En apenas tres pasos es posible escribir la historia de tu marca. Pero antes, vayamos entrando en clima respondiendo la siguiente pregunta: ¿Cuáles son tus primeras ideas al leer la palabra “marca”?

Me atrevo a suponer que frente a este interrogante, llegan a tu mente grandes nombres corporativos, sus logos y el singular juego de colores y tipografías de cada uno de ellos.  ¿Blanco y verde? Starbucks. ¿Rojo y blanco? Coca Cola. ¿Azul y amarillo? Ikea. Es natural. El branding visual goza de sana presencia en nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, estas marcas también se asocian a historias. Relatos contados para construir una identidad verbal que acompaña y consolida la identidad visual. Por eso, si digo como al pasar: “Destapá la felicidad”, antes de que termine de pronunciar la última palabra, asociaste lo enunciado con una marca. Sí, esa marca.

En esta red de asociaciones mentales radica el poder del branding. Para quienes venden sus productos o servicios online, estamos hablando de un megapoder. De los que democratizan tus posibilidades, porque tanto Coca Cola como vos, tienen la misma posibilidad de diseñar la percepción de sus consumidores.

Sí, lo sé. No es exactamente la misma posibilidad. El refresco de la felicidad cuenta con una que otra ventaja competitiva. Pero ¿qué significan millones invertidos en marketing cuando vos desbordás de entusiasmo? Por favor, no respondas. Es una pregunta retórica.

Escribir la historia de tu marca en 3 pasos.

Expresar tu singularidad desde el lenguaje te ofrece, por lo menos, tres posibilidades:

  • Crear experiencias memorables para tu audiencia.
  • Disminuir el temor a comprar (o lo que es lo mismo: consolidar la confianza de tu audiencia)
  • Aumentar tu resonancia: construir la red que posibilita que tus palabras resuenen en la mente de tu cliente ideal.

Podríamos entenderlo de esta forma: escribir la historia de tu marca es la primera cita con tu cliente ideal. O al menos, el primer paso en la relación que te interesa establecer con un público específico.

Independientemente del canal o la circunstancia en la que te encuentre un lector, tu historia es el primer contacto emocional con la marca.

Por este motivo, vale la pena dedicarle tiempo -reflexión y acción- a tu relato de marca. A continuación, te cuento cómo escribirlo en tres pasos. Desmesurados, por supuesto.

Cómo se escribe una exitosa historia de marca.

Escribir la historia de tu marca invita a la conexión. De hecho, si bien la elección de colores puede generar identificación estética, la empatía se logra con palabras.

Tu historia de marca es una oportunidad de mostrarte en toda tu desmesurada autenticidad.  Por eso, el primer paso es:

1- Presentarte.

Obvio ¿no? El primer ingrediente de esta receta de storytelling es tu presentación personal. O la de tu equipo de trabajo, si es el caso. ¿Te ofrezco una sugerencia desmesurada? ¡Claro! Si por eso estás leyendo. Atención:

A tu audiencia le importa muy poco recibir un catálogo de tus títulos o calificaciones profesionales. Para este fin, es más inteligente facilitarles un currículum vitae.

La idea detrás de tu presentación es contar con fluidez y soltura, sin pretensiones y deteniéndote tanto en los pasos concretos que te llevaron hacia donde estás -y a tus logros, por supuesto- como en los por qué detrás de esos pasos.

¿Compartimos un ejemplo concreto? Allá va:

Leer y escribir es la única forma en la que entiendo el mundo. Por eso, estudié letras y aunque corrió mucha agua bajo el puente desde aquel momento, esta profesión me permite hoy ayudarte a descubrir y potenciar tu identidad verbal.

Estos por qué son la clave para que puedas jugar el juego del marketing sin el presupuesto de las grandes marcas. ¿Cómo? Manifestando que sos un ser humano conversando con otros seres humanos. ¿Qué es el mundo online sino una desmesurada conversación?

Las corporaciones no pueden acceder a ese contacto tan directo, por más personas que tengan trabajando en su equipo de marketing.

¿Querés seguir profundizando en el tema? Entonces, te invito a leer: ¿A qué dijiste que te dedicabas Paula? 

¿Con poco tiempo para leer? ¡No te preocupes! Podés escucharme desarrollar este tema en el siguiente desmesuralive: Escribir la historia de tu marca.

2- Tus productos o servicios.

Escribir tu historia de marca sin contar qué es lo que ofrecés al mundo (bueno, no a todo el mundo) es pura tontería. Pero ojo, mi ángel del amor hermoso: no describas minuciosamente todos y cada uno de tus productos o servicios.

¡Por favor! No seas aburridora. Te sugiero centrar tu discurso en las propuestas más importantes o en las más significativas para tus objetivos en un momento concreto. ¿Qué quiero decir con esto? Simple: que depende de dónde y con qué fin estás contando tu historia de marca, podés variar el servicio presentado.

Tu relato de marca no es una pieza estática, escrita de una vez y para siempre. Afortunadamente, funciona como un juego de piezas que pueden articularse con variaciones.

Si tu relato es escrito, podrías colocar un enlace a tu página de servicios para ampliar información. Si tu discurso es oral, referir a tus oyentes a una web o blog, siempre es una buena idea.  Que vaya allí quien tenga la voluntad de seguir aprendiendo.

3- Llamada a la acción final.

Al finalizar tu historia es el momento de tender un puente con los lectores. ¿Cómo? Invitándolos a realizar una acción específica:

  • Ponerse en contacto contigo (facilitando tus datos).
  • Dirigirse a una página que amplíe la información respecto a tu marca.
  • Comentar en función de una pregunta motivadora.

Que tu solicitud sea sencilla. Ofrezcamos todas las facilidades. Los cerebros aman conservar su energía intacta, ergo: si no se las ponés fácil, te saludan con un chau y si te he visto, no me acuerdo.

Palabras finales para escribir la historia de tu marca.

¿Cómo te sentirías si te pidiera que te presentaras en público ahora mismo? Contar tu historia es una experiencia tan poderosa como agobiante. Espero que este artículo te ayude a trazar las primeras líneas para escribir la historia de tu marca.

Este relato personal que tenés el potencial de escribir es significativo en sí mismo. No permitas que te detengan dudas abonadas por el autosabotaje. Por supuesto que tu historia es importante aunque tu biografía no esté condimentada de hazañas épicas o espectaculares casualidades.

Te invito a que compartas tu visión o tus dudas en los comentarios o en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Me encantaría encontrarte allí y compartir nuestras historias.

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