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Conectar y emocionar

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Storytelling para vender: escribir historias que venden.

Si sos creadora de una marca o toda tu humanidad es una marca -eso que llaman “marca personal”– te interesa aprender a usar el storytelling para vender.

Si te estabas preguntando cuál es la acción de marketing más persuasiva que se puede implementar con la mínima inversión y el máximo resultado, no lo dudes,  es contar historias.

Así es. En la base de toda escritura persuasiva vas a encontrar una historia bien contada. En ese sentido, cuando te propongas recorrer el camino de la palabra como herramienta de venta, te sugiero comenzar aprendiendo cómo contar. Solo entonces, construiste los cimientos para persuadir.

 

Storytelling para vender.

El storytelling para vender se utiliza como herramienta de marketing desde hace más de treinta años. Este es un dato técnico que no tiene discusión. Sin embargo, las historias se usan para vender ideas y productos desde mucho antes.

El primer emprendedor que consiguió financiación para sus más locos sueños contando una historia fue Colón. Al menos, el primero que llega a mi imaginación desmesurada en este momento y que seguramente, vos también conocés.

Aquel comerciante genovés le vendió a una reina ambiciosa y romántica una historia de superación y riqueza. Su relato fue tan persuasivo que logró la financiación que necesitaba. Su nombre se inscribió en la historia occidental y dicen, que todo eso, lo hizo con un huevo. Me ahorro los detalles…

Se utiliza el storytelling para vender mucho antes de que se produzca el hecho en concreto de intercambiar un producto o servicio por dinero. La venta no es una acción aislada sino una concatenación de historias que, cuando se organizan de la forma adecuada, conducen tan naturalmente a este intercambio que te sorprenderías.

En definitiva, no hay ninguna experiencia humana que se encuentre por fuera del lenguaje. ¿Estás buscando ejemplos para debatir mi afirmación? Busque con tranquilidad. Cualquier experiencia humana “existe” porque podemos transformarla en discurso.

Lo que no tiene nombre, lo que no puede contarse, pierde el estatuto de real para la cultura que construimos.

Elegir contar para persuadir.

Esta afirmación anterior puede ponerte un grillete en la boca o darte alas. Es una cuestión de elección. Tu relación con el lenguaje y todas sus potencialidades es una elección.

Se puede elegir vivir con  el conocimiento básico para comunicarse y obtener lo mínimo indispensable o, se puede ir más allá. Es posible elegir transformar cada palabra en un misionero -o en un Colón- trabajando por tus objetivos e intereses.

Ninguna de las dos posiciones anteriores es “buena” o “mala”. No se trata de una elección moral sino de una elección de propósitos. Cuando se tiene muy claro un objetivo, entonces, es natural que busquemos todos los medios a nuestro alcance para hacerlo realidad. Por ese motivo, me sorprende que no hayas pensando en el storytelling para vender como la más poderosa de las herramientas.

O no. No me sorprende tanto. Estamos tan acostumbrados a sobrevaluar las estrategias que parecen fuera de nuestro alcance que, cuando encontramos un camino directo hacia nuestra meta, lo ignoramos. No puede ser tan simple. Tiene que haber una trampa, un secreto oculto.

Pues no. No hay secreto.  Elegimos cómo relacionarnos con el lenguaje y está tan inserto en cada uno de los gestos de nuestra vida cotidiana que se hace invisible a nuestra comprensión. Como creadora de tu propia marca, presumo que barajaste por lo menos, diez posibilidades, antes de pensar en la comunicación como la respuesta a tus inquietudes.

Ante tus ojos bailaron estrategias de marketing, planes de negocios, secretos de venta de la cofradía de los vendedores exitosos, encuestas, anuncios, promociones en redes sociales.

Ninguna estrategia de marketing existe fuera del lenguaje. Las estrategias son palabras y las formas en que organizamos estas palabras para lograr un fin.

Eso mismo: son relatos.

¿Cuál es el storytelling para vender?

El que te ayuda a estructurar relatos para comunicar tus ideas y emociones es el storytelling para vender. Punto. 

No voy a advertirte que no te dejes arrastrar inocentemente por métodos y teorías atractivas. Sería una pérdida de tiempo. Seguramente, antes de llegar a la más simple de las conclusiones, necesites atravesar por cuatro gurús y cuarenta teorías del storytelling para vender. Incluso, presumo que te planteaste, seriamente, contratar un profesional de la escritura.

Es un razonamiento tan natural como engañoso. No porque te desaconseje contratar un profesional. Todo lo contrario. Sino porque lo estarías haciendo por las razones y con el enfoque equivocado.

Un profesional de la escritura se contrata como solución de tiempo, no como respuesta al desconocimiento. Careciendo del conocimiento es muy difícil juzgar los resultados.

Quizás pienses: “Si vendo mucho, no necesito otros resultados”. Puedo entenderlo. El objetivo que te trazaste fue vender y lo lograste. En ese caso, estarás conforme con los textos que hayan escrito para tu marca. Pero la experiencia me dice que el juego de los vínculos entre seres humanos es mucho más complejo que eso.

Esas poco amables noticias…

En ocasiones, vender mucho puede significar sacrificar años de paciente construcción de tu identidad de marca. Porque la reputación cuesta construirla pero se destruye con tres palabras.

También puede suceder que esas ventas que tanto orgullo te producen agoten totalmente a tu audiencia sin posibilidad de reparación. En ese caso, volver a vender va a transformarse en un círculo vicioso en el que cada vez es necesario más volumen y más inversión para crecer. O aún para mantener resultados.

En ambos casos, conocer cuáles son tus posibilidades como marca y cómo deberías encauzar una campaña de venta desde las palabras es un básico de tu botiquín emprendedor .

No es necesario aprender porque vayas a escribir con tu propia “pluma” cada texto de marca. Aún contratando a un experto, tiene que asistirte el conocimiento como para advertir dónde están las señales de alerta.

Querés contar las historias dirigidas a tu audiencia, con sus palabras y de acuerdo a tus objetivos para responder a un problema o inquietud.

Esas historias están a tu alrededor. No hay que “inventarlas”. Hay que saber descubrirlas y tener las herramientas más básicas para expresarlas en palabras.

El storytelling para vender no nace de la teoría sino del cruce entre tu sensibilidad y la realidad que te circunda

¿Te interesa aprender a descubrir las historias que te rodean? Entonces te invito a escuchar la siguiente clase clásica. Son menos de treinta minutos de tu tiempo para que cambies de perspectiva respecto al storytelling para vender:

La clave del storytelling para vender.

¿Cuál es la clave esencial del storytelling para vender? Conducir a la audiencia en un viaje de transformación. El storytelling para vender es el que descubre ante los ojos de tu lector esos detalles de la realidad que no eran evidentes, aunque estaban allí. Este descubrimiento lo transforma. No se puede leer la realidad de la misma forma luego de entender lo que antes era invisible a mis ojos.

Las historias más potentes son las que enfocan haces de luz sobre experiencias humanas elementales que no estamos pronunciado a cada rato.

Veamos tres ejemplos que te ayudan a visualizar relaciones poco usuales entre temas propios de una marca personal y el mundo o los vínculos que nos rodean:

  • 10 lecciones sobre finanzas personales que aprendí jugando con mi hijo de tres años.
  • ¿Qué tienen en común el marketing online y los parásitos intestinales? (Te juro que tengo pensado escribir este artículo en algún momento)
  • Lo que aprendí sobre emprender con un socio en el último concierto de X (seleccione usted el artista de su preferencia)

En cada uno de los ejemplos anteriores, laten historias con las cuales podemos conducir a una audiencia para que transforme su manera de entender o mirar la realidad. Y por ende, para que perciba de diferente forma nuestro producto o servicio. 

A este respecto, te cuento tres detalles importantes:

  • La conexión emocional que creamos al escuchar una historia tiene mucha más influencia en la decisión de compra que el producto en sí mismo .
  • La percepción positiva que tenemos de una marca -y que se construye a base de relatos- es el factor más decisivo en la fidelidad de los clientes.
  • Atribuimos a los productos características propias de las personas, es uno de nuestro sesgos psicológicos más elementales. Los productos por los que sentimos más afinidad, son los mejor contados. Los que podrían ser “nuestros amigos”.

¿Sabés que significa el último punto para tu marca? Simple: que no es necesario que tengas la mejor historia para contar, sino que seas quien mejor la cuente.

¿Ya estás decidida a usar el storytelling para vender? Entonces te invito a leer: 

También me encantaría  que me cuentes en los comentarios, cuál es para vos el valor de las historias en el crecimiento de una marca. Te escucho con atención, ya sea en este blog o en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende.

Storytelling para emprendedores: emocionar y vender.

Ninguna estrategia de marketing -ninguna- tiene el poder del storytelling para emprendedores. Diseñar un producto en función de las necesidades de una audiencia específica ya no es suficiente para diferenciarte en el tumulto de estímulos diarios que  ofrece internet.

En vano elevar la voz para que alguien escuche tu mensaje. No son los gritos desesperados los que convocan y seducen. Son las historias que contamos las que transforman un catálogo de productos y servicios en una marca.

En este artículo, comparto contigo 5 claves de storytelling para emprendedores para que a través de ellas pienses cómo diseñar el mensaje de tu marca en todas sus manifestaciones.

Storytelling para emprendedores: cinco estrategias para escribir, emocionar y vender.

Storytelling para emprendedores.

Una historia escrita para apelar a las emociones es el punto de contacto entre los intereses de una audiencia y la identidad de tu marca.

El storytelling para emprendedores es una herramienta para contar de tal forma que tus palabras lleven a mis oídos las soluciones que estoy buscando.

Se produce la magia cuando tus historias responden mis  dudas y transforman los hechos aislados -o los datos fríos- en una experiencia que puedo vincular con mi propia vida. Porque una historia que no conecta con mi experiencia emocional es un texto informativo.

El emprendedor que decide contar para destacar el valor de su marca, descubre que no es necesario gritar para ser escuchado y que las mejores historias se cuentan en susurros. Por eso mismo, son memorables.

Si el coro desafinado de vendedores en las redes sociales ensordece, no compres un megáfono. Todo lo contrario. Te sugiero bajar la voz, moderar el ritmo y comenzar a contar. ¿Cómo? Siguiendo los siguientes cinco principios del storytelling para emprendedores:

1- Historias más allá de tus productos.

¿El mundo comienza y termina con tus productos? Si tus plataformas de comunicación -blog, redes, podcast, webinars- se reducen a describir minuciosamente la maravilla de tu oferta, aún tenemos mucho trabajo por delante.

Pensar cómo ampliar los temas de conversación con tu audiencia es tu tarea del día.

Cada uno de los espacios en los que tenemos la oportunidad de conversar con nuestro público objetivo es una oportunidad de expresar la identidad de marca. Allí donde se encuentren reunidas las personas que te interesa convocar -Facebook, Youtube, Instagram, Linkedin- tiene que llegar tu mensaje en todas sus formas.

Promocionar productos o servicios es solo una de las formas de tu mensaje de marca.

Cuando observes que tus publicaciones se limitan a un culto al ego o un catálogo de venta, llegó el momento de intervenir para encontrar esos puntos de intersección entre tus intereses y las necesidades de quienes leen.

Llegado este punto, es natural que te cuestiones cuáles son los temas sobre los cuales podrías organizar tu calendario de marketing. Veamos con calma cuáles son las posibilidades.

3 ejemplos del storytelling para emprendedores:

  • Citas o reflexiones que expresen tus valores de marca e interpelen a tu lector. Escribir una reflexión personal es una interpelación gentil hacia tu audiencia: no presiona pero incita a tomar una posición. Esto significa que el texto que escribas tiene que presentar un cuestionamiento o una pregunta final que el lector se sienta compelido a responder. Por identidad o por rechazo. ¿Quién quiere que su audiencia rechace sus puntos de vista? No te preocupes que ése, no es el eje del asunto. Imagina el siguiente escenario: una reflexión sobre un aspecto que nos indigna y busquemos que la audiencia comparta esa indignación. No hay nada como un enemigo común para fortalecer lazos.

  • Anécdotas personales. Aún las situaciones irrelevantes de la vida cotidiana son motivo de storytelling para emprendedores.  Este tipo de textos cuentan quién soy y cuál es mi propósito dando ejemplo de transparencia.
  • Quienes me siguen sabrán que detrás de mi marca hay determinado tipo de persona en la que pueden confiar o no, según su consideración.

  1. Promociones de tus productos o servicios. Con un giro creativo, incluidas dentro de historias. El relato de un viaje  por un país con hermosos paisajes se nutre de cientos de historias. También es el contexto ideal para vender mochilas, calzado e incluso hojas de ruta digitales para orientar turistas. Aplicando este mismo criterio a tu producto o servicio, seguramente encuentras las historias que lo acompañan. No dejes de mirar el siguiente ejemplo,

The Eye Ball from Georgetown Optician on Vimeo.

2- Contar la mejor historia.

¿Cuál es la mejor historia del storytelling para emprendedores? La respuesta es engañosamente simple: la que responde lo que ya sé o la que ilumina lo que desconozco. Encontrar el punto dulce entre tu saber y el de tu audiencia puede ser el desafío de muchos meses de vigilancia. Sí: vigilancia. Lectura de comentarios en tus perfiles y en los perfiles de la competencia y reconocimiento de la forma de expresión de tu cliente ideal:

  • ¿Qué palabras identifican su problema?
  • ¿Cómo describe su estado de ánimo con este problema?
  • ¿Qué dice necesitar? (Atención: no siempre es lo que necesita pero es lo que cree que necesita)

Este último punto es particularmente importante. En ocasiones, estamos ofreciendo nuestros productos y servicios ante personas que ni siquiera reconocen tener un problema. O no les interesa pagar por una solución. En este sentido, la investigación es un paso previo e indiscutible a la definición de nuestra estrategia de storytelling. Las grandes marcas contratan empresas especializadas en este tipo de recursos. Un emprendedor, tendrá que permanecer con todos los sentidos abiertos. Y aún así, es muy probable que las primeras conclusiones sean confusas y poco acertadas.

Cuando ya tenemos un panorama claro de a quién dirigimos nuestro mensaje y cómo nuestra solución encaja en su problema, entonces las historias tienen que apoyarse en el mundo de referencia del lector para presentar lo que aún no es capaz de ver o entender.

3- Énfasis en el detalle.

La prisa por decir, atenta contra el tiempo que se necesita para contar. Si bien los lectores digitales tienen un promedio de permancencia de apenas dos minutos en una página, contar supone conducirlos a otro tiempo, el de la historia. Cuando un relato nos atrapa no solo tenemos la necesidad de saber más sino que perdemos la noción del tiempo.

El storytelling para emprendedores revaloriza el poder de los detalles para comunicar: una cabeza gacha tiene más valor comunicativo que dos párrafos explicando la tristeza de un personaje.

La descripción de una mirada cómplice tiene más fuerza que una disertación sobre la amistad. Y un detalle del espacio puede iluminar una situación con mucha más rapidez que un discurso filosófico.

Cuando cuentes, especialmente cuando cuentes para generar un vínculo con tu audiencia, entran en juego todos tus recursos. Entre ellos la capacidad de observación del mundo que te rodea. Tanto como la de contar lo que estás viendo, oliendo, tocando, saboreando.

De este ejercicio constante de sentir el entorno surgen la mejores historias. Las que tienen el sabor de la autenticidad y el lector descubre con satisfacción que compartimos su mundo, su experiencia y su conocimiento. ¿Vemos ejemplos?

  1. Contar con una imagen sensorial (visual, olfativa, táctil) lo que tu producto ofrece.
  2. Describir el clima de trabajo en tu oficina, taller, empresa con una imagen visual.
  3. Pedir a un cliente que defina sus sensaciones al recibir por primera vez un producto o servicio.

4- Usar la analogía.

En el storytelling para emprendedores también tiene lugar la analogía o el lenguaje metafórico. Si bien los textos escritos para comunicar se caracterizan por su sencillez, simplicidad no es simplismo. La forma más cercana y amable para expresar algo que mi audiencia aún no entiende es compararlo con aquello que ya conoce.

¿Cómo va a reconocer tu audiencia la necesidad de algo que desconoce? Desde el primer texto que escribas tus esfuerzos se orientan a educar en los beneficios y trabajar sobre ellos sobre la base de lo que es conocido. Una metáfora apelando al mundo de referencias de tus lectores puede ser más efectiva que una compleja descripción técnica.

El mismo concepto se aplica para las descripciones de los productos en una tienda online. Como tu cliente accede solo a una dimensión del producto -la visual- la analogía te ayuda a expresar las otras dimensiones:

  • Del tamaño de la palma de una mano.
  • Suave como el tacto de la piel de un recién nacido.
  • Con el sabor ácido y dulce de las naranjas.

Si te interesa aprender más sobre el tema, te sugiero leer: Cómo escribir descripciones de productos que venden.

5- El silencio como herramienta de comunicación.

Un gran relato es una secuencia de palabras, bien organizadas y escritas pensando en quien me escucha. ¿Es paradójico entonces reconocer el valor del silencio? ¡Claro que no! Las mejores decisiones que toma un storyteller son:

  • Que no decir.
  • Eliminar lo accesorio.
  • Dejar de escribir – o callarse- a tiempo.

Los mejores textos son tanto fruto de lo escrito como de lo que fue editado o simplemente, no escrito. Un tercio de lo que escribimos puede borrarse sin arrepentimientos. La fuerza de un relato de marketing está relacionada a su poder de síntesis y al ejercicio de expresar lo mismo con menos -y menos- palabras.

Por este motivo son tan importantes las imágenes sensoriales y las metáforas. Porque al valorizar el conocimiento previo del lector, nos ayudan a sintetizar situaciones o emociones complejas con pocas palabras. Veamos un ejemplo. El adjetivo “angelical” recoge una extensa tradición cultural. Y despierta en la mente de mi lector decenas de connotaciones. Una palabra como ésta, nos ayuda a construir todo el perfil de un personaje en segundos.

Es tan importante saber que decir como saber cuándo callar.

Storytelling para emprendedores: formación colectiva.

Transformar el storytelling para emprendedores en tu estrategia de marketing es un desafío constante de aprendizaje. Si querés transitar ese camino en compañía, te invito a participar del grupo Escribe y Vende. Te espero dentro. Es un placer recibirte.

Si te animás a aprender desmesuradamente, en el grupo escucho tus dudas y las respondo para que podamos crecer en colectivo.

Storytelling para atraer clientes ideales.

¿Por qué no logro atraer a mi cliente ideal? Si esta pregunta consume tus horas, los próximos minutos de lectura van a ofrecerte una respuesta y una solución: utilizar el storytelling para atraer clientes ideales.

Mantener una agenda constante para tu servicio es una de tus grandes preocupaciones cotidianas. De hecho: si pudieras garantizar un flujo estable de clientes, gran parte de tu tensión diaria se disolvería. Trabajarías más a gusto y disfrutarías de nutrir el vínculo con tu audiencia.

Sin embargo, y a pesar de tus esfuerzos, no sucede de esta forma. Solo pensar cómo y de dónde va a llegar tu próximo ingreso consume gran parte de tu energía.

En ocasiones las emociones te superan y entonces, tirarías todo por la borda. Aunque con eso, se fuera la mitad de tu alma. Conozco esas zonas oscuras del emprender. Soy propietaria de varias parcelas de ese territorio de la incertidumbre.

Por supuesto, también entiendo la frustración que te produce observar como otras emprendedoras imantan audiencias cálidas de potenciales clientes. ¿Cómo lo logran? Mientras tanto, agotada, continuás remando entre témpanos de hielo.

El problema lo conocemos ambas. Ahora, permitime contarte cuál es la solución. Porque luego de tus 48 horas de pataleo (una teoría de la cual te hablaré en otro momento) la única respuesta válida es poner en orden las emociones y actuar para encontrar una solución.

Te cuento cómo usar el storytelling para atraer clientes ideales que reconozcan el valor de tus servicios  estén felices de recomendarlos.

Storytelling para atraer clientes ideales.

En este artículo y en la clase clásica que lo acompaña (por si preferís escucharme), vamos a ver:

  • 3 ideas para reconocer a tu cliente ideal.
  • 4 principios de storytelling para atraerlos.

Como “bonus” por tu paciencia al escuchar la clase completa, además vas a recibir tres tips de escritura persuasiva para convencerlos.

3 ideas para reconocer a tu cliente ideal.

Memoria emotiva.

¿Qué te parece si comenzamos haciendo memoria emotiva? Antes de utilizar el storytelling para atraer clientes ideales es necesario que reconozcas cuál es el perfil de personas que te interesa seducir con tu propuesta.

Por supuesto que la memoria emotiva es aplicable únicamente para quienes ya tuvieron clientes con los cuales disfrutaron de trabajar e incluso conservan con ellos una cordial relación.

Esta persona, compró tu servicio sin “peros” a la hora de invertir porque eligió tu propuesta basándose en la afinidad y no en el precio. Cumplió con el compromiso asumido disfrutando del proceso y, finalmente, escribió un testimonio sincero y alentador sobre la transformación que supuso trabajar juntas.

Lo deseable, sería que todos nuestros clientes se ajustaran a este perfil. Con fortuna, habrás tenido la oportunidad de trabajar con más de uno de ellos y, en la mayoría de los casos, la necesidad de pagar las cuentas te conduce a aceptar contratos poco favorables con quien regatea el valor de tu servicio o no lo valora en su justa medida.

Si ya tuviste la experiencia de trabajar con tu cliente ideal, te propongo describir exactamente quién era: sexo, edad, educación, aficiones y aspiraciones que lo condujeron hacia tu propuesta por la sintonía de valores e intereses personales.

Cuanto antes logres sistematizar este perfil, antes vas a tener en tu poder el conocimiento para diseñar tu storytelling para atraer clientes. ¿Por qué? Porque cuando conozco a mi interlocutor, puedo elegir cuál será mi estilo de comunicación y cuáles son los mensajes que despiertan su interés.

Estadísticas de Google.

¿Contás con una web para tus servicios? ¿Estás escribiendo un blog como parte de tu estrategia de marketing de contenidos? Si transitaste con cierto orden el camino de construcción de tu página, seguramente la habrás vinculado a Google Analytics.

Quizás el análisis de estadísticas no sea una de tus fortalezas, pero aprender a interpretarlas te ofrece una fuente valiosa de información. Estos datos, permiten contrastar el perfil que diseñaste a través de la memoria emotiva con los usuarios que están visitando tu blog.

Allí, vas a encontrar de dónde provienen los usuarios que llegan a tu web, su región geográfica, qué dispositivos utilizan para conectarse, cuánto tiempo permanecen leyendo tu contenido y cuáles son los artículos que prefieren.

Podrías sorprenderte descubriendo que la razón por la que estás perdiendo oportunidades es que tu web no está optimizada para dispositivos móviles o que no estás enfatizando en los temas de mayor interés de tu audiencia. Información demasiado útil para ignorarla. Si te interesa aprender más sobre este tema, te sugiero leer: Tutorial de Google Analytics para principiantes.

Auditoría de redes sociales.

La base del storytelling para atraer clientes es entender a las personas y a las personas hay que buscarlas en donde se encuentran en grandes cantidades. Efectivamente: ya no es sensato huir de las redes sociales para promocionar tu servicio.

¿Estabas huyendo de Instagram porque tu sospecha es que allí no se encuentra tu cliente ideal? ¿De verdad? Con millones de usuarios activos cada día, si no se encuentra allí, no se me ocurre dónde más.

Aún en el caso de que no hayas creado perfiles sociales para cultivar tu marca, siempre es posible analizar los de tu competencia directa para indagar en las preocupaciones de tu audiencia y, en consecuencia, mejorar el perfil de cliente ideal que diseñaste.

¡Las personas se expresan! Escriben abiertamente sobre lo que necesitan, desean, temen y rechazan. No hay mejor espacio para conocer todos los estados emocionales de un ser humano que en su interacción en redes sociales.

Allí donde haya un grupo humano congregado en torno a tu tema, tendrías que estar paseando tus orejas.

De hecho, te sugiero inaugurar una libreta de testimonios tomados de las redes. Más aún: te sugiero transcribirlos literalmente, con las mismas palabras usadas por su escritor. Este material, va a ser invaluable en el momento de escribir tu storytelling para atraer clientes.

4 principios del storytelling para atraer clientes.

Cuando hayas definido el tipo de persona al cual dirigirte -porque es la indicada para apreciar el valor de tu propuesta- es natural sentir dudas:

  • ¿Cómo debería comunicarme con ella?
  • ¿De qué forma tengo que expresarme?
  • ¿Qué tipo de textos necesito que escribir para atraer su atención?

Estas inquietudes son válidas y, en torno a ellas, quiero ofrecerte las siguientes cuatro estrategias de storytelling para atraer clientes:

  • Escribir desde tu subjetividad y utilizando tu registro natural.
  • Expresar claramente por qué deberían escucharte.
  • Unificar tu mensaje y las acciones que esperás de tus lectores.
  • Hablarle a las emociones.

Veamos cada una de ellas.

Escribir desde tu subjetividad.

Una de las dudas más habituales al momento de escribir para atraer clientes es cuál debería ser el tono de nuestro discurso:

  • ¿Debería ser formal?
  • ¿Le escribo a un “tú” receptor?
  • ¿Tiene sentido utilizar regionalismos?

En este terreno, predico con el ejemplo. La mejor sugerencia que puedo ofrecerte es que respetes tu estilo natural y conserves, conc ciertos reparos, el registro propio de tu expresión cotidiana.

Escribir coloquialmente no significa reproducir el habla en la escritura. La escritura tiene sus propias reglas y asumirlas mejora tu comunicación.

Para quienes ofrecen servicios es el mejor consejo que puedo ofrecer. ¿Por qué? Más allá de la procedencia geográfica de tus lectores, quien decida ser tu cliente, finalmente, va a trabajar uno a uno contigo. ¿Por cuánto tiempo vas a sostener el esfuerzo de neutralizar tu tono sin colapsar?

Dicho lo anterior, por supuesto que estás en el libre derecho de impostar tu escritura e incluso tu discurso oral para atraer clientes. Quizás te aproxime a los resultados que estás buscando. Y a una licencia médica por estrés.

¿Por qué debería escucharte?

Ambas lo sabemos: un negocio no se trata de quien lo crea, tampoco del tópico que aborda. Un negocio se trata de las personas. Sea cual sea tu tema: el centro de tu negocio son los seres humanos.

En este sentido, tu stortelling para atraer clientes se elabora con el único objetivo de recordarle a las personas indicadas por qué deberían escucharte. ¿Cómo?

Respondiendo qué hay en tus textos para ellos. De qué forma leer o escuchar tu voz es útil, inspirador, beneficioso para sus intereses

Tus artículos comienzan exponiendo de qué forma vas a ayudarlos con esa pieza de contenido. Tus intervenciones en directo, los mensajes que escribas en redes sociales, el webinar que organices para dar a conocer tu servicio… Toda tu producción discursiva comienza explicitando cómo vas a ayudarlos a resolver el problema que les preocupa.

Un comienzo directo es siempre garantía de que el lector va a leer una línea más. Y a los lectores, se los gana línea a línea.

Unificar mensaje y acciones.

Por un momento, vamos a pensar en tu web. Ese espacio virtual en el que vas a recibir -y al cual vas a dirigir consistentemente- a tus clientes potenciales para que conozcan tu propuesta.

Toda tu web es un mensaje. La estética que selecciones, los textos que la personalicen, el hecho de escribir o no escribir un blog: cada decisión tomada en torno a tu página cuenta parte de tu historia.

Dejar librado al azar tanto potencial comunicativo sería una injusticia. Por eso, te propongo que, frente a cada página de tu web, te realices las siguientes preguntas:

  • ¿Qué quiero que mi lector sienta al llegar? ¿Cuál es la atmósfera que trasmite la apariencia de mi web? ¿Es lo que me interesa expresar?
  • ¿Qué quiero que mi lector entienda sobre mí (o sobre mis productos y servicios)? ¿Cuál es el mensaje central de cada una de mis páginas?
  • ¿Qué quiero que mi lector haga a continuación? ¿Cuál es la acción siguiente para un nuevo visitante?

Mi mejor sugerencia es que, con las respuestas que obtengas de este análisis, realices los cambios que sean necesarios para unificar mensaje y acciones. Que te lector reciba un mensaje claro y que no quede duda de cuál debe ser su próximo movimiento.

¿Te produce desconfianza la certeza de tu análisis? En ese caso, cuando consideres contratar ayuda profesional para unificar tu mensaje, pongo a tu disposición mis 90 minutos de claridad.

Hablar a las emociones.

Los mejores textos que escribas siempre van a ser un plagio. Un plagio del discurso de tu cliente ideal: palabras robadas de su propia boca.

Una de nuestras necesidades básicas como seres humanos es ser comprendidos en nuestras necesidades y aspiraciones. No existe mejor forma de tocar la cuerda emocional de un lector, que provocar el sentido de reconocimiento en un texto.

Cuando un lector lee tus textos y se dice a sí mismo “esto es lo que yo siento (o pienso)”, entonces, tu storytelling para atraer clientes comenzó a funcionar 24 horas al día como el mejor promotor de marketing de tu marca.

¿Qué más puede ofrecerme el storytelling para atraer clientes?

Aprender a contar para expresar el mensaje de tu marca es una de las habilidades indispensables para atraer la atención de las personas que pueden beneficiarse de tus productos o servicios.

¿Te interesa conocer cuatro tips de escritura persuasiva? Te invito a que participes de la clase clásica para realizar simples cambios en tu forma de escribir con gran repercusión entre tu audiencia.

Si además, no querés perder huella de los beneficios que el storytelling para atraer clientes, entonces te invito a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. El acceso es libre, compartimos información diariamente y va a ser un placer encontrarte dentro.

Escribir la historia de tu marca.

En apenas tres pasos es posible escribir la historia de tu marca. Pero antes, vayamos entrando en clima respondiendo la siguiente pregunta: ¿Cuáles son tus primeras ideas al leer la palabra “marca”?

Me atrevo a suponer que frente a este interrogante, llegan a tu mente grandes nombres corporativos, sus logos y el singular juego de colores y tipografías de cada uno de ellos.  ¿Blanco y verde? Starbucks. ¿Rojo y blanco? Coca Cola. ¿Azul y amarillo? Ikea. Es natural. El branding visual goza de sana presencia en nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, estas marcas también se asocian a historias. Relatos contados para construir una identidad verbal que acompaña y consolida la identidad visual. Por eso, si digo como al pasar: “Destapá la felicidad”, antes de que termine de pronunciar la última palabra, asociaste lo enunciado con una marca. Sí, esa marca.

En esta red de asociaciones mentales radica el poder del branding. Para quienes venden sus productos o servicios online, estamos hablando de un megapoder. De los que democratizan tus posibilidades, porque tanto Coca Cola como vos, tienen la misma posibilidad de diseñar la percepción de sus consumidores.

Sí, lo sé. No es exactamente la misma posibilidad. El refresco de la felicidad cuenta con una que otra ventaja competitiva. Pero ¿qué significan millones invertidos en marketing cuando vos desbordás de entusiasmo? Por favor, no respondas. Es una pregunta retórica.

Escribir la historia de tu marca en 3 pasos.

Expresar tu singularidad desde el lenguaje te ofrece, por lo menos, tres posibilidades:

  • Crear experiencias memorables para tu audiencia.
  • Disminuir el temor a comprar (o lo que es lo mismo: consolidar la confianza de tu audiencia)
  • Aumentar tu resonancia: construir la red que posibilita que tus palabras resuenen en la mente de tu cliente ideal.

Podríamos entenderlo de esta forma: escribir la historia de tu marca es la primera cita con tu cliente ideal. O al menos, el primer paso en la relación que te interesa establecer con un público específico.

Independientemente del canal o la circunstancia en la que te encuentre un lector, tu historia es el primer contacto emocional con la marca.

Por este motivo, vale la pena dedicarle tiempo -reflexión y acción- a tu relato de marca. A continuación, te cuento cómo escribirlo en tres pasos. Desmesurados, por supuesto.

Cómo se escribe una exitosa historia de marca.

Escribir la historia de tu marca invita a la conexión. De hecho, si bien la elección de colores puede generar identificación estética, la empatía se logra con palabras.

Tu historia de marca es una oportunidad de mostrarte en toda tu desmesurada autenticidad.  Por eso, el primer paso es:

1- Presentarte.

Obvio ¿no? El primer ingrediente de esta receta de storytelling es tu presentación personal. O la de tu equipo de trabajo, si es el caso. ¿Te ofrezco una sugerencia desmesurada? ¡Claro! Si por eso estás leyendo. Atención:

A tu audiencia le importa muy poco recibir un catálogo de tus títulos o calificaciones profesionales. Para este fin, es más inteligente facilitarles un currículum vitae.

La idea detrás de tu presentación es contar con fluidez y soltura, sin pretensiones y deteniéndote tanto en los pasos concretos que te llevaron hacia donde estás -y a tus logros, por supuesto- como en los por qué detrás de esos pasos.

¿Compartimos un ejemplo concreto? Allá va:

Leer y escribir es la única forma en la que entiendo el mundo. Por eso, estudié letras y aunque corrió mucha agua bajo el puente desde aquel momento, esta profesión me permite hoy ayudarte a descubrir y potenciar tu identidad verbal.

Estos por qué son la clave para que puedas jugar el juego del marketing sin el presupuesto de las grandes marcas. ¿Cómo? Manifestando que sos un ser humano conversando con otros seres humanos. ¿Qué es el mundo online sino una desmesurada conversación?

Las corporaciones no pueden acceder a ese contacto tan directo, por más personas que tengan trabajando en su equipo de marketing.

¿Querés seguir profundizando en el tema? Entonces, te invito a leer: ¿A qué dijiste que te dedicabas Paula? 

¿Con poco tiempo para leer? ¡No te preocupes! Podés escucharme desarrollar este tema en el siguiente desmesuralive: Escribir la historia de tu marca.

2- Tus productos o servicios.

Escribir tu historia de marca sin contar qué es lo que ofrecés al mundo (bueno, no a todo el mundo) es pura tontería. Pero ojo, mi ángel del amor hermoso: no describas minuciosamente todos y cada uno de tus productos o servicios.

¡Por favor! No seas aburridora. Te sugiero centrar tu discurso en las propuestas más importantes o en las más significativas para tus objetivos en un momento concreto. ¿Qué quiero decir con esto? Simple: que depende de dónde y con qué fin estás contando tu historia de marca, podés variar el servicio presentado.

Tu relato de marca no es una pieza estática, escrita de una vez y para siempre. Afortunadamente, funciona como un juego de piezas que pueden articularse con variaciones.

Si tu relato es escrito, podrías colocar un enlace a tu página de servicios para ampliar información. Si tu discurso es oral, referir a tus oyentes a una web o blog, siempre es una buena idea.  Que vaya allí quien tenga la voluntad de seguir aprendiendo.

3- Llamada a la acción final.

Al finalizar tu historia es el momento de tender un puente con los lectores. ¿Cómo? Invitándolos a realizar una acción específica:

  • Ponerse en contacto contigo (facilitando tus datos).
  • Dirigirse a una página que amplíe la información respecto a tu marca.
  • Comentar en función de una pregunta motivadora.

Que tu solicitud sea sencilla. Ofrezcamos todas las facilidades. Los cerebros aman conservar su energía intacta, ergo: si no se las ponés fácil, te saludan con un chau y si te he visto, no me acuerdo.

Palabras finales para escribir la historia de tu marca.

¿Cómo te sentirías si te pidiera que te presentaras en público ahora mismo? Contar tu historia es una experiencia tan poderosa como agobiante. Espero que este artículo te ayude a trazar las primeras líneas para escribir la historia de tu marca.

Este relato personal que tenés el potencial de escribir es significativo en sí mismo. No permitas que te detengan dudas abonadas por el autosabotaje. Por supuesto que tu historia es importante aunque tu biografía no esté condimentada de hazañas épicas o espectaculares casualidades.

Te invito a que compartas tu visión o tus dudas en los comentarios o en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Me encantaría encontrarte allí y compartir nuestras historias.

Diseñar tu identidad verbal en 3 pasos.

En este artículo, presento cuáles son los 3 pasos para diseñar tu identidad verbal como marca. Es un concepto sencillo de entender y aplicar.Pero antes de seguir adelante, te animo a responder las siguientes preguntas:

  • ¿Te atreverías a discutir la importancia de diseñar tu web para expresar tu identidad como marca?
  • ¿Considerarías irrelevante diferenciar tu propuesta de tantas otras para atraer a los clientes que mejor se adaptan a tus productos o servicios? 

La respuesta espontánea a los interrogantes anteriores, divide las aguas  entre quienes viven con satisfacción la construcción de su imagen -y de su agenda laboral- y quienes se preguntan cuándo y por qué, dejaron de ser efectivas las estrategias que utilizaba hasta el momento.

Si alguna lección nos ofrece la saturación de propuestas en todos los ámbitos, es la necesidad de destacar nuestra voz del ruido ambiente.

La noción de “marca” se extiende más allá de la elección de colores y fuentes para tu web. Sí,  el diseño visual es un aspecto a considerar, pero: ¿le dedicaste la misma atención a la redacción de los textos que componen tu web? ¿Dedicaste un mínimo de reflexión a tu forma de expresión verbal?

Durante el proceso de diseño de una marca, los esfuerzos se concentran en la identidad visual y ésta, es esencial. Tu marca está expuesta a la mirada de otras personas y tanto los matices como las formas, comunican rasgos relevantes.

Sin embargo, que te vean no garantiza te escuchen. Y vos querés que te escuchen.

El peso de la mirada es crucial en la construcción de tu marca personal, pero tu mensaje verbal requiere de otros canales para atraer a quienes se beneficiarían de tu propuesta.

En este juego, las palabras tienen un rol que conviene re-pensar. Al menos, cuando te encuentres en alguna de las siguientes situaciones:

  1. Obtengo reconocimiento, pero atraigo a las personas equivocadas, que consumen mi tiempo y me desgastan.
  2. Estoy observando que las estrategias con las cuales obtenía clientes ya no son efectivas. Sin embargo, no tengo idea de qué sucedió o cómo encarar una nueva forma de comunicación online.
  3. ¡Hay tantas personas “hablando” en las redes! ¿Qué tendría yo para decir? No soy lo suficientemente ocurrente para mantener la atención de la audiencia.

Sin palabras, no hay clientes. Así de simple. Tu web está pensada al detalle para convertir, pero sin textos, carece de valor. Veamos entonces, cómo es posible utilizar el poder de las palabras para consolidar tu marca personal.

Diseñar tu identidad verbal de marca: 3 pasos para transformar tu branding!

Diseñar tu identidad verbal de marca.

¿Añorando aquellos días en que los clientes llegaban solos a tocar tu puerta? Si “esos días”existieron para tu marca, el auge de las redes llegó para patearte el tablero. No te confundas. El problema no es tu servicio sino la forma en que lo estás comunicando.

Tu historia lidera la transformación que conduce a más clientes y mejores ingresos. ¿Quién quiere trabajar más y ganar menos?

Es momento de comenzar a pensar en qué historias estás contando.

3 pasos para diseñar tu identidad verbal.

Las redes son amplificadores. Y sabemos lo que sucede con los amplificadores: transforman los murmullos en estruendo. Este poder es interesante. Sin embargo, cuando el murmullo no es más que ruido, ¿quiero escucharlo más alto?

Para construir tu identidad verbal, el mensaje de marca tiene que ser claro y consistente. Un mensaje claro potencia tu presencia allí donde estés.

Los siguientes 3 pasos para diseñar tu identidad verbal son fundamentales:

Descubrir tu tono de voz. No. No se trata específicamente del volumen con el cual estás hablándole a tus clientes sino de la emoción que trasmite tu discurso. En la elección del tono, intervienen palabras y espacios en blanco. Signos de puntuación y ritmo de escritura. En la oralidad, tus gestos, silencios e inflexiones deberían ser revisados. Reflexionar sobre estos aspectos, es el primer paso hacia la claridad. Si te interesa seguir leyendo sobre este tema, te sugiero seguir con el siguiente artículo: El tono de voz en tu marca.

Renunciar a los estereotipos. Imitar una voz con el objetivo de “escucharte profesional” conduce al más rotundo de los fracasos de comunicación. Las personas reclaman autenticidad en todos los ámbitos y aceptar el estilo propio es tan importante como aprender a pulirlo. Permitime responder esa duda que te inquieta: sí, tenés un estilo propio. El tema no es “tener o no tener” sino cómo trabajar con él.

Elegir las historias para contar. Identificado tu tono, vamos a llenarlo de significado. Porque contenido no es lo mismo que significado. Crear contenidos es imprescindible en una estrategia de marketing. Crear significado es imprescindible para consolidar tu marca personal en un espacio como Linkedin. Y el significado, se construye con historias.

Para que puedas diseñar tu identidad verbal  desde los contenidos que publiques en tu blog, te invito a participar de la clase clásica en la que cuento cuáles son las piezas escritas que conducen a un lector a comprar tus productos o servicios.

Espero que estos 30 minutos de desmesura te ayuden a pensar en la importancia de diseñar tu identidad verbal. Por el momento, me despido. ¿Cuál de los 3 pasos para diseñar tu identidad verbal te pareció el más fácil de aplicar? Contámelo en los comentarios, para mí, siempre es un placer escucharte.

3 lecciones de storytelling en 3 minutos.

En los próximos tres minutos te propongo aprender 3 lecciones de storytelling para desmesurar tu marca con el poder de las palabras.  En honor a la verdad, no tengo la certeza de que leer este artículo demande tres minutos de tu tiempo.  Posiblemente, quieras dedicarle más atención a estas lecciones. ¿Por qué?  Porque son el fundamento de todo storytelling que se precie. Sin embargo, en el título luce bien la reiteración numérica. No existe otro motivo para conservar ese “3 minutos” que el capricho de la simetría. Cada loco con su tema, ¿no?

Dicho esto, tomate el tiempo que necesites para la lectura. Para mí es un placer recibirte en este espacio dedicado al potencial del relato para generar y consolidar vínculos humanos.

3 lecciones de storytelling para desmesurar tu marca

 

3 lecciones de storytelling.

 

Mientras leas, quiero que tengas presente que el storytelling es un arte. El arte de contar. Me resisto a disfrazar de técnica pura y dura una actividad que lejos está de sintetizarse en un decálogo de lecciones estandarizadas. En este sentido, el único principio constante en el arte de narrar es que se compone de tantas excepciones como puedas imaginarte. Tratándose del relato: hecha la ley, hecha la excepción.

Esta complejidad, le añade magia a la actividad de narrar y dolores de cabeza para todo narrador que quiera repetir fórmulas exitosas con anterioridad. Lo que funcionó en un contexto determinado no necesariamente tiene la misma repercusión en otro.

Sin embargo, las siguientes 3 lecciones de storytelling sintetizan  los fundamentos del arte de narrar. Te sugiero comenzar por aquí para entender cuál es el espíritu con el cual deberías escribir para expresar tu mensaje o tu propuesta de valor. ¿Continuamos? Si todavía no te hiciste un tecito, este es un buen momento.

 

Primera lección: entender la visión del cliente.

 

Seguramente, conocés la milonga de memoria: la definición del cliente ideal es la base de cualquier plan de negocio exitoso. Aunque no exista un solo negocio que haya conseguido el éxito siguiendo ese plan original. Ahora, lo cortés no le quita lo valiente al cliente ideal. Conocerlo y entender su visión es condición necesaria para vender tus productos o servicios.

Si todavía no definiste tu cliente ideal, te invito a leer el siguiente artículo: Cliente ideal en versión desmesurada. Si ya lo hiciste, estamos en condiciones de seguir adelante con lo medular del tema.

Necesidades y deseos de tu cliente son información prioritaria para escribir textos atractivos para él. Más importante aún: es el tipo de información que te va a ayudar a repeler al tipo de persona que no te interesa conocer. ¿Quién quiere clientes que buscan ofertas pero exigen como si compraran en Cartier? Por supuesto que la pregunta es retórica, porque salvo que te hayas negado a tratar tus tendencias autodestructivas en terapia, vos no querés ese tipo de clientes.

¿Cómo delinear la visión del cliente? Te cuento: hasta el cansancio, vas a preguntarte qué subyace bajo los argumentos más racionales de compra. Veamos tres ejemplos que te invito a discutir en los comentarios:

 

  1. Comprando un producto de lujo -sea cual sea- adquiero calidad y estatus social. En ocasiones, un sucedáneo frágil de la autoestima.
  2. Cuando elijo un labial rojo, aspiro a recibir atención, proyectar una imagen atrevida y sentirme deseable.
  3. Al acercarme a un proceso de coaching, busco una respuesta. Antes de persuadirme del valor intrínseco de las preguntas, es necesario ofrecerme una certeza.

 

Llegado este punto, estamos en condiciones de entender lo esencial. Más allá de las necesidades de tu cliente ideal, nunca dejes de investigar sus aspiraciones: aquello que anhela ser pero aún no es.

 

Segunda lección: sostener la autoimagen del cliente.

 

Tus textos no solo tienen que responder a los deseos que el cliente puede formular sino a la imagen futura del mismo cuando la necesidad o el deseo estén satisfechos. Esto nos lleva a la segunda de estas 3 lecciones de storytelling: tus textos tienen que ayudar al cliente a confirmar la autoimagen que tiene de sí mismo.

He utilizado este ejemplo cientos de veces y aún me sigue pareciendo ilustrativo. Te cuento. Dejando de lado la costumbre y la pereza, decidí transformarme en el ser humano que aspiraba a ser. Mi versión anterior era adicta a la Coca Cola y su ejercicio más salvaje era teclear la computadora. Aunque secretamente acunaba una autoimagen saludable, llena de energía y respetuosa del medio ambiente.

¿Qué significó el cambio? Mucha constancia para sostener nuevos hábitos.  Por supuesto, también mucha lectura de textos que le hablaban a mis aspiraciones, las confirmaban y lograron que comprara maca, aceite de krill, colágeno y batidos de proteína. Los textos que leí me informaron, pero también me regalaron una idea en la cual creer. Lo cual me lleva a la tercera y última de las 3 lecciones de storytelling.

 

Tercera lección: Regalar algo en que creer.

 

Existen muchas razones para comprar. Sin embargo, nada tiene el poder de algo en que creer. No abrumes con argumentos racionales. Los clientes te creen, confían en tu palabra y en consecuencia, compran, recomiendan y vuelven a comprar si no se defrauda su confianza.

Detrás de tu producto, sea cual sea, hay una filosofía. Un conjunto de principios de creación y de uso. Quizás el ejemplo más claro en el que puedo pensar en este momento está vinculado con la compra de productos artesanales. Los productos hechos a mano se sostienen en una visión del mundo que re-valoriza:

 

  • Los procesos humanos y orgánicos sobre los procesos industriales.
  • El tiempo entendido como ofrenda. Porque el tiempo de manufactura artesanal es muy distinto al de las industrias que trabajan con maquinaria.
  • Las sustancias y materiales más cercanos a su procedencia natural.
  • El vínculo personal, cercano y no meramente instrumental.

 

¿Se entiende el punto? Conociendo la filosofía detrás de tus productos y servicios vas a escribir textos que emocionan y venden.

 

Algo más que 3 lecciones de storytelling.

 

¿Fueron tres minutos de lectura? Espero que alguno más y que estas 3 lecciones de storytelling hayan despertado tu necesidad de cuestionarte sobre las aspiraciones de tu lector-cliente colocándolo en el centro de la experiencia de lectura. Si alguna pregunta no resuelta te empaña el entusiasmo emprendedor, no dudes escribirme un comentario.

Si te interesa que estemos en contacto cercano y recibir todos los días novedades desmesuradas, te invito a sumarte a mi grupo, Escribe y Vende. Para mí, será un placer recibirte.

Cómo conseguir más clientes con storytelling

Veamos cómo conseguir más clientes con storytelling. Porque disfrutar de un trabajo estimulante que no limita tu agenda y genera una transformación positiva en la vida de otras personas es la cara visible y seductora de emprender tu propio negocio. Sin embargo, más allá de los beneficios de ser tu propio jefe, emprender tiene su “lado B”.

 

El dark side del emprendimiento puede tomar diversas formas, pero se reduce básicamente al siguiente cuestionamiento: ¿cómo generar ingresos constantes?

 

He aquí, uno de esos casos en los cuales la respuesta no presenta múltiple opción.  Generar ingresos constantes con un negocio supone conseguir un flujo regular de clientes. Punto y aparte. Luego veré qué tan poblada necesito -o deseo- mi agenda, pero un negocio es tal cuando alguien paga por tus productos y servicios. Y está sano cuando este ciclo es constante.

 

En este artículo, te cuento cuáles son las condiciones previas para crear contenido significativo y cómo conseguir más clientes con storytelling en 4 pasos.

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling.

 

Sin duda,  responder cómo conseguir más clientes con storytelling implica definir algunos conceptos previos. Entre ellos los que te menciono a continuación:

 

  1. La visibilidad comienza por la generosidad bien entendida.
  2. La valoración de una propuesta es un balance entre cantidad y calidad.
  3. La mejor forma de vender se produce cuando no se percibe al vendedor como “vendedor”.

 

Convocar una audiencia específica y atraer con ella a tus potenciales clientes tiene una condición previa e indiscutible: crear contenido significativo para estas personas. ¿Por qué? Porque diariamente buscamos en internet respuestas para los más variados problemas.  Si en una de estas búsquedas, Google me devuelve uno de tus artículos -o las redes sociales me acercan tus palabras compartidas por alguien de mi confianza- es más probable que me acerque al mensaje que estás proponiendo. En consecuencia, es más probable que descubra tus productos o servicios.

¿Por qué soy tan categórica respecto a este punto? Por observación y experimentación personal. Incluso suponiendo que decidas no escribir un blog y definas como estrategia de marketing prioritaria el pago recurrente de publicidad (en Google, Facebook o Instagram) crear contenido para nutrir estos anuncios no es discutible.

De la misma forma, es necesario que mantengas una vigilancia constante  sobre los resultados de tu inversión en ads. Si los números te conforman seguirás adelante con ellos y si no son de tu conformidad, realizarás los cambios que consideres pertinentes. O experimentarás con nuevas formas de presentación visual y textual. ¿Qué significa esto? Como lo estás  suponiendo: crear nuevo contenido.

 

Por si te quedaban dudas… crear contenido significativo para compartir no es opcional.

 

Autopromocionarte con tu contenido.

 

En este sentido, promocionar tu negocio para conseguir más clientes con storytelling significa compartir textos o imágenes con fines informativos o formativos. Por supuesto, crear contenido supone tiempo y dedicación. Frente a esta realidad -y para evitar la fuga de neuronas- deberíamos tener en cuenta la segunda afirmación: el balance entre cantidad y calidad.

La presencia constante de una marca frente a su audiencia es una aspiración y deberías planificarla para consolidar tu visibilidad y no generar lagunas de reconocimiento. Sin embargo, cuando es ese cerebrito tuyo el que se encarga de todo lo relacionado con tu marca… ¡menudo desafío!

 

Hasta que no se invente un elongador de horas, tu mejor opción es descubrir tus límites de exposición y dónde se encuentra el punto en el cual se equilibra la cantidad y la calidad de tu contenido.

 

Un post semanal en tu blog y tres publicaciones diarias en tus cuentas sociales más activas sería un objetivo deseable. Sin embargo, mantener este ritmo requiere de una resistencia mental de la cual deberías enorgullecerte y de una planificación rigurosa de la cual, no deberías estar menos orgullosa.

No sé a vos, pero lo que es en mi caso, no siempre las condiciones anteriores se dan juntas. Y en ciertos momentos del año, carezco de ambas. Ahora éste. es tema de otro artículo, así que dejémoslo por aquí.

 

Vender sin aburrir.

 

Finalmente, la mejor impresión de tu marca se produce cuando tu contenido se percibe como una guía que realmente aporta información a quien lee más que como un discurso de venta. Los discursos de venta me aburren mortalmente y por supuesto, apenas percibo que estoy frente a uno, cambio de sintonía. No hay nada más simple: estás a un click de otro espacio que te interese y no te aburra.

Vender tus productos exige un ejercicio continuado de creatividad. Si esperabas una función automática ya estarás sintiendo el ardor de la decepción. Este es el momento en el que se dividen las aguas: o se mantiene tu firme propósito de sacar adelante esa marca o mantenemos el estado actual de las cosas. Sea cual sea tu decisión, te pertenece.

 

Volvamos al caso: para vender sin aburrir el storytelling es tu mejor aliado.

 

El storytelling te ayuda a conseguir más clientes porque:

 

  1. Expresa tu visión creativa ya sea en videos, artículos o instancias de interacción en vivo – Facebook live, directos en Instagram o en Youtube.
  2. Comparte testimonios de clientes satisfechos que con su experiencia sumen esa cuota de confianza que tanto beneficia a tu negocio.
  3. Inspira con tu conocimiento o estilo de vida. Cada historia que cuentes es también parte de tu experiencia de vida y como los seres humanos somos miméticos por naturaleza, escucharte puede significar un salto cualitativo para alguien que está en el momento justo, en el lugar en el que tenía que estar para encontrar respuesta a sus inquietudes.
  4. Mantiene un vínculo activo con tus clientes a través de textos que les recuerden por qué decidieron comprarte por primera vez.
  5. Comunica el valor de tus productos o servicios con relatos en los cuales los datos o las cifras del éxito tengan un contexto que los dulcifique y no tiente al click con el cual nos evadimos de los discursos de venta.

 

Frente a este panorama, no sería de extrañar que te preocupe la posibilidad de repetir una y otra vez las mismas ideas. No es una preocupación menor, pero carece de perspectiva. En primera instancia porque el storytelling es precisamente eso: nuevas formas de contar una y otra vez las mismas historias.  Porque cada vez que las cuentes van  a estar enriquecidas por los nuevos conocimientos o experiencias que hayas adquirido hasta el momento.

Para contar hay que tener una actitud de aprendizaje continuo. Y con esto no me refiero a los aprendizajes que  se proponen en cursos o talleres sino a una postura curiosa, que busca respuestas y conocimiento en cada una de las circunstancias de la vida. Siempre acompañada de la necesidad de compartir estos descubrimientos para ayudar a otras personas a encontrar su forma de ser y estar en el mundo.

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling: 4 tips desmesurados.

 

  1. Definir las emociones que quiero evocar.
  2. Buscar la identificación.
  3. Permitir el uso de la imaginación.
  4. Expresar la identidad.

 

Un texto pensado para convocar, emocionar y persuadir comienza con la definición de las emociones que deseo provocar en el lector. Siempre se puede ir más allá de la felicidad o el asco. Un texto puede suscitar emociones diversas tales como:

 

  • Afecto.
  • Alegría.
  • Diversión.
  • Esperanza.
  • Excitación
  • Interés.
  • Placer.
  • Sorpresa.
  • Satisfacción.

 

Con una visión clara de cuál es la emoción que me interesa proyectar, puedo dar el siguiente paso: buscar la identificación del lector con esta emoción a través de la historia que estoy contando. No voy a mentirte. Este proceso es delicado. Implica desarrollar el sentido de empatía.

 

Sí. Así como lo estás escuchando. Si querés que el storytelling te ayude a conseguir más clientes es necesario que desarrolles tu sentido de la empatía.

 

Para provocar emociones, primero hay que comprenderlas. Sin mencionar que para no terminar en una pantomima emocional, lo mejor es haberlas sentido en alguna ocasión. De otra forma, tus textos siempre van a tener sabor metálico.

 

Para nuestro disgusto, la empatía no viene en comprimidos. Sin embargo, desarrollarla o afinarla no está más allá de tus posibilidades.

 

Únicamente desarrollando la empatía vas a lograr el tan deseado : “¡Esto es lo que a mí me pasa!” en boca de un lector que devora tus palabras sin importar cuántas sean, sencillamente porque finalmente encuentra alguien que lo entiende en su forma de ver el mundo o  en el problema que ahora mismo más le preocupe.

Por otra parte, al  contar no estamos esperando agotar toda la experiencia. ¿Alguna vez te dijeron: “no sabés cuándo parar”?  Es un problema de desmesuradas. Los límites no se nos dan bien. Si no es tu caso, tranquila, vos entendés que todo tiene una medida y que es bueno dejar espacio a la imaginación ajena. En algunos ámbitos, a esto, se le llama seducción.

 

Aprender a poner el freno de mano.

 

Si jugás en mi equipo, posiblemente tengas solucionado el tema de la empatía, pero requieras de experiencia -o colaboración- para encontrar el freno. Escuchame esto: decirlo todo no es tu objetivo. Tu objetivo es decir lo suficiente para permitirle al otro completar los vacíos existentes con su imaginación.

 

¿Por qué dejar espacios en blanco en mis historias? Porque si el lector interactúa y completa imaginariamente tu relato,  siente que le pertenece.

 

Por otra parte, es la mejor forma de tensar el hilo narrativo para obtener suspenso. Y todos sabemos que el suspenso bien creado genera el deseo de saber más. ¿No esperás que tu audiencia sienta este deseo?

 

Cómo conseguir más clientes con storytelling: ¡explotando tu cosmovisión!

 

Por último, pero no menos importante, tus historias tienen que ser un reflejo de tu identidad. Una historia “robada” -que no te pertenece en experiencia o no sentís como propia su reflexión- es la peor idea que se te puede ocurrir para representar a tu marca.

 

Los textos que escribas tienen que expresar tu sentido del humor (y si no es parte de tu identidad, no lo es.) y aquellos rasgos que te caracterizan.

 

Asimilarte a otra marca por su popularidad va a desgastar tu energía y enmascarar lo que realmente te hace diferente y sabrosa para un posible cliente. En un mundo de estandarizaciones, comprarle a alguien que ama lo que hace y lo comunica de forma natural es un placer. Si te interesa profundizar sobre este tema, te invito a leer: Storytelling para emprendedores: emocionar y vender. 

Espero que las sugerencias anteriores tu ayuden a pensar cómo conseguir más clientes con storytelling. ¿Ya estás pensando en tu próximo contenido? Escribir puede ser divertido. Si además lo hacés con la intención de mejorar la vida de quienes leen, entonces estás creando buen karma. Contame en los comentarios cuál fue el último contenido que escribiste. O cuál va a ser el próximo. Soy toda oídos.

Posicionar tu marca en redes sociales.

¿Conocés el principio indiscutible de las marcas influyentes? Es simple: sin atención no hay influencia posible.  El primer paso para posicionar tu marca en redes sociales es lograr la atención de las personas que te interesa convocar.

En este sentido, tu estrategia tiene que enfocarse en interesarte genuinamente en los objetivos e intereses de las personas que son tu audiencia específica. Lo cual se dice pronto, ha sido formulado en todos los idiomas y es lógicamente inapelable. Entonces, ¿por qué es tan difícil de lograr? ¿Por qué algunas personas parecen haber nacido con estrella mientras otras luchan por no estrellarse?

El secreto tras estas preguntas es el adverbio: genuinamente.  Esta palabra que pasa desapercibida en el enunciado, pero hace la diferencia en el resultado final. Solemos estar tan concentrados en nuestros propios intereses y tan ocupados en el proceso de cumplir con nuestros objetivos que ignoramos el poder de mirar hacia el costado y observar a quienes caminan a nuestro lado.

Es tan simple que no sería extraño que te despierte sospechas. Sin embargo, funcionó en el pasado, funciona en el presente y todo indica que seguirá funcionando en los años por venir.

 

Te cuento cómo posicionar tu marca en redes sociales sin contratar a un experto ni gastar miles de dólares en publicidad.

 

Posicionar tu marca en redes sociales.

 

Como verás, esto no se trata de vos sino de ellos. De esas personas entre las cuales tus productos o servicios van a ser una solución o el comienzo de una transformación. Es un vínculo humano y como tal, necesita de tiempo y espacio para nutrirse y crecer sano y fuerte. Si estabas con prisa, te sugiero volver en otro momento.

 

El único método de persuasión infalible es el que nace de las propias palabras de tu interlocutor. Por lo tanto, necesitás de toda tu energía para escuchar. El resto es retórica sin objetivo.

 

Durante veinte años dirigí grupos de personas que, en su mayoría, no querían estar en el lugar en el que estaban. No tenían el más mínimo interés en lo que tenía para contarles y por supuesto, compitiendo con estímulos más interesantes que mi capacidad de contar. ¿Te parece desafiante?

Pues debo confesar que en veinte años, las ocasiones en las que no logré el éxito seduciendo con palabras nunca tuvo nada que ver con el desinterés de los alumnos o los estímulos del mundo exterior. Las ocasiones en las cuales no logré conectar fueron única y exclusivamente mi responsabilidad. Porque no estaba en disposición de escuchar y responder en función de la información que obtenía escuchando.

Pocas veces necesité de recursos verbales sofisticados para lograr atención. De hecho, estos trucos siempre son circunstanciales. Estrategias que auspician el silencio y enfocan la mirada de quien está del otro lado. Más allá de esto, las herramientas infalibles suelen ser la intuición y la empatía.

 

Posicionamiento más allá de la intuición y la empatía.

 

No te inquietes. Más allá de los misteriosos intangibles como la intuición y la empatía, existen tres principios que funcionan para posicionar tu marca en redes sociales. No tengo duda: vos también podés ejercer tu influencia sobre el grupo al cual decidas llegar con tu mensaje. De hecho, creo que hoy, con la cantidad de herramientas de comunicación a nuestro alcance, tus proyectos tienen un radio de influencia tan amplio como desees.

El desafío es cómo y de qué forma incidir voluntariamente para llegar más lejos, de mejor forma y beneficiando a la mayor cantidad de personas en el camino. ¿Tu interés de conectarte con el otro es genuino y tu mensaje es un propósito? Entonces dejame contarte cuáles son los tres principios infalibles para posicionar tu marca en redes sociales.

 

1- Compromiso.

 

El compromiso con un mensaje genera confianza y esa confianza, trabajada estratégicamente, se traduce a largo plazo en la posibilidad de posicionar tu marca en redes sociales.

Cuando determinamos cuál es nuestro propósito y lo expresamos respetando nuestra identidad verbal, estamos construyendo un vínculo con la audiencia que, nutrido a largo plazo se traduce en mejor comunicación y más ventas.  Si querés aprender más sobre tu identidad verbal, te invito a leer Indetidad verbal de marca.

 

2- Coherencia.

 

Tan importante como el compromiso con un mensaje es la solidez de sostener a lo largo del tiempo y de acuerdo a tus convicciones este mensaje. Por supuesto que no se trata de insistir neciamente en ideas que ya no tienen sentido o probaron su ineficacia sino de mantenerte en tus principios aún cuando no te benefician a simple vista.

¿La coherencia es tu talón de Aquiles emprendedor? Entonces te invito a leer un artículo para que re-pienses cómo aplicar esta cualidad personal en tu estrategia de marketing: Coherencia para persuadir.

 

3- Autoridad.

 

La mejor inversión que podés hacer para posicionar tu marca en redes sociales es la consolidación de tu autoridad como profesional.  Si te estás preguntando cómo se construye autoridad, te ofrezco tres patrones que funcionan:

 

  • Simplificar: cuando se tiene la capacidad de simplificar temas complejos para explicarlos amablemente a quienes no tienen conocimientos previos (o carecen del tiempo para una larga explicación) estás sedimentando tu autoridad.
  • Crear conceptos: inaugurar un método. Formular un concepto o una forma de mirar la realidad en tu tema particular es una de las formas de posicionarte como autoridad en función de tu conocimiento.
  • Diseñar la percepción: a partir del momento en el cual decidas construir tu autoridad, las personas e ideas con las cuales te asocies pasan a ser asuntos de suma importancia. Y de meditadas reflexiones.  El beneficio de estar en el lugar justo con la persona justa no puede medirse materialmente.

 

Paciencia para posicionar tu marca en redes sociales.

 

Luego de que obtuviste la atención de tu audiencia, comienza tu periplo para posicionar tu marca en redes sociales. Vas a armarte de paciencia porque las metas no son inmediatas pero las recompensas son significativas. En este sentido, vale la pena que  te decidas a correr lento cuidando tus recursos. No es una carrera de velocidad sino de resistencia.

A partir de este momento, registrar tus progresos tiene que transformarse en un hábito semanal. ¿A qué me refiero con esto? Muy simple:

  • Anotar la cantidad de seguidores en la red social de tu interés o el número de páginas vistas de tu blog. Si bien el número de fans en tus redes no es indicador del éxito de tu negocio, no nos engañemos. Es una conducta humana sentir curiosidad por una propuesta que tiene una cantidad sustanciosa de seguidores. Nutrir tus redes no va a aumentar tus ventas pero va a favorecer la percepción de la audiencia fría.
  • Verificar las publicaciones con mejor rendimiento (incluyendo el día y horario de publicación). Todo tiene importancia: el tipo de imagen, el texto, si usaste o no emoticones, cuál fue tu llamada a la acción, etc. Cada red social tiene sus propias herramientas de métrica, pero también podés valerte de una app como PromoRepublic.
  • Registrar si alguna acción tuvo como consecuencia un aumento de ventas. En marketing online, cuando algo funciona, se repite. La originalidad, está sobrevalorada: no temas repetir lo que obtuvo resultados en tus redes sociales. Mientras sigas obteniendo respuesta de tu audiencia es válido.

 

Con este simple mecanismo vas a duplicar o triplicar tus seguidores en menos tiempo del que te imagines. Luego, va a sorprenderte el incremento del compromiso y del número de seguidores que se mueve en progresión ascendente luego de sobrepasar los 1000 fans. Promesa desmesurada.

Contenido para redes sociales.

¿Te gustaría crear con una mano mientras la otra se dedica a escribir contenidos para hacer visible tu marca? Entonces, te recomiendo dedicar los próximos cinco minutos a leer este artículo. ¿Por qué? Porque voy a contarte 3 principios de creación de contenido para redes sociales desmesuradas. Además, comparto contigo algunos consejos prácticos para que no te descubras pensando:

“Ya lo tengo: hoy publico un video del gato maullando sobre mi computadora”.

O, “todavía no publiqué en Instagram. Sale  foto del guiso de porotos negros mientras lo estoy cocinando”.

Cuando claramente tu perfil no tiene relación alguna con la cocina. Ni con los porotos de ningún color.

 

Tres principios de contenido para tus redes sociales y un secreto de persuasión para gestionarlas sin dedicarle tu vida.

 

Contenido para redes sociales.

 

Todo tiene sus límites. Aunque tu alma se rebele a los condicionamientos estéticos de Instagram, habitualmente sos cuidadosa respecto a tus publicaciones. Si publicaras la foto de un guiso lo servirías en una mesa blanca y con vajilla de Anthropologie. En uno de esos gestos que, rápidamente transforma tu estatus: de mancha de tuco a instagramer trendy que reconoce el valor de la cocina tradicional.

Cada red social tiene sus propias reglas internas y seguir su juego es parte del éxito de tu propuesta. Si, de cierta forma, no vas a negociar con las reglas no escritas de cada plataforma, entonces un negocio online no estaría siendo la opción que más te favorece.

¿Lo pensaste? Si aún considerás que el mundo online es un espacio relevante para la difusión de tu talento o conocimiento, entonces te invito a conocer los siguientes 3 principios de creación de contenido para redes sociales:

 

  1. Elección de temas de actualidad.
  2. Acuerdo emocional.
  3. Mensaje positivo.

 

1- Elección de temas de actualidad.

 

Los dichosos “trending topics” son el secreto para convocar de forma rápida y efectiva la atención de tu audiencia. Tanto la de quienes ya conocen tu trabajo como la de quienes aún no accedieron a tu propuesta.

Enfocarte en noticias de actualidad no colabora con el objetivo de crear contenido perenne, que funcione para tus lectores más allá del momento específico de su creación. Sin embargo, es una forma comprobada de atraer nuevos clientes potenciales a tu marca. Pensá cuántas veces llegaste a un espacio por curiosidad y si encontraste detrás del texto circunstancial una propuesta interesante, decidiste seguir leyendo.

 

Este es el punto: crear un contenido circunstancial que atraiga a los lectores ávidos de novedad, con la certeza de que el material en tu blog despierta interés más allá de las circunstancias.

 

Este tipo de publicación exige actualización constante. Sin embargo, no es necesario que dediques horas a leer contenidos frescos de otros creadores para mantenerte al tanto de las noticias.

 

El primer consejo práctico.

 

Deberías considerar que, dado el volumen de contenido para redes sociales que se produce diariamente es imposible acceder a todas las novedades disponibles. Con esto en mente, tu objetivo es seleccionar y priorizar las noticias de tu sector. No pretendas “estar en todo”. No es posible, frustra y conduce al abandono de todo esfuerzo.

Con el aspecto anterior muy claro, te conviene seleccionar una herramienta de curación de contenidos. ¿Por qué? Porque permiten acceder a la información de forma rápida y sencilla. Por supuesto que este tipo de aplicaciones van a seleccionar el material relevante por vos y esto, tiene lo suyo de discutible. Pero es la opción más efectiva para publicar temas de actualidad sin dedicarle más de quince minutos al día a la tarea. Te recomiendo conocer Dlvr.it 

 

2- Acuerdo emocional.

 

El compromiso de tu audiencia tiene un primer paso: la empatía. Para lograr que tu audiencia empatice con tu contenido para redes sociales deberías crear un escenario en el cual tu lector pueda situarse e identificarse, viviendo un conflicto que conoce y para el cual busca una solución concreta. ¿Cómo se crea un escenario en el cual el lector se sitúe e identifique? Veamos tres formas diferentes de nutrir el escenario emocional de tus lectores.

 

a- Contar historias.

 

¿Soñaste con una audiencia fascinada con tus palabras? Entonces, es el momento de crear suspenso y enfatizar la relevancia de tu propuesta. Con este fin, aprender storytelling se transforma en una herramienta de crecimiento para tu marca y te ayuda a crear contenido para tus redes sociales que sea conversacional. ¿Te interesa aprender más sobre el tema? Te sugiero comenzar por Enganchar lectores con storytelling.

 

B- Ser el tábano.

 

Estar tan presente como sea posible aún a riesgo de sentir que estás actuando como un tábano. No tengas miedo de ser el tábano que no deja respirar al buey. De hecho, muy por el contrario de lo que podrías creer, la exposición constante a una propuesta aumenta nuestra simpatía por ella. La repetición “anestesia” las molestias que podría causarnos un tono de voz, un lente mal enfocado o una mala dicción.

 

Cuando la propuesta es interesante, la “mera exposición” genera empatía en el otro y un sentido del hábito que deberíamos cultivar para relacionarnos con nuestra audiencia.

 

C- No asumas nada.

 

No asumas que las personas van a sentirse conmovidas por tu mensaje. No asumas lo que otros piensan, sienten o necesitan. Cuando tengas dudas sobre la creación de contenido para tus redes sociales, acudí a tu audiencia. Cuando quieras algo, animate a pedirlo.  Más aún, no dudes en explicar el por qué de tu pedido y las consecuencias del mismo para vos y para quien te escucha o lee. Las personas están más dispuestas a actuar cuando entienden por qué lo están haciendo y, además, es mega sencillo.

 

El segundo consejo práctico.

 

El acuerdo emocional con los lectores es el origen de todo pacto de lectura. ¿Qué significa esto? Que si quiero que lean mis textos tengo que conocer cuáles son los puntos de intersección entre mis intereses y los de quienes me leen o escuchan. Contar historias te ayuda a contextualizar datos, compartir emociones y estimular a la acción sin abusar del recurso de la escasez.

Pero tan importante como aprender a contar es mantener una  actitud ajena a los juicios de valor. Solo cuando suspendemos nuestro juicio respecto al otro aprendemos a escucharlo de tal forma, que es mucho más simple comunicarme con él.  Y por supuesto, crear contenido para redes sociales que le interese. A este propósito, llega el tercero de los principios.

 

3- Mensaje positivo.

 

Las personas que viven rodeadas de una nube gaseosa rosada solían ponerme nerviosa.  Recuerdo preguntarme con exasperación: ¿acaso no vivimos en el mismo mundo? Si algo puedo asegurar es que mis cuadernos nunca vieron unicornios ni arco iris brillantes. Una temprana inclinación existencialista se rebeló contra toda ñoñería adolescente. Empecé a preocuparme por el sentido de la vida y la tendencia humana a la destrucción antes de que me colonizara la publicidad Disney.

Con este panorama, no habría sido raro que me mantuviera al margen de las redes sociales. Mucho más aún, lo natural habría sido que las denostara sin ninguna condescendencia. Sin embargo, transitar la vida tiene la ventaja de moderar las rebeliones y rigideces. Hoy, soy capaz de mirar con simpatía el avance del rosa pastel en el mundo de las ideas sin que se me incendien las neuronas.

No sé qué llegó antes, si la comprensión del funcionamiento de las redes sociales o mi resistencia hepática al efecto Barbie. Lo cierto es que hubo un momento en el cual entendí qué buscan los seres humanos en las plataformas de comunicación social. Y lo acepté como parte de la realidad por más incredulidad que me provocara. Uno de esos momentos en los que “te unes o te marchas”.  Demás está decir, que decidí quedarme.

 

El tercer consejo práctico.

 

Te propongo como principio para tu contenido para redes sociales un tono positivo y alentador, aunque esto no significa anular toda la complejidad de la vida. Tener perfiles perfectamente rosa no impide que escribas sobre tus zonas de sombra (allí donde el rosa no es tan pastel). No tiene sentido ocultar las luchas interiores que te transforman en la persona que sos.

Escribir  “mensajes positivos” no significa anular el dolor del rechazo o los obstáculos, sino aprender a mirar cada una de estas circunstancias como oportunidades de aprendizaje. Sea cual sea su final. No todos tus relatos tienen que corresponderse con historias de éxito. Pero sí, todos tus relatos tienen que ofrecer a quien lee la esperanza de recuperarse y seguir adelante más allá de las circunstancias.

 

Dicho esto: por favor, no me llenes el feed de unicornios y corazones. Que sean tus textos los que expresen una forma radiante de ver el mundo.

 

¿contenido para redes sociales desmesuradas?

 

Crear contenido para redes sociales es un desafío cotidiano. Para las más previsoras, una meticulosa tarea de anticipación. Para quienes tienen menos afán de organización, una carrera contra el tiempo.

Desmesuradamente hablando, el secreto para gestionar redes sociales que despierten compromiso entre una audiencia específica supone poner en práctica los tres principios anteriores y un truco simple de persuasión. ¿Te cuento más?

Solemos creer que convocar y persuadir significa entusiasmar a otros con lo mismo que a nosotros nos entusiasma. Y con la misma intensidad. Esta forma de encarar tus perfiles sociales no va a ofrecerte los resultados que estás esperando.

 

La autoridad social no tiene un fin persuasivo en sí misma. El objetivo de tus publicaciones en redes es acercar a quienes te leen -todos los días un poco más- a tu forma de entender el mundo.

 

¿Cómo? Respondiendo objeciones, disipando temores, mostrando un detallado conocimiento de tu área del conocimiento o de tus productos,  mostrándote auténtica y practicando la coherencia entre tus palabras y tus acciones. El resto, es pura constancia.