Nike es una creación desmesurada. No solo porque tiene nombre de diosa mitológica sino porque tiene la tagline más intensa del mundo: “Solo hazlo”. De cómo escribir taglines intensas para una marca memorable trata el post de hoy.

Me estoy imaginando tus objeciones. Antes de que continúes en tu rollo mental de “con todo lo que tengo que hacer, además….” te pido que leas con atención porque es importante para vos si querés crear un relato de marca consistente.

 

¿Qué es una tagline?

 

Una tagline es un texto breve que define la identidad de tu marca.

Curiosamente, el término no proviene del ámbito publicitario sino del mundo del cine.  Se denomina “tagline” a una línea de texto de efecto dramático -ocurrente e incluso humorística- usada para promocionar una película.  Ahora, dada la forma en que estas frases calan en la audiencia, pronto las marcas comenzaron a utilizar el mismo procedimiento de construcción verbal.  En la actualidad la tagline es parte ineludible del relato de marca.

 

¿Por qué necesitás una tagline?

 

Desarticulemos las razones que te provocan una pereza infinita de sentarte a pensar.  Los siguientes argumentos responden por qué deberías crear una tagline:

  1. Porque es la expresión de tu diferencia: potencia el esfuerzo que ya hiciste al seleccionar tus colores, fuentes, formas e imágenes.
  2. Es memorable: brevedad y sonoridad son cualidades que transforman un par de palabras en una frase fácil de recordar para quien la lee.
  3. Añade valor y significado: lo cual se traduce en “posicionamiento”. No me refiero a tu posición en los resultados de búsqueda de Google. Me refiero a la posición que tu marca ocupa en el imaginario de un lector o un cliente.

 

¿La tagline no se parece sospechosamente al eslogan?

 

​Antes de que lo preguntes: no. No es lo mismo que el viejo y querido eslogan. Presiento que la pregunta te quemaba la garganta. Aunque, tu intuición no te traiciona,  son primos hermanos:

  • Un eslogan sintetiza el propósito de una campaña publicitaria en particular.
  • La tagline pone énfasis en la identidad de tu marca. Si tu propósito cambia, tu tagline también porque sintetiza su esencia y está pensado como expresión de la propuesta de valor.  Y ojo, expresa su propuesta de valor aunque en su formulación no se mencione cuál es el producto o servicio que se vende.

​Quizás la última idea te confunda. ¿Cómo es posible que una tagline defina tu marca cuando ni siquiera menciona cuál es tu trabajo o el producto que estás ofreciendo?

Pues bien… te diré que una tagline bien construida puede lograr algo aún más importante: evocar sensaciones o estar asociada a la emoción que tu marca quiere trasmitir. Y tanto las emociones como las sensaciones, permanecen más allá de los productos.

 

¿Cómo se construye verbalmente una tagline?

 

​Podría decirte que una tagline es una oración. Sin embargo, el concepto de “oración” implica el uso de un verbo como eje de la construcción. Y si bien muchas taglines memorables en el mercado están articuladas en torno a una acción, también es cierto que muchas de ellas no lo están.

​Por ejemplo: “Destapá la felicidad” es un ejemplo de tagline pensada oracionalmente en torno al verbo “destapar”, evocando con esta acción la sensación de satisfacción que produce el sonido de abrir una botella de Coca Cola.

 

Tagline no-oracionales.


​Por otro lado el “Intel Inside” es evocador  en su mensaje pero no presenta ninguna acción protagonizada por un ser humano. Refiere a la tecnología que no puede verse, que “va por dentro”. Independientemente de la marca de tecnología de tu preferencia, Intel, está allí, dentro.

Ponele que te quedan dudas y escribo: “Me encanta”. ¿Tengo que mencionar la marca que usa esta tagline no-oracional? Exacto. Es simple, distintivo y dado su éxito,  la promesa se cumple.

 

Para que tengas un panorama más amplio, observemos un ejemplo más. La tagline de las computadoras Asus es: “Inspiring Innovation. Persistent Perfección”.  ¿Por qué funciona?  Porque la fórmula no-oracional, se consolida con la sonoridad de la rima y la repetición de la fonema inicia de cada palabra.

Frente a estas dos posibilidades lingüísticas, podés elegir la que mejor se ajuste a tu propósito. Ahora, si estás con ánimo de aceptar sugerencias, quiero que pienses que situar a la audiencia en el lugar del sujeto oracional es un acierto.

 

¿Cómo escribir una tagline que funcione?


​Como la vida, las marcas no son estáticas. En consecuencia, la tagline que las define cambia con ellas. Nada te ata a una estructura del lenguaje para que la sostengas hasta el fin de los días. Pero, si querés crear una tagline que te acompañe por mucho tiempo, hay siete factores que tenés que tomar en cuenta.

 

7 principios para escribir tu tagline de marca:

 

1- Brevedad: una tagline es un enunciado con seis o siete palabras. Ahora, que sea breve no significa que no pueda ser funcional y expresar tu esencia o incluso, contar una historia.

2- Sonoridad: buscá palabras que se escuchen lindo. Los juegos de palabras, las aliteraciones y las yuxtaposiciones (palabras secuenciadas, solo separadas por puntos o comas) son ideales.

3- Autenticidad: una tagline es como una promesa. Es la promesa de las cualidades esenciales de tu marca. Tu promesa no puede ser una mentira o una versión deformada de la realidad.

4- Optimismo: evitá las connotaciones negativas. Centrate en las mejores cualidades de tu marca transformalas en cinco palabras entusiastas.

5- Propósito: de la misma forma que tu “elevator pitch”, tu tagline expresa tus valores fundamentales.

6- Originalidad: huí de las frases hechas.  Si estás buscando diferenciarte no caigas en la tentación de usar palabras asociadas a otras marcas. Tampoco te inclines por expresiones manoseadas por la moda.

7-Evocación: para crear tu tagline necesitás mucho más que decir de qué se trata tu negocio. No te limites a contarme qué es lo que hacés, contame por qué yo tendría que interesarme en lo que hacés. Y si es posible, seducime.

 

El arte de seducir con palabras.

 

​Tu tagline es tu promesa y expresa en palabras el alma de tu proyecto.

Por eso es tan importante elegir a conciencia los adjetivos que vas a utilizar. En el caso de que utilices adjetivos, tienen que generar sensación de comodidad y empatía. Inspirar y llenar de posibilidades.

Encontrar estos adjetivos puede no ser tarea simple. Quizás, debas comenzar por definir claramente tus valores en un propósito personal. En ese caso, te recomiendo que leas cómo escribir tu visión de liderazgo personal por que en este ejercicio, están los cimientos de todo lo que construyas. Y si aún te quedan dudas, podés consultar la clase desmesurada sobre las 10 formas de diferenciarte con palabras. 

Antes de que decidas apagar el ruido a tu alrededor para pensar en tu tagline, contame: ¿te supera la idea de escribir el storytelling de tu marca? Entonces, te espero para que participes de la “Fórmula SPM”. ¿Por qué? Porque vas a obtener las herramientas para escribir con éxito textos memorables que convoquen a tu audiencia y transformen lectores fríos en clientes encantados.

 

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