Viviendo y aprendiendo es una de mis afirmaciones personales en todos los ámbitos de la vida. No existe nadie que sepa tanto que no pueda aprender, ni nadie que no tenga conocimiento para ofrecer. Sin importar cuán limitado creas que es tu conocimiento en un área específica, seguramente, puede ser de ayuda para alguien más. De este convencimiento y, a pesar de que no tengo soluciones mágicas ni sé todas las verdades, surge la idea de compartir mis 3 lecciones sobre emprender.

 

Te cuento las primeras 3 lecciones que aprendí sobre emprender

 

La anécdota que te podés saltear.

 

La despedida de mis vacaciones invernales coincidió con el festejo del día del padre. Perdí a mi padre hace años pero, felizmente, tengo otros padres para celebrar reuniendo tres generaciones en torno a un asado, como corresponde a todo criollo que se precie.

 

Lo que tienen los asados -al menos en Uruguay- es que la sobremesa se presta para la filosofía de salón. Con la panza llena y el corazón contento, las personas sueltan la lengua y dicen más de lo que quieren decir.

 

En una de esas charlas que solucionan el mundo, se hizo presente uno de los temas del momento en nuestra familia: cuándo vamos a tomar la decisión de vivir entre los cerros y la playa. Como respondiéndose a sí mismo,  no-marido se limita a enumerar las dificultades logísticas de trasladar nuestros trabajos.  Al pasar, mi cuñado, menciona que uno de sus amigos comunes, organizó su agenda para trabajar tres días de forma remota. Ergo: trabaja por internet.

Te podrás imaginar el tenor de la discusión en una mesa en la que había un hombre que no sabe prender una computadora, un escéptico, una evangelista del mundo online y un niño intenso que corría por la casa creyendo que es Messi en el  Camp Nou. Una sobremesa como cualquier otra. Con la salvedad de que el descreído de esta historia es no-marido. Y la evangelista, soy yo.

Entonces, ilusa de mí,  se me ocurrió preguntar qué pasaría si fuera posible. ¿Qué pasaría si realmente existiera la forma de obtener un salario lógico de un trabajo por internet? Entonces dijo las palabras que lo cambiaron todo: «Lo voy a creer cuando lo vea. Hacelo y nos mudamos».

 

3 lecciones sobre emprender.

 

No se desafía de esa forma a una desmesurada. Al menos, no sin consecuencias. De ninguna manera. Así que desde la tarde de ayer, tengo el cerebro en ebullición porque voy a demostrar que se puede. No estoy hablando ni de responder encuestas ni de exóticos planes de afiliación sino de crear una marca personal.  

Trabajar mirando los cerros puede ser un placer. Probar que tu no-marido se equivocó al desafiarte, no tiene precio.  Si en algún momento puedo mudarme al campo trabajando desde mi computadora, entonces voy a tener la satisfacción de haber demostrado que es posible. Nadie dijo fácil, sino posible.

Hoy, antes de que «todo suceda» -porque tengo fe en que así será- quiero contarte las 3 lecciones sobre emprender que aprendí aún antes de pensar en la posibilidad de mi propio emprendimiento.

 

1- Madurar ideas.

 

Una cosa es tener una idea para emprender y otra muy distinta es tener un emprendimiento. La maduración de un proyecto personal de cualquier índole, requiere de tiempo y foco. Es el tiempo necesario para darle forma  verbal a las imágenes que te bullen en el cerebro. El tiempo necesario para permitir que se expanda a idea sin que te paralices en la etapa de análisis.

Es fundamental reconocer que no siempre están alineados todos los planetas para darnos el empujón final. En ocasiones, las circunstancias pueden ser adversas, es cierto. Es posible y no deberías presionarte o sentir angustia. Porque si, a las circunstancias adversas le sumamos la angustia de no estar realizando tu sueño de emprender, tenemos la receta de la frustración asegurada.

¿Verdad que la frustración no es un escenario deseable? Aceptemos que dedicar tiempo a la introspección no solo es deseable sino necesario. Sí, vos también dispones de tus horas para reflexionar y de las herramientas necesarias para comenzar a desatar el nudo que te atenaza el estómago. Ahora, te pido que me escuches seriamente lo que quiero decirte: Pensar sí, postergar la acción por los siglos de los siglos, no. 

 

2- Insistir y perseverar.

 

Ya viene la segunda de estas 3 lecciones para emprender. Te cuento: salvo que tu apellido sea Hilton, cuando nadie te conoce en el mundo online, tenés que perseverar -más allá de lo previsible- para lograr visibilidad . Insistir y perseverar son cualidades de los emprendedores que siguen remando aún cuando no logran ver la orilla. Perseverar para emprender es un principio vital.

Escribir un blog ha sido hasta el momento un aprendizaje continuo sobre la creación de una identidad online y las estrategias de promoción que funcionan . Y de las que no funcionan puedo escribir un libro. Entiendo que para emprender será necesaria la misma curva de aprendizaje y que renunciar ante el primer obstáculo no es una posibilidad.

Para entender esta lección no es necesaria mucha experiencia previa en emprendimientos. La propia vida te facilita el aprendizaje de la constancia para obtener tus logros. Pero ¡ojo! Esto no significa que todo el tiempo tengas que estar forzando tu espíritu. Si te estás forzando -o esforzando demasiado- deberías cuestionarte el propósito. Ponele.

 

3- Inspirar confianza.

 

¿Decidiste emprender? Entonces, todos tus esfuerzos tienen que enfocarse en consolidar una marca personal. No importa los productos o servicios que quieras ofrecer. Todo es marca personal. Las personas confían en otras personas que demuestran seguridad. Seguridad y sensibilidad como para empatizar con sus dudas, problemas y necesidades.

 

¿Sabés cuál es la mejor forma de inspirar confianza? La coherencia. Dejame contarte por qué es tan importante que seas coherente.

 

Para mí, el camino recién comienza, sin embargo, si algo tengo claro es que las personas primero te eligen a vos y luego, eligen tus productos o servicios. Tengo certeza absoluta del poder de alinear tus valores personales con tu mensaje para lograr la confianza de quienes te escuchan. Por eso, considero tan importante aprender a contar historias.

Contame en los comentarios sobre tu propio viaje como emprendedora, hablemos de tus 3 lecciones sobre emprender y de cómo superaste los obstáculos del inicio transformando tu talento en un proyecto exitoso.

 

Actualización de mis 3 lecciones para emprender.

 

Lo más interesante de este post es que luego de más de tres años puedo volver a él, actualizarlo y contarte que logré consolidar mi marca personal, que estás leyendo el resultado de esa experiencia y que hoy, puedo acompañarte como mentora para que logres lo mismo en el momento que lo decidas.

Además, te invito a mi grupo de emprendedoras desmesuradas, Escribe y Vende. Allí, vas a encontrar una comunidad de apoyo para compartir tus dudas y tus logros. Va a ser un placer recibirte. Te espero del otro lado.

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