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Conectar y emocionar

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Cómo conseguir más clientes con storytelling

Veamos cómo conseguir más clientes con storytelling. Porque disfrutar de un trabajo estimulante que no limita tu agenda y genera una transformación positiva en la vida de otras personas es la cara visible y seductora de emprender tu propio negocio. Sin embargo, más allá de los beneficios de ser tu propio jefe, emprender tiene su “lado B”.

 

El dark side del emprendimiento puede tomar diversas formas, pero se reduce básicamente al siguiente cuestionamiento: ¿cómo generar ingresos constantes?

 

He aquí, uno de esos casos en los cuales la respuesta no presenta múltiple opción.  Generar ingresos constantes con un negocio supone conseguir un flujo regular de clientes. Punto y aparte. Luego veré qué tan poblada necesito -o deseo- mi agenda, pero un negocio es tal cuando alguien paga por tus productos y servicios. Y está sano cuando este ciclo es constante.

 

En este artículo, te cuento cuáles son las condiciones previas para crear contenido significativo y cómo conseguir más clientes con storytelling en 4 pasos.

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling.

 

Sin duda,  responder cómo conseguir más clientes con storytelling implica definir algunos conceptos previos. Entre ellos los que te menciono a continuación:

 

  1. La visibilidad comienza por la generosidad bien entendida.
  2. La valoración de una propuesta es un balance entre cantidad y calidad.
  3. La mejor forma de vender se produce cuando no se percibe al vendedor como “vendedor”.

 

Convocar una audiencia específica y atraer con ella a tus potenciales clientes tiene una condición previa e indiscutible: crear contenido significativo para estas personas. ¿Por qué? Porque diariamente buscamos en internet respuestas para los más variados problemas.  Si en una de estas búsquedas, Google me devuelve uno de tus artículos -o las redes sociales me acercan tus palabras compartidas por alguien de mi confianza- es más probable que me acerque al mensaje que estás proponiendo. En consecuencia, es más probable que descubra tus productos o servicios.

¿Por qué soy tan categórica respecto a este punto? Por observación y experimentación personal. Incluso suponiendo que decidas no escribir un blog y definas como estrategia de marketing prioritaria el pago recurrente de publicidad (en Google, Facebook o Instagram) crear contenido para nutrir estos anuncios no es discutible.

De la misma forma, es necesario que mantengas una vigilancia constante  sobre los resultados de tu inversión en ads. Si los números te conforman seguirás adelante con ellos y si no son de tu conformidad, realizarás los cambios que consideres pertinentes. O experimentarás con nuevas formas de presentación visual y textual. ¿Qué significa esto? Como lo estás  suponiendo: crear nuevo contenido.

 

Por si te quedaban dudas… crear contenido significativo para compartir no es opcional.

 

Autopromocionarte con tu contenido.

 

En este sentido, promocionar tu negocio para conseguir más clientes con storytelling significa compartir textos o imágenes con fines informativos o formativos. Por supuesto, crear contenido supone tiempo y dedicación. Frente a esta realidad -y para evitar la fuga de neuronas- deberíamos tener en cuenta la segunda afirmación: el balance entre cantidad y calidad.

La presencia constante de una marca frente a su audiencia es una aspiración y deberías planificarla para consolidar tu visibilidad y no generar lagunas de reconocimiento. Sin embargo, cuando es ese cerebrito tuyo el que se encarga de todo lo relacionado con tu marca… ¡menudo desafío!

 

Hasta que no se invente un elongador de horas, tu mejor opción es descubrir tus límites de exposición y dónde se encuentra el punto en el cual se equilibra la cantidad y la calidad de tu contenido.

 

Un post semanal en tu blog y tres publicaciones diarias en tus cuentas sociales más activas sería un objetivo deseable. Sin embargo, mantener este ritmo requiere de una resistencia mental de la cual deberías enorgullecerte y de una planificación rigurosa de la cual, no deberías estar menos orgullosa.

No sé a vos, pero lo que es en mi caso, no siempre las condiciones anteriores se dan juntas. Y en ciertos momentos del año, carezco de ambas. Ahora éste. es tema de otro artículo, así que dejémoslo por aquí.

 

Vender sin aburrir.

 

Finalmente, la mejor impresión de tu marca se produce cuando tu contenido se percibe como una guía que realmente aporta información a quien lee más que como un discurso de venta. Los discursos de venta me aburren mortalmente y por supuesto, apenas percibo que estoy frente a uno, cambio de sintonía. No hay nada más simple: estás a un click de otro espacio que te interese y no te aburra.

Vender tus productos exige un ejercicio continuado de creatividad. Si esperabas una función automática ya estarás sintiendo el ardor de la decepción. Este es el momento en el que se dividen las aguas: o se mantiene tu firme propósito de sacar adelante esa marca o mantenemos el estado actual de las cosas. Sea cual sea tu decisión, te pertenece.

 

Volvamos al caso: para vender sin aburrir el storytelling es tu mejor aliado.

 

El storytelling te ayuda a conseguir más clientes porque:

 

  1. Expresa tu visión creativa ya sea en videos, artículos o instancias de interacción en vivo – Facebook live, directos en Instagram o en Youtube.
  2. Comparte testimonios de clientes satisfechos que con su experiencia sumen esa cuota de confianza que tanto beneficia a tu negocio.
  3. Inspira con tu conocimiento o estilo de vida. Cada historia que cuentes es también parte de tu experiencia de vida y como los seres humanos somos miméticos por naturaleza, escucharte puede significar un salto cualitativo para alguien que está en el momento justo, en el lugar en el que tenía que estar para encontrar respuesta a sus inquietudes.
  4. Mantiene un vínculo activo con tus clientes a través de textos que les recuerden por qué decidieron comprarte por primera vez.
  5. Comunica el valor de tus productos o servicios con relatos en los cuales los datos o las cifras del éxito tengan un contexto que los dulcifique y no tiente al click con el cual nos evadimos de los discursos de venta.

 

Frente a este panorama, no sería de extrañar que te preocupe la posibilidad de repetir una y otra vez las mismas ideas. No es una preocupación menor, pero carece de perspectiva. En primera instancia porque el storytelling es precisamente eso: nuevas formas de contar una y otra vez las mismas historias.  Porque cada vez que las cuentes van  a estar enriquecidas por los nuevos conocimientos o experiencias que hayas adquirido hasta el momento.

Para contar hay que tener una actitud de aprendizaje continuo. Y con esto no me refiero a los aprendizajes que  se proponen en cursos o talleres sino a una postura curiosa, que busca respuestas y conocimiento en cada una de las circunstancias de la vida. Siempre acompañada de la necesidad de compartir estos descubrimientos para ayudar a otras personas a encontrar su forma de ser y estar en el mundo.

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling: 4 tips desmesurados.

 

  1. Definir las emociones que quiero evocar.
  2. Buscar la identificación.
  3. Permitir el uso de la imaginación.
  4. Expresar la identidad.

 

Un texto pensado para convocar, emocionar y persuadir comienza con la definición de las emociones que deseo provocar en el lector. Siempre se puede ir más allá de la felicidad o el asco. Un texto puede suscitar emociones diversas tales como:

 

  • Afecto.
  • Alegría.
  • Diversión.
  • Esperanza.
  • Excitación
  • Interés.
  • Placer.
  • Sorpresa.
  • Satisfacción.

 

Con una visión clara de cuál es la emoción que me interesa proyectar, puedo dar el siguiente paso: buscar la identificación del lector con esta emoción a través de la historia que estoy contando. No voy a mentirte. Este proceso es delicado. Implica desarrollar el sentido de empatía.

 

Sí. Así como lo estás escuchando. Si querés que el storytelling te ayude a conseguir más clientes es necesario que desarrolles tu sentido de la empatía.

 

Para provocar emociones, primero hay que comprenderlas. Sin mencionar que para no terminar en una pantomima emocional, lo mejor es haberlas sentido en alguna ocasión. De otra forma, tus textos siempre van a tener sabor metálico.

 

Para nuestro disgusto, la empatía no viene en comprimidos. Sin embargo, desarrollarla o afinarla no está más allá de tus posibilidades.

 

Únicamente desarrollando la empatía vas a lograr el tan deseado : “¡Esto es lo que a mí me pasa!” en boca de un lector que devora tus palabras sin importar cuántas sean, sencillamente porque finalmente encuentra alguien que lo entiende en su forma de ver el mundo o  en el problema que ahora mismo más le preocupe.

Por otra parte, al  contar no estamos esperando agotar toda la experiencia. ¿Alguna vez te dijeron: “no sabés cuándo parar”?  Es un problema de desmesuradas. Los límites no se nos dan bien. Si no es tu caso, tranquila, vos entendés que todo tiene una medida y que es bueno dejar espacio a la imaginación ajena. En algunos ámbitos, a esto, se le llama seducción.

 

Aprender a poner el freno de mano.

 

Si jugás en mi equipo, posiblemente tengas solucionado el tema de la empatía, pero requieras de experiencia -o colaboración- para encontrar el freno. Escuchame esto: decirlo todo no es tu objetivo. Tu objetivo es decir lo suficiente para permitirle al otro completar los vacíos existentes con su imaginación.

 

¿Por qué dejar espacios en blanco en mis historias? Porque si el lector interactúa y completa imaginariamente tu relato,  siente que le pertenece.

 

Por otra parte, es la mejor forma de tensar el hilo narrativo para obtener suspenso. Y todos sabemos que el suspenso bien creado genera el deseo de saber más. ¿No esperás que tu audiencia sienta este deseo?

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling: ¡explotando tu cosmovisión!

 

Por último, pero no menos importante, tus historias tienen que ser un reflejo de tu identidad. Una historia “robada” -que no te pertenece en experiencia o no sentís como propia su reflexión- es la peor idea que se te puede ocurrir para representar a tu marca.

 

Los textos que escribas tienen que expresar tu sentido del humor (y si no es parte de tu identidad, no lo es.) y aquellos rasgos que te caracterizan.

 

Asimilarte a otra marca por su popularidad va a desgastar tu energía y enmascarar lo que realmente te hace diferente y sabrosa para un posible cliente. En un mundo de estandarizaciones, comprarle a alguien que ama lo que hace y lo comunica de forma natural es un placer. Si te interesa profundizar sobre este tema, te invito a leer: Storytelling para emprendedores: emocionar y vender. 

Espero que las sugerencias anteriores tu ayuden a pensar cómo conseguir más clientes con storytelling. ¿Ya estás pensando en tu próximo contenido? Escribir puede ser divertido. Si además lo hacés con la intención de mejorar la vida de quienes leen, entonces estás creando buen karma. Contame en los comentarios cuál fue el último contenido que escribiste. O cuál va a ser el próximo. Soy toda oídos.

Posicionar tu marca en redes sociales.

¿Conocés el principio indiscutible de las marcas influyentes? Es simple: sin atención no hay influencia posible.  El primer paso para posicionar tu marca en redes sociales es lograr la atención de las personas que te interesa convocar.

En este sentido, tu estrategia tiene que enfocarse en interesarte genuinamente en los objetivos e intereses de las personas que son tu audiencia específica. Lo cual se dice pronto, ha sido formulado en todos los idiomas y es lógicamente inapelable. Entonces, ¿por qué es tan difícil de lograr? ¿Por qué algunas personas parecen haber nacido con estrella mientras otras luchan por no estrellarse?

El secreto tras estas preguntas es el adverbio: genuinamente.  Esta palabra que pasa desapercibida en el enunciado, pero hace la diferencia en el resultado final. Solemos estar tan concentrados en nuestros propios intereses y tan ocupados en el proceso de cumplir con nuestros objetivos que ignoramos el poder de mirar hacia el costado y observar a quienes caminan a nuestro lado.

Es tan simple que no sería extraño que te despierte sospechas. Sin embargo, funcionó en el pasado, funciona en el presente y todo indica que seguirá funcionando en los años por venir.

 

Te cuento cómo posicionar tu marca en redes sociales sin contratar a un experto ni gastar miles de dólares en publicidad.

 

Posicionar tu marca en redes sociales.

 

Como verás, esto no se trata de vos sino de ellos. De esas personas entre las cuales tus productos o servicios van a ser una solución o el comienzo de una transformación. Es un vínculo humano y como tal, necesita de tiempo y espacio para nutrirse y crecer sano y fuerte. Si estabas con prisa, te sugiero volver en otro momento.

 

El único método de persuasión infalible es el que nace de las propias palabras de tu interlocutor. Por lo tanto, necesitás de toda tu energía para escuchar. El resto es retórica sin objetivo.

 

Durante veinte años dirigí grupos de personas que, en su mayoría, no querían estar en el lugar en el que estaban. No tenían el más mínimo interés en lo que tenía para contarles y por supuesto, compitiendo con estímulos más interesantes que mi capacidad de contar. ¿Te parece desafiante?

Pues debo confesar que en veinte años, las ocasiones en las que no logré el éxito seduciendo con palabras nunca tuvo nada que ver con el desinterés de los alumnos o los estímulos del mundo exterior. Las ocasiones en las cuales no logré conectar fueron única y exclusivamente mi responsabilidad. Porque no estaba en disposición de escuchar y responder en función de la información que obtenía escuchando.

Pocas veces necesité de recursos verbales sofisticados para lograr atención. De hecho, estos trucos siempre son circunstanciales. Estrategias que auspician el silencio y enfocan la mirada de quien está del otro lado. Más allá de esto, las herramientas infalibles suelen ser la intuición y la empatía.

 

Posicionamiento más allá de la intuición y la empatía.

 

No te inquietes. Más allá de los misteriosos intangibles como la intuición y la empatía, existen tres principios que funcionan para posicionar tu marca en redes sociales. No tengo duda: vos también podés ejercer tu influencia sobre el grupo al cual decidas llegar con tu mensaje. De hecho, creo que hoy, con la cantidad de herramientas de comunicación a nuestro alcance, tus proyectos tienen un radio de influencia tan amplio como desees.

El desafío es cómo y de qué forma incidir voluntariamente para llegar más lejos, de mejor forma y beneficiando a la mayor cantidad de personas en el camino. ¿Tu interés de conectarte con el otro es genuino y tu mensaje es un propósito? Entonces dejame contarte cuáles son los tres principios infalibles para posicionar tu marca en redes sociales.

 

1- Compromiso.

 

El compromiso con un mensaje genera confianza y esa confianza, trabajada estratégicamente, se traduce a largo plazo en la posibilidad de posicionar tu marca en redes sociales.

Cuando determinamos cuál es nuestro propósito y lo expresamos respetando nuestra identidad verbal, estamos construyendo un vínculo con la audiencia que, nutrido a largo plazo se traduce en mejor comunicación y más ventas.  Si querés aprender más sobre tu identidad verbal, te invito a leer Indetidad verbal de marca.

 

2- Coherencia.

 

Tan importante como el compromiso con un mensaje es la solidez de sostener a lo largo del tiempo y de acuerdo a tus convicciones este mensaje. Por supuesto que no se trata de insistir neciamente en ideas que ya no tienen sentido o probaron su ineficacia sino de mantenerte en tus principios aún cuando no te benefician a simple vista.

¿La coherencia es tu talón de Aquiles emprendedor? Entonces te invito a leer un artículo para que re-pienses cómo aplicar esta cualidad personal en tu estrategia de marketing: Coherencia para persuadir.

 

3- Autoridad.

 

La mejor inversión que podés hacer para posicionar tu marca en redes sociales es la consolidación de tu autoridad como profesional.  Si te estás preguntando cómo se construye autoridad, te ofrezco tres patrones que funcionan:

 

  • Simplificar: cuando se tiene la capacidad de simplificar temas complejos para explicarlos amablemente a quienes no tienen conocimientos previos (o carecen del tiempo para una larga explicación) estás sedimentando tu autoridad.
  • Crear conceptos: inaugurar un método. Formular un concepto o una forma de mirar la realidad en tu tema particular es una de las formas de posicionarte como autoridad en función de tu conocimiento.
  • Diseñar la percepción: a partir del momento en el cual decidas construir tu autoridad, las personas e ideas con las cuales te asocies pasan a ser asuntos de suma importancia. Y de meditadas reflexiones.  El beneficio de estar en el lugar justo con la persona justa no puede medirse materialmente.

 

Paciencia para posicionar tu marca en redes sociales.

 

Luego de que obtuviste la atención de tu audiencia, comienza tu periplo para posicionar tu marca en redes sociales. Vas a armarte de paciencia porque las metas no son inmediatas pero las recompensas son significativas. En este sentido, vale la pena que  te decidas a correr lento cuidando tus recursos. No es una carrera de velocidad sino de resistencia.

A partir de este momento, registrar tus progresos tiene que transformarse en un hábito semanal. ¿A qué me refiero con esto? Muy simple:

  • Anotar la cantidad de seguidores en la red social de tu interés o el número de páginas vistas de tu blog. Si bien el número de fans en tus redes no es indicador del éxito de tu negocio, no nos engañemos. Es una conducta humana sentir curiosidad por una propuesta que tiene una cantidad sustanciosa de seguidores. Nutrir tus redes no va a aumentar tus ventas pero va a favorecer la percepción de la audiencia fría.
  • Verificar las publicaciones con mejor rendimiento (incluyendo el día y horario de publicación). Todo tiene importancia: el tipo de imagen, el texto, si usaste o no emoticones, cuál fue tu llamada a la acción, etc. Cada red social tiene sus propias herramientas de métrica, pero también podés valerte de una app como PromoRepublic.
  • Registrar si alguna acción tuvo como consecuencia un aumento de ventas. En marketing online, cuando algo funciona, se repite. La originalidad, está sobrevalorada: no temas repetir lo que obtuvo resultados en tus redes sociales. Mientras sigas obteniendo respuesta de tu audiencia es válido.

 

Con este simple mecanismo vas a duplicar o triplicar tus seguidores en menos tiempo del que te imagines. Luego, va a sorprenderte el incremento del compromiso y del número de seguidores que se mueve en progresión ascendente luego de sobrepasar los 1000 fans. Promesa desmesurada.

Contenido para redes sociales.

¿Te gustaría crear con una mano mientras la otra se dedica a escribir contenidos para hacer visible tu marca? Entonces, te recomiendo dedicar los próximos cinco minutos a leer este artículo. ¿Por qué? Porque voy a contarte 3 principios de creación de contenido para redes sociales desmesuradas. Además, comparto contigo algunos consejos prácticos para que no te descubras pensando:

“Ya lo tengo: hoy publico un video del gato maullando sobre mi computadora”.

O, “todavía no publiqué en Instagram. Sale  foto del guiso de porotos negros mientras lo estoy cocinando”.

Cuando claramente tu perfil no tiene relación alguna con la cocina. Ni con los porotos de ningún color.

 

Tres principios de contenido para tus redes sociales y un secreto de persuasión para gestionarlas sin dedicarle tu vida.

 

Contenido para redes sociales.

 

Todo tiene sus límites. Aunque tu alma se rebele a los condicionamientos estéticos de Instagram, habitualmente sos cuidadosa respecto a tus publicaciones. Si publicaras la foto de un guiso lo servirías en una mesa blanca y con vajilla de Anthropologie. En uno de esos gestos que, rápidamente transforma tu estatus: de mancha de tuco a instagramer trendy que reconoce el valor de la cocina tradicional.

Cada red social tiene sus propias reglas internas y seguir su juego es parte del éxito de tu propuesta. Si, de cierta forma, no vas a negociar con las reglas no escritas de cada plataforma, entonces un negocio online no estaría siendo la opción que más te favorece.

¿Lo pensaste? Si aún considerás que el mundo online es un espacio relevante para la difusión de tu talento o conocimiento, entonces te invito a conocer los siguientes 3 principios de creación de contenido para redes sociales:

 

  1. Elección de temas de actualidad.
  2. Acuerdo emocional.
  3. Mensaje positivo.

 

1- Elección de temas de actualidad.

 

Los dichosos “trending topics” son el secreto para convocar de forma rápida y efectiva la atención de tu audiencia. Tanto la de quienes ya conocen tu trabajo como la de quienes aún no accedieron a tu propuesta.

Enfocarte en noticias de actualidad no colabora con el objetivo de crear contenido perenne, que funcione para tus lectores más allá del momento específico de su creación. Sin embargo, es una forma comprobada de atraer nuevos clientes potenciales a tu marca. Pensá cuántas veces llegaste a un espacio por curiosidad y si encontraste detrás del texto circunstancial una propuesta interesante, decidiste seguir leyendo.

 

Este es el punto: crear un contenido circunstancial que atraiga a los lectores ávidos de novedad, con la certeza de que el material en tu blog despierta interés más allá de las circunstancias.

 

Este tipo de publicación exige actualización constante. Sin embargo, no es necesario que dediques horas a leer contenidos frescos de otros creadores para mantenerte al tanto de las noticias.

 

El primer consejo práctico.

 

Deberías considerar que, dado el volumen de contenido para redes sociales que se produce diariamente es imposible acceder a todas las novedades disponibles. Con esto en mente, tu objetivo es seleccionar y priorizar las noticias de tu sector. No pretendas “estar en todo”. No es posible, frustra y conduce al abandono de todo esfuerzo.

Con el aspecto anterior muy claro, te conviene seleccionar una herramienta de curación de contenidos. ¿Por qué? Porque permiten acceder a la información de forma rápida y sencilla. Por supuesto que este tipo de aplicaciones van a seleccionar el material relevante por vos y esto, tiene lo suyo de discutible. Pero es la opción más efectiva para publicar temas de actualidad sin dedicarle más de quince minutos al día a la tarea. Te recomiendo conocer Dlvr.it 

 

2- Acuerdo emocional.

 

El compromiso de tu audiencia tiene un primer paso: la empatía. Para lograr que tu audiencia empatice con tu contenido para redes sociales deberías crear un escenario en el cual tu lector pueda situarse e identificarse, viviendo un conflicto que conoce y para el cual busca una solución concreta. ¿Cómo se crea un escenario en el cual el lector se sitúe e identifique? Veamos tres formas diferentes de nutrir el escenario emocional de tus lectores.

 

a- Contar historias.

 

¿Soñaste con una audiencia fascinada con tus palabras? Entonces, es el momento de crear suspenso y enfatizar la relevancia de tu propuesta. Con este fin, aprender storytelling se transforma en una herramienta de crecimiento para tu marca y te ayuda a crear contenido para tus redes sociales que sea conversacional. ¿Te interesa aprender más sobre el tema? Te sugiero comenzar por Enganchar lectores con storytelling.

 

B- Ser el tábano.

 

Estar tan presente como sea posible aún a riesgo de sentir que estás actuando como un tábano. No tengas miedo de ser el tábano que no deja respirar al buey. De hecho, muy por el contrario de lo que podrías creer, la exposición constante a una propuesta aumenta nuestra simpatía por ella. La repetición “anestesia” las molestias que podría causarnos un tono de voz, un lente mal enfocado o una mala dicción.

 

Cuando la propuesta es interesante, la “mera exposición” genera empatía en el otro y un sentido del hábito que deberíamos cultivar para relacionarnos con nuestra audiencia.

 

C- No asumas nada.

 

No asumas que las personas van a sentirse conmovidas por tu mensaje. No asumas lo que otros piensan, sienten o necesitan. Cuando tengas dudas sobre la creación de contenido para tus redes sociales, acudí a tu audiencia. Cuando quieras algo, animate a pedirlo.  Más aún, no dudes en explicar el por qué de tu pedido y las consecuencias del mismo para vos y para quien te escucha o lee. Las personas están más dispuestas a actuar cuando entienden por qué lo están haciendo y, además, es mega sencillo.

 

El segundo consejo práctico.

 

El acuerdo emocional con los lectores es el origen de todo pacto de lectura. ¿Qué significa esto? Que si quiero que lean mis textos tengo que conocer cuáles son los puntos de intersección entre mis intereses y los de quienes me leen o escuchan. Contar historias te ayuda a contextualizar datos, compartir emociones y estimular a la acción sin abusar del recurso de la escasez.

Pero tan importante como aprender a contar es mantener una  actitud ajena a los juicios de valor. Solo cuando suspendemos nuestro juicio respecto al otro aprendemos a escucharlo de tal forma, que es mucho más simple comunicarme con él.  Y por supuesto, crear contenido para redes sociales que le interese. A este propósito, llega el tercero de los principios.

 

3- Mensaje positivo.

 

Las personas que viven rodeadas de una nube gaseosa rosada solían ponerme nerviosa.  Recuerdo preguntarme con exasperación: ¿acaso no vivimos en el mismo mundo? Si algo puedo asegurar es que mis cuadernos nunca vieron unicornios ni arco iris brillantes. Una temprana inclinación existencialista se rebeló contra toda ñoñería adolescente. Empecé a preocuparme por el sentido de la vida y la tendencia humana a la destrucción antes de que me colonizara la publicidad Disney.

Con este panorama, no habría sido raro que me mantuviera al margen de las redes sociales. Mucho más aún, lo natural habría sido que las denostara sin ninguna condescendencia. Sin embargo, transitar la vida tiene la ventaja de moderar las rebeliones y rigideces. Hoy, soy capaz de mirar con simpatía el avance del rosa pastel en el mundo de las ideas sin que se me incendien las neuronas.

No sé qué llegó antes, si la comprensión del funcionamiento de las redes sociales o mi resistencia hepática al efecto Barbie. Lo cierto es que hubo un momento en el cual entendí qué buscan los seres humanos en las plataformas de comunicación social. Y lo acepté como parte de la realidad por más incredulidad que me provocara. Uno de esos momentos en los que “te unes o te marchas”.  Demás está decir, que decidí quedarme.

 

El tercer consejo práctico.

 

Te propongo como principio para tu contenido para redes sociales un tono positivo y alentador, aunque esto no significa anular toda la complejidad de la vida. Tener perfiles perfectamente rosa no impide que escribas sobre tus zonas de sombra (allí donde el rosa no es tan pastel). No tiene sentido ocultar las luchas interiores que te transforman en la persona que sos.

Escribir  “mensajes positivos” no significa anular el dolor del rechazo o los obstáculos, sino aprender a mirar cada una de estas circunstancias como oportunidades de aprendizaje. Sea cual sea su final. No todos tus relatos tienen que corresponderse con historias de éxito. Pero sí, todos tus relatos tienen que ofrecer a quien lee la esperanza de recuperarse y seguir adelante más allá de las circunstancias.

 

Dicho esto: por favor, no me llenes el feed de unicornios y corazones. Que sean tus textos los que expresen una forma radiante de ver el mundo.

 

¿contenido para redes sociales desmesuradas?

 

Crear contenido para redes sociales es un desafío cotidiano. Para las más previsoras, una meticulosa tarea de anticipación. Para quienes tienen menos afán de organización, una carrera contra el tiempo.

Desmesuradamente hablando, el secreto para gestionar redes sociales que despierten compromiso entre una audiencia específica supone poner en práctica los tres principios anteriores y un truco simple de persuasión. ¿Te cuento más?

Solemos creer que convocar y persuadir significa entusiasmar a otros con lo mismo que a nosotros nos entusiasma. Y con la misma intensidad. Esta forma de encarar tus perfiles sociales no va a ofrecerte los resultados que estás esperando.

 

La autoridad social no tiene un fin persuasivo en sí misma. El objetivo de tus publicaciones en redes es acercar a quienes te leen -todos los días un poco más- a tu forma de entender el mundo.

 

¿Cómo? Respondiendo objeciones, disipando temores, mostrando un detallado conocimiento de tu área del conocimiento o de tus productos,  mostrándote auténtica y practicando la coherencia entre tus palabras y tus acciones. El resto, es pura constancia.

Enganchar lectores con storytelling.

El objetivo de escribir un blog y mantener activas ciertas plataformas sociales es presentar tu propuesta a la mayor cantidad de personas que coincidan con el perfil de tu cliente ideal.  ¿Cuál es la novedad si afirmo que esta tarea conlleva constancia y esfuerzo? Es natural entonces, que recibir la recompensa de ver crecer tu negocio sea halagador. Quiero ayudarte a cumplir este propósito enseñándote cómo enganchar lectores con storytelling.

Cada uno de los textos que escribas para comunicarte con tu audiencia tiene que convocarla, provocarla y persuadirla de que la opción que estás presentando fue pensada exclusivamente para que cada cual encuentre lo que necesita en tus palabras.

De esta forma, se crea comunidad. Porque una comunidad es más que tu blog o tus redes sociales. Es un intercambio fluido de información y recursos, la emoción de compartir un sentido de pertenencia, inquietudes y aspiraciones. Veamos a continuación cómo transformar esta imagen ideal en una experiencia real.

 

Te cuento cómo enganchar a tus lectores con cuatro modelos de relato que vas a poder usar en tu blog y redes sociales.

 

Enganchar lectores con storytelling.

 

El secreto para enganchar lectores con storytelling es  envolverlos en una experiencia emocional. ¿Cómo? ¡Contando historias! Historias que emocionan, persuaden y venden.  ¿Estamos de acuerdo? Sin embargo, con la mera enunciación no voy a ayudarte demasiado. Veamos a continuación cuáles son las historias que podrías contar.

 

¿Qué historias puedo contarle a mi audiencia?

 

Te presento tres modelos de relato para generar una reacción positiva en quienes te leen. O en quienes te escuchan, porque los modelos de relato no se confinan a la escritura, son estructuras discursivas que te ayudan tanto a escribir un artículo como a organizar un live en Facebook.  Llamemos a cada uno de ellos por sus nombres:

 

  • Los motivos arquetípicos.
  • El juego de roles.
  • La persona común.

 

La elección de éstos y no otros modelos es arbitraria. ¿Por qué los elegí? Sencillamente porque son útiles y de aplicación inmediata. No es necesario que refines ninguna habilidad para comenzar a practicarlos en la escritura de tus textos para el blog o las redes sociales. Veamos cada uno de ellos con más detalle.

 

1- Los motivos arquetípicos.

 

  1. Viaje y regreso al origen.
  2. Castigo por romper las reglas.
  3. Descubrimiento y transformación

 

Un arquetipo es un modelo que trasciende el tiempo y el espacio y se encuentra en diferentes culturas y en todas las artes. En la narración existen cinco arquetipos que nos sirven para enganchar lectores con storytelling. ¿Por qué son efectivos? Porque forman parte del inconsciente colectivo, son universales y despiertan emociones en la audiencia que los reconoce.

Una historia bien contada te invita a vivir cientos de vidas que están fuera de nuestro alcance. También revivimos nuestra propia humanidad en las experiencias de los personajes. Los problemas y desafíos de la vida cotidiana, nuestros propios “viajes”, los malos momentos que llegan cuando rompemos las reglas y la transformación que sigue al reconocimiento del error.

¿Cuál es el tipo de historia que más resuena con tu audiencia? Descubrirlo es un viaje en sí mismo y también formará parte -en su momento- de tu repertorio de historias. Por ahora, ofrecete una licencia para experimentar sin culpa y aprendiendo tanto del acierto como del error. Sin duda vas a conocer ambos buscando cómo enganchar lectores con storytelling y es la riqueza de este proceso la que mejora tus historias.

Si te interesa ver de cerca un ejemplo concreto para entender cómo funcionan los arquetipos, por aquí te dejo el enlace a uno de los artículos en el cual utilizo el modelo del viaje y regreso al origen: ¿Por qué borré mi lista de suscriptores?

 

2- El juego de roles.

 

Sea cual sea nuestra biografía, todos pertenecemos a una familia. Biológica o no. Funcional o no (si existe algo por el estilo). En la mayoría de los casos, además, la familia -aún cuando se encuentra ausente- late detrás de los grandes “por qué” de nuestra vida. De la misma forma que es el motivo por el cual hacemos o dejamos de hacer ciertas cosas.

Una de las fórmulas más simples del relato nos propone escribir desde el rol que protagonizamos en nuestra familia. ¿Por qué narrar desde esta posición? ¿Qué importancia tiene este dato de nuestra intimidad en el posicionamiento de nuestra marca?

Te cuento: uno de los fundamentos del storytelling es la empatía. Al leerte, el otro se lee a sí mismo a través de tus palabras. Pero, ¿cómo se generan los lazos de empatía cuando escribo para cientos o miles de personas? En ese caso, recurrimos a los acuerdos culturales. Las grandes ideas compartidas por quienes comparten nuestra cosmovisión.

El concepto de “familia” es uno de los acuerdos culturales más aceptado y extendido. Aún quien la pierde a temprana edad puede comprender el valor de esta institución. En este caso, por lo que significa -o no- su ausencia.  Escribir como madre, padre, hijo, nieta o desde cualquiera de los roles reconocidos como parte del núcleo familiar supone el establecimiento espontáneo de un pacto de lectura. ¿Por qué? Porque podemos anticipar las emociones que estos vínculos generan en otros seres humanos: aún en toda su gloriosa complejidad.

Dejame ilustrar este modelo, con un ejemplo. A continuación, vas a encontrar un texto que compartí en mi grupo de aprendizaje en el cual comparto una inquietud surgida de mi rol como madre.

 

Ejemplo de storytelling: juego de roles.

 

Educar un hijo no es fácil. ¿Quién lo duda? Durante los primeros años, el desafío de mantenerlos a salvo es agotador y mantiene tu mente (y con ella todo tu cuerpo) siempre en estado de alerta. Que si se golpean, o prenden el horno a gas, o tocan los enchufes, o caen de cabeza mientras aprenden a caminar. No sé vos cómo lo viviste: para mí fue más estresante que ninguna de mis experiencias previas.

En aquel entonces tenía la esperanza -ilusa pero necesaria- de que este momento complicado pasaría y llegaría un remanso de paz maternal. ¿Tenés un hijo de más de 18 meses? Entonces entendés lo que sigue: ese remanso no llega. Porque como decía mi ginecólogo: “hijos chicos problemas chicos, hijos grandes problemas grandes”.

Yo no sé si usaría el adjetivo “grandes” pero sí “otros problemas”. En este momento mi “otro” problema es un niño de ocho años que ya tiene su personalidad y se frustra por el estilo de vida que eligieron sus padres.

El ama el ruido, el movimiento, las luces, los lugares llenos de gente, las comodidades y los “lujos” (la vida de jugador de fútbol, digamos), hacer muchas cosas, conocer diferentes países. ¿Qué podría censurarle? ¡Nada! Es un niño con una sana curiosidad de descubrir el mundo.

Pero… he aquí que esta madre es otra cosa. Muy otra cosa. Y he aquí también el pensamiento que necesito que me ayudes a definir: ¿Qué tanto se parecen tus hijos a vos? ¿Cómo trabajaste con esto? O cómo lo estás manejando ahora mismo.  Soy toda oídos y los comentarios, te pertenecen.

 

Otras posibilidades.

 

El mismo procedimiento de focalización podrías seguir con otros roles por todos conocidos y aceptados (amigo, esposa, profesional, etc) El secreto es partir del acuerdo común. En ocasiones, esto supondrá que “estereotipes” los roles. O dicho de otra forma: que utilices lugares comunes para captar la atención del lector. ¡No te preocupes! No significa que tengas que cambiar tu punto de vista, luego tu texto se puede ocupar de confirmar o desmitificar esta posición inicial.

 

3- Soy una persona común.

 

¿Ya te conté que la autenticidad es el nuevo negro? Efectivamente. La expresión transparente de la identidad -con sus luces y sus sombras- es ineludible en la escritura de un relato de marca. Antes que la confusión se produzca: esta búsqueda de la expresión sincera no solo atañe a quienes tienen una marca personal. Si tu marca es comercial, aún así tendrías que pensarla como un sujeto, con su propia identidad. Ni te cuento si está vinculada a alguno de tus talentos o conocimientos.

Te comunicación con la audiencia debería ser constante y consistente con tu identidad. Para eso, te sugiero tener en cuenta los siguientes elementos para enganchar lectores con storytelling:

 

  • Valores. ¿De qué forma tu marca expresa tus valores vitales? ¿Qué historias los representan? ¿En qué gestos del día a día están presentes estos valores?
  • Conflicto. Ninguna gran historia existe sin conflicto. Los conflictos nos llevan más allá de donde estamos. Nos conducen más allá de donde creíamos que podíamos llegar. Expresar tus propios conflictos internos y los que forman parte de tu experiencia cotidiana.
  • Emociones. No sabría de qué forma pedirte sumo cuidado con este punto. No subestimes el poder de las emociones: tanto cuando se convocan auténticamente y alientan tu crecimiento, como cuando tu texto desata una tormenta de reacciones negativas.

El modelo en el cual te presentás como una persona común es aquel en el cual tu relato presenta una visión de quién sos a través del por qué de tu marca.  En la razón de existir de tu proyecto hay mucho de historia personal: contala. Sin miedo. Luego, sorprendete de las reacciones. Si te interesa profundizar sobre este aspecto, te invito a leer el siguiente post: Storytelling para emprendedores: emocionar y vender.

 

Enganchar lectores con storytelling compartiendo una visión.

 

Uno de los mayores errores que observo en la búsqueda de enganchar lectores con storytelling es el que podríamos denominar síndrome del “solo relleno”. En estos casos, el storytelling es literalmente eso: solo relleno. Un esfuerzo poco natural que se produce cuando se avecina una campaña de venta. Es la tontería más grande que podrías cometer, sin embargo es más común de lo que podrías suponer.

Tu relato de marca y la comunicación con tu audiencia no pueden atomizarse en función de una agenda de venta. El storytelling es una forma de relación constante a través de tu contenido: artículos en el blog, post en las redes, newsletter, audios, videos, infografías, presentaciones, etc

Enganchar lectores con storytelling no es misión imposible: quien se proponga el reto puede escribir, siguiendo las estructuras básicas del relato para contar historias que emocionan, persuaden y venden. ¿Me  contás en los comentarios cuál de los modelos te resulta más fácil de aplicar? O cuales son tus dudas. Soy toda oídos. Vos preguntás, yo respondo aquello que mi experiencia y conocimiento me permitan responder.

¿Te interesa seguir aprendiendo sobre las formas de relato que conquistan a tus lectores? Entonces, la siguiente invitación es justo para vos. Sumate a mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos que no están en ninguno de mis artículos y todos los días estamos pensando cómo emprender sin perder la huella personal. ¿Te espero dentro?

Elevator pitch: ¿A qué dijiste que te dedicabas?

Este es un post sobre el dichoso elevator pitch o ese pequeño discurso que respondés de forma automática cuando te preguntan:

-“¿A qué dijiste que te dedicabas?”.

Llevo meses leyendo argumentos para justificar el esfuerzo de darle forma a un breve discurso que describe gráficamente el tenor y los beneficios de un proyecto. No hay blog sobre negocios en el cual no se encuentre el tópico elevator pitch.

Te voy a ser honesta: hasta no hace mucho, ignoré su real importancia. Por esa condición humana natural de no comprender cabalmente aquello en lo que no nos asiste la experiencia. Para mí, nunca había sido un conflicto explicar mi profesión. Soy docente. A lo sumo, luego de la respuesta llega el obligado: ¿de qué materia?. Mi elevator pitch del pasado terminaba con un escueto: de Literatura.

Me asombro de la simplicidad de la respuesta. Tanto como de lo complejo que fue encontrar una nueva fórmula verbal para responder a la inexorable pregunta, hoy, que ser docente de literatura ya no me define totalmente.

 

5 pasos muy simples para escribir tu elevator pitch y no ahogarte atragantada por un bocado de lasagna (así son las historias desmesuradas).

 

Elevator Pitch: ¿Qué es lo que hacés Paula?

 

Por un momento, quiero que te imagines esta situación: cena familiar. Una reunión animada con mi madre, mi hermano, cuñada (docente, para más datos) y dos de mis primas: la mayor (docente ella) y la menor (docente también) estrenando novio y vida de mujer enamorada. Y sí: la enseñanza está codificada en nuestro ADN.

La cena era una excusa para conocer a Nico, el nuevo integrante de la familia. Como suele suceder en estas reuniones de “presentación” el quién sos y qué hacés para ganarte la vida es uno de los tópicos obligados de introducción. Cuando estaba a punto de introducir un bocado de lasagna en mi sistema, se produce el siguiente diálogo:

 

Prima menor: – Pri, y vos ¿qué es lo que estás haciendo? Porque la tía me explicó, pero no le entendí.

Prima mayor: Ah! Sí. Contanos porque yo no capto la idea.

Cuñada: – No te preocupes, nosotros tampoco entendemos.

 

Pero… ¡me caigo y no me levanto! Solo pensar en mi madre intentando explicar mis incursiones digitales ya era una imagen bizarra. Tener que encontrar en menos de 10 segundos una formulación lógica para que entendieran qué es lo que estoy haciendo, no era soplar y hacer botella.

Por un momento estuve tentada de responderles que le estoy llevando la contabilidad al Chapo Guzmán. En el universo de posibilidades desmesuradas de mi familia, se entiende mucho más que una se dedique a lavar el dinero de un prófugo de la justicia que esto de ser emprendedora digital.

Habría sido en vano. No me habrían creído. En ese supuesto escenario, trabajaría menos horas y habría sido protagonista de alguna nota de la CNN. Así que tocaba decir la verdad. Tocaba elevator pitch: definir en menos de dos minuto, meses de incertidumbre familiar. Y eso ¿con qué se come? Con lasagna seguro que no.

 

Te respondo en menos de dos minutos.

 

En ocasiones, cuando tenés un tenedor cargado de pasta casera, se produce la magia. Una súbita e inexplicable sinapsis hizo que la respuesta fuera sencilla:

 Enseño a emprendedores y pequeños empresarios cómo escribir para emocionar, persuadir y vender.

30 segundos. Luego, me comí la lasagna.

Después llegaron las otras preguntas. Te cuento la que lidera el top ten desde que trabajo online: ¿Cómo se obtienen ingresos “de eso”?  También un feliz: “se nota que te gusta, porque se te escucha animada”. La “pri” tienen razón. Descubrir un propósito anclado en una de nuestras pasiones naturales hace que tengas otra percepción de la vida. Especialmente cuando tu elevator pitch está alineado con tu sentido de misión existencial. Pero éste, ese otro tipo de reflexión más profunda que me permito dejar para otro momento.

No quiero que creas que la respuesta fue producto de la iluminación que produce la comida preferida de Garfield. Si bien las epifanías son una constante en cada uno de mis cambios vitales (y voy por el tercero: al ritmo de uno por década), este pequeño discurso de introducción se origina en una construcción verbal razonada.

Esa es la gracia de un elevator pitch. Responder de forma concisa y clara. Ni tan poco que no se entienda. Ni tanto que se te duerman en la cara. Todo un desafío para las mentes creativas latinas que tienden a la visión cíclica de la existencia (y ni te cuento del discurso).

 

¿Por qué tendrías que escribir tu elevator pitch?

 

Para no atragantarte con la cena familiar sería una respuesta obvia en mi caso. Para tener un recurso verbal de referencia cuando te presentes frente a un cliente -proveedor o inversor- es la respuesta políticamente correcta.

El siguiente punto puede ser discutible, pero quisiera compartirlo porque responde a mi experiencia personal. La definición de mi elevator pitch fue más decisiva  en el desarrollo de mi emprendimiento que la elaboración de un plan de negocios. ¿Por qué? Porque logré sintetizar sin ambigüedad:

 

  • Quien soy
  • A quién me dirijo.
  • Qué dirección es la que elijo tomar.
  • Vendiendo qué producto o servicio.

 

¿Nunca te enrollaste en explicaciones confusas para describir tu emprendimiento? De pronto sos una de esas almas limpias que se presentan como “emprendedoras”. Pero como no todas las almas son transparentes es probable que des algunas vueltas antes de explicarle a otro ser humano cómo llega la lasagna a tu mesa.

Porque lo tuyo no es el diseño, coaching, consultoría. Tampoco la venta de productos nacidos del talento de tus manos. No. Vos cambiás la vida de las personas que compran tus productos o servicios. Estás convencida de eso y tiene que entenderse en tu discurso de presentación. En tu elevator pitch.

 

Cómo armar tu elevator pitch en 5 pasos (con bonus)

 

Un buen elevator pitch es breve, concreto y despierta la curiosidad de tu interlocutor. No es el momento para iniciar una venta, ni para desarrollar extensamente los beneficios de tu producto o servicio. El objetivo es provocar interés e invitar a quien me escucha a saber más.

Ser concreta no es una de mis virtudes naturales. Con el tiempo, aprendí a realizar el esfuerzo de sintetizar, sin embargo, tengo una naturaleza barroca. Sí señor. Soy barroca. Para casi todo.  Con este panorama, comprenderás que armar discursos de treinta segundos no es una de mis habilidades orgánicas. Por eso, investigué de qué forma podía expresar la esencia de mi marca personal sin caer en la simplificación excesiva. Comparto contigo los tres pasos que considero fundamentales:

 

  1. Descripción de la actividad.  En general, tu actividad puede expresarse con un verbo en infinitivo: enseñar, orientar, escuchar, vender, crear. Luego, llegarán las sutilezas. Este primer paso te exige simplicidad.
  2. Definición de las personas que ayudás con tu trabajo. Aún me asombra cuántos emprendedores y profesionales comienzan a escribir textos de marca sin tener claridad respecto a las personas a las cuales se dirigen. También sé algo más: es una figura que cambia y se refina con el tiempo. En este sentido, nunca está demás una revisión de las bases.
  3. Breve reseña de los beneficios que obtienen quienes trabajan contigo. Atención: no es el momento para sacar a relucir estadísticas y números. Las cifras son detalles difíciles de recordar. Por supuesto, las excepciones están a la orden del día. En ocasiones, un dato objetivo es lo suficientemente impactante como para que justifique su utilización.

 

Si estás en uno de esos días en los que te levantaste con el ánimo de desafiar a tus neurotrasmisores, te cuento algo más. Es posible nutrir este discurso simple y transformarlo en una presentación menos esquemática. ¿Cómo? Te cuento: definiendo tu misión o propósito vital.

 

Un elevator pitch más allá de lo básico.

 

Mi propósito es creer, crear y servir. Claro, que la presentación oficial del novio de tu prima no es el momento para la hondura filosófica.  Ahora, cuando tengas un rato más, tu elevator pitch se enriquece si se le añade:

 

4- Un propósito.

 

Cada actividad tiene un significado profundo para quien la lleva a cabo y para quien la recibe. Quizás este aspecto es más evidente en  la oferta de servicios, cuando ayudamos a otra persona a resolver un problema. Sin embargo, no es patrimonio exclusivo de quienes ofrecen servicios. Tus productos, seguramente nacieron de un propósito.

Por ejemplo, el valor de los objetos diseñados y realizados a mano trasciende las utilidades prácticas del objeto creado. Una buena fotografía crea memoria y una prenda bien diseñada puede ser la diferencia entre sentirte especial o sentirte “una más”. Quienes producen objetos hechos a mano revalorizan los vínculos y el contacto con los materiales nobles que perduran de generación en generación. Eso, es un propósito.

¿Aún te resulta difícil definir tu propósito? Te invito a que conozcas el ebook que escribí al respecto: Mentalidad Wabisabi. En él cuento mi propia experiencia y te ofrezco pautas simples para que la búsqueda de este eje en tu vida sea más placentera.

 

5- Un poco de magia.

 

Tu espíritu es creativo, así que me atrevo a afirmar que existen adjetivos que tienen una íntima relación con tu negocio. Regalándote un rato sin distracciones para pensar, seguramente esta palabra – o palabras- surgen sin esfuerzo. También podrías consultar esta lista de adjetivos para empresas. Pero, para ser honesta, confío más en tu intuición creativa que en las listas pre-definidas.

Por otra parte, no siempre se produce el momento de iluminación que sintetiza toda tu experiencia en menos de dos minutos. Presionarte no va a mejorar la situación. De modo que, lo mejor es escribir una primera versión y dejarla madurar en tu imaginación. Repetirla frente al espejo. Re-escribirla cuando sientas que se puede decir de una forma más simple y efectiva.

Tu elevator pitch es una invitación al diálogo. Con lo cual, lo ideal sería que anticiparas los posibles escenarios de interés y cuáles son las preguntas que surgen naturalmente de tu presentación. Por supuesto, mi sugerencia es que las prepares con tiempo. También que las ensayes. ¿Por qué? Porque nada genera más confianza en tu interlocutor que la seguridad en tu voz.

 

El bonus: la sentencia final.

 

La magia de las palabras puede tomarse su tiempo para madurar. Lo que no debería dilatarse es tu sentencia final. El cierre de tu elevator pitch. ¿De qué serviría toda la estructura anterior si no ofrecemos a nuestro interlocutor la posibilidad de seguir dialogando?

Una formula directa es más que suficiente: “Sería un placer agendar el próximo martes una reunión para conversar con más detalle sobre…” Mejor aún si estás tomando la iniciativa: “El próximo martes podría pasar por su oficina (agendar una video-conferencia) para contarle con más detalle cómo puedo ayudarlo a…”

Simple ¿no? Si te entusiasma seguir aprendiendo sobre cómo desarrollar éste y otros textos que forman parte de tu relato de marca, te invito a leer el siguiente artículo: Relato de marca: ¿Tu relato y tu marca son lo mismo?

 

Ahora: comienza a escribir tu elevator pitch.

 

Quisiera añadir tres detalles que no atañen a la escritura pero son significativos para el éxito de tu presentación.

 

  • Hablar con calma. La impaciencia aniquila cualquier esfuerzo de preparación que hayas realizado. Hablar con calma y un tono seguro es tan fundamental como utilizar las palabras correctas.
  • Sin presionar a tu interlocutor. La persuasión  es un proceso de más de dos minutos. Al presentar tu elevator pitch, tu atención se enfoca en lograr que tu interlocutor solicite más información. O tus datos de contacto. Por eso es elemental que lleves tarjetas de presentación -en el caso de un encuentro presencial.
  • Escribir variantes de tu elevator pitch. ¿Quién dijo que tenías que limitarte a escribir un único discurso? Es posible que tengas a tu disposición diferentes versiones, para diferentes públicos objetivos o para contextos diversos.

 

Ahora, es tu turno. Te animo a que escribas tu elevator pitch en los comentarios para que podamos compartirlo, pensarlo y darlo a conocer. También podrías pedir acceso a mi comunidad de aprendizaje y poner en práctica lo que aprendiste en este artículo para presentarte. Te espero dentro: Escribe y Vende.

Relato de marca: ¿Tu relato y tu marca son lo mismo?

El tema es el siguiente: si tomaste posesión de una idea es necesario que te prepares para contarla. El primer paso en la construcción del vínculo con tu audiencia es aprender a narrar. Sin duda,  estarías necesitando un relato de marca para comunicar la vida que late en tu producto o servicio.

¿Por qué? Porque tu historia te da espesor a los ojos de una audiencia. Es tu quién, qué, dónde, cuándo y por qué.  Especialmente, tu gran por qué.  Toda empresa humana tiene un propósito con raíces en tu experiencia personal, porque lo personal y lo profesional se superponen cotidianamente. Escribí al respecto de este punto en ¿Por qué escribir un blog para trabajar la marca personal?

Estos detalles -la historia personal y profunda de tu relato de marca- son los que tu audiencia disfruta conocer. Porque cuando conectamos con una marca, lo hacemos porque resuena con nuestras propias aspiraciones y deseos. Con la persona que somos tanto como con la que queremos ser.

Si aún te habita la duda respecto a la necesidad de diseñar tu historia, si aún no figuraste el poder del storytelling  para hacer crecer tu proyecto personal: estás necesitando una dosis de desmesura. 

Si creés que las historias son solo entretenimiento y que el “sotrytelling” es otra gringada de moda… Dejame decirte que la palabra será una gringada  pero el concepto es trans-histórico y trans-nacional: contar historias es la mejor forma de poner en contacto dos almas humanas.

 

Te cuento cómo construir tu relato de marca en cuatro definiendo a quién escribirle, dónde y por qué es importante definir tu mensaje para emocionar, persuadir y vender.

 

Tu relato de marca o ¿tu relato y tu marca?

 

¿Sentís una fe ciega en tu proyecto? Dejame adivinar: es mayor la fe en tu idea que en tu capacidad de realizarla. Te entiendo.  En mi historia personal, también llegó antes la fe en el mensaje que la confianza en el mensajero. Es una forma de tomar impulso para empezar. Sin embargo es más que saludable que cultives tu ego, porque las marcas sólidas tienen sus cimientos en personas que creen en sí mismas.

El valor de la narrativa está más allá de la elaboración de tu mensaje de marketing. Un buen relato de marca nace del coraje de pararte en el borde el abismo, mirar hacia abajo y aún así, confiar en tu fuerza y saltar. Ese salto contiene de forma inherente la certeza de que vas a llegar al otro lado. Lo bueno siempre está al otro lado del miedo.

Cuando te sostiene esa clase de fe en tu proyecto y en tu capacidad de transformarlo en una marca, el relato que la cuenta es la síntesis de tus valores, creencias y propósitos. Porque las palabras que nos decimos a nosotros mismos (sobre nosotros y sobre quienes nos rodean) son las que hacen nuestro universo. Nada tiene entidad real hasta que le das un nombre y lo rodeas de palabras.

Dedicale un minuto a pensar en tu entorno y vas a descubrir una matriz infinita de palabras. Pero ponele que no tenés ganas de profundizar tanto. Pensá en las marcas que más te gustan y de qué forma están presentes en tu imaginación.

 

Efectivamente. Las marcas que más te gustan están cruzadas de mensajes. Mensajes que tienen como vehículo la palabra y la imagen para contar una historia.

 

Los mensajes que nacen de la certeza de tu capacidad de darle a otro ser humano lo que necesita para vivir una vida mejor, ganan. No porque sean demagógicos sino porque esa confianza está presente en las palabras que elegís para narrar. Y ni te cuento en tu forma de decirlas. Pero ese es otro tema, que si querés leer, te dejo por acá:  Elevator Pitch.

 

Tu relato de marca en 4 pasos.

 

Tu relato de marca es la expresión textual de tu identidad. En este sentido, se construye con todas las manifestaciones de tu marca en relación con una audiencia específica. No solo es tu historia emprendedora, es la suma de todos los textos e imágenes que expresan tus valores y tu propósito. Este relato se articula en torno a cuatro grandes preguntas:

 

  • ¿Qué expreso en mi mensaje?
  • ¿A quién está dirigido?
  • ¿Dónde lo expreso?
  • ¿Desde qué voz y perspectiva?

 

Veamos en detalle cada uno de los aspectos anteriores para que transformes tus ideas sueltas en un relato de marca que te diferencie de la competencia.

 

1- ¿Qué expreso en mi relato de marca?

 

Tu relato de marca expresa el qué y el por qué de tu proyecto personal. Definir tu propósito es la base del mensaje y asumir el protagonismo una condición necesaria. Lo sé. Justo cuando pensabas esconderte detrás del logo, te recuerdo que las personas queremos comprarle a otras personas. Salvo que seas una marca consolidada por la tradición -o una gran corporación- nada tiene más sentido que ser visible como ser humano en los espacios en los que tu marca se manifieste.

La decisión de exponerse a través de un relato de marca nunca está exenta de dudas. En muchos casos, además, decidir qué contar y cómo contarlo supone un conflicto real. ¿Por qué? Porque escribir desde la experiencia y las emociones que me caracterizan como persona es una forma de revelarme frente a otro para generar deseo.

 

En definitiva, el objetivo de todo relato de marca es generar el deseo de ser, poseer y pertenecer. Hay que sentir mucha comodidad con la propia piel para diseñar este mensaje sin sentir la punzada del pudor o la inquietud de ser juzgado.

 

La visibilidad del mensaje es una elección de visibilidad del yo que lo escribe. Cito solo algunos ejemplos: Steve Jobs, Nelson Mandela, Richard Branson, Walt Disney, Bill Gates.  La lista es caótica pero elocuente: quien tiene un mensaje potente, le da su propia voz.

Sin embargo, hay un paso más allá de la definición del propósito y la aceptación de la visibilidad. Las marcas exitosas parten de la introspección, pero triunfan porque son capaces de proyectarse, contando las historias que laten en la mente -y los corazones- de su audiencia. Porque antes de aprender a contar, se aprende a escuchar.

 

2- ¿A quién dirijo mi mensaje?

 

Vos sabés que si “ellos” vieran lo mismo que vos, se enamorarían de tu producto o servicio. Si tus potenciales clientes entendieran los beneficios de tu propuesta, no dudarían un segundo en aceptarla.  ¿Por qué entonces no se fascinan con relato de marca?

 

  • Quizás, estés hablando con las personas equivocadas.
  • De pronto, no te estás moviendo lo suficiente.
  • Probablemente, no encuentres el tono para hablarle a esta audiencia.

 

En el peor de los escenarios, todos los puntos anteriores se hacen presentes.  Mantengamos la calma. Nada es irrecuperable. Un ejercicio de reflexión y un buen relato son antídoto más que suficiente para los males de la invisibilidad. Claro, esto será posible si antes resolviste quién es tu cliente ideal. ¿Querés aprender más sobre el tema? Entonces, te sugiero leer: 5 pasos para definir tu cliente ideal.

Un buen narrador es aquel que cómo conectar a través de su experiencia con los deseos y aspiraciones de quienes escuchan. Esta habilidad está vinculada con la empatía y se entrena conociendo profundamente a las personas que te interesa convocar. Eso que quien te escucha olvidó o no sabe cómo contar. Tu relato de marca, le devuelve las palabras.

 

3- ¿Dónde expreso mi relato de marca?

 

O lo que es lo mismo: ¿cuáles son las plataformas para dejar constancia de mi presencia online? Esta respuesta vas a obtenerla luego de pensar seriamente en las dos primeras preguntas. Me atrevo a la obviedad de escribir que tu relato de marca tiene que expresarse allí donde esté la audiencia específica a la que se dirige tu mensaje.

Por supuesto, las obviedades son simplistas. ¿Por qué? Porque no solo tiene que ser el espacio en el que se encuentre tu cliente ideal sino que deberían ser espacios en los que sientas comodidad para expresarte naturalmente. Supongamos que tu cliente ideal dedica más tiempo del que confiesa a Instagram. Es un detalle interesante y podrías obtener mucho provecho de esta información. Sin embargo, la imagen no es tu mundo de referencia. Y esa tensión se advierte en tus publicaciones.

Frente a una situación como la anterior, podrías ensayar dos respuestas. Esforzarte por aprender el “lenguaje” particular de esta red, encontrando tu estilo personal o contratar un profesional que te ayude a organizar, planificar y publicar para obtener los mejores resultados posibles. El mismo ejemplo podría extenderse a otras redes y la respuesta le concierne únicamente a quien escribe.

 

4- ¿Con qué voz expreso mi relato de marca?

 

La decisión de tu voz de marca es sumamente importante en la construcción de tu relato. Para que comiences a delinear tu identidad verbal, te sugiero:

 

  • Claridad y simplicidad. Que tu mensaje sea sencillo de entender y no ofrezca lugar a dudas. Una buena historia de marca disminuye el riesgo de la interpretación (lo disminuye, no lo anula).
  • Autenticidad y honestidad. Tu relato de marca tiene que expresar tu verdadera forma de ser y sentir. Una historia se confirma con el tiempo y soportar una impostura es enloquecedor. Si no lo creés, ni lo menciones.
  • Inspiración y oportunidad. Es muy importante aprender a escuchar e interpretar a tu audiencia. De lo contrario todo el tiempo estamos en el riesgo de contar algo que ya escucharon o algo que no les interesa en lo más mínimo.

 

Es importante que comprendas que si bien la voz de tu marca es una decisión que afecta a todos los mensajes que escribas esta voz puede expresarse en distintos tonos.

 

Parece un concepto complejo, pero realmente es muy simple. Un ejemplo podría ayudarte a identificar los diferentes tonos de tu voz de marca. ¿Tu relato de marca se expresa en Facebook y en Linkedin? Los diferentes objetivos y audiencias en ambos, naturalmente te conducen a utilizar diferentes tonos.

En la primera red, el tono es relajado, incluye expresiones coloquiales, contracciones, jerga e incluso emojis y gifs. La naturaleza profesional de Linkedin supone mensajes igualmente conversacionales, pero con mayor grado de formalidad. Probablemente pensarías mucho antes de incluir un emoji. ¿Más claro? Si te interesa seguir aprendiendo sobre el tema, te sugiero leer: Identidad verbal de marca.

 

Sentate a escribir tu relato de marca.

 

Si aún sabiendo esto, escribir tu relato de marca te aterroriza,  hoy quiero que comprendas que antes que la historia de tu marca está tu historia. Detrás de tu historia, están todas las palabras que te hacen la personas que sos.  El verdadero reto consiste en escribir tu historia y permitir que se expanda en la mente de tu audiencia. Dejarlos que terminen de construirla con sus propias experiencias.

Tomate un minuto para reflexionar sobre lo que te detiene al escribir tu relato de marca, porque en ocasiones, no tiene nada que ver con tu capacidad de escribir sino con creencias más arraigadas y poderosas (que obvio, son palabras). Luego, te invito a unirte a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. ¡Te espero dentro!

Aprender a escribir online: 7 trucos infalibles.

Las reglas de escritura en el mundo online son ligeramente diferentes a las que aprendimos  cuando nos enseñaron a escribir con papel y lápiz. Considerar  el contexto y las conductas del lector frente a la pantalla es básico para aprender a escribir online  causando el mayor impacto en quienes nos leen.

En este post comparto contigo algunos  trucos de escritura que tienen el potencial de mejorar significativamente tu redacción online. Claro, mejora tu redacción siempre que comprendas que el plan de comunicación de tu negocio tiene mucho que ver contigo pero más tiene que ver con las personas a las cuales te interesa llegar.

Sin grandes preámbulos, vayamos a los trucos que estás esperando.

 

Aprender a escribir online es un desafío. Es tu idioma pero no son las mismas reglas. En este post vas a descubrir 7 trucos infalibles para conectar con tu audiencia mejorando tus textos online.

 

Aprender a escribir online.

 

Hay un momento de lucidez -o sería deseable que lo hubiera- en el cual sentís con total claridad que cada una de tus acciones tiene que estar orientada a tu audiencia.  No se trata de vos, se trata de ellos. Luego de esa revelación, tu negocio online no puede volver a ser el mismo.

Para comunicarte con ese “otro” que está más allá de tu conciencia (y de tu fe en el producto o servicio que ofrecés) es necesario mantener las estructuras simples.  Reducir la ambigüedad y la complejidad en tus textos es la clave para generar sistemas de comunicación auténticos. Es esencial aprender a escribir online.

¿Me creerías si te cuento que diseñaron la fórmula para aprender a escribir online?

Bueno, esa fórmula existe y tiene nombre de mujer.  Una de las fórmulas clásicas de la redacción tiene el nombre de AIDA y es el acrónimo de: Atención. Interés, Deseo y Acción.  Cuatro pasos apenas:  atraer a tus lectores llamando su atención, con lo que realmente les interesa -a ellos, no a vos- y despierta su deseo para culminar provocando una acción. Conociendo está fórmula,  podés darle contexto a los siguientes trucos:

 

1- El título es más importante que el contenido:

 

Si nadie siente interés por el título que escribiste, no importa que tu texto guarde la clave de la felicidad eterna y  la fórmula para comer chocolate sin que se aferre a tu cuerpo, no van a leerlo.  Tan desolador como cierto. Dedicá mucho tiempo y reflexión a los títulos de tus textos online. No quiero sumarte presión, pero solo tenés una oportunidad de dar una impresión que impacte a una audiencia indiferente.

Para escribir un título realmente funcional a tus objetivos, necesitás tener más que clara tu propuesta de valor (eso único que solo vos estás ofreciendo) y a partir de ella, construir el titular.  ¿No sabés cómo escribir títulos atractivos? Te sugiero leer: Cómo elegir el mejor título para un post.

 

2-  El beneficio tan deseado.

 

A ver si nos entendemos: si  tu negocio se trata de “ellos” y no de vos, aprender a escribir online supone enfocarte en los beneficios (los reales y los percibidos) de lo que estás ofreciendo y no en lo mucho que amás tu buen hacer.

Todo el tiempo que dediques a pensar por qué deberían leerte y más aún, por qué deberían comprarte, es poco.  ¿Por qué? Porque es lo único que tu audiencia realmente quiere escuchar. Escribir para el otro es hablarle a sus sentimientos, sus valores, sus aspiraciones y obviamente, a lo que van a obtener si realizan la acción a la que tu texto convoca. O lo que podrían perder si no lo hacen.

 

3-  Lo más importante al principio.

 

En la redacción online los “grandes finales” son menos importantes que en el cine.  Pensemos que lo más importante tiene que estar en el inicio de tu texto porque gran cantidad de lectores no van a llegar a leer el último párrafo que hayas escrito. Por lo tanto, la redacción online implica invertir la lógica de la escritura. No dejes para el segundo párrafo lo que puedo escribirse en el primero.

De esta forma, garantizás una mayor repercusión y, en consecuencia,  mayor efectividad en al escribir. ¿Por qué? Porque no te vas por las ramas ni estás adornando el texto con ideas que a tu lector no le interesan.

 

4-  Los subtítulos con preguntas retóricas.

 

Una buena forma de organizar tus primeros textos online es respondiendo las preguntas que realizan tus clientes cuando conocen tus productos o servicios. Coleccioná las preguntas y las dudas de tus potenciales clientes con el celo de quienes coleccionan sellos.

Estructurar un texto en tu  blog o en las redes sociales en torno a las dudas de quienes te leen es una forma de acercarte a tu audiencia anulando objeciones. En el caso de que quieras profundizar sobre cómo escribir subtítulos, te sugiero leer el siguiente artículo: Cómo escribir subtítulos y textos ancla en tus post

 

5-  La sencillez gana.

 

Comprar tiene que ser muy fácil para tu cliente. Muy fácil. No solo porque debería entender inmediatamente las instrucciones que le estás ofreciendo sino porque no deberían existir “clicks innecesarios” que lo alejen del objeto de su deseo.

Todo lo que puedas hacer por facilitar el proceso de compra es beneficioso para tu negocio. Deberías acompañar esta acción con textos claros, directos y fáciles de entender aún para quienes leen sesgado y con la atención flotante.  Para seguir aprendiendo sobre este tema, te invito a leer un poco más sobre la escritura que llama a la acción: 8 trucos de copywriting.

 

6- Autenticidad y credibilidad.

 

Sin duda el pilar que sostiene la confianza de un lector es la credibilidad de tu propuesta. Antes de que enloquezcas pensando cómo se fomenta esta “credibilidad”, dejame contarte algo.  Si tu propuesta es honesta, no deberías esforzarte demasiado. La credibilidad se construye a punta de autenticidad y coherencia. Cuando quienes te leen perciben la sinceridad de tu proyecto personal  y además, la coherencia entre tu forma de decir y hacer, estás construyendo la credibilidad que garantiza clientes fieles.

Los negocios auténticos no se enfocan en las grandes acciones sino que están presentes en los pequeños detalles. En los gestos mínimos que expresan lo que es importante y hacen feliz a un cliente: una carta de agradecimiento, una tarjeta de cumpleaños escrita a mano, una mención en tus redes sociales. En este aspecto, tu imaginación es el límite y lo realmente importante no es el valor económico sino el gesto.

 

7-  No te olvides del aspecto lúdico, emotivo e irracional.

 

En ocasiones estamos tan preocupados en aprender a escribir online, expresando toda la seriedad y el potencial de nuestro negocio, que olvidamos un detalle elemental: las interacciones humanas más sólidas tienen un aspecto lúdico, emotivo y por qué no, irracional.

Si intentás que todo sea  “profesional” vas a perder el valor de la espontaneidad. También la diversión que sorprende a tus lectores y los invita a jugar contigo. No intentes leerte “inteligente”. Antes, que tus textos estén cercanos a las emociones básicas.  Las emociones más elementales -alegría, tristeza, rabia- ganan.

 

Aprender a escribir online convoca clientes.

 

Aprender a escribir online es desafiante pero no imposible. Con una actitud siempre abierta a escuchar qué tienen para decir tus lectores, antes de lo que te imagines vas a estar escribiendo textos persuasivos para quienes son tus clientes ideales. ¿Para quién más? Quisiera recordarte, que tus textos pueden presentarse en todos los formatos que seas capaz de imaginar:

 

  • Post para tu blog.
  • Boletín para tus suscriptores.
  • Guión para tus videos.
  • Reseña para tus productos o servicios.
  • Páginas de venta.
  • Invitaciones para juegos  o sorteos en redes sociales.

 

Toda ocasión en la que te comuniques con tu audiencia  te ofrece la posibilidad de ejercitar estos  trucos.  Ahora, antes de irte, contame cuál es tu mayor desafío cuando te sentás a escribir para tu negocio online. ¿Quién te dice? Vos me contás lo que te preocupa y el próximo post puede traer la respuesta a tu preocupación.

¿Querés contármelo en las redes sociales? Entonces, dejame invitarte a mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos para aprender a escribir online que no están en ningún artículo. ¡Nos vemos dentro! Va a ser un placer darte la bienvenida a la comunidad más desmesurada de internet.

Marketing de contenidos para redes sociales.

Qué sentirías si te dijera que puedo ayudarte a multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales. Si antes de comenzar a leer estás suspirando de alivio, en los próximos minutos vas a agradecer el click que te condujo hasta el mundo desmesurado. En este artículo te cuento cómo escribiendo un solo texto es posible publicar -por lo menos- siete contenidos en diferentes redes sociales.

Crear contenidos diariamente es una de las tareas más agobiantes para quienes escribimos, producimos y además, somos manager de nuestro propio calendario de marketing. La tarea puede transformarse en el castigo de Sísifo. Sin embargo, existe una forma de aprovechar al máximo cada una de las piezas que escribas. Y no está protegida bajo juramento. Veamos cómo es posible optimizar tu trabajo obtener más de él.

 

Te cuento cómo multiplicar tu marketing para redes sociales transformando un texto en 10 publicaciones.

 

Marketing de contenidos para redes sociales.

 

Además de multiplicar tus contenidos vamos a pensar cada uno de ellos para que sean amenos y fáciles de compartir para tu audiencia.  Aunque en este momento no pongas las manos en el fuego por el éxito de tus publicaciones es posible mejorarlas con uno que otro cambio razonable.

El escenario inicial sería la escritura de un artículo en tu blog. Si este tema aún complica tu rutina, te sugiero leer: 7 tips para escribir el primer post de tu blog. Optimizar la escritura de tus post es un ejercicio que, llevado paso a paso, puede ahorrarte mucho tiempo y dolores de cabeza.

Con tu post escrito y preparado para la publicación, vas a realizar una serie de acciones fáciles que van a permitirte multiplicar tu marketing de contenidos en redes sociales.

 

1- imagen para Pinterest.

 

Es mi primera sugerencia y la que me arrepiento de no haber utilizado con anterioridad. Aunque tengo una cuenta en Pinterest desde 2011, mi uso de esta plataforma siempre fue personal y asistemático. Olvidándome por largos períodos de tiempo de su existencia. Una verdadera pena, dado que los beneficios de tener un perfil activo son sustanciales para tu blog, sea cual sea tu sector.

 

Al crear un artículo para tu blog, también deberías crear una imagen para compartirlo en redes sociales. Utilizando Canva es un proceso sencillo y personalizable.

 

En ocasiones, la plantilla que elegimos para nuestra web, no permite utilizar como imagen principal un gráfico vertical del tamaño específico de los que se utilizan para Pinterest ( 735×1102). Es el caso de mi blog. En ese sentido. no puedo prometerte que vas a trabajar menos. De hecho, yo misma diseño dos imágenes para cada artículo que escribo. Tengo los modelos pre-definidos en Canva y sigo tres pasos importantes:

 

  • Elegir la imagen para complementar visualmente el tema del artículo.
  • Reducir el tamaño final de ambas imágenes  con Optimizilla.
  • Archivar las imágenes con el título SEO del artículo.

 

Estos tres pasos básicos te ayudan a tener un blog más rápido y optimizado para los buscadores. Ahora, te cuento cuáles serían mis sugerencias para esta primera forma de marketing de contenidos para tus redes sociales.

 

Tomando nota:

 

  1. Diseño de la imagen. Te sugiero elegir una imagen vertical y una fuente legible, con un fondo que se destaque en el feed de Pinterest. Los colores cálidos y en especial el rojo, se llevan todas las miradas.
  2. Texto de la imagen. No solo de imágenes vive tu emprendimiento. Para tus pines es razonable optar por grandes titulares e incluso un epígrafe de aclaración.
  3. Descripción en Pinterest. Tu pin se archiva en el buscador, posicionándose de acuerdo a las decisiones inteligentes de la plataforma. En este sentido, te conviene escribir un texto específicamente pensado para acercar tu contenido a la audiencia que te interesa.

 

Cada pin se archiva con el nombre que le hayas dado a la imagen en su atributo ALT. En este sentido, al subir la imagen a la plataforma es uno de los textos importantes que deberías redactar. Por otra parte, te sugiero pensar en usar dos o tres hashtags -no más- para maximizar el alcance de tus post.

 

2- Infografía.

 

La infografía es un tipo de material que, por su carácter de síntesis visual, aporta valor al lector en sí misma. Cuando escribas un artículo para tu blog y quieras multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales,  diseñar una infografía que lo complemente es una gran idea. Te cuento cuáles son sus beneficios:

 

  • Son fácilmente escaneables: capturan el interés de una sola mirada.
  • Favorece el reconocimiento de marca (logo, colores, tipografías, etc)
  • Otros autores pueden utilizarla como material gráfico, compartiéndola en su blog con un enlace al tuyo.

 

Aunque es una tarea de la cual podría encargarse un profesional del diseño, existen plataformas que ponen esta tarea al alcance de todos. Además de la ya mencionada Canva, pueden realizarse interesantes infografías en Venngage. Esta es una herramienta “freemium”. Esto significa que la versión profesional tiene un costo mensual, pero aún así conserva una versión de libre acceso que no está nada mal.

¿Cuáles son mis sugerencias respecto a este formato? Te cuento: las infografías llevan tiempo y un esfuerzo de síntesis -verbal y visual- de las ideas expresadas en un artículo. Te sugiero utilizarlas para complementar el contenido pilar de tu blog. O con el fin de actualizar artículos evergreen -contenido vigente- que necesitan una refrescadita.

Otra posibilidad es realizar “mini-infografías” para compartir procesos de tres o cuatro pasos que pueden compartirse en todas las redes sociales en las cuales tengas presencia online.

 

3- Presentación para SlideShare.

 

SlideShare es la gran olvidada de las redes sociales. Como parte del “sistema Linkedin” su tenor es profesional, ofreciendo un espacio para compartir presentaciones, infografías y documentos. Allí, podrías compartir tu artículo transformado en diapositivas y obtendrías los mismos beneficios que con una infografía: tráfico y reconocimiento para consolidar tu marca personal

Al igual que los casos anteriores, SlideShare es una plataforma visual. Las presentaciones pueden crearse en Power Point sin mayores complicaciones y mis sugerencias son:

 

  • Ser consistente con tu branding (logo, colores, tipografías)
  • Privilegiar listas, viñetas, gráficos, imágenes y vectores.
  • Escribir solo el texto significativo para entender el concepto general.
  • Planificar la secuencia siguiendo la lógica interna del artículo de origen.

 

Si estás con ánimo innovador y tiempo para ponerlo en acción es posible que quieras experimentar con las miles de funcionalidades de Power Point: enlaces, música, animaciones. Sin embargo, SlideShare no admite animaciones, con lo cual, una presentación tradicional es lo más recomendable para trabajar tu marketing de contenidos para redes sociales.

 

4- Múltiples mensajes en Twitter.

 

Nada mejor para multiplicar tu marketing para redes sociales que un texto transformado en decenas de tweets. Acompañados de hashtags, imagénes, gifs y demás parafernalia tuitera. Ya sea compartiendo en tiempo real desde tu teléfono móvil citas destacadas del artículo o utilizando el plugin Better click to tweet  para automatizar este paso.

Escribir para Twitter supone un ejercicio de síntesis. En escasos 280 caracteres pretendemos ofrecer una información completa que construya nuestra identidad en la red. El objetivo es dividir y simplificar. ¿Cómo?

 

  • Resumiendo en una línea el sentido general del post que escribimos.
  • Compartiendo citas destacadas.
  • Reflexionando sobre aspectos que no tenían lugar en el texto original.
  • Creando conversaciones sobre el tema del post con otros usuarios.

 

Una buena síntesis de información parte de los verbos. ¿Cuál es el verbo principal de tu artículo? En función de esta acción principal es posible construir la idea que vertebra el texto.

 

Por ejemplo, la idea central de este artículo parte del verbo multiplicar: “cómo multiplicar por siete tu marketing de contenidos para redes sociales con un solo texto”. Pero también podría expresarlo apelando al lector de forma directa: “Obtené de un solo texto siete publicaciones para tus redes sociales”.  Habemus tuit. Tantos como variantes se te ocurran.

 

5- Imágenes con citas para Facebook e Instagram.

 

Otra posibilidad de diversificar tu marketing de contenidos para redes sociales es diseñar imágenes para compartir en tu Fanpage, grupo de Facebook o cuenta de Instagram. Aunque los perfiles de usuario de ambas redes son diferentes, a los efectos del contenido existen líneas comunes. Veamos cuáles son las características que van a permitirte destacar con tus publicaciones. Por supuesto, partiendo del mismo artículo que ya escribiste o de un viejo post que quieras renovar:

 

  1. Tipo de post. Puede tratarse de una imagen o un enlace. En Facebook al compartir un enlace es posible editar tanto la imagen como la descripción por defecto. Instagram no permite enlaces en sus publicaciones. Pero puede ser el espacio para que expreses visualmente la idea detrás del artículo que escribiste. O para compartir una cita relevante.
  2. Imágenes atractivas. Te propongo que selecciones fotografías que sigan la historia que estás contando en tu artículo y le añadan un toque gracioso, que descoloque al lector por lo sorprendente. Las imágenes de stock pueden ser muy útiles, pero… en la mayoría de los casos son mortalmente aburridas.
  3. Texto en la imagen. La idea principal de la publicación tiene que leerse en la imagen. Es mucho más simple captar la atención de un distraído con un titular de color en la fotografía que con el texto en la descripción. Esta sugerencia es igual de relevante en ambas redes.
  4. Mensaje. Cada uno de tus post tiene que ofrecer un mensaje completo (más allá de la invitación a leer el artículo) y una apelación final para que tu audiencia participe. Te sugiero elegir preguntas simples, que no requieran elaboración y que permitan a quien escribe responder brevemente y sin temor a equivocarse.

 

6- Video para Youtube.

 

Transformar tu artículo en un guión de video es otra de las formas de multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales. Tiene, además, un beneficio añadido: incorporar un video a tu artículo disminuye la tasa de rebote en tu web.

La tasa de rebote es una métrica de tiempo: ¿cuánto tiempo permanece un lector en tu web?  Si el lapso es menor a dos minutos, se considera un rebote y es un indicador negativo del valor de tus contenidos. Google interpreta que tus lectores no encuentran en tu publicación una respuesta a sus inquietudes. En este sentido, el video tendría dos objetivos relevantes: comprometer a una audiencia que prefiere el contenido audiovisual y mantener controlada la tasa de rebote.

 

El tipo de video en el cual transformes tu contenido está estrechamente ligado con la audiencia que te interesa convocar y a su forma de consumir información en internet.

 

Las audiencias más jóvenes prefieren producciones dinámicas, con edición y estímulos visuales constantes. Una imagen tuya hablando a la cámara para contar lo que ya está escrito, no les aporta valor. Sin embargo, para otro tipo de audiencia más madura y en busca de respuestas específicas, es atractiva esta presentación tradicional sin grandes efectos. En este último caso, el video conservaría del artículo original:

 

  • El sentido global expresado en el título.
  • Los puntos clave (tus subtítulos).
  • Citas interesantes para tu audiencia.
  • Datos relevantes.

 

Este nuevo contenido creado a partir de tu artículo es una pieza independiente que no va a ser considerada contenido duplicado, te acerca a personas que tienen una forma diferente de consumir información y te permite experimentar con nuevas habilidades.

 

7- Podcast.

 

Una lectura en voz alta y pausada del artículo que terminaste de escribir es una excelente forma de multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales.  Ni siquiera requiere de herramientas sofisticadas para comenzar. Con un programa gratuito como Audacity es más que suficiente.

Si tus lectores son personas activas, que disponen de poco tiempo para la lectura en su rutina cotidiana, pero pueden escucharte mientras realizan otra tarea, el podcast es un formato ideal. No solo estás creando una pieza nueva de contenido sino que te permite generar un compromiso con el lector que se perdería de otra forma.

 

 

La guinda de tu marketing de contenidos para redes sociales.

 

El listado anterior no agota tus oportunidades. Existen más posibilidades de multiplicar tu marketing de contenidos para redes sociales. Te cuento dos de ellas.

Plataformas, como Pulse en Linkedin o Bebee, permiten escribir artículos nativos. Si bien lo ideal sería escribir publicaciones originales para cada una de esas redes, lo cierto es que nuestro tiempo es un recurso limitado. Por eso, tanto en Linkedin como en Bebee podrías re-escribir tu artículo con un enlace a la fuente original: tu blog. Este último detalle es muy importante para que no se interprete tu contenido como una duplicación.

En aquellas ocasiones en las que dispongas de más tiempo para dedicar a tus contenidos, podrías ajustar el contenido al tipo de audiencia de cada una de estas redes sociales con pequeños cambios:

 

  • Definiendo el lector: ¿a qué persona está dirigido el discurso? ¿Conviene que cambie el singular por plural? ¿Transformar el “tú” en “ustedes” o viceversa?
  • Ajustando el contenido a las necesidades de esa red. Por ejemplo, este artículo que tiene por título “Marketing de contenidos para redes sociales”. Sin problema podría convertirse en “Marketing de contenidos para destacar en Bebee” . Solo serían necesarios unos ajustes muy elementales.
  • Cambiando el título. Si el texto no necesita ajustes, un cambio de título puede significar una gran diferencia para que tu artículo multiplique su visibilidad.
  • Añadiendo una llamada a la acción. Si tu texto original no tenía una apelación al lector, es momento de que añadas un incentivo para que visiten tu blog o la página de tu web que consideres pertinente.

 

Invitación final.

 

¿Te gustó lo que leíste y querés seguir aprendiendo? Te invito a participar de mi comunidad de aprendizaje, Escribe y Vende. Allí comparto ideas y reflexiones que no escribo en ninguna otra parte. Además, vas a encontrar un grupo de personas generosas y siempre dispuestas a resolver dudas y enriquecerte con su participación. ¡Te veo dentro!

Storytelling para emprendedores: emocionar y vender.

Ninguna estrategia de marketing -ninguna- tiene el poder del storytelling para emprendedores. Diseñar un producto en función de las necesidades de una audiencia específica ya no es suficiente para diferenciarte en el tumulto de estímulos diarios que  ofrece internet. En vano elevar la voz para que alguien escuche tu mensaje. No son los gritos desesperados los que convocan y seducen. Son las historias que contamos las que transforman un catálogo de productos y servicios en una marca.

En este post comparto contigo 5 claves de los textos que emocionan y venden, para que a través de ellas pienses el mensaje de tu marca y todas sus manifestaciones.

 

Storytelling para emprendedores: cinco estrategias para escribir, emocionar y vender.

 

Storytelling para emprendedores.

 

Una historia escrita para apelar a las emociones es el punto de contacto entre los intereses de una audiencia y la identidad de tu marca. El storytelling para emprendedores es una herramienta para contar un universo en el que tus palabras llevan a mis oídos las soluciones que estoy buscando. Responden mis  dudas y transforman los hechos aislados o los datos fríos en una experiencia que puedo vincular con mi propia vida. Porque una historia que no conecta con mi experiencia emocional es un texto informativo.

El emprendedor que decide contar para destacar el valor de su marca, descubre que no es necesario gritar para ser escuchado y que las mejores historias se cuentan en susurros. Por eso mismo, son memorables. Si el coro desafinado de vendedores en las redes sociales ensordece, no compres un megáfono. Todo lo contrario. Te sugiero bajar la voz, enlentecer el ritmo y comenzar a contar. ¿Cómo? Siguiendo los siguientes cinco principios del storytelling para emprendedores:

 

1- Historias más allá de tus productos.

 

¿El mundo comienza y termina con tus productos? Si tus plataformas de comunicación -blog, redes, podcast, webinars- se reducen a describir minuciosamente la maravilla de tu oferta, aún tenemos mucho trabajo por delante. Pensar cómo ampliar los temas de conversación con tu audiencia es tu tarea del día.

Cada uno de los espacios en los que tenemos la oportunidad de conversar con nuestro público objetivo es una oportunidad de expresar la identidad de tu marca. Allí donde se encuentren reunidas las personas que te interesa convocar -Facebook, Youtube, Instagram, Linkedin- tiene que llegar tu mensaje en todas sus formas. Promocionar productos o servicios es solo una de las formas de tu mensaje.

Cuando observes que tus publicaciones se limitan a un culto al ego o un catálogo de venta, llegó el momento de intervenir para encontrar esos puntos de intersección entre tus intereses y las necesidades de quienes leen. Llegado este punto, es natural que te cuestiones cuáles son los temas sobre los cuales podrías organizar tu calendario de marketing. Veamos con calma cuáles son las posibilidades.

 

3 ejemplos del storytelling para emprendedores:

 

  1. Citas o reflexiones que expresen tus valores de marca e interpelen a tu lector. Una interpelación gentil, sin presionar pero incitándolo a tomar una posición. Esto significa que el texto que escribas tiene que presentar un cuestionamiento o una pregunta final que se sienta compelido a responder. Por identidad o por rechazo. ¿Quién quiere que su audiencia rechace sus puntos de vista? No te preocupes que ése, no es el punto. Imagina el siguiente escenario: una reflexión sobre un aspecto que nos indigna y busquemos que la audiencia comparta esa indignación. No hay nada como un enemigo común para fortalecer lazos.
  2. Anécdotas personales. Aún las situaciones irrelevantes de la vida cotidiana son motivo de storytelling para emprendedores.  Este tipo de textos cuentan quién soy y cuál es mi propósito dando ejemplo de transparencia. Quienes me siguen sabrán que detrás de mi marca hay determinado tipo de persona en la que pueden confiar o no, según su consideración.
  3. Promociones de tus productos o servicios. Con un giro creativo, incluidas dentro de historias. El relato de un viaje  por un país con hermosos paisajes se nutre de cientos de historias. También es el contexto ideal para vender mochilas, calzado e incluso hojas de ruta digitales para orientar turistas. Aplicando este mismo criterio a tu producto o servicio, seguramente encuentras las historias que lo acompañan. No dejes de mirar el siguiente ejemplo,

 

The Eye Ball from Georgetown Optician on Vimeo.

 

2- Contar la mejor historia.

 

¿Cuál es la mejor historia del storytelling para emprendedores? La respuesta es engañosamente simple: la que responde lo que ya sé o la que ilumina lo que desconozco. Encontrar el punto dulce entre tu saber y el de tu audiencia puede ser el desafío de muchos meses de vigilancia. Sí: vigilancia. Lectura de comentarios en tus perfiles y en los perfiles de la competencia y reconocimiento de la forma de expresión de tu cliente ideal:

 

  • ¿Qué palabras identifican su problema?
  • ¿Cómo describe su estado de ánimo con este problema?
  • ¿Qué dice necesitar? (Atención: no siempre es lo que necesita pero es lo que cree que necesita)

 

Este último punto es particularmente importante. En ocasiones, estamos ofreciendo nuestros productos y servicios ante personas que ni siquiera reconocen tener un problema. O no les interesa pagar por una solución. En este sentido, la investigación es un paso previo e indiscutible a la definición de nuestra estrategia de storytelling. Las grandes marcas contratan empresas especializadas en este tipo de recursos. Un emprendedor, tendrá que permanecer con todos los sentidos abiertos. Y aún así, es muy probable que las primeras conclusiones sean confusas y poco acertadas.

Cuando ya tenemos un panorama claro de a quién dirigimos nuestro mensaje y cómo nuestra solución encaja en su problema, entonces las historias tienen que apoyarse en el mundo de referencia del lector para presentar lo que aún no es capaz de ver o entender.

 

3- Énfasis en el detalle.

 

La prisa por decir, atenta contra el tiempo que se necesita para contar. Si bien los lectores digitales tienen un promedio de permancencia de apenas dos minutos en una página, contar supone conducirlos a otro tiempo, el de la historia. Cuando un relato nos atrapa no solo tenemos la necesidad de saber más sino que perdemos la noción del tiempo.

El storytelling para emprendedores revaloriza el poder de los detalles para comunicar: una cabeza gacha tiene más valor comunicativo que dos párrafos explicando la tristeza de un personaje.

 

La descripción de una mirada cómplice tiene más fuerza que una disertación sobre la amistad. Y un detalle del espacio puede iluminar una situación con mucha más rapidez que un discurso filosófico.

 

Cuando cuentes, especialmente cuando cuentes para generar un vínculo con tu audiencia, entran en juego todos tus recursos. Entre ellos la capacidad de observación del mundo que te rodea. Tanto como la de contar lo que estás viendo, oliendo, tocando, saboreando. De este ejercicio constante de sentir el entorno surgen la mejores historias. Las que tienen el sabor de la autenticidad y el lector descubre con satisfacción que compartimos su mundo, su experiencia y su conocimiento. ¿Vemos ejemplos?

 

  1. Contar con una imagen sensorial (visual, olfativa, táctil) lo que tu producto ofrece.
  2. Describir el clima de trabajo en tu oficina, taller, empresa con una imagen visual.
  3. Pedir a un cliente que defina sus sensaciones al recibir por primera vez un producto o servicio.

 

4- Usar la analogía.

 

En el storytelling para emprendedores también tiene lugar la analogía o el lenguaje metafórico. Si bien los textos escritos para comunicar se caracterizan por su sencillez, simplicidad no es simplismo. La forma más cercana y amable para expresar algo que mi audiencia aún no entiende es compararlo con aquello que ya conoce.

¿Cómo va a reconocer tu audiencia la necesidad de algo que desconoce? Desde el primer texto que escribas tus esfuerzos se orientan a educar en los beneficios y trabajar sobre ellos sobre la base de lo que es conocido. Una metáfora apelando al mundo de referencias de tus lectores puede ser más efectiva que una compleja descripción técnica.

El mismo concepto se aplica para las descripciones de los productos en una tienda online. Como tu cliente accede solo a una dimensión del producto -la visual- la analogía te ayuda a expresar las otras dimensiones:

 

  • Del tamaño de la palma de una mano.
  • Suave como el tacto de la piel de un recién nacido.
  • Con el sabor ácido y dulce de las naranjas.

 

Si te interesa aprender más sobre el tema, te sugiero leer: Cómo escribir descripciones de productos que venden.

 

5- El silencio como herramienta de comunicación.

 

Un gran relato es una secuencia de palabras, bien organizadas y escritas pensando en quien me escucha. ¿Es paradójico entonces reconocer el valor del silencio? ¡Claro que no! Las mejores decisiones que toma un storyteller son:

 

  • Que no decir.
  • Eliminar lo accesorio.
  • Dejar de escribir – o callarse- a tiempo.

 

Los mejores textos son tanto fruto de lo escrito como de lo que fue editado o simplemente, no escrito. Un tercio de lo que escribimos puede borrarse sin arrepentimientos. La fuerza de un relato de marketing está relacionada a su poder de síntesis y al ejercicio de expresar lo mismo con menos -y menos- palabras.

Por este motivo son tan importantes las imágenes sensoriales y las metáforas. Porque al valorizar el conocimiento previo del lector, nos ayudan a sintetizar situaciones o emociones complejas con pocas palabras. Veamos un ejemplo. El adjetivo “angelical” recoge una extensa tradición cultural. Y despierta en la mente de mi lector decenas de connotaciones. Una palabra como ésta, nos ayuda a construir todo el perfil de un personaje en segundos.

 

Es tan importante saber que decir como saber cuándo callar.

 

Storytelling para emprendedores: formación colectiva.

 

Transformar el storytelling para emprendedores en tu estrategia de marketing es un desafío constante de aprendizaje. Si querés transitar ese camino en compañía, te invito a participar del grupo Escribe y Vende. Es un placer recibirte.