¿Pensando en escribir el primer post de tu blog?  Es natural que experimentes cierta confusión. Incluso que sientas  temor de equivocarte dada la avalancha de contenido disponible sobre este tema.  Te propongo que detengas esa búsqueda insaciable de sugerencias expertas que puede paralizarte y anular toda tu motivación.

Lo más importante es que comiences a escribir lo antes posible. Con el tiempo, aprenderás todos los trucos relevantes e irás mejorando los aspectos que sean mejorables.  De momento, este post te ofrece siete aspectos básicos para escribir el primer post de tu blog.

El primer post de tu blog: 7 tips para escribirlo y enamorar lectores.

7 tips para escribir el primer post de tu blog.

Las siguientes pautas no se enfocan únicamente en el acto de la escritura sino en los detalles de diseño y maquetación que afectan a la experiencia de tu  lector al leer. Sin más rodeos, estas son mis sugerencias.

1- Legibilidad.

No me canso de repetir: cuanto más contraste ofrezca la letra con el fondo, mayor será la fluidez de la lectura y menor el cansancio visual que provoque. Esta propiedad se denomina «legibilidad» y es un principio básico de la organización editorial de contenidos.  ¿Qué hacer para favorecer la legibilidad en el primer post de tu blog?

  • Elegir un  fondo neutro y claro que no distraiga al lector.
  • Utilizar una fuente imprenta de buen tamaño y fácil de leer.

Es una elección segura e infalible para garantizar la mejor experiencia del lector en tu página y está condicionada por la elección que realices de tus fuentes principales y secundarias.

2- Elección de fuentes:

La elección de la fuente principal de tu blog es importante, tanto como lo es cambiar la fuente y sus características cuando quieras destacar títulos o citas relevantes. El uso de la itálica y el color también destacan conceptos importantes y ayudan a agilizar la lectura en un texto extenso, lo cual es amable para el lector.

  • Verificar en la configuración de tu plantilla cuáles son las fuentes y los colores predeterminados y cambiarlos -en el caso de que sea necesario- para que se ajusten a tu marca y a las características que mencioné anteriormente.
  • Lo ideal es usar todas las funciones a tu disposición (cursiva, subrayado, negritas, cambios de color, cajas de texto)y sacar provecho de ellas para mejorar la experiencia de lectura.

Que las nociones anteriores no te conduzcan al concepto de que existe una única fuente correcta. En todo caso, la elección de la tipografía de tu blog dependerá de tu audiencia y tus objetivos. Mientras las fuentes de apariencia manuscrita expresan elegancia, las imprentas -siempre más legibles- pueden verse frías y despojadas. La decisión te corresponde en función del conocimiento de tu audiencia y la imagen que te interese proyectar.

Si bien no existen prescripciones, sí te sugeriría que no utilices para tus post tamaños de fuente menores a 14px -en ocasiones 12px, dependiendo de la tipografía- porque no invitan a la lectura y a medida que «maduramos» -hermoso eufemismo- más apreciamos las fuentes claras y visibles.

3- El párrafo.

Cuando escribimos una entrada contando o argumentando, pensamos en dos formas particulares para disponer el texto:  el párrafo (justificado o no) y las columnas (propias del artículo periodístico).

Tu sugiero elegir el párrafo. Ahora, el párrafo en un blog es una estructura muy diferente a la que apreciamos en los libros.  La lectura online reclama párrafos cortos y oraciones simples, de menos de veinte palabras. Cuanto más espacios en blanco dejes en la página, más te lo va a agradecer la vista de tu lector.

  • Escribir párrafos cortos.
  • Pensar los espacios en blanco como parte de la maquetación de la entrada porque descansan la vista del lector.

¿Existen otras precisiones importantes? Te recomendaría que tomaras en cuenta la distancia entre las letras y la distancia entre líneas. Específicamente este último aspecto puede beneficiar o perjudicar el tiempo que permanezcan tus lectores en la página. Si estás pensando en una referencia, te sugeriría dejar 5px más que la altura de las letras mayúsculas de tu fuente.

4- Contenido en serie.

Si te propusiste desarrollar un tema complejo, lo ideal sería secuenciarlo tanto como sea posible. ¿Cómo? realizando una serie de post organizados de acuerdo al factor que te parezca más relevante. Por ejemplo: de lo más simple a los más difícil de entender, acompañando al lector en el proceso de comprensión del tema, de lo general a  lo particular o viceversa.

  • Las mejores series son las trilogías. Más allá de esto, vas a aburrir.
  • Es conveniente matizar el formato de los post de la trilogía. Si el primero es informativo, que el siguiente sea formativo -o didáctico- y el tercero inspiracional. La variedad de matices aproxima el texto a los lectores.

5-  Estructura interna en secuencias.

En cada post, es preferible dividir la idea principal en tres o cuatro ideas menores. De esta forma, el esquema básico de una entrada sería:

  • Introducción.
  • Desarrollo (cada uno de tus sub-temas).
  • Síntesis o conclusión.

Para que esta estructura sea comprensible a simple vista, te sugiero usar todo el potencial de los subtítulos (H1. H2.H3)  ofreciéndole al lector una guía visualmente relevante de los grandes tópicos desarrollados.

Un tutorial o una receta implica enumerar materiales o ingredientes y realizar una detallada guía de pasos para el procedimiento. Sin embargo, no es accesorio que pienses en una introducción de bienvenida. Esta introducción puede ser la pre-historia del trabajo que vas a realizar y podrías añadir en ella una anécdota personal. También es pertinente una conclusión del mismo. En ese sentido, el esquema básico sería:

  • Introducción personalizada.
  • Lista de materiales o ingredientes (en ocasiones se sustituye por una foto editada)
  • Procedimiento (incluyendo las dificultades que encontraste a la hora de llevar a cabo el trabajo)
  • Conclusión.

Las fotografías de la evolución del trabajo son la mejor forma de ilustrar la técnica a implementar y no deberías descuidarlas. Si nunca antes escribiste un tutorial y te interesa aprender más sobre el tema, te sugiero leer: Estrategias de escritura: ¡Escribe tutoriales!

6- La extensión perfecta del primer post de ttu blog.

No sé si existe una extensión ideal para el primer post de tu blog (o para todos ellos), pero la experiencia me dice que los post  relevantes para tus lectores tienen más de 300 palabras. Este número de palabras es apenas mayor que el requisito SEO más elemental.

Aunque el valor de tu contenido no se mide en palabras, el promedio de un post se encuentra entre 800  y 1200 palabras. Esto no significa que no existan contenidos valiosos con menos extensión. De la misma forma, también es una práctica frecuente escribir a guías sobre temas específicos y muy atractivos para tus lectores que puede tener entre 3500 y 5000 palabras. ¿Querés seguir leyendo sobre este tema? Te recomiendo que visites: ¿Cuánto tengo que escribir en cada post?

7- Las fotografías.

En mi experiencia como lectora, prefiero las imágenes de grandes dimensiones. También aprecio la composición de estilo. No es fácil tomar una foto cuidada en todos sus detalles porque una toma fotográfica bella es el fruto de tanto trabajo como la redacción de mil palabras.

La fotografía es una técnica: si me enseñan, lo más probable es que aprenda a tomar imágenes nítidas y decentes. Ahora, la fotografía es además de una técnica, un arte. Por lo tanto, te sugiero pensar desde el primer post de tu blog en un estilo de imágenes acorde con el tema y tus objetivos.

  •  No olvides escribir las propiedades «alt» de la imagen.  No solo porque tiene beneficios en el posicionamiento de tu post sino porque en el caso de que ésta no aparezca por alguna falla técnica, aparecerá el título.
  • Si vas a usar fotografías de terceros es esencial que te informes sobre los derechos de la imagen. Existen muchos bancos de imágenes gratuitas y libres de derechos que pueden intervenirse para darle a tu marca una identidad visual. Te recomiendo visitar: Kaboom.

Primer post de tu blog: ¿cómo optimizarlo para que me encuentren?

Crear un estilo personal puede parecer un don reservado a pocos privilegiados, sin embargo, con la práctica constante se puede lograr una prosa con identidad, que distinga tu contenido y, en consecuencia, toda producción de tu blog de marca. Ese es el objetivo de este apartado: que comiences a investigar la forma más eficaz de escribir, modelizando tus post sin perder identidad y con el mínimo de esfuerzo de edición.

No. No voy a hacer una extensa reflexión sobre SEO y todos esos conceptos que nos enloquecen y condicionan la forma en que nos comunicamos con nuestros lectores. Pero sí voy a pedirte que
tomes en cuenta seis elementos que optimizan tus posts. Quiero que observes con atención:

  • Títulos y subtítulos.
  • Palabras clave.
  • Textos ancla.
  • Atributos ALT para las imágenes.
  • Enlaces internos y externos.
  • Url personalizada.

1- Títulos y subtítulos:


El título es un signo y un indicio de cualquier texto. No solo orienta respecto al contenido sino que condiciona la lectura e incluso el deseo de leer. Si estamos hablando del primer post de tu blog, la elección del título es una condición necesaria y una de las estrategias de lo que llaman «SEO on page» (tácticas de escritura que afectan el posicionamiento de un post en Google).

¿Qué elementos deberíamos tomar en cuenta para escribir un buen título para el primer post de tu blog?

Los mejores títulos para Google son cortos. ¿Conocés la regla de los 60 caracteres? Bueno. Es el largo exacto que se observa en las descripciones de búsqueda. Toda letra o espacio demás hace que el título aparezca cortado en los buscadores. Si tu objetivo es optimizar y modelizar no te dejes llevar por los juegos de palabras. Las arañas de Google son inteligentes pero no tienen ni sentido del humor ni de la estética.

Un buen título se divide en dos partes:

  • La palabra clave del contenido tiene que ir en la primera parte del título.
  • La segunda parte del título es la descripción de una aspiración para el lector, una promesa que invita a leer.

Recordar estos detalles no cambia la operación de escritura y ayuda a sistematizar títulos. Y sí, es verdad que las listas de elementos funcionan y adjetivos tales como «definitivo», «infalible», «gratis» e «innovador» tienen buena aceptación, porque los usuarios buscan una respuesta rápida a su pregunta o problema.

Probablemente siguiendo este procedimiento, comiences por escribir títulos mecánicos y poco originales. Eliminá esta preocupación de tu lista de pendientes. No es precisamente el título del primer post de tu blog en el cual vas expresar la fuerza del estilo personal. Ya tendrás tiempo y espacio para destacar tus aptitudes de escritura.

2- Palabras clave.

No hay quien tenga blog y no haya leído por lo menos una vez sobre la importancia de las palabras clave. Que si tienen la cola larga o corta y cuántas hay que usar para garantizar la densidad que nos hace localizables para los buscadores.

Si bien las palabras clave tienen su relevancia, tampoco son para desesperarse. Estamos hablando de elegir uno o dos términos (palabras o conceptos cortos) que se repitan naturalmente durante la escritura del primer post de tu blog. Claro, vos querés saber dónde usarlas. Te cuento:

  • El título.
  • En las primeras 50 palabras.
  • Inicio de los párrafos.
  • Por lo menos, en dos subtítulos.

La regla es priorizar todo lo que esté a la izquierda en la pantalla. Si además, estás usando negrita o itálicas, estás sumando chances para que las arañas entiendan que ese término es clave en tu post y se lo ofrezcan a Google como contenido fresco sobre el tema.

Obviamente, cuanto mejor definas tus palabras clave e insistas en ellas, más rápido entiende el oráculo de los buscadores. Pero seguir al pie de la letra estas sugerencias puede falsear el tono natural de tu prosa. Por lo tanto, a tomarlo todo con pinzas. Es bueno preocuparse por tener un post optimizado pero más importante es preocuparse por tener lectores que disfrutan de leernos.

3- Textos ancla.

Los textos ancla son las palabras que marcamos para realizar un enlace, ya sea interno o externo. O dicho de otra forma, es la parte visible de un enlace o «link». Cuando comencé a realizar enlaces, mis textos ancla eran los típicos, «pincha aquí», «este post», «siguiendo este enlace». Básicamente porque desconocía la importancia del anchor text en la estructura general del post.

Ojo, no estoy hablando de la estructura visible de tu post sino de la lectura que realizan los robots que indexan texto en Google. Te sugiero que utilices palabras o enunciados significativos para
marcar tus enlaces:

  • Vinculados con el contenido del enlace.
  • Mejor si contienen palabras clave.
  • Que establezcan un nexo coherente entre los textos enlazados.

Es aconsejable no repetirlo para diferentes tipos de enlaces. Es preferible que sean específicos y no genéricos como «este otro post», uso típico para redirigir con nuestros enlaces.

4- Atributo Alt para las imágenes del primer post de tu blog.

Este es un detalle fácil de automatizar y ayuda bastante. Cada imagen que subas al blog, tiene que tener un nombre de archivo vinculado con el tema del post. Pero no solo eso. Luego de subirla al editor no olvides completar la etiqueta ALT con un texto significativo para el contenido de tu artículo y la imagen en sí misma.

5- Enlaces internos y externos.

Aunque no es una estrategia de escritura, recordá incluir en tu post por lo menos un vínculo con tu contenido precedente y, si se justifica, un vínculo con material externo. De hecho, podés revisar viejos post y renovarlos con enlaces a entradas nuevas, de esta forma, mejoramos la experiencia del lector y aumentamos las posibilidades de que permanezca en nuestro blog disminuyendo la tasa de rebote del mismo (los lectores que se van antes de leer un minuto).

6- Url personalizada.

Por último y no menos importante, personalizá tu URL con palabras clave. No son necesarios los artículos ni los adjetivos rebuscados. La url ideal para tu post es simple, corta y tiene por lo menos una palabra clave.

No dejes al azar estos factores que inciden en la optimización de tu post. Apenas te lleva tiempo extra considerarlos en la escritura y si automatizás los gestos, es probable que en poco tiempo ni siquiera lo pienses y simplemente lo ejecutes. Conocidos estos seis aspectos para optimizar tus post, vale la pena probar y corroborar si funcionan o no.

Te agradezco infinitamente los minutos que dedicaste a leer este  post. Soy toda oídos para escuchar tus comentarios. Podés explayarte todo lo que quieras, contándome cuáles fueron tus dudas al escribir el primer post de tu blog. ¡Me encanta leerte! Y si querés escucharme y participar de las clases semanales, te espero en mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. 

Autor

Escribir un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.