Cuando tu blog es un espacio nuevo hay tanto por aprender que la mejor sugerencia es tomárselo con calma. Cuando estás empezando, no es justo que te exijas estar al tanto de todo. Ni de todos. Por eso, quiero dar una respuesta desmesurada a una pregunta que escucho muy seguido: Qué tengo que saber antes de abrir mi blog.

 

Qué tengo que saber antes de abrir mi blog: en este post vas a encontrar 10 verdades grandes como una casa que yo habría querido saber antes de empezar a escribir.

 

Qué tengo que saber antes de abrir mi blog.

 

Si me permitís el atrevimiento de una sugerencia: elegí un referente para seguir una línea ordenada de contenidos que te ayuden a ir avanzando siguiendo tu propio proceso. Ya tendrás tiempo de cambiar de referente, ampliar tu lista de contenidos de confianza, contrastar opiniones y formas de hacer.

Hay muchos espacios de referencia que pueden ayudarte a encontrar la mejor forma de darle identidad propia a tu blog, tanto en lo que refiere a diseño y personalización del blog  como en las primeras dudas prácticas:

 

  1. ¿Qué publico en mi blog?
  2. ¿Cuando publicar para aumentar las visitas de tu blog?
  3. ¿Cómo escribir mi primer post?

 

Si volviera a empezar haría algunas cosas diferente. Sin embargo, el relato de los errores ajenos no suple la experiencia personal. Lo sabés en la vida, ¿por qué iba a ser diferente en el mundo online? A continuación, te cuento mi perspectiva del tema para que respondas tu pregunta:  Qué tengo que saber antes de abrir mi blog

 

Avanzar con calma.

 

Si volviera a empezar, ría con calma. Al inicio,  se siente la necesidad de correr rápido. Y sí, es probable que corras rápido, pero también es probable que lo hagas en cualquier dirección. Tenés la suficiente motivación como para derrochar energía, pero aún te falta la perspectiva como para reconocer algunas verdades de esas que rompen los ojos.

¿Por ejemplo, Paula? Reconocer que sin inversión de tiempo y recursos no hay crecimiento real. Las páginas con miles de fans que también son lectores, están alimentadas por buenas estrategias. El posicionamiento en Google puede comprarse y aunque no suple el trabajo a largo plazo, las técnicas SEM puntuales, colocan un blog en las primeras posiciones del buscador.

 

Invertir en publicidad, formación y herramientas  no es un lujo ocioso sino una necesidad para quienes tienen el propósito de crear un negocio online.

 

¿Te molesta leerlo? Te lo pregunto porque si pienso en quién era yo hace cinco años, la cita anterior me habría incomodado. De hecho, me habría preguntado: ¿Cómo que no puedo ser autodidacta?  Para quienes tenemos el espíritu de aprender a nuestro aire y de forma autónoma, puede ser desesperante. ¿Lo es? No desesperes.

 

Tengo respuestas simples:

 

  • La plataforma de Blogger es gratuita. Por supuesto que es posible comenzar un blog sin realizar ninguna inversión. De hecho podrías comprender este primer momento como una forma de experimentación, para decidir luego si te interesa invertir en un hosting y en trabajar con más seriedad tu propuesta.
  • Con todo el amor del mundo podés ser autodidacta. Soy fan de los autodidactas. Así que afirmate en tu posición y armate un calendario de lecturas obligadas  para avanzar en tu proyecto. Te va a llevar un poco más de tiempo, esfuerzo y probablemente algunos insomnios. Sin embargo, tenés el derecho a creer en tu posibilidad de lograrlo sola.

 

Lo complicado es cuando esta situación de aprendizaje se combina con un trabajo de tiempo completo y unas métricas que crecen a paso de tortuga. Entonces, la frustración no tarda en manifestarse. De esta forma, un blog que comenzó con todo el impulso del mundo comienza a menguar en publicaciones y decae hasta desparecer. Y todo esto pasa antes del primer aniversario.

 

10 cosas que habría querido saber antes.

 

No permitas que esta muerte súbita le llegue a tu blog. Mi aporte es contarte diez verdades como un carro que yo habría querido saber cuando empecé a bloguear. Te cuento y respondo a tu pregunta: qué tengo que saber antes de abrir mi blog.

 

1- Escribir para comunicar.

 

Podés tener un blog profesional o un blog hedonista de los que se escriben por el puro placer de escribir. En ambos casos, sos una aficionada al tema sobre el cual estás escribiendo. Empezar un blog con otro objetivo que no sea divertirte, aprender y compartir algo que te apasiona, es errarla feo.

Tengo plena conciencia de que la anterior es una sugerencia poco convencional.  Para seguir la corriente, debería invitarte a reflexionar sobre tu cliente ideal y tu propuesta de valor. Pero lo cierto es que siento que necesito decirte otra cosa. Por supuesto que el lector y los productos son aspectos importantes. Más importante aún es que el tema de tu blog no te aburra mortalmente.

 

2- Planificar contenidos.

 

Una planificación de contenidos según tus objetivos y características personales, te libera del estrés de la próxima publicación y te permite darte la licencia de jugar. Tampoco se trata de que te transformes en una fundamentalista de la planificación editorial porque no tiene sentido y darle un espacio a la espontaneidad conserva la magia. Como en el amor.

Sin embargo, en mi experiencia personal, un plan de contenidos siempre significa menos estrés y más posibilidades de mantener la constancia de publicación. Si te interesa seguir aprendiendo sobre este tema, podrías leer: Crear un calendario de contenidos en cinco pasos.

 

3- Instalar Google Analytics.

 

Si sos la más pura hedonista, no instales Google Analytics ¿qué te importan las métricas?  Ahora, apenas tengas un objetivo profesional,  no te engañes: te importa la cantidad de personas que te leen. Tenés aspiraciones.  Querés que tu negocio funcione y para eso es necesario tener información.

Esta información te permite controlar tus publicaciones y conocer qué acciones generan resultados: ¿desde dónde llegan tus lectores? ¿Qué sexo y edad tienen? ¿Qué tipo de artículos prefieren leer? Estos datos mejoran tus decisiones respecto al blog y te permiten seguir creciendo.

 

4-  Generar ingresos a puro tráfico.

 

Te sigue preocupando este cuestionamiento: Qué tengo que saber antes de abrir mi blog. Te entiendo. La curva de aprendizaje no es tan simple como hubieras imaginado. Dejame decirte algo más, si tu propósito es un blog como apoyo de tu negocio online,  los números de cinco cifras en tus estadísticas pueden ser halagadores,  pero no son necesarios ni para consolidar tu posición como experta ni para generar ingresos.

 

Con mucho menos de mil visitas diarias es posible comenzar a vender tus producto y servicios, mientras tu blog crece orgánicamente.

 

5- Crear tu propia lista de suscriptores.

 

Si volviera a empezar, tendría una lista de suscriptores desde el momento cero y les ofrecería a mis lectores algo que realmente quisieran leer a cambio.  Tener un espacio de comunicación directa con tus lectores cambia radicalmente tu blog y sus beneficios los vas a comprender cuando la tengas.

Pero atención, no es oro todo lo que reluce. No armes tu lista de suscriptores a cualquier costo. No transformes tu propuesta en el spam diario de todos los grupos de Facebook que conozcas. Tampoco realices publicidad sin pensar seriamente el planteo del anuncio y qué tipo de personas está atrayendo. ¿Qué funcionalidad tiene para tu negocio una lista de personas que solo quieren freebies?

 

6- Escribir, ilustrar, escribir.

 

Si querés un  blog  para tener un álbum de tu vida cotidiana o las cosas que te gustan, te conviene tener una cuenta en Instagram. Te va a funcionar mejor. De la misma forma, si tenés solo post escritos sin apoyo audiovisual de algún tipo, mejor sería escribir informes o relatos. En un blog, el balance entre lo verbal y lo visual es el ideal en tu estrategia de contenidos.

 

7- Aprender a escribir online.

 

Que sepas escribir no significa que comprendas los mecanismos de la escritura online. Soy la primera en reconocer que si bien la habilidad para redactar textos escritos es esencial, no es suficiente. Escribir en un soporte virtual tiene características particulares. De haberlo sabido hace cinco años, La Desmesurada sería un blog profesional hace un rato. ¿Tentada de leer más? Te sugiero que sigas con este artículo: Storytelling para emprendedores: emocionar y vender.

 

8- Emprender con tu blog.

 

Hay que aprender a distinguir entre los blog que son vidrieras de tu trabajo, los que consolidan tu autoridad como experto en una materia y los que son emprendimientos en sí mismos. Y si me empeño en señalar la diferencia es porque la estrategia de contenidos es diferente. Te cuento un poco más para que puedas tomar decisiones y dejes de cuestionarte qué tengo que saber antes de abrir mi blog:

 

  • Blog de apoyo a tu marca. Es un espacio para compartir tanto tus productos como tu rutina creativa y tu aura como creadora. Este tipo de blog es un complemento de tu tienda, te permite mayor visibilidad y la posibilidad de darle a tu imagen el espesor necesario como para que tu audiencia admire tanto tu obra como tu forma de entender la vida.
  • Blog de marca personal. Si por tu conocimiento teórico estás en condiciones de ofrecer servicios profesionales, un blog es la mejor forma de acercarte al público que te interesa. En general, el proceso por el cual un lector se transforma en cliente implica un camino hacia la confianza que con un blog, se acelera y consolida.
  • Blog profesional. ¿Tu aspiración es colaborar con marcas? ¿Estás pensando en cobrar por publicidad? En esta caso, la perspectiva de obtener ingresos aumenta en función del volumen de la comunidad que logres formar. Tu audiencia es un activo y tenés que cuidarla con información, inspiración y conocimiento.

 

9- Todo cambia y tus objetivos también.

 

Que seas hedonista hoy no significa que no puedas profesionalizarte algún día. Yo también me preguntaba: qué tengo que saber antes de abrir mi blog. Yo también comencé mi blog sin otra aspiración que escribir sobre lo que me gustaba. Así que aunque no sea tu propósito, pensar con perspectiva puede allanarte el camino futuro. Actuar en consecuencia de la posibilidad de cambio, es una decisión sabia.

 

10-  Propuesta clara y visible.

 

En la cabecera de tu blog tiene que leerse a gritos el tema y la propuesta. Tu pestaña de servicios y productos tiene que existir desde el primer momento aunque en ella, aún no haya nada. Es la forma en la cual un nuevo visitante se orienta rápidamente.  Además, considero esencial que refines tu mensaje. Para esto, te recomiendo leer: Propuesta de valor triunfadora: tu promesa de marca.

 

Qué tengo que saber antes de abrir mi blog al mundo.

 

Ahora que te conté qué tengo que saber antes de abrir mi blog, es tu turno. Tu turno para pensar en el blog que escribirías. Y si ya tenés experiencia en escribir un blog: ¿Qué otro aspecto añadirías a esta lista? Contámelo en los comentarios porque leerte, me hace feliz. O si querés encontrarme diariamente y conocer trucos de blogging que no comparto en los artículos, te invito a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. ¡Te espero dentro!

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