Muertos. Los blogs están muertos. Con la cultura audiovisual consolidada entre los nacidos con el milenio -y los no tanto- me pregunto si tiene sentido escribir un blog en 2019. ¿Te persigue la misma duda? ¿Sí? Entonces, te invito a que me acompañes durante los próximos minutos de lectura, porque vamos a pensar juntas sobre la validez de un blog para impulsar tu imagen personal y tu marca, compartiendo ideas y emociones.

 

Escribir un blog en 2019

 

Escribir un blog en 2019.

 

Con tantas actividades cotidianas impostergables y no menos estímulos online desmesuradamente atractivos: ¿alguien tiene tiempo para concentrarse en la lectura de un artículo completo?

 

Es una pregunta justa. Para quien siente que su tiempo es escaso y los deberes se multiplican, escribir al vacío no se presenta como una alternativa seductora. De hecho, nada seductora. Si tus días se presentan como una carrera de obstáculos agotadora es natural que no te interese añadirle vallas al recorrido.  Escribir un blog en 2019 suena trasnochado. De otra época.

Escribir un blog exige más que una distraída manutención profesional. Porque la escritura supone un espacio reflexivo: un momento de introspección en el cual la danza de imágenes mentales cuaja en palabras.  Un texto nacido de otro tipo de proceso es un catálogo o un panfleto. En estas condiciones, no me extraña que escribir un blog en 2019 tenga el eco de una nostalgia vintage.

¿Sabés qué? Mi espíritu vintage te propone recuperar la reflexión como una forma de conjurar el vértigo que acosa tus días.  Es más: te propongo que medites cuidadosamente tus aspiraciones para que, luego de leer este artículo, decidas escribir un blog y disfrutarlo como estas amigas emprendedoras.

 

Cuando tus objetivos eran aspiraciones.

 

Estás pensando escribir un blog en 2019 porque lo sugirió algún gurú del marketing. O porque otras emprendedoras lo tienen y la inercia del decálogo para el triunfo, impone -entre otras cosas- escribir un blog y tener presencia con tu contenido en todas las redes sociales. Lo más probable es que encuentres una primera -y muy prudente- sugerencia: tiene sentido escribir un blog en función de tus objetivos.

Razonable, ¿no? Porque es muy diferente:

 

  1. Monetizar con publicidad.
  2. Buscar patrocinadores.
  3. Vender infoproductos.
  4. Consolidarte como referente (para conseguir clientes o un trabajo acorde a tu conocimiento).

 

Aunque podrían superponerse estratégicamente, cada uno de los escenarios anteriores supone acciones específicas porque responden a diferentes horizontes de expectativa. Alguien que ha participado del bucle de la indecisión por más tiempo del que se siente orgullosa de admitir -sí: hablo de mí- puede asegurarte que tus objetivos tienen que ser meridianamente claros para sobrellevar con entereza la creación de una marca. Ya sea personal o comercial.

Sin embargo, me gustaría que vayamos un paso más allá. O un paso atrás. Todo depende desde qué perspectiva nos situemos. Aún antes de formular objetivos concretos, deberíamos trabajar sobre tus aspiraciones. Por eso, contame: ¿hacia dónde se inclina tu espíritu?

Lo sé. Tenés poco que hacer como para que yo te cuestione sobre soplos del alma. Tu objetivo es vender más productos o servicios. Decorame esta idea con palabras más o menos protocolares: las dos sabemos que tu objetivo es éste.  Punto. Pero he aquí el problema: en el punto. Después de años emprendiendo online, con tantas idas y vueltas como puedas imaginarte, tengo una certeza desmesurada: las ventas van hacia donde te sople el alma.

 

Un segundo: no te vayas. Dejame explicarte con más detalle por qué las ventas van hacia donde te sople el alma.

 

No me malentiendas: es perfectamente posible vender pomada antihemorroidal sin que eso suponga una aspiración del espíritu. Lo tengo clarísimo.  Alguien tiene que vender tuercas, fungicidas y bisagras.  En este proceso de venta no tiene por qué intervenir el alma de nadie.

¿Ves de esta forma el proceso de venta? Entonces, éste no es el espacio en el que vas a encontrar respuesta a tus inquietudes. Con toda mi desmesura tengo el desagradable hábito de “significar”. Si voy a vender, necesito creer en mi pomada y entender mi tuerca como un elemento esencial en un proyecto con sentido. Recién en este punto, puedo formular objetivos.

Forzar tu entusiasmo por las bisagras para venderlas es tan inútil como frustrante. Tarde o temprano, el desánimo pasa factura a la más convencida. ¿Cómo? Con la forma de un cansancio infinito que no desaparece después de las vacaciones y tiene la pérfida y puntual manía de aparecer cada lunes con la alarma del despertador.

 

¿Estás conmigo? Entonces, antes de discernir si vale la pena escribir un blog en 2019, deberías responder esta pregunta: ¿cuáles son tus aspiraciones?

 

Esas paradojas de aspirar.

 

El temita con las aspiraciones es que pueden ser volubles. ¿Dónde se ha visto que tengas que sostener las mismas aspiraciones de por vida? Habrá momentos en los que escribir un blog sea altamente significativo porque te ofrece la oportunidad de expresar ideas y emociones que le dan a tu marca espesor humano. Habrá otros, en los cuales resignes esa textura humana a la funcionalidad. Son momentos diferentes de un mismo proceso. Ambos válidos.

Como tengo plena certeza de que la ambivalencia anterior no satisface tu curiosidad. Por eso, demos otro paso (a esta altura no importa hacia dónde). Creo que la piedra de toque para responderte, radica en desentrañar la verdadera pregunta detrás de si vale la pena escribir un blog en 2019.

 

Cuando preguntamos si “vale la pena escribir un blog en 2019”, realmente estamos cuestionando si escribirlo garantiza -de una forma u otra- el crecimiento financiero de tu marca.

 

¿Es así? Cuestionamiento pragmático si los hay.  Y totalmente lógico: una marca necesita vender para existir. En ese sentido, voy a responder sin dorarte la píldora: NO. Si tu horizonte de expectativa se reduce vender las tuercas desangeladas, entonces no vale la pena. Demanda un esfuerzo que el volumen de ventas no va a compensar.

Así de simple. Escribir un blog es un fin en sí mismo. Para personas que creen que existen aspiraciones antes que objetivos. Sin embargo, me desborda la desmesura como para no permitir que te retires sin conocer cuáles son las razones por las que sí deberías escribir un blog en 2019.  Sea cual sea la inclinación de tu espíritu. Allí vamos.

 

4 razones para escribir un blog en 2019.

 

Podría desarrollar una lista nutrida con razones de toda índole. Sin embargo, me interesa que nos enfoquemos en cuatro de ellas. Porque son las que valen la pena más allá de los resultados de tu aventura emprendedora. Veamos cada una de ellas:

 

  1. Desarrollar tu capacidad expresiva.
  2. Conocer personas que enriquecen tu camino.
  3. Generar un discurso online propio.
  4. Sí…. por el posicionamiento en Google también.

 

Escribir un blog en 2019 es la mejor oportunidad para desarrollar tu capacidad expresiva. Un discurso coherente y cohesionado inspira confianza. Confianza en quienes leen y auto-confianza. Sí: incluso, mejora tu autoestima. ¡Parece una pastilla mágica de teletienda! Sin embargo, no por ser un cliché, el beneficio es menos real. La satisfacción de aprender a escribir fluidamente consolida tu seguridad al presentarte, ya sea en un discurso escrito u oral.

Hace veinte años que trabajo con el lenguaje y si algo he visto, son personas inseguras de su capacidad de expresar adecuadamente  sus pensamientos.  Es una inseguridad limitante. En ocasiones, angustiosa. Un blog es la excusa perfecta para cometer errores y enmendarlos en un proceso de enriquecimiento personal que no tiene por qué, tener fecha de caducidad.

En este proceso además, se establecen vínculos profesionales y personales más valiosos que sus frutos comerciales. Te sorprendería la intensidad de las relaciones que es posible establecer a través de todos los continentes. Independientemente del saldo productivo de tu marca, conocer nuevas personas y estar al tanto de sus experiencias es una forma de renovarte y mantener actualizada tu curiosidad. Y la capacidad de asombro.

 

Escribir un blog en 2019: tu propio discurso online.

 

Quizás sea ésta una de las razones esenciales para escribir un blog en 2019. Escribir es un ejercicio que te enriquece y conecta a nivel profundo. Contigo misma y con tu entorno. Pero no por ello deja de tener un costado práctico.  Veamos:

 

  1.  Cada uno de los textos que escribas engrosa el caudal de palabras que hace de tu marca una entidad diferenciable. Si te interesa leer más sobre este tema, te invito a que continúes con: Mejora tu estilo de escritura.
  2. Además, en el futuro estos textos podrían significar más que una memoria de tu filosofía de marca. Pueden transformarse en el germen de un libro. ¿Quién te dice?

 

Esto sin contar con el hecho de que escribir periódicamente mejora el posicionamiento de tu web. Es cierto: algo de SEO tendrás que aprender, pero tampoco es un escándalo.

 

Si estás buscando una alternativa económica a la publicidad paga, escribir podría ser el camino. Sus resultados son más lentos pero, al menos en mi experiencia personal, más certeros y permanentes.

 

No quiero ni recordar la heterogeneidad de voluntades que atrajo a mi grupo Escribe y Vende la publicidad en Facebook. Tengo experiencias como para espantar. Por otra parte, sigo creyendo que los mejores clientes han sido los que llegan luego de leerme. Mucho.

Si ya te decidiste a escribir un blog en 2019, estás iniciando uno de los caminos con más satisfacciones que conozco. Es cierto: también hay dolores de cabeza y momentos de “lo mando todo al quinto infierno”. Los suficientes como para darle sabor a la experiencia que tiene tanto sentido – y valor- como quieras darle.

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2 Comentarios

    • Hola Cecilia! Te cuento: la más intuitiva, Blogger. La que más te conviene por sus funcionalidades y personalización: WordPress.org Personalmente, tengo blogs en ambas y mi experiencia es que la curva de aprendizaje de WordPress es más larga y vos sos responsable de la seguridad de tu sitio. Eso puede ser estresante. Por su parte, con Blogger estás en el “equipo Google”, lo cual te garantiza que ellos velan por la seguridad de sus servidores. Si yo volviera a empezar, volvería a Blogger.

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