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Escribir un blog

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Escribir un blog visible para consolidar tu marca personal.

Así como suena: en este artículo, te ofrezco una respuesta concreta -y siempre desmesurada- sobre cómo escribir un blog visible para consolidar tu marca personal. Sin embargo, te pido que te armes de paciencia porque:

 

– Es un tema extenso y no pretendo agotarlo en unos cientos de palabras.
– Probablemente reitere conceptos muy básicos pero que vale la pena recordar.

 

Dicho esto, ¿qué te parece si comenzamos?

 

Escribir un blog visible es posible en 2019 con estas 4 estrategias desmesuradas

 

El destructor de mitos.

 

Puede ser reconfortante creer que existe una fórmula secreta del éxito a la cual puedo darte acceso con un ritual de iniciación. Es una fantasía que yo misma cultivé por mucho tiempo. Más tiempo del recomendable. Por ese motivo, si te interesa escribir un blog visible para consolidar tu marca personal, comencemos por desterrar el pensamiento mágico: no existe el secreto oculto para generar visibilidad.

 

Lo que puedo compartir contigo es un sistema de expansión del contenido que funciona en relación directamente proporcional a la calidad de lo que compartas y la perseverancia con la cual te apliques para conseguirlo.

 

Si te interesa ser visible pero no estás segura de tener la disposición ni la actitud para sostener las acciones necesarias, entonces tendrás que evaluar dos posibilidades:

 

  • Contratar un profesional para diseñar y ejecutar tu plan de comunicación. Y otro profesional SEO para que evalúe tu posicionamiento en buscadores.
  • Replantearte tu propósito. Una marca personal visible online supone exposición profesional, quizás en más altas dosis de las que podrías imaginar con tu experiencia profesional offline

 

Escribir un blog visible.

 

Si seguiste leyendo, asumo que tu disposición no es un problema. En ese caso, escribir un blog visible supone un plan en el que son necesarias:

 

1- Estrategias de contenido:

 

Hoy más que nunca el contenido tiene poder, te explico un poco mejor. Sin resolver cuál es tu contenido y qué valor le aporta a tu lector, ninguno de los ítems siguientes tiene sentido. Tu primera reflexión al construir un plan de visibilidad para tu blog tiene que estar dirigida a fortalecer el vínculo con tus lectores aportándoles una experiencia inspiracional y formativa.

Tus lectores tienen que querer volver por algún motivo. Considerá que el 95% de los visitantes que llegan a tu blog no vuelven. En consecuencia, tenés que aferrarte al 5%  con uñas y dientes. Claro, todo esto si tu propósito es expandir tu marca personal con un blog.

 

Crear contenido supone un esfuerzo semanal que no tiene compensación directa. Y mucho menos inmediata. ¿Por qué entonces dedicarle a la escritura tu, de por sí, escaso tiempo?

 

Te cuento:  primero porque consolida tu imagen como referente profesional.  Un logro nada despreciable en esta economía de la desatención que vivimos en las redes. Por otra parte, en un nivel estrictamente técnico, si tus lectores comparten el contenido, estarías creando una red de enlaces naturales que hace milagros por tu posicionamiento SEO.  Espero que estas dos razones sean suficientes para que consideres escribir con constancia en tu blog.

 

2- Tácticas de promoción en redes sociales: 

 

Quizás te extrañe que sitúe esta estrategia “social” antes que el SEO.  No es una preferencia caprichosa, ni mucho menos. Mi opinión al respecto es clara: sin ayuda profesional,  posicionar tus post en la primera página de Google no es un objetivo sencillo. Tampoco es que sea imposible. De hecho, lo he logrado con alguno de mis artículos (aunque no necesariamente con los que desearía…)

Todo depende de qué cuáles son  tus palabras clave, la antigüedad de tu dominio, la cantidad de enlaces externos de calidad  y un largo etcétera de condiciones que ni siquiera soy capaz de recordar. Te doy un ejemplo simple.  Las palabras claves para la mayoría de los temas que se te puedan ocurrir,  están “copadas” por grandes editoriales o blogs prestigiosos con mucha trayectoria. Frente a esto -nuevamente- tu escenario tiene dos posibilidades:

 

  • Quemarte las pestañas pensando tu diferencial y promocionar creativamente cada una de tus intervenciones discursivas.
  • Pagar por promoción en campañas específicas de publicidad. Lo cual tiene un alto margen de efectividad pero tampoco es la panacea que soluciona todos tus males.

 

3- Algunos trucos SEO: 

 

Más allá de esto, existen algunos trucos aplicables por el más común de los mortales que deberían estar sistematizados en tu estrategia de escritura cuando te interesa hacer tus post visibles.  Esto te obliga a caminar algunos pasos extra en la creación de tu contenido. Luego de haber pensado, preparado y ejecutado tu post,  es necesario estructurarlo para que sea amable para los motores de búsqueda sin que se resientan tus lectores.

Suena a misión imposible pero con el tiempo, se transforma en una mecánica de trabajo. ¿Un consejo rápido? No tengo dudas: optimizar todo lo que puedas tus “metadescripciones” O dicho de otra forma: la información sobre tu artículo que acompaña al título y que persuade o aleja a un lector interesado. Y a los bots de Google, de paso.

 

4- Herramientas virtuales:

 

Herramientas que ahorran tiempo de investigación y búsqueda pero, tienen un costo mensual. Existen a tu disposición diversidad de  ofertas que te pueden ayudar a acelerar procesos de antes de escribir un post y aún luego de escribirlo para optimizarlo y promocionarlo.

Si estás dispuesta a desafiar los límites de tu paciencia, no dejes de probar el estado de tu blog en Page Speed Insights. No sé si es la mejor herramienta de análisis disponible, pero te entretiene un rato pensando en cómo mejorar tu porcentaje, es gratuita y pertenece a Google. Mucho decir.

 

Cada uno de estos factores aislado no generan la sinergia que estás esperando. Es la interacción perseverante de estrategias, técnicas y herramientas la que va a funcionar para hacer despegar tu contenido.

 

¿Esperabas menos? Antes de desesperar, te invito a seguir leyendo.

 

Hagamos un ejercicio práctico.

 

Quiero que pienses seriamente en la última vez que leíste un post con interés y sin prisa. Si recordás esa situación, intentá responder las siguientes preguntas:

 

  • ¿Qué esperabas obtener de ese post?
  • ¿Qué fue lo que te magnetizó como para no pasar al enlace siguiente?

 

Antes de que  desistas de escribir un blog visible y decidas dedicarte a cultivar un huerto en algún rincón escondido donde no llega internet, te recuerdo que no podés permitirte ignorar la ruta del lector

 

Proceso de lectura digital.

 

Sigamos de forma intuitiva el recorrido de un lector digital.  Si querés darle dramatismo, situate en tus propias experiencias de búsqueda.

 

  1. Tecleás en el buscador tu pregunta: con palabras sueltas (sustantivos o verbos) o en forma de interrogación.
  2. Obtenés un millón de resultados. El 96% de los usuarios, solo consultan los tres primeros resultados.
  3. Clickeás en el primer enlace de búsqueda pero: si tarda más de 8 segundos en cargar, cerrás  y seguís con el siguiente. Si te ensordece una música que no sabés cómo silenciar, cerrás sin dudar. Si te encontrás un pop-up de suscripción, depende. ¿De qué? De tu urgencia y de la rapidez con la cual identifiques cómo cerrarlo. Si es fácil de cerrar, seguís adelante. De lo contrario, te vas por donde llegaste.
  4. Si nada te espanta, hacés scroll. ¿Qué significa? Simplemente que vas a deslizarte hacia abajo por la página para obtener una visión general de la información. Te vas a interesar por infografías, resúmenes, listas, esquemas o lo que convenga en relación a tu búsqueda.
  5. Si te convence esta primera impresión, volvés al inicio para comenzar el escaneado del contenido. ¿Qué estás buscando? La respuesta a tu duda. Si en el primer párrafo no identificaste la intención del post y de qué forma puede ayudarte, seguís adelante con el siguiente enlace.
  6. Vas avanzando en la lectura y percibís que el único interés del post es vender un producto o servicio, entonces vas a huir antes de llegar a la “llamada a la acción”. Por más maravilloso que sea lo que te ofrece no es tu objetivo en este momento.

 

¿Analizamos el caso?

 

Este análisis del comportamiento de un usuario digital, evidencia una verdad aplastante: si no aparecés en la primera página de Google, sos invisible para el 96% de los usuarios.

La situación anterior, tiene un corolario: el posicionamiento orgánico no tendría que ser una de tus obsesiones. Es más sustantivo que te concentres en promocionar activamente tus artículos en plataformas sociales sin esperar por Google. Al menos, durante el primer año de existencia de tu blog. Por otra parte, te invita a reflexionar sobre la forma en la cual recibís a tus visitantes, especialmente preguntándote:

 

  • ¿Qué es lo primero que ven los lectores cuando ingresan a mi web?
  • ¿Cuál es la acción que espero que realicen antes de irse?

 

Ejercicio de visibilidad.

 

Quiero terminar este post con un ejercicio práctico para quien pretender escribir un blog visible para consolidar su marca personal. Es un experimento simple que podés realizar para verificar cómo están posicionados tus mejores post en Google. Si aún no tenés un blog, intentalo igualmente para sondear resultados en el tema que te apasiona.

 

Investigar de incógnito.

 

Dirigite a la barra superior de tu navegador. Allí vas a encontrar en la esquina derecha tres rayas horizontales que despliegan una ventana de control. En ésta, seleccioná “nueva ventana de incógnito”. Vamos a utilizar esta pantalla para que ninguna de tus preferencias anteriores sea rastreada.

Google, guarda celosamente tus intereses. Cuando formulás una búsqueda en tu navegador, se esfuerza en ofrecerte lo más cercano a tus búsquedas frecuentes. Porque quiere darte exactamente lo que necesitás. Es tan complaciente que si fuera un ser humano, sin duda querrías que fuera tu marido.

Cuando estés allí, usá tres de tus palabras claves o tres palabras con las cuales te interese que encuentren tus post. No sirve que uses el título específico de uno de ellos sino únicamente las palabras clave.

 

¿Te encontraste? ¿Aparecés en alguna parte o te cansaste de rastrearte en la segunda página?

 

Me imagino que si ya estás publicando y no lográs encontrar tus post,  la desilusión puede ser dura. Pero el sacudón te activa para que comprendas que sin promocionar activamente en redes sociales, no vas a llegar muy lejos. La convicción que llega con esta información es mucho más productiva que la ignorancia para escribir un blog visible.

Antes de despedirme, te invito a que me cuentes en los comentarios cuáles son tus primeras impresiones respecto al panorama de la visibilidad online. Si te abruma, te invito a participar de mi comunidad, Escribe y Vende, por allí respondo directamente tus preguntas. Y siempre estamos dispuestas a darnos una mano.

¡Feliz escritura! Nos estamos leyendo.

Rutina de escritura para emprendedoras desmesuradas.

Quiero compartir contigo mi rutina de escritura para emprendedoras desmesuradas. Sin embargo, te pido paciencia. Antes de contarte paso a paso qué forma tienen mis mañanas blogueras, comienzo con una confesión: la idea de “rutina” rebeló el espíritu desmesurado por cuatro décadas. Eso, hasta hace seis meses.

 

Sí: estás a punto de leer una anécdota absolutamente digresiva. Si tu hígado no puede con ella, te invito a pasar al próximo título y todas tan contentas.

 

En mayo, una simple gota de sangre cambió de un plumazo mis mañanas.  Tranquila, no estoy desvariando.  Ninguna inoculación misteriosa alteró mi percepción. Dejame contarte los detalles. Era el día de la madre y antes del almuerzo familiar, comenté como al pasar:

“Mamá, cada vez me parezco más a vos. Ahora, hablo dormida”.

Entonces, mi madre frunció el ceño y respondió con calma: 

“Cuidado. Eso empezó a pasarme antes de que me diagnosticaran diabetes”.

Epa. Baje dos rayitas la intensidad madre mía. ¿Diabetes? A ver si nos entendemos: no está en mis planes ser diabética. Pero… la duda se instaló en este cerebro desmesurado y ya que estábamos en el baile, me hice la prueba casera de glicemia. Casi con total despreocupación. Como quien solo quiere confirmar que nada va a cambiar. Para mi sorpresa, el resultado lo cambió todo.

Ahora el asunto: si algo requiere disciplina y orden es adquirir nuevos hábitos de alimentación y ejercicio. Doy fe.  De hecho, la experiencia de aprender a nutrirme controlando carbohidratos,  me ayudó a percibir cuánta soberbia se ocultaba detrás de mi pretensión de eludir rutinas en un afán quién sabe si ingenuo o bohemio.

Desde entonces, tengo “morning routine” (¿a qué suena a youtuber millenial?) y yo, feliz como una perdiz con mis mañanas tan disciplinadas que le doy asco a todas mis versiones anteriores. De una forma que no esperaba le encontré el gusto a los rituales cotidianos, que no serían desmesurados si no incluyeran el vicio de escribir.

Dicho esto -era justo contextualizar la cuestión- pasemos a mi rutina de escritura para emprendedoras desmesuradas. ¿Quién te dice? Quizás, podés hacerla tuya.

 

Rutina de escritura para emprendedoras desmesuradas.

 

Rutina de escritura para emprendedoras.

 

El hábito es escribir se cultiva como cualquier otro.  Quizás los primeros días sientas el rigor de la repetición o te sientas un fracaso porque te distrae cualquier imprevisto. Es natural encontrar resistencias cuando te proponés un cambio, por más inocente o mínimo que sea. Lo esencial es no claudicar y seguir adelante más allá de la voz insidiosa que te habla al oído.

Ignorá los comentarios de tu impostora (si no tenés el gusto, te la presento en este artículo: Síndorme del impostor: tu primer inquilina.) y enfocate en diseñar un ritual tan agradable que sientas la necesidad de repetirlo aún cuando las palabras no te acompañen con la fluidez que desearías.

En última instancia, crear una rutina es establecer una serie de acciones que, repetidas habitualmente, se transforman en parte de tu vida cotidiana. Cuando logramos darle a estas acciones un tono placentero, aumentan nuestras chances de persistencia. Porque si algo aprecia nuestro cerebro es recibir su dosis de pequeños placeres.

 

Cómo crear tu rutina de escritura para Emprendedoras.

 

Mi momento preferido para escribir es la mañana. Me levanto muy temprano y me tomo mi tiempo para desayunar tranquila mientras leo algún artículo interesante, llevar a mi hijo a la escuela, salir a caminar y luego, concentrarme por lo menos de 60 a 90 minutos a escribir sin interrupciones .

Si puedo dedicarle más tiempo a la escritura, lo hago sin dudar. Desafortunadamente, mi familia tiene la ingrata costumbre de alimentarse y – específicamente desde que soy tan consciente de lo que debo o no debo comer- cocinar pasó a formar parte de mis mañanas.

Como aspiro desmesuradamente a la simplicidad, no me senté concienzudamente a diseñar una serie de acciones articuladas para aumentar mi productividad. Simplemente, consideré cuáles eran las acciones impostergables y en torno a éstas, construí lo demás.

 

Lo impostergable primero.

 

¿Qué es lo “impostergable” en mis mañanas? La respuesta no ofrece dudas. Durante la mayor parte del año, llevar a mi hijo a la escuela e irlo a buscar marca el comienzo y el fin de mi rutina de escritura para emprendedoras. Entre nosotras: despertar a Camilo puede ser más desafiante que enfrentarse a golpes de puño con la inspiración literaria.  ¡Cómo le gusta dormir al niño! Despegarlo de la cama puede ser una tarea de astucia e insistencia.

Hay días en los que la paciencia y la dulzura maternal no me acompañan, por eso, procuro que todo lo necesario (ropa, mochila, desayuno) esté en condiciones y accesible para que él mismo ritualice sus acciones. Bueno, al menos, todo lo que sea posible ritualizar las acciones de un niño de nueve años.

 

Si tenés más de un hijo al cual preparar para la escuela, mandame tu autógrafo porque, para mí, tiene tanto mérito como ser CEO de una stratup.

 

Cómoda, pero no tanto.

 

¿El secreto? Tanto para mi hijo como en mi rutina de escritura para emprendedoras, el secreto para consolidar el ritual es encontrar los pequeños placeres que recompensan el esfuerzo de desprenderse del sueño: un perfume, un sabor -un té especial, por ejemplo-, una canción. Elegí aquello con lo que te sientas más cómoda pero que solo disfrutes en “ese” momento.

 

Mi sabor de la mañana es el café, simple pero efectivo. También uso dos gotas de aceite esencial de jazmín, una en las muñecas y otra en la nuca. El perfume me reanima y lo siento mientras escribo.

 

Hablando de comodidad, te cuento que con la escritura pasa algo muy singular. Por supuesto que para escribir la comodidad es indispensable. La temperatura, la ropa que llevamos puesta, el espacio en el que escribimos y tantos otros factores externos favorecen u obstaculizan nuestros esfuerzos.

Sin embargo, demasiada comodidad perjudica. A riesgo de ser simplista y obvia en mi planteo te recuerdo que, siempre que puedas elegir, te sugiero escribir sentada frente a una mesa o escritorio. La cama o el sillón pueden ser tentadores (en la caso de que tengas esa maravillosa posibilidad) pero más temprano que tarde van a terminar saboteándote.

Demás está decir que, si sos de las personas que tienen el celular cosido a las palmas, esta es tu oportunidad de descoserlo y dejarlo en otra habitación durante el tiempo que hayas destinado a escribir. Nada es tan urgente como para que tengas que tenerlo a mano. Y si algo es urgente, sabrán cómo localizarte. Te lo aseguro.

 

¿Tiempo o palabras?

 

Ahora sí, a escribir. Personalmente, prefiero marcar el progreso por tiempo. Exigirte escribir determinada cantidad de palabras puede ser agobiante. Por otra parte, saber que los siguientes 90 minutos puedo dedicarlos de lleno a escribir, no solo es más alentador sino que a mí, personalmente, me entusiasma.

Lo esencial es no detenerte por cada mosca que pasa volando. Cuando es el momento de escribir, se escribe. No importa con cuánta corrección. Ya llegará el momento de editar y entonces, vas a tener la oportunidad de reducir, cortar y enjuiciar cómo es posible que yo haya escrito esto.

Si por alguna razón no corren los ríos de tinta, no fuerzo la situación. Me distraigo en alguna de las tareas de la casa -especialmente las que pueden resolverse en diez minutos, como barrer o poner el lavarropas- porque, como el castigo de Sísifo se renuevan todas las mañanas.

 

herramientas en una rutina de escritura para emprendedoras.

 

Aunque las herramientas nunca son tan importantes como el gesto en sí mismo, es probable que te preguntes si es preferible escribir a mano o en la computadora. ¿Qué podría decirte que no sepas? Mi respuesta es condicional: depende. Depende de lo que escribas y de cómo te sientas más cómoda.

 

La escritura manual tiene beneficios añadidos más allá de las tendencias. Sin embargo, en lo que a mi  blog respecta, escribo directamente en el editor de WordPress.

 

Aunque tengo alguna que otra app de escritura,  entre ellas una estrictamente profesional (por si te interesa, te dejo el enlace: Airstory) escribir en el editor del blog me resulta más práctico. Reservo la escritura a mano para dejar constancia de los pensamientos que habitan este cuerpo desmesurado. O para sintetizar ideas de los libros que me interesan. En ese caso sí, necesito escribir de puño y letra para “hacer mío” lo leído.

Si tuviera que sugerirte una herramienta de utilidad sería el calendario editorial.  No es que sea la panacea de la escritura, pero disminuye significativamente el estrés que nos asalta al enfrentarnos con una página en blanco. En una rutina de escritura para emprendedoras la planificación de temas  es un paso necesario. Te cuento con más detalle cómo encararla en este artículo: Crear un calendario de contenidos en 5 pasos.

 

Rutina de escritura para emprendedoras con poco tiempo.

 

Aunque preparar tu ritual placentero de escritura suena idílico, ocasionalmente, la realidad tiene otros planes. Quizás no cuentes con una hora todas las mañanas para sacralizar el acto de crear contenidos. En ese caso, mi mejor sugerencia es que saques partido de los tiempos de desplazamiento o de espera.

Solo de pensar en el tiempo perdido en una sala de espera me consume la ansiedad. ¡Es un momento ideal para escribir! De la misma forma que lo es el tiempo que permanecemos en distintos transportes públicos o en el receso del almuerzo para quienes trabajan o estudian. Puede no ser sencillo al comienzo. De hecho, los ruidos pueden ser un problema. Sin embargo, el hábito hace al monje y con el correr de los días se aprende a aceptar los sonidos del entorno y esto no los elimina pero los atenúa.

En este caso, tu mejor opción es comenzar formulando con total precisión la idea central del artículo y escribiendo el final. Suena contraproducente pero funciona. Tener una visión de a dónde queremos llegar tiene la virtud de hacer visible el camino que hay que recorrer. No siempre hay que saber el “cómo”, a veces solo tenemos que confiárselo a la intuición.

Escribir un blog en 2019: ¿vale la pena?

Muertos. Los blogs están muertos. Con la cultura audiovisual consolidada entre los nacidos con el milenio -y los no tanto- me pregunto si tiene sentido escribir un blog en 2019. ¿Te persigue la misma duda? ¿Sí? Entonces, te invito a que me acompañes durante los próximos minutos de lectura, porque vamos a pensar juntas sobre la validez de un blog para impulsar tu imagen personal y tu marca, compartiendo ideas y emociones.

 

Escribir un blog en 2019

 

Escribir un blog en 2019.

 

Con tantas actividades cotidianas impostergables y no menos estímulos online desmesuradamente atractivos: ¿alguien tiene tiempo para concentrarse en la lectura de un artículo completo?

 

Es una pregunta justa. Para quien siente que su tiempo es escaso y los deberes se multiplican, escribir al vacío no se presenta como una alternativa seductora. De hecho, nada seductora. Si tus días se presentan como una carrera de obstáculos agotadora es natural que no te interese añadirle vallas al recorrido.  Escribir un blog en 2019 suena trasnochado. De otra época.

Escribir un blog exige más que una distraída manutención profesional. Porque la escritura supone un espacio reflexivo: un momento de introspección en el cual la danza de imágenes mentales cuaja en palabras.  Un texto nacido de otro tipo de proceso es un catálogo o un panfleto. En estas condiciones, no me extraña que escribir un blog en 2019 tenga el eco de una nostalgia vintage.

¿Sabés qué? Mi espíritu vintage te propone recuperar la reflexión como una forma de conjurar el vértigo que acosa tus días.  Es más: te propongo que medites cuidadosamente tus aspiraciones para que, luego de leer este artículo, decidas escribir un blog y disfrutarlo como estas amigas emprendedoras.

 

Cuando tus objetivos eran aspiraciones.

 

Estás pensando escribir un blog en 2019 porque lo sugirió algún gurú del marketing. O porque otras emprendedoras lo tienen y la inercia del decálogo para el triunfo, impone -entre otras cosas- escribir un blog y tener presencia con tu contenido en todas las redes sociales. Lo más probable es que encuentres una primera -y muy prudente- sugerencia: tiene sentido escribir un blog en función de tus objetivos.

Razonable, ¿no? Porque es muy diferente:

 

  1. Monetizar con publicidad.
  2. Buscar patrocinadores.
  3. Vender infoproductos.
  4. Consolidarte como referente (para conseguir clientes o un trabajo acorde a tu conocimiento).

 

Aunque podrían superponerse estratégicamente, cada uno de los escenarios anteriores supone acciones específicas porque responden a diferentes horizontes de expectativa. Alguien que ha participado del bucle de la indecisión por más tiempo del que se siente orgullosa de admitir -sí: hablo de mí- puede asegurarte que tus objetivos tienen que ser meridianamente claros para sobrellevar con entereza la creación de una marca. Ya sea personal o comercial.

Sin embargo, me gustaría que vayamos un paso más allá. O un paso atrás. Todo depende desde qué perspectiva nos situemos. Aún antes de formular objetivos concretos, deberíamos trabajar sobre tus aspiraciones. Por eso, contame: ¿hacia dónde se inclina tu espíritu?

Lo sé. Tenés poco que hacer como para que yo te cuestione sobre soplos del alma. Tu objetivo es vender más productos o servicios. Decorame esta idea con palabras más o menos protocolares: las dos sabemos que tu objetivo es éste.  Punto. Pero he aquí el problema: en el punto. Después de años emprendiendo online, con tantas idas y vueltas como puedas imaginarte, tengo una certeza desmesurada: las ventas van hacia donde te sople el alma.

 

Un segundo: no te vayas. Dejame explicarte con más detalle por qué las ventas van hacia donde te sople el alma.

 

No me malentiendas: es perfectamente posible vender pomada antihemorroidal sin que eso suponga una aspiración del espíritu. Lo tengo clarísimo.  Alguien tiene que vender tuercas, fungicidas y bisagras.  En este proceso de venta no tiene por qué intervenir el alma de nadie.

¿Ves de esta forma el proceso de venta? Entonces, éste no es el espacio en el que vas a encontrar respuesta a tus inquietudes. Con toda mi desmesura tengo el desagradable hábito de “significar”. Si voy a vender, necesito creer en mi pomada y entender mi tuerca como un elemento esencial en un proyecto con sentido. Recién en este punto, puedo formular objetivos.

Forzar tu entusiasmo por las bisagras para venderlas es tan inútil como frustrante. Tarde o temprano, el desánimo pasa factura a la más convencida. ¿Cómo? Con la forma de un cansancio infinito que no desaparece después de las vacaciones y tiene la pérfida y puntual manía de aparecer cada lunes con la alarma del despertador.

 

¿Estás conmigo? Entonces, antes de discernir si vale la pena escribir un blog en 2019, deberías responder esta pregunta: ¿cuáles son tus aspiraciones?

 

Esas paradojas de aspirar.

 

El temita con las aspiraciones es que pueden ser volubles. ¿Dónde se ha visto que tengas que sostener las mismas aspiraciones de por vida? Habrá momentos en los que escribir un blog sea altamente significativo porque te ofrece la oportunidad de expresar ideas y emociones que le dan a tu marca espesor humano. Habrá otros, en los cuales resignes esa textura humana a la funcionalidad. Son momentos diferentes de un mismo proceso. Ambos válidos.

Como tengo plena certeza de que la ambivalencia anterior no satisface tu curiosidad. Por eso, demos otro paso (a esta altura no importa hacia dónde). Creo que la piedra de toque para responderte, radica en desentrañar la verdadera pregunta detrás de si vale la pena escribir un blog en 2019.

 

Cuando preguntamos si “vale la pena escribir un blog en 2019”, realmente estamos cuestionando si escribirlo garantiza -de una forma u otra- el crecimiento financiero de tu marca.

 

¿Es así? Cuestionamiento pragmático si los hay.  Y totalmente lógico: una marca necesita vender para existir. En ese sentido, voy a responder sin dorarte la píldora: NO. Si tu horizonte de expectativa se reduce vender las tuercas desangeladas, entonces no vale la pena. Demanda un esfuerzo que el volumen de ventas no va a compensar.

Así de simple. Escribir un blog es un fin en sí mismo. Para personas que creen que existen aspiraciones antes que objetivos. Sin embargo, me desborda la desmesura como para no permitir que te retires sin conocer cuáles son las razones por las que sí deberías escribir un blog en 2019.  Sea cual sea la inclinación de tu espíritu. Allí vamos.

 

4 razones para escribir un blog en 2019.

 

Podría desarrollar una lista nutrida con razones de toda índole. Sin embargo, me interesa que nos enfoquemos en cuatro de ellas. Porque son las que valen la pena más allá de los resultados de tu aventura emprendedora. Veamos cada una de ellas:

 

  1. Desarrollar tu capacidad expresiva.
  2. Conocer personas que enriquecen tu camino.
  3. Generar un discurso online propio.
  4. Sí…. por el posicionamiento en Google también.

 

Escribir un blog en 2019 es la mejor oportunidad para desarrollar tu capacidad expresiva. Un discurso coherente y cohesionado inspira confianza. Confianza en quienes leen y auto-confianza. Sí: incluso, mejora tu autoestima. ¡Parece una pastilla mágica de teletienda! Sin embargo, no por ser un cliché, el beneficio es menos real. La satisfacción de aprender a escribir fluidamente consolida tu seguridad al presentarte, ya sea en un discurso escrito u oral.

Hace veinte años que trabajo con el lenguaje y si algo he visto, son personas inseguras de su capacidad de expresar adecuadamente  sus pensamientos.  Es una inseguridad limitante. En ocasiones, angustiosa. Un blog es la excusa perfecta para cometer errores y enmendarlos en un proceso de enriquecimiento personal que no tiene por qué, tener fecha de caducidad.

En este proceso además, se establecen vínculos profesionales y personales más valiosos que sus frutos comerciales. Te sorprendería la intensidad de las relaciones que es posible establecer a través de todos los continentes. Independientemente del saldo productivo de tu marca, conocer nuevas personas y estar al tanto de sus experiencias es una forma de renovarte y mantener actualizada tu curiosidad. Y la capacidad de asombro.

 

Escribir un blog en 2019: tu propio discurso online.

 

Quizás sea ésta una de las razones esenciales para escribir un blog en 2019. Escribir es un ejercicio que te enriquece y conecta a nivel profundo. Contigo misma y con tu entorno. Pero no por ello deja de tener un costado práctico.  Veamos:

 

  1.  Cada uno de los textos que escribas engrosa el caudal de palabras que hace de tu marca una entidad diferenciable. Si te interesa leer más sobre este tema, te invito a que continúes con: Mejora tu estilo de escritura.
  2. Además, en el futuro estos textos podrían significar más que una memoria de tu filosofía de marca. Pueden transformarse en el germen de un libro. ¿Quién te dice?

 

Esto sin contar con el hecho de que escribir periódicamente mejora el posicionamiento de tu web. Es cierto: algo de SEO tendrás que aprender, pero tampoco es un escándalo.

 

Si estás buscando una alternativa económica a la publicidad paga, escribir podría ser el camino. Sus resultados son más lentos pero, al menos en mi experiencia personal, más certeros y permanentes.

 

No quiero ni recordar la heterogeneidad de voluntades que atrajo a mi grupo Escribe y Vende la publicidad en Facebook. Tengo experiencias como para espantar. Por otra parte, sigo creyendo que los mejores clientes han sido los que llegan luego de leerme. Mucho.

Si ya te decidiste a escribir un blog en 2019, estás iniciando uno de los caminos con más satisfacciones que conozco. Es cierto: también hay dolores de cabeza y momentos de “lo mando todo al quinto infierno”. Los suficientes como para darle sabor a la experiencia que tiene tanto sentido – y valor- como quieras darle.

Cómo hacer atractivo un post en 5 pasos desmesurados.

¿Preparada? Escribir online no es lo mismo que escribir sobre el papel.  Es otro cantar. Otros son los tiempos del lector frente a la pantalla. Otros son los requisitos visuales – tu artículo va a ser “visto” antes de leerlo- e ignorarlo puede costarte mucho más que un disgusto. Por eso, en esta tercera entrada de la serie del Sistema EDP4, quiero que conversemos sobre cómo hacer atractivo un post en 5 pasos. Desmesurados, obvio.

 

 

Cómo hacer atractivo un post para tu blog en 5 pasos desmesurados #blogging

Cómo hacer atractivo un post en la jungla virtual.

 

Un blog sería beneficioso para tu negocio, pero solo pensar en el trabajo extra de escribir todas las semanas, te congela la sangre. Te entiendo. No es para menos: apenas con leer todas las recomendaciones a seguir, la sensación de agotamiento es inmediata. Por eso, quiero contarte cómo escribir un post atractivo sin perder ni tu tiempo, ni tu paciencia.  ¿Seguimos?

Antes que nada, quiero recordarte que cada maestrito tiene su librito. Por esta razón, las sugerencias se multiplican y a vos te sacan hasta las ganas de vivir. Ni hablemos de las ganas de preparar la cena luego de un maratón de lectura sobre cómo hacer atractivo un post para tu blog. Sin embargo, no todo consejo se aplica necesariamente a tus objetivos. Y tengo la certeza de que ninguno de los que somos “maestritos” los aplicamos todos al mismo tiempo y desde el primer momento. Respirá, seleccioná y seguí adelante.

No voy a decirte que se puede escribir y editar un artículo significativo para tu audiencia en 30 minutos. Ambas sabemos que te estaría mintiendo. O al menos, omitiendo sigilosamente que el promedio de tiempo para escribir un artículo es de dos horas. Por eso, al sugerirte este sistema, te propuse  secuenciar la tarea en cuatro pasos.

 

Atomizar la tarea te permite trabajar un lapso de tiempo limitado cada día y publicar una vez a la semana un post relevante para tus lectores.

 

Si ya leíste el artículo anterior sobre cómo elegir el contenido, éste es el momento de que comiences a pensar en los detalles:  el contenido audiovisual que quieras añadir, las citas, las listas y toda la parafernalia que mueve al texto de su linealidad y lo hace más atractivo.

 

Todo eso que te hace bello.

 

Con la estructura de tu post armada estás en condiciones de ornamentar con imágenes. Es el momento de “entrarlo en carnes”  de forma que sea significativo y seductor para quienes leen. ¿Qué elementos tenés que tomar en cuenta?

 

  1. Material gráfico: imágenes, infografías, gráficas, memes, gifs animados, fotografías intervenidas o pensadas especialmente para las distintas redes sociales. La lista es tan amplia como lo dicte tu imaginación o disponibilidad de tiempo y habilidades para crear.
  2. Material audiovisual: el videomarketing llegó para quedarse. Aunque no soy una fanática de poner el rostro en internet, reconozco que los videos son una posibilidad de comunicación que captura la atención y el interés de aquellas personas que no tienen tiempo o ganas de leer.
  3. Citas y referencias: propias o ajenas, las citas de texto destacan en la pantalla. Con la ayuda de algún que otro plugin, podés pensarlas para que sean “tuiteables”.
  4. Listas, cuadros o viñetas: todos ellos rompen el bloque de prosa y en consecuencia, transforman un texto que desalienta al más valiente en un artículo atractivo, en el que los puntos más importantes destacan al golpe de vista.
  5. Descargables: los PDFs, imprimibles, Hojas de cálculo y demás documentos descargables son tus aliados a la hora de seducir a un lector para ofrecerte su correo electrónico. Sin embargo, no sería yo misma si no te confesara que tengo un cementerio de descargables en la PC. Me tientan y los guardo para otra ocasión que, generalmente, nunca llega.

 

La intención no es aturdirte con infinitas posibilidades. Tus artículos pueden ser como quieras que sean y enriquecerse de la forma que consideres más apropiada para cada tema y para tu audiencia.

 

5 Pasos para el enchulamiento de tus post.

 

Cada uno de los puntos anteriores es simplemente una posibilidad que deberías adaptar a tus necesidades.  Eso sí, aún en esas semanas en las que no te asiste la agenda ni la voluntad, vale la pena que dediques cinco minutos a elegir una imagen para ilustrar tu artículo. Y también para presentarlo en las redes sociales que utilices.

A continuación quiero compartir contigo cinco pasos para que cuando te preguntes cómo hacer atractivo un post, tengas una guía desmesurada y selecciones el material visual que enriquezca tu mensaje.

 

1- El contexto lo es todo:

 

Elegir material gráfico implica pensar en el género, edad, localización geográfica y procedencia social de quienes son tus lectores. Este planteo se complejiza si pensás en tus redes sociales. Porque el contenido visual que funciona en una, no necesariamente funciona en otra. Lo sé. Casi como si fuera un curso de chino mandarín.

Para poner al contexto a jugar a tu favor vas a tener que dejarte guiar por la intuición, escuchar las sugerencias de otras personas que trabajan con  la misma audiencia y experimentar qué funciona y qué no.  No hay fórmulas que funcionen 100% en todas las ocasiones y para todos los sectores, pero sí hay herramientas que te ayudan y mucho.

Si no conocés Canva, me vas a agradecer que te lo presente.  ¿Por qué? Porque te permite diseñar gráficos profesionales con apenas esfuerzo. También podrías probar con Crello que, al igual que la anterior, ofrece una versión gratuita y la posibilidad de crear imágenes animadas que son ideales para darle movimiento a tu Fanpage.

 

2- El sujeto como énfasis.

 

Para ser honesta, si quiero responder cómo hacer un post atractivo para tu blog debería conocer los detalles específicos de tu propuesta. Sin embargo, existe un consejo que se aplica de forma general a cualquier proyecto: las fotografías que tienen como protagonistas a seres humanos generan mejor respuesta que cualquier otro tipo de imagen.

En este sentido, tan importante como contar “la historia de tu marca” es contar la historia de las personas detrás de ella. O la tuya propia.  Contarte es conectar con tu audiencia y si tensionamos al máximo la máquina de escribir lugares comunes: es tu identidad la que cautiva o aleja a la audiencia.

También existe otra posibilidad especialmente atractiva en redes sociales: ceder el relato de tu marca a los clientes. Que sean ellos mismos quienes cuenten -con palabras o con imágenes- las experiencias asociadas a tu producto. Este tipo de relato es doblemente significativo: genera lazos de comunidad y tiene el valor de un testimonio.

 

Si te decidís a contar la historia de tus clientes o a cederles el espacio de contar con sus imágenes usando tus productos o disfrutando de tus servicios, tu contenido visual es ganador.

 

3- No todo es un lecho de rosas.

 

Conversemos un poco de la idealización de la vida en las redes. ¿Demasiado profundo para un post? No te preocupes, no voy a extenderme filosóficamente en el tema.  El conflicto mueve todos los relatos. El conflicto es lucha, búsqueda.  Finalmente todos queremos que el protagonista de la historia alcance sus logros y sea feliz comiendo perdiz. Sin embargo, no hagas ningún esfuerzo por edulcorar ninguna de las realidades de tu negocio.

Si  querés proyectar un negocio alineado con los seres humanos, que tus imágenes ilustren la realidad sin estilizarla excesivamente. ¿Cómo? Te cuento: expresando ese costado desordenado y sin maquillaje que también es parte de tu realidad profesional . No todos tus fondos son impecables y no siempre estás preparada para la tapa de una revista.

 

Una imagen casual, ocasionalmente, puede hacer la diferencia en tus esfuerzos de conexión con la audiencia.

 

Claro, sin abusar. No confundas ser casual con ser descuidada en la presentación de tu trabajo. Lo escribo, por las dudas. Ambas sabemos que el mantel de la cocina no es el que mejor luce en tu Instagram.

 

4-  Ponele movimiento nena.

 

¿Pensaste en usar gifs o cortas piezas audiovisuales? La imagen en movimiento es sumamente atractiva. Pero ojo: en ocasiones una imagen estática puede expresar lo mismo: dinamismo y dirección. De la misma forma, tengo que señalar que para el público actual 40 minutos de video pueden ser insufribles.

No se trata de que llenes tu post  de gifs. Para ser honesta, aunque son tendencia en muchos blogs que sigo, el exceso distrae de la lectura. En mí, al menos, tiene el efecto contrario al que se busca alcanzar.  Cómo hacer más atractivos tus post: con prudencia pero, ponele movimiento con Giphy.

 

5-  Tu mensaje es el centro.

 

¿Qué es lo que querés comunicarle a tu audiencia? El storytelling visual complementa tu relato escrito. Elegir imágenes que enriquezcan tu historia y expresen tus valores es esencial.

No se trata únicamente de usar siempre los mismos filtros o el mismo tipo de imágenes, se trata de ser consistente en el mensaje de fondo, en lo que querés trasmitirle a quienes te siguen. Si aún estás buscando definir tu mensaje, te invito a leer el siguiente artículo: Storytelling de marca.

 

Cómo hacer atractivo un post para formar y deleitar.

 

Más allá de las imágenes o las infografías que puedas seleccionar  o diseñar, quiero que consideres además, posibles listas, citas destacadas, cuadros con datos, infografías o lo que sea necesario para complementar el contenido escrito. Planificarlo te ayuda a equilibrar el texto para que no luzca pesado para tus lectores.

Dicho lo  anterior, espero haberte respondido cómo hacer atractivo un post para tu blog.  Te pido que no te vayas sin contarme cómo elegís tu contenido visual y si elegirlo te resulta divertido o te problematiza tanto que terminás usando imágenes de stock. Si te interesa, también podemos continuar este diálogo en redes sociales. No dejes de sumarte a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Te espero dentro.

Edición y corrección de post para tu blog.

¿Sabés por qué las introducciones se escriben al final?  Porque el mejor amigo de la edición y corrección de post es el tiempo.  Por eso, cuando escribas un artículo es fundamental dejarlo reposar. Apagar la computadora. Preparar un café.  Salir a caminar. Leudar el texto para encontrarte con él más tarde, con las ideas sedimentadas por el tiempo.

Obvio que el texto no va a cambiar durante este reposo impuesto. Cambia quien escribe. Cuando abras el editor de texto nuevamente, tu mirada es otra. Las introducciones se escriben por último porque los textos mutan de forma e intenciones en el devenir de la escritura.

Ofreciéndole a un texto el margen necesario para editarlo, estás en condiciones de despojarlo de excesos y redondearlo en ideas. Porque si de algo estoy segura, es de que una obra se perfecciona cuando ya no hay nada que quitarle. A este respecto, voy a contarte el proceso de edición y corrección de post en tu blog y cuatro estrategias muy simples para mejorar la calidad de tu escritura.

 

Cuatro estrategias que mejoran la calidad de tu escritura, haciendo tus artículos más atractivos para los lectores con un simple gesto de edición y corrección de post. ¡Qué corregir no te lleve más tiempo que escribir!

 

Edición y corrección de post.

 

Para realizar la edición y corrección de post en tu blog te sugiero seguir el siguiente procedimiento:

 

  1. Releer.
  2. Evaluar.
  3. Identificar el problema.
  4. Solucionar el problema.
  5. Re-lectura final.

 

Siguiendo este proceso, es natural que te preguntes: ¿a la luz de qué aspectos tengo que editar y corregir mis artículos? Para responder esta pregunta, te sugiero plantear las siguientes siete interrogantes:

 

  • ¿El post cumple la promesa planteada en el título?
  • ¿Es acorde al destinatario (lector ideal de tu blog)?
  • ¿Las imágenes acompañan visualmente el storytelling del artículo?
  • ¿La estructura es clara y favorece la comprensión del tema?
  • ¿Los párrafos son breves y con espacios en blanco entre ellos?
  • ¿Utilicé listas, viñetas, citas u otros recursos visuales que favorezcan la lectura?
  • ¿La ortografía y la sintaxis en mi post favorecen la comunicación o la entorpecen?

 

Los cuestionamientos anteriores no se centran exclusivamente en el contenido verbal. Aspectos como la maquetación (títulos, subtítulos, listas, viñetas y espacios en blanco) y las imágenes o gráficos utilizados también son importantes en la edición y corrección de post. Un post es un texto particular, escrito para leer sobre una pantalla, en el cual los aspectos verbales son tan esenciales como su visualización y el material gráfico que lo complementa.

Por otra parte, entiendo que te preocupe no identificar “el problema” en tu post. En el siguiente apartado te respondo esta inquietud para que la edición y corrección de post sea un trabajo que no te lleve más tiempo que la escritura en sí misma.

 

4 estrategias de edición y corrección de post.

 

Cualquier estrategia para mejorar la escritura carece de sentido si no somos capaces de darnos cuenta de los errores que estamos cometiendo. En ese caso, te aconsejo paciencia, seguir leyendo este blog -tiene cientos de artículos sobre el tema- y poner en práctica cuatro estrategias muy sencillas que sin duda, elevan la calidad de tu post.

 

Anticipación, verbos y conectores.

 

Crear un vínculo con tu lector es elemental cuando tu interés es comunicarte. Así escribas para cuatro o para cuatrocientos mil,  la función comunicativa es el motor de la escritura de un blog. En este sentido, el pacto es atraer y mantener la atención de quien lee. Ya tendremos tiempo de discutir cómo se mantiene la atención. Por el momento, comencemos con una estrategia de las que despiertan la curiosidad y generan expectativa: la anticipación.

 

1- Crear expectativa.

 

Crear expectativa es un recurso efectivo para generar o mantener la atención de tus lectores. Aunque roce lo obvio, me quema los dedos escribirte que luego de anticipar deberías tomarte el trabajo de cumplir lo que estás proponiendo. De lo contrario, no realices promesas que no tienen respuesta.

Por otra parte, te sugiero que revises el hilo conductor de tu post. Frecuentemente, se comete el error de perder la coherencia para mantener la tensión que genera la anticipación.  Siempre es prudente moderar la cantidad de temas a desarrollar en un artículo. Un post, un tema, sigue siendo un buen consejo.

 

2- Corregir los tiempos verbales.

 

No voy a decir mucho más. Es un tema que no me resulta para nada gratificante y seguro no es el momento para una clase de gramática. Ser consistente con el manejo de los tiempos evita problemas de coherencia textual. Evitar los verbos compuestos (“ha sido”, “he hecho” “podría pensar”) y ceñirse al uso del presente histórico es mi consejo. De esta forma se escriben los textos escolares. Por ejemplo:

 

” A lo largo del Pleistoceno, extensos mantos de hielo glacial cubren las latitudes más elevadas del planeta”

 

Está claro que, aunque el verbo esté en presente, no vivimos en la Era del hielo. Este es el famoso “presente histórico”. ¿Viste? Era menos complejo de lo que sonaba. Una vez identificada esta forma verbal es necesario sostenerla hasta el final y verificar que se produzca una concordancia entre el verbo y la persona que habla. Si hablo como individuo, mis textos se expresan en primera persona del singular. ¿Por qué hablar en plural cuando soy el responsable único de mi proyecto?

 

3- Mejorar el uso de signos gramaticales.

 

En mi experiencia como correctora, los problemas que más obstaculizan la comunicación no suelen ser de ortografía sino de sintaxis. ¿Qué quiero decir con esto? Que si cometiste algún error ortográfico podrías no dar la mejor impresión posible a tus lectores, pero tu texto aún se entiende. Ahora, cuando tu uso de los puntos, las comas y demás signos gramaticales es poco feliz, leer se transforma en una odisea.

 

Mi consejo profesional es leer tu post en voz alta. No existe mejor estrategia para la edición y corrección de post que leer en voz alta lo que escribiste.

 

Allí donde necesites respirar, tiene que ir un punto. Si estás preguntando, no olvides los signos de interrogación. Los lectores no adivinamos tus intenciones y estos signos nos ayudan a leer con la intención que tiene cada oración.

También te sugiero escribir oraciones más cortas y párrafos de no más de cinco oraciones. Esto no significa que todos tus párrafos tengan que ser breves y sintéticos. Lo ideal es buscar el equilibrio entre párrafos cortos y extensos, para mantener el ritmo de lectura interesante.

Si te surgen dudas de cómo escribir un párrafo coherente, la mejor idea es comenzar con una oración que sintetice la idea principal en pocas palabras y luego desarrollarla. Y para culminar, la mejor inversión de tu tiempo en edición y corrección de post siempre será la revisión de conectores que garantizan la fluidez entre un párrafo y otro.

 

4- Revisar los conectores.

 

Para que un texto sea coherente, tenemos que vincular los párrafos entre sí. Este enlace, se realiza a través de palabras llamadas “conectores”. Un conector bien utilizado facilita la lectura y el sentido general del artículo.  ¿Cuáles son los conectores de uso más frecuente?  Te sintetizo los más utilizados en español:

 

  • En consecuencia
  • Por tanto
  • Además
  • Igualmente
  • También
  • A causa de
  • Gracias a
  • Suponiendo que
  • A causa de
  • Pues

 

La lista podría ser más larga y nutrida pero los que están citados van a ayudarte a mejorar y mucho la edición y corrección de post en tu blog. El Nobel de escritura quedará para otro momento.

 

Edición y corrección de post.

 

Un buen post es un texto corregido y editado. No significa con ello que tengas que escribir semanalmente una pieza maestra o que cada entrada compita con los clásicos de la literatura. Significa que tomes en cuenta que el lector percibe los errores gramaticales gruesos. Aquellos que afectan a la comprensión inmediata del mensaje.

En consecuencia, la edición y corrección de post es un paso esencial para garantizar la calidad del contenido. Que el aporte sea o no sustancial, puede ser discutible. Ahora, que un texto escrito con cuidado y corregido con esmero es un texto de “calidad”  que respeta al lector, no puede discutirse.

Como la medida es la cualidad de los justos, me despido esperando que me cuentes en los comentarios si alguna de las sugerencias anteriores te resultó de utilidad. Si querés seguir aprendiendo, podés leer 7 trucos infalibles para escribir online. O sumarte a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos de escritura que enseñan cómo transformar tu emprendimiento con la herramienta más poderosa que conozco, las palabras.

Cómo elegir el mejor título para un post.

A ver si nos entendemos: podés haber escrito un post de esos que dejen perplejo al propio Larry Page, pero si nadie se interesa en leerlo, estás en el horno. Es lo mismo que la nada y tus palabras se pierden en el éter. Por eso es tan importante aprender cómo elegir el mejor título para un post, porque de él depende tu visibilidad.

 

Tu contenido es para caerse de espaldas pero si tu título no convence, perdiste tu tiempo. En este artículo te cuento cómo elegir el mejor título para un post y 10 características de los títulos irresistibles.

 

Cómo elegir el mejor título para un post.

 

Todos los títulos en tu blog son importantes: el nombre, la descripción y los títulos en la barra lateral, en el caso de que decidas tenerla. Sin embargo, el que tiene más peso en la decisión final de los lectores es sin duda, el título de tus post.

Vas a encontrar cientos de artículos que te enseñan cómo optimizar las etiquetas de encabezamiento para que tu blog adquiera visibilidad en Google. No es mi intención tocar ese tema, la intuición me avisa que hay lugares en los que no quiero involucrarme. Mi fin tiene más que ver con los humanos que con los googlebots. Me interesa más intentar responder cuál es por mecanismo de selección de un lector frente a las respuestas del buscador. Supongamos que el lector sigue el siguiente procedimiento básico:

 

  1. Todo comienza escribiendo en el buscador una pregunta.
  2. En menos de un segundo, el buscador me devuelve centenas o miles de respuestas.
  3. Si no encuentra respuesta para las palabras clave que utilicé, me sugiere alternativas de búsqueda. Porque los usuarios confían en un buscador que intenta responder sus dudas.

 

Cumplido este proceso, llega el gran cuestionamiento: ¿qué motiva que un lector decida leer un post y no otro? Es una pregunta sobre la cual no puedo más que especular una solución. La respuesta inicial es por todos conocida: los lectores tienden a elegir entre las tres primeras respuestas ofrecidas.

Por eso tanta insistencia en el posicionamiento SEO y sus miles de cataplines: los blogs más leídos son los que logran llegar a estas posiciones. Aunque este principio no es coherente con mi propia conducta de búsqueda -porque investigo hasta la tercera página de resultados y mas allá también- basta con observar la conducta de otros usuarios para entender que, en la mayoría de los casos, eligen alguna de las tres primeras respuestas.

 

En apenas segundos, calibramos:

 

  1. La exactitud del título respecto a mi planteo. ¿El título responde exactamente a mi pregunta?
  2. La validez del sitio en mi contexto. ¿Es una web reconocida y de confianza?
  3. La meta-descripción del post. ¿Cuáles son los puntos destacados en la meta-descripción?

 

Los anteriores puntos se matizan además, por una suposición – totalmente intuitiva- respecto a la capacidad del artículo de darme la respuesta que estoy buscando.

 

El aspecto anterior no tiene explicación racional y es igualmente parte del proceso de selección. Puede ser desesperante, pero ¿qué sería de nuestra vida si todo se explicara con el logos? Este tema ha hecho correr ríos de código. Porque la decisión final se toma en menos tiempo del que me llevó escribir sus motivaciones. Siguiendo este patrón, nuestros títulos tendrían que tener, por lo menos, las siguientes diez características.

 

10 características de un título Irresistible.

 

Si querés responder cómo elegir el mejor título para un post, antes deberías saber que existen tres características básicas que condicionan a las siete restantes. Las búsquedas suelen escribirse con palabras que denotan ideas, no con expresiones que las connotan. Esta es la gran diferencia con los títulos de una obra literaria. Para el lector virtual la sugerencia no es un valor.

 

3 características básicas para todos tus títulos.

 

  1. Utilizar palabras clave.
  2. Claridad y concreción
  3. 7 palabras o menos.

 

La idea es ser lo más claro y específico posible, dejando los recursos de estilo para otro momento. Por otra parte, está el asunto de la extensión. En cualquier texto -virtual o no- los lectores focalizan su atención en las primeras y las últimas palabras. Siguiendo esta lógica, las primeras palabras de un títular deberían ser lo suficientemente atractivas como para interesar al lector.  Esto sin olvidar que también deben ser específicas, como para que tenga la certeza de que el artículo es relevante y útil.

 

7 características para transformar un título básico en irresistible.

 

Las tres características citadas garantizan la funcionalidad del título y son necesarias. Pero no significa que por cumplirlas tengas que ignorar tu estilo personal. Para eso, sugiero las siguientes 7 características que transforman un título básico en irresistible.

 

1- Construir títulos asertivos.

 

Te sugiero titular con afirmaciones fuertes, ya sean positivas o no. Por ejemplo: ” Tres verdades irrefutables sobre escribir un bolg”. O en su versión menos amable: “10 cosas que odio de Google”.

 

2- Generar expectativa.

 

La curiosidad no solo mata al gato, también es una de las fuerzas motoras de las acciones humanas. Usala a tu favor creando expectativa sin caer en el clickbait (promesa que no se cumple en tu contenido) al estilo: “Lo que hizo esta mujer para hacer crecer su blog te dejará con la boca abierta”. Cuando el tema del post es el email marketing. Eso es un ejemplo de clickbait.

 

3- Crear títulos que planteen controversia.

 

Los títulos con afirmaciones poco convencionales o incluso escandalosas, aumentan en un 70% el índice de lectura de un artículo. Tanto quienes están de acuerdo con tu afirmación como quienes no lo están, sentirán curiosidad por saber lo que escribiste. Por ejemplo: “Colecho: las mejor experiencia para el niño y sus padres”. Por lo menos discutible ¿no?

 

4- Sí al humor.

 

Ni comicidad ni la ironía están desterradas de los títulos irresistibles. Simplemente hay que utilizarlas con cuidado para no caer en el error de titular “Sin perder pie” un artículo serio sobre prótesis.

 

5- Buscar la complicidad del lector.

 

Incluir al lector dentro de un sentido de comunidad y pertenencia también es un rasgo de los títulos irresitibles: “Rutina matutina de las personas exitosas” ¿Quién no quiere sentir que sus rutinas coinciden con las de quienes tienen éxito?

 

6- Utilizar la onomatopeya y la aliteración.

 

En la escritura de títulos irresistibles el sonido tiene tanta importancia como el significado. Por ejemplo: “Como llevar tus fotos de mahhh a woow en tres pasos” es un ejemplo de onomatopeya. En la aliteración, selecciono palabras con sonoridad similar: ” Tres tristes verdades sobre tomar sol al mediodía”.

 

7- Añadir en el título el beneficio de un bonus.

 

Añadir en tu título: “incluye un PDF descargable” (hoja de trabajo, hoja de cálculo, etc) sin duda aumenta la cantidad de clicks que recibe tu artículo. También es un acierto definir el formato entre paréntesis en el mismo título (video, podcast, infografía, etc).

 

Te cuento un detalle más. Uno de esos secretos a voces. Si te estás preguntando cómo elegir el mejor título para un post,  es importante que sepas que el título no tiene por qué coincidir con el enlace permanente o url de tu post. En consecuencia, podés tomarte algunas libertades con el título y personalizar la url del post .

 

Personalizar la url de tu post.

 

Vayamos un paso más allá de la respuesta a cómo elegir el mejor título para un post. Hablemos sobre tener una url “limpita” de esas que le darían orgullo a tu madre latina. “En caso de que te pase algo”  decía mi madre respecto a las medias y, aunque nunca incluyó la conciencia, creo que aplica. Es probable que a esta altura sepas cómo mantener las medias y otras ropas íntimas en condiciones. Pero por si no sabés cómo generar un enlace personalizado amigable y limpio, te paso tres datos que deberías tomar en cuenta.

 

  1. Usar una palabra clave (para no marear a los robotitos)
  2. Colocar estas palabras lo más cerca que puedas del inicio.
  3. Eliminar todo lo que no sea significativo: barras, guiones, preposiciones, artículos, nexos, etc (a Google, igual que a mis alumnos adolescentes, estas cosas le importan un bledo).

 

Por otro lado, lamento decirte que si bien puedo asesorarte sobre cómo elegir el mejor título para un post o cómo mantener blancas las medias, no tengo ni idea de cómo se limpia una conciencia. Digo, por si te habías ilusionado.

 

Cómo elegir el mejor título para un post: Conclusión.

 

Es probable que ya uses muchas de las ideas anteriores, Entonces que este post sobre cómo elegir el mejor título para un post, tenga el valor de compendiarlas para que recuerdes que lo verdaderamente importante es escribir con los lectores en mente. Esas personas que forman parte de la comunidad que vas creando en tu blog. ¿No creaste aún tu propia comunidad? Dejame sugerirte la lectura del siguiente artículo: Crear comunidad para mi blog.

Antes de despedirnos, te invito a que formes parte de mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí comparto trucos que no escribo en mis artículos y nos encontramos diariamente para apoyarnos en la tarea de escribir un blog de marca y emprender. ¡Te espero dentro!

5 tipos de post para tu blog

Hoy te presento una lista de 5 tipos de post para tu blog. Para que la uses en esos momentos  en los cuales te asaltan las dudas sobre fondo y forma.

 

¿Te cuesta encontrar la estructura de tus artículos? ¿Te sentás a escribir y te bloquea no saber cómo empezar? Te cuento 5 tipos de post para tu blog, para que no te quedes sin ideas.

5 tipos de post para tu blog.

 

Para cada una de las variantes que te propongo a continuación, vas a encontrar diferentes posibilidades  de desarrollo, con lo cual te vas a llevar algunas ideas más de las que estabas esperando.  Si además consideramos que  cada uno de tus contenidos puede presentarse en diferentes soportes (audio, video, infografía) las variantes se multiplican y tenemos mucho más que 5 tipos de post para tu blog.

 

1- La Anécdota.

 

Apelando a los orígenes del blog como cuaderno personal o “bitácoras de vida”, la forma clásica de expresión es la anécdota.

 

Contar una secuencia de acciones vinculada con las rutinas de quien escribe está estrechamente ligado a la concepción misma de un blog.

 

En ese sentido, contar es una de las formas naturales de expresión en un blog y el primero de los 5 tipos de post para tu blog. Un blog personal tiene ese matiz de cercanía del que carecen otro tipo de publicaciones. No importa si la sustancia de tu post es un viaje familiar o un paseo en bicicleta, la forma en que preparaste el cumpleaños de tu hijo o una reflexión filosófica disparada por algo que te sucedió mientras comprabas salame en la fiambrería.

 

Lo esencial de la anécdota es conectar con el lector desde la empatía o las emociones a las que ninguno somos ajenos: amor, decepción e incluso la indignación y la rabia.

 

¿Cómo contar mejores anécdotas?

 

Una anécdota destaca un hecho o una situación curiosa, entretenida o que mueve a la reflexión. Más allá del hecho en sí mismo, nuestra audiencia obtiene  de la lectura inspiración o información, dependiendo de cuál sea mi objetivo al contar.

Por supuesto que puedo contar simplemente por el placer de hacerlo  y el lector puede leer para pasar el rato. Sin embargo, te sugiero utilizar la anécdota como forma de ilustrar una idea, asociándola a un contenido de valor para el cliente ideal al cual se dirige tu mensaje.

Este tipo de artículo es breve y se narra en orden cronológico. Sitúa a tu personaje -que puede ser quien cuenta o no- en un espacio en el que se suceden los hechos, introduce el conflicto y finalmente, lo resuelve con una conclusión. No necesariamente con una “moraleja” pero siempre con un mensaje que ilustra un aprendizaje que puede generalizarse o las características de una persona.

 

2- El consejo.

 

La sugerencia de un producto, un espacio a visitar o una determinada forma de ser y estar en el mundo es otro de los estilos más difundidos de artículos. En ese sentido, no podía faltar en esta selección de 5 tipos de post para tu blog.

También es una de las formas que asumen los post patrocinados en los cuales se recomienda determinada marca o servicio desde la experiencia personal de uso. O el formato que elegimos cuando queremos trasmitir el conocimiento experiencial. En este caso, el objetivo es didáctico: evitarle al lector la seguidilla de intentos de ensayo y error.

 

¿Cómo ofrecer mejores consejos?

 

Los post de sugerencias y consejos pueden ser de cualquier tema: cómo ponerle el pañal a un bebé recién nacido, por qué usar un producto cosmético y no otro o una detallada explicación de los  inconvenientes de viajar con mascotas en un viaje de auto-descubrimiento al Tibet.

Aunque, vaya uno a saber por qué te querrías llevar el gato en tu proceso de conquista del yo, seguro hay otra persona en el universo que comparte tu amor por los gatos -y los monjes- encantada de leer sobre tu experiencia. Y no solo de leerla sino que  va a tomar nota de cada uno de los recaudos para llevar a Félix  a un retiro espiritual.

Suelen ser artículos extensos y con una carga superlativa de subjetividad que te permite:

 

  1. Hacer sugerencias.
  2. Responder preguntas frecuentes sobre un tema en particular.
  3.  Ofrecer la solución a un problema común a tus lectores.
  4.  Establecer una lista de ventajas y desventajas de determinado servicio o forma de hacer.
  5.  Explicar por qué elegís tal o cual producto.

 

Lo importante es mantenerlo útil y claro para quien lee. Independientemente de cuánto te extiendas en la expresión de los detalles íntimos de tu aventura con los señores pelados que se visten de naranja o cambiando los primeros pañales, que el lector pueda llevarse tres o cuatro ideas que lo ayuden a mejorar su propia vida diaria.

 

3- Tutoriales.

 

Los tutoriales son textos descriptivo-informativos en los cuales trasmitimos el conocimiento para crear determinado objeto o producto. Sea físico o no. No tienen una extensión mínima. Sí necesitan gran cantidad de imágenes, ilustraciones, fotografías o ejemplos y casos de estudio.  Por acá vas a encontrar una serie de artículos dedicados a la escritura de tutoriales que son una guía para tus primeros experimentos: Cómo escribir tutoriales.

 

Lo esencial en este tipo de post es mantener la secuencia de pasos ordenada, ser específico y detallado en las indicaciones y tener imágenes claras de cada paso.

 

Quiero mencionarte además, que no hay motivo para limitarse a la fotografía. Con algo más de experiencia y medios, los tutoriales  puede ser piezas audiovisuales de gran difusión. ¿A quién no le gusta mirar tutoriales en YouTube? En mi casa son un clásico. Desde cómo centrar el eje de la bicicleta a la  forma de hacer una lámpara, tenemos un historial profuso respecto al tema

 

4- Recopilaciones.

 

Una recopilación es un artículo de curación de contenidos. De gran utilidad para quienes buscan la información sobre un tema compendiada de acuerdo a tu visión o experiencia. Este mismo post es una recopilación de formatos de escritura o lo que es lo mismo, una lista de 5 tipos de post para tu blog. Las posibilidades son infinitas, podes recopilar:

 

  1. – Links interesantes para tus lectotes.
  2.  Listas de cosas por hacer antes de (o después de…vaya una a saber)
  3.  Tutoriales sobre determinado tema o material.
  4.  Consejos y opiniones de referentes.
  5.  Tendencias de la moda o del uso.
  6.  Definiciones.
  7.  Artículos interesantes.
  8.  Imprimibles tuyos o de varios blog.
  9.  Infografías, tuits, cuentas de Instagram, redes de contactos.
  10.  Noticias de actualidad atractivas para tus lectores.

 

La lista puede ampliarse en función de tu imaginación. Las recopilaciones son herramientas poderosas para los lectores, porque le ahorran el tiempo de búsqueda. Por otra parte, si en cada uno de los elementos seleccionados, desarrollamos el motivo de la selección, suelen ser extensos. Pueden o no llevar imágenes ilustrativas y presentan una visión valorativa.  Tu opinión es importante. No es una obligación. Sin embargo, el vínculo con quienes leen se fomenta desde la opinión personal, más allá del listado de recursos funcionales.

 

5- Entrevistas:

 

Personalmente considero las entrevista un tipo de post muy enriquecedor. Especialmente cuando las preguntas están bien orientadas y permiten al entrevistado expresar libremente su punto de vista.  Si te interesa ofrecer variedad a tus lectores, podrías considerar las siguientes formas:

 

  1. – Entrevista personal (de tú a tú)
  2.  Entrevista colectiva (también llamados “round-up”: muchos expertos respondiendo una o dos preguntas)
  3.  Micro-entrevistas (no más de cinco minutos o tres preguntas escritas)
  4.  Entrevistas de investigación (una serie con el mismo tema y distintos puntos de vista)

 

¿Cómo planificar mejores entrevistas?

 

Las mejores entrevistas están construidas con un hilo narrativo, que conduce al entrevistado del principio al final como si se tratara de un recorrido o un viaje.

 

Una buena pregunta, está pensada para que el entrevistado pueda responder mucho más que sí o no. En ese sentido, quien entrevista debería planificar preguntas abiertas, que permitan desarrollar un tema. O repreguntar.

 

Este último aspecto es esencial en las entrevistas en vivo: mantenerse atento, escuchando y utilizar sus mismas expresiones para hacerlo sentir cómodo. El protagonista de la entrevista es tu entrevistado, sus palabras tienen que estar en primer plano. ¿Se entrevera? No importa, hay que dejarlo expresar su opinión o punto de vista y luego editar con respeto las respuestas.

 

Algo más que 5 tipos de post para tu blog.

 

Como verás, muda por ausencia de ideas es una excusa. Cada uno de los formatos anteriores te ayuda a visualizar tus oportunidades de expresión. Si te interesa profundizar en este tema, visitame en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Por allí, comparto ideas y  trucos que no están en ninguno de mis artículos. Es un placer recibirte.

 

 

8 nociones de estilo para tu blog

Es hora de  que hablemos de tu sello personal en la escritura señalando 8 nociones de estilo para tu blog. Como introducción, quiero subrayar cuatro aspectos básicos de estilo que deberías tomar en cuenta:

 

  1. Claridad: de ideas y vocabulario.
  2. Unidad: de temas y criterios.
  3. Coherencia: en la estructura del texto.
  4. Énfasis: uso de elementos gráficos de énfasis y registros personales como el voseo o el tuteo.

 

Cada uno de estos aspectos garantiza la legibilidad del texto y en consecuencia mejora la experiencia de tus lectores y ya sabemos lo que Google aprecia que trates con cariño a las visitas. Cuanto más tiempo permanezcan en nuestra casa, con más generosidad nos recompensa al posicionarnos. 

 

8 nociones de estilo para tu blog: escribí para emocionar a tus lectores, persuadirlos del valor de tus productos y servicios y hacer crecer tu negocio.

 

8 nociones de estilo para tu blog.

 

¿Por qué considerar estas 8 nociones de estilo para tu blog? Porque el lenguaje es un fenómeno dinámico y las pautas de corrección refieren esencialmente a la capacidad de comunicar. Si logramos comunicar nuestro mensaje, pueden obviarse galantemente ciertos detalles que volverían locos a los puristas del castellano. También porque tu objetivo es escribir un blog de marca no un ensayo para postularte a la Real Academia. Veamos a continuación cuáles son los aspectos de estilo que transforman algunos textos sueltos en identidad verbal.

 

1- El uso de los pronombres.

 

La primera de las 8 nociones de estilo para tu blog te obliga a concentrarte en el protagonista de tu blog: el lector. En un blog personal se escribe desde la primera persona del singular: el autor es un “yo” que le escribe a un “tú” receptor de su mensaje. De esta forma, se establece el esquema básico de la comunicación. Porque de la misma forma que se escribe individualmente, se lee desde la individualidad.

Puede suceder que tengas un blog colectivo o que escribas en nombre de un empresa y en ese sentido, se justifica el uso del plural en el emisor. O que en ocasiones, tengas la necesidad de dirigirte a una comunidad, un grupo o una lista de lectores. Entonces, la tendencia natural es utilizar el plural para referirte al receptor. En un mismo blog pueden escribirse post dirigidos a un lector en singular y otros dirigidos a una pluralidad de receptores.

No creo que afecte sustancialmente a la lectura esta decisión de estilo. En última instancia, dependerá de cómo sientas que deberías escribir y a quién en cada situación. Sí creo un acierto en el planteo textual, limitar el uso del plural en el emisor porque -salvo que tu empresa sea con acciones y tenga una mesa directiva- no se justifica su uso en el discurso del blog.

 

2- El tuteo o el voseo.

 

No existen preceptos protocolares que determinen el grado de formalidad al escribir un blog. Claramente es una decisión personal y responde a múltiples factores que tendrás que evaluar en función de tu identidad y la de tus lectores.

Personalmente, sentiría el tuteo como una impostura. Pretendo mantener el tono coloquial y la autenticidad en el desarrollo textual. Soy montevideana, el voseo es mi registro habitual salvo en una situación muy formal.

Sí creo que debe sostenerse consistentemente la elección que realices en cada pieza de tu plan de comunicación:  post, títulos,  gadgets, correos, newsletter (si tenés una) y post invitados. Eventualmente, los lectores se familiarizan con nuestro uso particular y lo asumen como parte de tu identidad y como sello distintivo de tu espacio.

 

3- Las apelaciones.

 

¿Pensaste de qué forma vas a referirte a tus lectores? Observo desde hace años la proliferación de páginas personales que establecen un juego entre su nombre y el apelativo con el cual se refieren a sus lectores. Para ejemplificar más gráficamente, es como si llamara a los lectores del blog que escribo “mis desmesurados”.

De alguna forma, esa nomenclatura se aprecia como un gesto de familiaridad al incluir al visitante en el espíritu del blog. Es un detalle que no puedo dejar de notar. Posiblemente genere complicidad aunque personalmente creo que existen otras formas de inclusión y estrategias para consolidar la pertenencia que van más allá del uso nominal. En todo caso, si es un registro con el cual te sentís identificada, no lo uses indiscriminadamente.

 

4- El vocabulario.

 

Este apartado me resulta particularmente complejo de desarrollar. No quiero ser ofensiva pero tengo una opinión firme respecto al vocabulario en un blog. No me refiero específicamente a que existan palabras o expresiones desterradas del “buen gusto”.  Ese no estaría siendo el punto. Tampoco considero que para escribir un blog debas falsear tu vocabulario con expresiones sofisticadas o que tengas que escribir con vocabulario técnico. De hecho, la sugerencia sería totalmente opuesta: un lenguaje llano y simple es más efectivo para la lectura digital masiva que el uso de una jerga específica.

 

Nunca debemos subestimar al lector. Simplicidad no es simplismo. Más allá de quién sea mi lector ideal escribir es una actividad que requiere esfuerzo y dedicación. No es lo mismo que conversar.

 

La escritura requiere ser revisada y corregida. Autenticidad no es sinónimo de descuido en estas 8 nociones de estilo para tu blog. Y con esto no me refiero a que no puedas cometer algún error de tipeo o una pequeña distracción sino a que -en un idioma rico como lo es el español- siempre existe la posibilidad de elegir la palabra más adecuada en función de sus matices.

 

5- Los diminutivos.

 

Este es un apartado que quizás, halles bizarro, incluso ocioso. ¿Por qué hacer referencia al uso de diminutivos? Lo reconozco: es una fobia personal y no tenés por qué asumirla como un precepto lingüístico propio. Siento especial aversión por el uso indiscriminado de diminutivos y apelativos edulcorados en toda forma de discurso, oral o escrito. Me remite a los primeros programas televisivos de Utilísima y a la voz impostada de conductora de ciclo femenino ochentoso. Lamentablemente, es un uso más extendido de lo que desearía en el universo bloguero.

En el diminutivo, se confunden la complicidad y cercanía con valores apreciativos y axiológicos que, en ocasiones, ignora el propio emisor del mensaje. Los diminutivos tienen una enorme carga de subjetividad, en consecuencia, se asocian a valoraciones cuantitativas y cualitativas. Si me lo preguntás, los reduciría al mínimo, justificados únicamente por la necesidad expresiva en el relato.

 

6- La coherencia.

 

Un post bien escrito se lee con fluidez aunque sea extenso y es esencial en estas 8 nociones de estilo para tu blog. Un lector puede obviar el medio para concentrarse en el contenido, a pesar de lo cual, no está de más que facilitemos este proceso evitándole al máximo las incoherencias. Escribir es pensar, desarrollar y evaluar. Corregir lo que escribo para darle coherencia, exige re-leer un post y prestar especial atención a estos dos consejos:

 

-Evitar desvíos temáticos innecesarios.

 

Establecer una línea de narración y ajustarse a ella evitando subordinaciones anecdóticas, ayuda a conservar la coherencia general del texto. Sin embargo, el discurso personal suele ser “arborescente”. El apego a una línea narrativa rígida puede quitarle encanto a un texto con pretensiones inspiradoras o simplemente ilustrativas. De la misma forma, puede ser el secreto en la efectividad de un tutorial o de un post informativo sobre un tema en concreto. Nuevamente, debés guiarte por mínimas normas de sentido común o ir estableciendo puentes sutiles entre los “saltos” del pensamiento.

 

– Considerar unitariamente el uso de los tiempos verbales:

 

El presente del relato no ficcional se denomina “presente histórico” y aunque es flexible a las maniobras del narrador (puedo alterarlo si lo justifica la narración) conviene mantenerlo del principio al final. ¿Qué quiero decir con esto? Que prestes especial atención a qué tiempos verbales vas utilizando a medida que se desarrolla el post porque son marcas de contextualización para tu lector. En caso de duda, es preferible mantener el presente histórico de manera ininterrumpida. Aunque está claro que en una anécdota personal o un relato sobre experiencias del pasado, se justifican ampliamente los saltos temporales.

 

7- Los errores gramaticales y de concordancia.

 

Observar las mínimas reglas gramaticales y ortográficas favorece la lectura y consolida la seriedad de tu sello personal. Las estrategias correspondientes a la gramaticalidad serán motivo de otra ficha más adelante pero para que comiences a pensar en el tema, siempre vigilá en tus post que los pronombres y las conjugaciones verbales concuerden en género y número. Por otra parte, te anticipo que no hay excusas para obviar los tildes ya que son muy fáciles de corregir porque responden únicamente a tres reglas:

 

  1. Todas las palabras esdrújulas llevan tilde.
  2.  Las palabras agudas terminadas en n o s, llevan tilde.
  3. Palabras graves llevan tilde si no terniman ni en n ni en s.

 

Considerar estas tres reglas o usar el corrector de la computadora siempre es una buena opción si sentís que tenés un problema específico con la acentuación. De todos modos, desde ya te adelanto que el corrector ortográfico de la computadora no distingue los tildes diacríticos (los que diferencian significados) y que existen algunas reglas nuevas de la Academia que contradicen todo lo que te enseñaron en la escuela.

 

8- Las contradicciones significativas.

 

Estar atenta a las posibles contradicciones es un aspecto a considerar para reafirmar tu sello personal. Ya sean contradicciones temáticas o filosóficas, dejan al desnudo la falta de autenticidad quien escribe. Nuevamente aclaro, no estoy haciendo referencia a un descuido editorial sino a una inconsistencia de principios.

Soy enfática en este punto porque considero que la autenticidad es uno de los valores esenciales en cualquier proyecto.  Espero que coincidamos en ese aspecto. ¿Con ganas de seguir aprendiendo sobre cómo mejorar tu estilo de escritura? Entonces te invito a leer el siguiente artículo: Mejorar tu estilo de escritura: 5 tips desmesurados.

 

Conclusiones de las 8 nociones de estilo para tu blog.

 

Sin duda existe una conclusión certera a estas 8 nociones de estilo para tu blog:  la claridad, tener un tema definido para cada post y desarrollarlo con coherencia es vital para que tu blog sea ameno y fácil de leer. Los lectores van a regresar a buscar allí dónde encontraron, información, inspiración y diversión.

Una última observación: para descubrir tu estilo personal no te enfoques en añadir detalles a la escritura. Todo lo contrario: nuestro estilo adquiere su forma definitiva cuando lo limpiamos de todo lo que le sobra. Por este motivo es tan importante editar nuestros textos e ir puliendo la identidad que proyectamos verbalmente.

Si te interesa participar de un proceso colectivo de formación para descubrir tu estilo personal y hacerlo brillar, pedí tu acceso al grupo desmesurado: Escribe y Vende. Es gratuito y comparto trucos que no vas a encontrar en ninguno de los artículos del blog. Allí te espero. Es un placer darte la bienvenida.

Contenido para tu blog de marca: 12 técnicas infalibles.

Organizar, secuenciar, poner en orden ideas y proyectos. Sí. Crear contenido para tu blog de marca es un desafío constante. Se siente como un “éramos pocos y parió la abuela”. Pero no desesperes. Tengo para vos una noticia buena y 12 técnicas infalibles para que encuentres inspiración y temas para compartir con tu audiencia.

 

Crear contenido para tu blog de marca puede ser un desafío que te desanime a tal punto, que desistas de la escritura. En este artículo, te cuento 12 técnicas infalibles para inspirarte y encontrar los temas que seduzcan a tu audiencia.

 

Contenido para tu blog de marca.

 

Soy de esas personas que aman las agendas, los planificadores y además productos de papelería aunque hasta el momento, soy incapaz de darles un uso constante por más de dos semanas. Al iniciar un negocio online no hace falta la lucidez empresarial de Richard Branson para descubrir que  planificar es una necesidad. En etapas anteriores de mi proyecto era una opción. Acertada y prudente sin duda, pero seguía siendo una opción. Desde el preciso instante en el que tu blog tiene un objetivo comercial,  planificar contenido a corto, mediano y largo plazo es una responsabilidad. Sin excusas. Sin protestas.

Planificar es una de esas acciones rutinarias y demandantes que cuestionan tu voluntad de sostener un proyecto online. Sin embargo, tengo una buena noticia. Realizar crear contenido para tu blog no tiene por qué ser una tortura de horas sentada frente a la hoja en blanco.

Crear contenido para tu blog tiene que ser simple y posible. De lo contrario, no tiene sentido. Claro. No puedo prometerte que se resuelve mientras hacemos las compras en el supermercado. Sí puedo prometerte que si seguís estás doce técnicas, se allana el camino y la perspectiva es menos abrumadora.

 

encontrar contenido para tu blog de marca: 12 técnicas.

 

Si todavía estás buscando los doce temas propuestos en  Por qué necesitás un plan de contenidos para tu blog.  Respirá hondo. No es grave. En este terreno existen algunas obviedades:

 

  • Los temas que elijas tienen que hacerte sentir lo suficientemente cómoda como para que no renuncies frente a la primera dificultad de redacción. Es una elección en la que conocimiento, habilidad y pasión tienen que ponerse de acuerdo. Es natural que encuentres dificultades para concretar una lista de temas.
  • También los es que no es necesario tener un posgrado en ninguna especialidad para realizar un buen plan de contenidos. Ofrecer información e inspiración a tu audiencia no requiere que dejes la vida investigando un tema. El formato de un blog es conversacional, tiene el sabor de la experiencia personal. Si tu audiencia quisiera encontrar un artículo científico, lo buscaría en otra parte.

 

Si la inspiración afloja en estos meses, te propongo recurrir a alguna de las siguientes doce técnicas para que crear contenido para tu blog de marca no sea una idea que te amarga el día.

 

1- Sondeo de los post escritos hasta el momento.

 

Verificar cuáles fueron los más leídos y cuáles los menos transitados por los lectores. Quizás sea la oportunidad para darle un nuevo enfoque a los tópicos menos populares. Probá con re-elaborar y transformar temas insípidos para ser más atractivos, interesantes y útiles para quienes te visitan. ¿Qué herramienta va a ayudarte a encontrar estos post? Sin duda: Google Search Console.

 

2-  Encuesta a suscriptores.

 

Si ya tenés tu sistema de suscriptores, una buena idea es preguntarles qué les gustaría leer en el blog con una pequeña encuesta. Estos resultados sin duda van a ser más útiles ofreciendo una guía a tus lectores. Pensá en lo siguiente: frente a la inmensidad de posibilidades es probable que el lector se anule y pierda interés en escribir su opinión. Sin embargo,  cuando tiene tres o cuatro opciones muy acotadas,  no solo responde con más soltura sino que te ofrece soluciones creativas en las que no habías pensado.

 

3- Consulta en otros blogs.

 

No se trata de plagiar sino de buscar de qué forma podés complementar esos temas o escribirlos desde tu propio punto de vista. Luego, sería amable que citaras la fuente de inspiración al escribir tu propio post.

 

4- Consulta biliográfica.

 

Si tu blog tiene un tema general que requiere de cierto conocimiento técnico, es una buena idea explorar los índices de los libros de texto al respecto. Las guías y manuales de un conocimiento en particular, pueden darte el punto de partida para muchos post que podés abordar desde tu perspectiva y con el conocimiento que te da la experiencia.

 

5- Consulta de publicaciones específicas.

 

Siguiendo el razonamiento anterior, seguir los contenidos en tus libros de texto está muy bien.  ¿Qué te parece visitar una librería? Si te decidís, dirigite a la sección que más te interesa por la vinculación temática con tu blog y comenzá hojeando en las publicaciones disponibles y sus índices. La inspiración puede estar en el menos esperado de los temas que veas escrito por allí.

 

6- ¿Pensaste en hibridar?

 

Se escucha complicado pero no lo es: se trata de fusionar dos temas en principio diferentes y conseguir de la unión una temática interesante y funcional de contenido para tu blog de marca. Por ejemplo, si uno de los temas que quiero abordar es el de las emprendedoras creativas y mi fortaleza es la literatura, ¿por qué no ofrecer las lecciones sobre emprender que se encuentran en algunas obras clásicas?

 

7- Atomizar contenidos.

 

Para algunos blogs en particular, como los de decoración, moda, cosmética o gastronomía, es una buena idea atomizar. O lo que es lo mismo: secuenciar con un criterio. Por ejemplo, pensar por épocas: estaciones del año, fiestas tradicionales, fechas especiales en tu país o región. También puede ser por colores, texturas u otra característica que establezcas como parámetro.

 

8- Contenido evergreen.

 

Puede ser un buen momento para que establezcas una serie de  artículos pilar. Lo cual significa crear contenido valioso que contiene las pautas básicas sobre el área de conocimiento de tu blog. Para quienes tienen un blog vinculado a la repostería, encontrar diez recetas o técnicas básicas y contarlas sin omitir todos sus secretos es un esfuerzo que va a ser recompensado con muchas visitas tarde o temprano.

 

9- Consultar al turco.

 

En general, cuando me bloqueo, me sirve hablar con un persona que no tenga la más mínima idea de lo que hago o cómo debe hacerse. Este tipo de mirada no viciada por la práctica, suele ser muy esclarecedora al momento de crear contenido para tu blog de marca. Quienes son nuevos en un tema suelen realizar preguntas que desconciertan al más experto. Y  te orientan hacia dónde deberías dirigir tus post  evergreen. Porque nada suele ser más básico que los temas que cuestionan a quienes tienen el conocimiento y la experiencia en tu campo.

 

10- asociación libre.

 

Es una estrategia simple: en tu hoja en blanco, escribirías todas las que llegan a tu cabeza al pensar en el tema principal de tu blog. Si tu blog es de cocina, entre tus anotaciones podría estar desde la palabra “cuchara” hasta la noción de “grillar”. Cada una de estas palabras podría ser el origen de un contenido para tu blog de marca y tus redes sociales. Por ejemplo: utensilios necesarios para cocinar … y usted complete la secuencia porque si en algo no tengo ni voz ni voto es en la cocina.

 

11-  Juego de roles.

 

Tengo plena conciencia de que lo que voy a escribir puede parecerte raro, sin embargo, suele ser efectivo. Te propongo que uses un “juego de roles”. Por un momento, tenés que elegir un personaje o una personalidad atractiva para vos -ya sea por admiración o por oposición- y preguntarte qué haría si tuviera que encontrar 12 temas sobre los cuales escribir en su blog. También podés ir un paso más allá y cuestionarte ¿cuáles serían estos temas? Practicalo. Te podés sorprender de la experiencia creativa. Además, seguramente surgen ideas que tienen mucho sentido y planteadas de una forma innovadora.

 

12- ¿Pensaste en usar el dibujo como fuente de inspiración?

 

Permitirte expresar gráficamente ideas “afloja” tu costado creativo y te permite proyectarte más allá de lo obvio: los conceptos concebidos como palabras. No descartes la posibilidad de usar un disparador y luego, dejarte llevar por las formas. Cuando termines, dejás estos dibujos a un lado. Tienen que reposar y vos tenés que olvidarte las motivaciones que te llevaron a realizar ese garabato. En un par de días intentás interpretarlos y contextualizarlos. Sin duda, obtenés muchas ideas de este ejercicio.

 

Contenido para tu blog de marca: Aprender en colectivo.

 

Ahora es tu turno. Tomate un par de días para encontrar los 12 temas que van a ser el eje vertebral de tu próxima planificación de contenidos.  También es el momento de que me cuentes cuál de las técnicas anteriores te resultó más interesante y si olvidé mencionar alguna forma de encontrar contenido para tu blog de marca, soy toda oídos.

Si además, te gustaría encontrar un espacio en el cual plantear tus dudas, establecer un diálogo ameno con otros emprendedores y recibir cotidianamente tips de escritura, te invito a mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. Te espero dentro, es un placer darte la bienvenida.