El contenido de calidad es uno de los temas recurrentes del marketing. Miles de artículos de referencia, otros tantos miles de especialistas compartiendo estrategias al respecto y el reconocimiento general de su importancia por todo aquel que pretenda llevar adelante el blog de su marca con un objetivo específico en mente.

Por si te interesa, por aquí te dejo una mirada desmesurada sobre lo obvio. Porque en ocasiones, tiene lo suyo mirar las cosas obvias desde otro lugar.

 

Te cuento en tres pasos cómo escribir contenido de calidad para seducir, persuadir y transformar lectores en clientes enamorados de tu marca. Sí, todo eso...

 

Contenido de calidad para Google.

 

Hoy parece obligado pensar en la calidad del contenido como uno de los ejes de tu estrategia de marketing. Parece que no realizar un aporte sustancioso y original condena a tu blog a la Siberia virtual. Pues resulta que el énfasis en el contenido no es caprichoso. Responde al sentido común y a los cambios en el buscador de los buscadores. Los responsables de toda esta movida enfocada en la calidad de contenido son los algoritmos de Google.

Para los que somos legos en el tema: un algoritmo es un «cálculo» realizado de acuerdo a ciertos patrones predeterminados. En este caso, para posicionar sitios web en el buscador.  Uno de estos patrones del nuevo algoritmo es la calidad del contenido al cual acceden los usuarios en sus búsquedas. Ante esta situación, supongo que hay, por lo menos, dos posiciones:

 

  1. La verdad, no me importa demasiado el tema de los algoritmos, el posicionamiento y la mar en coche. Escribo lo que quiero y como quiero sin preocuparme por cuántas personas encuentran mis entradas y las leen.
  2. Tengo objetivos a mediano plazo y considero la posibilidad de aumentar progresivamente la autoridad de mi marca. En consecuencia, tengo interés en conocer los principios elementales para no ser invisible.

 

De la indiferencia a la obsesión, el camino está lleno de matices. Sin embargo, me atrevo a suponer que si llegaste a este post  es porque te interesa escribir contenido de calidad para que tu marca destaque en las plataformas en las cuales tengas presencia. En ese sentido, comparto contigo la siguiente guía en tres pasos para generar contenido de calidad.

 

Contenido de calidad: Guía desmesurada en tres pasos.

 

Internet es un universo de reglas. Títulos, estructuras, palabras clave. Que Google reconozca tu existencia parece complicado a simple vista. De hecho, posicionar un blog de marca a través del contenido no es una tarea para impacientes. Sin embargo, el principio es simple: Google busca satisfacer las necesidades de sus usuarios ofreciendo las mejores respuestas a sus preguntas. La idea básica es que sigan usando el buscador y lo prefieran a otras opciones.

Por este motivo, de alguna forma tienen que establecer cuáles son las mejores respuestas, evitando sitios poco confiables y con fines que nada tienen que ver con el intercambio de información de calidad. Para evitar la proliferación de sitios que no aportan nada al usuario es que Google formula y re-formula sus algoritmos. Si te interesa saber cuál es la opinión oficial, te recomiendo leer con atención el blog de Webmaster tool y su ebook gratuito sobre SEO.  La versión autorizada siempre es el mejor punto de partida para la reflexión.

 

La versión desmesurada del contenido de calidad.

 

Más allá de las observaciones de Webmaster, tengo tres apreciaciones personales respecto a la calidad de contenido que quiero compartir contigo. Partiendo de que escribir un blog de marca es, antes que nada, cuidar y mantener un vehículo de comunicación con tus clientes potenciales, destaco:

 

1- Empatizar con el lector.

 

No hay posibilidad de construir un aporte «sustancioso y original» para otros mientras me miro el ombligo.  Si persisto en la escritura de un blog  es porque me interesa cultivar el diálogo con mi audiencia.  No se trata de ser demagógico al seleccionar el contenido o ir por la vida consultando Google trends para saber exactamente sobre qué debo escribir para tener más tráfico.

Se trata de otra cosa. Empatizar con tu lector es, antes que nada, tener en mente sus intenciones de búsqueda. ¿Quién busca la solución a su problema con una lista de palabras clave en mente? ¡Nadie! Este no es el procedimiento de un lector en Google. Básicamente nuestras búsquedas se dividen en tres categorías:

 

  • Informarnos sobre un tema: ¿Cómo saber si soy celíaco? 
  • Aprender a hacer algo: «Recetas de postres para celíacos».
  • Encontrar un sitio o persona: «Tiendas para celíacos en Montevideo».

 

Estos son los tres intereses que deberías tener el cuenta al elaborar contenidos, para responder desde tu conocimiento y experiencia las preguntas y los problemas que los lectores le plantean a Google.

 

Tres factores a considerar:

 

  1. Pensar en mi lector ideal y tenerlo en mente cuando escribo. No le escribo a mis colegas, ni estoy dejando un testimonio íntimo para mi yo futuro. Escribo para un lector -muy real- que tiene un problema y necesita una solución. Alguien tiene que ofrecérsela.
  2. Respetar su inteligencia y su necesidad de información. Encontrar la delicada línea que separa la información del conocimiento no es tarea de unos días. Sin embargo, puedo asegurarte algo: nunca estás diciendo demasiado si tus palabras responden la necesidad del lector. No tengas miedo de «dar demasiado» porque es tu mejor apuesta a largo plazo,
  3. Considerar el tiempo y el modelo de lectura online. ¿Cuánto tiempo lleva leer tu artículo? ¿Sabías que los lectores digitales siguen un patrón de lectura? En este patrón los subtítulos y los comienzos de los párrafos son importantísimos: ¿Utilizaste subtítulos que destaquen lo más relevante?

 

La extensión promedio  de un post rondaría entre las 1200 y las 1600 palabras. Aquellos tiempos en los que un post era un texto de 300 palabras quedaron muy en el pasado. Sin embargo, quiero que pienses lo siguiente: si la respuesta que estás escribiendo se resuelve en pocas palabras, no es necesario que escribas por escribir. Lo esencial es que el visitante encuentre en tus palabras la solución que busca, no que lo marees con tu oratoria.

 

2- Seleccionar tu tema.

 

La selección de temas debe ser un factor sustancial en el armado de un blog de marca.  No creo que tener una plataforma de expresión disponible nos habilite para escribir sobre «todo».  Ni siquiera, sobre todas las aristas de mi propio tema. No al menos conservando la postura profesional.

Con lo cual, vuelvo sobre una de mis opiniones: la transparencia y la honestidad intelectual en el planteo de un blog son elementos indiscutibles. Por otra parte,  no veo viable sostener un contenido de calidad cuando desarrollo más de tres temáticas diferentes y en ocasiones con escasa conexión entre sí.

 

¿Querés que tu blog de marca sea un éxito? No disperses energía escribiendo sobre varios temas. Más prudente es seleccionar uno y explayarte en los sub-temas o categorías que lo enriquecen.

 

La premisa del contenido de calidad es resolver problemas desde lo que sabemos o en aquello que nos asiste la experiencia. Y no creas que por vender productos esta premisa no te roza. Quienes venden productos también resuelven problemas, prácticos y emocionales.

Veamos el siguiente ejemplo. Si me compro una lapicera, estoy resolviendo un problema: necesito un objeto para escribir y lo obtengo. Pero si deseo comprar una pluma Montblanc estoy enviando un mensaje. Los productos responden a necesidades y aspiraciones que tus lectores desconocen o conocen y no confesarían en voz alta. Tu contenido debería responder a estas necesidades y aspiraciones.

 

Tu contenido tiene que hacer al lector feliz. Tiene que sentir la efervescencia del descubrimiento. La misma que lo impulsa a compartir lo que descubrió.

 

¡Menuda propuesta! ¿No existen pastillitas para eso, Paula? Lo sé. Suena complicado y no voy a mentirte: es un proceso de investigación y experimentación que no termina. Nadie mejor que vos sabe si vale la pena asumirlo.

 

3- Editar, corregir, compartir.

 

Editar y corregir es vital para garantizar un contenido de calidad.  El cuidado de la sintaxis, la ortografía y el armado estructural de un post y sus comentarios (sí: así como estás leyendo) son importantes también para los algoritmos.

No es fácil disponer de la certeza para seleccionar, corregir y compartir nuestro contenido semanal. Pero sin estos pasos previos la calidad se resiente. La sintaxis y la ortografía son un requisito previo a la escritura online: tienen como objetivo garantizar una adecuada comunicación. Te diría que, además, es un gesto de respeto por quien lee.

 

Tres factores a considerar:

 

  1. Usar el modelo de pirámide invertida: comenzando por la conclusión y desarrollando a continuación los detalles. El lector tiene que entender de una mirada, sobre qué trata tu post. Tu blog no es Wikipedia. Tu objetivo es no es escribir el compendio de todo el conocimiento humano, mantenelo simple.
  2. Cada párrafo expresa una idea. Solo una. ¿Por qué necesitarías más? Si es otra idea y tiene sentido en el desarrollo, se escribe en el siguiente párrafo. De lo contrario, se reserva para otro artículo.
  3. Cada oración tiene que ser breve. Si ya escribí dos verbos y aún no usé un punto, tengo un problema. Por lo menos tengo que revisar mi expresión para que sea coherente.

 

¿Por qué escribir en 100 palabras lo que puede escribirse en la mitad? Quiero que recuerdes que la perfección de un texto no radica en añadirle más y más ideas sino en quitarle todo lo que sea necesario quitar. Además, un lector online agradece la precisión y la brevedad.

Una mención aparte se merece la pretensión. Escribir con palabras técnicas o sofisticadas de algún modo no va a mejorar la comunicación con tu audiencia. Ni a mejorar tu imagen a los ojos de quienes leen. Este es uno de los engaños del ego: en un blog escribimos para comunicar, no para que nos admiren. El contenido de calidad es el que se entiende y responde mis preguntas, no el que suena inteligente.

 

Contenido de calidad para tu blog de marca.

 

Estos tres pasos no pretenden agotar toda la discusión respecto al contenido de calidad para tu blog de marca. Pero, son un buen punto de partida. Antes de abandonar terreno desmesurado, contame en los comentarios cuál de las anteriores sugerencias vas a poner en práctica hoy mismo. Soy toda oídos.

¿Querés un seguirlo conversando sobre cómo crear contenido de calidad en mis redes sociales? Entonces te espero en mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos que no vas a encontrar en ningún artículo. ¿Nos encontramos dentro?

Autor

Escribir un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.