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Conectar y emocionar

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Enganchar lectores con storytelling.

El objetivo de escribir un blog y mantener activas ciertas plataformas sociales es presentar tu propuesta a la mayor cantidad de personas que coincidan con el perfil de tu cliente ideal.  ¿Cuál es la novedad si afirmo que esta tarea conlleva constancia y esfuerzo? Es natural entonces, que recibir la recompensa de ver crecer tu negocio sea halagador. Quiero ayudarte a cumplir este propósito enseñándote cómo enganchar lectores con storytelling.

Cada uno de los textos que escribas para comunicarte con tu audiencia tiene que convocarla, provocarla y persuadirla de que la opción que estás presentando fue pensada exclusivamente para que cada cual encuentre lo que necesita en tus palabras.

De esta forma, se crea comunidad. Porque una comunidad es más que tu blog o tus redes sociales. Es un intercambio fluido de información y recursos, la emoción de compartir un sentido de pertenencia, inquietudes y aspiraciones. Veamos a continuación cómo transformar esta imagen ideal en una experiencia real.

 

Te cuento cómo enganchar a tus lectores con cuatro modelos de relato que vas a poder usar en tu blog y redes sociales.

 

Enganchar lectores con storytelling.

 

El secreto para enganchar lectores con storytelling es  envolverlos en una experiencia emocional. ¿Cómo? ¡Contando historias! Historias que emocionan, persuaden y venden.  ¿Estamos de acuerdo? Sin embargo, con la mera enunciación no voy a ayudarte demasiado. Veamos a continuación cuáles son las historias que podrías contar.

 

¿Qué historias puedo contarle a mi audiencia?

 

Te presento tres modelos de relato para generar una reacción positiva en quienes te leen. O en quienes te escuchan, porque los modelos de relato no se confinan a la escritura, son estructuras discursivas que te ayudan tanto a escribir un artículo como a organizar un live en Facebook.  Llamemos a cada uno de ellos por sus nombres:

 

  • Los motivos arquetípicos.
  • El juego de roles.
  • La persona común.

 

La elección de éstos y no otros modelos es arbitraria. ¿Por qué los elegí? Sencillamente porque son útiles y de aplicación inmediata. No es necesario que refines ninguna habilidad para comenzar a practicarlos en la escritura de tus textos para el blog o las redes sociales. Veamos cada uno de ellos con más detalle.

 

1- Los motivos arquetípicos.

 

  1. Viaje y regreso al origen.
  2. Castigo por romper las reglas.
  3. Descubrimiento y transformación

 

Un arquetipo es un modelo que trasciende el tiempo y el espacio y se encuentra en diferentes culturas y en todas las artes. En la narración existen cinco arquetipos que nos sirven para enganchar lectores con storytelling. ¿Por qué son efectivos? Porque forman parte del inconsciente colectivo, son universales y despiertan emociones en la audiencia que los reconoce.

Una historia bien contada te invita a vivir cientos de vidas que están fuera de nuestro alcance. También revivimos nuestra propia humanidad en las experiencias de los personajes. Los problemas y desafíos de la vida cotidiana, nuestros propios “viajes”, los malos momentos que llegan cuando rompemos las reglas y la transformación que sigue al reconocimiento del error.

¿Cuál es el tipo de historia que más resuena con tu audiencia? Descubrirlo es un viaje en sí mismo y también formará parte -en su momento- de tu repertorio de historias. Por ahora, ofrecete una licencia para experimentar sin culpa y aprendiendo tanto del acierto como del error. Sin duda vas a conocer ambos buscando cómo enganchar lectores con storytelling y es la riqueza de este proceso la que mejora tus historias.

Si te interesa ver de cerca un ejemplo concreto para entender cómo funcionan los arquetipos, por aquí te dejo el enlace a uno de los artículos en el cual utilizo el modelo del viaje y regreso al origen: ¿Por qué borré mi lista de suscriptores?

 

2- El juego de roles.

 

Sea cual sea nuestra biografía, todos pertenecemos a una familia. Biológica o no. Funcional o no (si existe algo por el estilo). En la mayoría de los casos, además, la familia -aún cuando se encuentra ausente- late detrás de los grandes “por qué” de nuestra vida. De la misma forma que es el motivo por el cual hacemos o dejamos de hacer ciertas cosas.

Una de las fórmulas más simples del relato nos propone escribir desde el rol que protagonizamos en nuestra familia. ¿Por qué narrar desde esta posición? ¿Qué importancia tiene este dato de nuestra intimidad en el posicionamiento de nuestra marca?

Te cuento: uno de los fundamentos del storytelling es la empatía. Al leerte, el otro se lee a sí mismo a través de tus palabras. Pero, ¿cómo se generan los lazos de empatía cuando escribo para cientos o miles de personas? En ese caso, recurrimos a los acuerdos culturales. Las grandes ideas compartidas por quienes comparten nuestra cosmovisión.

El concepto de “familia” es uno de los acuerdos culturales más aceptado y extendido. Aún quien la pierde a temprana edad puede comprender el valor de esta institución. En este caso, por lo que significa -o no- su ausencia.  Escribir como madre, padre, hijo, nieta o desde cualquiera de los roles reconocidos como parte del núcleo familiar supone el establecimiento espontáneo de un pacto de lectura. ¿Por qué? Porque podemos anticipar las emociones que estos vínculos generan en otros seres humanos: aún en toda su gloriosa complejidad.

Dejame ilustrar este modelo, con un ejemplo. A continuación, vas a encontrar un texto que compartí en mi grupo de aprendizaje en el cual comparto una inquietud surgida de mi rol como madre.

 

Ejemplo de storytelling: juego de roles.

 

Educar un hijo no es fácil. ¿Quién lo duda? Durante los primeros años, el desafío de mantenerlos a salvo es agotador y mantiene tu mente (y con ella todo tu cuerpo) siempre en estado de alerta. Que si se golpean, o prenden el horno a gas, o tocan los enchufes, o caen de cabeza mientras aprenden a caminar. No sé vos cómo lo viviste: para mí fue más estresante que ninguna de mis experiencias previas.

En aquel entonces tenía la esperanza -ilusa pero necesaria- de que este momento complicado pasaría y llegaría un remanso de paz maternal. ¿Tenés un hijo de más de 18 meses? Entonces entendés lo que sigue: ese remanso no llega. Porque como decía mi ginecólogo: “hijos chicos problemas chicos, hijos grandes problemas grandes”.

Yo no sé si usaría el adjetivo “grandes” pero sí “otros problemas”. En este momento mi “otro” problema es un niño de ocho años que ya tiene su personalidad y se frustra por el estilo de vida que eligieron sus padres.

El ama el ruido, el movimiento, las luces, los lugares llenos de gente, las comodidades y los “lujos” (la vida de jugador de fútbol, digamos), hacer muchas cosas, conocer diferentes países. ¿Qué podría censurarle? ¡Nada! Es un niño con una sana curiosidad de descubrir el mundo.

Pero… he aquí que esta madre es otra cosa. Muy otra cosa. Y he aquí también el pensamiento que necesito que me ayudes a definir: ¿Qué tanto se parecen tus hijos a vos? ¿Cómo trabajaste con esto? O cómo lo estás manejando ahora mismo.  Soy toda oídos y los comentarios, te pertenecen.

 

Otras posibilidades.

 

El mismo procedimiento de focalización podrías seguir con otros roles por todos conocidos y aceptados (amigo, esposa, profesional, etc) El secreto es partir del acuerdo común. En ocasiones, esto supondrá que “estereotipes” los roles. O dicho de otra forma: que utilices lugares comunes para captar la atención del lector. ¡No te preocupes! No significa que tengas que cambiar tu punto de vista, luego tu texto se puede ocupar de confirmar o desmitificar esta posición inicial.

 

3- Soy una persona común.

 

¿Ya te conté que la autenticidad es el nuevo negro? Efectivamente. La expresión transparente de la identidad -con sus luces y sus sombras- es ineludible en la escritura de un relato de marca. Antes que la confusión se produzca: esta búsqueda de la expresión sincera no solo atañe a quienes tienen una marca personal. Si tu marca es comercial, aún así tendrías que pensarla como un sujeto, con su propia identidad. Ni te cuento si está vinculada a alguno de tus talentos o conocimientos.

Te comunicación con la audiencia debería ser constante y consistente con tu identidad. Para eso, te sugiero tener en cuenta los siguientes elementos para enganchar lectores con storytelling:

 

  • Valores. ¿De qué forma tu marca expresa tus valores vitales? ¿Qué historias los representan? ¿En qué gestos del día a día están presentes estos valores?
  • Conflicto. Ninguna gran historia existe sin conflicto. Los conflictos nos llevan más allá de donde estamos. Nos conducen más allá de donde creíamos que podíamos llegar. Expresar tus propios conflictos internos y los que forman parte de tu experiencia cotidiana.
  • Emociones. No sabría de qué forma pedirte sumo cuidado con este punto. No subestimes el poder de las emociones: tanto cuando se convocan auténticamente y alientan tu crecimiento, como cuando tu texto desata una tormenta de reacciones negativas.

El modelo en el cual te presentás como una persona común es aquel en el cual tu relato presenta una visión de quién sos a través del por qué de tu marca.  En la razón de existir de tu proyecto hay mucho de historia personal: contala. Sin miedo. Luego, sorprendete de las reacciones. Si te interesa profundizar sobre este aspecto, te invito a leer el siguiente post: Storytelling para emprendedores: emocionar y vender.

 

Enganchar lectores con storytelling compartiendo una visión.

 

Uno de los mayores errores que observo en la búsqueda de enganchar lectores con storytelling es el que podríamos denominar síndrome del “solo relleno”. En estos casos, el storytelling es literalmente eso: solo relleno. Un esfuerzo poco natural que se produce cuando se avecina una campaña de venta. Es la tontería más grande que podrías cometer, sin embargo es más común de lo que podrías suponer.

Tu relato de marca y la comunicación con tu audiencia no pueden atomizarse en función de una agenda de venta. El storytelling es una forma de relación constante a través de tu contenido: artículos en el blog, post en las redes, newsletter, audios, videos, infografías, presentaciones, etc

Enganchar lectores con storytelling no es misión imposible: quien se proponga el reto puede escribir, siguiendo las estructuras básicas del relato para contar historias que emocionan, persuaden y venden. ¿Me  contás en los comentarios cuál de los modelos te resulta más fácil de aplicar? O cuales son tus dudas. Soy toda oídos. Vos preguntás, yo respondo aquello que mi experiencia y conocimiento me permitan responder.

¿Te interesa seguir aprendiendo sobre las formas de relato que conquistan a tus lectores? Entonces, la siguiente invitación es justo para vos. Sumate a mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos que no están en ninguno de mis artículos y todos los días estamos pensando cómo emprender sin perder la huella personal. ¿Te espero dentro?

Elevator pitch: ¿A qué dijiste que te dedicabas?

Este es un post sobre el dichoso elevator pitch o ese pequeño discurso que respondés de forma automática cuando te preguntan:

-“¿A qué dijiste que te dedicabas?”.

Llevo meses leyendo argumentos para justificar el esfuerzo de darle forma a un breve discurso que describe gráficamente el tenor y los beneficios de un proyecto. No hay blog sobre negocios en el cual no se encuentre el tópico elevator pitch.

Te voy a ser honesta: hasta no hace mucho, ignoré su real importancia. Por esa condición humana natural de no comprender cabalmente aquello en lo que no nos asiste la experiencia. Para mí, nunca había sido un conflicto explicar mi profesión. Soy docente. A lo sumo, luego de la respuesta llega el obligado: ¿de qué materia?. Mi elevator pitch del pasado terminaba con un escueto: de Literatura.

Me asombro de la simplicidad de la respuesta. Tanto como de lo complejo que fue encontrar una nueva fórmula verbal para responder a la inexorable pregunta, hoy, que ser docente de literatura ya no me define totalmente.

 

5 pasos muy simples para escribir tu elevator pitch y no ahogarte atragantada por un bocado de lasagna (así son las historias desmesuradas).

 

Elevator Pitch: ¿Qué es lo que hacés Paula?

 

Por un momento, quiero que te imagines esta situación: cena familiar. Una reunión animada con mi madre, mi hermano, cuñada (docente, para más datos) y dos de mis primas: la mayor (docente ella) y la menor (docente también) estrenando novio y vida de mujer enamorada. Y sí: la enseñanza está codificada en nuestro ADN.

La cena era una excusa para conocer a Nico, el nuevo integrante de la familia. Como suele suceder en estas reuniones de “presentación” el quién sos y qué hacés para ganarte la vida es uno de los tópicos obligados de introducción. Cuando estaba a punto de introducir un bocado de lasagna en mi sistema, se produce el siguiente diálogo:

 

Prima menor: – Pri, y vos ¿qué es lo que estás haciendo? Porque la tía me explicó, pero no le entendí.

Prima mayor: Ah! Sí. Contanos porque yo no capto la idea.

Cuñada: – No te preocupes, nosotros tampoco entendemos.

 

Pero… ¡me caigo y no me levanto! Solo pensar en mi madre intentando explicar mis incursiones digitales ya era una imagen bizarra. Tener que encontrar en menos de 10 segundos una formulación lógica para que entendieran qué es lo que estoy haciendo, no era soplar y hacer botella.

Por un momento estuve tentada de responderles que le estoy llevando la contabilidad al Chapo Guzmán. En el universo de posibilidades desmesuradas de mi familia, se entiende mucho más que una se dedique a lavar el dinero de un prófugo de la justicia que esto de ser emprendedora digital.

Habría sido en vano. No me habrían creído. En ese supuesto escenario, trabajaría menos horas y habría sido protagonista de alguna nota de la CNN. Así que tocaba decir la verdad. Tocaba elevator pitch: definir en menos de dos minuto, meses de incertidumbre familiar. Y eso ¿con qué se come? Con lasagna seguro que no.

 

Te respondo en menos de dos minutos.

 

En ocasiones, cuando tenés un tenedor cargado de pasta casera, se produce la magia. Una súbita e inexplicable sinapsis hizo que la respuesta fuera sencilla:

 Enseño a emprendedores y pequeños empresarios cómo escribir para emocionar, persuadir y vender.

30 segundos. Luego, me comí la lasagna.

Después llegaron las otras preguntas. Te cuento la que lidera el top ten desde que trabajo online: ¿Cómo se obtienen ingresos “de eso”?  También un feliz: “se nota que te gusta, porque se te escucha animada”. La “pri” tienen razón. Descubrir un propósito anclado en una de nuestras pasiones naturales hace que tengas otra percepción de la vida. Especialmente cuando tu elevator pitch está alineado con tu sentido de misión existencial. Pero éste, ese otro tipo de reflexión más profunda que me permito dejar para otro momento.

No quiero que creas que la respuesta fue producto de la iluminación que produce la comida preferida de Garfield. Si bien las epifanías son una constante en cada uno de mis cambios vitales (y voy por el tercero: al ritmo de uno por década), este pequeño discurso de introducción se origina en una construcción verbal razonada.

Esa es la gracia de un elevator pitch. Responder de forma concisa y clara. Ni tan poco que no se entienda. Ni tanto que se te duerman en la cara. Todo un desafío para las mentes creativas latinas que tienden a la visión cíclica de la existencia (y ni te cuento del discurso).

 

¿Por qué tendrías que escribir tu elevator pitch?

 

Para no atragantarte con la cena familiar sería una respuesta obvia en mi caso. Para tener un recurso verbal de referencia cuando te presentes frente a un cliente -proveedor o inversor- es la respuesta políticamente correcta.

El siguiente punto puede ser discutible, pero quisiera compartirlo porque responde a mi experiencia personal. La definición de mi elevator pitch fue más decisiva  en el desarrollo de mi emprendimiento que la elaboración de un plan de negocios. ¿Por qué? Porque logré sintetizar sin ambigüedad:

 

  • Quien soy
  • A quién me dirijo.
  • Qué dirección es la que elijo tomar.
  • Vendiendo qué producto o servicio.

 

¿Nunca te enrollaste en explicaciones confusas para describir tu emprendimiento? De pronto sos una de esas almas limpias que se presentan como “emprendedoras”. Pero como no todas las almas son transparentes es probable que des algunas vueltas antes de explicarle a otro ser humano cómo llega la lasagna a tu mesa.

Porque lo tuyo no es el diseño, coaching, consultoría. Tampoco la venta de productos nacidos del talento de tus manos. No. Vos cambiás la vida de las personas que compran tus productos o servicios. Estás convencida de eso y tiene que entenderse en tu discurso de presentación. En tu elevator pitch.

 

Cómo armar tu elevator pitch en 5 pasos (con bonus)

 

Un buen elevator pitch es breve, concreto y despierta la curiosidad de tu interlocutor. No es el momento para iniciar una venta, ni para desarrollar extensamente los beneficios de tu producto o servicio. El objetivo es provocar interés e invitar a quien me escucha a saber más.

Ser concreta no es una de mis virtudes naturales. Con el tiempo, aprendí a realizar el esfuerzo de sintetizar, sin embargo, tengo una naturaleza barroca. Sí señor. Soy barroca. Para casi todo.  Con este panorama, comprenderás que armar discursos de treinta segundos no es una de mis habilidades orgánicas. Por eso, investigué de qué forma podía expresar la esencia de mi marca personal sin caer en la simplificación excesiva. Comparto contigo los tres pasos que considero fundamentales:

 

  1. Descripción de la actividad.  En general, tu actividad puede expresarse con un verbo en infinitivo: enseñar, orientar, escuchar, vender, crear. Luego, llegarán las sutilezas. Este primer paso te exige simplicidad.
  2. Definición de las personas que ayudás con tu trabajo. Aún me asombra cuántos emprendedores y profesionales comienzan a escribir textos de marca sin tener claridad respecto a las personas a las cuales se dirigen. También sé algo más: es una figura que cambia y se refina con el tiempo. En este sentido, nunca está demás una revisión de las bases.
  3. Breve reseña de los beneficios que obtienen quienes trabajan contigo. Atención: no es el momento para sacar a relucir estadísticas y números. Las cifras son detalles difíciles de recordar. Por supuesto, las excepciones están a la orden del día. En ocasiones, un dato objetivo es lo suficientemente impactante como para que justifique su utilización.

 

Si estás en uno de esos días en los que te levantaste con el ánimo de desafiar a tus neurotrasmisores, te cuento algo más. Es posible nutrir este discurso simple y transformarlo en una presentación menos esquemática. ¿Cómo? Te cuento: definiendo tu misión o propósito vital.

 

Un elevator pitch más allá de lo básico.

 

Mi propósito es creer, crear y servir. Claro, que la presentación oficial del novio de tu prima no es el momento para la hondura filosófica.  Ahora, cuando tengas un rato más, tu elevator pitch se enriquece si se le añade:

 

4- Un propósito.

 

Cada actividad tiene un significado profundo para quien la lleva a cabo y para quien la recibe. Quizás este aspecto es más evidente en  la oferta de servicios, cuando ayudamos a otra persona a resolver un problema. Sin embargo, no es patrimonio exclusivo de quienes ofrecen servicios. Tus productos, seguramente nacieron de un propósito.

Por ejemplo, el valor de los objetos diseñados y realizados a mano trasciende las utilidades prácticas del objeto creado. Una buena fotografía crea memoria y una prenda bien diseñada puede ser la diferencia entre sentirte especial o sentirte “una más”. Quienes producen objetos hechos a mano revalorizan los vínculos y el contacto con los materiales nobles que perduran de generación en generación. Eso, es un propósito.

¿Aún te resulta difícil definir tu propósito? Te invito a que conozcas el ebook que escribí al respecto: Mentalidad Wabisabi. En él cuento mi propia experiencia y te ofrezco pautas simples para que la búsqueda de este eje en tu vida sea más placentera.

 

5- Un poco de magia.

 

Tu espíritu es creativo, así que me atrevo a afirmar que existen adjetivos que tienen una íntima relación con tu negocio. Regalándote un rato sin distracciones para pensar, seguramente esta palabra – o palabras- surgen sin esfuerzo. También podrías consultar esta lista de adjetivos para empresas. Pero, para ser honesta, confío más en tu intuición creativa que en las listas pre-definidas.

Por otra parte, no siempre se produce el momento de iluminación que sintetiza toda tu experiencia en menos de dos minutos. Presionarte no va a mejorar la situación. De modo que, lo mejor es escribir una primera versión y dejarla madurar en tu imaginación. Repetirla frente al espejo. Re-escribirla cuando sientas que se puede decir de una forma más simple y efectiva.

Tu elevator pitch es una invitación al diálogo. Con lo cual, lo ideal sería que anticiparas los posibles escenarios de interés y cuáles son las preguntas que surgen naturalmente de tu presentación. Por supuesto, mi sugerencia es que las prepares con tiempo. También que las ensayes. ¿Por qué? Porque nada genera más confianza en tu interlocutor que la seguridad en tu voz.

 

El bonus: la sentencia final.

 

La magia de las palabras puede tomarse su tiempo para madurar. Lo que no debería dilatarse es tu sentencia final. El cierre de tu elevator pitch. ¿De qué serviría toda la estructura anterior si no ofrecemos a nuestro interlocutor la posibilidad de seguir dialogando?

Una formula directa es más que suficiente: “Sería un placer agendar el próximo martes una reunión para conversar con más detalle sobre…” Mejor aún si estás tomando la iniciativa: “El próximo martes podría pasar por su oficina (agendar una video-conferencia) para contarle con más detalle cómo puedo ayudarlo a…”

Simple ¿no? Si te entusiasma seguir aprendiendo sobre cómo desarrollar éste y otros textos que forman parte de tu relato de marca, te invito a leer el siguiente artículo: Relato de marca: ¿Tu relato y tu marca son lo mismo?

 

Ahora: comienza a escribir tu elevator pitch.

 

Quisiera añadir tres detalles que no atañen a la escritura pero son significativos para el éxito de tu presentación.

 

  • Hablar con calma. La impaciencia aniquila cualquier esfuerzo de preparación que hayas realizado. Hablar con calma y un tono seguro es tan fundamental como utilizar las palabras correctas.
  • Sin presionar a tu interlocutor. La persuasión  es un proceso de más de dos minutos. Al presentar tu elevator pitch, tu atención se enfoca en lograr que tu interlocutor solicite más información. O tus datos de contacto. Por eso es elemental que lleves tarjetas de presentación -en el caso de un encuentro presencial.
  • Escribir variantes de tu elevator pitch. ¿Quién dijo que tenías que limitarte a escribir un único discurso? Es posible que tengas a tu disposición diferentes versiones, para diferentes públicos objetivos o para contextos diversos.

 

Ahora, es tu turno. Te animo a que escribas tu elevator pitch en los comentarios para que podamos compartirlo, pensarlo y darlo a conocer. También podrías pedir acceso a mi comunidad de aprendizaje y poner en práctica lo que aprendiste en este artículo para presentarte. Te espero dentro: Escribe y Vende.

Relato de marca: ¿Tu relato y tu marca son lo mismo?

El tema es el siguiente: si tomaste posesión de una idea es necesario que te prepares para contarla. El primer paso en la construcción del vínculo con tu audiencia es aprender a narrar. Sin duda,  estarías necesitando un relato de marca para comunicar la vida que late en tu producto o servicio.

¿Por qué? Porque tu historia te da espesor a los ojos de una audiencia. Es tu quién, qué, dónde, cuándo y por qué.  Especialmente, tu gran por qué.  Toda empresa humana tiene un propósito con raíces en tu experiencia personal, porque lo personal y lo profesional se superponen cotidianamente. Escribí al respecto de este punto en ¿Por qué escribir un blog para trabajar la marca personal?

Estos detalles -la historia personal y profunda de tu relato de marca- son los que tu audiencia disfruta conocer. Porque cuando conectamos con una marca, lo hacemos porque resuena con nuestras propias aspiraciones y deseos. Con la persona que somos tanto como con la que queremos ser.

Si aún te habita la duda respecto a la necesidad de diseñar tu historia, si aún no figuraste el poder del storytelling  para hacer crecer tu proyecto personal: estás necesitando una dosis de desmesura. 

Si creés que las historias son solo entretenimiento y que el “sotrytelling” es otra gringada de moda… Dejame decirte que la palabra será una gringada  pero el concepto es trans-histórico y trans-nacional: contar historias es la mejor forma de poner en contacto dos almas humanas.

 

Te cuento cómo construir tu relato de marca en cuatro definiendo a quién escribirle, dónde y por qué es importante definir tu mensaje para emocionar, persuadir y vender.

 

Tu relato de marca o ¿tu relato y tu marca?

 

¿Sentís una fe ciega en tu proyecto? Dejame adivinar: es mayor la fe en tu idea que en tu capacidad de realizarla. Te entiendo.  En mi historia personal, también llegó antes la fe en el mensaje que la confianza en el mensajero. Es una forma de tomar impulso para empezar. Sin embargo es más que saludable que cultives tu ego, porque las marcas sólidas tienen sus cimientos en personas que creen en sí mismas.

El valor de la narrativa está más allá de la elaboración de tu mensaje de marketing. Un buen relato de marca nace del coraje de pararte en el borde el abismo, mirar hacia abajo y aún así, confiar en tu fuerza y saltar. Ese salto contiene de forma inherente la certeza de que vas a llegar al otro lado. Lo bueno siempre está al otro lado del miedo.

Cuando te sostiene esa clase de fe en tu proyecto y en tu capacidad de transformarlo en una marca, el relato que la cuenta es la síntesis de tus valores, creencias y propósitos. Porque las palabras que nos decimos a nosotros mismos (sobre nosotros y sobre quienes nos rodean) son las que hacen nuestro universo. Nada tiene entidad real hasta que le das un nombre y lo rodeas de palabras.

Dedicale un minuto a pensar en tu entorno y vas a descubrir una matriz infinita de palabras. Pero ponele que no tenés ganas de profundizar tanto. Pensá en las marcas que más te gustan y de qué forma están presentes en tu imaginación.

 

Efectivamente. Las marcas que más te gustan están cruzadas de mensajes. Mensajes que tienen como vehículo la palabra y la imagen para contar una historia.

 

Los mensajes que nacen de la certeza de tu capacidad de darle a otro ser humano lo que necesita para vivir una vida mejor, ganan. No porque sean demagógicos sino porque esa confianza está presente en las palabras que elegís para narrar. Y ni te cuento en tu forma de decirlas. Pero ese es otro tema, que si querés leer, te dejo por acá:  Elevator Pitch.

 

Tu relato de marca en 4 pasos.

 

Tu relato de marca es la expresión textual de tu identidad. En este sentido, se construye con todas las manifestaciones de tu marca en relación con una audiencia específica. No solo es tu historia emprendedora, es la suma de todos los textos e imágenes que expresan tus valores y tu propósito. Este relato se articula en torno a cuatro grandes preguntas:

 

  • ¿Qué expreso en mi mensaje?
  • ¿A quién está dirigido?
  • ¿Dónde lo expreso?
  • ¿Desde qué voz y perspectiva?

 

Veamos en detalle cada uno de los aspectos anteriores para que transformes tus ideas sueltas en un relato de marca que te diferencie de la competencia.

 

1- ¿Qué expreso en mi relato de marca?

 

Tu relato de marca expresa el qué y el por qué de tu proyecto personal. Definir tu propósito es la base del mensaje y asumir el protagonismo una condición necesaria. Lo sé. Justo cuando pensabas esconderte detrás del logo, te recuerdo que las personas queremos comprarle a otras personas. Salvo que seas una marca consolidada por la tradición -o una gran corporación- nada tiene más sentido que ser visible como ser humano en los espacios en los que tu marca se manifieste.

La decisión de exponerse a través de un relato de marca nunca está exenta de dudas. En muchos casos, además, decidir qué contar y cómo contarlo supone un conflicto real. ¿Por qué? Porque escribir desde la experiencia y las emociones que me caracterizan como persona es una forma de revelarme frente a otro para generar deseo.

 

En definitiva, el objetivo de todo relato de marca es generar el deseo de ser, poseer y pertenecer. Hay que sentir mucha comodidad con la propia piel para diseñar este mensaje sin sentir la punzada del pudor o la inquietud de ser juzgado.

 

La visibilidad del mensaje es una elección de visibilidad del yo que lo escribe. Cito solo algunos ejemplos: Steve Jobs, Nelson Mandela, Richard Branson, Walt Disney, Bill Gates.  La lista es caótica pero elocuente: quien tiene un mensaje potente, le da su propia voz.

Sin embargo, hay un paso más allá de la definición del propósito y la aceptación de la visibilidad. Las marcas exitosas parten de la introspección, pero triunfan porque son capaces de proyectarse, contando las historias que laten en la mente -y los corazones- de su audiencia. Porque antes de aprender a contar, se aprende a escuchar.

 

2- ¿A quién dirijo mi mensaje?

 

Vos sabés que si “ellos” vieran lo mismo que vos, se enamorarían de tu producto o servicio. Si tus potenciales clientes entendieran los beneficios de tu propuesta, no dudarían un segundo en aceptarla.  ¿Por qué entonces no se fascinan con relato de marca?

 

  • Quizás, estés hablando con las personas equivocadas.
  • De pronto, no te estás moviendo lo suficiente.
  • Probablemente, no encuentres el tono para hablarle a esta audiencia.

 

En el peor de los escenarios, todos los puntos anteriores se hacen presentes.  Mantengamos la calma. Nada es irrecuperable. Un ejercicio de reflexión y un buen relato son antídoto más que suficiente para los males de la invisibilidad. Claro, esto será posible si antes resolviste quién es tu cliente ideal. ¿Querés aprender más sobre el tema? Entonces, te sugiero leer: 5 pasos para definir tu cliente ideal.

Un buen narrador es aquel que cómo conectar a través de su experiencia con los deseos y aspiraciones de quienes escuchan. Esta habilidad está vinculada con la empatía y se entrena conociendo profundamente a las personas que te interesa convocar. Eso que quien te escucha olvidó o no sabe cómo contar. Tu relato de marca, le devuelve las palabras.

 

3- ¿Dónde expreso mi relato de marca?

 

O lo que es lo mismo: ¿cuáles son las plataformas para dejar constancia de mi presencia online? Esta respuesta vas a obtenerla luego de pensar seriamente en las dos primeras preguntas. Me atrevo a la obviedad de escribir que tu relato de marca tiene que expresarse allí donde esté la audiencia específica a la que se dirige tu mensaje.

Por supuesto, las obviedades son simplistas. ¿Por qué? Porque no solo tiene que ser el espacio en el que se encuentre tu cliente ideal sino que deberían ser espacios en los que sientas comodidad para expresarte naturalmente. Supongamos que tu cliente ideal dedica más tiempo del que confiesa a Instagram. Es un detalle interesante y podrías obtener mucho provecho de esta información. Sin embargo, la imagen no es tu mundo de referencia. Y esa tensión se advierte en tus publicaciones.

Frente a una situación como la anterior, podrías ensayar dos respuestas. Esforzarte por aprender el “lenguaje” particular de esta red, encontrando tu estilo personal o contratar un profesional que te ayude a organizar, planificar y publicar para obtener los mejores resultados posibles. El mismo ejemplo podría extenderse a otras redes y la respuesta le concierne únicamente a quien escribe.

 

4- ¿Con qué voz expreso mi relato de marca?

 

La decisión de tu voz de marca es sumamente importante en la construcción de tu relato. Para que comiences a delinear tu identidad verbal, te sugiero:

 

  • Claridad y simplicidad. Que tu mensaje sea sencillo de entender y no ofrezca lugar a dudas. Una buena historia de marca disminuye el riesgo de la interpretación (lo disminuye, no lo anula).
  • Autenticidad y honestidad. Tu relato de marca tiene que expresar tu verdadera forma de ser y sentir. Una historia se confirma con el tiempo y soportar una impostura es enloquecedor. Si no lo creés, ni lo menciones.
  • Inspiración y oportunidad. Es muy importante aprender a escuchar e interpretar a tu audiencia. De lo contrario todo el tiempo estamos en el riesgo de contar algo que ya escucharon o algo que no les interesa en lo más mínimo.

 

Es importante que comprendas que si bien la voz de tu marca es una decisión que afecta a todos los mensajes que escribas esta voz puede expresarse en distintos tonos.

 

Parece un concepto complejo, pero realmente es muy simple. Un ejemplo podría ayudarte a identificar los diferentes tonos de tu voz de marca. ¿Tu relato de marca se expresa en Facebook y en Linkedin? Los diferentes objetivos y audiencias en ambos, naturalmente te conducen a utilizar diferentes tonos.

En la primera red, el tono es relajado, incluye expresiones coloquiales, contracciones, jerga e incluso emojis y gifs. La naturaleza profesional de Linkedin supone mensajes igualmente conversacionales, pero con mayor grado de formalidad. Probablemente pensarías mucho antes de incluir un emoji. ¿Más claro? Si te interesa seguir aprendiendo sobre el tema, te sugiero leer: Identidad verbal de marca.

 

Sentate a escribir tu relato de marca.

 

Si aún sabiendo esto, escribir tu relato de marca te aterroriza,  hoy quiero que comprendas que antes que la historia de tu marca está tu historia. Detrás de tu historia, están todas las palabras que te hacen la personas que sos.  El verdadero reto consiste en escribir tu historia y permitir que se expanda en la mente de tu audiencia. Dejarlos que terminen de construirla con sus propias experiencias.

Tomate un minuto para reflexionar sobre lo que te detiene al escribir tu relato de marca, porque en ocasiones, no tiene nada que ver con tu capacidad de escribir sino con creencias más arraigadas y poderosas (que obvio, son palabras). Luego, te invito a unirte a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. ¡Te espero dentro!

Aprender a escribir online: 7 trucos infalibles.

Las reglas de escritura en el mundo online son ligeramente diferentes a las que aprendimos  cuando nos enseñaron a escribir con papel y lápiz. Considerar  el contexto y las conductas del lector frente a la pantalla es básico para aprender a escribir online  causando el mayor impacto en quienes nos leen.

En este post comparto contigo algunos  trucos de escritura que tienen el potencial de mejorar significativamente tu redacción online. Claro, mejora tu redacción siempre que comprendas que el plan de comunicación de tu negocio tiene mucho que ver contigo pero más tiene que ver con las personas a las cuales te interesa llegar.

Sin grandes preámbulos, vayamos a los trucos que estás esperando.

 

Aprender a escribir online es un desafío. Es tu idioma pero no son las mismas reglas. En este post vas a descubrir 7 trucos infalibles para conectar con tu audiencia mejorando tus textos online.

 

Aprender a escribir online.

 

Hay un momento de lucidez -o sería deseable que lo hubiera- en el cual sentís con total claridad que cada una de tus acciones tiene que estar orientada a tu audiencia.  No se trata de vos, se trata de ellos. Luego de esa revelación, tu negocio online no puede volver a ser el mismo.

Para comunicarte con ese “otro” que está más allá de tu conciencia (y de tu fe en el producto o servicio que ofrecés) es necesario mantener las estructuras simples.  Reducir la ambigüedad y la complejidad en tus textos es la clave para generar sistemas de comunicación auténticos. Es esencial aprender a escribir online.

¿Me creerías si te cuento que diseñaron la fórmula para aprender a escribir online?

Bueno, esa fórmula existe y tiene nombre de mujer.  Una de las fórmulas clásicas de la redacción tiene el nombre de AIDA y es el acrónimo de: Atención. Interés, Deseo y Acción.  Cuatro pasos apenas:  atraer a tus lectores llamando su atención, con lo que realmente les interesa -a ellos, no a vos- y despierta su deseo para culminar provocando una acción. Conociendo está fórmula,  podés darle contexto a los siguientes trucos:

 

1- El título es más importante que el contenido:

 

Si nadie siente interés por el título que escribiste, no importa que tu texto guarde la clave de la felicidad eterna y  la fórmula para comer chocolate sin que se aferre a tu cuerpo, no van a leerlo.  Tan desolador como cierto. Dedicá mucho tiempo y reflexión a los títulos de tus textos online. No quiero sumarte presión, pero solo tenés una oportunidad de dar una impresión que impacte a una audiencia indiferente.

Para escribir un título realmente funcional a tus objetivos, necesitás tener más que clara tu propuesta de valor (eso único que solo vos estás ofreciendo) y a partir de ella, construir el titular.  ¿No sabés cómo escribir títulos atractivos? Te sugiero leer: Cómo elegir el mejor título para un post.

 

2-  El beneficio tan deseado.

 

A ver si nos entendemos: si  tu negocio se trata de “ellos” y no de vos, aprender a escribir online supone enfocarte en los beneficios (los reales y los percibidos) de lo que estás ofreciendo y no en lo mucho que amás tu buen hacer.

Todo el tiempo que dediques a pensar por qué deberían leerte y más aún, por qué deberían comprarte, es poco.  ¿Por qué? Porque es lo único que tu audiencia realmente quiere escuchar. Escribir para el otro es hablarle a sus sentimientos, sus valores, sus aspiraciones y obviamente, a lo que van a obtener si realizan la acción a la que tu texto convoca. O lo que podrían perder si no lo hacen.

 

3-  Lo más importante al principio.

 

En la redacción online los “grandes finales” son menos importantes que en el cine.  Pensemos que lo más importante tiene que estar en el inicio de tu texto porque gran cantidad de lectores no van a llegar a leer el último párrafo que hayas escrito. Por lo tanto, la redacción online implica invertir la lógica de la escritura. No dejes para el segundo párrafo lo que puedo escribirse en el primero.

De esta forma, garantizás una mayor repercusión y, en consecuencia,  mayor efectividad en al escribir. ¿Por qué? Porque no te vas por las ramas ni estás adornando el texto con ideas que a tu lector no le interesan.

 

4-  Los subtítulos con preguntas retóricas.

 

Una buena forma de organizar tus primeros textos online es respondiendo las preguntas que realizan tus clientes cuando conocen tus productos o servicios. Coleccioná las preguntas y las dudas de tus potenciales clientes con el celo de quienes coleccionan sellos.

Estructurar un texto en tu  blog o en las redes sociales en torno a las dudas de quienes te leen es una forma de acercarte a tu audiencia anulando objeciones. En el caso de que quieras profundizar sobre cómo escribir subtítulos, te sugiero leer el siguiente artículo: Cómo escribir subtítulos y textos ancla en tus post

 

5-  La sencillez gana.

 

Comprar tiene que ser muy fácil para tu cliente. Muy fácil. No solo porque debería entender inmediatamente las instrucciones que le estás ofreciendo sino porque no deberían existir “clicks innecesarios” que lo alejen del objeto de su deseo.

Todo lo que puedas hacer por facilitar el proceso de compra es beneficioso para tu negocio. Deberías acompañar esta acción con textos claros, directos y fáciles de entender aún para quienes leen sesgado y con la atención flotante.  Para seguir aprendiendo sobre este tema, te invito a leer un poco más sobre la escritura que llama a la acción: 8 trucos de copywriting.

 

6- Autenticidad y credibilidad.

 

Sin duda el pilar que sostiene la confianza de un lector es la credibilidad de tu propuesta. Antes de que enloquezcas pensando cómo se fomenta esta “credibilidad”, dejame contarte algo.  Si tu propuesta es honesta, no deberías esforzarte demasiado. La credibilidad se construye a punta de autenticidad y coherencia. Cuando quienes te leen perciben la sinceridad de tu proyecto personal  y además, la coherencia entre tu forma de decir y hacer, estás construyendo la credibilidad que garantiza clientes fieles.

Los negocios auténticos no se enfocan en las grandes acciones sino que están presentes en los pequeños detalles. En los gestos mínimos que expresan lo que es importante y hacen feliz a un cliente: una carta de agradecimiento, una tarjeta de cumpleaños escrita a mano, una mención en tus redes sociales. En este aspecto, tu imaginación es el límite y lo realmente importante no es el valor económico sino el gesto.

 

7-  No te olvides del aspecto lúdico, emotivo e irracional.

 

En ocasiones estamos tan preocupados en aprender a escribir online, expresando toda la seriedad y el potencial de nuestro negocio, que olvidamos un detalle elemental: las interacciones humanas más sólidas tienen un aspecto lúdico, emotivo y por qué no, irracional.

Si intentás que todo sea  “profesional” vas a perder el valor de la espontaneidad. También la diversión que sorprende a tus lectores y los invita a jugar contigo. No intentes leerte “inteligente”. Antes, que tus textos estén cercanos a las emociones básicas.  Las emociones más elementales -alegría, tristeza, rabia- ganan.

 

Aprender a escribir online convoca clientes.

 

Aprender a escribir online es desafiante pero no imposible. Con una actitud siempre abierta a escuchar qué tienen para decir tus lectores, antes de lo que te imagines vas a estar escribiendo textos persuasivos para quienes son tus clientes ideales. ¿Para quién más? Quisiera recordarte, que tus textos pueden presentarse en todos los formatos que seas capaz de imaginar:

 

  • Post para tu blog.
  • Boletín para tus suscriptores.
  • Guión para tus videos.
  • Reseña para tus productos o servicios.
  • Páginas de venta.
  • Invitaciones para juegos  o sorteos en redes sociales.

 

Toda ocasión en la que te comuniques con tu audiencia  te ofrece la posibilidad de ejercitar estos  trucos.  Ahora, antes de irte, contame cuál es tu mayor desafío cuando te sentás a escribir para tu negocio online. ¿Quién te dice? Vos me contás lo que te preocupa y el próximo post puede traer la respuesta a tu preocupación.

¿Querés contármelo en las redes sociales? Entonces, dejame invitarte a mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos para aprender a escribir online que no están en ningún artículo. ¡Nos vemos dentro! Va a ser un placer darte la bienvenida a la comunidad más desmesurada de internet.

Marketing de contenidos para redes sociales.

Qué sentirías si te dijera que puedo ayudarte a multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales. Si antes de comenzar a leer estás suspirando de alivio, en los próximos minutos vas a agradecer el click que te condujo hasta el mundo desmesurado. En este artículo te cuento cómo escribiendo un solo texto es posible publicar -por lo menos- siete contenidos en diferentes redes sociales.

Crear contenidos diariamente es una de las tareas más agobiantes para quienes escribimos, producimos y además, somos manager de nuestro propio calendario de marketing. La tarea puede transformarse en el castigo de Sísifo. Sin embargo, existe una forma de aprovechar al máximo cada una de las piezas que escribas. Y no está protegida bajo juramento. Veamos cómo es posible optimizar tu trabajo obtener más de él.

 

Te cuento cómo multiplicar tu marketing para redes sociales transformando un texto en 10 publicaciones.

 

Marketing de contenidos para redes sociales.

 

Además de multiplicar tus contenidos vamos a pensar cada uno de ellos para que sean amenos y fáciles de compartir para tu audiencia.  Aunque en este momento no pongas las manos en el fuego por el éxito de tus publicaciones es posible mejorarlas con uno que otro cambio razonable.

El escenario inicial sería la escritura de un artículo en tu blog. Si este tema aún complica tu rutina, te sugiero leer: 7 tips para escribir el primer post de tu blog. Optimizar la escritura de tus post es un ejercicio que, llevado paso a paso, puede ahorrarte mucho tiempo y dolores de cabeza.

Con tu post escrito y preparado para la publicación, vas a realizar una serie de acciones fáciles que van a permitirte multiplicar tu marketing de contenidos en redes sociales.

 

1- imagen para Pinterest.

 

Es mi primera sugerencia y la que me arrepiento de no haber utilizado con anterioridad. Aunque tengo una cuenta en Pinterest desde 2011, mi uso de esta plataforma siempre fue personal y asistemático. Olvidándome por largos períodos de tiempo de su existencia. Una verdadera pena, dado que los beneficios de tener un perfil activo son sustanciales para tu blog, sea cual sea tu sector.

 

Al crear un artículo para tu blog, también deberías crear una imagen para compartirlo en redes sociales. Utilizando Canva es un proceso sencillo y personalizable.

 

En ocasiones, la plantilla que elegimos para nuestra web, no permite utilizar como imagen principal un gráfico vertical del tamaño específico de los que se utilizan para Pinterest ( 735×1102). Es el caso de mi blog. En ese sentido. no puedo prometerte que vas a trabajar menos. De hecho, yo misma diseño dos imágenes para cada artículo que escribo. Tengo los modelos pre-definidos en Canva y sigo tres pasos importantes:

 

  • Elegir la imagen para complementar visualmente el tema del artículo.
  • Reducir el tamaño final de ambas imágenes  con Optimizilla.
  • Archivar las imágenes con el título SEO del artículo.

 

Estos tres pasos básicos te ayudan a tener un blog más rápido y optimizado para los buscadores. Ahora, te cuento cuáles serían mis sugerencias para esta primera forma de marketing de contenidos para tus redes sociales.

 

Tomando nota:

 

  1. Diseño de la imagen. Te sugiero elegir una imagen vertical y una fuente legible, con un fondo que se destaque en el feed de Pinterest. Los colores cálidos y en especial el rojo, se llevan todas las miradas.
  2. Texto de la imagen. No solo de imágenes vive tu emprendimiento. Para tus pines es razonable optar por grandes titulares e incluso un epígrafe de aclaración.
  3. Descripción en Pinterest. Tu pin se archiva en el buscador, posicionándose de acuerdo a las decisiones inteligentes de la plataforma. En este sentido, te conviene escribir un texto específicamente pensado para acercar tu contenido a la audiencia que te interesa.

 

Cada pin se archiva con el nombre que le hayas dado a la imagen en su atributo ALT. En este sentido, al subir la imagen a la plataforma es uno de los textos importantes que deberías redactar. Por otra parte, te sugiero pensar en usar dos o tres hashtags -no más- para maximizar el alcance de tus post.

 

2- Infografía.

 

La infografía es un tipo de material que, por su carácter de síntesis visual, aporta valor al lector en sí misma. Cuando escribas un artículo para tu blog y quieras multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales,  diseñar una infografía que lo complemente es una gran idea. Te cuento cuáles son sus beneficios:

 

  • Son fácilmente escaneables: capturan el interés de una sola mirada.
  • Favorece el reconocimiento de marca (logo, colores, tipografías, etc)
  • Otros autores pueden utilizarla como material gráfico, compartiéndola en su blog con un enlace al tuyo.

 

Aunque es una tarea de la cual podría encargarse un profesional del diseño, existen plataformas que ponen esta tarea al alcance de todos. Además de la ya mencionada Canva, pueden realizarse interesantes infografías en Venngage. Esta es una herramienta “freemium”. Esto significa que la versión profesional tiene un costo mensual, pero aún así conserva una versión de libre acceso que no está nada mal.

¿Cuáles son mis sugerencias respecto a este formato? Te cuento: las infografías llevan tiempo y un esfuerzo de síntesis -verbal y visual- de las ideas expresadas en un artículo. Te sugiero utilizarlas para complementar el contenido pilar de tu blog. O con el fin de actualizar artículos evergreen -contenido vigente- que necesitan una refrescadita.

Otra posibilidad es realizar “mini-infografías” para compartir procesos de tres o cuatro pasos que pueden compartirse en todas las redes sociales en las cuales tengas presencia online.

 

3- Presentación para SlideShare.

 

SlideShare es la gran olvidada de las redes sociales. Como parte del “sistema Linkedin” su tenor es profesional, ofreciendo un espacio para compartir presentaciones, infografías y documentos. Allí, podrías compartir tu artículo transformado en diapositivas y obtendrías los mismos beneficios que con una infografía: tráfico y reconocimiento para consolidar tu marca personal

Al igual que los casos anteriores, SlideShare es una plataforma visual. Las presentaciones pueden crearse en Power Point sin mayores complicaciones y mis sugerencias son:

 

  • Ser consistente con tu branding (logo, colores, tipografías)
  • Privilegiar listas, viñetas, gráficos, imágenes y vectores.
  • Escribir solo el texto significativo para entender el concepto general.
  • Planificar la secuencia siguiendo la lógica interna del artículo de origen.

 

Si estás con ánimo innovador y tiempo para ponerlo en acción es posible que quieras experimentar con las miles de funcionalidades de Power Point: enlaces, música, animaciones. Sin embargo, SlideShare no admite animaciones, con lo cual, una presentación tradicional es lo más recomendable para trabajar tu marketing de contenidos para redes sociales.

 

4- Múltiples mensajes en Twitter.

 

Nada mejor para multiplicar tu marketing para redes sociales que un texto transformado en decenas de tweets. Acompañados de hashtags, imagénes, gifs y demás parafernalia tuitera. Ya sea compartiendo en tiempo real desde tu teléfono móvil citas destacadas del artículo o utilizando el plugin Better click to tweet  para automatizar este paso.

Escribir para Twitter supone un ejercicio de síntesis. En escasos 280 caracteres pretendemos ofrecer una información completa que construya nuestra identidad en la red. El objetivo es dividir y simplificar. ¿Cómo?

 

  • Resumiendo en una línea el sentido general del post que escribimos.
  • Compartiendo citas destacadas.
  • Reflexionando sobre aspectos que no tenían lugar en el texto original.
  • Creando conversaciones sobre el tema del post con otros usuarios.

 

Una buena síntesis de información parte de los verbos. ¿Cuál es el verbo principal de tu artículo? En función de esta acción principal es posible construir la idea que vertebra el texto.

 

Por ejemplo, la idea central de este artículo parte del verbo multiplicar: “cómo multiplicar por siete tu marketing de contenidos para redes sociales con un solo texto”. Pero también podría expresarlo apelando al lector de forma directa: “Obtené de un solo texto siete publicaciones para tus redes sociales”.  Habemus tuit. Tantos como variantes se te ocurran.

 

5- Imágenes con citas para Facebook e Instagram.

 

Otra posibilidad de diversificar tu marketing de contenidos para redes sociales es diseñar imágenes para compartir en tu Fanpage, grupo de Facebook o cuenta de Instagram. Aunque los perfiles de usuario de ambas redes son diferentes, a los efectos del contenido existen líneas comunes. Veamos cuáles son las características que van a permitirte destacar con tus publicaciones. Por supuesto, partiendo del mismo artículo que ya escribiste o de un viejo post que quieras renovar:

 

  1. Tipo de post. Puede tratarse de una imagen o un enlace. En Facebook al compartir un enlace es posible editar tanto la imagen como la descripción por defecto. Instagram no permite enlaces en sus publicaciones. Pero puede ser el espacio para que expreses visualmente la idea detrás del artículo que escribiste. O para compartir una cita relevante.
  2. Imágenes atractivas. Te propongo que selecciones fotografías que sigan la historia que estás contando en tu artículo y le añadan un toque gracioso, que descoloque al lector por lo sorprendente. Las imágenes de stock pueden ser muy útiles, pero… en la mayoría de los casos son mortalmente aburridas.
  3. Texto en la imagen. La idea principal de la publicación tiene que leerse en la imagen. Es mucho más simple captar la atención de un distraído con un titular de color en la fotografía que con el texto en la descripción. Esta sugerencia es igual de relevante en ambas redes.
  4. Mensaje. Cada uno de tus post tiene que ofrecer un mensaje completo (más allá de la invitación a leer el artículo) y una apelación final para que tu audiencia participe. Te sugiero elegir preguntas simples, que no requieran elaboración y que permitan a quien escribe responder brevemente y sin temor a equivocarse.

 

6- Video para Youtube.

 

Transformar tu artículo en un guión de video es otra de las formas de multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales. Tiene, además, un beneficio añadido: incorporar un video a tu artículo disminuye la tasa de rebote en tu web.

La tasa de rebote es una métrica de tiempo: ¿cuánto tiempo permanece un lector en tu web?  Si el lapso es menor a dos minutos, se considera un rebote y es un indicador negativo del valor de tus contenidos. Google interpreta que tus lectores no encuentran en tu publicación una respuesta a sus inquietudes. En este sentido, el video tendría dos objetivos relevantes: comprometer a una audiencia que prefiere el contenido audiovisual y mantener controlada la tasa de rebote.

 

El tipo de video en el cual transformes tu contenido está estrechamente ligado con la audiencia que te interesa convocar y a su forma de consumir información en internet.

 

Las audiencias más jóvenes prefieren producciones dinámicas, con edición y estímulos visuales constantes. Una imagen tuya hablando a la cámara para contar lo que ya está escrito, no les aporta valor. Sin embargo, para otro tipo de audiencia más madura y en busca de respuestas específicas, es atractiva esta presentación tradicional sin grandes efectos. En este último caso, el video conservaría del artículo original:

 

  • El sentido global expresado en el título.
  • Los puntos clave (tus subtítulos).
  • Citas interesantes para tu audiencia.
  • Datos relevantes.

 

Este nuevo contenido creado a partir de tu artículo es una pieza independiente que no va a ser considerada contenido duplicado, te acerca a personas que tienen una forma diferente de consumir información y te permite experimentar con nuevas habilidades.

 

7- Podcast.

 

Una lectura en voz alta y pausada del artículo que terminaste de escribir es una excelente forma de multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales.  Ni siquiera requiere de herramientas sofisticadas para comenzar. Con un programa gratuito como Audacity es más que suficiente.

Si tus lectores son personas activas, que disponen de poco tiempo para la lectura en su rutina cotidiana, pero pueden escucharte mientras realizan otra tarea, el podcast es un formato ideal. No solo estás creando una pieza nueva de contenido sino que te permite generar un compromiso con el lector que se perdería de otra forma.

 

 

La guinda de tu marketing de contenidos para redes sociales.

 

El listado anterior no agota tus oportunidades. Existen más posibilidades de multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales. Te cuento dos de ellas.

Plataformas, como Pulse en Linkedin o Bebee, permiten escribir artículos nativos. Si bien lo ideal sería escribir publicaciones originales para cada una de esas redes, lo cierto es que nuestro tiempo es un recurso limitado. Por eso, tanto en Linkedin como en Bebee podrías re-escribir tu artículo con un enlace a la fuente original: tu blog. Este último detalle es muy importante para que no se interprete tu contenido como una duplicación.

En aquellas ocasiones en las que dispongas de más tiempo para dedicar a tus contenidos, podrías ajustar el contenido al tipo de audiencia de cada una de estas redes sociales con pequeños cambios:

 

  • Definiendo el lector: ¿a qué persona está dirigido el discurso? ¿Conviene que cambie el singular por plural? ¿Transformar el “tú” en “ustedes” o viceversa?
  • Ajustando el contenido a las necesidades de esa red. Por ejemplo, este artículo que tiene por título “Marketing de contenidos para redes sociales”. Sin problema podría convertirse en “Marketing de contenidos para destacar en Bebee” . Solo serían necesarios unos ajustes muy elementales.
  • Cambiando el título. Si el texto no necesita ajustes, un cambio de título puede significar una gran diferencia para que tu artículo multiplique su visibilidad.
  • Añadiendo una llamada a la acción. Si tu texto original no tenía una apelación al lector, es momento de que añadas un incentivo para que visiten tu blog o la página de tu web que consideres pertinente.

 

Invitación final.

 

¿Te gustó lo que leíste y querés seguir aprendiendo? Te invito a participar de mi comunidad de aprendizaje, Escribe y Vende. Allí comparto ideas y reflexiones que no escribo en ninguna otra parte. Además, vas a encontrar un grupo de personas generosas y siempre dispuestas a resolver dudas y enriquecerte con su participación. ¡Te veo dentro!

Storytelling para emprendedores: emocionar y vender.

Ninguna estrategia de marketing -ninguna- tiene el poder del storytelling para emprendedores. Diseñar un producto en función de las necesidades de una audiencia específica ya no es suficiente para diferenciarte en el tumulto de estímulos diarios que  ofrece internet. En vano elevar la voz para que alguien escuche tu mensaje. No son los gritos desesperados los que convocan y seducen. Son las historias que contamos las que transforman un catálogo de productos y servicios en una marca.

En este post comparto contigo 5 claves de los textos que emocionan y venden, para que a través de ellas pienses el mensaje de tu marca y todas sus manifestaciones.

 

Storytelling para emprendedores: cinco estrategias para escribir, emocionar y vender.

 

Storytelling para emprendedores.

 

Una historia escrita para apelar a las emociones es el punto de contacto entre los intereses de una audiencia y la identidad de tu marca. El storytelling para emprendedores es una herramienta para contar un universo en el que tus palabras llevan a mis oídos las soluciones que estoy buscando. Responden mis  dudas y transforman los hechos aislados o los datos fríos en una experiencia que puedo vincular con mi propia vida. Porque una historia que no conecta con mi experiencia emocional es un texto informativo.

El emprendedor que decide contar para destacar el valor de su marca, descubre que no es necesario gritar para ser escuchado y que las mejores historias se cuentan en susurros. Por eso mismo, son memorables. Si el coro desafinado de vendedores en las redes sociales ensordece, no compres un megáfono. Todo lo contrario. Te sugiero bajar la voz, enlentecer el ritmo y comenzar a contar. ¿Cómo? Siguiendo los siguientes cinco principios del storytelling para emprendedores:

 

1- Historias más allá de tus productos.

 

¿El mundo comienza y termina con tus productos? Si tus plataformas de comunicación -blog, redes, podcast, webinars- se reducen a describir minuciosamente la maravilla de tu oferta, aún tenemos mucho trabajo por delante. Pensar cómo ampliar los temas de conversación con tu audiencia es tu tarea del día.

Cada uno de los espacios en los que tenemos la oportunidad de conversar con nuestro público objetivo es una oportunidad de expresar la identidad de tu marca. Allí donde se encuentren reunidas las personas que te interesa convocar -Facebook, Youtube, Instagram, Linkedin- tiene que llegar tu mensaje en todas sus formas. Promocionar productos o servicios es solo una de las formas de tu mensaje.

Cuando observes que tus publicaciones se limitan a un culto al ego o un catálogo de venta, llegó el momento de intervenir para encontrar esos puntos de intersección entre tus intereses y las necesidades de quienes leen. Llegado este punto, es natural que te cuestiones cuáles son los temas sobre los cuales podrías organizar tu calendario de marketing. Veamos con calma cuáles son las posibilidades.

 

3 ejemplos del storytelling para emprendedores:

 

  1. Citas o reflexiones que expresen tus valores de marca e interpelen a tu lector. Una interpelación gentil, sin presionar pero incitándolo a tomar una posición. Esto significa que el texto que escribas tiene que presentar un cuestionamiento o una pregunta final que se sienta compelido a responder. Por identidad o por rechazo. ¿Quién quiere que su audiencia rechace sus puntos de vista? No te preocupes que ése, no es el punto. Imagina el siguiente escenario: una reflexión sobre un aspecto que nos indigna y busquemos que la audiencia comparta esa indignación. No hay nada como un enemigo común para fortalecer lazos.
  2. Anécdotas personales. Aún las situaciones irrelevantes de la vida cotidiana son motivo de storytelling para emprendedores.  Este tipo de textos cuentan quién soy y cuál es mi propósito dando ejemplo de transparencia. Quienes me siguen sabrán que detrás de mi marca hay determinado tipo de persona en la que pueden confiar o no, según su consideración.
  3. Promociones de tus productos o servicios. Con un giro creativo, incluidas dentro de historias. El relato de un viaje  por un país con hermosos paisajes se nutre de cientos de historias. También es el contexto ideal para vender mochilas, calzado e incluso hojas de ruta digitales para orientar turistas. Aplicando este mismo criterio a tu producto o servicio, seguramente encuentras las historias que lo acompañan. No dejes de mirar el siguiente ejemplo,

 

The Eye Ball from Georgetown Optician on Vimeo.

 

2- Contar la mejor historia.

 

¿Cuál es la mejor historia del storytelling para emprendedores? La respuesta es engañosamente simple: la que responde lo que ya sé o la que ilumina lo que desconozco. Encontrar el punto dulce entre tu saber y el de tu audiencia puede ser el desafío de muchos meses de vigilancia. Sí: vigilancia. Lectura de comentarios en tus perfiles y en los perfiles de la competencia y reconocimiento de la forma de expresión de tu cliente ideal:

 

  • ¿Qué palabras identifican su problema?
  • ¿Cómo describe su estado de ánimo con este problema?
  • ¿Qué dice necesitar? (Atención: no siempre es lo que necesita pero es lo que cree que necesita)

 

Este último punto es particularmente importante. En ocasiones, estamos ofreciendo nuestros productos y servicios ante personas que ni siquiera reconocen tener un problema. O no les interesa pagar por una solución. En este sentido, la investigación es un paso previo e indiscutible a la definición de nuestra estrategia de storytelling. Las grandes marcas contratan empresas especializadas en este tipo de recursos. Un emprendedor, tendrá que permanecer con todos los sentidos abiertos. Y aún así, es muy probable que las primeras conclusiones sean confusas y poco acertadas.

Cuando ya tenemos un panorama claro de a quién dirigimos nuestro mensaje y cómo nuestra solución encaja en su problema, entonces las historias tienen que apoyarse en el mundo de referencia del lector para presentar lo que aún no es capaz de ver o entender.

 

3- Énfasis en el detalle.

 

La prisa por decir, atenta contra el tiempo que se necesita para contar. Si bien los lectores digitales tienen un promedio de permancencia de apenas dos minutos en una página, contar supone conducirlos a otro tiempo, el de la historia. Cuando un relato nos atrapa no solo tenemos la necesidad de saber más sino que perdemos la noción del tiempo.

El storytelling para emprendedores revaloriza el poder de los detalles para comunicar: una cabeza gacha tiene más valor comunicativo que dos párrafos explicando la tristeza de un personaje.

 

La descripción de una mirada cómplice tiene más fuerza que una disertación sobre la amistad. Y un detalle del espacio puede iluminar una situación con mucha más rapidez que un discurso filosófico.

 

Cuando cuentes, especialmente cuando cuentes para generar un vínculo con tu audiencia, entran en juego todos tus recursos. Entre ellos la capacidad de observación del mundo que te rodea. Tanto como la de contar lo que estás viendo, oliendo, tocando, saboreando. De este ejercicio constante de sentir el entorno surgen la mejores historias. Las que tienen el sabor de la autenticidad y el lector descubre con satisfacción que compartimos su mundo, su experiencia y su conocimiento. ¿Vemos ejemplos?

 

  1. Contar con una imagen sensorial (visual, olfativa, táctil) lo que tu producto ofrece.
  2. Describir el clima de trabajo en tu oficina, taller, empresa con una imagen visual.
  3. Pedir a un cliente que defina sus sensaciones al recibir por primera vez un producto o servicio.

 

4- Usar la analogía.

 

En el storytelling para emprendedores también tiene lugar la analogía o el lenguaje metafórico. Si bien los textos escritos para comunicar se caracterizan por su sencillez, simplicidad no es simplismo. La forma más cercana y amable para expresar algo que mi audiencia aún no entiende es compararlo con aquello que ya conoce.

¿Cómo va a reconocer tu audiencia la necesidad de algo que desconoce? Desde el primer texto que escribas tus esfuerzos se orientan a educar en los beneficios y trabajar sobre ellos sobre la base de lo que es conocido. Una metáfora apelando al mundo de referencias de tus lectores puede ser más efectiva que una compleja descripción técnica.

El mismo concepto se aplica para las descripciones de los productos en una tienda online. Como tu cliente accede solo a una dimensión del producto -la visual- la analogía te ayuda a expresar las otras dimensiones:

 

  • Del tamaño de la palma de una mano.
  • Suave como el tacto de la piel de un recién nacido.
  • Con el sabor ácido y dulce de las naranjas.

 

Si te interesa aprender más sobre el tema, te sugiero leer: Cómo escribir descripciones de productos que venden.

 

5- El silencio como herramienta de comunicación.

 

Un gran relato es una secuencia de palabras, bien organizadas y escritas pensando en quien me escucha. ¿Es paradójico entonces reconocer el valor del silencio? ¡Claro que no! Las mejores decisiones que toma un storyteller son:

 

  • Que no decir.
  • Eliminar lo accesorio.
  • Dejar de escribir – o callarse- a tiempo.

 

Los mejores textos son tanto fruto de lo escrito como de lo que fue editado o simplemente, no escrito. Un tercio de lo que escribimos puede borrarse sin arrepentimientos. La fuerza de un relato de marketing está relacionada a su poder de síntesis y al ejercicio de expresar lo mismo con menos -y menos- palabras.

Por este motivo son tan importantes las imágenes sensoriales y las metáforas. Porque al valorizar el conocimiento previo del lector, nos ayudan a sintetizar situaciones o emociones complejas con pocas palabras. Veamos un ejemplo. El adjetivo “angelical” recoge una extensa tradición cultural. Y despierta en la mente de mi lector decenas de connotaciones. Una palabra como ésta, nos ayuda a construir todo el perfil de un personaje en segundos.

 

Es tan importante saber que decir como saber cuándo callar.

 

Storytelling para emprendedores: formación colectiva.

 

Transformar el storytelling para emprendedores en tu estrategia de marketing es un desafío constante de aprendizaje. Si querés transitar ese camino en compañía, te invito a participar del grupo Escribe y Vende. Es un placer recibirte.

Storytelling para emprender: 3 principios desmesurados.

En tu sueños lúcidos, tus redes sociales arden de interacciones y conducen naturalmente a tu web, donde el poder de las historias convoca, persuade y vende productos gentilmente. ¿Solo en tus sueños lúcidos? Es posible diseñar este escenario ideal utilizando el storytelling para emprender. 

Es una gran promesa. Y como toda gran promesa, comenzamos a tejer sueños olvidando las cláusulas ocultas. Sí. La letra chica: desatar la magia del relato implica cambiar la forma de pensar por qué, qué y cómo escribimos para diseñar nuestra presencia online. Es una nueva perspectiva de comunicación con tu audiencia que comienza considerando los siguientes 3 principios del sotrytelling para emprender.

 

Storytelling para emprender. Tres principios y cinco tips de escritura para destacar entre la multitud.

3 principios del storytelling para emprender.

 

Los principios del storytelling para emprender tienen una condición: aceptar tu humanidad. Como verás, no parece una condición de las que inspiran películas. No vas a tener que buscar un anillo enfrentándote a criaturas misteriosas y con oscuras intenciones. ¿O sí?

La aparente sencillez de la condición hace que los emprendedores tiendan a subestimarla. Un escritor, especialmente un escritor de ficción, se enfrenta a las miserias y la vulnerabilidad del ser humano protegido por sus personajes. Sin embargo, quien escribe desde su subjetividad para acercar sus productos y servicios  a una audiencia, no tiene escudos. Se expone a la mirada ajena y cuando comienza a sentir que tanta exposición le quema la piel, se repliega.

¡Por supuesto que das un paso hacia atrás! Cuidar tu integridad debería ser uno de los grandes propósitos en tu vida. Esta sentencia no es discutible. Pero la coraza que construimos para no mostrarnos, tiene consecuencias inmediatas en tu marca: una voz artificial, un mensaje estereotipado que llega a una audiencia con la que se crea un vínculo monótono. Cuando esta situación cómodamente instalada, llega el gran descubrimiento:

 

  • Publicaciones con cero interacciones.
  • Respuestas desganadas.
  • La sensación de publicar en el vacío.

 

Tu blog y tus redes sociales son un desierto por el que se pasean tus publicaciones con el mismo reconocimiento que un espectro. El primer pensamiento entonces es: “tengo un problema de ventas”. Suena lógico pero es un error. En primera instancia es un problema de identidad. Más específicamente, de identidad verbal. Utilizar el storytelling para emprender es resolver este problema desde la raíz. Veamos cómo.

 

Los tres principios del storytelling para emprender.

 

1- Escribir es un acto de coraje.

 

Quien escribe acepta desnudar su vulnerabilidad e incluso sus debilidades para inspirar y orientar. En este sentido, la acción de escribir es en sí misma, un acto de coraje. Por un momento estás dejando una herida abierta para que la irriten, asomándose en ella. Pero es entonces cuando sucede algo mágico: una persona se anima a escribir “yo también”. Quizás no te parezca significativo, pero lo cierto es que si una persona se animó a escribirlo, cientos de ellas lo están pensando. Y muchas otras que sienten: “qué bueno que alguien lo escribe”.

 

Extra tip: para motivar la participación, escribí el primer comentario. Muchos lectores se niegan a ser los primeros en dejar su opinión y este simple gesto les trasmite seguridad.

 

Por supuesto, no todos los textos de tu storytelling para emprender comprometen las emociones en un grado tan extremo. Algunos serán livianos y divertidos. Otros expresarán tu forma de entender el mundo y algunos de ellos se enfocan en expresar los beneficios de tu marca. Pero todos ellos están escritos desde tu identidad. Evidenciando que tras la marca hay un ser humano que escribe. Asumir una posición hace que tu marca no sea para todos los paladares. También transforma una sustancia sin gusto en un manjar para determinado grupo de personas. Esas son las personas que te interesan.

 

2- Escribir compartiendo inspiración y conocimiento.

 

Tus búsquedas en Google seguramente abundan de artículos escritos con tips de fácil lectura y sugerencias sumarizadas que responden a un problema. Este tipo de artículos son sumamente útiles cuando buscamos una solución concreta. Sin embargo, no son memorables. Tu web es funcional. La próxima vez que necesite una respuesta, buscaré nuevamente en Google, no en tu web.

Obviamente puedo minimizar este riesgo creando formularios de suscripción y pop-ups. Sin duda es una decisión inteligente transformar el tráfico que llega a  tu web en suscriptores. Pero en la mayoría de los casos, estos suscriptores olvidarán qué fue lo que encontraron en tu web si no ofrece más que material funcional y promociones.

El storytelling para emprender te ofrece la posibilidad de informar y compartir conocimiento en el mismo artículo en el cual estás escribiendo para inspirar. Las historias transforman los datos, los hechos aislados y la información bruta en una pieza de contenido memorable. Si esta misma calidad de texto el lector la encuentra en tu newsletter y tus redes sociales, tu marca deja huella.

 

Extra tip: que cada uno de tus artículos ofrezca al lector la posibilidad de recordarte, ya sea por tu historia, tu sentido  del humor o tu forma particular de contar.

 

3- Escribir historias personales en contextos específicos.

 

Este principio del storytelling para emprender responde a una de las grandes preocupaciones cuando comenzamos a escribir para nuestra marca. ¿Cuál es? El temor de quedarnos sin temas. Comenzar a escribir un blog  y descubrir a los seis meses que no tenemos más material para compartir.

Entiendo la inquietud. Cuando comencé a enseñar, una de mis grandes preocupaciones era quedarme sin nada para decir en mitad de una clase. Me generaba dosis masivas de ansiedad y planificaba el contenido de una clase con material para un seminario. No habían pasado tres meses cuando descubrí que el problema no era quedarme sin tema sino ajustarme a un programa y culminarlo a tiempo. Sigue siendo un desafío.

Quien escribe de un tema que compromete su propósito siempre encuentra sobre qué escribir. No solo porque es capaz de relacionar todo en su entorno con su saber sino porque cada una de esas relaciones está acompañada de una historia personal que la enriquece.

 

Extra tip: un recurso útil crear un calendario editorial para visualizar cuáles son los temas de los cuales es posible escribir en los próximos tres, seis o doce meses.

 

Si querés investigar más sobre el tema, te sugiero leer el siguiente post: Plan de contenidos para tu blog. Más allá de esto, el miedo a quedarse sin tema se desvanece ejercitando la escritura. Descubriendo que un texto tan específico como “Los cinco beneficios del email marketing para abogados”, se relaciona sin dificultad con una historia personal. Siempre y cuando no limitemos nuestro concepto de “historia personal” a la búsqueda de un asunto para tocar la fibra sensible de nuestro lector. La simple mención de nuestra experiencia con el tema es una historia personal y cuánto mejor aprendas a desarrollarla, más crecerá el compromiso de tus lectores. Sean quienes sean.

 

5 tips finales del storytelling para emprender.

 

Los anteriores principios del storytelling para emprender tienen que  estar presente en la raíz de tu escritura. Son el punto de partida de cualquier proyecto de escritura para generar una presencia online destacable. Antes de despedirnos, quiero ofrecerte además, cinco tips que puedas utilizar en tu próxima publicación.

 

  1. Apelar al detalle: no escribas “caminando rápidamente” cuando quieras decir “acelerando el paso con dificultad”.  Lo sé, son más palabras y condiciona la simplicidad del texto pero vale la pena el cambio cuando ayuda a  tu lector a escenificar una situación.
  2. Cambio de perspectiva: en ocasiones cambiar el punto de vista anima una historia. ¿Qué pasaría si mirarás más de cerca (como aplicando el zoom)? ¿Y si miraras al nivel del piso? ¿Cómo sería la historia desde los ojos de un niño de 3 años? Es un ejercicio que te ayuda a mejorar tu storytelling para emprender.
  3. Buscar el ritmo: alternar oraciones breves con otras más extensas y pausadas. El ritmo de lectura es un factor esencial para enganchar a un lector y nuestro primer objetivo es evitar la monotonía.
  4. El momento transformacional: en un artículo para tu marca, una buena introducción que exprese un momento transformacional (el que cambia tu forma ser, estar o vivir) es siempre una forma de fomentar el compromiso y garantizar que el lector siga leyendo.
  5. Jugar con los recursos verbales: no importa cuán serio sea el tema de tu post. No niegues al lector la posibilidad de entender tu punto con comparaciones y metáforas. La única forma de entender algo nuevo es comprándolo con algo ya conocido. Cuando logres este tipo de escritura que contempla el saber de tu lector, tu storytelling para emprender alcanzó un grado de perfeccionamiento del cual deberías sentir orgullo.

 

Invitación final: Escribe y Vende.

 

Contame en los comentarios si te resultó interesante alguno de los puntos anteriores y vas a aplicarlo en tu storytelling para emprender. Por otra parte, quiero compartir contigo una invitación. Si aún no conocés mi grupo de aprendizaje, te animo a pedir acceso a través del siguiente enlace: Escribe y Vende. Es un placer recibirte, allí encontrarás sugerencias y reflexiones que no comparto en ninguna otra parte.  ¡Hasta el próximo artículo desmesurado!

Storytelling en redes sociales: técnicas desmesuradas.

Hasta el momento, ignoré selectivamente la argumentación sobre la importancia del storytelling en redes sociales. Las redundancias aburren y algunos temas no necesitan argumentaciones explícitas. Sin embargo, ocasionalmente, un comentario aislado despierta una alerta desmesurada y reconozco que llegó el momento de escribir sobre el tema. No solo para dejar constancia de la trascendencia del storytelling en redes sociales sino para compartir contigo cómo hacerlo de forma intencional.

Si hasta el momento desestimé escribir sobre el tema fue porque considero que, en su dinámica, una red social no es otra cosa que un entramado de historias. Pensalo de esta forma: fuiste protagonista de una situación curiosa o estás celebrando un logro largamente buscado. Te estalla en el pecho el deseo de contar una noticia impactante. O la necesidad de compartir la indignación provocada por una injusticia. Casi en un gesto automático, tomaste una fotografía, escribiste en tu muro en Facebook o iniciaste un tweet furioso que llega a todas las personas que te conocen.

Viviste una historia y estás contándola. Eso es storytelling en estado puro. No cometas el error de confundir  “hacer storytelling” con la narración artística de grandes relatos. O la estrategia de marketing rigurosamente diseñada -y ejecutada por profesionales- con el fin específico de emocionar a una audiencia. Si algo sustituye las primitivas reuniones en torno al fuego, son las redes sociales. Allí donde una persona comparte sus vivencias, encontramos la más genuina manifestación del arte de contar.

 

Storytelling en redes sociales

 

Storytelling en redes sociales: pura intención.

 

Facebook, Instagram y Twitter -a pesar de su brevedad- están cruzadas de narrativa. Un video sin guión no es más que una colección de imágenes deshilvanadas. Y en Linkedin, se naturaliza lentamente el gesto de contar más allá de la exposición de hechos y datos empresariales.

Contamos historias para nuestros familiares y amigos. Pero también, existe un uso intencional de los relatos cuando el objetivo es vender nuestros productos o servicios. Es la forma menos invasiva de promocionar tus intereses. Contemplando en el proceso a quien lee. Reconociendo sus aspiraciones e historias para compartir.

El storytelling en redes sociales es tu mejor herramienta de marketing. No solo porque te ayuda a soslayar el efecto de los inestables algoritmos. Intencionalmente deberías nutrir tu marca -personal o comercial- de historias porque hacen memorable tu presencia online sin la impresión intruisva de los ADS.

Una publicidad representa al vendedor que coloca su pie para que no puedas cerrar la puerta (una imagen de otros tiempos ¿no?), mientras que una historia bien contada es una canción que se escucha a través de tu ventana.  Posiblemente sus resultados no sean inmediatos, ni puedan medirse con un pixel, pero sin duda sus logros son a largo plazo y generan vínculos más sólidos.

 

Estrategias para usar el storytelling en redes sociales.

 

Observo con cierto asombro una conducta repetitiva entre quienes escriben contenidos para su marca. Es una insistencia forzada en desviar a los lectores hacia su página web. No importa cuál sea el tema o la situación, invariablemente, interrumpen el discurso en el esfuerzo de convertir un lector en un suscriptor.

Me permito sospechar que esta sea la forma más inteligente de escribir en tus redes sociales. ¿Por qué la precipitación por ganar un suscriptor apurado y distraído? ¿No será el mismo tipo de suscriptor que abandona la lista luego de obtener su regalo? ¿ O ese otro que cuando llega tu primer newsletter ni siquiera recuerda quién eras? En función de estos cuestionamientos, mis tres sugerencias para el uso del storytelling en redes sociales:

 

1- Diseñar relatos como experiencias completas.

 

Para ganarle la pulseada a los algoritmos y crear una comunidad comprometida, mi relato tiene que ser una experiencia completa para la audiencia.  Cada una de las interacciones que provoco en redes sociales tiene valor en sí misma aunque sus resultados no sean mensurables inmediatamente.

¿Por qué no escribir anécdotas o historias exclusivas para cada una de tus redes? Teniendo en cuenta las particularidades de cada una, también estamos contemplando las características de sus usuarios. Una red eminentemente visual como Instagram puede ser el espacio para desarrollar tu storytelling de marca. Allí, texto e imagen transportan al lector. Una hermosa imagen es inexcusable. Si además está acompañada de tu palabra, su poder de convocatoria aumenta exponencialmente. Simplemente, deberías recordar dos aspectos:

 

  • 2200 caracteres es el límite de texto en Instagram para cada imagen.
  • El “corte” de texto se produce en la tercera línea (este dato te ayuda a elegir cuidadosamente cuáles van a ser tus primeras palabras con el fin de motivar la lectura).

 

Para finalizar, te cuento las conclusiones de mis “experimentos” en Facebook. Si bien en esta red los textos breves obtienen más reacciones, los textos extensos generan mayor compromiso. Tanto en los grupos como en las fanpages. No te limites a escribir telegramas. Dedicale amor y palabras a tu audiencia.

 

Si la escritura no es la más destacada de tus virtudes, construí historias creando álbumes que tengan un sentido de continuidad entre las imágenes, creando con ellas un relato visual.

 

También contemplo como parte de esta experiencia, realizar videos o encuentros en vivo más extensos y significativos. Ya sea una grabación o un live, aprovechalos para desarrollar un tema y no solo sumarizar un listado de consejos.

 

2- Construir series con continuidad temática y visual.

 

¿La red social en la cual se encuentra tu audiencia es Twitter? En esa caso, quizás hayas pensado que la sugerencia anterior no tiene aplicación en esta plataforma. Las limitaciones de escritura para cada tweet hacen imposible desarrollar una historia coherente. Si este fue tu pensamiento, te propongo mirar Twitter como la posibilidad de escribir una historia episódica.

 

Tu apuesta para vencer la limitación de caracteres será secuenciar la historia en varios tweets consecutivos.

 

¿Qué pasaría si hicieras lo mismo con una imagen para Instagram? ¿No sería divertido dividir una imagen en nueve cuadrantes para que formen un puzzle en tu feed? En este caso, cada uno de tus textos sería un indicio de la historia completa relacionada con la fotografía. ¿Y si construyeras una historia en la que participe tu comunidad de Facebook?  Recuerdo que disfrutaba mucho de las lecturas en las cuales elegía el final de la historia. Jugar con tu audiencia de este modo siempre es una posibilidad.

Construir tu storytelling en redes sociales con este criterio episódico, supone que ejercites tu visión más allá de la publicación de hoy. El propósito de una serie de publicaciones es sostener un mensaje -tu mensaje- de forma consistente a través del tiempo y a lo largo y ancho de todas tus plataformas sociales. ¿Te interesa leer más sobre el tema? Entonces te invito a seguir con: 7 formas de usar tu storytelling de marca.

 

3- Contar la épica de lo cotidiano.

 

Que tus textos representen a tu marca, no significa que cada uno de ellos exprese la grandeza de tus productos o servicios. Una observación superficial de tus perfiles sociales, va a revelarte que los contenidos que generan mayores interacciones son aquellos en los que la historia es muy simple.

Cada conversación en tu vida cotidiana puede transformarse en un motivo de escritura para compartir. Tu propósito entonces, sería permanecer atenta a la realidad y al contacto personal con otros seres humanos. En este momento, se impone recordar una de nuestras técnicas desmesuradas más rigurosa: MEC (mover el culete). Salir a la calle, observar, escuchar, conversar. La ficción no nacen con un escritor sumergido en el sillón de su living, Eso es mitología de la escritura. Los grandes relatos surgen de la experiencia vivida.

 

Las anécdotas de la vida cotidiana funcionan como disparador de reflexiones que se proyectan a toda la experiencia humana. Lo esencial no es “el hecho” sino lo que despierta en su protagonista y cómo lo relaciona con su vida.

 

Como encerrarnos en una burbuja virtual es el riesgo de quienes emprendemos online, nunca serán suficientes las veces que repita: es necesario mover el culete. Estar en contacto con la vida es la forma más efectiva de nutrir tu storytelling en redes sociales.

 

Observar, conversar, interpretar.

 

Ninguna estrategia de marketing funciona automáticamente. Para obtener los beneficios que esperamos es necesario observar con atención qué sucede en cada una de las plataformas que nos interesa. También, recordar el sentido conversacional de las redes. Si las redes son conversaciones, entonces, nos disponemos a conversar. Finalmente, debemos llegar a conclusiones respecto a cuál es la mejor forma de comunicar nuestro mensaje a una determinada audiencia.

Usar el storytelling en redes sociales puede demandar más tiempo del que estabas considerando dedicar a la tarea de promocionarte. Sin duda pagar una publicidad es más rápido y genera mayor volumen de interacciones. Mi propuesta está en la vereda de enfrente a la promoción rabiosa con ADS. No los niego y reconozco su valor. Sin embargo, nada sustituye a el propósito de comunicar a largo plazo, quién soy y por qué hago lo que hago.

Sobre éste y otros temas reflexiono todos los días en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Espero verte allí y continuar la conversación que estamos dejando pendiente.

Facebook actualiza su algoritmo: ¡el storytelling puede salvarte!

Afortunadamente este no es un blog de noticias porque en lo que respecta a oportunidad, hago agua por los cuatro costados. Es cierto, tal como afirma el título de este artículo: Facebook actualiza su algoritmo. Se escribe en presente pero no es precisamente una primicia. De hecho, desde que Mr Z hizo su anuncio en los primeros días del año, la novedad corrió como reguero de pólvora y parecía no existir otro tema de conversación dentro de la plataforma.

El anuncio era contundente: Facebook es una red social y su apuesta para el 2018 es privilegiar los contenidos significativos. Especialmente aquel que publican nuestros familiares y amigos. Lo que este anuncio silencia -aunque es vox populi- es que el tiempo promedio de permanencia en la plataforma, disminuyó sensiblemente. Un usuario promedio, dedica 30 minutos menos por día a su cuenta, en términos generales. Quizás en este momento no consideres significativo este número, pero si fueras Mr Z, tendrías motivos para preocuparte.

¿Por qué? Porque esto significa que los usuarios están eligiendo otras redes sociales que cumplen su función de forma más amable. Y los 30 minutos de hoy, pueden transformarse en un progresivo abandono de una plataforma que no cumple las expectativas de sus usuarios.

 

 

Facebook actualiza su algoritmo y ¿tiembla tu fanpage?

 

Escribir sobre un tema que ya ha sido largamente discutido, quizás puede parecerte una más de mis desmesuras. Lo cierto es que, por alguna razón que desconozco, fui una de las personas seleccionadas para responder a la encuesta organizada por el propio Facebook que circuló recientemente.

Te confieso algo: estuve tentada de ignorarla. Pero sentí tanta curiosidad por conocer qué le estaba preocupando al equipo de CEOs  de Facebook, que me dispuse a responderla. Las preguntas fueron reveladoras. Sin duda, la experiencia de sus usuarios les importa. Y mucho.

Si te preguntara cuáles son los pilares de tu negocio, sin duda una de las tres primeras ideas en tu mente sería “mis clientes”. Existen motivos más que suficientes para que pienses de esta forma. Sin clientes -o al menos sin una audiencia interesada- no hay negocio posible por más innovador y necesario que sea tu producto.

Facebook es un negocio (por si aún conservabas otra forma de ilusión romántica).  Para ellos también es esencial cuidar a sus “clientes”. No quieren abrumarte con millones de publicaciones ni expulsarte por el aburrimiento que te provoca esquivar publicidades. Por lo visto, este escenario estaba comenzando a manifestarse y están actuando en consecuencia. Si Facebook actualiza su algoritmo es porque lo necesita para retener a sus usuarios, hartos de publicidad.

 

Encomendarse a todos los santos.

 

Que una plataforma social que cuenta con millones de usuarios se cuestione la forma en que se comparte la información me parece saludable. Ofrecerte acceso a miles de publicaciones irrelevantes sería contraproducente. Los señores que tienen oficinas en esta red social, lo saben.

 

El algoritmo es una fórmula que permite hallar soluciones a un problema. ¿Cuál es el problema en este caso? Priorizar el contenido que quieren ver las personas durante el tiempo que pasan en la plataforma.

 

¿A quién queremos engañar? No solemos recibir con los brazos abiertos los cambios que afectan nuestra rutina profesional.  Ni los imprevistos -ese tipo de experimentaciones me han sorprendido más de una vez en mi perfil- ni los que se avisan con la debida anticipación. Ahora, que se produzcan estos movimientos es coherente con los intereses de todos, los de Facebook y los de quienes producimos contenidos.

Recuperate del asombro. No enloquecí. Lo estoy pensando de este modo: al menos en lo que refiere a su intención, el objetivo es “separar la paja del trigo”. ¿Cómo? Seleccionando aquellas cuentas con las que interactuamos habitualmente. Si nuestro contenido es relevante para un grupo de personas específico,  la comunidad que se congregue en torno a nuestra marca será activa.

Al menos, así funciona en teoría.  Permítanme desconfiar de un algoritmo que confunde una torta de crema con un pecho femenino. Así como lo estás leyendo: los algoritmos son fórmulas falibles y el anterior, es el caso real de censura a la imagen poco feliz de una repostera.

 

Si Facebook actualiza su algoritmo, ¿cómo afecta a mi marca?

 

A tu marca la afecta y mucho. El alcance orgánico de tus publicaciones -que ya era muy limitado- se restringe más aún. Esto no es una buena noticia. Honestamente, no lo es. Aunque tampoco es el “apocalipsis” o el “apocaritmo” como leí por allí en algunos artículos. Pongamos las cosas en su sitio: estamos hablando de Facebook. Es una red social más, no el fin de los tiempos. ¿Nos entendemos?

Respecto a las nuevas condiciones, podés asumir distintas posturas:

 

  1. Levantás tus cacharpas y te retirás sin hacer ruido. Decidiste que no es redituable para tu negocio dedicar tiempo a una plataforma que limita de forma tan radical tu alcance. Y salís a buscar alternativas, que las hay para todos los gustos.
  2. Decidís quedarte y experimentar tanto con tu estrategia de contenidos como con tu presupuesto para publicidad. Es un momento de transición y tenés la disposición de verificar qué estrategias funcionan y cuáles no.
  3. Consideraste que tu página funciona como una carta de presentación (este aspecto lo señalaron con mucho acierto las desmesuradas de Escribe y Vende) pero no está en tus planes enfocar tu estrategia de marketing en una red cuyos algoritmos confunden tortas con tetas.

 

Personalmente, me rindo ante la posibilidad de realizar experimentos. En los últimos -casi- doce meses, mi estrategia de comunicación estuvo centrada en otra red. Pero en este momento y dadas las circunstancias, me tienta la posibilidad de probar formas de generar interacción con mis contenidos que sí tengan impacto en Facebook.

 

Cuando el storytelling te salva de las fórmulas matemáticas.

 

Con el afán investigador encendido, no necesito una reflexión profunda para entender que, si lo que está buscando la plataforma es privilegiar los vínculos y el contenido que realmente nos acerca a otros, tienen que amar el storytelling.

 

Contar historias nos conecta emocionalmente y es la mejor forma de darle contexto a los datos que, presentados en frío, son aburridos y solo despiertan indiferencia.

 

Ver limitado el alcance orgánico de tus publicaciones te da la oportunidad de salir de la zona de comodidad a la que hayas llegado con tus contenidos. Es momento de levantar la vista y buscar alternativas beneficiosas para tu negocio. Por ejemplo, el uso de encuentros en vivo. Sería incapaz de expresar cabalmente lo maravilloso que es disponer de esta herramienta. Tanto para quienes venden productos como para quienes venden servicios,  el potencial de comunicarse en vivo con los fans es invaluable.

Tiene sentido que Facebook sea benevolente con quienes apuestan al “live”. Tomando en cuenta que únicamente Youtube le hace sombra, se entiende que aumenten la visibilidad de quienes eligen el video en vivo para comunicarse con sus fans. Incluso, aquellos que no son en vivo pero se suben directamente a la Fanpage.

 

Si Facebook actualiza su algoritmo, le respondemos ofreciendo contenido en sus propios términos. ¿Qué sería ofrecer contenido en sus propios términos? Dejame ofrecerte tres sugerencias.

 

Tres sugerencias para compartir contenido relevante.

 

Entendiendo hacia dónde apunta la búsqueda de Mr Z y apelando al sentido común, comparto contigo tres sugerencias que podrías poner en práctica para observar sus resultados a largo plazo. Veamos:

 

1- Renunciar a  la automatización de publicaciones.

 

Lo sé. Para quien tiene una marca -y una vida- esta  sugerencia roza la insensatez. Te pido un voto de confianza. Lo que voy a escribir, tiene sentido. Recientemente renuncié a la app de automatización que usé los últimos dos años para mis redes sociales. Su alcance era mínimo, al igual que el impacto de los viejos post de mi blog. Te propongo que intentes la publicación en vivo (en última instancia, agendándola dentro de la misma plataforma).

La respuesta a los comentarios dentro de los primeros sesenta minutos de publicación es esencial. Esto puedo afirmarlo con la certeza que da la experiencia: tanto en mi fanpage como en mi grupo, si estoy presente para responder a los primeros comentarios, la visibilidad del post crece exponencialmente.

 

2- Abusar del storytelling.

 

Nada garantiza que el dichoso algoritmo diferencie tus historias de otras publicaciones poco relevantes. Al menos, no puedo ofrecerte esa garantía. Más allá de esto, lo cierto es que si los señores quieren “relevancia”, eso es lo que vamos a darles.

Mi fanpage ha sido un laboratorio desde el comienzo. Tanto en lo que a identidad visual como a temas refiere, me he dado el lujo de probarlo todo. En oposición a las sugerencias recibidas -e incluso a lo que promuevo como saludable para mis alumnas- nunca me limité a publicar exclusivamente sobre escritura. En todas las pruebas que realicé, los relatos siempre fueron la estrategia ganadora.

No solo estoy hablando de “likes” sino de generar conversaciones. Al fin de cuentas, estamos hablando de una red social, de eso se trata: de generar conversaciones. Considero que hay un exceso de preocupación por crear contenidos virales y en el proceso se olvida el valor de la conversación.

 

El diálogo funciona por goteo. No va a darte visibilidad inmediata, masajeando tu ego con números llamativos. Sin embargo, va a ofrecerte algo mejor: una comunidad.

 

¿Querés crear tu propia comunidad? Entonces, te invito a leer: 5 secretos para crear comunidad en Facebook.

 

3- Ir más allá del social selling.

 

No tengo poderes sobrenaturales pero en este momento adivino tu consternación. “Todo muy bonito con ponerme a conversar, pero: ¿cómo eso va a mejorar mis ventas?  En esta inquietud está la punta de la madeja.  Personalmente, no considero que las redes sociales -ninguna de ellas- sean espacios para vender.

Me explico con más detalle. Por supuesto que si  estableciste una estrategia de contenidos para tu marca, el objetivo es mejorar tus ventas. Es más, si construiste tu presencia en determinadas redes sociales  y no en otras, el propósito es generar visibilidad en un espacio en el que también se encuentran tus clientes potenciales.

Pero… (ella y sus “peros”) lo que aprecio entre quienes administramos una Fanpage es un pernicioso sentido de urgencia.  En torno a la venta online se construyó un relato nutrido de números superlativos, casos de éxito y demás mitología. No insulto tu inteligencia si afirmo que, tu desesperación por obtener resultados, es consecuencia directa de este relato. Pero al igual que otras mitologías, la relación entre este relato y la realidad es difusa.

 

¿Tenés el secreto anhelo de crear una publicación viral? ¿Soñás con recibir cientos de inbox de interesados en tus productos?

 

Facebook actualiza su algoritmo, vos actualizás tu estrategia.

 

Lo poco que sé del ser humano me basta para afirmar que los movimientos sociales no se producen en el sentido de las urgencias individuales. Los “estallidos” -ya sean de éxito o fracaso- comienzan mucho antes de que comiencen a observarse los primeros signos de su aparición.

¿Qué quiero decir con esto? Que abandones la urgencia y -sin perder de vista tu objetivo- utilices las redes sociales para generar reconocimiento. Para estar en la mente de la audiencia que te interesa. ¿Por qué tomarte ese trabajo? Porque la venta es una consecuencia no un causall. Así funciona.

Detrás de un estallido de éxito hay horas de trabajo, unos cuantos fracasos y una perseverancia que fue más allá de la necesidad de vender. Entiendo que pienses que esta actitud desprendida es privilegio de pocos. El resto de los mortales necesitamos pagar cuentas mensualmente. Será desalentador pero no podría decir otra cosa sin faltar a lo que la experiencia personal me dicta.

¿Por qué creés que sugieren que tengas dos años de ahorros para emprender? Exacto. Porque vas a necesitarlos. Las alternativas que se me ocurren al “colchón de supervivencia emprendedor” no son lícitas como para mencionarlas en un artículo. Pero descuento tu creatividad al respecto.  Honestamente, no puedo ofrecerte sugerencias más ligadas a mi experiencia personal que las que expuse en este post. Aprender a contar es clave y hacerlo sin urgencia es vital. Si los perros huelen el miedo, los clientes huelen la desesperación. Y huyen de ella.

¿Querés que los clientes te huyan o te encuentren? Tomate tu tiempo para pensarlo y mientras, seguí leyendo cómo las palabras te ayudan a cumplir este propósito.