Nike es una creación desmesurada. No solo porque tiene nombre de diosa mitológica (sí señora, los championcitos -zapatillas o como prefieras llamarles- se llaman “Niké”) sino porque tiene la tagline más intensa del mundo: “Solo hazlo”.

De taglines intensas como ésta va el post de hoy.

Me estoy imaginando tus objeciones y antes de que continúes en tu rollo mental de “para qué me sirve a mí esto si yo…” te pido que leas con atención y sin prejuicios porque es importante para vos si tenés un blog, un emprendimiento o un proyecto a punto de ver la luz…

 

¿Qué es una “tagline”?

Te estarás preguntando… Aunque anticipás la respuesta intuitivamente.

Una tagline es esa frasesita que te define. Seas o no seas una marca (personal o institucional. Para el caso, es lo mismo) tu tagline es un enunciado breve, sonoro y creativo que te diferencia del resto de los mortales.

Si escribo “Destapá felicidad” ¿en qué pensás?

Tagline: esa frasesita que te define

¿Verdad?

Si no me equivoco se te llenó la boca de burbujas felices.

Porque no hay otra empresa que se haya atribuido de forma tan absoluta el patrimonio de la felicidad como Coca-Cola. Y creéme, aunque nuestro romance está terminando sin escándalo, durante décadas, un vaso de este líquido elemento elevó mis niveles de felicidad instantáneamente.

Concluida la confesión de una adicta a la bebida de la felicidad, quiero que pensemos juntas por qué una tagline puede ayudarte a ser más visible y vender más.

 

¿Por qué necesitás una tagline?

Entiendo perfectamente que te estés preguntando qué corno tienen que ver Nike y Coca-Cola contigo y tu blog. O con tu pequeño negocio creativo.

Por eso, antes de que abandones la lectura por cansancio, quiero contarte tres razones por las cuales tu blog -proyecto personal, emprendimiento o marca- necesita una tagline:

1- Tiene poder diferenciador: si querés despegarte de la masa, tener tu propia tagline potencia el esfuerzo que ya hiciste al seleccionar tus colores, tus fuentes e incluso las formas e imágenes que caracterizan tu espacio en el mundo virtual.

2- Es memorable: la brevedad y la sonoridad son dos requisitos, dos cualidades que transforman un par de palabras en una frase memorable para quien la lee.

3- Añade valor y significado: lo cual se traduce de forma práctica en “posicionamiento”. No me refiero a tu posición en los resultados de búsqueda de Google. Me refiero a la posición que tu blog o tu marca ocupan en el imaginario de un lector o un cliente.

Justo en este momento, estás pensando que la expresión “tagline” es una versión remixada del viejo y querido “slogan”…

Casi te diría que estás en lo cierto.

A diferencia de su predecesor, más serio y con pretensiones, la tagline tiene esa chispa que les faltaba a los slongans un tanto almidonados.

Si nos ponemos un poco técnicas (porque los excesos perjudican, dicen): la tagline es una estructura sintáctica nominal estática que se asocia a una marca -no te achiques: tu blog es marca personal- mientras que el slogan es una frase asociada a una campaña publicitaria específica y no necesariamente es permanente en relación al producto o servicio.
Tagline: esa frasesita que te define.
¿Ya estás aflojando los músculos del cuello? ¿Ya no parece una idea solo para grandes empresas que gastan fortunas en publicidad?

¡Genial!

Entonces, tenemos trabajo. Vamos a construir tu tagline.

 

¿Cómo escribir una tagline que funcione?

Este blog tuvo tagline desde sus inicios.

Si sos una de las fieles lectoras de los orígenes, recordarás el “Exageradamente simple” que subtitulaba mi rincón desmesurado. Las decisiones que tomé en el pasado año, transformaron la simplicidad hiperbólica en “Storytelling para blogueras intensas” ´, marcando una nueva dirección para la desmesura que aterrizó en “Storytelling para emprendedoras intensas” y hoy es: “Ilusionista de la palabra”.

Se puede emprender con un blog, cocinando churros o vendiendo jugo de arándanos en Purmamarca.

Asumiendo que una emprendedora es una mujer creativa que actuó -o está a punto de hacerlo- para transformar un sueño en una realidad, este blog quiere ayudarte a escribir todos los relatos que necesites para tener un proyecto con identidad propia.

Como observarás, la frase que te define puede cambiar contigo y tus circunstancias. No estás atada a ninguna definición. Sin embargo, para crear una tagline que te acompañe por mucho tiempo, hay siete factores que tenés que tomar en cuenta:

1- Que sea breve: una tagline no puede ser más que un enunciado con unas pocas palabras, Idealmente, no más que seis. En este caso, el exceso, no está contemplado. Ahora, que sea breve no significa que no pueda ser funcional y expresar tu esencia o incluso, contar una historia.

2- Qué sea sonora: buscá palabras que suenen alto, que se escuchen lindo. Los juegos de palabras, las aliteraciones y las yuxtaposiciones (palabras secuenciadas, solo separadas por puntos o comas) son ideales. También podés jugar con las asociaciones divertidas, la sorpresa o el humor.

3- Que sea positiva: evitá las connotaciones negativas. Centrate en las mejores cualidades y los beneficios de tu blog, marca o proyecto personal y transformalos en cinco palabras entusiastas.

4- Que sea auténtica: y honesta. Un tagline es, en definitiva, una promesa. Es la promesa de las cualidades esenciales de tu blog, tu marca o tu emprendimiento como tal. Tu promesa no puede ser una mentira o una versión deformada de la realidad.

5- Que exprese tu propósito: de la misma forma que tu “elevator pitch” en su versión desmesurada de “Visión de liderazgo personal” (fue el tema del post de la semana pasada y podés leerlo siguiendo este enlace) tu tagline expresa tus metas y respeta los valores que defendés como persona.

6- Que no sea un cliché: huí de las frases hechas. No tenés que ser mega-original, pero si estás buscando diferenciarte no caigas en la tentación de usar palabras y expresiones asociadas a otros proyectos o anquilosadas por el uso.

7- Que no sea meramente descriptiva: para crear tu tagline necesitás mucho más que decir de qué se trata tu blog o tu negocio. No te limites a contarme qué es lo que hacés, contame por qué yo tendría que interesarme en lo que hacés. Y si es posible, seducí con tus palabras.

Tu tagline expresa en palabras el alma de tu proyecto y está dirigida a esas personas que van a sentirse identificadas con el adjetivo que elijas o la promesa que proyectes. Tiene que generar en quien lo lee sensación de comodidad y si nos ponemos desmesuradas, que inspire a tus lectores y los llene de posibilidades.

¿Querés saber más?

Tengo un regalo para vos. Podés descargar aquí una guía para escribir tu tagline y pensarla durante el fin de semana.

Por algunas horas rumiá las palabras que te salen del alma cuando pensás en tu blog o en tu proyecto. Como sea pero hacelo. Porque la semana próxima comienza “Matriz”, el curso gratuito para blogueras intensas que dan sus primeros pasos y quieren saber cómo se escribe un blog con identidad.

Y para entonces, querés tener tu tagline pronta… o ¿ya la tenés?

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