También es posible anticipar el tema del próximo post para generar expectativa. Esto último en el caso de que estés escribiendo una serie de publicaciones sobre el mismo tópico. ¿Te faltan ideas para concluir el primer post de tu blog? A continuación sintetizo cinco formas diferentes de despedirte de tus lectores:

 

  1. Sintetizar las ideas expuestas en el artículo.
  2. Invitar a los lectores a compartir en redes sociales.
  3. Compartir un enlace a un post relacionado.
  4. Dirigir a los lectores a tu página de servicios o tu tienda online.
  5. Compartir una reflexión personal sobre el tema tratado.

 

puntos clave en la estructura de tu post.

 

Hay tres puntos que  no están considerados en el esquema anterior, pero que deberías tener en cuenta al escribir el primer post de tu blog:

 

1 – material gráfico para ilustrar tu contenido.

 

Las imágenes (fotografías, infografías, ilustraciones) impactan de forma directa en el lector y en ocasiones son decisivas para un visitante que ve tu enlace en una red social, por ejemplo. Como te imaginarás, lo obvio es usar una imagen  relacionada con el tema central del post. Si vas a escribir un post extenso, te recomiendo utilizar alguna imagen más para dividir el cuerpo en dos o tres partes simétricas.

Si estás pensando que el diseño no es lo tuyo, no te preocupes: Canva es tu solución mágica. Aprendé a conocerla, no te vas a arrepentir de haber clickeado en el enlace. Dejame contarte que,  si bien Canva es un recurso con el cual vas a cubrir todas tus necesidades gráficas, tengo mi preferida. Conocerla es amarla: Crello.

 

2 – Los enlaces.

 

Los enlaces, ya sean internos (a tus otros post relacionados) o externos (a otros blogs) complementen la información. Probá con un mínimo de dos  enlaces por post: uno interno que dirija a un post relacionado y uno externo que refiera a una herramienta útil para el lector. Como en todo, conviene no abusar en cantidad. Además, te recomiendo  verificar que en tu plantilla se destaquen de alguna forma, por el color, el subrayado, etc. Si querés dar un paso más, te invito a aprender como escribir buenos textos ancla para tus enlaces.

 

3- El diseño de etiquetas para tus post.

 

Cuando comencé a escribir el primer post de mi blog, no tenía estrategia de contenidos alguna. Durante meses, escribía un post y luego de terminar realizaba dos acciones: inventaba una etiqueta y publicaba. Así de desmesurada.

Con el tiempo fui descubriendo que, al no tener una mínima organización respecto a los temas que publicaba, las etiquetas proliferaban como hongos.  No es que tu lista de etiquetas vaya a ahuyentar a tus lectores, ni mucho menos pero lo cierto es que tener un mínimo plan al respecto, no le hace daño a nadie.

¿CÓMO ELEGIR LAS ETIQUETAS PARA MI BLOG?

Vamos a suponer  para iniciar el ejercicio que decidiste escribir el primer post de tu blog sobre “manualidades”. Un poco amplio, ¿no?  Desde pegar un gancho de derecha a tejer amigurumi, encontramos una amplia variedad de cosas que se hacen con las manos.  Como la demostración por el absurdo no nos va a llevar muy lejos,  te voy a pedir un ejercicio de enfoque.

 Es verdad que “manualidades” son todas las actividades que se realizan con las manos. Sin embargo, tu intuición lingüística te dice que llamamos “manualidades” a: trabajos artesanales que realizamos transformando materia prima en un producto de diseño (en el mejor de los casos). Hay tantos tipos de artes manuales. Lo más probable es que ni las domines ni te interesen todas ellas. En una sistematización muy básica, dividimos la manualidades en función de:
  • La materia prima  a transformar (papel, cartón, madera, tela, cerámica)
  • La técnica empleada para la transformación (pintura, acabados, decoupage, collage, papel maché)
  • El destino de la pieza terminada: para cumpleaños, para navidad, escolares, con tus hijos, etc

Probablemente, descubras omisiones imperdonables en el listado anterior. Sin embargo, a modo de presentación, se entiende que el mundo de las artes manuales es amplio y lleno de posibilidades.  Es probable que te gusten todas o que, tarde o temprano quieras incursionar en todas ellas, pero en la actualidad:

 

  • ¿Cuál es tu material preferido?
  • ¿Qué técnica usas con más frecuencia?
  • ¿Te gustaría tener un blog de manualidades para maestras?

 

Cuando era adolescente hacía tarjetas españolas y me atrevo a asegurar que solo con este tipo de trabajo manual puede sostener un blog por años. Lo mismo si te gusta el scrapbooking o los muñecos de tela, por ejemplo.  No es necesario abarcar todo el espectro de posibilidades. En general, con seleccionar dos o tres materiales y técnicas tenés más que suficiente para empezar.

Claro que tienen que ser las que forman parte de tu arte y oficio. No te hace ningún favor que pienses: voy a crear una etiqueta sobre pirograbado porque “cuando pueda, me compro el pirograbador y aprendo a usarlo”. Nos entendemos ¿verdad?

 

¿Preparada para escribir el primer post de tu blog?

 

Lo sé. Todavía estás nerviosa. Escribir el primer post de tu blog es un compromiso.  Te sugiero que establezcas objetivos razonables de escritura y que te des el tiempo necesario para pensar sobre el tema. Tus post serán valiosos para los lectores si ofrecen una mirada única y personal del tema.

¡Espero que disfrutes de compartir tu conocimiento! Si querés seguir aprendiendo sobre el tema, te espero en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Es un placer darte la bienvenida.

5 secretos para crear comunidad en Facebook

Crear comunidad en Facebook es una de las herramientas más poderosas para darle vida a tu negocio online.  Atención:  ésta no es una simple afirmación desmesurada. Es una convicción. Puedo decir más: es una convicción fundada en la experiencia. Mi blog, estuvo perdido en el limbo de Google durante dos meses. Sin embargo,  eso no significó el fin de mi proyecto. ¿Por qué? Gracias a que decidí crear comunidad en Facebook.

El poder de una comunidad también te ofrece la satisfacción de interactuar con personas con los mismos intereses. No son perfiles: son personas que comentan, preguntan y participan de tu propuesta.  Porque nada es más triste que publicar un post y sentirte acompañada únicamente por el sonido de los grillos.

¿Tenés idea de cómo crear comunidad en Facebook? ¿No? Entonces, tenemos que  solucionar este tema.

 

Crear comunidad en Facebook

 

Cómo crear comunidad en facebook.

 

Empecemos por lo básico: si querés crear comunidad en Facebook, primero tenés que conocer a las personas (no a los perfiles) y permanecer atenta a lo que quieren y  necesitan. Ojo: lo que “quieren” y lo que “necesitan” no siempre coincide. Es prioritario que descubras dónde está la brecha entre el anhelo y la necesidad y como encaja allí tu propósito para que descubran que necesidad y deseo pueden ir de la mano.

Para lograr esto, hay que preocuparse menos por publicar y ocuparse más de conversar.  ¿Cómo? Creando conversaciones en torno a tu contenido.  Conversaciones en las cuales tu comunidad pueda y quiera participar. Ahora, tengo una advertencia previa.

 

Si  querés  crear comunidad en Facebook, verla crecer y comprometerla con tu contenido, tenés que disfrutarlo.

 

Tiene que ser un ejercicio en el cual se sienta en cada una de tus acciones que lo estás haciendo para comunicar. De lo contrario… vuelven a sonar los grillos. Como somos personas y no perfiles sentimos -y rechazamos- las imposturas.  Por eso, antes siquiera de darte media sugerencia quiero que pienses si tenés el perfil para liderar una comunidad:

 

  • ¿Disfrutás comunicándote con otras personas?
  • ¿Tenés vocación de servicio?
  • ¿Estás dispuesta a experimentar, observar y reflexionar sobre tus resultados?

 

¿Verdad que sí? Entonces vamos por los cinco secretos.

 

1- El poder de la interrogante.

 

La forma más simple de conectar con tu comunidad es hacerle preguntas.  Seguro no pensabas que era tan fácil. Voy a hacerte una única recomendación: el secreto es formular preguntas que puedan responderse sin tener que consultar wikipedia. Tendemos a olvidar el poder que tiene lo simple.

 

Nos enroscamos en complicadas teorías sobre neuromarketing cuando el nunca bien ponderado “sentido común” podría ayudarte a encontrar el camino recto hacia las emociones de tus lectores.

 

¿Querés conectar con alguien?  Hacele preguntas sobre la persona que más le importa en el mundo: él mismo. Y ofrecele opciones: preguntas en las que pueda elegir Y o Z, preguntas en las que pueda responder “sí” o “no”, preguntas que lo incentiven a hablar de su proyecto, sus sueños y sus planes.  Hacé preguntas al final de tus post del blog y en tu newsletter pero especialmente, te sugiero formular preguntas en tu fanpage o en tu grupo de Facebook.

¿Qué tipo de preguntas? Te dejo a continuación algunos ejemplos para que formules preguntas específicas pensando en tu audiencia:

 

  1. Expresar preferencias: ¿preferís tener diez amigos cercanos o cien mil seguidores en Facebook? ¿Por qué preferís usar Facebook sobre Twitter? ¿Leer en libros o en el Kindle?
  2. Definir gustos: ¿cuál es tu época preferida del año? ¿Cuál es tu libro preferido?
  3. Mencionar solo un: autor preferido, tipo de música, red social, etc.
  4. Si pudieras: Si pudieras viajar a cualquier destino gratuitamente, ¿a dónde viajarías? Si pudieras entrevistar a cualquier personalidad: ¿a quién eligirías?
  5. Expresar emociones: gratitud, nostalgia, indignación.

 

2- Escuchar las respuestas.

 

Es tan obvio que me debería dar pudor escribirlo. Pero como hace rato que lo perdí (si lo encontrás por ahí, no me avises porque vivo mejor sin él). Formular preguntas implica estar atenta a las respuestas, escucharlas y hacerlo con sincero interés de conocer a quienes responden. La confianza ni se compra ni viene en pastillas de 500mg: se construye escuchando activamente a las personas que van acercándose a tu comunidad.

Si uno de tus “fans” responde tu pregunta o participa de una de tus actividades,  necesita una respuesta. Si no estás dispuesta a dialogar, entonces ni lo intentes. Porque luego de responder un par de veces al vacío no va a escribirte nunca más.

 

3-  Hablar para que te entiendan, no para impresionar.

 

¿Está demás recordarlo? Ocasionalmente, estamos tan preocupadas por la imagen profesional que queremos proyectar que perdemos toda la naturalidad. Facebook no es un espacio para “sonar inteligente” es un espacio de comunicación en el que te expresás coloquialmente.

Eventualmente habrá ocasiones en las cuales decidas dedicar un post a un tema delicado con un lenguaje menos festivo pero, la mayoría de tus interacciones tiene que ser en el lenguaje de las personas con las que estás dialogando. Sin llenar los espacios en blanco con tecnicismos , ni con la pretensión de impresionar a quienes te leen.

 

4-  Saltar de las letras a la pantalla.

 

Auch… sé que esta sugerencia duele. Ponerse frente a una pantalla es uno de los desafíos más grandes de quienes nos comunicamos con una comunidad. Voy a repetir esta máxima hasta el cansancio: si querés ser visible te tienen que ver.  En este caso no hay nada metafórico en ese “ver”.

 

Si querés aumentar el compromiso de tu comunidad nada tiene el poder de la imagen y el sonido.

 

Para esto podés usar el medio que prefieras y la herramienta que te quede más cómoda (por ejemplo, Facebook Live) siempre y cuando funcione sin interrupciones.  Algo más: no te presiones. Nadie te dice que comiences experimentando con un webinar de hora y media. Una grabación de cinco minutos puede ser igual de poderosa y de esa forma vas adquiriendo comodidad. En mis primeros webinars no me animaba a mostrarme en pantalla. Hoy, si me lo pedís dos veces, hasta te canto. Por las dudas no pruebes: no querés escucharme cantar.

 

5-  Si te vas a mostrar: mostrá lo que es.

 

¿De  dónde salió esto Paula?  Te cuento: si vas a “salir del cascarón”,  que se vea lo que hay.  La perfección no es una aspiración en una comunidad digital. ¿Ya te mencioné que te comunicás con personas, no con perfiles?  Es importante que lo recuerdes porque las personas cometen errores,  en general no lucen geniales a las seis de la mañana y no siempre tienen la palabra precisa y la sonrisa perfecta.

Antes de seguir cantando mentalmente “Ojalá”, animate a ser quien sos porque llevar una máscara pesa demasiado. Tengo el orgullo de decir que soy lo que se ve, con todo lo que eso tiene de bueno y de no tan bueno. Pero para qué te voy a contar detalles, si lo podés descubrir sin ayuda.

 

¿Preparada para crear comunidad en facebook?

 

Contame qué es lo que más te asusta de “liderar” una comunidad y lo conversamos en los comentarios. Y si querés pertenecer a la comunidad desmesurada para aprender a escribir y vender, pedí acceso, va a ser un placer darte la bienvenida: Quiero pertenecer a la comunidad desmesurada.

¿Por qué escribir un blog para trabajar la marca personal?

Un blog no se “tiene”, se escribe.  Hacía largo tiempo que no escribía esta afirmación, uno de los mantras de mi propuesta desde sus inicios. Tanto en aquel entonces como hoy, sostengo sin dudar que escribir un blog para trabajar la marca personal es la mejor inversión en tiempo y dinero que puedas realizar.

Quizás en este momento estés pensando: “Pero a mí no me interesa tener una marca personal, yo vendo mis productos a través de mi marca comercial”. Entiendo tu cuestionamiento. Si me hubieras planteado esta inquietud hace cinco años -cuando tenía una marca comercial- habría meditado la respuesta.  Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que se incorporara un nuevo mantra desmesurado: “lo profesional es personal”. Punto.

En internet, los límites entre la marca personal, la profesional y la comercial son difusos. En un espacio en el cual -casi- todos los aspectos de nuestra vida están al alcance de un click, mantener barreras ficticias entre la persona que soy, mi carrera como profesional o mi marca comercial, pierde sentido. Genera un estado de disociación que ni te permite expresarte con comodidad, ni te ayuda a crecer en ningún área.

 

Insisto: un blog es el mejor espacio para encontrar el equilibrio entre los tres espacios: personal, profesional y comercial.

 

Todo esto, siempre y cuando el nombre de tu marca no sea Coca Cola, Nike o Lamborghini. ¿Lo doy por descontado? Si por alguna misteriosa razón, llegaste hasta aquí y representas a un refresco oscuro y burbujeante, te cuento que abandoné mi adicción al mismo. Pero sigo aceptando sutiles sobornos con cualquier otra de las bebidas de tu línea llena de burbujas. He dicho y continúo.

 

Escribir un blog para trabajar la marca personal

 

Un blog para trabajar la marca personal.

 

De acuerdo a lo que mencionaba anteriormente, escribir un blog para trabajar la marca personal es también una forma de trabajar tu marca profesional o comercial. Me explico con más detalle porque tengo plena conciencia de que mi afirmación, contradice todo lo que leíste hasta el momento.

Comencemos con un planteo básico: ¿por qué tendría que escribir un blog para trabajar la marca personal? La respuesta es simple: porque lo personal es profesional.  Aunque el término “marca personal” no termine de convencerte, es momento de que comiences a pensar que tener presencia online es crear marca personal.  Esto es así tanto para un profesional del conocimiento como para una artesana que disfruta de crear expresando su talento en diferentes materias primas.

 

Cada una de tus publicaciones públicas crea marca personal. O dicho de otra forma: añade un texto  a la construcción del sujeto que sos en el mundo online.

 

No conozco nadie que seleccione una fotografía poco feliz para su perfil de Facebook. ¿Estamos de acuerdo? Yo misma tuve una acalorada conversación con mi hermano, que tiene la teoría de que “uno es lo que es” y me etiquetaba en fotografías por las cuales le envenenaría los ravioles.  Esta elección de imágenes es un acto de creación de tu marca personal. Sea cual sea tu uso de las redes.

La más inocente de las acciones tiene hoy repercusiones en nuestra imagen como individuos. Y si ésta se encuentra asociada a una profesión específica o una marca comercial, se diluye la discusión por ociosa: todo está conectado. Salvo, que por alguna razón que desconozco, pretendas esconder tu individualidad detrás de una marca para desviar fondos a las Islas Caimán. Si no me equivoco, lo anterior es un delito y cualquier otro motivo para esconder tu identidad detrás de un logo, carece de sentido.

 

Desayuno de marca.

 

Seamos honestos: las fotos de tu desayuno en Instagram son visualmente atractivas. Si dedico cinco minutos de ocio a esta red, incluso voy a re-afirmar tu ego con cientos de corazones. Pero, salvo que tu negocio sea la venta de bandejas de desayuno para diabéticos, tus opciones personales para la primera comida del día me interesan poco. Puedo sentir curiosidad por tu obsesión con los jugos verdes. Pero más allá de esto, no hay nada para mí en esa imagen que no sea un momentáneo goce estético.

Tanto quienes tienen una marca profesional como quienes venden sus creaciones, pueden usar su Instagram y su perfil personal de Facebook para lo que tengan ganas. O pueden comprenderlos como parte del gran rompecabezas que es su identidad online. Claro, estas piezas del rompecabezas son limitadas. Necesitan “otros textos” para adquirir espesor y humanidad. ¿Donde se escriben esos “otros textos”?

Escribir un blog para trabajar la marca personal supone crear un espacio de referencia. Un blog permanece accesible al lector las 24hs del día durante los 365 días del año. En este espacio, la potestad total del contenido publicado es tuya, gestionándolo como mejor convenga a tus deseos o intereses. Compartiéndolo donde decidas compartirlo. Editándolo cuánto necesites editarlo.

Por supuesto que también podrías decidir tener un canal de Youtube. Esto dependería de tu audiencia y de la forma en que ésta encuentre y consuma los contenidos en internet. Aún así, me siento en la obligación de decirte que, más allá de tus preferencias, un artículo bien escrito es insustituible. ¿Por qué? Porque si está escrito con astucia -más allá de tu desayuno- quien te lee, se lee a sí mismo. Ese gesto de confianza no se logra de otra forma.

 

Mi marca… ¿soy yo?

 

En sentido amplio, así es: sos tu marca. Sí. Aunque no pretendas una marca personal. Te pido que, por un momento, pienses como audiencia. Especialmente de marcas artesanales asociadas a su creador. No temo equivocarme si afirmo que te resulta interesante el proceso creativo y el taller donde su produce la obra.  Es probable que éstos y otros detalles te resulten tan fascinantes como el producto terminado.

Por supuesto que esto, funciona de otra forma en marcas que venden productos de consumo masivo e impersonal. No ignoro ese aspecto. En todos los otros casos, la audiencia se fascina con el creador de la misma forma que con su obra. Y adquiere confianza en el profesional y sus servicios, por los distintos fragmentos de su identidad que pueden rastrearse públicamente.

 

Si un escándalo afectara tu vida íntima y se hiciera público en redes, no habría forma de establecer en tu audiencia, un límite mental imaginario entre tu vida privada y tu vida profesional. O tu marca.

 

Es un aspecto cruel de la reputación online. Especialmente, si tenemos en cuenta que manchar la reputación de alguien más es tan simple como escribir una mentira absurda. No importa que no sea verdad. Importa que fue dicho. Luego de eso, es difícil recuperarse.

Con este panorama, vuelvo a pedirte que consideres qué importante es escribir un blog para trabajar la marca personal. En este espacio es tu voz la que informa y argumenta. Allí, están disponibles con la coherencia que prefieras otorgarle, tus textos escritos para emocionar, persuadir y vender.

 

¿Por qué necesito escribir un blog para trabajar la marca personal?

 

En síntesis, escribir un blog para trabajar la marca personal es una de las inversiones en recursos que  deberías considerar. Más allá de tus reparos sobre el tema. Si te interesa conectarte con una audiencia específica para acercar a ella tus servicios o tus productos, es un paso sin discusión. También es un trabajo de constancia y consistencia, como podés leer en este artículo: Comunicación persuasiva: ser consistente.

Escribir un blog para trabajar la marca personal, permite ser la voz para tu audiencia, con todo lo que esto significa. Una voz que no se esconde detrás del branding, que tiene su identidad y la expresa en cada palabra. Ojo: ser personal no significa desnudar tu intimidad. No es necesario compartir las imágenes de tu última visita al odontólogo -u otros “ólogos”  en general- para establecer una conexión emocional con los lectores.

 

Ser personal al escribir un blog significa descubrir tu identidad y trabajar con ella para responder a las dudas, necesidades y aspiraciones de tu audiencia.

 

Escribir un blog para trabajar la identidad de marca, además, es una aventura de crecimiento. Sin embargo, éste, es otro tema que ya tendremos un momento para desarrollar. Ahora, contame en los comentarios cuál es tu visión de la “marca personal”. También, de qué forma trabajás tu marca online. Soy toda oídos.