Autor

Paula

Navegando

Muertos. Los blogs están muertos. Con la cultura audiovisual consolidada entre los nacidos con el milenio -y los no tanto- me pregunto si tiene sentido escribir un blog en 2019. ¿Te persigue la misma duda? ¿Sí? Entonces, te invito a que me acompañes durante los próximos minutos de lectura, porque vamos a pensar juntas sobre la validez de un blog para impulsar tu imagen personal y tu marca, compartiendo ideas y emociones.

 

Escribir un blog en 2019

 

Escribir un blog en 2019.

 

Con tantas actividades cotidianas impostergables y no menos estímulos online desmesuradamente atractivos: ¿alguien tiene tiempo para concentrarse en la lectura de un artículo completo?

 

Es una pregunta justa. Para quien siente que su tiempo es escaso y los deberes se multiplican, escribir al vacío no se presenta como una alternativa seductora. De hecho, nada seductora. Si tus días se presentan como una carrera de obstáculos agotadora es natural que no te interese añadirle vallas al recorrido.  Escribir un blog en 2019 suena trasnochado. De otra época.

Escribir un blog exige más que una distraída manutención profesional. Porque la escritura supone un espacio reflexivo: un momento de introspección en el cual la danza de imágenes mentales cuaja en palabras.  Un texto nacido de otro tipo de proceso es un catálogo o un panfleto. En estas condiciones, no me extraña que escribir un blog en 2019 tenga el eco de una nostalgia vintage.

¿Sabés qué? Mi espíritu vintage te propone recuperar la reflexión como una forma de conjurar el vértigo que acosa tus días.  Es más: te propongo que medites cuidadosamente tus aspiraciones para que, luego de leer este artículo, decidas escribir un blog y disfrutarlo como estas amigas emprendedoras.

 

Cuando tus objetivos eran aspiraciones.

 

Estás pensando escribir un blog en 2019 porque lo sugirió algún gurú del marketing. O porque otras emprendedoras lo tienen y la inercia del decálogo para el triunfo, impone -entre otras cosas- escribir un blog y tener presencia con tu contenido en todas las redes sociales. Lo más probable es que encuentres una primera -y muy prudente- sugerencia: tiene sentido escribir un blog en función de tus objetivos.

Razonable, ¿no? Porque es muy diferente:

 

  1. Monetizar con publicidad.
  2. Buscar patrocinadores.
  3. Vender infoproductos.
  4. Consolidarte como referente (para conseguir clientes o un trabajo acorde a tu conocimiento).

 

Aunque podrían superponerse estratégicamente, cada uno de los escenarios anteriores supone acciones específicas porque responden a diferentes horizontes de expectativa. Alguien que ha participado del bucle de la indecisión por más tiempo del que se siente orgullosa de admitir -sí: hablo de mí- puede asegurarte que tus objetivos tienen que ser meridianamente claros para sobrellevar con entereza la creación de una marca. Ya sea personal o comercial.

Sin embargo, me gustaría que vayamos un paso más allá. O un paso atrás. Todo depende desde qué perspectiva nos situemos. Aún antes de formular objetivos concretos, deberíamos trabajar sobre tus aspiraciones. Por eso, contame: ¿hacia dónde se inclina tu espíritu?

Lo sé. Tenés poco que hacer como para que yo te cuestione sobre soplos del alma. Tu objetivo es vender más productos o servicios. Decorame esta idea con palabras más o menos protocolares: las dos sabemos que tu objetivo es éste.  Punto. Pero he aquí el problema: en el punto. Después de años emprendiendo online, con tantas idas y vueltas como puedas imaginarte, tengo una certeza desmesurada: las ventas van hacia donde te sople el alma.

 

Un segundo: no te vayas. Dejame explicarte con más detalle por qué las ventas van hacia donde te sople el alma.

 

No me malentiendas: es perfectamente posible vender pomada antihemorroidal sin que eso suponga una aspiración del espíritu. Lo tengo clarísimo.  Alguien tiene que vender tuercas, fungicidas y bisagras.  En este proceso de venta no tiene por qué intervenir el alma de nadie.

¿Ves de esta forma el proceso de venta? Entonces, éste no es el espacio en el que vas a encontrar respuesta a tus inquietudes. Con toda mi desmesura tengo el desagradable hábito de “significar”. Si voy a vender, necesito creer en mi pomada y entender mi tuerca como un elemento esencial en un proyecto con sentido. Recién en este punto, puedo formular objetivos.

Forzar tu entusiasmo por las bisagras para venderlas es tan inútil como frustrante. Tarde o temprano, el desánimo pasa factura a la más convencida. ¿Cómo? Con la forma de un cansancio infinito que no desaparece después de las vacaciones y tiene la pérfida y puntual manía de aparecer cada lunes con la alarma del despertador.

 

¿Estás conmigo? Entonces, antes de discernir si vale la pena escribir un blog en 2019, deberías responder esta pregunta: ¿cuáles son tus aspiraciones?

 

Esas paradojas de aspirar.

 

El temita con las aspiraciones es que pueden ser volubles. ¿Dónde se ha visto que tengas que sostener las mismas aspiraciones de por vida? Habrá momentos en los que escribir un blog sea altamente significativo porque te ofrece la oportunidad de expresar ideas y emociones que le dan a tu marca espesor humano. Habrá otros, en los cuales resignes esa textura humana a la funcionalidad. Son momentos diferentes de un mismo proceso. Ambos válidos.

Como tengo plena certeza de que la ambivalencia anterior no satisface tu curiosidad. Por eso, demos otro paso (a esta altura no importa hacia dónde). Creo que la piedra de toque para responderte, radica en desentrañar la verdadera pregunta detrás de si vale la pena escribir un blog en 2019.

 

Cuando preguntamos si “vale la pena escribir un blog en 2019”, realmente estamos cuestionando si escribirlo garantiza -de una forma u otra- el crecimiento financiero de tu marca.

 

¿Es así? Cuestionamiento pragmático si los hay.  Y totalmente lógico: una marca necesita vender para existir. En ese sentido, voy a responder sin dorarte la píldora: NO. Si tu horizonte de expectativa se reduce vender las tuercas desangeladas, entonces no vale la pena. Demanda un esfuerzo que el volumen de ventas no va a compensar.

Así de simple. Escribir un blog es un fin en sí mismo. Para personas que creen que existen aspiraciones antes que objetivos. Sin embargo, me desborda la desmesura como para no permitir que te retires sin conocer cuáles son las razones por las que sí deberías escribir un blog en 2019.  Sea cual sea la inclinación de tu espíritu. Allí vamos.

 

4 razones para escribir un blog en 2019.

 

Podría desarrollar una lista nutrida con razones de toda índole. Sin embargo, me interesa que nos enfoquemos en cuatro de ellas. Porque son las que valen la pena más allá de los resultados de tu aventura emprendedora. Veamos cada una de ellas:

 

  1. Desarrollar tu capacidad expresiva.
  2. Conocer personas que enriquecen tu camino.
  3. Generar un discurso online propio.
  4. Sí…. por el posicionamiento en Google también.

 

Escribir un blog en 2019 es la mejor oportunidad para desarrollar tu capacidad expresiva. Un discurso coherente y cohesionado inspira confianza. Confianza en quienes leen y auto-confianza. Sí: incluso, mejora tu autoestima. ¡Parece una pastilla mágica de teletienda! Sin embargo, no por ser un cliché, el beneficio es menos real. La satisfacción de aprender a escribir fluidamente consolida tu seguridad al presentarte, ya sea en un discurso escrito u oral.

Hace veinte años que trabajo con el lenguaje y si algo he visto, son personas inseguras de su capacidad de expresar adecuadamente  sus pensamientos.  Es una inseguridad limitante. En ocasiones, angustiosa. Un blog es la excusa perfecta para cometer errores y enmendarlos en un proceso de enriquecimiento personal que no tiene por qué, tener fecha de caducidad.

En este proceso además, se establecen vínculos profesionales y personales más valiosos que sus frutos comerciales. Te sorprendería la intensidad de las relaciones que es posible establecer a través de todos los continentes. Independientemente del saldo productivo de tu marca, conocer nuevas personas y estar al tanto de sus experiencias es una forma de renovarte y mantener actualizada tu curiosidad. Y la capacidad de asombro.

 

Escribir un blog en 2019: tu propio discurso online.

 

Quizás sea ésta una de las razones esenciales para escribir un blog en 2019. Escribir es un ejercicio que te enriquece y conecta a nivel profundo. Contigo misma y con tu entorno. Pero no por ello deja de tener un costado práctico.  Veamos:

 

  1.  Cada uno de los textos que escribas engrosa el caudal de palabras que hace de tu marca una entidad diferenciable. Si te interesa leer más sobre este tema, te invito a que continúes con: Mejora tu estilo de escritura.
  2. Además, en el futuro estos textos podrían significar más que una memoria de tu filosofía de marca. Pueden transformarse en el germen de un libro. ¿Quién te dice?

 

Esto sin contar con el hecho de que escribir periódicamente mejora el posicionamiento de tu web. Es cierto: algo de SEO tendrás que aprender, pero tampoco es un escándalo.

 

Si estás buscando una alternativa económica a la publicidad paga, escribir podría ser el camino. Sus resultados son más lentos pero, al menos en mi experiencia personal, más certeros y permanentes.

 

No quiero ni recordar la heterogeneidad de voluntades que atrajo a mi grupo Escribe y Vende la publicidad en Facebook. Tengo experiencias como para espantar. Por otra parte, sigo creyendo que los mejores clientes han sido los que llegan luego de leerme. Mucho.

Si ya te decidiste a escribir un blog en 2019, estás iniciando uno de los caminos con más satisfacciones que conozco. Es cierto: también hay dolores de cabeza y momentos de “lo mando todo al quinto infierno”. Los suficientes como para darle sabor a la experiencia que tiene tanto sentido – y valor- como quieras darle.

Veamos cómo conseguir más clientes con storytelling. Porque disfrutar de un trabajo estimulante que no limita tu agenda y genera una transformación positiva en la vida de otras personas es la cara visible y seductora de emprender tu propio negocio. Sin embargo, más allá de los beneficios de ser tu propio jefe, emprender tiene su “lado B”.

 

El dark side del emprendimiento puede tomar diversas formas, pero se reduce básicamente al siguiente cuestionamiento: ¿cómo generar ingresos constantes?

 

He aquí, uno de esos casos en los cuales la respuesta no presenta múltiple opción.  Generar ingresos constantes con un negocio supone conseguir un flujo regular de clientes. Punto y aparte. Luego veré qué tan poblada necesito -o deseo- mi agenda, pero un negocio es tal cuando alguien paga por tus productos y servicios. Y está sano cuando este ciclo es constante.

 

En este artículo, te cuento cuáles son las condiciones previas para crear contenido significativo y cómo conseguir más clientes con storytelling en 4 pasos.

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling.

 

Sin duda,  responder cómo conseguir más clientes con storytelling implica definir algunos conceptos previos. Entre ellos los que te menciono a continuación:

 

  1. La visibilidad comienza por la generosidad bien entendida.
  2. La valoración de una propuesta es un balance entre cantidad y calidad.
  3. La mejor forma de vender se produce cuando no se percibe al vendedor como “vendedor”.

 

Convocar una audiencia específica y atraer con ella a tus potenciales clientes tiene una condición previa e indiscutible: crear contenido significativo para estas personas. ¿Por qué? Porque diariamente buscamos en internet respuestas para los más variados problemas.  Si en una de estas búsquedas, Google me devuelve uno de tus artículos -o las redes sociales me acercan tus palabras compartidas por alguien de mi confianza- es más probable que me acerque al mensaje que estás proponiendo. En consecuencia, es más probable que descubra tus productos o servicios.

¿Por qué soy tan categórica respecto a este punto? Por observación y experimentación personal. Incluso suponiendo que decidas no escribir un blog y definas como estrategia de marketing prioritaria el pago recurrente de publicidad (en Google, Facebook o Instagram) crear contenido para nutrir estos anuncios no es discutible.

De la misma forma, es necesario que mantengas una vigilancia constante  sobre los resultados de tu inversión en ads. Si los números te conforman seguirás adelante con ellos y si no son de tu conformidad, realizarás los cambios que consideres pertinentes. O experimentarás con nuevas formas de presentación visual y textual. ¿Qué significa esto? Como lo estás  suponiendo: crear nuevo contenido.

 

Por si te quedaban dudas… crear contenido significativo para compartir no es opcional.

 

Autopromocionarte con tu contenido.

 

En este sentido, promocionar tu negocio para conseguir más clientes con storytelling significa compartir textos o imágenes con fines informativos o formativos. Por supuesto, crear contenido supone tiempo y dedicación. Frente a esta realidad -y para evitar la fuga de neuronas- deberíamos tener en cuenta la segunda afirmación: el balance entre cantidad y calidad.

La presencia constante de una marca frente a su audiencia es una aspiración y deberías planificarla para consolidar tu visibilidad y no generar lagunas de reconocimiento. Sin embargo, cuando es ese cerebrito tuyo el que se encarga de todo lo relacionado con tu marca… ¡menudo desafío!

 

Hasta que no se invente un elongador de horas, tu mejor opción es descubrir tus límites de exposición y dónde se encuentra el punto en el cual se equilibra la cantidad y la calidad de tu contenido.

 

Un post semanal en tu blog y tres publicaciones diarias en tus cuentas sociales más activas sería un objetivo deseable. Sin embargo, mantener este ritmo requiere de una resistencia mental de la cual deberías enorgullecerte y de una planificación rigurosa de la cual, no deberías estar menos orgullosa.

No sé a vos, pero lo que es en mi caso, no siempre las condiciones anteriores se dan juntas. Y en ciertos momentos del año, carezco de ambas. Ahora éste. es tema de otro artículo, así que dejémoslo por aquí.

 

Vender sin aburrir.

 

Finalmente, la mejor impresión de tu marca se produce cuando tu contenido se percibe como una guía que realmente aporta información a quien lee más que como un discurso de venta. Los discursos de venta me aburren mortalmente y por supuesto, apenas percibo que estoy frente a uno, cambio de sintonía. No hay nada más simple: estás a un click de otro espacio que te interese y no te aburra.

Vender tus productos exige un ejercicio continuado de creatividad. Si esperabas una función automática ya estarás sintiendo el ardor de la decepción. Este es el momento en el que se dividen las aguas: o se mantiene tu firme propósito de sacar adelante esa marca o mantenemos el estado actual de las cosas. Sea cual sea tu decisión, te pertenece.

 

Volvamos al caso: para vender sin aburrir el storytelling es tu mejor aliado.

 

El storytelling te ayuda a conseguir más clientes porque:

 

  1. Expresa tu visión creativa ya sea en videos, artículos o instancias de interacción en vivo – Facebook live, directos en Instagram o en Youtube.
  2. Comparte testimonios de clientes satisfechos que con su experiencia sumen esa cuota de confianza que tanto beneficia a tu negocio.
  3. Inspira con tu conocimiento o estilo de vida. Cada historia que cuentes es también parte de tu experiencia de vida y como los seres humanos somos miméticos por naturaleza, escucharte puede significar un salto cualitativo para alguien que está en el momento justo, en el lugar en el que tenía que estar para encontrar respuesta a sus inquietudes.
  4. Mantiene un vínculo activo con tus clientes a través de textos que les recuerden por qué decidieron comprarte por primera vez.
  5. Comunica el valor de tus productos o servicios con relatos en los cuales los datos o las cifras del éxito tengan un contexto que los dulcifique y no tiente al click con el cual nos evadimos de los discursos de venta.

 

Frente a este panorama, no sería de extrañar que te preocupe la posibilidad de repetir una y otra vez las mismas ideas. No es una preocupación menor, pero carece de perspectiva. En primera instancia porque el storytelling es precisamente eso: nuevas formas de contar una y otra vez las mismas historias.  Porque cada vez que las cuentes van  a estar enriquecidas por los nuevos conocimientos o experiencias que hayas adquirido hasta el momento.

Para contar hay que tener una actitud de aprendizaje continuo. Y con esto no me refiero a los aprendizajes que  se proponen en cursos o talleres sino a una postura curiosa, que busca respuestas y conocimiento en cada una de las circunstancias de la vida. Siempre acompañada de la necesidad de compartir estos descubrimientos para ayudar a otras personas a encontrar su forma de ser y estar en el mundo.

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling: 4 tips desmesurados.

 

  1. Definir las emociones que quiero evocar.
  2. Buscar la identificación.
  3. Permitir el uso de la imaginación.
  4. Expresar la identidad.

 

Un texto pensado para convocar, emocionar y persuadir comienza con la definición de las emociones que deseo provocar en el lector. Siempre se puede ir más allá de la felicidad o el asco. Un texto puede suscitar emociones diversas tales como:

 

  • Afecto.
  • Alegría.
  • Diversión.
  • Esperanza.
  • Excitación
  • Interés.
  • Placer.
  • Sorpresa.
  • Satisfacción.

 

Con una visión clara de cuál es la emoción que me interesa proyectar, puedo dar el siguiente paso: buscar la identificación del lector con esta emoción a través de la historia que estoy contando. No voy a mentirte. Este proceso es delicado. Implica desarrollar el sentido de empatía.

 

Sí. Así como lo estás escuchando. Si querés que el storytelling te ayude a conseguir más clientes es necesario que desarrolles tu sentido de la empatía.

 

Para provocar emociones, primero hay que comprenderlas. Sin mencionar que para no terminar en una pantomima emocional, lo mejor es haberlas sentido en alguna ocasión. De otra forma, tus textos siempre van a tener sabor metálico.

 

Para nuestro disgusto, la empatía no viene en comprimidos. Sin embargo, desarrollarla o afinarla no está más allá de tus posibilidades.

 

Únicamente desarrollando la empatía vas a lograr el tan deseado : “¡Esto es lo que a mí me pasa!” en boca de un lector que devora tus palabras sin importar cuántas sean, sencillamente porque finalmente encuentra alguien que lo entiende en su forma de ver el mundo o  en el problema que ahora mismo más le preocupe.

Por otra parte, al  contar no estamos esperando agotar toda la experiencia. ¿Alguna vez te dijeron: “no sabés cuándo parar”?  Es un problema de desmesuradas. Los límites no se nos dan bien. Si no es tu caso, tranquila, vos entendés que todo tiene una medida y que es bueno dejar espacio a la imaginación ajena. En algunos ámbitos, a esto, se le llama seducción.

 

Aprender a poner el freno de mano.

 

Si jugás en mi equipo, posiblemente tengas solucionado el tema de la empatía, pero requieras de experiencia -o colaboración- para encontrar el freno. Escuchame esto: decirlo todo no es tu objetivo. Tu objetivo es decir lo suficiente para permitirle al otro completar los vacíos existentes con su imaginación.

 

¿Por qué dejar espacios en blanco en mis historias? Porque si el lector interactúa y completa imaginariamente tu relato,  siente que le pertenece.

 

Por otra parte, es la mejor forma de tensar el hilo narrativo para obtener suspenso. Y todos sabemos que el suspenso bien creado genera el deseo de saber más. ¿No esperás que tu audiencia sienta este deseo?

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling: ¡explotando tu cosmovisión!

 

Por último, pero no menos importante, tus historias tienen que ser un reflejo de tu identidad. Una historia “robada” -que no te pertenece en experiencia o no sentís como propia su reflexión- es la peor idea que se te puede ocurrir para representar a tu marca.

 

Los textos que escribas tienen que expresar tu sentido del humor (y si no es parte de tu identidad, no lo es.) y aquellos rasgos que te caracterizan.

 

Asimilarte a otra marca por su popularidad va a desgastar tu energía y enmascarar lo que realmente te hace diferente y sabrosa para un posible cliente. En un mundo de estandarizaciones, comprarle a alguien que ama lo que hace y lo comunica de forma natural es un placer. Si te interesa profundizar sobre este tema, te invito a leer: Storytelling para emprendedores: emocionar y vender. 

Espero que las sugerencias anteriores tu ayuden a pensar cómo conseguir más clientes con storytelling. ¿Ya estás pensando en tu próximo contenido? Escribir puede ser divertido. Si además lo hacés con la intención de mejorar la vida de quienes leen, entonces estás creando buen karma. Contame en los comentarios cuál fue el último contenido que escribiste. O cuál va a ser el próximo. Soy toda oídos.

¿Preparada? Escribir online no es lo mismo que escribir sobre el papel.  Es otro cantar. Otros son los tiempos del lector frente a la pantalla. Otros son los requisitos visuales – tu artículo va a ser “visto” antes de leerlo- e ignorarlo puede costarte mucho más que un disgusto. Por eso, en esta tercera entrada de la serie del Sistema EDP4, quiero que conversemos sobre cómo hacer atractivo un post en 5 pasos. Desmesurados, obvio.

 

 

Cómo hacer atractivo un post para tu blog en 5 pasos desmesurados #blogging

Cómo hacer atractivo un post en la jungla virtual.

 

Un blog sería beneficioso para tu negocio, pero solo pensar en el trabajo extra de escribir todas las semanas, te congela la sangre. Te entiendo. No es para menos: apenas con leer todas las recomendaciones a seguir, la sensación de agotamiento es inmediata. Por eso, quiero contarte cómo escribir un post atractivo sin perder ni tu tiempo, ni tu paciencia.  ¿Seguimos?

Antes que nada, quiero recordarte que cada maestrito tiene su librito. Por esta razón, las sugerencias se multiplican y a vos te sacan hasta las ganas de vivir. Ni hablemos de las ganas de preparar la cena luego de un maratón de lectura sobre cómo hacer atractivo un post para tu blog. Sin embargo, no todo consejo se aplica necesariamente a tus objetivos. Y tengo la certeza de que ninguno de los que somos “maestritos” los aplicamos todos al mismo tiempo y desde el primer momento. Respirá, seleccioná y seguí adelante.

No voy a decirte que se puede escribir y editar un artículo significativo para tu audiencia en 30 minutos. Ambas sabemos que te estaría mintiendo. O al menos, omitiendo sigilosamente que el promedio de tiempo para escribir un artículo es de dos horas. Por eso, al sugerirte este sistema, te propuse  secuenciar la tarea en cuatro pasos.

 

Atomizar la tarea te permite trabajar un lapso de tiempo limitado cada día y publicar una vez a la semana un post relevante para tus lectores.

 

Si ya leíste el artículo anterior sobre cómo elegir el contenido, éste es el momento de que comiences a pensar en los detalles:  el contenido audiovisual que quieras añadir, las citas, las listas y toda la parafernalia que mueve al texto de su linealidad y lo hace más atractivo.

 

Todo eso que te hace bello.

 

Con la estructura de tu post armada estás en condiciones de ornamentar con imágenes. Es el momento de “entrarlo en carnes”  de forma que sea significativo y seductor para quienes leen. ¿Qué elementos tenés que tomar en cuenta?

 

  1. Material gráfico: imágenes, infografías, gráficas, memes, gifs animados, fotografías intervenidas o pensadas especialmente para las distintas redes sociales. La lista es tan amplia como lo dicte tu imaginación o disponibilidad de tiempo y habilidades para crear.
  2. Material audiovisual: el videomarketing llegó para quedarse. Aunque no soy una fanática de poner el rostro en internet, reconozco que los videos son una posibilidad de comunicación que captura la atención y el interés de aquellas personas que no tienen tiempo o ganas de leer.
  3. Citas y referencias: propias o ajenas, las citas de texto destacan en la pantalla. Con la ayuda de algún que otro plugin, podés pensarlas para que sean “tuiteables”.
  4. Listas, cuadros o viñetas: todos ellos rompen el bloque de prosa y en consecuencia, transforman un texto que desalienta al más valiente en un artículo atractivo, en el que los puntos más importantes destacan al golpe de vista.
  5. Descargables: los PDFs, imprimibles, Hojas de cálculo y demás documentos descargables son tus aliados a la hora de seducir a un lector para ofrecerte su correo electrónico. Sin embargo, no sería yo misma si no te confesara que tengo un cementerio de descargables en la PC. Me tientan y los guardo para otra ocasión que, generalmente, nunca llega.

 

La intención no es aturdirte con infinitas posibilidades. Tus artículos pueden ser como quieras que sean y enriquecerse de la forma que consideres más apropiada para cada tema y para tu audiencia.

 

5 Pasos para el enchulamiento de tus post.

 

Cada uno de los puntos anteriores es simplemente una posibilidad que deberías adaptar a tus necesidades.  Eso sí, aún en esas semanas en las que no te asiste la agenda ni la voluntad, vale la pena que dediques cinco minutos a elegir una imagen para ilustrar tu artículo. Y también para presentarlo en las redes sociales que utilices.

A continuación quiero compartir contigo cinco pasos para que cuando te preguntes cómo hacer atractivo un post, tengas una guía desmesurada y selecciones el material visual que enriquezca tu mensaje.

 

1- El contexto lo es todo:

 

Elegir material gráfico implica pensar en el género, edad, localización geográfica y procedencia social de quienes son tus lectores. Este planteo se complejiza si pensás en tus redes sociales. Porque el contenido visual que funciona en una, no necesariamente funciona en otra. Lo sé. Casi como si fuera un curso de chino mandarín.

Para poner al contexto a jugar a tu favor vas a tener que dejarte guiar por la intuición, escuchar las sugerencias de otras personas que trabajan con  la misma audiencia y experimentar qué funciona y qué no.  No hay fórmulas que funcionen 100% en todas las ocasiones y para todos los sectores, pero sí hay herramientas que te ayudan y mucho.

Si no conocés Canva, me vas a agradecer que te lo presente.  ¿Por qué? Porque te permite diseñar gráficos profesionales con apenas esfuerzo. También podrías probar con Crello que, al igual que la anterior, ofrece una versión gratuita y la posibilidad de crear imágenes animadas que son ideales para darle movimiento a tu Fanpage.

 

2- El sujeto como énfasis.

 

Para ser honesta, si quiero responder cómo hacer un post atractivo para tu blog debería conocer los detalles específicos de tu propuesta. Sin embargo, existe un consejo que se aplica de forma general a cualquier proyecto: las fotografías que tienen como protagonistas a seres humanos generan mejor respuesta que cualquier otro tipo de imagen.

En este sentido, tan importante como contar “la historia de tu marca” es contar la historia de las personas detrás de ella. O la tuya propia.  Contarte es conectar con tu audiencia y si tensionamos al máximo la máquina de escribir lugares comunes: es tu identidad la que cautiva o aleja a la audiencia.

También existe otra posibilidad especialmente atractiva en redes sociales: ceder el relato de tu marca a los clientes. Que sean ellos mismos quienes cuenten -con palabras o con imágenes- las experiencias asociadas a tu producto. Este tipo de relato es doblemente significativo: genera lazos de comunidad y tiene el valor de un testimonio.

 

Si te decidís a contar la historia de tus clientes o a cederles el espacio de contar con sus imágenes usando tus productos o disfrutando de tus servicios, tu contenido visual es ganador.

 

3- No todo es un lecho de rosas.

 

Conversemos un poco de la idealización de la vida en las redes. ¿Demasiado profundo para un post? No te preocupes, no voy a extenderme filosóficamente en el tema.  El conflicto mueve todos los relatos. El conflicto es lucha, búsqueda.  Finalmente todos queremos que el protagonista de la historia alcance sus logros y sea feliz comiendo perdiz. Sin embargo, no hagas ningún esfuerzo por edulcorar ninguna de las realidades de tu negocio.

Si  querés proyectar un negocio alineado con los seres humanos, que tus imágenes ilustren la realidad sin estilizarla excesivamente. ¿Cómo? Te cuento: expresando ese costado desordenado y sin maquillaje que también es parte de tu realidad profesional . No todos tus fondos son impecables y no siempre estás preparada para la tapa de una revista.

 

Una imagen casual, ocasionalmente, puede hacer la diferencia en tus esfuerzos de conexión con la audiencia.

 

Claro, sin abusar. No confundas ser casual con ser descuidada en la presentación de tu trabajo. Lo escribo, por las dudas. Ambas sabemos que el mantel de la cocina no es el que mejor luce en tu Instagram.

 

4-  Ponele movimiento nena.

 

¿Pensaste en usar gifs o cortas piezas audiovisuales? La imagen en movimiento es sumamente atractiva. Pero ojo: en ocasiones una imagen estática puede expresar lo mismo: dinamismo y dirección. De la misma forma, tengo que señalar que para el público actual 40 minutos de video pueden ser insufribles.

No se trata de que llenes tu post  de gifs. Para ser honesta, aunque son tendencia en muchos blogs que sigo, el exceso distrae de la lectura. En mí, al menos, tiene el efecto contrario al que se busca alcanzar.  Cómo hacer más atractivos tus post: con prudencia pero, ponele movimiento con Giphy.

 

5-  Tu mensaje es el centro.

 

¿Qué es lo que querés comunicarle a tu audiencia? El storytelling visual complementa tu relato escrito. Elegir imágenes que enriquezcan tu historia y expresen tus valores es esencial.

No se trata únicamente de usar siempre los mismos filtros o el mismo tipo de imágenes, se trata de ser consistente en el mensaje de fondo, en lo que querés trasmitirle a quienes te siguen. Si aún estás buscando definir tu mensaje, te invito a leer el siguiente artículo: Storytelling de marca.

 

Cómo hacer atractivo un post para formar y deleitar.

 

Más allá de las imágenes o las infografías que puedas seleccionar  o diseñar, quiero que consideres además, posibles listas, citas destacadas, cuadros con datos, infografías o lo que sea necesario para complementar el contenido escrito. Planificarlo te ayuda a equilibrar el texto para que no luzca pesado para tus lectores.

Dicho lo  anterior, espero haberte respondido cómo hacer atractivo un post para tu blog.  Te pido que no te vayas sin contarme cómo elegís tu contenido visual y si elegirlo te resulta divertido o te problematiza tanto que terminás usando imágenes de stock. Si te interesa, también podemos continuar este diálogo en redes sociales. No dejes de sumarte a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Te espero dentro.

Creaste tu tienda online pasando por sudores varios. Sudaste frente a la pantalla de tu computadora diseñando cada detalle, al punto que hoy, podrías reclamar acciones en Canva. Sudaste para configurar los aspectos más técnicos y ahora, te corre un sudor frío por la espalda pensando: por qué mi tienda online no vende.  ¿Llegaste a este artículo buscando una respuesta a tan ingrato cuestionamiento? ¡Bienvenida! Es un placer recibirte en el mundo desmesurado. Te invito a compartir mi versión de una tienda online optimizada para vender tus productos.

Antes de continuar, te confieso que me encuentro en una de esas ocasiones en la cuales tengo una buena y una mala noticia. Nunca antes tuviste más plataformas y oportunidades disponibles para ofrecer tus productos en internet. Comprar online es cómodo y nos ofrece la posibilidad de acceder a productos únicos -de esos que no se encuentran en las grandes superficies- sin hacer colas infinitas para pagar. Seductor, ¿verdad? Como estarás suponiendo, ésta es la buena noticia.

Pero… siempre hay un pero. ¿Por qué será que cuando recibimos una buena noticia esperamos que luego llegue el mensaje menos alentador? Será un condicionamiento que aniquila cualquier semilla de pensamiento positivo, sin embargo, en este caso, no te estás equivocando. Hay algo más.

 

 

Por qué mi tienda online no vende.

 

Se me ocurren, por lo menos, cinco resistencias habituales a las que se enfrenta un simple mortal a la compra online. Se presentan como señales de advertencia, en la forma de incómodas preguntas:

 

  1. ¿Cuándo me llegará el producto?
  2. ¿Me puedo fiar de que llegue en condiciones?
  3. ¿Qué pasa si lo que recibo no me gusta? ¿A quién le reclamo?
  4. ¿Y si lo que recibo no se parece a las imágenes de la tienda online?
  5. ¿Dejar mis datos financieros en una web es segur? Mejor, paso.

 

Cuanto más se cuestiona tu cliente potencial, más se intensifica tu nuevo mantra vital: por qué mi tienda online no vende, por qué mi tienda online no vendepor qué mi tienda online no vende…

 

Comencemos por admitir que quien se siente tentado a comprar online no está exento del miedo a ser defraudado en su confianza. O, en el peor de los casos, estafado en su buena fe. Para blindar tu tienda frente a estas dudas  frecuentes, te propongo las siguientes 4 R:

 

  1. Relevancia
  2. Relación
  3. Recompensa
  4. Reducción del esfuerzo.

 

Veamos cada una de ellas. Podés seguir leyendo tranquilamente o dedicar 45 minutos a escuchar la clase clásica que comparto contigo a continuación. Un detalle importante: este webinar tiene formato de audio, por lo tanto es posible escucharlo mientras realizás cualquier otra tarea.

Ahora sí, veamos cómo responder a tu duda con Las 4 R para vender más en tu tienda online.

 

 

1- Relevancia.

 

Transformar una tienda online en un espacio relevante implica ofrecer productos con un valor diferencial, porque:

 

  • No se consiguen en otro punto de venta.
  • Tienen una mejor terminación y/o cuidado en los detalles.
  • Ofrezco asesoramiento directo a quienes tienen interés en el producto.

 

Para quienes venden productos artesanales, el asesoramiento personal es la oportunidad no solo de diferenciarse de las grandes marcas, sino de evitar interferencias en la comunicación que empañen el resultado final. El diálogo sin intermediarios con el cliente (telefónico, como mínimo) permite minimizar el riesgo de malosentendidos, especialmente en productos personalizados.

¿Comparto contigo un aviso de mi experiencia vendedora? No aceptes señas de personalización a través de mensajería de texto. ¿Por qué? Porque si las instrucciones son escritas, el texto está sujeto a interpretación. Y si lo que te envían es una fotografía,  en general, lo que te están diciendo es que quieren que “copies” el trabajo de otro artesano. O de una marca reconocida.  Valoricemos nuestra obra respetando las creaciones ajenas.

 

Sugerencia desmesurada:

 

Para poner en relevancia tus productos, no descartes la posibilidad de ponerles nombre y de trabajar meticulosamente en el diseño, tanto del objeto en sí mismo como de las imágenes que lo venden. La atracción no es una elección y en este sentido, no podemos forzar a nadie a desear lo que estamos ofreciendo. Sí podemos cubrir todos los aspectos posibles para que esta atracción se produzca en las personas que nos interesan como clientes.

 

2- Relación.

 

Por qué mi tienda online no vende. ¿En qué estoy fallando? ¿Serán las fotografías? ¿Los textos? ¿Los anuncios? ¿O mi relación con los clientes?

¡Aprovechá la oportunidad de generar un vínculo personal con tus clientes potenciales! No solo porque aumenta el valor percibido de los productos, sino porque esta señal de calidad en el servicio es fundamental para fidelizar clientes, transformándolos en quienes recomiendan tus productos a todos sus conocidos.

 

Un porcentaje insano de clientes se pierden por desidia: porque nadie contesta sus preguntas respecto al producto ni obtienen instrucciones precisas para realizar la compra.

 

Un trato cercano y cálido o simplemente correcto e informativo es la respuesta que diferencia a tu tienda online de la indiferencia con la cual lidiamos en el mundo online. Por otra parte, es tu oportunidad de expresar tu proceso de creación y de convocar con contenidos que cuenten tu obra y tu peculiar forma de entender el mundo. No es raro que quienes compran productos artesanales, primero “compren” al artesano.

En relación a este último aspecto, tu mejor apuesta es escribir un blog. La escritura permite una forma de relación que no se obtiene con otros canales de comunicación. Documentar tu forma de ser, hacer y pensar estimula la confianza y atenúa el efecto paralizante que producen las siguientes dudas:

 

  • ¿Por cuántas manos pasó este producto que estoy comprando?
  • ¿Cuáles son las garantías de seguridad?
  • ¿Me llegará lo mismo que estoy viendo en las imágenes?

 

Sugerencia desmesurada:

 

Para que tu vínculo con el cliente sea claro y ofrezca garantías, te sugiero trabajar por escrito todas las objeciones de confianza:

  • Política de envío: ¿cuándo y en qué condiciones llegan tus productos?
  • Política de devoluciones: ¿cómo contactar y cuáles son las posibilidades de devolución?
  • Alcances y limitaciones de la personalización de productos: este punto es espinoso para quienes ofrecen productos artesanales. En ocasiones, cambiar el color y la textura de un objeto, implica un nuevo diseño o diferentes proveedores, y con ello, un precio diferente al que tiene el producto en la tienda. Que este aspecto esté  claro desde el principio evita dolores de cabeza para quien compra, pero especialmente para quien vende.

 

¿Te interesa el tema? Informate más al respecto leyendo el siguiente artículo: Los textos legales de tu blog.

3- Recompensa.

 

Que tus clientes se sientan recompensados con lo que compran es fundamental. Mejor aún si obtienen más de lo que esperaban. ¿Qué significa esto en términos prácticos? Ir más allá de lo establecido y ofrecer un extra. Esta recompensa no siempre es material y su valor no  necesariamente se mide en términos de precio.

Ocasionalmente es posible ofrecer un regalo, un detalle que no signifique un compromiso en tu ganancia, pero que haga sentir especial a quien compra. Igualmente, son posibles otras formas de recompensa:

 

  • Un instructivo detallado del uso del producto.
  • Recomendaciones para su cuidado.
  • Un video con diferentes formas de usar-aprovecharlo mejor.
  • Asesoramiento para obtener el mejor rendimiento -buen funcionamiento o cuidado- del producto.
  • Packaging muy cuidado.

 

Las mujeres apreciamos especialmente los empaquetados bonitos que añaden encanto a la compra. Me atrevo a decir que, incluso podemos fascinarnos tanto con el objeto como con su envoltorio. Sin embargo, como es simplemente mi opinión, como tal es una afirmación totalmente subjetiva.

 

4- Reducción del esfuerzo.

 

Si me preocupa por qué mi tienda online no vende: ¿qué es lo primero que debería revisar? No tengo dudas al respecto. Tu primera auditoría debería enfocarse en el proceso de compra. O dicho de otra forma: ¿qué tan accesible es comprar para un usuario que no tiene experiencia previa en transacciones online? La mejor inversión en una tienda online es su usabilidad: el manejo intuitivo de los pasos necesarios para comprar.

Una tienda online está “bien construida” cuando tu hijo de tres años compra pañales para adulto alegando que son para su abuela. Caso verídico de esta servidora. La abuela no necesita pañales, pero por alguna razón, el niño los consideró necesarios.

Por otra parte, podrías revisar  cuáles son las posibilidades -de acuerdo a tu situación y contexto- de reducir al mínimo las molestias del envío. ¿Cómo? Mejorando la seguridad de los envoltorios, ofreciendo envíos gratuitos o tarifas diferenciales por zona o por “entrega inmediata”.

Sugerencia desmesurada:

 

Se impone que creas 100% en tu producto (esta seguridad se trasmite no-verbalmente) y que, en el caso de que sea posible, ofrezcas 100% de garantía a tu cliente. Ya sea con la devolución de su dinero o con la reposición de la pieza en buen estado. Siempre es mejor inversión reducir el margen de ganancia enviando un nuevo producto que convivir con la crítica de un cliente desconforme. He dicho.

 

Por qué mi tienda online no vende: la experiencia sensorial.

 

Por qué mi tienda online no vende: porque no contempla la pérdida que supone para el cliente la privación de la experiencia sensorial: tocar, oler, saborear.

La compra online limita nuestra experiencia sensorial del producto y con ella, el placer que sentimos de tocar y oler los productos que compramos. En el proceso de paliar esta circunstancia, nos socorre el lenguaje.  Cada una de las descripciones que escribas para tu tienda online debería contemplar:

 

  1. Tamaño: mi sugerencia es que tomes una fotografía de tu producto en la caja de luz y otra del mismo en su contexto de uso, junto a otros objetos que den relación de su tamaño. Si es un florero, es buena idea colocarlo en un estante, junto a una planta o un portaretrato que tiene una dimensión estandarizada.
  2. Color: las sutilezas de color no son detalles menores en prendas de ropa y en objetos decorativos. Para ello, lo mejor es elegir una buena iluminación al realizar tus fotografías y realizar comparaciones que orienten al comprador.
  3. Textura o calidad del material: si compro una mantita para bebé, me interesa que sea suave y delicada. Es muy probable que este aspecto defina mi compra, pero no puede apreciarse al 100 % en una fotografía. ¿Qué hacemos entonces? Es el momento de describir cómo se siente al tacto tu producto.
  4. Descripción del estampado: otro asunto que puede parecer menor a primera vista, sin embargo es definitorio en la elección de prendas de ropa.

 

Espero que las ideas anteriores te ayuden a mejorar tu tienda online o a planificar la que vas a abrir en el futuro. Si se te ocurre otra sugerencia para compartir, los comentarios te pertenecen. Espero encontrarte allí.

Antes de contarte cuáles son los 4 principios de una marca personal influyente, dejame contarte una historia. Dicen que el destino trabaja en formas misteriosas.  A los once años comencé a leer como nunca antes. En ese momento, la literatura a la que tenía acceso se encontraba en la biblioteca de mis padres: mucha ciencia ficción en los estantes paternos. Novelas de amor en los maternos. Y una colección completa de Agatha Christie que ambos disfrutaban y fue una de mis primeras lecturas escolares.

Para aquel verano del 1990, los libros de misterio no tenían sorpresa para mí. Aún hoy siento nostalgia de la maravilla que me causaban las deducciones de Hércules Poirot, pero como toda trama de efecto, pierde su magia con la repetición. Había leído cerca de treinta libros en menos de un año. Era el momento de ir un paso más allá.

La ciencia ficción sigue sin ser mi género preferido y las novelas de amor no cuajaban en mi imaginación. Mi mundo de posibilidades parecía agotado. Literariamente hablando. Sin embargo, escondidos entre los libros técnicos de Odontología, encontré dos textos que despertaron mi curiosidad:  El hombre que calculaba de Kahlil Gibran y mo hacer amigos e influir en los demás de Dale Carnagie. 

En este momento comienza a cambiar la historia. Mi primera lectura no ficcional fue Cómo hacer amigos e influir en los demás.  Recuerdo que estuvo en mi mesa de noche por mucho tiempo y uno de sus principios me acompaña desde entonces: 

 

La única forma de ganar una discusión es evitándola.

 

A riesgo de que este artículo sea leído en algún momento por el padre de mi hijo, dejo constancia de que escribí “me acompaña”. No significa que siempre lo aplique. He dicho. Luego de la introducción que podrías haber evitado, dejame contarte que más aprendí de este libro. Sintetizo para vos los 4 principios de una marca personal influyente.

 

Te cuento cuáles son los 4 principios de una marca personal influyente y poderosa en redes sociales.

 

4 principios de una marca personal influyente.

 

Como te decía. El destino trabaja en formas misteriosas. Aquella lectura temprana permaneció en la sombra durante décadas hasta que alguien en mi comunidad online mencionó el libro y trajo a flote el recuerdo. Busqué minuciosamente en cada una de mis bibliotecas sin éxito. Fue mi madre quien me recordó que, luego de la muerte de mi padre, habíamos decidido donar todos sus libros.

Me arrepiento furiosamente. También entiendo lo que significó en ese momento desprenderme de ellos. Así que decidí no quejarme y con las facilidades que la tecnología nos ofrece, conseguí una nueva versión. De esas que adornan tus carpetas de archivos hasta que nuevamente se cruzan los misteriosos caminos de la vida.

¿Me creés si te digo que hace pocos días abrí el archivo por “error”?

Allí estaba el mismo mensaje que había leído casi treinta años atrás. No pretendo ofrecerte una síntesis del libro en este post. Es mucho más interesante que realices tu propia experiencia leyéndolo. Sí quiero contarte cuáles fueron mis conclusiones de esta lectura. También cuáles son los 4 principios de una marca personal influyente y poderosa.

 

4 principios de una marca personal influyente y poderosa.

Antes de implementar alguno de los siguientes principios sobre cómo influir en otros, necesitás definir con claridad tu mensaje.  Quizás sientas este paso de una obviedad tediosa. De esos que ignoramos con la suficiencia de quien cree tener “resuelto ese problema”. Sin embargo…

 

1- Definir tu mensaje.

 

El terreno de las obviedades y los supuestos suele ser campo minado para quienes trabajamos enseñando, persuadiendo influyendo. Esforzarte en la definición de un mensaje que exprese tu cosmovisión sin ambigüedad puede ser engañosamente sencillo en tu pensamiento. Y muy complicado de aterrizar en palabras concretas sobre un papel.

 En este sentido, tu visión de liderazgo personal, tu tagline y tu elevator pitch son piezas de contenido a las cuales deberías dedicarles el tiempo que sea necesario. Tu identidad verbal tiene origen en estos textos y aunque es natural que muten con el tiempo, nunca podrás decir que los revisaste demasiado. ¿Seguimos con el segundo de los 4 principios de una marca personal influyente y poderosa?

 

2- Amigarte con el Método Socrático. 

 

Este es uno de esos principios sobre cómo influir en otros que considero esenciales. Básicamente podrías formularlo así:

 

Todos tus esfuerzos tienen que enfocarse en evitar un “no” inicial.

 

¿Qué quiero decir con esto? Por supuesto que no me refiero al “no” en el proceso de venta de un producto o servicio. En el universo del vendedor el “no” es una posibilidad. Me refiero a las señales de coincidencia con las cuales debemos iniciar cualquiera de nuestros discursos.

Pensá en lo siguiente. Cuando en una discusión te negás a algo -a lo que sea- lo más seguro es que sostengas este “no” hasta el final. Con todo el peso de tu orgullo. Quizás en una reflexión posterior consideres que te equivocaste y que te convenía aceptar o coincidir. Pero en el momento, simplemente, no podías permitírtelo: necesitabas ser consistente con tu negativa.

Por este motivo es tan importante lograr acuerdo con el interlocutor desde el inicio. Porque una negativa inicial condiciona toda la conversación. ¿Cómo vas a evitar que esto suceda? Realizando preguntas que el interlocutor responda afirmativamente.  Mejor aún, que no encuentre forma de negarse a ellas.  Por lo menos tres afirmaciones consecutivas.

Cuando conozco al otro y estoy al tanto de sus deseos y necesidades, esta tarea es más sencilla.  Pero, aún en el caso en el que mi interlocutor o mi audiencia sea desconocida, siempre puedo apelar a ciertos acuerdos universales. De esta forma conduzco a quien me escucha a conclusiones a las que podría haberse negado inicialmente.

 

3- Dejar que el otro sea el que hable.

 

Sí… De los mismos autores de “por algo tenés una boca y dos orejas”. Escuchar es persuasivo. Ofrecele a la otra persona el protagonismo de toda conversación. Y si estás oficiando de conferencista, que cada una de las personas del público se sienta permanentemente aludida en tu discurso como protagonista.

También debo decir que escuchar es un ejercicio y que si bien la mayoría de nosotros tenemos la fortuna de nacer oyendo, a escuchar se aprende. Veamos el último de los 4 principios de una marca personal influyente.

 

 

4- Dejar que el otro tenga la idea.

 

Las mejores ideas son las que estamos convencidos que se nos ocurrieron a nosotros mismos. ¿Nunca sentiste satisfacción de reconocer tu idea en las palabras de un gran filósofo, empresario u orador? Recordá lo que sentiste y ahora, pensalo de otra forma:

 

También reaccionamos de forma positiva a las ideas que creemos elaborar nosotros mismos. Aunque otro nos haya guiado en el proceso de elaboración.

 

Despegarse del ego y dejar que el otro crea que la idea es suya quizás sea desafiante en un mundo en el que la tentación es llevarte el crédito. Sin embargo: ¿querés persuadir o tener la razón?

 

Marca personal influyente y con arte.

 

Estos 4 principios de una marca personal influyente no agotan en pocas palabras el arte de convocar y persuadir audiencias. Práctica y teoría aunadas en el ejercicio personal. En consecuencia, tanto la intuición como la creatividad tienen su rol en el proceso. Los vínculos humanos no pueden reducirse a fórmulas bien aprendidas, aunque algunas de ellas nos ayuden mucho a comprendernos.

Ahora, antes de irte, te invito a seguir leyendo Marca personal: emprender online a puro carisma en el caso de que quieras profundizar en el tema. Ahora, si  te interesa que trabajemos juntas en directo, no dejes de sumarte a mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Te espero dentro.

Si estás pensando en consolidar un proyecto en torno a tu marca personal y comenzaste por observar diferentes estilos de ser y estar en el mundo online,  probablemente hayas notado que la mayoría de ellos se apoyan en el carisma. Llegado el momento y más allá de su obviedad, este descubrimiento puede paralizar al más valiente.

Aunque pienses compasivamente en tus fortalezas, no encontrás entre ellas ese brillo. Esa aura luminosa que parecen tener quienes son naturalmente carismáticos y se mueven por el mundo con la comodidad de los que pertenecen. Aún cuando son el centro de todas las miradas. Especialmente cuando son el centro de todas las miradas.

Lo sé. Puede ser abrumador. El carisma no se vende comprimido en pastillas. Sin embargo, enrostrar esta verdad que está en el eje de tu marca personal es el primer paso para comenzar a trabajar con ella. No tengo el secreto para opacar a Beyoncé (una pena…) pero conozco la estrategia para educar tus fortalezas transformándolas en una expresión carismática.

 

Marca personal: emprender online a puro carisma. Te cuento en este artículo cuáles de tus características personales van a ayudarte a emprender con éxito.

 

 Marca personal: más que carisma.

 

En definitiva, ¿qué es el carisma? La palabra tiene origen religioso y refiere a un “don divino”. Desde una perspectiva etimológica ser “carismático” no es una decisión sino una cualidad que se tiene o no. Pero, ¿qué pasaría si te cuento que el carisma se entrena como se entrena un músculo?

Sí: como lo estás leyendo. Ese magnetismo que atrae miradas es una decisión que puede educarse. Ciertamente es más simple si lo traés de fábrica. Pero cuando no vino en el ADN -o no lo alentaron en tu formación- siempre existe la oportunidad de nutrirlo apoyándote en ciertos aspectos diferenciales de tu personalidad.

Con el fin de ayudarte a entender cómo vas a hacer realidad la promesa presente en este texto, comparto contigo cinco fortalezas presentes en aquellos que poseen el don:

 

  • Pasión
  • Confianza
  • Autoridad
  • Certeza
  • Intensidad

 

La selección es arbitraria. Sin embargo, una vez que conozcas el pensamiento detrás de este planteo general, podés aplicarlo a las que consideres tus fortalezas elementales.

 

Hablemos de las cinco grandes.

 

De una forma u otra, los conceptos anteriores tienen connotaciones en tu vida y en tu marca personal. Ya sea porque destilás esa fortaleza a cada paso o porque carecés de ella con escándalo.

La pasión es una fuerza bruta. Escuchar a alguien que ama lo que hace es contagioso.  El entusiasmo es contagioso y nada más allá de tus límites se logra sin dosis considerables de pasión y entusiasmo. Sin embargo, no todos contamos con esa fuerza interna y esa confianza en alcanzar nuestras metas.

Mientras algunas personas derrochan energía con su sola presencia, otras son más bien calmas y reposadas. Su fortaleza no es la pasión  sino la confianza. Inspiran confianza.  Trasmiten tranquilidad porque su presencia equilibra el espacio. De pronto no tienen la fuerza arrolladora de los apasionados pero su virtud es ofrecer serenidad en los momentos de inquietud.

¿Tu fortaleza será la autoridad que emana de tu presencia? No. No estoy refiriéndome exclusivamente a la “autoridad” como creación de un aura de prestigio profesional. Tu autoridad puede ser consecuencia de tu apariencia, tu edad, tu tono de voz.  Dependiendo de cuál sea el área en la que vas a desenvolverte, autoridad mata pasión de la misma forma que billetera mata galán

También puede pasar que seas pura intensidad. Que tengas tanto para ofrecer y tantos deseos de comunicar que todo aquello que te rodea se pone en movimiento a tu pesar.  Sos la acción encarnada y aunque el movimiento constante puede llevarte a cometer errores, tu naturaleza es poner las cosas en marcha.

Y ¿qué me decís de la certeza? Los seres humanos deseamos fervientemente sentir que tenemos el control. Por este motivo nos seduce tanto esta hermana menor de la confianza. Sin intensidad pero con claridad y firmeza. Quienes se apoyan en la certeza seducen con la palabra, ofreciendo seguridad a quien escucha.

 

¿Qué fortaleza sostiene tu marca personal?

 

Como verás, el panorama es amplio y tus posibilidades de diseñar una marca personal sólida son más de las que podías imaginarte inicialmente. Mi pretensión es que comprendas que esa comunidad que anhelás construir en torno a tu figura y tu talento, va a crecer y nutrirse de alguna de estas fortalezas.

Las personas no siguen naturalmente a quienes se esconden en la uniformidad. No lo hacen en la vida. Tampoco lo hacen en el mundo online. Si estás comenzando a posicionarte como profesional, quizás te falte experiencia pero podés ofrecer confianza con tu actitud y certeza con tu conocimiento. De pronto, llevás años en una industria y la autoridad emana por tus poros. O sos de esas personas que trasmiten intensidad cuando hablan, encantando con su tono de voz y sus gestos.

No te limites a pensar que el carisma es un don con el que no naciste. Comenzá a trabajar sobre tus aptitudes y habilidades para consolidar las que pueden ayudarte y atenuar las que no son tan amables. No tiene sentido ignorar tus sombras o tu miedo al construir tu marca personal. Es mucho más inteligente conocerte tanto que puedas anticiparte al momento en el que tu dark-side se va a manifestar en toda su gloria.

Lo anterior me conduce a decirte que la autenticidad es el nuevo negro en el mundo del branding. Hacete a un lado de la carrera insensata por tener el aura de un gurú religioso en constante estado de inspiración divina. O de la figura estática del empresario infalible que siempre tiene la palabra -y la inversión-adecuada en el momento adecuado.

 

Diseña tu marca personal.

 

Marca personal,  posicionamiento, marketing, gestión del talento. No importa cómo quieras llamarle. Hay una única certeza: la construcción que realices de tu carrera profesional, depende de tu aceptación de tu identidad. También de tu compromiso para enfatizar los aspectos que te diferencian. Esa razón por la cual sos la persona que necesito en mi empresa, institución o grupo.

Poné a brillar tu particular forma de carisma. Si querés seguir profundizando sobre este tema, descargá el ebook que te ofrezco a continuación. En él vas a encontrar de qué manera es posible sacar partido de las cinco grandes fortalezas de los carismáticos sin renunciar a tu identidad.  Se van a dar vuelta para escucharte.

¿Por qué preocuparme por crear una marca personal? ¡Yo solo quiero vender mis productos! Con todo el peso de emprender sobre tus hombros es probable que te realices esta pregunta con justa curiosidad. Dejame contarte por qué  tiene sentido hablar sobre la creación de marca personal para emprendedoras creativas. Especialmente para aquellas que se sienten perfectamente seguras escondiéndose detrás de su logo.

Comencemos por exponer una versión cruda de los hechos. Independientemente de cuál sea tu proyecto personal,  existen miles -o decenas de miles- de personas altamente talentosas con una propuesta similar.  Todas ellas con el mismo deseo: hacer visible su marca en internet para aumentar sus ventas.

Destacar en este marco competitivo es cada vez más complejo y pone en juego capacidades que van más allá de la habilidad técnica o la preparación académica.  Con tal panorama, urge que decidas diseñar una estrategia para:

 

  • Alcanzar tus objetivos a corto, mediano y largo plazo.
  • Destacar entre quienes tienen las mismas competencias.
  • Persuadir a tus clientes ideales de los beneficios de tus productos o servicios.

 

Comprendo tu escepticismo. El énfasis en la construcción de la marca personal para emprendedoras creativas puede percibirse como un sospechoso culto al ego. Y a vos, no solo te causa pánico solo pensar en exponerte sino que estarías percibiendo una relación directa entre esta exposición y tu balance de ventas. Te propongo deponer momentáneamente la resistencia y darle una oportunidad al posicionamiento de tu imagen.

 

Trabajar tu marca personal no significa rendirte a la adoración del yo sino aceptar, en su justa medida, la diferencia entre ego y autoestima.

 

Te cuento por qué es importante la marca personal para emprendedoras creativas y cuál es el ejercicio más simple para potenciarla.

 

 

Marca personal para emprendedoras creativas.

 

Una marca personal bien trabajada expresa un mensaje claro de servicio a la comunidad. Tu posicionamiento personal no es un gratuito exhibicionismo, sino una justa muestra de valoración de tus aptitudes y logros.  En este sentido, una sana autoestima está en la base de la construcción de una estrategia marketing eficaz. Y demás está decir que se relaciona con el éxito de tu marca.

 

Marca personal y autoestima en tu propuesta.

 

La aceptación de tus fortalezas y debilidades es uno de los puntos clave en el diseño de una identidad de marca para quienes tienen emprendimientos creativos. Si tenemos un pobre concepto de nosotros mismos nos será muy difícil objetivar de forma justa cuáles son los pilares de nuestra diferencia.

Destacar en función de esta diferencia que podemos percibir y expresar en palabras supone una condición necesaria para ser visibles. Hay tres aspectos fundamentales en esta percepción objetiva:

 

  1. La motivación y el compromiso basada en el auto-conocimiento y la seguridad sobre la propia valía.
  2. El justo sentido de la crítica.
  3. El manejo de los umbrales de frustración.

 

Más allá de estos tres aspectos, conocernos a nosotros mismos nos ayuda a mejorar los vínculos, tanto dentro como fuera del ámbito laboral. Lo cual es un “efecto colateral” por demás interesante si pensamos que diariamente tenemos contacto de forma directa o remota con un gran número de personas.

De la misma forma, la auto-crítica debería ser parte de la estrategia de marca personal para emprendedoras creativas.  Aprender a observar tus debilidades te permite percibir las áreas que son mejorables. O incluso seleccionar proyectos en función de tus talentos y con plena conciencia de tus limitaciones de carácter.

 

¿Cómo potenciar tu autoestima y tu marca personal?

 

¿Reconocer tus limitaciones significa que hay proyectos que te están vedados? Para nada. Significa que comprender cuáles son nuestras cualidades hoy nos ayuda a decidir:

 

  • Cómo trabajar.
  • Con quién colaborar.
  • Cuál es la mejor forma de enriquecernos con experiencias mientras buscamos la forma más inteligente de superar debilidades sin frustrarnos.

 

¿Qué sentido tiene que te obligues a pensar lateralmente cuando tu potencial natural es la sistematización? Es más beneficioso -para vos y para quienes te rodean- que te enfoques en tu potencial de estructurar y poner orden. Ya tendrás tiempo de aprender técnicas de creatividad que te ayuden sin anularte.

Mi abuela hablaba de “no pedirle peras al olmo”. Precisamente esta es la actitud respecto a tus fortalezas y debilidades, concentrarte en lo que te sale muy bien y tercerizar o pedir ayuda en aquello para lo que no te asiste la gracia. Este simple gesto de discernimiento puede cambiar radicalmente tu emprendimiento.

 

La autoestima es una fuerza constructiva en la cual se contrapesan la aceptación y la evaluación constante. Este balance interior nos permite generar una imagen consistente de nosotros mismos. Tu marca personal agradece enormemente esta consistencia.

 

En esta marco, tu habilidad para comunicarte y expresar tus valores es elemental. El punto de partida de la marca personal para emprendedoras creativas es la identidad verbal. Para ello, podrías iniciar con un simple ejercicio.

 

Marca personal para emprendedoras creativas y desmesuradas.

 

Quizás te resulte el más intrascendente de los ejercicios pero si persistís en el cumplimiento del proceso, vas a llegar a conclusiones sorprendentes. Para comenzar solo es necesario:

 

  1. Realizar una lista de las que consideres tus fortalezas. Todo aspecto, cualidad o característica que te ayude a emprender con más solidez y tranquilidad es relevante.
  2. Pregunta a tres personas de tu entorno cuál consideran tu cualidad elemental. En ocasiones no es simple ser objetivas respecto a nuestras cualidades. Entonces, exterioricemos la mirada. Que sea un tercero que te conoce, el que destaque lo mejor de vos.
  3. También te sugiero escribir tus tres principales limitaciones. Porque una sana autoestima en la que apoyar tu marca personal es la que te hace consciente de tus posibilidades tanto como de tus limitaciones.
  4. Preguntate: ¿De qué forma puedo superar -individual o colectivamente- estas debilidades? Siempre que exista la forma de superar tus limitaciones vas a estar creciendo como ser humano y superándote como emprendedora.

 

Este tipo de ejercicios de descubrimiento te ayudan a consolidar tu autoconcepto y construir tu plan profesional en torno a tus capacidades personales. Con este panorama claro, trazar tus objetivos es una tarea anclada en aquellas cualidades que pueden ayudarte a avanzar. Creciendo en función de tu identidad.

Si te interesa seguir aprendiendo a desarrollar la marca personal para emprendedoras creativas, te invito a leer “Cómo expresar tu marca personal en la escritura”. También, podés formar parte de mi grupo Escribe y Vende. Allí, ofrezco clases semanales gratuitas, te espero dentro.

¿Conocés el principio indiscutible de las marcas influyentes? Es simple: sin atención no hay influencia posible.  El primer paso para posicionar tu marca en redes sociales es lograr la atención de las personas que te interesa convocar.

En este sentido, tu estrategia tiene que enfocarse en interesarte genuinamente en los objetivos e intereses de las personas que son tu audiencia específica. Lo cual se dice pronto, ha sido formulado en todos los idiomas y es lógicamente inapelable. Entonces, ¿por qué es tan difícil de lograr? ¿Por qué algunas personas parecen haber nacido con estrella mientras otras luchan por no estrellarse?

El secreto tras estas preguntas es el adverbio: genuinamente.  Esta palabra que pasa desapercibida en el enunciado, pero hace la diferencia en el resultado final. Solemos estar tan concentrados en nuestros propios intereses y tan ocupados en el proceso de cumplir con nuestros objetivos que ignoramos el poder de mirar hacia el costado y observar a quienes caminan a nuestro lado.

Es tan simple que no sería extraño que te despierte sospechas. Sin embargo, funcionó en el pasado, funciona en el presente y todo indica que seguirá funcionando en los años por venir.

 

Te cuento cómo posicionar tu marca en redes sociales sin contratar a un experto ni gastar miles de dólares en publicidad.

 

Posicionar tu marca en redes sociales.

 

Como verás, esto no se trata de vos sino de ellos. De esas personas entre las cuales tus productos o servicios van a ser una solución o el comienzo de una transformación. Es un vínculo humano y como tal, necesita de tiempo y espacio para nutrirse y crecer sano y fuerte. Si estabas con prisa, te sugiero volver en otro momento.

 

El único método de persuasión infalible es el que nace de las propias palabras de tu interlocutor. Por lo tanto, necesitás de toda tu energía para escuchar. El resto es retórica sin objetivo.

 

Durante veinte años dirigí grupos de personas que, en su mayoría, no querían estar en el lugar en el que estaban. No tenían el más mínimo interés en lo que tenía para contarles y por supuesto, compitiendo con estímulos más interesantes que mi capacidad de contar. ¿Te parece desafiante?

Pues debo confesar que en veinte años, las ocasiones en las que no logré el éxito seduciendo con palabras nunca tuvo nada que ver con el desinterés de los alumnos o los estímulos del mundo exterior. Las ocasiones en las cuales no logré conectar fueron única y exclusivamente mi responsabilidad. Porque no estaba en disposición de escuchar y responder en función de la información que obtenía escuchando.

Pocas veces necesité de recursos verbales sofisticados para lograr atención. De hecho, estos trucos siempre son circunstanciales. Estrategias que auspician el silencio y enfocan la mirada de quien está del otro lado. Más allá de esto, las herramientas infalibles suelen ser la intuición y la empatía.

 

Posicionamiento más allá de la intuición y la empatía.

 

No te inquietes. Más allá de los misteriosos intangibles como la intuición y la empatía, existen tres principios que funcionan para posicionar tu marca en redes sociales. No tengo duda: vos también podés ejercer tu influencia sobre el grupo al cual decidas llegar con tu mensaje. De hecho, creo que hoy, con la cantidad de herramientas de comunicación a nuestro alcance, tus proyectos tienen un radio de influencia tan amplio como desees.

El desafío es cómo y de qué forma incidir voluntariamente para llegar más lejos, de mejor forma y beneficiando a la mayor cantidad de personas en el camino. ¿Tu interés de conectarte con el otro es genuino y tu mensaje es un propósito? Entonces dejame contarte cuáles son los tres principios infalibles para posicionar tu marca en redes sociales.

 

1- Compromiso.

 

El compromiso con un mensaje genera confianza y esa confianza, trabajada estratégicamente, se traduce a largo plazo en la posibilidad de posicionar tu marca en redes sociales.

Cuando determinamos cuál es nuestro propósito y lo expresamos respetando nuestra identidad verbal, estamos construyendo un vínculo con la audiencia que, nutrido a largo plazo se traduce en mejor comunicación y más ventas.  Si querés aprender más sobre tu identidad verbal, te invito a leer Indetidad verbal de marca.

 

2- Coherencia.

 

Tan importante como el compromiso con un mensaje es la solidez de sostener a lo largo del tiempo y de acuerdo a tus convicciones este mensaje. Por supuesto que no se trata de insistir neciamente en ideas que ya no tienen sentido o probaron su ineficacia sino de mantenerte en tus principios aún cuando no te benefician a simple vista.

¿La coherencia es tu talón de Aquiles emprendedor? Entonces te invito a leer un artículo para que re-pienses cómo aplicar esta cualidad personal en tu estrategia de marketing: Coherencia para persuadir.

 

3- Autoridad.

 

La mejor inversión que podés hacer para posicionar tu marca en redes sociales es la consolidación de tu autoridad como profesional.  Si te estás preguntando cómo se construye autoridad, te ofrezco tres patrones que funcionan:

 

  • Simplificar: cuando se tiene la capacidad de simplificar temas complejos para explicarlos amablemente a quienes no tienen conocimientos previos (o carecen del tiempo para una larga explicación) estás sedimentando tu autoridad.
  • Crear conceptos: inaugurar un método. Formular un concepto o una forma de mirar la realidad en tu tema particular es una de las formas de posicionarte como autoridad en función de tu conocimiento.
  • Diseñar la percepción: a partir del momento en el cual decidas construir tu autoridad, las personas e ideas con las cuales te asocies pasan a ser asuntos de suma importancia. Y de meditadas reflexiones.  El beneficio de estar en el lugar justo con la persona justa no puede medirse materialmente.

 

Paciencia para posicionar tu marca en redes sociales.

 

Luego de que obtuviste la atención de tu audiencia, comienza tu periplo para posicionar tu marca en redes sociales. Vas a armarte de paciencia porque las metas no son inmediatas pero las recompensas son significativas. En este sentido, vale la pena que  te decidas a correr lento cuidando tus recursos. No es una carrera de velocidad sino de resistencia.

A partir de este momento, registrar tus progresos tiene que transformarse en un hábito semanal. ¿A qué me refiero con esto? Muy simple:

  • Anotar la cantidad de seguidores en la red social de tu interés o el número de páginas vistas de tu blog. Si bien el número de fans en tus redes no es indicador del éxito de tu negocio, no nos engañemos. Es una conducta humana sentir curiosidad por una propuesta que tiene una cantidad sustanciosa de seguidores. Nutrir tus redes no va a aumentar tus ventas pero va a favorecer la percepción de la audiencia fría.
  • Verificar las publicaciones con mejor rendimiento (incluyendo el día y horario de publicación). Todo tiene importancia: el tipo de imagen, el texto, si usaste o no emoticones, cuál fue tu llamada a la acción, etc. Cada red social tiene sus propias herramientas de métrica, pero también podés valerte de una app como PromoRepublic.
  • Registrar si alguna acción tuvo como consecuencia un aumento de ventas. En marketing online, cuando algo funciona, se repite. La originalidad, está sobrevalorada: no temas repetir lo que obtuvo resultados en tus redes sociales. Mientras sigas obteniendo respuesta de tu audiencia es válido.

 

Con este simple mecanismo vas a duplicar o triplicar tus seguidores en menos tiempo del que te imagines. Luego, va a sorprenderte el incremento del compromiso y del número de seguidores que se mueve en progresión ascendente luego de sobrepasar los 1000 fans. Promesa desmesurada.

¿Te gustaría crear con una mano mientras la otra se dedica a escribir contenidos para hacer visible tu marca? Entonces, te recomiendo dedicar los próximos cinco minutos a leer este artículo. ¿Por qué? Porque voy a contarte 3 principios de creación de contenido para redes sociales desmesuradas. Además, comparto contigo algunos consejos prácticos para que no te descubras pensando:

“Ya lo tengo: hoy publico un video del gato maullando sobre mi computadora”.

O, “todavía no publiqué en Instagram. Sale  foto del guiso de porotos negros mientras lo estoy cocinando”.

Cuando claramente tu perfil no tiene relación alguna con la cocina. Ni con los porotos de ningún color.

 

Tres principios de contenido para tus redes sociales y un secreto de persuasión para gestionarlas sin dedicarle tu vida.

 

Contenido para redes sociales.

 

Todo tiene sus límites. Aunque tu alma se rebele a los condicionamientos estéticos de Instagram, habitualmente sos cuidadosa respecto a tus publicaciones. Si publicaras la foto de un guiso lo servirías en una mesa blanca y con vajilla de Anthropologie. En uno de esos gestos que, rápidamente transforma tu estatus: de mancha de tuco a instagramer trendy que reconoce el valor de la cocina tradicional.

Cada red social tiene sus propias reglas internas y seguir su juego es parte del éxito de tu propuesta. Si, de cierta forma, no vas a negociar con las reglas no escritas de cada plataforma, entonces un negocio online no estaría siendo la opción que más te favorece.

¿Lo pensaste? Si aún considerás que el mundo online es un espacio relevante para la difusión de tu talento o conocimiento, entonces te invito a conocer los siguientes 3 principios de creación de contenido para redes sociales:

 

  1. Elección de temas de actualidad.
  2. Acuerdo emocional.
  3. Mensaje positivo.

 

1- Elección de temas de actualidad.

 

Los dichosos “trending topics” son el secreto para convocar de forma rápida y efectiva la atención de tu audiencia. Tanto la de quienes ya conocen tu trabajo como la de quienes aún no accedieron a tu propuesta.

Enfocarte en noticias de actualidad no colabora con el objetivo de crear contenido perenne, que funcione para tus lectores más allá del momento específico de su creación. Sin embargo, es una forma comprobada de atraer nuevos clientes potenciales a tu marca. Pensá cuántas veces llegaste a un espacio por curiosidad y si encontraste detrás del texto circunstancial una propuesta interesante, decidiste seguir leyendo.

 

Este es el punto: crear un contenido circunstancial que atraiga a los lectores ávidos de novedad, con la certeza de que el material en tu blog despierta interés más allá de las circunstancias.

 

Este tipo de publicación exige actualización constante. Sin embargo, no es necesario que dediques horas a leer contenidos frescos de otros creadores para mantenerte al tanto de las noticias.

 

El primer consejo práctico.

 

Deberías considerar que, dado el volumen de contenido para redes sociales que se produce diariamente es imposible acceder a todas las novedades disponibles. Con esto en mente, tu objetivo es seleccionar y priorizar las noticias de tu sector. No pretendas “estar en todo”. No es posible, frustra y conduce al abandono de todo esfuerzo.

Con el aspecto anterior muy claro, te conviene seleccionar una herramienta de curación de contenidos. ¿Por qué? Porque permiten acceder a la información de forma rápida y sencilla. Por supuesto que este tipo de aplicaciones van a seleccionar el material relevante por vos y esto, tiene lo suyo de discutible. Pero es la opción más efectiva para publicar temas de actualidad sin dedicarle más de quince minutos al día a la tarea. Te recomiendo conocer Dlvr.it 

 

2- Acuerdo emocional.

 

El compromiso de tu audiencia tiene un primer paso: la empatía. Para lograr que tu audiencia empatice con tu contenido para redes sociales deberías crear un escenario en el cual tu lector pueda situarse e identificarse, viviendo un conflicto que conoce y para el cual busca una solución concreta. ¿Cómo se crea un escenario en el cual el lector se sitúe e identifique? Veamos tres formas diferentes de nutrir el escenario emocional de tus lectores.

 

a- Contar historias.

 

¿Soñaste con una audiencia fascinada con tus palabras? Entonces, es el momento de crear suspenso y enfatizar la relevancia de tu propuesta. Con este fin, aprender storytelling se transforma en una herramienta de crecimiento para tu marca y te ayuda a crear contenido para tus redes sociales que sea conversacional. ¿Te interesa aprender más sobre el tema? Te sugiero comenzar por Enganchar lectores con storytelling.

 

B- Ser el tábano.

 

Estar tan presente como sea posible aún a riesgo de sentir que estás actuando como un tábano. No tengas miedo de ser el tábano que no deja respirar al buey. De hecho, muy por el contrario de lo que podrías creer, la exposición constante a una propuesta aumenta nuestra simpatía por ella. La repetición “anestesia” las molestias que podría causarnos un tono de voz, un lente mal enfocado o una mala dicción.

 

Cuando la propuesta es interesante, la “mera exposición” genera empatía en el otro y un sentido del hábito que deberíamos cultivar para relacionarnos con nuestra audiencia.

 

C- No asumas nada.

 

No asumas que las personas van a sentirse conmovidas por tu mensaje. No asumas lo que otros piensan, sienten o necesitan. Cuando tengas dudas sobre la creación de contenido para tus redes sociales, acudí a tu audiencia. Cuando quieras algo, animate a pedirlo.  Más aún, no dudes en explicar el por qué de tu pedido y las consecuencias del mismo para vos y para quien te escucha o lee. Las personas están más dispuestas a actuar cuando entienden por qué lo están haciendo y, además, es mega sencillo.

 

El segundo consejo práctico.

 

El acuerdo emocional con los lectores es el origen de todo pacto de lectura. ¿Qué significa esto? Que si quiero que lean mis textos tengo que conocer cuáles son los puntos de intersección entre mis intereses y los de quienes me leen o escuchan. Contar historias te ayuda a contextualizar datos, compartir emociones y estimular a la acción sin abusar del recurso de la escasez.

Pero tan importante como aprender a contar es mantener una  actitud ajena a los juicios de valor. Solo cuando suspendemos nuestro juicio respecto al otro aprendemos a escucharlo de tal forma, que es mucho más simple comunicarme con él.  Y por supuesto, crear contenido para redes sociales que le interese. A este propósito, llega el tercero de los principios.

 

3- Mensaje positivo.

 

Las personas que viven rodeadas de una nube gaseosa rosada solían ponerme nerviosa.  Recuerdo preguntarme con exasperación: ¿acaso no vivimos en el mismo mundo? Si algo puedo asegurar es que mis cuadernos nunca vieron unicornios ni arco iris brillantes. Una temprana inclinación existencialista se rebeló contra toda ñoñería adolescente. Empecé a preocuparme por el sentido de la vida y la tendencia humana a la destrucción antes de que me colonizara la publicidad Disney.

Con este panorama, no habría sido raro que me mantuviera al margen de las redes sociales. Mucho más aún, lo natural habría sido que las denostara sin ninguna condescendencia. Sin embargo, transitar la vida tiene la ventaja de moderar las rebeliones y rigideces. Hoy, soy capaz de mirar con simpatía el avance del rosa pastel en el mundo de las ideas sin que se me incendien las neuronas.

No sé qué llegó antes, si la comprensión del funcionamiento de las redes sociales o mi resistencia hepática al efecto Barbie. Lo cierto es que hubo un momento en el cual entendí qué buscan los seres humanos en las plataformas de comunicación social. Y lo acepté como parte de la realidad por más incredulidad que me provocara. Uno de esos momentos en los que “te unes o te marchas”.  Demás está decir, que decidí quedarme.

 

El tercer consejo práctico.

 

Te propongo como principio para tu contenido para redes sociales un tono positivo y alentador, aunque esto no significa anular toda la complejidad de la vida. Tener perfiles perfectamente rosa no impide que escribas sobre tus zonas de sombra (allí donde el rosa no es tan pastel). No tiene sentido ocultar las luchas interiores que te transforman en la persona que sos.

Escribir  “mensajes positivos” no significa anular el dolor del rechazo o los obstáculos, sino aprender a mirar cada una de estas circunstancias como oportunidades de aprendizaje. Sea cual sea su final. No todos tus relatos tienen que corresponderse con historias de éxito. Pero sí, todos tus relatos tienen que ofrecer a quien lee la esperanza de recuperarse y seguir adelante más allá de las circunstancias.

 

Dicho esto: por favor, no me llenes el feed de unicornios y corazones. Que sean tus textos los que expresen una forma radiante de ver el mundo.

 

¿contenido para redes sociales desmesuradas?

 

Crear contenido para redes sociales es un desafío cotidiano. Para las más previsoras, una meticulosa tarea de anticipación. Para quienes tienen menos afán de organización, una carrera contra el tiempo.

Desmesuradamente hablando, el secreto para gestionar redes sociales que despierten compromiso entre una audiencia específica supone poner en práctica los tres principios anteriores y un truco simple de persuasión. ¿Te cuento más?

Solemos creer que convocar y persuadir significa entusiasmar a otros con lo mismo que a nosotros nos entusiasma. Y con la misma intensidad. Esta forma de encarar tus perfiles sociales no va a ofrecerte los resultados que estás esperando.

 

La autoridad social no tiene un fin persuasivo en sí misma. El objetivo de tus publicaciones en redes es acercar a quienes te leen -todos los días un poco más- a tu forma de entender el mundo.

 

¿Cómo? Respondiendo objeciones, disipando temores, mostrando un detallado conocimiento de tu área del conocimiento o de tus productos,  mostrándote auténtica y practicando la coherencia entre tus palabras y tus acciones. El resto, es pura constancia.