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¿Qué es un webinar?

Desde que pensé en ofrecer mi primer clase en vivo, comencé a preguntarme cuántas de las emprendedoras de mi comunidad saben exactamente qué es un webinar y cómo puede beneficiar a su negocio online. Es absolutamente natural preguntarse:

 

  • ¿De qué forma me inscribo?
  •  ¿Cómo funciona?
  •  ¿Tiene sentido para mi emprendimiento?

 

Por eso, voy a responderlas de la forma más simple que puede una desmesurada.

 

Qué es un webinar y cómo puede ayudarte en tu negocio: aprender en línea puede ser divertido y acelerar los resultados de tu negocio online.En este artículo te cuento cómo utilizar un webinar en tu estrategia online (y como bonus te llevás una secuencia para organizarlo).

 

Qué es un webinar.

 

La palabra “webinar” es un neologismo. Una de esas palabras creadas por la necesidad de uso de los hablantes. Está formada por dos vocablos que conocemos bien “Web” y “Seminario” (en realidad por su correlativo en inglés, “seminar” y es una forma de ofrecer e intercambiar información en línea entre uno o varios seminaristas y un público asistente.

No es nada menos que una clase online que se realiza a través de una plataforma que permite el intercambio en una modalidad llamada “streaming”.  ¿Traducción? La descarga del archivo audiovisual se produce en tiempo real y el aula de este seminario no es física sino un espacio en la red -puede ser gratuito o pago- dependiendo de las necesidades y el alcance de la clase abierta.

¿Te cuento qué plataformas usé hasta el momento? Al día de hoy, realicé webinars en tres plataformas y conozco algunas más que te comento a continuación:

 

 

¿De qué forma inscribirse?

 

Ciertamente no existen las informaciones obvias. Mucho menos si tu interés partía de la pregunta: qué es un webinar.  También asumo que ser explicativa y en ocasiones redundante, suele ser funcional para alguien por allí, del otro lado de la pantalla. Así que si estás en esa situación, te cuento que yo también pasé por ahí. Inscribirte es un simple acto mecánico:  clickear en el enlace de la página sugerida e ingresar tu correo electrónico en la casilla que lo solicita

De esta forma llegan notificaciones periódicas a tu buzón de correo. Todo depende de cómo se programen las notificaciones, pero, luego de anotarte te llegan por lo menos tres correos:

 

  • El primero para confirmar la inscripción,
  • Otro para recordarte la fecha y el horario del webinar, generalmente 24hs antes.
  • El último cuando está por comenzar la clase (con una hora o treinta minutos de anticipación, depende de la configuración).

 

¿Cómo funciona un webinar?

 

Ahora que ya sabemos qué es un webinar, veamos como funciona. Este tipo de clase abierta y online permite la difusión del conocimiento y la interacción con los participantes de la misma forma que una clase regular. Se puede realizar un discurso, compartir diapositivas, dialogar con un panelista  y responder preguntas de los participantes que van surgiendo en el proceso de presentación.

 

Tres aspectos básicos para entender qué es un webinar:

 

  • Para acceder al webinar  te llega un enlace al cual tenés que entrar uno o dos minutos antes de la hora de comienzo. Es posible participar de la clase o simplemente escucharla mientras hacés otras cosas.
  • En general, son conferencias de una hora con tiempo especialmente dedicado a responder dudas. Si querés organizar un webinar, existe una secuencia lógica de presentación que puede ayudarte a organizar la información. Más adelante en este artículo, vas a encontrar el esquema básico.
  • Al terminar, lo único que tenés que hacer es cerrar el enlace y pensar en todo lo que escuchaste y cómo aplicarlo.

 

¿De qué forma participar en un webinar?

 

Haciendo preguntas o respondiendo a los comentarios de los panelistas a través de un chat. Hay diferentes tipos de chat, algunos conectados con tus redes sociales y otros propios de cada plataforma. En general, se encuentra en la barra lateral derecha de la pantalla.

La interacción es inmediata, en ocasiones con un leve desfasaje de segundos. De tu velocidad de conexión dependerá la calidad de la imagen y el sonido de la trasmisión. De todos modos, si te preocupa que una de tus preguntas se pierda en el chat, puede preguntarse más de una vez o en su defecto, escribir a los responsables del webinar para pedir más información.

Usualmente se utiliza el final de este espacio para informar qué servicios pueden aportarte quienes dictan el webinar. Sin embargo, nada te compromete, de ninguna forma. Por otra parte,  el mail que fue usado para inscribirte queda en la base de datos de la organizadora pero podés eliminar la suscripción cuando quieras.

 

¿Tiene sentido un webinar para mi negocio?

 

Un webinar sin duda ofrece muchos beneficios a quienes somos comunicadores. Con una sola acción podemos reunir en un mismo espacio a personas de diferentes países a un costo muy razonable. Por supuesto que también es posible trasmitir gratuitamente desde Youtube -con el servicio de Hangout. Esta emisión gratuita en ocasiones se torna lenta y no es posible realizar talleres pagos con ella, pues el acceso al streaming es libre a quien quiera verlo.

Si tu interés era responder qué es un webinar, quizás te cuestiones si tiene relevancia en tu estrategia online. Es claro que tiene múltiples beneficios para quienes venden servicios de educación. Pero ¿tiene alguna aplicación práctica para quienes venden productos?

Sí. Rotundamente, sí. Tiene sentido en tu plan de marketing para compartir los beneficios de tus productos, la forma en que pueden utilizarse -esto no es obvio para todo producto- y de mantenerlos en buen estado. También es posible compartir cualquier otro aspecto que consideres pertinente para el comprador. Lo mismo que escribirías en un folleto de presentación (características, beneficios, instrucciones, excepciones, etc) puede ser motivo de un webinar.

Además, podrías compartir tips de inspiración, limpieza, cuidado o reparación del producto. Como estos aspectos depende de lo que estés vendiendo, dejame compartir contigo un ejemplo concreto. Pensemos en el caso de una artesana que vende joyería de plata. Un webinar podría ser una ocasión ideal para contar sobre su proceso creativo. También para contar cómo mantener las piezas en buen estado e incluso para contar historias asociadas a cada una de ellas.

 

  • 7 beneficios de las joyas de plata para las personas de piel sensible.
  • Cómo cuidar tus pendientes de plata para que siempre estén perfectos.
  • Cómo multiplicar tu guardarropa con accesorios.
  • 1o formas de usar un accesorio minimalista.

 

La lista de títulos podría multiplicarse hasta el infinito, pero creo que se entiende la idea.

 

Qué es un webinar: la secuencia escrita.

 

Como en todos los textos orientados a la comunicación, la secuencia que comparto contigo es simplemente un esquema de orientación. Puede ayudarte a organizar tu información, especialmente en los primeros webinars. Luego, cuando te sientas con más soltura, ya podrás cambiar los siguientes puntos de la forma que prefieras.

 

  1. Presentación. Los primeros minutos del webinar podrías utilizarlos para saludar a quienes se conectan a la trasmisión, dialogar brevemente e informar sobre los aspectos generales de un webinar, cómo tienen que actuar los asistentes si se corta la emisión y recordar el tema.
  2. Introducción. La introducción es tu presentación respondiendo a estas preguntas: ¿quién soy y por qué estoy hablando de este tema? Quienes venden servicios utilizan este espacio para presentar testimonios que demuestran su experticia en el tema o los resultados que consiguieron con sus cliente.
  3. Desarrollo. En el desarrollo se comparte la información prometida en el título del webinar. Para favorecer la comprensión es preferible que organices el tema en una lista de puntos fáciles de seguir y de comprender.
  4. Conclusión. Es el momento en el cual presentamos nuestro producto o servicio. En el caso de que tu objetivo no sea la introducción de nuestra oferta, te sugiero realizar una llamada a la acción para conducir al auditorio hacia tu web o tu tienda online.

 

Para más información sobre cómo estructurar un texto, te invito a leer: Escribir el primer post de tu blog. Espero que si estás en tus primeros pasos, este post  que explica qué es un webinar te sea de ayuda. Si todavía tenés alguna duda, podés escribirme un comentario que te contesto apenas pueda. Si no es en los comentarios, podés encontrarme en mi grupo de aprendizaje: Escribe y Vende. ¡Te espero dentro!

Escribir el primer post de tu blog.

Sentada frente a la pantalla en blanco,  llegó el momento inevitable. Luego una curva de aprendizaje más o menos turbulenta, tu blog está listo para recibir los primeros contenidos. Es momento de concentrarte en lo importante: escribir el primer post de tu blog.
 Escribir un blog  es una tarea que requiere de tiempo y dedicación. Más aún si queremos compartir artículos que expresen nuestra identidad de marca a través del storytelling. Por este motivo, quiero ayudarte no solo a escribir el primer post, sino a sistematizar la escritura de los que vengan a continuación. ¿Cómo? Explorando la estructura que te permite escribir en menos tiempo sin perder la conexión con tu audiencia.
Escribir el primer post de tu blog: cómo pensarlo, organizarlo y estructurar tu contenido.

Escribir el primer post de tu blog: estructura.

 

La estructura clásica de un post consta de tres partes: introducción, cuerpo y conclusión. Tu texto es relevante para un lector cuando cumple las siguientes condiciones:

 

  • Plantea un “problema”. O una situación que puede reconocer en su experiencia real.
  • Desarrolla una solución a este problema en tres o cuatro pasos.
  • Cierra con una resolución satisfactoria de acuerdo al cuestionamiento planteado.
Podemos considerar igualmente como parte de esta estructura clásica, el título del post. El título que selecciones funciona como índice e indicio, convocando a los lectores.  Cuando no logramos despertar el interés o la curiosidad de la audiencia con el título, todo el trabajo de elaboración y redacción se pierde en el olvido.
Veamos con más detalle cada uno de los puntos anteriores

Más allá del título.

 

¿Es el momento de escribir el primer post de tu blog? Te sugiero que comiences sin pretensiones de “atraer, conectar y convertir”. De hecho, te sugiero que tus primeros esfuerzos estén centrados en comunicar claramente tu mensaje, con palabras sencillas y una estructura clara de cuatro puntos:

1- Título:

Si  estás iniciando  tu camino online y te cuestiona cuál es la sugerencia más sensata sobre los títulos, te recomiendo que escribas títulos descriptivos que ilustren claramente el contenido de tu post y no superen las 7 palabras (un promedio de 70 caracteres). Si además, tu título incluye alguna de tus palabras clave, mejor aún. Para profundizar en el tema, te invito a leer: Cómo escribir títulos persuasivos.

 

2-  Introducción:

 

El consejo más extendido es que el primer párrafo de un artículo explicite cuál es el objetivo de la publicación. Dicho de otra forma: contame qué voy a obtener dedicando mi tiempo a leer tu post.  Aunque es sumamente importante, tu introducción no debería superar los dos párrafos. El lector virtual es un lector con características propias. Escanea el contenido buscando lo que le interesa y pierde rápidamente el interés. Evitemos distracciones, digresiones y rodeos que solo alejan a los lectores.

 

3- Cuerpo del post: 

 

Ya sea el desarrollo de una técnica o la explicación de un concepto, te recomiendo:

 

  • Realizar un esquema:  una guía  escrita de las ideas principales que evite digresiones (esos momentos en los que te vas de tema sin darte cuenta) y te permita mantener en mente los puntos que no pueden faltar.
  • Dividir tus ideas principales en tres apartados: con las ideas escritas en tu guía, te sugiero ir un paso más allá y organizarlas de acuerdo al criterio que consideres más apropiado: por importancia, de lo general a lo particular, por orden cronológico. Independientemente de cuál sea el criterio, lo importante es que sostenga la coherencia textual.
  • Titular cada apartado: con el criterio definido, las ideas para cada momento del texto se agrupan de forma natural. Vas a percibir que algunas ideas tienen que aparecer en la introducción mientras otras, son parte del desarrollo. Para cada uno de los puntos del desarrollo, vas a elegir una idea fuerza  -subtítulo- para captar la mirada que escanea el post.
  • Escribir simple: una idea por párrafo, con enunciados cortos y tiempos verbales simples. Escribir el primer post de tu blog es una oportunidad de expresar tu conocimiento, pero no es el espacio para utilizar todo el lenguaje técnico de tu materia. ¿Mi sugerencia? Antes comprensible que ingeniosa.

 

La división en apartados aliviana visualmente el texto. Generar espacios en blanco entre los párrafos y entre cada uno de los apartados permite al lector descansar la vista y destacar los subtítulos. Además, ayuda a procesar el contenido de forma ordenada.  A los lectores, les brinda la posibilidad de ir directamente a la información que necesitan, tanto como un momento para detenerse y reflexionar sobre lo leído.

 

4- Conclusión: 


La conclusión de tu post puede ser una despedida de tu lector,  una propuesta para que actúe (comente o participe de alguna forma) o una síntesis del contenido. También es posible anticipar el tema del próximo post para generar expectativa. Esto último en el caso de que estés escribiendo una serie de publicaciones sobre el mismo tópico. ¿Te faltan ideas para concluir el primer post de tu blog? A continuación sintetizo cinco formas diferentes de despedirte de tus lectores:

 

  1. Sintetizar las ideas expuestas en el artículo.
  2. Invitar a los lectores a compartir en redes sociales.
  3. Compartir un enlace a un post relacionado.
  4. Dirigir a los lectores a tu página de servicios o tu tienda online.
  5. Compartir una reflexión personal sobre el tema tratado.

 

puntos clave en la estructura de tu post.

 

Hay tres puntos que  no están considerados en el esquema anterior, pero que deberías tener en cuenta al escribir el primer post de tu blog:

 

1 – material gráfico para ilustrar tu contenido.

 

Las imágenes (fotografías, infografías, ilustraciones) impactan de forma directa en el lector y en ocasiones son decisivas para un visitante que ve tu enlace en una red social, por ejemplo. Como te imaginarás, lo obvio es usar una imagen  relacionada con el tema central del post. Si vas a escribir un post extenso, te recomiendo utilizar alguna imagen más para dividir el cuerpo en dos o tres partes simétricas.

Si estás pensando que el diseño no es lo tuyo, no te preocupes: Canva es tu solución mágica. Aprendé a conocerla, no te vas a arrepentir de haber clickeado en el enlace. Dejame contarte que,  si bien Canva es un recurso con el cual vas a cubrir todas tus necesidades gráficas, tengo mi preferida. Conocerla es amarla: Crello.

 

2 – Los enlaces.

 

Los enlaces, ya sean internos (a tus otros post relacionados) o externos (a otros blogs) complementen la información. Probá con un mínimo de dos  enlaces por post: uno interno que dirija a un post relacionado y uno externo que refiera a una herramienta útil para el lector. Como en todo, conviene no abusar en cantidad. Además, te recomiendo  verificar que en tu plantilla se destaquen de alguna forma, por el color, el subrayado, etc. Si querés dar un paso más, te invito a aprender como escribir buenos textos ancla para tus enlaces.

 

3- El diseño de etiquetas para tus post.

 

Cuando comencé a escribir el primer post de mi blog, no tenía estrategia de contenidos alguna. Durante meses, escribía un post y luego de terminar realizaba dos acciones: inventaba una etiqueta y publicaba. Así de desmesurada.

Con el tiempo fui descubriendo que, al no tener una mínima organización respecto a los temas que publicaba, las etiquetas proliferaban como hongos.  No es que tu lista de etiquetas vaya a ahuyentar a tus lectores, ni mucho menos pero lo cierto es que tener un mínimo plan al respecto, no le hace daño a nadie.

¿CÓMO ELEGIR LAS ETIQUETAS PARA MI BLOG?

Vamos a suponer  para iniciar el ejercicio que decidiste escribir el primer post de tu blog sobre “manualidades”. Un poco amplio, ¿no?  Desde pegar un gancho de derecha a tejer amigurumi, encontramos una amplia variedad de cosas que se hacen con las manos.  Como la demostración por el absurdo no nos va a llevar muy lejos,  te voy a pedir un ejercicio de enfoque.

 Es verdad que “manualidades” son todas las actividades que se realizan con las manos. Sin embargo, tu intuición lingüística te dice que llamamos “manualidades” a: trabajos artesanales que realizamos transformando materia prima en un producto de diseño (en el mejor de los casos). Hay tantos tipos de artes manuales. Lo más probable es que ni las domines ni te interesen todas ellas. En una sistematización muy básica, dividimos la manualidades en función de:
  • La materia prima  a transformar (papel, cartón, madera, tela, cerámica)
  • La técnica empleada para la transformación (pintura, acabados, decoupage, collage, papel maché)
  • El destino de la pieza terminada: para cumpleaños, para navidad, escolares, con tus hijos, etc

Probablemente, descubras omisiones imperdonables en el listado anterior. Sin embargo, a modo de presentación, se entiende que el mundo de las artes manuales es amplio y lleno de posibilidades.  Es probable que te gusten todas o que, tarde o temprano quieras incursionar en todas ellas, pero en la actualidad:

 

  • ¿Cuál es tu material preferido?
  • ¿Qué técnica usas con más frecuencia?
  • ¿Te gustaría tener un blog de manualidades para maestras?

 

Cuando era adolescente hacía tarjetas españolas y me atrevo a asegurar que solo con este tipo de trabajo manual puede sostener un blog por años. Lo mismo si te gusta el scrapbooking o los muñecos de tela, por ejemplo.  No es necesario abarcar todo el espectro de posibilidades. En general, con seleccionar dos o tres materiales y técnicas tenés más que suficiente para empezar.

Claro que tienen que ser las que forman parte de tu arte y oficio. No te hace ningún favor que pienses: voy a crear una etiqueta sobre pirograbado porque “cuando pueda, me compro el pirograbador y aprendo a usarlo”. Nos entendemos ¿verdad?

 

¿Preparada para escribir el primer post de tu blog?

 

Lo sé. Todavía estás nerviosa. Escribir el primer post de tu blog es un compromiso.  Te sugiero que establezcas objetivos razonables de escritura y que te des el tiempo necesario para pensar sobre el tema. Tus post serán valiosos para los lectores si ofrecen una mirada única y personal del tema.

¡Espero que disfrutes de compartir tu conocimiento! Si querés seguir aprendiendo sobre el tema, te espero en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Es un placer darte la bienvenida.

5 secretos para crear comunidad en Facebook

Crear comunidad en Facebook es una de las herramientas más poderosas para darle vida a tu negocio online.  Atención:  ésta no es una simple afirmación desmesurada. Es una convicción. Puedo decir más: es una convicción fundada en la experiencia. Mi blog, estuvo perdido en el limbo de Google durante dos meses. Sin embargo,  eso no significó el fin de mi proyecto. ¿Por qué? Gracias a que decidí crear comunidad en Facebook.

El poder de una comunidad también te ofrece la satisfacción de interactuar con personas con los mismos intereses. No son perfiles: son personas que comentan, preguntan y participan de tu propuesta.  Porque nada es más triste que publicar un post y sentirte acompañada únicamente por el sonido de los grillos.

¿Tenés idea de cómo crear comunidad en Facebook? ¿No? Entonces, tenemos que  solucionar este tema.

 

Crear comunidad en Facebook

 

Cómo crear comunidad en facebook.

 

Empecemos por lo básico: si querés crear comunidad en Facebook, primero tenés que conocer a las personas (no a los perfiles) y permanecer atenta a lo que quieren y  necesitan. Ojo: lo que “quieren” y lo que “necesitan” no siempre coincide. Es prioritario que descubras dónde está la brecha entre el anhelo y la necesidad y como encaja allí tu propósito para que descubran que necesidad y deseo pueden ir de la mano.

Para lograr esto, hay que preocuparse menos por publicar y ocuparse más de conversar.  ¿Cómo? Creando conversaciones en torno a tu contenido.  Conversaciones en las cuales tu comunidad pueda y quiera participar. Ahora, tengo una advertencia previa.

 

Si  querés  crear comunidad en Facebook, verla crecer y comprometerla con tu contenido, tenés que disfrutarlo.

 

Tiene que ser un ejercicio en el cual se sienta en cada una de tus acciones que lo estás haciendo para comunicar. De lo contrario… vuelven a sonar los grillos. Como somos personas y no perfiles sentimos -y rechazamos- las imposturas.  Por eso, antes siquiera de darte media sugerencia quiero que pienses si tenés el perfil para liderar una comunidad:

 

  • ¿Disfrutás comunicándote con otras personas?
  • ¿Tenés vocación de servicio?
  • ¿Estás dispuesta a experimentar, observar y reflexionar sobre tus resultados?

 

¿Verdad que sí? Entonces vamos por los cinco secretos.

 

1- El poder de la interrogante.

 

La forma más simple de conectar con tu comunidad es hacerle preguntas.  Seguro no pensabas que era tan fácil. Voy a hacerte una única recomendación: el secreto es formular preguntas que puedan responderse sin tener que consultar wikipedia. Tendemos a olvidar el poder que tiene lo simple.

 

Nos enroscamos en complicadas teorías sobre neuromarketing cuando el nunca bien ponderado “sentido común” podría ayudarte a encontrar el camino recto hacia las emociones de tus lectores.

 

¿Querés conectar con alguien?  Hacele preguntas sobre la persona que más le importa en el mundo: él mismo. Y ofrecele opciones: preguntas en las que pueda elegir Y o Z, preguntas en las que pueda responder “sí” o “no”, preguntas que lo incentiven a hablar de su proyecto, sus sueños y sus planes.  Hacé preguntas al final de tus post del blog y en tu newsletter pero especialmente, te sugiero formular preguntas en tu fanpage o en tu grupo de Facebook.

¿Qué tipo de preguntas? Te dejo a continuación algunos ejemplos para que formules preguntas específicas pensando en tu audiencia:

 

  1. Expresar preferencias: ¿preferís tener diez amigos cercanos o cien mil seguidores en Facebook? ¿Por qué preferís usar Facebook sobre Twitter? ¿Leer en libros o en el Kindle?
  2. Definir gustos: ¿cuál es tu época preferida del año? ¿Cuál es tu libro preferido?
  3. Mencionar solo un: autor preferido, tipo de música, red social, etc.
  4. Si pudieras: Si pudieras viajar a cualquier destino gratuitamente, ¿a dónde viajarías? Si pudieras entrevistar a cualquier personalidad: ¿a quién eligirías?
  5. Expresar emociones: gratitud, nostalgia, indignación.

 

2- Escuchar las respuestas.

 

Es tan obvio que me debería dar pudor escribirlo. Pero como hace rato que lo perdí (si lo encontrás por ahí, no me avises porque vivo mejor sin él). Formular preguntas implica estar atenta a las respuestas, escucharlas y hacerlo con sincero interés de conocer a quienes responden. La confianza ni se compra ni viene en pastillas de 500mg: se construye escuchando activamente a las personas que van acercándose a tu comunidad.

Si uno de tus “fans” responde tu pregunta o participa de una de tus actividades,  necesita una respuesta. Si no estás dispuesta a dialogar, entonces ni lo intentes. Porque luego de responder un par de veces al vacío no va a escribirte nunca más.

 

3-  Hablar para que te entiendan, no para impresionar.

 

¿Está demás recordarlo? Ocasionalmente, estamos tan preocupadas por la imagen profesional que queremos proyectar que perdemos toda la naturalidad. Facebook no es un espacio para “sonar inteligente” es un espacio de comunicación en el que te expresás coloquialmente.

Eventualmente habrá ocasiones en las cuales decidas dedicar un post a un tema delicado con un lenguaje menos festivo pero, la mayoría de tus interacciones tiene que ser en el lenguaje de las personas con las que estás dialogando. Sin llenar los espacios en blanco con tecnicismos , ni con la pretensión de impresionar a quienes te leen.

 

4-  Saltar de las letras a la pantalla.

 

Auch… sé que esta sugerencia duele. Ponerse frente a una pantalla es uno de los desafíos más grandes de quienes nos comunicamos con una comunidad. Voy a repetir esta máxima hasta el cansancio: si querés ser visible te tienen que ver.  En este caso no hay nada metafórico en ese “ver”.

 

Si querés aumentar el compromiso de tu comunidad nada tiene el poder de la imagen y el sonido.

 

Para esto podés usar el medio que prefieras y la herramienta que te quede más cómoda (por ejemplo, Facebook Live) siempre y cuando funcione sin interrupciones.  Algo más: no te presiones. Nadie te dice que comiences experimentando con un webinar de hora y media. Una grabación de cinco minutos puede ser igual de poderosa y de esa forma vas adquiriendo comodidad. En mis primeros webinars no me animaba a mostrarme en pantalla. Hoy, si me lo pedís dos veces, hasta te canto. Por las dudas no pruebes: no querés escucharme cantar.

 

5-  Si te vas a mostrar: mostrá lo que es.

 

¿De  dónde salió esto Paula?  Te cuento: si vas a “salir del cascarón”,  que se vea lo que hay.  La perfección no es una aspiración en una comunidad digital. ¿Ya te mencioné que te comunicás con personas, no con perfiles?  Es importante que lo recuerdes porque las personas cometen errores,  en general no lucen geniales a las seis de la mañana y no siempre tienen la palabra precisa y la sonrisa perfecta.

Antes de seguir cantando mentalmente “Ojalá”, animate a ser quien sos porque llevar una máscara pesa demasiado. Tengo el orgullo de decir que soy lo que se ve, con todo lo que eso tiene de bueno y de no tan bueno. Pero para qué te voy a contar detalles, si lo podés descubrir sin ayuda.

 

¿Preparada para crear comunidad en facebook?

 

Contame qué es lo que más te asusta de “liderar” una comunidad y lo conversamos en los comentarios. Y si querés pertenecer a la comunidad desmesurada para aprender a escribir y vender, pedí acceso, va a ser un placer darte la bienvenida: Quiero pertenecer a la comunidad desmesurada.

¿Por qué escribir un blog para trabajar la marca personal?

Un blog no se “tiene”, se escribe.  Hacía largo tiempo que no escribía esta afirmación, uno de los mantras de mi propuesta desde sus inicios. Tanto en aquel entonces como hoy, sostengo sin dudar que escribir un blog para trabajar la marca personal es la mejor inversión en tiempo y dinero que puedas realizar.

Quizás en este momento estés pensando: “Pero a mí no me interesa tener una marca personal, yo vendo mis productos a través de mi marca comercial”. Entiendo tu cuestionamiento. Si me hubieras planteado esta inquietud hace cinco años -cuando tenía una marca comercial- habría meditado la respuesta.  Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que se incorporara un nuevo mantra desmesurado: “lo profesional es personal”. Punto.

En internet, los límites entre la marca personal, la profesional y la comercial son difusos. En un espacio en el cual -casi- todos los aspectos de nuestra vida están al alcance de un click, mantener barreras ficticias entre la persona que soy, mi carrera como profesional o mi marca comercial, pierde sentido. Genera un estado de disociación que ni te permite expresarte con comodidad, ni te ayuda a crecer en ningún área.

 

Insisto: un blog es el mejor espacio para encontrar el equilibrio entre los tres espacios: personal, profesional y comercial.

 

Todo esto, siempre y cuando el nombre de tu marca no sea Coca Cola, Nike o Lamborghini. ¿Lo doy por descontado? Si por alguna misteriosa razón, llegaste hasta aquí y representas a un refresco oscuro y burbujeante, te cuento que abandoné mi adicción al mismo. Pero sigo aceptando sutiles sobornos con cualquier otra de las bebidas de tu línea llena de burbujas. He dicho y continúo.

 

Escribir un blog para trabajar la marca personal

 

Un blog para trabajar la marca personal.

 

De acuerdo a lo que mencionaba anteriormente, escribir un blog para trabajar la marca personal es también una forma de trabajar tu marca profesional o comercial. Me explico con más detalle porque tengo plena conciencia de que mi afirmación, contradice todo lo que leíste hasta el momento.

Comencemos con un planteo básico: ¿por qué tendría que escribir un blog para trabajar la marca personal? La respuesta es simple: porque lo personal es profesional.  Aunque el término “marca personal” no termine de convencerte, es momento de que comiences a pensar que tener presencia online es crear marca personal.  Esto es así tanto para un profesional del conocimiento como para una artesana que disfruta de crear expresando su talento en diferentes materias primas.

 

Cada una de tus publicaciones públicas crea marca personal. O dicho de otra forma: añade un texto  a la construcción del sujeto que sos en el mundo online.

 

No conozco nadie que seleccione una fotografía poco feliz para su perfil de Facebook. ¿Estamos de acuerdo? Yo misma tuve una acalorada conversación con mi hermano, que tiene la teoría de que “uno es lo que es” y me etiquetaba en fotografías por las cuales le envenenaría los ravioles.  Esta elección de imágenes es un acto de creación de tu marca personal. Sea cual sea tu uso de las redes.

La más inocente de las acciones tiene hoy repercusiones en nuestra imagen como individuos. Y si ésta se encuentra asociada a una profesión específica o una marca comercial, se diluye la discusión por ociosa: todo está conectado. Salvo, que por alguna razón que desconozco, pretendas esconder tu individualidad detrás de una marca para desviar fondos a las Islas Caimán. Si no me equivoco, lo anterior es un delito y cualquier otro motivo para esconder tu identidad detrás de un logo, carece de sentido.

 

Desayuno de marca.

 

Seamos honestos: las fotos de tu desayuno en Instagram son visualmente atractivas. Si dedico cinco minutos de ocio a esta red, incluso voy a re-afirmar tu ego con cientos de corazones. Pero, salvo que tu negocio sea la venta de bandejas de desayuno para diabéticos, tus opciones personales para la primera comida del día me interesan poco. Puedo sentir curiosidad por tu obsesión con los jugos verdes. Pero más allá de esto, no hay nada para mí en esa imagen que no sea un momentáneo goce estético.

Tanto quienes tienen una marca profesional como quienes venden sus creaciones, pueden usar su Instagram y su perfil personal de Facebook para lo que tengan ganas. O pueden comprenderlos como parte del gran rompecabezas que es su identidad online. Claro, estas piezas del rompecabezas son limitadas. Necesitan “otros textos” para adquirir espesor y humanidad. ¿Donde se escriben esos “otros textos”?

Escribir un blog para trabajar la marca personal supone crear un espacio de referencia. Un blog permanece accesible al lector las 24hs del día durante los 365 días del año. En este espacio, la potestad total del contenido publicado es tuya, gestionándolo como mejor convenga a tus deseos o intereses. Compartiéndolo donde decidas compartirlo. Editándolo cuánto necesites editarlo.

Por supuesto que también podrías decidir tener un canal de Youtube. Esto dependería de tu audiencia y de la forma en que ésta encuentre y consuma los contenidos en internet. Aún así, me siento en la obligación de decirte que, más allá de tus preferencias, un artículo bien escrito es insustituible. ¿Por qué? Porque si está escrito con astucia -más allá de tu desayuno- quien te lee, se lee a sí mismo. Ese gesto de confianza no se logra de otra forma.

 

Mi marca… ¿soy yo?

 

En sentido amplio, así es: sos tu marca. Sí. Aunque no pretendas una marca personal. Te pido que, por un momento, pienses como audiencia. Especialmente de marcas artesanales asociadas a su creador. No temo equivocarme si afirmo que te resulta interesante el proceso creativo y el taller donde su produce la obra.  Es probable que éstos y otros detalles te resulten tan fascinantes como el producto terminado.

Por supuesto que esto, funciona de otra forma en marcas que venden productos de consumo masivo e impersonal. No ignoro ese aspecto. En todos los otros casos, la audiencia se fascina con el creador de la misma forma que con su obra. Y adquiere confianza en el profesional y sus servicios, por los distintos fragmentos de su identidad que pueden rastrearse públicamente.

 

Si un escándalo afectara tu vida íntima y se hiciera público en redes, no habría forma de establecer en tu audiencia, un límite mental imaginario entre tu vida privada y tu vida profesional. O tu marca.

 

Es un aspecto cruel de la reputación online. Especialmente, si tenemos en cuenta que manchar la reputación de alguien más es tan simple como escribir una mentira absurda. No importa que no sea verdad. Importa que fue dicho. Luego de eso, es difícil recuperarse.

Con este panorama, vuelvo a pedirte que consideres qué importante es escribir un blog para trabajar la marca personal. En este espacio es tu voz la que informa y argumenta. Allí, están disponibles con la coherencia que prefieras otorgarle, tus textos escritos para emocionar, persuadir y vender.

 

¿Por qué necesito escribir un blog para trabajar la marca personal?

 

En síntesis, escribir un blog para trabajar la marca personal es una de las inversiones en recursos que  deberías considerar. Más allá de tus reparos sobre el tema. Si te interesa conectarte con una audiencia específica para acercar a ella tus servicios o tus productos, es un paso sin discusión. También es un trabajo de constancia y consistencia, como podés leer en este artículo: Comunicación persuasiva: ser consistente.

Escribir un blog para trabajar la marca personal, permite ser la voz para tu audiencia, con todo lo que esto significa. Una voz que no se esconde detrás del branding, que tiene su identidad y la expresa en cada palabra. Ojo: ser personal no significa desnudar tu intimidad. No es necesario compartir las imágenes de tu última visita al odontólogo -u otros “ólogos”  en general- para establecer una conexión emocional con los lectores.

 

Ser personal al escribir un blog significa descubrir tu identidad y trabajar con ella para responder a las dudas, necesidades y aspiraciones de tu audiencia.

 

Escribir un blog para trabajar la identidad de marca, además, es una aventura de crecimiento. Sin embargo, éste, es otro tema que ya tendremos un momento para desarrollar. Ahora, contame en los comentarios cuál es tu visión de la “marca personal”. También, de qué forma trabajás tu marca online. Soy toda oídos.

8 trucos de copywriting para tu blog

Si observás el título de este post: 8 trucos de copywriting para tu blog  vas a notar que está formulado siguiendo dos pautas básicas de la escritura online:

  1. Es breve. Generar títulos que no superen las siete palabras es un esfuerzo de concentración, especialmente para quien suscribe.
  2. El enunciado termina con la palabra “blog”, la cual no solo es una de mis palabras clave sino que al encontrarse en esta posición, adquiere relevancia.

Este título no tiene nada de intuitivo: la brevedad es un esfuerzo y la literalidad no tiene que confundirse con simpleza. De igual forma, la redacción de cada uno de los textos que compartimos con el objetivo de consolidar la credibilidad de una marca, no deberían ser escritos intuitivamente sino siguiendo las pautas básicas de redacción que permiten convocar a más lectores y comunicarse mejor con ellos. 

 

Trucos de copywriting para tu blog

 

8 trucos de copywriting para tu blog de marca.

 

Al escribir un blog de marca -sea personal o corporativa- tenemos que considerar un equilibrio entre nuestro registro de escritura y el umbral de expectativas de nuestro “lector ideal”.

¿Qué quiero decir con esto? Es simple. Supongamos que un título despierta tu curiosidad y tenés toda la disposición de leer el post que lo acompaña.  Al ingresar en el blog, la primera impresión es agradable. Sin embargo, aún antes de concentrarte en la lectura, algo te paraliza: una pobre sintaxis, errores gramaticales múltiples, términos indecorosos y una cantidad tan abrumadora de regionalismos que leer se transforma en un suplicio. Tu impulso es irte tan rápido como llegaste.

En el supuesto caso de que el ejemplo anterior fuese real,  el escritor ignora olímpicamente las pautas mínimas de adecuación verbal y su lector ideal no se inmuta frente al descalabro lingüístico. O no tiene lectores. 

A esta altura, ya puedo afirmar que el uso estratégico del lenguaje es la clave del éxito de tu blog de marca. Para titular, para desarrollar ideas, para describir imágenes o para relatar historias. Tus elecciones atrean como imanes a cierto lector y repelen a otro.

Tanto el tono como el vocabulario que decidas utilizar para diferenciar tu voz de marca, pueden hacer de tu blog un referente del sector o un caso de estudio. De esos en los que no te seduce ser protagonista. Si querés evitar la crónica de los textos -y los negocios- fallidos, quiero compartir contigo dos principios desmesurados:

 

1- Un texto persuasivo es un texto bien escrito.

 

En tu blog de marca las palabras son el medio para comunicar los valores representativos de tu proyecto y los beneficios de tu producto y/o servicio. La consecuencia deseada de este empeño es el logro de tus objetivos: más confianza, más clientes, más ingresos.  Sin embargo, antes de poner en práctica ninguno de estos 8 trucos de copywriting para tu blog es indispensable que tengas plena conciencia de cómo estás usando la sintaxis, la ortografía y el vocabulario en cada uno de tus textos.

 

2- El copywriting y el storytelling se necesitan.

 

Si  la idea de escribir para vender te resulta interesante, quiero advertirte algo: un blog no es para vender.  Al menos no de forma directa. El blog es un vehículo para estrechar vínculos que eventualmente, podrán o no, transformarse en futuras ventas.  En este sentido, el copywriting mal aplicado -ignorando al lector y su contexto- es una versión sofisticada pero no menos fastidiosa de la venta en frío.

 

¿Qué te propongo entonces? Deponer la urgencia de vender y comprender el proceso de la persuasión, durante el cual son tan relevantes los trucos de escritura como las historias que compartís con tu audiencia. Dicho esto, podemos continuar.

 

8 trucos de copywriting para tu blog.

 

Ahora sí, los 8 trucos de copywriting para tu blog son:

  1. Estructura simple.
  2. Léxico llano.
  3. Elección del vocabulario
  4.  Cuidado en el uso de adjetivos.
  5. Tratamiento al lector.
  6. Nada por supuesto.
  7. Escribir con integridad.
  8. En el blog no se vende.

 

Los cuatro primeros de estos 8 trucos de copywriting para tu blog son estructurales y están estrechamente relacionados con la identidad verbal de una marca.  Los cuatro últimos son contextuales, refieren específicamente a la relación con el lector y el canal  a través del cual se establece la relación.

 

8 trucos de copywriting para tu blog

Si querés descargar la infografía anterior solo tenés que seguir este enlace: 8 trucos de copywriting para tu blog. Pero no te vayas sin leer el final…

 

8 trucos de copywriting para tu blog: los estructurales.

 

Es elemental que tu expresión sea simple. El texto, el enunciado y la oración tienen que ser breves y fáciles de leer. El mismo principio se aplica al vocabulario. Es posible elegir términos comprensibles para quien no es un experto aunque tu tema sea técnico. Tu nuevo mantra es:

 

Escribo para mi audiencia no para mis colegas.

 

En lo que a palabras se refiere, la que tiene peor prensa (al menos en estos 8 trucos de copywriting para tu blog) es el adjetivo. Usalo con prudencia. Evitando los que tienen tal carga de subjetividad que es imposible predecir si tu lector va a compartir tu criterio. O nunca va a enterarse de lo que quisiste decir. Definir tu producto como “hermoso”  o tu servicio como “extraordinario” es altamente subjetivo. Describir su forma, color y textura puede ser más adecuado.

 

8 trucos de copywriting para tu blog: los contextuales.

 

Elegir cómo vas a hablarle a tu lector (usted, tú, vos) es también asunto de copywriting.

 

Cuando estás usando deliberadamente el lenguaje para comunicar nada está librado al azar. El tratamiento de tus lectores y el registro que selecciones para dirigirte a ellos (formal o informal) deberían estar tan estudiados como los colores y la tipografía de tu logo.

Puedo disculpar que le hayas dedicado más atención a tu logo que a tu escritura pero no que ignores a tu lector. El peor pecado de la comunicación es la suposición. Nunca supongas que tu lector sabe, entiende o conoce sobre lo que estás escribiendo. Reconocer que el lector es “otro” que tiene sus propias circunstancias, implica no suponer. Este paso es primordial para escribir con integridad, respetando a quien lee.

No puedo despedirme de estos 8 trucos de copywriting para tu blog sin decirte que  evitar suposiciones no significa subestimar a tu lector-cliente, en ningún sentido. Porque si bien es una persona que no cuenta con tu actual conocimiento del tema, no es tonta. Siempre  existe una forma más sencilla de explicar y comunicar una idea. Si aún no la encontramos es porque aún tenemos camino por recorrer.

¿Tengo que recordarte que en el blog no se vende? No comas ansias que tenés muchos otros espacios para hacerlo: tu newsletter, una landing promocional,  la tienda online, tu página de servicios. En el blog enfocate en conectar con tus lectores y convocarlos para ser parte de tu comunidad.  Antes de comprarte tienen que conocerte. Más aún: antes de comprarte tienen que quererte a vos y a tu marca.

 

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Crear un calendario de contenidos en cinco pasos.

Y la gran pregunta es… (mientras se escucha el redoble de un tambor):  ¿Es necesario crear un calendario de contenidos para mi blog de marca? Mientras vas leyendo, sentís que una gota fría te recorre la sien. ¡Parece tan serio! Planificar con tiempo, poner orden y concierto a tu imaginación efervescente. O quizás te encuentres en el otro extremo: yerma de creatividad. Bloqueada.  Sin que se te caiga una idea.  Tanto para unas como para otras, resolvamos este problema que te incomoda. Veamos por qué tendrías que crear -o no- un plan de comunicación y cómo crear un calendario de contenidos para tu blog.

 

Crear un calendario de contenidos para tu blog de marca

 

Crear un calendario de contenidos.

 

Depende. Lo sé. Es una respuesta antipática. Sin embargo, antes de decidir si es necesario o no crear un calendario de contenidos para tu blog de marca es esencial que te hagas tres preguntas previas:

 

  1. ¿Tener un calendario de contenidos me ordenaría y me daría tranquilidad? ¿O me estresaría hasta el infinito saber que está allí para cumplirlo?
  2. ¿Cuáles son los objetivos que persigo al crear un plan de contenidos? ¿Atraer una audiencia? ¿Fidelizar mi audiencia? ¿Consolidar mi autoridad en un tema?
  3. ¿Necesitan mis lectores esta guía paso a paso para avanzar en su camino desde el desconocimiento de mi producto y/o servicio hasta llegar al momento de la compra?

 

Con las preguntas anteriores vas a explorar tus metas a corto plazo y de qué forma interactua con el contenido tu audiencia.

 

También vas a ponerte al tanto de tu sensación de bienestar al respecto. Este es el triángulo del éxito en un plan de comunicación. Vos y tu comodidad para crear, los objetivos de tu proyecto y las personas que necesitan tus respuestas o tus productos para tener una vida más inspirada, informada o placentera.

 

¿Necesito crear un calendario de contenidos?

 

Es indispensable crear un calendario de contenidos cuando tenés la plena certeza de que tu audiencia necesita cumplir un ciclo completo de educación al relacionarse con tu propuesta:

 

  1. Sentirse atraídos por tu contenido.
  2. Ser acompañados para pasar de una etapa a la otra, recibiendo información útil que les permita decidir si tu producto o servicio es lo que necesitan.
  3. Experimentar la necesidad y la certeza de comprarte porque tu producto o servicio le ofrece beneficios y garantías.
  4. Luego de la compra, consolidar el vínculo, viviendo la experiencia de un trato preferencial como cliente.

 

Me atrevo a decir que todos los clientes necesitan este trato pedagógico. Porque es tu mano detrás de los contenidos la que hace posible que tomen sus propias decisiones con todas las cartas sobre la mesa.

Dicho esto, de pronto te surge una duda. ¿En qué caso no necesitás crear un calendario de contenidos para tu blog y redes sociales? La respuesta es simple: si te agobia. No importa cuánto lo necesite tu cliente, si quien escribe se siente acorralado por la planificación no va a lograr nada. Ni atraer, ni educar, ni complacer.

En ese caso, tendrás que contratar ayuda para la escritura de tu blog o encontrar tu propia variante creativa. Quizás establecer ciclos de planificación cortos. O solo plantear los grandes temas anuales y dejar abierta tu posibilidad de cambiarlos. Independientemente de cuál sea tu estrategia para no sentir la presión de una agenda, lo cierto es que de alguna forma tenés que ponerle un criterio a tus publicaciones. Especialmente cuando tu objetivo deja de ser puramente expresivo y lo que estás buscando es obtener visibilidad y aumentar tus ventas.

 

Cómo crear un calendario de contenidos.

 

En cinco pasos podés resolver tu planificación anual sin mayores complicaciones. Con esto no estoy diciendo que vayas a hacerlo en un suspiro. No me malentiendas.  Pero, en una tarde de buena concentración, podés dejar planteado el esquema inicial.

 

5 pasos básicos para crear tu calendario de contenidos:

 

  1. Investigar los temas.
  2. Rastrear las palabras claves asociadas con una herramienta como Keyword.io
  3. Buscar inspiración en internet, en índices de libros, preguntando a quienes tengas a tu alrededor.
  4. Seleccionar los temas más viables y crear los títulos posibles para cada uno.
  5. Definir un criterio para ordenar los temas en el calendario.

 

Con estos pasos muy simples, estás en condiciones de armar un primer esquema de tus contenidos. Podés hacerlo mensualmente, trimestralmente  o anualmente.  La docente en mí te sugiera que planifiques anualmente, sabiendo que tenés el permiso de ser flexible. ¿Qué quiero decir con esto? Si la planificación encadena tu creatividad, no es una buena idea. Pero cuando tenés un esquema “tranquilizador” y vos te permitís jugar con él, respondiendo a las necesidades de la audiencia que vas creando… Es otra cosa.

 

3  sugerencias para crear tu plan de contenidos desmesurado.

 

Primero que nada, quiero invitarte a leer otros post sobre el mismo tema que ya escribí anteriormente. ¿Por qué tendrías que leerlos?  Porque te ofrecen otra perspectiva más detallada para crear tu plan de contenidos:

 

1- Cómo organizar un plan de contenidos para tu blog.

2- Plan de contenidos.

3-  Marketing de contenidos: 12 técnicas infalibles.

 

Y finalmente, te sugiero que pienses en:

 

  • Balancear tus post para que algunos sean informativos, otros inspiradores y otros persuasivos. O dicho de otra forma: si lográs crear un patrón de publicaciones, estás ganando terreno.
  • Crear series de post con un tema muy relevante para tu cliente ideal. Los contenidos seriados fomentan el compromiso lector pero es necesario planificarlos con cuidado.
  • Disfrutar escribiendo, porque lo que te aburre, se siente en la lectura. Cuando un artículo fue escrito para cumplir con un calendario se resiente su calidad  y su capacidad de conectar con la audiencia.

 

Te estarás preguntando cómo se siente en la lectura el aburrimiento de quien escribe. Me encantaría tener una explicación lógica para aplacar a tu costado racional.  Sin embargo, todo ensayo que haga basado en el lenguaje, en el uso de las palabras y en el tono del relato no terminarían de conformarme. Hay algo en la escritura que vibra más allá de la lógica y cuando sos feliz escribiendo, se nota.

Antes de irte, podés llevarte tu plan trimestral para crear un calendario de contenidos para tu blog y de paso, contarme en los comentarios cómo vivís la creación de contenidos en tu propio blog.

7 claves para blogueras sin experiencia.

La idea detrás de estas 7 claves para blogueras sin experiencia es ofrecerte una panorama  de esos detalles que te sacan canas verdes cuando empezás a escribir un blog.   Si hace un tiempo que comenzaste tu andadura en el tema, quizás lo hayas olvidado, pero al principio todo es muy extraño. Hay mucho por asumir: desde un nuevo vocabulario a una serie de acciones técnicas que pueden llegar a quitarte el sueño. Literalmente.

Por ese motivo, quiero darte una lista de siete claves prácticas. Porque una mujer que no duerme es una mujer peligrosa. Digamos que le hacemos un bien a la comunidad.

 

Entre un blog inconfudible y vos, hay 7 pasos. Te cuento cuáles son y cómo recorrerlos.

 

7 claves para blogueras sin experiencia.

 

Las 7 claves para blogueras sin experiencia son:

  1. El gran por qué.
  2. La experiencia de bautizar.
  3. Todas las galletitas son iguales.
  4. ¿Quién me va a leer?
  5. Dar con el tono.
  6. Enchúlame la plantilla.
  7. Estructura básica de tu blog.

 

Empecemos cuanto antes a desarrollar las 7 claves para blogueras sin experiencia, dándole sentido a los títulos un poco ridículos del listado anterior.

 

1- El gran por qué.

 

Escribo un blog. Entiendo tu debate respecto a las plataformas. Estás empezando y querés hacerlo bien: minimizar los errores y elegir lo mejor para no perder el tiempo. Ahora, puedo decirte algo con total honestidad.

 

Después de tantos años escribiendo un blog puedo afirmar sin que me tiemble el pulso que más importante que  la plataforma que decidas utilizar es  qué pensás hacer con ella.

 

Por este motivo, la gran pregunta es ¿Por qué voy a escribir un blog? Así de simple -o de complejo, según el caso- como lo estás leyendo.  Primero vas a definir por qué querés escribir un blog y luego, con ese aspecto muy claro, te ocuparás de elegir plataforma.  Todo esto sabiendo que nada está escrito en piedra y que cambiar (aunque sea a mitad de camino) tampoco te va a matar.

Si bien es cierto que algunas plataformas son más flexibles, sería absurdo creer que esto las hace más “profesionales”. Lo que hace la diferencia no es el medio sino tus intenciones y aspiraciones respecto al blog:

 

  • Hacer visible tu negocio físico u online.
  • Conectar con tu audiencia .
  • Ganar autoridad en tu tema.
  • Ofrecer tus productos o servicios.

 

Podés tener uno de los objetivos anteriores o quizás todos ellos.  Cuando lo definas, ya podrás elegir la plataforma que mejor se adapte a tus necesidades.

 

2- La experiencia de bautizar.

 

Otro tema ineludible en estas 7 claves para blogueras sin experiencia es el nombre y la url de tu blog.  Por si te suena a chino: la url es la dirección virtual de tu blog y es la secuencia de palabras que aparece en el buscador para identificarlo.

La pregunta más frecuente respecto a este tema, es si el nombre y la url tienen que coincidir. La respuesta es simple: si querés hacerte un favor, sí. Debería coincidir porque favorece la memorización y nosotros queremos que el lector nos recuerde.  Por este motivo un nombre tiene que ser sonoro y significativo.

 

3- Todas las galletitas son iguales.

 

Todas las galletitas son iguales o el arte de definir el tema de tu blog. Los nombres de las protagonistas de esta historia fueron cambiados para proteger su privacidad pero lo cierto es que se parecen mucho a mí madre y a mí.

Ponete en esta situación. Madre con gripe envía a su hija a comprar una lista de comestibles escrita de su puño y letra. Entre los productos de la lista, se lee la palabra “galletitas”. Al leer, suenan las señales de alarma desmesuradas. La hija conoce demasiado a la mujer que la parió como para saber que si trae las primeras galletitas que se le crucen (es algo que yo haría) le va a poner cara de “tendría que haber ido yo aunque tenga 40 de fiebre”. Además de hacer objeciones de precio, peso, textura y sabor. Entonces, antes de llegar a esa escena apocalíptica, la hija se escucha diciéndole a su madre:

-Específicamente qué galletitas son las que querés que compre.

Cuando me responde “cualquiera”, descubro que estoy grande para creerle e insisto en la definición. Quiero pelos y señales de las galletitas. Quiero traer las galletitas que espera. No quiero caras de “tengo que hacerlo todo yo”.

Lo mismo, haría para ayudarte a definir el tema de tu blog. No te conformes con “galletitas”. Querés galletitas con pelos y señales.¿Qué es lo que hace única tu propuesta?  Acotar, definir y aportar algo que sea una novedad o una nueva forma de mirar lo que ya hay, es la clave para elegir el tema de tu blog.

 

4- ¿Quién me va a leer?

 

No me canso del tema. Definir tu lector es esencial y quizás sea la más importante de las 7 claves para blogueras sin experiencia. Pero como es un tema del cual ya hablamos recientemente, si querés hacer el ejercicio podés leer el siguiente post:  Por qué escribir post de 1000 palabras.

Además, para esos momentos en los que te asalten las dudas, quiero contarte algo que dijo alguna vez mi amiga Marcela, que escribe uno de los blogs más lindos -y leídos- que conozco: “Ahora no me lee nadie. Pero me van a leer”. Esa es la fe que necesitás para empezar.

 

5- Dar con el tono.

 

Esta es una gran pregunta. De hecho el mejor tono de tu blog es tu tono coloquial. Como si estuvieras hablando con una amiga. Por supuesto que existen  detalles de construcción  gramatical y estilo que podés pulir. Sin embargo, en lo que refiere al tono de tu blog,  priorizá todo lo que te aleje del acartonamiento. Quizás sientas reparos, por este motivo confirmo: es la mejor sugerencia que puedo hacerte.  Lo ideal sería que evitaras:

  • Palabras que puedan “herir la susceptibilidad de tu lector” (todo un tema para debatir)
  • Regionalismos excesivos que dificulten la lectura (salvo que solo escribas para las personas que comparten tu registro lingüístico)
  • Vocabulario excesivamente técnico referente a tu tema (de esas palabras que son para “entendidos”)

Quiero que recuerdes que un blog es esencialmente un canal de comunicación por lo tanto, eliminá todas las barreras que te separen de tu lector.

 

6- Enchúlame la plantilla.

 

La de tiempo que perdemos con las plantillas. Ya sea eligiéndolas o toqueteándolas, nos pasamos horas buscando una imagen que sea la  que nos exprese con toda la intensidad de nuestra identidad. Quiero ofrecerte la más sensata de las 7 claves para blogueras sin experiencia:

 

Relajate un poco. Tu primer blog te tiene que dar vergüenza.  Si tu primer blog no te da vergüenza, es porque demoraste demasiado en comenzarlo.

 

Es natural que no sea ni perfecto.  Ya tendrás tiempo de comprar una plantilla o de contratar un diseñador, llegado el caso. Esmerate porque se vea lo mejor posible pero no dejes los ojos con el código. Es tiempo perdido, salvo que sea tu trabajo.

 

7- Estructura básica de tu blog.

 

Cuando está empezando un blog, todo en su estructura  es nuevo y complejo de recordar. Después de horas de intentarlo, llega un momento que te dicen “header” y “footer” y vos querés tirar el blog a la basura cibernética.

Para que evites dar la computadora contra el piso, te cuento cuáles son las páginas básicas que necesitás en tu bog:

  1. Inicio
  2. Sobre mí
  3. Productos y Servicios
  4. Recursos
  5. Contacto.
  6. Galería o Portfolio.
  7. Aviso legal.
  8. Términos y condiciones.
  9. Políticas de privacidad.
  10. Preguntas frecuentes
  11. Testimonios y prensa.
  12. Empieza aquí

 

Quizás no las necesites todas. Claramente, la selección depende del tipo de blog y sus objetivos. Si te corrió un sudor frío cuando leíste “legal”, quiero que sepas que es por tu seguridad. Si querés aprender más, podés leer este post de Raquel Blanco: Las páginas legales de tu blog.

Escribir cada una de estas páginas es un desafío. Para simplificarlo, frente a cada una de ellas te vas a preguntar:

 

  1. En primer lugar: ¿qué es lo que quiero que el lector vea?
  2. Pero también: ¿qué es lo que quiero que el lector entienda?
  3. Y por último: ¿qué es lo que quiero que el lector haga?

 

¿Qué te parecieron las siete claves para blogueras sin experiencia? ¿Alguna de ellas te preocupaba más de la cuenta? Si es así, contámelo en los comentarios y no olvides descargar tu material para escribir post de calidad.

 

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Antes de empezar un blog: 7 cosas que quiero contarte.

Hace diez años abrí mi primer blog. Era institucional: un espacio exclusivamente creado para mis alumnos. ¿Necesito decir que fue un camino sin retorno? Escribir un blog nutre y en ocasiones enloquece, pero es disfrutable en cada una de sus etapas. Por eso, quiero contarte siete cosas que yo habría querido saber, antes de empezar un blog.

Antes de que te preguntes por qué “estas siete” y no otras, quiero que sepas que sostener un blog de marca enfoca la visión de lo que significa escribir. Es esa visión la que quisiera compartir contigo, para que pienses que aún antes de empezar un blog tenés la oportunidad de aprender de los errores que otros fuimos cometiendo.

 

Antes de escribir un blog

Antes de empezar un blog: 7 cosas que quiero contarte.

 

Una búsqueda superficial te va a revelar que existen decenas -¿quizás cientos?- de post que desarrollan este tema. Sin embargo, aunque vas a encontrar sin dificultad muchos post similares, no todos fueron escritos por una desmesurada.  De esta comprensión, surge el primer punto que quiero compartir contigo:

 

1- Pretender la originalidad es casi un gesto de arrogancia.

 

Lo sé. No está entre tus objetivos al escribir un blog ser arrogante.  Entonces, ¿por qué tenés la irracional creencia de que todo lo que escribas tiene que pisar tierra virgen en internet? La “originalidad” está sobrevaluada. Especialmente si tenemos en cuenta que, con un poco de perspectiva histórica, nada es original en el sentido estricto. Esto no significa que no puedas tomar ciertos recaudos:

 

  • Monitorizar los blogs de tu mismo tema para no escribir con el mismo enfoque.
  • Mantenerte activa, leyendo y ampliando tu panorama cultural para tener un mundo amplio de intereses que compartir.
  • Estar al tanto de las noticias y novedades de tu tema y de la realidad, si es posible. ¿Querés una herramienta que te ayude enviándote las novedades a tu correo? Usá Google Alerts.

 

Cuanto más leas, observes y te enriquezcas  en todos los niveles de tu vida, mejor vas a escribir. Eso no es ninguna novedad (¿ya te dije que no creo en la originalidad?) y no se reduce al terreno de escribir un blog. Tener horizontes amplios te hace mejor ser humano. Punto.  Ahora, este punto me lleva al siguiente, que está vinculado con quién sos antes de empezar un blog.

 

2- Ya tenés tu propia voz, solo tenés que dejarla salir.

 

Me canso de leer: “encontrar tu propia voz”, como si fuera algo que llega por inspiración divina o luego de un retiro en una caverna alimentándote de hierba y lamiendo las rocas para sobrevivir. Veamos, antes que decidas unirte a una secta mística para encontrar la voz perdida, te sugiero que pruebes sentarte a escribir con tu registro oral. Dicho de otra forma: tu primera tarea es escribir reproduciendo tus conversaciones.

¿Eso es lo adecuado Paula? Te devuelvo la pregunta: ¿quién dice lo qué es adecuado para tus lectores? Hasta que no pruebes, imposible que sepas si va a funcionar o no. Como te imaginarás, también tenés que tomar en cuenta algunos factores:

 

  • Cuando escribís para un lector ideal muy definido y “similar” a vos, tu registro es más natural e intuitivo.
  • Ahora, si tu audiencia tiene 20 años más -o menos- y otro vocabulario, te toca investigar. Ponerte a tono e incluso pensar si no te conviene contratar un profesional para escribir.

 

Pensá seriamente en vos antes de proyectarte al exterior. ¿Tiempo para pulirte? Todo el que sea necesario. ¿Quién comienza sabiéndolo todo? Si querés te respondo la obviedad: nadie. Sin embargo, luego de que tengas conciencia de cuál es tu registro -seguí el enlace y aprendé a pulirlo un poco- y si es el que conecta con tus lectores, quiero que incorpores un nuevo mantra a tu vida:

 

Tus opiniones están geniales. Más genial es que te preguntes por qué tienen que importarle a tu lector.

 

3- No se trata de vos criaturita.

 

Se trata de ellos: de lo que necesitan. De sus aspiraciones, de sus deseos. De darle respuestas a sus preguntas. Ellos son tus lectores-clientes y si tu blog no se trata de ellos, no se trata. Porque para llegar al punto en el que una comunidad reverencia todo lo que digas  y escucha tu disertación sobre el apareamiento de los osos hormigueros por el respeto que tienen de tu autoridad, va a pasar un tiempo.

Antes de empezar un blog y jugártela de irreverente, escuchá lo que necesitan las personas a las cuales querés llegar con tus palabras.  Estás tan preocupada preguntándote “si lo haré bien” que te olvidás que un blog crece de la relación que establecés con los lectores. Lo mejor que podés hacer es buscar las “intersecciones” esos puntos en los cuales tus intereses coinciden con sus aspiraciones. Es ahí donde se produce la magia porque vos escribís sobre lo que querés escribir y ellos te escuchan porque les interesa.

Se ha dicho de todas las forma posibles  sin embargo es un error que se sigue cometiendo. Que no sea en tu blog.

 

4. Tu “ellos” no es inmutable.

 

Tomate todo el tiempo que quieras para conocer a tu lector ideal. Dedicale mucha energía a este tema antes de empezar. Dicho esto, dejame decirte además: hagas lo que hagas, tu primer intento es un modelo teórico. Como todo modelo teórico -el tuyo o el de cualquier otro ser humano- cuando se encuentra con la realidad pasa lo que tiene que pasar: a veces funciona y a veces no. Tan simple como eso.

¿Qué vas a hacer entonces? Refinarlo. Entender que no existe un modelo teórico infalible y que la realidad es experta en romper todos tus esquemas.  Así que refinás y seguís por el camino en el que podés ayudar a más personas sintiéndote cómoda y feliz con lo que estás haciendo.

 

5-  Si no vas a ser constante ni empieces.

 

Cuando escribís un blog para desarrollar tu marca profesional:

 

  • Ese día en el que tenés el SPM subido y te duelen hasta las uñas, escribís igual.
  • Cuando tus amigas se van de compras, escribís también.
  • ¿Te gana el malhumor y sentí una nube gris sobre la cabeza?  Escribís más aún.

 

Porque la constancia es la más importante de las virtudes y te lo dice una indisciplinada por naturaleza. Nací anómica: a las 28 semanas estaba afuera del útero.  Me río de las 40 semanas de los médicos. Cuando me ponen reglas y encima no tienen sentido, siento que se me eleva la temperatura corporal. Sin embargo, antes de empezar un blog se necesitan reglas. Verás cómo diseñarlas, pero si no vas a ser constante no empieces.

Querete, cuidate, no te exijas demás, pero no sos una víctima. No es la vida injusta ni los lectores desagradecidos: ¿querés un negocio online? Entonces nadie te está haciendo un favor. Quiero que lo recuerdes.

 

6- El blog es una ventana.

 

Te cuento algo. En diciembre, cuando arman los árboles de navidad junto a las ventanas, no puedo evitar mirar hacia adentro. Es una fuerza irresistible. Las luces me llaman. Dejo todos los modales y descaradamente miro hacia dentro de la casa porque no puedo evitarlo.

Cuando vendés productos o servicios (son tu árbol de navidad) tu blog es una forma de expresar tu estilo de vida como creadora. Es tu lugar para prender las luces frente a la ventana, usar ornamentos brillantes, dar cátedra de creatividad. Si tenés ese blog, yo lo leo. Porque todos somos un poco “vouyeur”. Porque nos atrae la intimidad de otros, especialmente si nos gusta su arte.

 

7- Un blog que genera ingresos es un negocio online.

 

Cada una conoce sus excusas antes de empezar un blog. Lo cierto es que si querés un blog para expresar tu talento, mostrar tus productos y darle un marco a tus servicios, antes que sea tarde y termines abandonándolo por cansancio, dale su nombre: es un negocio online. Y como todo negocio, tiene sus reglas internas. Podés ignorarlo y seguir mosqueando o poner las fichas sobre la mesa desde el primer momento. Es tu elección.

¿Por qué escribir blog post de 1000 palabras (o más)?

Este post tiene un único objetivo: que pierdas el pudor y te animes a escribir blog post de esos que marean a los zigzagueantes de la lectura online. ¿Por qué? Porque los beneficios de escribirlos son muchos.

 

Escribir blog post de 1000 palabras

 

¿Por qué escribir blog post de 1000 palabras?

 

Generar contenido variado y frecuente es un quebradero de cabeza y disuade al más valiente de aventurarse a escribir blog post de 1000 palabras o más. Por eso voy a ofrecerte 4 pasos que van a orientarte en el diseño de tus textos.

 

1- Lo obvio: conocer a tu lector.

 

Demás está decir que antes de empezar a escribir te sugiero definir y conocer a tu lector.  Saber qué prefiere y qué caminos conviene evitar para no herir su sensibilidad. No nos engañemos: escribir compartiendo información y conocimiento es un considerable esfuerzo y es lógico que necesites recibir feedback inmediato de tus lectores para no frustrarte.

 

No estás fallada: tendemos a decepcionarnos si algo en lo que volcamos lo mejor de nosotras no funciona como esperábamos.

 

Claro, a veces olvidamos que el aprendizaje de un intento fallido es tanto o más importante que el “éxito” esperado.  Pero ése, es otro tema. El primer paso es conocer a tus lectores y buscar para ellos temas relevantes. En este punto, quisiera ser muy clara: cuando comencé a escribir, solo sabía que mis lectoras se parecían a mí. Sin mapas, ni avatares ni nada que se le pareciera. Sin embargo, sí tenía en consideración dos aspectos elementales:

 

  • Este esquema de trabajo intuitivo funciona para los primeros estadios de una marca, personal o comercial. El desarrollo de tu negocio reclama una revisión analítica que despeje el perfil de cliente ideal de la proyección de tus deseos y limitaciones como ser humano. Incluso, la consideración de estar escribiendo para más de un perfil de clientes potenciales que comparten características pero exigen mensajes ligeramente diferentes.
  • Similitud no es identidad. No somos “iguales” aunque compartimos necesidades y aspiraciones. Esta certeza hace más simple el proceso de escritura y más auténtica tu presencia online. La conexión emocional con determinada experiencia de vida -por ejemplo, el miedo a emprender- es esencial para diseñar tu storytelling. Más allá de esto, para que un lector encuentre valor en tu blog, los contenidos deben ser relevantes en relación con su problema, necesidad o búsqueda.

 

Si además de reconocer sus intereses, tu disposición es escribir blog post de más de 1000 palabras sin que entren en coma por el aburrimiento y ofreciendo información de valor, mejor.

 

2- ¿Cómo elegir temas relevantes para mi audiencia?

 

Porque una cosa es tener ideas y otra muy distinta es que sean relevantes para la audiencia que buscamos cautivar. Naturalmente, en algún momento se impone aplicar una encuesta a tus suscriptores. Ellos siempre serán la mejor fuente de información. Antes de que este grupo de lectores fieles exista, tus buceos inspiracionales pueden enriquecerse en:

 

  1. Pinterest:  esta plataforma no es una red social, funciona como un buscador. El tema  que te interesa desarrollar seguramente tiene en Pinterest decenas de variables, sub-temas y demás ramificaciones sorprendentes.
  2. Grupos de Linkedin: los grupos de Linkedin son fuente de inspiración para encontrar temas interesantes y de calidad.  Si te interesa la comunicación, te sugiero  Trabaja en comunicación pero seguramente podés encontrar varios relacionados con tu temática específica.
  3. Herramientas de búsqueda de palabras clave: te cuento una de las que más me sirve porque no solo ofrece una lista alfabética de los resultados sino que permite acceder al origen de los términos de búsqueda: Ubersuggest.
  4. Buzzsumo: esta fuente no solo ordena por relevancia los temas más compartidos en redes sociales sino que permite filtrarlos por idioma, país y tipo de contenido. Con la cuenta gratuita no es posible acceder a todos los resultados pero los que sean visibles serán más que suficientes para inspirarte. Por aquí te dejo el enlace: Buzzsumo 

 

Sin contar con que todo lo que te rodea puede ser tarde o temprano, historia de un post. Todo: libros, películas, anécdotas de la vida cotidiana. Todo  es susceptible de transformarse en storytelling para escribir blog post de 1000 palabras o más. El truco reside en encontrar el “punto dulce” entre tus ganas de contar y lo que quieren leer tus lectores.

 

3- Ahora qué tengo el tema: ¿con qué título la rompo?

 

Tenés una decisión por delante: escribís un título amable para Google o te hacés la regia y escribís un título poético de esos que te hacen sentir tan inteligente que nadie te lee. Demás está decir que tu título tiene que ser:

 

  • Breve: máximo de 7 palabras.
  • Claro: ser literal no tiene nada de malo.
  • Generar curiosidad, expectativa o controversia.

 

Estos son los requisitos básicos para un título “googleable”. Pero si querés ir un paso más allá, te dejo siete formulaciones  de las cuales podés apropiarte. Niguna de ellas te garantizan el aprecio de la Academia pero son los suficientemente descriptivos como para que un lector entienda que en tu post, está la respuesta a su pregunta:

 

  1. Guía completa de….
  2. Cómo hacer ….
  3. Tutorial paso a paso para…… como un profesional.
  4. Los secretos para…. en (cantidad de tiempo necesaria)
  5. 7 preguntas que deberías hacerte antes de….
  6. Lo que nadie cuenta sobre…
  7. Lo que…. nos enseña sobre……

 

Rellená los espacios en blanco sin excesos. Como sabrás, no deberías prometer lo que no estás dispuesta a cumplir. Si algo fastidia a los lectores es comprometerse con un título y que el contenido no tenga relación alguna con él. Tampoco escribas un título de veinte palabras porque así, no funciona.

 

4- Estructura perfecta para tu mega-post.

 

Una buena estructura facilita la lectura y las estructuras que mejor funcionan son aquellas en las cuales:

 

  • Encontramos un disparador.
  • El desarrollo coherente.
  • La despedida es una llamada a la acción.

 

Tu disparador puede ser una pregunta, una cita de algún autor destacado, una anécdota o una afirmación que genere controversia. Lo que importa es que elijas, que sitúes a tu lector en el tema y llames su atención. Los lectores se ganan línea a línea. Luego escribir tu post implica que dividas tu tema en unidades más pequeñas y manejables para que el contenido sea “apetecible visualmente” pero siga manteniendo la coherencia.

 

La coherencia de un texto se sostiene cuando se mantiene el tema a lo largo de todo el desarrollo: todo aquello que no esté relacionado con tu idea central es digresión y las digresiones… distraen.

 

En tu desarrollo también tiene un rol esencial la cohesión.  ¿Por qué? Poco probable que conectes con alguien si no te sigue la línea de pensamiento. Así que hay que esforzarse un poco en el uso de:

 

  • Signos de puntuación: mantener las oraciones breves y de una sola idea, no falla.
  • Uso de conectores: para que las ideas tengan continuidad unas con otras.
  • Referencias a aspectos ya mencionados en ítems anteriores.

 

Finalmente, pero no menos importante.

 

Tu post debería terminar con una llamada a la acción. “Llamar a la acción” significa pedirle a tu lector que actúe de alguna forma: que comente, se suscriba, comparta, participe en una iniciativa, se dirija a tu página de servicios o tienda online.

Que tus llamadas a la acción sean muy específicas: no pretendas que tus lectores “interpreten” nada.  Todo tiene que estar muy claro. No solo porque estás usando palabras que se entienden sino porque la dirección de la acción que estás invitando a realizar es indudable. Por ejemplo: Ahora, es el momento para que descargues  tu guía para diseñar contenido de valor.

Antes de despedirte para escribir blog post de 1ooo palabras o más para tu blog, contame en los comentarios cuántas palabras va a tener tu próximo post.