El estilo en la escritura es una huella de identidad. Es tan -o más- personal que nuestro registro vocal. Si la lectura es una de tus pasiones, identificarás con facilidad la prosa de tus escritores preferidos. ¿Verdad? Lo mismo sucede con quienes escribimos en internet. Por eso es tan importante que aprendas cómo escribir tutoriales o guías de información que tengan tu identidad y sean reconocidos por tus lectores.

El simple hecho de prestar atención a las personas que hablan a nuestro alrededor, nos ayuda a reconocer que las personas utilizan determinadas palabras y no otras. Se inclinan por ciertas expresiones o frases hechas e incluso la forma en que abrevian palabras en un mensaje de texto es particular.

Lo difícil no es escribir con estilo propio sino neutralizarlo. Neutralizar la escritura es un ejercicio de conciencia. De la misma forma que lo es encontrar las peculiaridades que hacen única tu forma de escribir. Escribir con gracia es un don pero el estilo personal se pule cuando quien escribe tiene la voluntad de hacerlo.

 

Cómo escribir tutoriales. Tres estrategias de escritura y el decálogo del perfecto tutorial.

 

Cómo Escribir tutoriales: el contenido.

 

En la práctica de la escritura, post a post, vas buscando tu zona de comodidad. Dicho de otra forma: a medida que escribís entradas definís la manera de comunicarte con quien lee. Ya sea para ofrecer información objetiva o emociones es primordial que vivas la experiencia de escribir con naturalidad.

Hay quienes escriben profusa y espontáneamente. Hay quienes tienen pocas palabras para compartir. La extensión no es un compromiso. Escribir mucho no garantiza comunicarse mejor. Sin embargo, todos los que escribimos un blog tenemos que tener presente que el contenido tiene cada vez más importancia para Google.

Por este motivo, aunque tengas un blog “3D” -diseño, decoración, DIY- pensar en cómo escribir tutoriales con estrategia puede hacer la diferencia entre sostener la regularidad de las publicaciones o abandonarlas en el intento, frustrada por no encontrar ni la forma de escribir, ni los resultados que esperabas.

 

Tres estilos diferentes de escritura.

 

Hacer, fotografiar y escribir es el ciclo de todo tutorial. Demanda tiempo, esfuerzo y grandes dosis de tolerancia al error -y la frustración. No hay forma de intentarlo sin dedicarle horas, incluso días de preparación y edición.  Tu blog y la comunicación con tu audiencia son importantes para tu emprendimiento. Entonces, ¿por qué dejar librado al azar el texto que los acompaña?

Más aún, ¿por qué no hacer de tus DIY una seña de identidad? Para eso, podés usar alguna de las tres estrategias que te ofrezco a continuación:

 

A- Paso a paso.

 

Cuándo estás pensando cómo escribir tutoriales, la primera idea siempre es organizar un “paso a paso”.  Este tipo de artículo implica un desarrollo lógico-causal basado en la secuencia racional de acciones a seguir para conseguir un determinado resultado.

Apelando a mi experiencia pasada: si quiero hacer un centro de mesa, necesito detallar los materiales necesarios, explicar la forma de armarlo e ilustrar el resultado final. En este sentido, lo natural sería que hiciera una lista de materias primas y a continuación me extendiera en una serie de puntos que expongan cada paso a  seguir para llegar al resultado final.

Una propuesta ejecutiva, simple y práctica de cómo escribir tutoriales. Con buenas imágenes para darle vida a tu discurso, no hay margen para el error. Quienes buscan tutoriales valoran especialmente la claridad y calidad de las imágenes. Por lo tanto, en este caso se aplica el tan mentado refrán sobre el valor de la imagen en relación a las palabras. Sin embargo, mirado desde la búsqueda del estilo personal, el “paso a paso” es un texto neutro que podés mejorar utilizando storytelling.

 

B- Storytelling.

 

Contar historias puede hacer la diferencia si estás buscando cómo escribir tutoriales que destaquen.  Quienes enseñamos lo aplicamos desde el inicio de los tiempos, pero en los últimos años, el relato como estrategia se extendió al marketing en todas sus expresiones.

 

¡Las historias llegaron para quedarse! Porque los clientes compran experiencias, no productos. Las personas compramos tentadas por las emociones no por las certezas racionales.

 

Ya existen cientos de post dedicados al marketing de contenidos y la importancia del storytelling. Digamos que al escribir un tutorial, podrías descubrir su valor emocional, revelar cómo se vincula con tu pasado, con tu historia personal o incluso con tus intereses en este momento. Contame una historia. Haceme sentir parte de la experiencia de crear y tenés un lector.

 

C-Hibridación.

 

La hibridación es la forma compleja en este artículo sobre cómo escribir tutoriales. ¿Por qué? Porque supone enhebrar el paso a paso clásico visto anteriomente con el relato realizando asociaciones inesperadas.

 

Sin tratarse de un tutorial,  esta estrategia se utiliza para relacionar temas que en principio parecen no tener puntos de contacto. Tu forma de relacionarlos, sorprende al lector.

 

Te cuento un ejemplo ilustrativo. Tu próximo tutorial podría cuestionar al lector sobre la relación entre la pintura decorativa y la meditación budista. Dicho sea de paso, no tengo idea cuál puede ser esta relación, pero me interesaría que alguien me ofreciera la respuesta.

Cada una de las estrategias de escritura anteriores tiene sus características propias. Encontrar aquella forma con la que te sientas más cómoda y experimentar -escribiendo, no existe otra manera- es parte de la búsqueda de darle a tu blog un tono propio más allá del diseño que lo identifica visualmente.

La segunda parte de este artículo, la dedico exclusivamente a un formato de tutorial:  los “paso a paso”.

 

Vayamos Paso a paso.

 

Mencioné anteriormente que un tutorial “paso a paso” es una secuencia lógico-causal.  Recurrimos a una línea de tiempo para darle sentido a la información. Dicho del modo desmesurado: te cuento primero lo que hay que hacer primero. ¿Cómo escribir un tutorial “paso a paso”?  Te respondo. La estructura de tu post tendría tres momentos:

 

  • Descripción de materiales.
  • Procedimiento.
  • Conclusión.

 

Descripción de materiales.

 

Hace algunos días leí una receta muy simpática en la cual uno de los ingedientes era “carne de vacas felices”. Estaba frente a una forma creativa de presentar una receta por lo demás, muy cotidiana. El solo hecho de leer un texto diferente me motivó a comentar. Siempre existe la posibilidad de pensar los textos para expresar la identidad de tu marca.

 

¿Cuál es el secreto? Los materiales tienen que observarse o entenderse rápidamente. Si es posible de una sola mirada o en unos segundos.

 

También de presentar tu lista de materiales con una versión ilustrada, una fotografía, un video, stop motion o la variante que consideres más adecuada. Si te interesa explorar alternativas, no dejes de visitar Animoto. La versión gratuita es limitada para es un excelente punto de partida.

 

Procedimiento.

 

En lo que respecta al procedimiento de tu tutorial también puede elaborarse como lista de pasos escrita o como collage de imágenes. En todo caso, la secuencia de fotos es necesaria cuando la materia cambia de forma, tamaño, textura o color. Tu lector espera ver los cambios. Yo, al menos, necesito una comprobación gráfica de lo que puedo esperar cuando mezclo materiales diferentes. Especialmente si son materiales que habitualmente no utilizo. Requiero que me expliquen cómo hacerlo pero también espero leer cuáles pueden ser la dificultades que surgen durante el procedimiento.

 

Al escribir un tutorial hay que situarse en el grado cero del conocimiento. Desde este lugar, nada es tan obvio.

 

Para alguien que nunca hizo crochet, ningún movimiento de la aguja es obvio. De hecho, en función del ejemplo anterior, si querés hacer un tutorial de tejido, lo mejor es utilizar un video (que podés enriquecer con una transcripción textual de tus explicaciones).

 

Conclusión.

 

La conclusión sitúa al producto elaborado en su contexto. Contale a tus lectores cómo, dónde, cuándo puede usarse lo que hiciste. Toma fotografías de los distintos usos o situaciones en las que tu trabajo se usaría. Decime para qué me sirve, con qué se come, por qué debería hacerlo. Esmerate con las fotos considerándolas en tanto ambientaciones (espacio pensado estéticamente de acuerdo a las leyes básicas del diseño)

 

Decálogo del perfecto tutorial “Paso a paso”

 

1- Informar sobre los materiales:

 

Dónde pueden comprarse (o dónde conviene comprarlos), por qué es necesario ése insumo y no otro, por qué puedo sustituir tal o cual material en caso de que no lo encuentre o sea sumamente difícil de conseguir. Quizás porque es muy costoso…

 

2- Ofrecer versiones alternativas de tutoriales sofisticados:

 

¡Ofrecé opciones! Y no te olvides de contar cuál es la diferencia apreciable al realizar las sustituciones que reducen los costos. Que sea el lector quien decida qué versión realiza.

 

3- Apelar a los recursos gráficos:

 

A las fotos, las infografías, las caricaturas. O en su defecto, pensando en un público internacional, no descartes la posibilidad de una traducción. Tomá en cuenta a tu lector lector ideal sin perder de vista que la distancia entre los registros regionales del español puede ser tan abismal como si te leyera un chino mandarín (ok. Es una exageración. Pero ¿se entiende?)

 

4- Fotografiar los cambios de estado:

 

Contame cuáles son los cambios que puedo esperar y cuáles indicarían que el proceso está fallando. No te olvides de registar por escrito cómo se ve independientemente de la imagen. Pensá que los monitores son todos diferentes y un cambio de tonalidad puede preceder al desastre…

 

5- Describir utilizando comparaciones y apelando a imágenes sensoriales.

 

Si yo quisiera explicarle a mi mejor amiga (que cocina con una eficiencia que me da miedo pero es una pera haciendo manualidades) cuál es la textura que debe tener la mezcla de yeso para conseguir el mejor resultado en la elaboración de un molde, utilizaría una comparación. Le diría que la mezcla “se parece a la de los panqueques”. O “tiene la consistencia de la mezcla para rebosar” Comparar a través de los sentidos (lo que puedo ver, oler, tocar, gustar) es la forma universal de compartir experiencias.

 

6- Recordar que nada es obvio.

 

Para quien está aprendiendo todo detalle es importante. No importa qué insigfnificante lo consideres, la obviedad no puede ser uno de  tus temores porque aprender lo requiere. Para quien está en proceso de aprendizaje, nada se da por hecho.

 

7- La experiencia del error es invaluable:

 

Si ya te equivocaste, decime qué tengo que evitar para no cometer la misma equivocación. No tengas miedo de mostrar el error. La experiencia no hace más que confirmar que tu intención es ayudar al lector, orientar sin pretender que tu trabajo siempre está del costado Pinterest de la vida.

 

8- Usá oraciones cortas:

 

Iniciá con mayúscula y terminá en punto.  No abundes en adjetivos ni escribas tres párrafos para explicar una idea sencilla. Si necesitás un “punto y aparte” es una buena excusa para utilizar una imagen. Los tutoriales se leen tanto por entretenimiento como en el acto mismo de hacer. ¿Qué quiero decir con esto? Las personas leen mientras hacen y tu propósito debería ser favorecer que se entienda el paso en pocas palabras.

 

9- El uso de los signos gramaticales.

 

En mi experiencia enseñando storytelling, la sintaxis es un tema de mayor relevancia que la ortografía. Cómo y cuándo usar comas, puntos y demás signos gramaticales suele ser un conflicto para quien escribe. Me permito decir algo obvio para ser consistente con mi propia prédica: si utilizás signos de exclamación o de interrogación, no olvidés que en español es tan importante el signo de apertura como el de cierre.

 

10- Los verbos en los tutoriales se usan en presente del modo indicativo.

 

Independientemente de que te dirijas a la segunda persona del singular (informal) o del plural (formal), tenés que contar las acciones como si estuvieran ocurriendo en tiempo real. En presente: implicando al lector, haciéndolo partícipe del proceso de elaboración. Se escribe en presente histórico, el momento en el que el lector lee es el momento de realización del tutorial.

 

Cómo escribir tutoriales: ¿Qué falta?

 

Si cuando terminaste de leer este artículo sobre cómo escribir tutoriales, todavía te queda algo de energía, regalame un comentario contándome qué aspecto no tomé en cuenta y quisieras añadir.

 

  • ¿Con qué punto estás de acuerdo?
  • ¿Qué cambiarías?
  • ¿Qué te parece realmente poco práctico?

 

Cualquier opinión o aporte sobre cómo escribir tutoriales me enriquece para que el próximo post de la serie no solo sea más completo y más acorde a tus expectativas.

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