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Conectar y emocionar

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Por qué mi tienda online no vende. Es un mantra sonando como música de fondo en tu mente.

Creaste tu tienda pasando por sudores varios. Sudaste frente a la pantalla de tu computadora diseñando cada detalle, al punto que hoy, podrías reclamar acciones en Canva. Sudaste para configurar los aspectos más técnicos y ahora, te corre un sudor frío por la espalda pensando: por qué mi tienda online no vende. 

¿Llegaste a este artículo buscando una respuesta? ¡Bienvenida! Es un placer recibirte. Te invito a compartir mi versión de una tienda online optimizada para vender tus productos.

Antes de continuar, te confieso que me encuentro en una de esas ocasiones en la cuales tengo para ofrecerte una buena y una mala noticia. Comencemos con la mejor parte. Para malas noticias siempre hay tiempo.

Nunca antes tuviste más oportunidades disponibles para ofrecer tus productos o servicios en internet. Comprar online es cómodo y nos ofrece la posibilidad de acceder a productos únicos -de esos que no se encuentran en las grandes superficies- sin hacer colas infinitas para pagar. Seductor, ¿verdad?

Pero… Siempre hay un pero. ¿Por qué será que cuando recibimos una buena noticia esperamos que luego llegue el mensaje menos alentador? ¿Será un condicionamiento que aniquila cualquier semilla de pensamiento positivo? Sin embargo, en este caso, no te estás equivocando. Hay algo más.

Por qué mi tienda online no vende.

Hoy es relativamente fácil crear una tienda online. Y la inversión para hacerlo no supone un compromiso económico. Por supuesto, ni siquiera se aproxima a la inversión de instalar una tienda física. Desde este punto de vista, podrías considerar que se te está haciendo tarde para abrirla.

Sin embargo, no todo lo que reluce es oro. Como en todo negocio existen resistencias que es necesario conocer para que todo el esfuerzo empeñado en este proyecto, vea sus frutos.

Hablando de malas noticias, se me ocurren -por lo menos- cinco resistencias a las que se enfrenta un simple mortal cuando desea comprar online. Se presentan como señales de advertencia, en la forma de incómodas preguntas:

  1. ¿Cuándo me llegará el producto?
  2. ¿Me puedo fiar de que llegue en condiciones?
  3. ¿Qué pasa si lo que recibo no me gusta? ¿A quién le reclamo?
  4. ¿Y si lo que recibo no se parece a las imágenes de la tienda online?
  5. ¿Dejar mi número de tarjeta en una web es seguro? Mejor, paso.

Cuanto más se cuestiona tu cliente, más se consolida tu nuevo mantra vital: por qué mi tienda online no vende, por qué mi tienda online no vendepor qué mi tienda online no vende…

Comencemos por admitir que quien se siente tentado a comprar online no está exento del miedo a ser defraudado en su confianza. O, en el peor de los casos, estafado en su buena fe. Para blindar tu tienda frente a estas dudas  frecuentes, te propongo las siguientes 4 R.

Las 4 Rs de una tienda online exitosa.

  1. Relevancia
  2. Relación
  3. Recompensa
  4. Reducción del esfuerzo.

Veamos cada una de ellas. Podés seguir leyendo tranquilamente o dedicar 45 minutos a escuchar la clase clásica que comparto contigo a continuación. Un detalle importante: este webinar tiene formato de audio, por lo tanto es posible escucharlo mientras realizás cualquier otra tarea.

Ahora sí, veamos cómo responder a tu duda con Las 4 R para vender más en tu tienda online.

1- Relevancia.

Transformar una tienda online en un espacio relevante implica ofrecer productos con un valor diferencial, porque:

  • No se consiguen en otro punto de venta.
  • Tienen una mejor terminación y/o cuidado en los detalles.
  • Ofrezco asesoramiento directo a quienes tienen interés en el producto.

Para quienes venden productos artesanales, el asesoramiento personal es la oportunidad no solo de diferenciarse de las grandes marcas, sino de evitar interferencias en la comunicación que empañen el resultado final. El diálogo sin intermediarios con el cliente (telefónico, como mínimo) permite minimizar el riesgo de malosentendidos, especialmente en productos personalizados.

¿Comparto contigo un aviso de mi experiencia vendedora? No aceptes señas de personalización a través de mensajería de texto. ¿Por qué? Porque si las instrucciones son escritas, el texto está sujeto a interpretación. Y si lo que te envían es una fotografía,  en general, lo que te están diciendo es que quieren que «copies» el trabajo de otro artesano. O de una marca reconocida.  Valoricemos nuestra obra respetando las creaciones ajenas.

Sugerencia desmesurada:

Para poner en relevancia tus productos, no descartes la posibilidad de ponerles nombre y de trabajar meticulosamente en el diseño, tanto del objeto en sí mismo como de las imágenes que lo venden. La atracción no es una elección y en este sentido, no podemos forzar a nadie a desear lo que estamos ofreciendo. Sí podemos cubrir todos los aspectos posibles para que esta atracción se produzca en las personas que nos interesan como clientes.

2- Relación.

Por qué mi tienda online no vende. ¿En qué estoy fallando? ¿Serán las fotografías? ¿Los textos? ¿Los anuncios? ¿O mi relación con los clientes?

¡Aprovechá la oportunidad de generar un vínculo personal con tus clientes potenciales! No solo porque aumenta el valor percibido de los productos, sino porque esta señal de calidad en el servicio es fundamental para fidelizar clientes, transformándolos en quienes recomiendan tus productos a todos sus conocidos.

Un porcentaje insano de clientes se pierden por desidia: porque nadie contesta sus preguntas respecto al producto ni obtienen instrucciones precisas para realizar la compra.

Un trato cercano y cálido o simplemente correcto e informativo es la respuesta que diferencia a tu tienda online de la indiferencia con la cual lidiamos en el mundo online. Por otra parte, es tu oportunidad de expresar tu proceso de creación y de convocar con contenidos que cuenten tu obra y tu peculiar forma de entender el mundo. No es raro que quienes compran productos artesanales, primero «compren» al artesano.

En relación a este último aspecto, tu mejor apuesta es escribir un blog. La escritura permite una forma de relación que no se obtiene con otros canales de comunicación. Documentar tu forma de ser, hacer y pensar estimula la confianza y atenúa el efecto paralizante que producen las siguientes dudas:

  • ¿Por cuántas manos pasó este producto que estoy comprando?
  • ¿Cuáles son las garantías de seguridad?
  • ¿Me llegará lo mismo que estoy viendo en las imágenes?

Sugerencia desmesurada:

Para que tu vínculo con el cliente sea claro y ofrezca garantías, te sugiero trabajar por escrito todas las objeciones de confianza:

  • Política de envío: ¿cuándo y en qué condiciones llegan tus productos?
  • Política de devoluciones: ¿cómo contactar y cuáles son las posibilidades de devolución?
  • Alcances y limitaciones de la personalización de productos: este punto es espinoso para quienes ofrecen productos artesanales. En ocasiones, cambiar el color y la textura de un objeto, implica un nuevo diseño o diferentes proveedores, y con ello, un precio diferente al que tiene el producto en la tienda. Que este aspecto esté  claro desde el principio evita dolores de cabeza para quien compra, pero especialmente para quien vende.

¿Te interesa el tema? Informate más al respecto leyendo el siguiente artículo: Los textos legales de tu blog.

3- Recompensa.

Que tus clientes se sientan recompensados con lo que compran es fundamental. Mejor aún si obtienen más de lo que esperaban. ¿Qué significa esto en términos prácticos? Ir más allá de lo establecido y ofrecer un extra. Esta recompensa no siempre es material y su valor no  necesariamente se mide en términos de precio.

Ocasionalmente es posible ofrecer un regalo, un detalle que no signifique un compromiso en tu ganancia, pero que haga sentir especial a quien compra. Igualmente, son posibles otras formas de recompensa:

  • Un instructivo detallado del uso del producto.
  • Recomendaciones para su cuidado.
  • Un video con diferentes formas de usar-aprovecharlo mejor.
  • Asesoramiento para obtener el mejor rendimiento -buen funcionamiento o cuidado- del producto.
  • Packaging muy cuidado.

Las mujeres apreciamos especialmente los empaquetados bonitos que añaden encanto a la compra. Me atrevo a decir que, incluso podemos fascinarnos tanto con el objeto como con su envoltorio. Sin embargo, como es simplemente mi opinión, como tal es una afirmación totalmente subjetiva.

4- Reducción del esfuerzo.

Si me preocupa por qué mi tienda online no vende: ¿qué es lo primero que debería revisar? No tengo dudas al respecto. Tu primera auditoría debería enfocarse en el proceso de compra. O dicho de otra forma: ¿qué tan accesible es comprar para un usuario que no tiene experiencia previa en transacciones online? La mejor inversión en una tienda online es su usabilidad: el manejo intuitivo de los pasos necesarios para comprar.

Una tienda online está «bien construida» cuando tu hijo de tres años compra pañales para adulto alegando que son para su abuela. Caso verídico de esta servidora. La abuela no necesita pañales, pero por alguna razón, el niño los consideró necesarios.

Por otra parte, podrías revisar  cuáles son las posibilidades -de acuerdo a tu situación y contexto- de reducir al mínimo las molestias del envío. ¿Cómo? Mejorando la seguridad de los envoltorios, ofreciendo envíos gratuitos o tarifas diferenciales por zona o por «entrega inmediata».

Sugerencia desmesurada:

Se impone que creas 100% en tu producto (esta seguridad se trasmite no-verbalmente) y que, en el caso de que sea posible, ofrezcas 100% de garantía a tu cliente. Ya sea con la devolución de su dinero o con la reposición de la pieza en buen estado. Siempre es mejor inversión reducir el margen de ganancia enviando un nuevo producto que convivir con la crítica de un cliente desconforme. He dicho.

Por qué mi tienda online no vende: la experiencia sensorial.

Por qué mi tienda online no vende: porque no contempla la pérdida que supone para el cliente la privación de la experiencia sensorial: tocar, oler, saborear.

La compra online limita nuestra experiencia sensorial del producto y con ella, el placer que sentimos de tocar y oler los productos que compramos. En el proceso de paliar esta circunstancia, nos socorre el lenguaje.  Cada una de las descripciones que escribas para tu tienda online debería contemplar la experiencia sensorial.

Fomentar la experiencia sensorial.

  1. Tamaño: mi sugerencia es que tomes una fotografía de tu producto en la caja de luz y otra del mismo en su contexto de uso, junto a otros objetos que den relación de su tamaño. Si es un florero, es buena idea colocarlo en un estante, junto a una planta o un portaretrato que tiene una dimensión estandarizada.
  2. Color: las sutilezas de color no son detalles menores en prendas de ropa y en objetos decorativos. Para ello, lo mejor es elegir una buena iluminación al realizar tus fotografías y realizar comparaciones que orienten al comprador.
  3. Textura o calidad del material: si compro una mantita para bebé, me interesa que sea suave y delicada. Es muy probable que este aspecto defina mi compra, pero no puede apreciarse al 100 % en una fotografía. ¿Qué hacemos entonces? Es el momento de describir cómo se siente al tacto tu producto.
  4. Descripción del estampado: otro asunto que puede parecer menor a primera vista, sin embargo es definitorio en la elección de prendas de ropa.

Espero que las ideas anteriores te ayuden a mejorar tu tienda online o a planificar la que vas a abrir en el futuro. Si se te ocurre otra sugerencia para compartir, los comentarios te pertenecen. Espero encontrarte allí.

¿Cómo? ¿Te interesa seguir aprendiendo? ¡Quién soy yo para negártelo! Tengo un grupo de aprendizaje en el cual tenés la libertad de plantear los temas que te interesan para compartir con una comunidad generosa de emprendedores con talento. ¿Te sumás? Por acá te dejo el enlace: Escribe y Vende. Nos vemos dentro.

Escribir textos que convoquen y seduzcan a una audiencia es el objetivo de una marca que desea -y necesita- diferenciarse de la competencia. Con el fin de que escribas relatos que generen el impacto que estás buscando en tus lectores, voy a contarte cuáles son los cinco tips para contar historias que mejoran tus relatos en menos de un minuto. 

Sí. leíste bien. En este artículo me propongo compartir tips para contar historias que pueden ponerse en práctica en un minuto y sin experiencia previa en diseñar estrategias de storytelling.

¿Comenzamos?

Tips para contar historias que emocionan y persuaden a tu audiencia, transformando lectores en fanáticos de todo lo que crees y vendas.

5 Tips para contar historias.

Las historias bien contadas son seductoras. Sin ser conscientes de ello, nos rendimos a la magia de un cuento que nos lleva de la mano por todos los matices emocionales y nos invita a soñar con los ojos abiertos . Cinco cambios muy simples en tus textos pueden llevarlos de corrientes a extraordinarios.

¿Querés conocer estos tips para contar historias? Entonces durante los próximos cinco minutos, despejemos toda distracción porque vas a aprender cómo escribir para emocionar a tu audiencia con palabras. Sí. Silenciemos el celular que cinco minutos de lectura no matan a nadie. Y transforman para siempre la relación con tus lectores.

1- Diseñar la mejor línea de apertura.

La atención se captura línea a línea.  Si en algún momento de tu historia vas a abusar del efectismo, que sea en el primer enunciado. Tu primera línea tiene que ser cautivante, incitadora e invitar a seguir leyendo. Pensemos en la diferencia entre los dos ejemplos que siguen:

Después de dos años de altibajos financieros y luego de discutirlo con mi contador, decidí dar por terminado mi emprendimiento.

o

Sentada frente a mi cuenta bancaria en rojo, supe que era el momento: sobrevivir o terminar en la bancarrota. ¿Qué iba a elegir?

¿Cuál de los ejemplos es más atractivo para un lector? Si bien ambos presentan la misma situación -un momento de crisis- en el segundo, la visualización de la escena ofrece un tono subjetivo que implica al lector y lo moviliza hacia un sentimiento empático .

Nuestro primer objetivo es comprometer la atención de quien lee. Luego de que tengo su atención, el compromiso es mantenerla. Y nunca darla por un hecho. ¿Te interesa aprender más? Te invito a leer el siguiente post: 3 técnicas de storytelling.

2- Tips para contar historias: el modelo VAK.

Cuando queremos sumergir a nuestros lectores en la «experiencia de lectura», uno de los recursos más efectivos es apelar a sus sentidos. El modelo VAK nos ayuda a identificar los principales modelos de aprendizaje, considerando su importancia a la hora de redactar.

¿Qué significa VAK? Es un acrónimo de: visual, auditivo y kinestésico.

Este modelo nos recuerda que algunas personas procesan la información a través de la vista, otras auditivamente y un porcentaje menor, son kinestésicas. Quienes aprenden de forma kinestésica asocian sensaciones y emociones con colores, formas y texturas.

Usar el modelo VAK supone incluir en la historia que estamos contando descripciones que transformen ideas abstractas en imágenes que despierten los sentidos.

Nuestro cerebro, que no diferencia la ficción de la realidad, se sumerge en la experiencia de una descripción y la vive como si estuviese  participando del momento narrado. Es la razón principal por la cual lloramos con las historias que nos tocan el corazón. Y una de las herramientas más poderosas del marketing online.

3- Todo es cuestión de emociones.

Tu historia no gira en torno a tu tema sino a las emociones que tu tema suscita. No se trata de cómo o cuánto transpiraste de nervios en tu primera entrevista de trabajo sino de cómo te sentías mientras transpirabas hasta deshidratarte sentado en una sala de espera. Las historias que cuentes pueden ser las más simples del mundo.  Incluso pueden ser irrelevantes. Los relevantes son los sentimientos que tu historia incluye.

Las historias mínimas que vivimos pueden no parecernos gran cosa. Sin embargo,  las emociones y las lecciones que contienen son universales y abarcan toda la experiencia y las emociones humanas.

El desafío es encontrar la emoción que late detrás de cada anécdota y desarrollarla.

4- Contar sin preámbulos.

Los mejores narradores nos introducen en la historia de forma directa. Incluso abrupta. Los tiempos de atención de un lector actual son cada vez más cortos y están muy comprometidos por distracciones que no podemos controlar. Sabiendo esto, evitar largas introducciones garantiza atrapar inmediatamente al lector con lo más importante y sustancioso de la historia.

Inspirate en las sinopsis de las películas durante su pre-estreno. O en los anticipos de los próximos capítulos de una serie, en los cuales se enfatizan aquellas escenas que tienen más fuerza dramática para la audiencia.

Si te interesa que ilustre estos tips para contar historias, te ofrezco 4 ejemplos concretos para que pongas en práctica en tus próximos textos:

  • Destacar un dato provocativo: «9 de 10 personas que llegan a tu blog, nunca van a volver».
  • Realizar una síntesis del tema que exprese tu opinión personal.
  • Escribir una pregunta retórica que invite a reflexionar: ¿Sobreviría tu negocio si tu cuenta de Instagram desaparece mañana?
  • Citar a un personaje referente: o lo que es lo mismo, realizar una cita de un personaje relevante, que sea autoridad en tu tema o industria.

Espero que puedas poner en práctica alguno de los ejemplos anteriores y cuando lo hagas, me escribas para contármelo.

5- El efecto «Betty la fea».

Quizás éste sea el más controversial de los tips para contar historias. Sin embargo, es uno de los más efectivos que conozco.

Las grandes historias, las que realmente conectan con la audiencia, expresan errores, humillaciones y remordimientos.

No hay nada más aburrido para una audiencia que leer dos mil palabras de éxitos y buenas noticias. Tus buenas noticias. Somos así de jodidos. En ocasiones te toca ser la fea, la que sufre y en consecuencia, la que tiene una lección para enseñar.

Los lectores asumen esta posición de humildad como la más sincera y auténtica posible. Además de sentir la secreta satisfacción de saber que «Betty la fea» es otra y pueden aprovechar tu experiencia para evitar vivir lo mismo. Pero eso nunca se reconoce en voz alta.

Pero antes de ir a victimizarte por el mundo, atienda el siguiente contrapunto. Las historias de obstáculos y errores son exitosas cuando se cuentan desde la superación personal. La historia de nuestra amiga Betty funciona porque se transforma. Tampoco seamos ingenuos.

Otros tips para contar historias.

Cuando queremos contar una historia que conecta y persuade,  aún antes de poner en práctica alguno de los anteriores tips para contar historias, necesito hacerme tres preguntas que enfoquen mi relato:

  • ¿Esta historia es interesante para mi audiencia?
  • ¿Cuál es la mejor forma de contar esta historia?
  • ¿Cuál es el mejor medio para que reciban esta historia?

Cuando respondas estás preguntas es probable que descubras que tu historia presenta un problema por resolver. Una situación inicial muy lejana de la felicidad y la satisfacción. Sin conflicto, no hay relato.

Cuando tengas muy clara esta situación-problema -que será el imán de tu lector en el titular- vas a proyectar para ella una situación final en la que todo se resuelve. Date tiempo para imaginar con lujo de detalles un final ideal en el cual la incomodidad y la insatisfacción desaparecen.

¿Tenés ambos momentos definidos? Ahora es el momento de hallar el nexo entre el problema y la solución. A este nexo vamos a llamarle «el puente».

El  puente es el trayecto que tiene que recorrer el protagonista entre el momento inicial de confusión o insatisfacción  y la solución definitiva.

«El puente» lleva a tu personaje a un mundo en el cual aquello que lo incomoda no existe o fue erradicado. Felizmente, esta solución llega a su vida de la mano con los beneficios de tus productos o servicios. Luego de atravesar «el puente», todo lo que rodea al personaje toma color esperanza y el tono es optimista porque se confía en la solución encontrada.

Invitación final y desmesurada.

La anterior es una de las estructuras más básicas del storytelling para narrar en cualquiera de tus plataformas online. Espero que la pongas en práctica, junto con los cinco tips para contar historias que emocionan y persuaden. Y que regreses de visita a este espacio desmesurado a contarme los resultados de tu experiencia narrando.

¿Querés saber cómo el storytelling transforma positivamente tu marca? Entonces, antes de irte, te sugiero que veas la siguiente clase desmesurada en la cual te cuento cuál es la mejor fuente de inspiración para tus historias:

 Por otra parte, te extiendo la invitación para que formes parte de mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Allí, vas a encontrar todos los días sugerencias y mi respuesta a las preguntas que vayan surgiendo en el camino. ¿Nos encontramos dentro?

Atención: las tres técnicas de storytelling que comparto contigo a continuación, transforman radicalmente el vínculo con tu audiencia.  Te recomiendo usarlas con precaución para evitar que los clientes enamorados de tu marca te persigan para tomarse fotos contigo mientras estás de vacaciones con tu familia.

Este es el artículo que es necesario leer cuando se decide potenciar la imagen marca, generar reconocimiento y aumentar la venta de productos o servicios.

Ahora que lo he dicho, es tu responsabilidad cómo vas a usar este conocimiento para tu bien y el de las personas que accedan a tus contenidos. ¿Continuamos?

Técnicas de storytelling

Técnicas de storytelling: ¿por qué usarlas para tu marca?

De pronto por tu imaginación cruza la peregrina idea de que mi promesa es desmesurada. Quizás lo sea. Quizás tus vacaciones no se vean afectadas por una horda de fans seducidos por tu propuesta. Pensar en un guardaespaldas para proteger tu intimidad es un exceso. Sin embargo, confiar en la habilidad de contar historias para emocionar como estrategia para consolidar el vínculo con tu audiencia, no tiene nada de exageración.

Cada una de las historias que contás es una pieza que configura la identidad de tu marca.

A través de las técnicas de storytelling es posible generar emociones en tu audiencia -toda la gama de emociones humanas, que no son pocas. A partir de estas emociones, tu marca se vincula a experiencias positivas y reconfortantes. De ésas que buscamos repetir porque traen a nuestra memoria momentos placenteros.

Empecé a contar historias desde antes de lo que puedo recordar y a lo largo de mi vida, las historias fueron amor, consuelo, reivindicación, disfrute del acto de decir y leer. Aún conociendo el poder persuasivo de las historias, solo recientemente pensé en ellas como herramientas para obtener mis objetivos.

Sin embargo, una rápida revisión biográfica no hace más que confirmar que no he hecho otra cosa, que contar para seguir adelante.  A veces fui buena narradora. Otras, dejé mucho que desear.  ¿No es así que se escribe?

Técnicas de storytelling en tu camino como narrador.

Hoy, te propongo iniciar tu camino como narrador. Un camino en el cual aprender a contar es el primer paso para ganar la confianza de tu audiencia y disfrutar de las amables recompensas de ser un referente.

Las técnicas de storytelling que voy a presentarte son tu punto de partida para transformar la comunicación con tu audiencia. ¿Por qué? Porque son simples y no es necesario un posgrado en Letras para ponerlas en práctica.

La habilidad de contar es natural a tu condición humana. En consecuencia, tu meta a partir de este momento es refinarla. No se trata de empezar de cero sino de saber encontrar tus fortalezas escribiendo y atenuar aquellos puntos que no te hacen un favor.

Técnicas de storytelling para cautivar.

Las reglas son más propias de la gramática que del storytelling. Existen reglas para escribir con corrección. Sin embargo, el arte de narrar tiene fundamentos muy diferentes. Para contar es necesario escribir con mediana corrección, eso es indudable. Pero el relato no se rige por reglas sino por «principios»,  guías de estilo que pueden ayudarte a construir discursos con una estructura coherente.

No hay ser en la tierra que pueda prometerte que aprender estas técnicas de storytelling garantiza el éxito infalible de tus narraciones. Lo que va a garantizar el éxito de tus historias es un entramado casi mágico entre tu conocimiento de los principios básicos para contar y tu capacidad de empatizar con la experiencia humana.

Si leíste con atención habrás notado el «casi» que acompaña la magia. Porque en la escritura, más allá del encanto, hay horas y horas de «culete en silla», escribiendo.

Es verdad que esta afirmación puede destrozar las ilusiones de cualquiera. Ahora,  veamos juntas la otra parte: lo que te distancia de cautivar a tu audiencia contando, son horas de práctica.

¿Qué necesito para usar estas técnicas de storytelling en mi marca?

Dejame contarte algo más interesante. Sí. Siempre es mucho más interesante saber qué es lo que no necesitás para poner en práctica estas técnicas de storytelling. Veamos:

  • No es necesario nacer con ninguna condición intelectual especial ni un don descubierto en un momento de iluminación.
  • La formación académica ayuda mucho. En definitiva, significa que durante casi veinte años de tu vida, estuviste escribiendo en distintas instituciones. Sin embargo, un título no garantiza la capacidad de narrar.
  • Tampoco es posible comprar la experiencia intransferible de escribir desde tu estilo personal. Ni la experiencia vital que enriquece tus textos y les da espesor.

Es posible contratar alguien que escriba tu mensaje de marca. De hecho es totalmente lícito. Ahora, me animo a especular que, si aterrizaste en este espacio es porque te motiva el interés de aprender a escribir tus propios textos. Equivocándote lo que sea necesario y descubriendo cómo perfilar un estilo único.

Todo lo que escriba un profesional no deja de ser un trabajo por encargo. Y  los encargos pueden ser formalmente perfectos, pero no siempre están animados por el espíritu de tu marca.

Comencemos a obtener ese espíritu auténtico de tu marca con las siguientes técnicas de storytelling.

1- Pensamiento cinematográfico.

Una de las técnicas de storytelling más eficaces para cautivar a quien escucha es pensar en la escena que queremos retratar en movimiento. Dejá de pensar en palabras y comenzá a pensar en imágenes. Cuando quieras relatar vívidamente, imaginá el escenario, el personaje, sus gestos y acciones.

Los colores, los olores y las texturas también son importantes. Quizás no vas a contarle a quien te escucha todos los detalles que imaginaste. Pero, cada uno de ellos enriquece tu visión de la escena que estás presentando.

En ese sentido: antes de ser la narradora, vas a ser la directora de la película que cuenta tu historia.

Con esta imagen, tus relatos son más auténticos porque no vas a describir estados de ánimo, vas a mostrarlos con palabras.

Ejemplo desmesurado.

Ilustremos con el ejemplo. Pensemos que tu interés es presentar un programa online para que tu audiencia logre finalmente terminar con sus deudas financieras. Sin duda, son numerosos los argumentos racionales que podrías utilizar para incentivar la participación de tu audiencia.

De hecho, podría decirte que si tu audiencia cultivara esa visión racional, probablemente no necesitara tu programa. No es únicamente una suposición. Más allá de las circunstancias específicas, las personas nos endeudamos al gestionar emocionalmente las finanzas.

Por supuesto que tu programa aspira a quebrar con esta forma de organizar la economía doméstica. Pero, para cautivar la imaginación de tu cliente ideal, para envolverlo en el clima de la identificación personal, no vas a persuadir con argumentos, vas a presentarle una historia.

¿Qué historia contar?

Imaginate esta escena inicial:

María está en la mesa de su cocina. Llegó de trabajar y no pudo sacarse el abrigo. No se siente cómoda ni abrigada en un pequeño apartamento alquilado en el que la calefacción ni funciona, ni la podría pagar.  En el dormitorio juega su hija de tres años. Ema estuvo todo el día en el jardín de infantes para que ella pudiera destinar ocho horas de su tiempo a una actividad que apenas paga las cuentas. Y la asquea.

Tiene que preparar la cena con lo que hay en la heladera: un huevo y algo de leche. Tendría que salir a comprar una lata de arvejas. Con eso, puede preparar un omellette. Pero está ensimismada en la montaña de cuentas que se acumulan sobre la mesa. Quisiera poder romperlas una por una. No puede. Está cansada. deja caer la cabeza sobre la mesa. Mientras, escucha que su hija la llama.

Esta es la escena inicial de tu historia. La situación de María es la de tantas mujeres que necesitan tu programa para salir de deudas. O para iniciar un negocio paralelo que les ofrezca una ganancia extra. Es tu gancho. Es el dulce que recubre tu propuesta. Estás utilizando el pensamiento cinematográfico para contar. Espero lo apliques a tu negocio.

2- Relato es conflicto.

No hay historia sin conflicto. Entendámonos: no se trata de que me escribas una telenovela turca. Nada de eso. Estoy recordándote que la escena que imaginaste tiene movimiento. «Algo» está pasando y ese algo mueve a tu personaje. Que sí: es posible que seas vos misma o uno de tus clientes.

Ese «algo» no tiene que ser épico para que estas técnicas de storytelling funcionen. Puede ser una anécdota muy simple, pero tiene que estar pasando (que es gerundio e indica la acción mientras ocurre).

Si no estás usando verbos conjugados en tu historia algo está mal.

Recordalo porque es una de las técnicas de storytelling más básicas.

Ejemplo desmesurado.

Quizás te preguntes qué puede ser conflictivo en tu historia cómo para aplicar estás técnicas de storytelling en tu relato de marca. Dejame ofrecerte una guía, simplemente apelando a las diferentes acepciones de la palabra «conflicto» en el diccionario:

  1. Combate, lucha, pelea: el núcleo de tu historia puede ser un combate físico con un enemigo externo o no. De hecho, nada funciona mejor que aunar a tu audiencia en torno a un enemigo común con el cual luchar.
  2. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida: atrevete a narrar los obstáculos en tu camino hacia el objetivo que te hayas propuesto. Los seres humanos empatizamos con quienes tienen el coraje de contar sus dificultades. Especialmente si supieron vencerlas.
  3. Problema, cuestión, materia de discusión: una reflexión profunda sobre un tema que preocupe a tu audiencia, también se considera «conflicto».  El planteo de un problema con las conclusiones que hayas obtenido del mismo, siempre enriquece a tu audiencia.
  4. Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo: las luchas no son todas físicas. Las contradicciones internas y los combates interiores también son una fuente de conflictos relatables.

Solo voy a pedirte algo. Encarecidamente. Huí de los lugares comunes. El mayor pecado de un narrador es aburrir. Siempre.

3- Quedarse con lo relevante.

Es la regla de oro de Chéjov. Cada objeto en escena tiene que ser imprescindible para la historia que estamos contando. ¿Qué quiero decirte con esto? No realices descripciones kilométricas con cientos de adjetivos. No proliferes en detalles que en nada aportan a lo que estás contando. Te dejo las palabras del autor:

Elimina todo lo que no tenga relevancia en la historia. Si dijiste en el primer capítulo que había un rifle colgado en la pared, en el segundo o tercero este debe ser descolgado inevitablemente. Si no va a ser disparado, no debería haber sido puesto ahí.

No tengas una arma cargada en una escena si no se va a usar. No menciones el  vibrante color de las cortinas si no estás vendiendo el jabón para mantener su brillo. ¿Capisci?

Algo más que técnicas de storytelling.

Las técnicas de storytelling que menciono en este artículo son simples de aplicar sea cual sea tu producto o servicio. Lo más efectivo en tu estrategia de marketing es también lo más sencillo.

Aunque nosotros tenemos la sensación de que existe un complejo y oscuro secreto que solo poseen quienes tienen éxito, lo cierto es que el éxito es simple.  El único truco es ser constante en practicar las técnicas para comprobarlo.

¿Querés seguir aprendiendo sobre cómo escribir para emocionar? Entonces te invito a leer: 7 formas de usar tu storytelling de marca. También, te sugiero que dediques una hora de tu tiempo a entender cómo contar tu propia historia para emocionar, persuadir y vender.

Te recuerdo que, lo mismo en la vida que en estas técnicas de storytelling, no compliques: apelemos a lo que es natural, a tu identidad como persona y seguramente vas a estar mucho más cerca de ser memorable como marca.

Si te quema la necesidad de contarme o preguntarme algo ahora mismo, iniciemos el diálogo en redes sociales. Te invito a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Es gratuita, copada y allí comparto mucho más conocimiento sobre cómo escribir para emocionar, persuadir y vender.

Crear comunidad en Facebook es una herramienta poderosa para darle vida a tu negocio online. Atención: ésta no es una afirmación desmesurada sin sustento. Es una convicción. Puedo decir más aún: es una convicción fundada en la experiencia. Mi blog, estuvo perdido en el limbo de Google durante meses. Sin embargo, eso no significó el fin de mi proyecto. O de mis ventas. ¿Por qué? Gracias a que decidí crear comunidad en Facebook.

Crear una comunidad también te ofrece la satisfacción de interactuar con personas con los mismos intereses. No son perfiles: son personas que comentan, preguntan y participan de tu propuesta.  Porque nada es más triste que publicar un post y sentirte acompañada únicamente por el sonido de los grillos.

Entiendo. Leíste por allí y por allá que Facebook dejó de ser relevante para vender tus productos o servicios. Que ahora «todo el mundo» está en Instagram. Permitime contarte algo. Comencemos por lo obvio: es cierto. Hoy Instagram es una red amable para el diálogo. Sin embargo, Facebook no está quebrado. Ni mucho menos. Sigue siendo la red con más usuarios activos.  Esto, sin contar con el hecho de que es un espacio en el que la segmentación se produce de manera natural. ¿Qué quiero decir con esto? Seguí leyendo para entenderlo mejor.

 

Las audiencias maduras para crear comunidad en Facebook.

 

Los usuarios de Facebook tienen un perfil específico. Si querés llegar a una audiencia madura (y madura no solo significa «de cierta edad», también significa «con decisión de compra»), Facebook es tu espacio.

Aprendiendo a utilizar sabiamente la tríada sagrada (Fanpage, Perfil, Grupo) aún es posible obtener beneficios que compensen el esfuerzo de planificación y creación que supone tener presencia y publicar en más de una red social.

¿Tenés idea de cómo crear comunidad en Facebook en 2019? ¿No? Entonces, tenemos que  solucionar este tema. No estarías perdiendo nada con intentarlo.

 

Crear comunidad en Facebook

 

Cómo crear comunidad en Facebook.

 

Empecemos por lo básico: si querés crear comunidad en Facebook, primero tenés que conocer a las personas (no a los perfiles) y permanecer atenta a lo que quieren y  necesitan. Ojo: lo que «quieren» y lo que «necesitan» no siempre coincide.

Es prioritario que descubras dónde está la brecha entre el anhelo y la necesidad y cómo encaja allí tu propósito (y tu propuesta de venta) para que descubran que necesidad y deseo pueden ir de la mano.

Para lograr esto, hay que preocuparse menos por publicar y ocuparse más de conversar. ¿Cómo? Creando conversaciones en torno a tu contenido.  Conversaciones en las cuales tu comunidad pueda y quiera participar. Ahora, tengo una advertencia previa.

 

Si  querés  crear comunidad en Facebook, verla crecer y comprometerla con tu contenido, tenés que disfrutarlo.

 

Tiene que ser un ejercicio de goce. Tu lector tiene que sentir en cada una de tus acciones que lo estás haciendo para comunicar. De lo contrario, vuelven a sonar los grillos. Como somos personas y no perfiles sentimos -y rechazamos- las imposturas.  Por eso, antes siquiera de darte media sugerencia quiero que pienses si tenés el perfil para liderar una comunidad:

 

  • ¿Disfrutás comunicándote con otras personas?
  • ¿Tenés vocación de servicio?
  • ¿Estás dispuesta a experimentar, observar y reflexionar sobre tus resultados?

 

¿Verdad que sí? ¡Genial! Es elemental que comprendas que las personas están en un espacio como Facebook en sus momentos de ocio. Están buscando entretenimiento, inspiración y un mucho de vouyerismo social. No están buscando tu producto o servicio. No les interesa en lo más mínimo tu publicidad. De hecho, tu anuncio es una intromisión en su momento de esparcimiento.

 

Tu audiencia está en Facebook  para entretenerse, inspirarse y ver en qué andan las personas que conocen. Todo lo demás, es una intromisión.

 

 

Crear comunidad en Facebook en 5 claves desmesuradas.

 

Voy a contarte paso a paso cómo crear comunidad en Facebook. Si, además, querés escucharlo con mi tono de voz rioplatense, te invito al siguiente desmesuralive.

En este encuentro, te cuento cómo fomentar el compromiso de tu audiencia en directo y sin edición. Son treinta minutos y el cambio que vas a lograr respecto al engagement (¡qué palabrita!¿Verdad?), promesa, es desmesurado.

 

 

Luego de que lo comprendiste de esta forma, seguimos adelante. Vamos por los cinco secretos para crear comunidad en Facebook.

 

1- El poder de la interrogante.

 

La forma más simple de conectar con tu comunidad es hacerle preguntas.  Seguro no pensabas que era tan fácil. Voy a hacerte una única recomendación al respecto: el secreto es formular preguntas que puedan responderse sin tener que consultar wikipedia. Tendemos a olvidar el poder que tiene lo simple.

 

Nos enroscamos en complicadas teorías sobre neuromarketing cuando el nunca bien ponderado «sentido común» podría ayudarte a encontrar el camino recto hacia las emociones de tus lectores.

 

¿Querés conectar con alguien?  Hacele preguntas sobre la persona que más le importa en el mundo: él mismo. También, ofrezcamos opciones:

 

  • Que pueda elegir entre la respuesta Y o la Z.
  • O pueda responder «sí» o «no».
  • ¿Más sencillo aún? Que pueda responder con un emoji.
  • Cuestionalos de tal forma que se sientan incentivados a hablar de su proyecto, sus sueños y sus planes.  
  • Realizá preguntas directas en tu fanpage o en tu grupo de Facebook a los lectores más comprometidos.

 

¿Qué tipo de preguntas hacer para crear comunidad en Facebook?

 

Te dejo a continuación algunos ejemplos para que formules preguntas específicas pensando en tu audiencia:

 

  • Expresar preferencias: ¿preferís tener diez amigos cercanos o cien mil seguidores en Facebook? ¿Por qué preferís usar Facebook sobre Twitter? ¿Leer en libros o en el Kindle?
  • Definir gustos: ¿cuál es tu época preferida del año? ¿Cuál es tu libro preferido? Las personas comparten con naturalidad su estilo de vida si se sienten orgullosas de él.
  • Mencionar solo un: autor preferido, tipo de música, red social, lugar para las vacaciones, restaurante preferido, libro que están leyendo, plan para el fin de semana. Tu imaginación es el límite.
  • Si pudieras: Si pudieras viajar a cualquier destino gratuitamente, ¿a dónde viajarías? Si pudieras entrevistar a cualquier personalidad: ¿a quién eligirías?
  • Expresar emociones: gratitud, nostalgia, indignación. La gama de emociones que podemos expresar es amplia y siempre que invites a compartir cómo nos hace sentir determinada situación, la respuesta no se hace espera. ¿Por qué? Porque «sentir» no es una respuesta que requiera de corrección. Nadie está pensando si siente bien o mal, simplemente, siente y lo expresa.

 

Ejercicio desmesurado infalible para crear comunidad en Facebook.

 

Al terminar de leer este artículo, te invito a realizar el siguiente experimento en tus redes sociales: escribí una publicación en tu comunidad expresando agradecimiento por cinco personas por su compromiso con tu contenido.

¿A quién vas a etiquetar? A aquellos seguidores que interactúan dinámicamente con tus publicaciones. Afortunadamente, Facebook te facilita esa información.

Luego, podrías sugerir que ellos mismos agradezcan a quienes han sido importantes -por el motivo que sea más adecuado- en sus vidas y que los etiqueten en el comentario.

De esta forma, se crea una cadena de agradecimiento que nutre el sentido de comunidad en torno a tu marca. Sencillo y funciona. Ponelo en práctica y contame cómo resulta.

 

2- Escuchar las respuestas.

 

Es tan obvio que me debería dar pudor escribirlo. Pero como hace rato que lo perdí (si lo encontrás por ahí, no me avises porque vivo mejor sin él), no siento ninguna vergüenza. Formular preguntas implica estar atenta a las respuestas, escucharlas y hacerlo con sincero interés de conocer a quienes responden. La confianza ni se compra ni viene en pastillas de 500mg.

 

La confianza se construye escuchando activamente a las personas que van acercándose a tu comunidad.

 

Si uno de tus «fans» responde alguna de tus preguntas o participa de una de tus actividades,  necesita una respuesta. Si no estás dispuesta a dialogar, entonces ni lo intentes. Porque luego de responder un par de veces al vacío no va a escribirte nunca más.

Por otra parte, no renuncies a dar el primer paso. Con esta insinuación, te estoy invitando a crear publicaciones específicas en las que menciones -y etiquetes- a aquellas personas que interactúan con tu contenido de forma habitual. Incluí a estas personas en el diálogo con la misma naturalidad con la cual conversarías con alguien cercano. ¿Por qué? Porque estas personas son los pilares de tu comunidad. 

 

3-  Hablar para que te entiendan, no para impresionar.

 

¿Está demás recordarlo? Ocasionalmente, estamos tan preocupadas por la imagen profesional que queremos proyectar que perdemos toda la naturalidad. Facebook no es un espacio para «sonar inteligente» es un espacio de comunicación en el que te expresás coloquialmente.

Eventualmente habrá ocasiones en las cuales decidas dedicar un post a un tema delicado con un lenguaje menos festivo. Pero, la mayoría de tus interacciones tiene que ser en el lenguaje de las personas con las que estás dialogando.  Si te interesa crear comunidad en Facebook, animate a conversar sin llenar los espacios en blanco con tecnicismos , ni con la pretensión de impresionar a quienes te leen.

 

Iniciar el diálogo con tu audiencia expresándote con sencillez. En ocasiones, «buscando un estilo», perdemos de vista lo esencial: el mejor estilo es el tuyo. Descubrilo. Pulilo. Potencialo.

 

4-  Saltar de las letras a la pantalla.

 

Auch… Sé que esta sugerencia duele. Ponerse frente a una pantalla es uno de los desafíos más grandes de quienes nos comunicamos con una comunidad. Voy a repetir esta máxima hasta el cansancio: si querés ser visible te tienen que ver.  En este caso no hay nada metafórico en ese «ver».

 

Si querés aumentar el compromiso de tu comunidad nada tiene el poder de la imagen y el sonido.

 

Para esto podés usar el medio que prefieras y la herramienta que te quede más cómoda (por ejemplo, Facebook Live) siempre y cuando funcione sin interrupciones. 

Algo más: no te presiones. Nadie te dice que comiences experimentando con hora y media de directo. Una grabación de cinco minutos puede ser igual de poderosa. De esa forma vas adquiriendo comodidad. En mis primeros directos en Hangout (¡qué tiempos aquellos!) no me animaba a mostrarme en pantalla. Hoy, si me lo pedís dos veces, hasta te canto. Por las dudas no pruebes: no querés escucharme cantar.

 

Ejercicio desmesurado.

 

Realizar un directo es una de las mejores formas de crear comunidad en Facebook. Si te preocupa cómo organizarlo, te sugiero que comiences con la siguiente estructura:

 

  1. Presentación personal: no asumas que toda persona que te escucha te conoce. Pero tampoco dediques tres minutos a la presentación. Un simple «hola» con la adición de tu nombre y tu espacio (nombre de la fanpage o grupo) puede ser suficiente.
  2. Presentación del tema: más allá de que lo escribiste en el título, no olvides mencionar qué tema vas a desarrollar. Por dos motivos: contextualiza la conversación, maneja las expectativas de la audiencia y es una guía para quien vea la grabación. Tenelo presente: siempre son más personas las que miran la grabación que las que están presentes en directo.
  3. Desarrollo: selección de 3 puntos importantes. Más es abuso. Demasiado extenso para un live en el que se pretende la interacción. Es preferible que pienses en un webinar.
  4. Recapitulación: cuando estés finalizando el desarrollo, realizá una síntesis de los puntos fundamentales de tu discurso. Que quien está del otro lado de la pantalla se lleve por lo menos, una idea que lo entretuvo o lo inspiró. En última instancia, éste es el objetivo: crear comunidad en Facebook.
  5. Despedida: no te vayas sin contarle a quien tu escucha dónde puede encontrarte o cuándo van a volver  a encontrarse. Es una forma de generar recurrencia y, cuando tu público genere el hábito de escucharte, vas a contar con una audiencia recurrente.

 

Te animo, con toda la desmesura de la que soy capaz, a que pruebes comunicarte en directo. Es una herramienta poderosa que, utilizada estratégicamente, aumenta el compromiso de tu comunidad y en consecuencia, te ayuda a conseguir los objetivos que te hayas propuesto con ella.

 

5-  Si te vas a mostrar: mostrá lo que es.

 

¿De  dónde salió esto Paula?  Te cuento: si vas a «salir del cascarón»,  que se vea lo que hay.  La perfección no es una aspiración en una comunidad digital. ¿Ya te mencioné que te comunicás con personas, no con perfiles?  Es importante que lo recuerdes: las personas cometen errores. En general no lucen geniales a las seis de la mañana y no siempre tienen la palabra precisa y la sonrisa perfecta.

Antes de seguir cantando mentalmente «Ojalá», animate a ser quien sos porque llevar una máscara pesa demasiado. Tengo el orgullo de decir que soy lo que se ve, con todo lo que eso tiene de bueno y de no tan bueno. Pero para qué te voy a contar detalles, si lo podés descubrir sin ayuda.

 

Sí, es un elogio de la autenticidad. Porque ser auténtica garpa para crear comunidad en Facebook tanto como ir de pose en Instagram. 

Preparada para crear comunidad en Facebook.

Si tu respuesta es afirmativa -espero que entusiasta también- te invito a que participes de la clase clásica desmesurada que comparto a continuación. De paso, ya que estás de visita en mi canal de Youtube, podrías suscribirte para que te lleguen todas las notificaciones de mis clases en vivo.

No me despido sin antes, invitarte a que formes parte de mi comunidad de aprendizaje. ¿Esperabas menos? Enseño con el ejemplo. Para mí también es fundamental crear comunidad en Facebook. Además, unirte es muy fácil. Lo único que tenés que hacer es solicitar acceso y saludar, contándome que ya sos parte de la familia desmesurada. Por aquí, te dejo el enlace: Escribe y Vende.

Te veo del otro lado. Hago directos para enseñarte cómo escribir para emocionar todas las semanas.

Luego de perder más dinero del que quisieras confesar en Facebook ads y de decepcionarte una y otra vez con pretendidas «fórmulas mágicas», entiendo que te cuestiones si aprender storytelling es otra de estas promesas milagrosas que no conducen a ninguna parte.

El objetivo de este artículo es contarte:

  • Por qué aprender storytelling puede transformar tu proceso de venta, creando en torno a tu marca una comunidad receptiva y comprometida que confíe en tu propuesta.
  • Una técnica simple de escritura que es posible poner en práctica sin experiencia previa en storytelling de marca..
  • Un ejercicio desmesurado para que despiertes tu espíritu narrativo.

¿Comenzamos?

¿Por qué aprender storytelling para impulsar mi marca?

La gran pregunta de quien emprende se siente a la deriva entre decenas de propuestas milagrosas: ¿por qué dedicar mi tiempo a una nueva técnica? ¿Cuáles son los beneficios de aprender storytelling cuando lo que quiero es vender mis productos o servicios?

Dejame contarte.

El storytelling es el arte de contar para… ¡son tantas las posibilidades! La finalidad tendrás a bien seleccionarla entre múltiples opciones que van desde la expresión de tu diferencial, hasta vender tus productos y servicios con naturalidad.

Entiendo. Te interesa aprender storytelling para vender sin sentir que estás presionando a tu audiencia con técnicas manipuladoras con las cuales nunca terminaste de sentirte cómoda. Dicen que son efectivas. Quizás tuviste la oportunidad de comprobar su efectividad. Pero, ¡qué querés que te cuente! Algunos espíritus desmesurados aspiramos a conectar con las emociones antes que con la billetera.

Te interesa aprender storytelling para vender porque significa reconocer la inexcusable humanidad de tu audiencia, respetar sus procesos y además, conducirla de forma natural y simple hacia la compra de un producto que ame o un servicio que transforme su vida.

Nada más lejano de la manipulación emocional que tanto te incomoda.

¿Cuáles son los beneficios de aprender storytelling para vender?

Definir tu identidad verbal y contar historias tiene múltiples beneficios para impulsar tu marca hacia la visibilidad y vender -más y mejor- tus productos y servicios. Algunos de ellos son:

  • Consolidar tu identidad de marca.
  • Crear comunidad, garantizando la fidelidad de la audiencia.
  • Generar confianza con la selección de historias narradas.
  • Diseñar procesos de venta más amables y conducidos por las emociones.
  • Transformar clientes en verdaderos embajadores de marca.

Nadie se te parece y nadie me quiere como vos… Que no vuele tu imaginación. Estamos hablando de esa mirada amorosa con la que te recompensa tu audiencia cuando se siente identificada y contenida con tus palabras. Como comprenderás, los beneficios de aprender storytelling justifican que dediques diez minutos de tu vida a escuchar el siguiente video:

La atención de una audiencia es el bien más precioso del marketing digital. Te doy mi palabra: no existe mejor forma de atraer la atención de un público frío que contar una buena historia.

¿Te cuento una?

Aprender storytelling: el ejemplo como técnica.

Si te interesa aprender storytelling, la analogía es un recurso preciso y efectivo que quiero compartir contigo. ¿De qué otra forma? ¡Contándote una historia!

Los dos hombres de mi familia, padre e hijo, tienen serias dificultades para tomar comprimidos. Cualquier madre del planeta comprenderá que, si hacerle tomar un antifebril a un niño es ya una tarea que requiere maña, cuando el niño en cuestión cierra su glotis ante la más mínima insinuación de comprimido, estamos hablando de una epopeya.

El padre, que entiende por experiencia esta dificultad, es el encargado de envolver pacientemente todo comprimido medicinal en dulce de leche. Así, dulcemente cubierto, logramos que un Camilo intenso y desconfiado tome la medicina que necesita.

En este momento, en el cual tu imaginación reclama la conexión entre este artículo y mi muy cotidiana historia, quiero que en el storytelling como en ese dulce que envuelve el comprimido difícil de tragar.

¿Por qué derrochaste tanto dinero en publicidad sin resultados tangibles? Porque estabas ofreciendo la medicina a una audiencia que cierra su glotis frente a la más mínima insinuación de comprimido. ¿Qué mejor forma de ofrecerle lo que necesita que envolverlo en dulce de leche?

Este es el poder de aprender storytelling. Este es el poder de la analogía.

¿Cómo funciona la analogía?

La clave para atrapar la atención de un lector distraído es concentrar la idea central en un «cómo se ve». Ponete a prueba. Si vas a hablar del bienestar que produce el orden en las finanzas, no me cuentes la teoría sino cómo luce quien disfruta de sus beneficios.

¿Vendés productos? Esta es tu comprimido anti-cansancio textual: tomale una fotografía imaginaria a quien recibe tu producto. O a quien disfruta del cambio que produce tu servicio. Retratá con palabras sus gestos, su forma de sostenerlo, el lugar que elige para él en su hogar y en su rutina cotidiana. ¿Cómo lo usa? ¿Qué hace con él cuando nadie lo mira?

El secreto de una buena analogía es elegir una imagen mental reconocible y coherente para quien lee, transformando en tangible, lo intangible.

Entiendo tus dudas: ¿Cuál es la relación entre la venta de mis productos físicos y contar historias para emocionar? No desistas, en este momento estás cerca de llegar a la esencia del asunto. Sin embargo, aún podemos dar un paso más para entenderlo mejor. Dejame ilustrarte cómo funciona el storytelling y la analogía con un ejemplo:

¿Por qué es efectiva la publicidad de Ikea?

En la publicidad anterior, el objetivo es exponer la variedad de muebles para terraza que pueden encontrarse en la reconocida casa sueca. Por supuesto que un catálogo con buenas fotografías es una posibilidad obvia y por lo pronto, efectiva. Sin embargo, esta historia en la cual los muebles forman parte del escenario de la narración, añade valor emocional a la presentación. ¿Por qué?

  • Que no te confundan las primeras impresiones. Lo importante en esta historia no es el pato ni el hombre sino el vínculo entre ambos. Un vínculo que inicia el viaje de transformación emocional que se proyecta en el espacio que habitan.
  • El cambio progresivo de la terraza avanza en paralelo con una forma nueva de disfrutar, ya sea en en soledad o compartiendo con amigos.
  • El vínculo, en el que la posibilidad del desapego siempre está presente, deja al personaje rodeado de belleza y con una vida nueva.

En este contexto y con un desenlace optimista, los muebles son parte de la escenografía de una felicidad conquistada. El relato es efectivo porque convoca nuestros sentimientos y anhelos y al hacerlo, nos apropiamos de la historia.

¿Sabés lo que sucede cuando la audiencia se apropia de tus historias? ¡Las cuenta! Y de esa forma un espectador se transforma en un embajador de marca. Sin saberlo. Y con placer.

¿Aún tenés dudas sobre por qué es importante aprender storytelling? ¿No? Entonces es momento de aprender a escribirlo.

Ejercicios: aprender storytelling para vender.

¿Estás dispuesta a dedicar los próximos minutos a aprender storytelling para vender? Los siguientes ejercicios tiene como objetivo que pongas los músculos del relato en funcionamiento. No voy a prometerte que diseñar una estrategia de storytelling es simple. Si voy a prometerte que es la única estrategia que realmente funciona para consolidar tu marca y hacerla crecer.

Contar historias no está reservado a algunos iniciados en el arte de narrar. Contamos historias todos los días, casi con la misma naturalidad con la cual respiramos. ¿Por qué entonces te hace sentir tanta tensión escribirlas? Dejame ensayar una respuesta posible.

Lo que nos resulta desconcertante es definir el tono para escribirlas. Por eso, esta desmesurada te propone que olvides tus prejuicios y te sientes a jugar. O a escribir, que puede ser lo mismo si tu actitud es lúdica. Aprender storytelling puede ser divertido, además de ser la mejor inversión que realices en mucho tiempo.

Vamos a darle forma a tus relatos para que descubras el tono de tu voz de marca. Luego, me contarás en los comentarios los resultados que obtuviste.

 

Aprender storytelling.

¿Por qué escribir una narración ficcional para aprender storytelling? Porque es una forma lúdica de soltar el lápiz -o el teclado como prefieras. La escritura de ficciones pone en juego tus habilidades cognoscitivas. Imaginar, adaptar, contextualizar… escribir ficción desarrolla tu vena de storyteller.

Ahora, ¿cuánta ficción puedo incluir en mi storytelling de marca? No todas las historias de una marca son representaciones de la realidad. Por supuesto que aquellas que escribas relatando el origen de tu proyecto deberían serlo. Pero otras, expresan tus aspiraciones y se proyectan hacia el futuro. Aunque son creíbles y tienen un fundamento en la realidad, no dejan de ser especulaciones sobre el porvenir.

Este último tipo de historias se pueden utilizar en diferentes contextos. Ya sea para generar entre el personal de una empresa sentido de pertenencia a una institución en crecimiento como para involucrar a tu audiencia, llevándola a imaginar un escenario futuro en el que se encuentran su deseo y tu marca. Dicho esto, veamos tres ejercicios desmesurados.

La rebelión de los objetos.

Nos observan con su silenciosa mansedumbre de esclavos eficientes. Los objetos que nos rodean son personajes secundarios en nuestra vida cotidiana y, únicamente descubrimos cuánto los necesitamos cuando fallan o se descomponen. Quiero que pienses en ellos preguntándote: ¿qué pasaría si los objetos de mi casa se rebelaran?

Algún día tengo que contarles el periplo de mi computadora rota en la víspera de mi primera campaña de de lanzamiento. Por un momento, llegué a pensar que esa caja negra albergaba oscuros sentimientos hacia mí.  Aunque sos una persona sensata que comprende que una computadora no es la antagonista cruel de tu telenovela personal, vas a escribir una historia de pasión y rebelión con tu objeto preferido. El más necesario de la casa.

¿Qué sería de nosotras sin heladera? ¿Cuál sería nuestra esclavitud sin lavarropas? Antes de llegar a una visión apocalíptica quiero que comiences a escribir pensando en las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué pasaría si «tu objeto» dejara de funcionar indignado por el abuso al que es sometido?
  2.  ¿Qué consecuencias tendría en tu vida?
  3.  ¿Cuáles son las denuncias de «tu objeto»?
  4.  ¿Cuáles serían sus reclamos para ponerle fin a la rebelión?

Respondidas estas cuatro preguntas, tu tarea es escribir la carta de protesta con la cual «tu objeto» renuncia a su funcionalidad, exigiendo nuevas condiciones de vida. Siguiendo tres pautas fundamentales:

  1. Aplicar el formato de carta.
  2. Usar al objeto como narrador.
  3. Pintar detalles siguiendo los 4 principios de las historias de éxito.

¿Querés añadirle imagen y movimiento a tu relato? Para narrar una historia poderosa en formato audiovisual, podés experimentar con Pow Toon. Atención: no me responsabilizo de las horas que dediques a esta herramienta procrastinando tareas urgentes e importantes. Estás sobre aviso.

Sin prejuicios para contar.

Puede leerse simple y poco trascendente este ejercicio de personificación. Sin embargo, en el proceso de aprender storytelling para comunicar tus valores de marca, los ejercicios de personificación o prosopopeya tienen un rol esencial: nos obligan a desautomatizar el pensamiento y observar la realidad con una mirada diferente.

Si luego de escribir querés compartir conmigo tu historia, para mí va a ser un placer leerla. Pero antes de irte, contame en los comentarios cuál es tu mayor desafío en el momento de contar para conectar emocionalmente con tu audiencia.

Si sos creadora de una marca o toda tu humanidad es una marca -eso que llaman «marca personal»– te interesa aprender a usar el storytelling para vender.

Si te estabas preguntando cuál es la acción de marketing más persuasiva que se puede implementar con la mínima inversión y el máximo resultado, no lo dudes,  es contar historias.

Así es. En la base de toda escritura persuasiva vas a encontrar una historia bien contada. En ese sentido, cuando te propongas recorrer el camino de la palabra como herramienta de venta, te sugiero comenzar aprendiendo cómo contar. Solo entonces, construiste los cimientos para persuadir.

 

Storytelling para vender.

El storytelling para vender se utiliza como herramienta de marketing desde hace más de treinta años. Este es un dato técnico que no tiene discusión. Sin embargo, las historias se usan para vender ideas y productos desde mucho antes.

El primer emprendedor que consiguió financiación para sus más locos sueños contando una historia fue el amigo Cristóbal Colón. Al menos, el primero que llega a mi imaginación desmesurada en este momento y que seguramente, vos también conocés.

Aquel comerciante genovés le vendió a una reina ambiciosa y romántica una historia de superación y riqueza. Su relato fue tan persuasivo que logró la financiación que necesitaba. Su nombre se inscribió en la historia occidental y dicen, que todo eso, lo hizo con un huevo. O parando un huevo. No me queda claro y por eso, me ahorro los detalles…

Se utiliza el storytelling para vender mucho antes de que se produzca el hecho concreto de intercambiar un producto o servicio por dinero. La venta no es una acción aislada sino una concatenación de historias que, cuando se organizan de la forma adecuada, conducen tan naturalmente a este intercambio que te sorprenderías.

En definitiva, no hay ninguna experiencia humana que se encuentre por fuera del lenguaje. ¿Ya estás buscando ejemplos para debatir mi afirmación? Busque con tranquilidad si tiene el tiempo. Así de segura estoy de que cualquier experiencia humana «existe» porque podemos transformarla en discurso.

Lo que no tiene nombre, lo que no puede contarse, pierde el estatuto de real para la cultura que construimos.

Elegir contar para persuadir.

Esta afirmación anterior puede ponerte un grillete en la boca o darte alas. Es una cuestión de elección. Tu relación con el lenguaje y todas sus potencialidades es una elección.

Se puede elegir vivir con  el conocimiento básico para comunicarse y obtener lo mínimo indispensable o, se puede ir más allá. Es posible elegir transformar cada palabra en un misionero -o en un Colón- trabajando por tus objetivos e intereses.

Ninguna de las dos posiciones anteriores es «buena» o «mala». No se trata de una elección moral sino de una elección de propósitos. Cuando se tiene muy claro un objetivo, entonces, es natural que busquemos todos los medios a nuestro alcance para hacerlo realidad. Por ese motivo, me sorprende que no hayas pensando en el storytelling para vender como la más poderosa de las herramientas.

O no. No me sorprende tanto. Estamos tan acostumbrados a sobrevaluar las estrategias que parecen fuera de nuestro alcance que, cuando encontramos un camino directo hacia nuestra meta, lo ignoramos. No puede ser tan simple. Tiene que haber una trampa, un secreto oculto.

Pues no. No hay secreto.  Elegimos cómo relacionarnos con el lenguaje y está tan inserto en cada uno de los gestos de nuestra vida cotidiana que se hace invisible a nuestra comprensión. Como creadora de tu propia marca, presumo que barajaste por lo menos, diez posibilidades, antes de pensar en la comunicación como la respuesta a tus inquietudes.

Ante tus ojos bailaron estrategias de marketing, planes de negocios, secretos de venta de la cofradía de los vendedores exitosos, encuestas, anuncios, promociones en redes sociales.

Ninguna estrategia de marketing existe fuera del lenguaje. Las estrategias son palabras y las formas en que organizamos estas palabras para lograr un fin.

Eso mismo: son relatos.

¿Cuál es el storytelling para vender?

El que te ayuda a estructurar relatos para comunicar tus ideas y emociones es el storytelling para vender. Punto. 

No voy a advertirte que no te dejes arrastrar inocentemente por métodos y teorías atractivas. Sería una pérdida de tiempo. Seguramente, antes de llegar a la más simple de las conclusiones, necesites atravesar por cuatro gurús y cuarenta teorías del storytelling para vender. Incluso, presumo que te planteaste, seriamente, contratar un profesional de la escritura.

Es un razonamiento tan natural como engañoso. No porque te desaconseje contratar un profesional. Todo lo contrario. Sino porque lo estarías haciendo por las razones y con el enfoque equivocado.

Un profesional de la escritura se contrata como solución de tiempo, no como respuesta al desconocimiento. Careciendo del conocimiento es muy difícil juzgar los resultados.

Quizás pienses: «Si vendo mucho, no necesito otros resultados». Puedo entenderlo. El objetivo que te trazaste fue vender y lo lograste. En ese caso, estarás conforme con los textos que hayan escrito para tu marca. Pero la experiencia me dice que el juego de los vínculos entre seres humanos es mucho más complejo que eso.

Esas poco amables noticias…

En ocasiones, vender mucho puede significar sacrificar años de paciente construcción de tu identidad de marca. Porque la reputación cuesta construirla pero se destruye con tres palabras.

También puede suceder que esas ventas que tanto orgullo te producen agoten totalmente a tu audiencia sin posibilidad de reparación. En ese caso, volver a vender va a transformarse en un círculo vicioso en el que cada vez es necesario más volumen y más inversión para crecer. O aún para mantener resultados.

En ambos casos, conocer cuáles son tus posibilidades como marca y cómo deberías encauzar una campaña de venta desde las palabras es un básico de tu botiquín emprendedor .

No es necesario aprender porque vayas a escribir con tu propia «pluma» cada texto de marca. Aún contratando a un experto, tiene que asistirte el conocimiento como para advertir dónde están las señales de alerta.

Querés contar las historias dirigidas a tu audiencia, con sus palabras y de acuerdo a tus objetivos para responder a un problema o inquietud.

Esas historias están a tu alrededor. No hay que «inventarlas». Hay que saber descubrirlas y tener las herramientas más básicas para expresarlas en palabras.

El storytelling para vender no nace de la teoría sino del cruce entre tu sensibilidad y la realidad que te circunda

¿Te interesa aprender a descubrir las historias que te rodean? Entonces te invito a escuchar la siguiente clase clásica. Son menos de treinta minutos de tu tiempo para que cambies de perspectiva respecto al storytelling para vender:

La clave del storytelling para vender.

¿Cuál es la clave esencial del storytelling para vender? Conducir a la audiencia en un viaje de transformación. El storytelling para vender es el que descubre ante los ojos de tu lector esos detalles de la realidad que no eran evidentes, aunque estaban allí. Este descubrimiento lo transforma. No se puede leer la realidad de la misma forma luego de entender lo que antes era invisible a mis ojos.

Las historias más potentes son las que enfocan haces de luz sobre experiencias humanas elementales que no estamos pronunciado a cada rato.

Veamos tres ejemplos que te ayudan a visualizar relaciones poco usuales entre temas propios de una marca personal y el mundo o los vínculos que nos rodean:

  • 10 lecciones sobre finanzas personales que aprendí jugando con mi hijo de tres años.
  • ¿Qué tienen en común el marketing online y los parásitos intestinales? (Te juro que tengo pensado escribir este artículo en algún momento)
  • Lo que aprendí sobre emprender con un socio en el último concierto de X (seleccione usted el artista de su preferencia)

En cada uno de los ejemplos anteriores, laten historias con las cuales podemos conducir a una audiencia para que transforme su manera de entender o mirar la realidad. Y por ende, para que perciba de diferente forma nuestro producto o servicio. 

A este respecto, te cuento tres detalles importantes:

  • La conexión emocional que creamos al escuchar una historia tiene mucha más influencia en la decisión de compra que el producto en sí mismo .
  • La percepción positiva que tenemos de una marca -y que se construye a base de relatos- es el factor más decisivo en la fidelidad de los clientes.
  • Atribuimos a los productos características propias de las personas, es uno de nuestro sesgos psicológicos más elementales. Los productos por los que sentimos más afinidad, son los mejor contados. Los que podrían ser «nuestros amigos».

¿Sabés que significa el último punto para tu marca? Simple: que no es necesario que tengas la mejor historia para contar, sino que seas quien mejor la cuente.

¿Ya estás decidida a usar el storytelling para vender? Entonces te invito a leer: 

También me encantaría  que me cuentes en los comentarios, cuál es para vos el valor de las historias en el crecimiento de una marca. Te escucho con atención, ya sea en este blog o en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende.

Ninguna estrategia de marketing -ninguna- tiene el poder del storytelling para emprendedores. Diseñar un producto en función de las necesidades de una audiencia específica ya no es suficiente para diferenciarte en el tumulto de estímulos diarios que  ofrece internet.

En vano elevar la voz para que alguien escuche tu mensaje. No son los gritos desesperados los que convocan y seducen. Son las historias que contamos las que transforman un catálogo de productos y servicios en una marca.

En este artículo, comparto contigo 5 claves de storytelling para emprendedores para que a través de ellas pienses cómo diseñar el mensaje de tu marca en todas sus manifestaciones.

Storytelling para emprendedores: cinco estrategias para escribir, emocionar y vender.

Storytelling para emprendedores.

Una historia escrita para apelar a las emociones es el punto de contacto entre los intereses de una audiencia y la identidad de tu marca.

El storytelling para emprendedores es una herramienta para contar de tal forma que tus palabras lleven a mis oídos las soluciones que estoy buscando.

Se produce la magia cuando tus historias responden mis  dudas y transforman los hechos aislados -o los datos fríos- en una experiencia que puedo vincular con mi propia vida. Porque una historia que no conecta con mi experiencia emocional es un texto informativo.

El emprendedor que decide contar para destacar el valor de su marca, descubre que no es necesario gritar para ser escuchado y que las mejores historias se cuentan en susurros. Por eso mismo, son memorables.

Si el coro desafinado de vendedores en las redes sociales ensordece, no compres un megáfono. Todo lo contrario. Te sugiero bajar la voz, moderar el ritmo y comenzar a contar. ¿Cómo? Siguiendo los siguientes cinco principios del storytelling para emprendedores:

1- Historias más allá de tus productos.

¿El mundo comienza y termina con tus productos? Si tus plataformas de comunicación -blog, redes, podcast, webinars- se reducen a describir minuciosamente la maravilla de tu oferta, aún tenemos mucho trabajo por delante.

Pensar cómo ampliar los temas de conversación con tu audiencia es tu tarea del día.

Cada uno de los espacios en los que tenemos la oportunidad de conversar con nuestro público objetivo es una oportunidad de expresar la identidad de marca. Allí donde se encuentren reunidas las personas que te interesa convocar -Facebook, Youtube, Instagram, Linkedin- tiene que llegar tu mensaje en todas sus formas.

Promocionar productos o servicios es solo una de las formas de tu mensaje de marca.

Cuando observes que tus publicaciones se limitan a un culto al ego o un catálogo de venta, llegó el momento de intervenir para encontrar esos puntos de intersección entre tus intereses y las necesidades de quienes leen.

Llegado este punto, es natural que te cuestiones cuáles son los temas sobre los cuales podrías organizar tu calendario de marketing. Veamos con calma cuáles son las posibilidades.

3 ejemplos del storytelling para emprendedores:

  • Citas o reflexiones que expresen tus valores de marca e interpelen a tu lector. Escribir una reflexión personal es una interpelación gentil hacia tu audiencia: no presiona pero incita a tomar una posición. Esto significa que el texto que escribas tiene que presentar un cuestionamiento o una pregunta final que el lector se sienta compelido a responder. Por identidad o por rechazo. ¿Quién quiere que su audiencia rechace sus puntos de vista? No te preocupes que ése, no es el eje del asunto. Imagina el siguiente escenario: una reflexión sobre un aspecto que nos indigna y busquemos que la audiencia comparta esa indignación. No hay nada como un enemigo común para fortalecer lazos.

  • Anécdotas personales. Aún las situaciones irrelevantes de la vida cotidiana son motivo de storytelling para emprendedores.  Este tipo de textos cuentan quién soy y cuál es mi propósito dando ejemplo de transparencia.
  • Quienes me siguen sabrán que detrás de mi marca hay determinado tipo de persona en la que pueden confiar o no, según su consideración.

  1. Promociones de tus productos o servicios. Con un giro creativo, incluidas dentro de historias. El relato de un viaje  por un país con hermosos paisajes se nutre de cientos de historias. También es el contexto ideal para vender mochilas, calzado e incluso hojas de ruta digitales para orientar turistas. Aplicando este mismo criterio a tu producto o servicio, seguramente encuentras las historias que lo acompañan. No dejes de mirar el siguiente ejemplo,

The Eye Ball from Georgetown Optician on Vimeo.

2- Contar la mejor historia.

¿Cuál es la mejor historia del storytelling para emprendedores? La respuesta es engañosamente simple: la que responde lo que ya sé o la que ilumina lo que desconozco. Encontrar el punto dulce entre tu saber y el de tu audiencia puede ser el desafío de muchos meses de vigilancia. Sí: vigilancia. Lectura de comentarios en tus perfiles y en los perfiles de la competencia y reconocimiento de la forma de expresión de tu cliente ideal:

  • ¿Qué palabras identifican su problema?
  • ¿Cómo describe su estado de ánimo con este problema?
  • ¿Qué dice necesitar? (Atención: no siempre es lo que necesita pero es lo que cree que necesita)

Este último punto es particularmente importante. En ocasiones, estamos ofreciendo nuestros productos y servicios ante personas que ni siquiera reconocen tener un problema. O no les interesa pagar por una solución. En este sentido, la investigación es un paso previo e indiscutible a la definición de nuestra estrategia de storytelling. Las grandes marcas contratan empresas especializadas en este tipo de recursos. Un emprendedor, tendrá que permanecer con todos los sentidos abiertos. Y aún así, es muy probable que las primeras conclusiones sean confusas y poco acertadas.

Cuando ya tenemos un panorama claro de a quién dirigimos nuestro mensaje y cómo nuestra solución encaja en su problema, entonces las historias tienen que apoyarse en el mundo de referencia del lector para presentar lo que aún no es capaz de ver o entender.

3- Énfasis en el detalle.

La prisa por decir, atenta contra el tiempo que se necesita para contar. Si bien los lectores digitales tienen un promedio de permancencia de apenas dos minutos en una página, contar supone conducirlos a otro tiempo, el de la historia. Cuando un relato nos atrapa no solo tenemos la necesidad de saber más sino que perdemos la noción del tiempo.

El storytelling para emprendedores revaloriza el poder de los detalles para comunicar: una cabeza gacha tiene más valor comunicativo que dos párrafos explicando la tristeza de un personaje.

La descripción de una mirada cómplice tiene más fuerza que una disertación sobre la amistad. Y un detalle del espacio puede iluminar una situación con mucha más rapidez que un discurso filosófico.

Cuando cuentes, especialmente cuando cuentes para generar un vínculo con tu audiencia, entran en juego todos tus recursos. Entre ellos la capacidad de observación del mundo que te rodea. Tanto como la de contar lo que estás viendo, oliendo, tocando, saboreando.

De este ejercicio constante de sentir el entorno surgen la mejores historias. Las que tienen el sabor de la autenticidad y el lector descubre con satisfacción que compartimos su mundo, su experiencia y su conocimiento. ¿Vemos ejemplos?

  1. Contar con una imagen sensorial (visual, olfativa, táctil) lo que tu producto ofrece.
  2. Describir el clima de trabajo en tu oficina, taller, empresa con una imagen visual.
  3. Pedir a un cliente que defina sus sensaciones al recibir por primera vez un producto o servicio.

4- Usar la analogía.

En el storytelling para emprendedores también tiene lugar la analogía o el lenguaje metafórico. Si bien los textos escritos para comunicar se caracterizan por su sencillez, simplicidad no es simplismo. La forma más cercana y amable para expresar algo que mi audiencia aún no entiende es compararlo con aquello que ya conoce.

¿Cómo va a reconocer tu audiencia la necesidad de algo que desconoce? Desde el primer texto que escribas tus esfuerzos se orientan a educar en los beneficios y trabajar sobre ellos sobre la base de lo que es conocido. Una metáfora apelando al mundo de referencias de tus lectores puede ser más efectiva que una compleja descripción técnica.

El mismo concepto se aplica para las descripciones de los productos en una tienda online. Como tu cliente accede solo a una dimensión del producto -la visual- la analogía te ayuda a expresar las otras dimensiones:

  • Del tamaño de la palma de una mano.
  • Suave como el tacto de la piel de un recién nacido.
  • Con el sabor ácido y dulce de las naranjas.

Si te interesa aprender más sobre el tema, te sugiero leer: Cómo escribir descripciones de productos que venden.

5- El silencio como herramienta de comunicación.

Un gran relato es una secuencia de palabras, bien organizadas y escritas pensando en quien me escucha. ¿Es paradójico entonces reconocer el valor del silencio? ¡Claro que no! Las mejores decisiones que toma un storyteller son:

  • Que no decir.
  • Eliminar lo accesorio.
  • Dejar de escribir – o callarse- a tiempo.

Los mejores textos son tanto fruto de lo escrito como de lo que fue editado o simplemente, no escrito. Un tercio de lo que escribimos puede borrarse sin arrepentimientos. La fuerza de un relato de marketing está relacionada a su poder de síntesis y al ejercicio de expresar lo mismo con menos -y menos- palabras.

Por este motivo son tan importantes las imágenes sensoriales y las metáforas. Porque al valorizar el conocimiento previo del lector, nos ayudan a sintetizar situaciones o emociones complejas con pocas palabras. Veamos un ejemplo. El adjetivo «angelical» recoge una extensa tradición cultural. Y despierta en la mente de mi lector decenas de connotaciones. Una palabra como ésta, nos ayuda a construir todo el perfil de un personaje en segundos.

Es tan importante saber que decir como saber cuándo callar.

Storytelling para emprendedores: formación colectiva.

Transformar el storytelling para emprendedores en tu estrategia de marketing es un desafío constante de aprendizaje. Si querés transitar ese camino en compañía, te invito a participar del grupo Escribe y Vende. Te espero dentro. Es un placer recibirte.

Si te animás a aprender desmesuradamente, en el grupo escucho tus dudas y las respondo para que podamos crecer en colectivo.

¿Por qué no logro atraer a mi cliente ideal? Si esta pregunta consume tus horas, los próximos minutos de lectura van a ofrecerte una respuesta y una solución: utilizar el storytelling para atraer clientes ideales.

Mantener una agenda constante para tu servicio es una de tus grandes preocupaciones cotidianas. De hecho: si pudieras garantizar un flujo estable de clientes, gran parte de tu tensión diaria se disolvería. Trabajarías más a gusto y disfrutarías de nutrir el vínculo con tu audiencia.

Sin embargo, y a pesar de tus esfuerzos, no sucede de esta forma. Solo pensar cómo y de dónde va a llegar tu próximo ingreso consume gran parte de tu energía.

En ocasiones las emociones te superan y entonces, tirarías todo por la borda. Aunque con eso, se fuera la mitad de tu alma. Conozco esas zonas oscuras del emprender. Soy propietaria de varias parcelas de ese territorio de la incertidumbre.

Por supuesto, también entiendo la frustración que te produce observar como otras emprendedoras imantan audiencias cálidas de potenciales clientes. ¿Cómo lo logran? Mientras tanto, agotada, continuás remando entre témpanos de hielo.

El problema lo conocemos ambas. Ahora, permitime contarte cuál es la solución. Porque luego de tus 48 horas de pataleo (una teoría de la cual te hablaré en otro momento) la única respuesta válida es poner en orden las emociones y actuar para encontrar una solución.

Te cuento cómo usar el storytelling para atraer clientes ideales que reconozcan el valor de tus servicios  estén felices de recomendarlos.

Storytelling para atraer clientes ideales.

En este artículo y en la clase clásica que lo acompaña (por si preferís escucharme), vamos a ver:

  • 3 ideas para reconocer a tu cliente ideal.
  • 4 principios de storytelling para atraerlos.

Como «bonus» por tu paciencia al escuchar la clase completa, además vas a recibir tres tips de escritura persuasiva para convencerlos.

3 ideas para reconocer a tu cliente ideal.

Memoria emotiva.

¿Qué te parece si comenzamos haciendo memoria emotiva? Antes de utilizar el storytelling para atraer clientes ideales es necesario que reconozcas cuál es el perfil de personas que te interesa seducir con tu propuesta.

Por supuesto que la memoria emotiva es aplicable únicamente para quienes ya tuvieron clientes con los cuales disfrutaron de trabajar e incluso conservan con ellos una cordial relación.

Esta persona, compró tu servicio sin «peros» a la hora de invertir porque eligió tu propuesta basándose en la afinidad y no en el precio. Cumplió con el compromiso asumido disfrutando del proceso y, finalmente, escribió un testimonio sincero y alentador sobre la transformación que supuso trabajar juntas.

Lo deseable, sería que todos nuestros clientes se ajustaran a este perfil. Con fortuna, habrás tenido la oportunidad de trabajar con más de uno de ellos y, en la mayoría de los casos, la necesidad de pagar las cuentas te conduce a aceptar contratos poco favorables con quien regatea el valor de tu servicio o no lo valora en su justa medida.

Si ya tuviste la experiencia de trabajar con tu cliente ideal, te propongo describir exactamente quién era: sexo, edad, educación, aficiones y aspiraciones que lo condujeron hacia tu propuesta por la sintonía de valores e intereses personales.

Cuanto antes logres sistematizar este perfil, antes vas a tener en tu poder el conocimiento para diseñar tu storytelling para atraer clientes. ¿Por qué? Porque cuando conozco a mi interlocutor, puedo elegir cuál será mi estilo de comunicación y cuáles son los mensajes que despiertan su interés.

Estadísticas de Google.

¿Contás con una web para tus servicios? ¿Estás escribiendo un blog como parte de tu estrategia de marketing de contenidos? Si transitaste con cierto orden el camino de construcción de tu página, seguramente la habrás vinculado a Google Analytics.

Quizás el análisis de estadísticas no sea una de tus fortalezas, pero aprender a interpretarlas te ofrece una fuente valiosa de información. Estos datos, permiten contrastar el perfil que diseñaste a través de la memoria emotiva con los usuarios que están visitando tu blog.

Allí, vas a encontrar de dónde provienen los usuarios que llegan a tu web, su región geográfica, qué dispositivos utilizan para conectarse, cuánto tiempo permanecen leyendo tu contenido y cuáles son los artículos que prefieren.

Podrías sorprenderte descubriendo que la razón por la que estás perdiendo oportunidades es que tu web no está optimizada para dispositivos móviles o que no estás enfatizando en los temas de mayor interés de tu audiencia. Información demasiado útil para ignorarla. Si te interesa aprender más sobre este tema, te sugiero leer: Tutorial de Google Analytics para principiantes.

Auditoría de redes sociales.

La base del storytelling para atraer clientes es entender a las personas y a las personas hay que buscarlas en donde se encuentran en grandes cantidades. Efectivamente: ya no es sensato huir de las redes sociales para promocionar tu servicio.

¿Estabas huyendo de Instagram porque tu sospecha es que allí no se encuentra tu cliente ideal? ¿De verdad? Con millones de usuarios activos cada día, si no se encuentra allí, no se me ocurre dónde más.

Aún en el caso de que no hayas creado perfiles sociales para cultivar tu marca, siempre es posible analizar los de tu competencia directa para indagar en las preocupaciones de tu audiencia y, en consecuencia, mejorar el perfil de cliente ideal que diseñaste.

¡Las personas se expresan! Escriben abiertamente sobre lo que necesitan, desean, temen y rechazan. No hay mejor espacio para conocer todos los estados emocionales de un ser humano que en su interacción en redes sociales.

Allí donde haya un grupo humano congregado en torno a tu tema, tendrías que estar paseando tus orejas.

De hecho, te sugiero inaugurar una libreta de testimonios tomados de las redes. Más aún: te sugiero transcribirlos literalmente, con las mismas palabras usadas por su escritor. Este material, va a ser invaluable en el momento de escribir tu storytelling para atraer clientes.

4 principios del storytelling para atraer clientes.

Cuando hayas definido el tipo de persona al cual dirigirte -porque es la indicada para apreciar el valor de tu propuesta- es natural sentir dudas:

  • ¿Cómo debería comunicarme con ella?
  • ¿De qué forma tengo que expresarme?
  • ¿Qué tipo de textos necesito que escribir para atraer su atención?

Estas inquietudes son válidas y, en torno a ellas, quiero ofrecerte las siguientes cuatro estrategias de storytelling para atraer clientes:

  • Escribir desde tu subjetividad y utilizando tu registro natural.
  • Expresar claramente por qué deberían escucharte.
  • Unificar tu mensaje y las acciones que esperás de tus lectores.
  • Hablarle a las emociones.

Veamos cada una de ellas.

Escribir desde tu subjetividad.

Una de las dudas más habituales al momento de escribir para atraer clientes es cuál debería ser el tono de nuestro discurso:

  • ¿Debería ser formal?
  • ¿Le escribo a un «tú» receptor?
  • ¿Tiene sentido utilizar regionalismos?

En este terreno, predico con el ejemplo. La mejor sugerencia que puedo ofrecerte es que respetes tu estilo natural y conserves, conc ciertos reparos, el registro propio de tu expresión cotidiana.

Escribir coloquialmente no significa reproducir el habla en la escritura. La escritura tiene sus propias reglas y asumirlas mejora tu comunicación.

Para quienes ofrecen servicios es el mejor consejo que puedo ofrecer. ¿Por qué? Más allá de la procedencia geográfica de tus lectores, quien decida ser tu cliente, finalmente, va a trabajar uno a uno contigo. ¿Por cuánto tiempo vas a sostener el esfuerzo de neutralizar tu tono sin colapsar?

Dicho lo anterior, por supuesto que estás en el libre derecho de impostar tu escritura e incluso tu discurso oral para atraer clientes. Quizás te aproxime a los resultados que estás buscando. Y a una licencia médica por estrés.

¿Por qué debería escucharte?

Ambas lo sabemos: un negocio no se trata de quien lo crea, tampoco del tópico que aborda. Un negocio se trata de las personas. Sea cual sea tu tema: el centro de tu negocio son los seres humanos.

En este sentido, tu stortelling para atraer clientes se elabora con el único objetivo de recordarle a las personas indicadas por qué deberían escucharte. ¿Cómo?

Respondiendo qué hay en tus textos para ellos. De qué forma leer o escuchar tu voz es útil, inspirador, beneficioso para sus intereses

Tus artículos comienzan exponiendo de qué forma vas a ayudarlos con esa pieza de contenido. Tus intervenciones en directo, los mensajes que escribas en redes sociales, el webinar que organices para dar a conocer tu servicio… Toda tu producción discursiva comienza explicitando cómo vas a ayudarlos a resolver el problema que les preocupa.

Un comienzo directo es siempre garantía de que el lector va a leer una línea más. Y a los lectores, se los gana línea a línea.

Unificar mensaje y acciones.

Por un momento, vamos a pensar en tu web. Ese espacio virtual en el que vas a recibir -y al cual vas a dirigir consistentemente- a tus clientes potenciales para que conozcan tu propuesta.

Toda tu web es un mensaje. La estética que selecciones, los textos que la personalicen, el hecho de escribir o no escribir un blog: cada decisión tomada en torno a tu página cuenta parte de tu historia.

Dejar librado al azar tanto potencial comunicativo sería una injusticia. Por eso, te propongo que, frente a cada página de tu web, te realices las siguientes preguntas:

  • ¿Qué quiero que mi lector sienta al llegar? ¿Cuál es la atmósfera que trasmite la apariencia de mi web? ¿Es lo que me interesa expresar?
  • ¿Qué quiero que mi lector entienda sobre mí (o sobre mis productos y servicios)? ¿Cuál es el mensaje central de cada una de mis páginas?
  • ¿Qué quiero que mi lector haga a continuación? ¿Cuál es la acción siguiente para un nuevo visitante?

Mi mejor sugerencia es que, con las respuestas que obtengas de este análisis, realices los cambios que sean necesarios para unificar mensaje y acciones. Que te lector reciba un mensaje claro y que no quede duda de cuál debe ser su próximo movimiento.

¿Te produce desconfianza la certeza de tu análisis? En ese caso, cuando consideres contratar ayuda profesional para unificar tu mensaje, pongo a tu disposición mis 90 minutos de claridad.

Hablar a las emociones.

Los mejores textos que escribas siempre van a ser un plagio. Un plagio del discurso de tu cliente ideal: palabras robadas de su propia boca.

Una de nuestras necesidades básicas como seres humanos es ser comprendidos en nuestras necesidades y aspiraciones. No existe mejor forma de tocar la cuerda emocional de un lector, que provocar el sentido de reconocimiento en un texto.

Cuando un lector lee tus textos y se dice a sí mismo «esto es lo que yo siento (o pienso)», entonces, tu storytelling para atraer clientes comenzó a funcionar 24 horas al día como el mejor promotor de marketing de tu marca.

¿Qué más puede ofrecerme el storytelling para atraer clientes?

Aprender a contar para expresar el mensaje de tu marca es una de las habilidades indispensables para atraer la atención de las personas que pueden beneficiarse de tus productos o servicios.

¿Te interesa conocer cuatro tips de escritura persuasiva? Te invito a que participes de la clase clásica para realizar simples cambios en tu forma de escribir con gran repercusión entre tu audiencia.

Si además, no querés perder huella de los beneficios que el storytelling para atraer clientes, entonces te invito a mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. El acceso es libre, compartimos información diariamente y va a ser un placer encontrarte dentro.

En apenas tres pasos es posible escribir la historia de tu marca. Pero antes, vayamos entrando en clima respondiendo la siguiente pregunta: ¿Cuáles son tus primeras ideas al leer la palabra «marca»?

Me atrevo a suponer que frente a este interrogante, llegan a tu mente grandes nombres corporativos, sus logos y el singular juego de colores y tipografías de cada uno de ellos.  ¿Blanco y verde? Starbucks. ¿Rojo y blanco? Coca Cola. ¿Azul y amarillo? Ikea. Es natural. El branding visual goza de sana presencia en nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, estas marcas también se asocian a historias. Relatos contados para construir una identidad verbal que acompaña y consolida la identidad visual. Por eso, si digo como al pasar: «Destapá la felicidad», antes de que termine de pronunciar la última palabra, asociaste lo enunciado con una marca. Sí, esa marca.

En esta red de asociaciones mentales radica el poder del branding. Para quienes venden sus productos o servicios online, estamos hablando de un megapoder. De los que democratizan tus posibilidades, porque tanto Coca Cola como vos, tienen la misma posibilidad de diseñar la percepción de sus consumidores.

Sí, lo sé. No es exactamente la misma posibilidad. El refresco de la felicidad cuenta con una que otra ventaja competitiva. Pero ¿qué significan millones invertidos en marketing cuando vos desbordás de entusiasmo? Por favor, no respondas. Es una pregunta retórica.

Escribir la historia de tu marca en 3 pasos.

Expresar tu singularidad desde el lenguaje te ofrece, por lo menos, tres posibilidades:

  • Crear experiencias memorables para tu audiencia.
  • Disminuir el temor a comprar (o lo que es lo mismo: consolidar la confianza de tu audiencia)
  • Aumentar tu resonancia: construir la red que posibilita que tus palabras resuenen en la mente de tu cliente ideal.

Podríamos entenderlo de esta forma: escribir la historia de tu marca es la primera cita con tu cliente ideal. O al menos, el primer paso en la relación que te interesa establecer con un público específico.

Independientemente del canal o la circunstancia en la que te encuentre un lector, tu historia es el primer contacto emocional con la marca.

Por este motivo, vale la pena dedicarle tiempo -reflexión y acción- a tu relato de marca. A continuación, te cuento cómo escribirlo en tres pasos. Desmesurados, por supuesto.

Cómo se escribe una exitosa historia de marca.

Escribir la historia de tu marca invita a la conexión. De hecho, si bien la elección de colores puede generar identificación estética, la empatía se logra con palabras.

Tu historia de marca es una oportunidad de mostrarte en toda tu desmesurada autenticidad.  Por eso, el primer paso es:

1- Presentarte.

Obvio ¿no? El primer ingrediente de esta receta de storytelling es tu presentación personal. O la de tu equipo de trabajo, si es el caso. ¿Te ofrezco una sugerencia desmesurada? ¡Claro! Si por eso estás leyendo. Atención:

A tu audiencia le importa muy poco recibir un catálogo de tus títulos o calificaciones profesionales. Para este fin, es más inteligente facilitarles un currículum vitae.

La idea detrás de tu presentación es contar con fluidez y soltura, sin pretensiones y deteniéndote tanto en los pasos concretos que te llevaron hacia donde estás -y a tus logros, por supuesto- como en los por qué detrás de esos pasos.

¿Compartimos un ejemplo concreto? Allá va:

Leer y escribir es la única forma en la que entiendo el mundo. Por eso, estudié letras y aunque corrió mucha agua bajo el puente desde aquel momento, esta profesión me permite hoy ayudarte a descubrir y potenciar tu identidad verbal.

Estos por qué son la clave para que puedas jugar el juego del marketing sin el presupuesto de las grandes marcas. ¿Cómo? Manifestando que sos un ser humano conversando con otros seres humanos. ¿Qué es el mundo online sino una desmesurada conversación?

Las corporaciones no pueden acceder a ese contacto tan directo, por más personas que tengan trabajando en su equipo de marketing.

¿Querés seguir profundizando en el tema? Entonces, te invito a leer: ¿A qué dijiste que te dedicabas Paula? 

¿Con poco tiempo para leer? ¡No te preocupes! Podés escucharme desarrollar este tema en el siguiente desmesuralive: Escribir la historia de tu marca.

2- Tus productos o servicios.

Escribir tu historia de marca sin contar qué es lo que ofrecés al mundo (bueno, no a todo el mundo) es pura tontería. Pero ojo, mi ángel del amor hermoso: no describas minuciosamente todos y cada uno de tus productos o servicios.

¡Por favor! No seas aburridora. Te sugiero centrar tu discurso en las propuestas más importantes o en las más significativas para tus objetivos en un momento concreto. ¿Qué quiero decir con esto? Simple: que depende de dónde y con qué fin estás contando tu historia de marca, podés variar el servicio presentado.

Tu relato de marca no es una pieza estática, escrita de una vez y para siempre. Afortunadamente, funciona como un juego de piezas que pueden articularse con variaciones.

Si tu relato es escrito, podrías colocar un enlace a tu página de servicios para ampliar información. Si tu discurso es oral, referir a tus oyentes a una web o blog, siempre es una buena idea.  Que vaya allí quien tenga la voluntad de seguir aprendiendo.

3- Llamada a la acción final.

Al finalizar tu historia es el momento de tender un puente con los lectores. ¿Cómo? Invitándolos a realizar una acción específica:

  • Ponerse en contacto contigo (facilitando tus datos).
  • Dirigirse a una página que amplíe la información respecto a tu marca.
  • Comentar en función de una pregunta motivadora.

Que tu solicitud sea sencilla. Ofrezcamos todas las facilidades. Los cerebros aman conservar su energía intacta, ergo: si no se las ponés fácil, te saludan con un chau y si te he visto, no me acuerdo.

Palabras finales para escribir la historia de tu marca.

¿Cómo te sentirías si te pidiera que te presentaras en público ahora mismo? Contar tu historia es una experiencia tan poderosa como agobiante. Espero que este artículo te ayude a trazar las primeras líneas para escribir la historia de tu marca.

Este relato personal que tenés el potencial de escribir es significativo en sí mismo. No permitas que te detengan dudas abonadas por el autosabotaje. Por supuesto que tu historia es importante aunque tu biografía no esté condimentada de hazañas épicas o espectaculares casualidades.

Te invito a que compartas tu visión o tus dudas en los comentarios o en mi comunidad de aprendizaje: Escribe y Vende. Me encantaría encontrarte allí y compartir nuestras historias.